-Como dijiste?- se enfureció Shaina- es un tema de honor no elección Milo
- Honor?- se rió el Escorpión y se acercó a ella lentamente- Escúchate...debemos proteger a Athena dices? Y por otro lado aceptas que buscas a pegaso...por honor? - se burló
- Claro que es por honor. No llegas a ver cómo funciona para las Amazonas, cuando un hombre te ve el rostro sin la máscara sólo restan dos opciones , y adivina que sucedió con Seiya
- Tienes dos opciones? Pues elije la correcta y cumple tu maldito deber como caballero de Athena. Hablas de como soy pero al menos no me preocupo por cosas que no tienen que ver con mi honor como caballero.
- ch...- se quejo- dices que no merezco ser un caballero de Athena Milo?
- Te equivocas de nuevo, digo que apartes tus problemas amorosos con Seiya y te centres en lo que debes hacer
-No son problemas amorosos eso no entiendes. Es mi honor de amazona el que está en juego. Es la ley Milo, y la ley se cumple.
-Esa ley que dices incluye venir hasta aquí a molestarme?- la miro de lado
-No entiendes...ves? - miro la columna de la casa de escorpio- la pared entendió mientas tu ...
-Sólo entiendo que estas aquí por nada Shaina. Al menos nada que me concierna, ni Seiya, ni tu ley honorífica la verdad.
- Me vio el rostro-repitió Shaina como queriendo convencerlo de lo que decía
Milo se acercó a ella y en un rápido movimiento apartó la máscara de su rostro dejándola repiqueteando en el suelo. La caballero abrió sus ojos esmeraldas de par en par, los posó sobre los verdes del caballero que semi tapaba su flequillo violeta.
-Sin ella te queda mejor la armadura de ofiuco Shaina
-Pero...que hiciste?-intentó golpearlo pero le dio a la pared - Te voy a matar...tengo que...
-Quitándote presión Shaina- soltó tranquilo- Tomaste la elección correcta . Lo ves? No es tan difícil. Es tiempo de cambiar Shaina. No deberías pagarte a una ley tan antigua.
-Es gracioso para ti burlarte de todo Milo? De la creencia de los demás? O incluso las leyes que no te incluyen? - le preguntó enfurecida
- A caso me estoy riendo Shaina? Me resulta extraño que una caballero como tu, con tu fuerza, este tan preocupada por un acto tan simple, que nada tiene que ver con tus valores como amazona . Lo que creo es que no quieres hacerlo porque prefieres amar al pegaso para pelearte con Marín, y de paso no tener que matarlo por una ley caduca que ni tu misma crees- tomó ambos brazos de la cobra y la puso de nuevo contra la pared pero enfrentada a él golpeándole la espalda. Esta vez sus miradas se miraron profundamente . La armadura de Milo en vez de estar fría como Shaina imaginaba estaba caliente como olla al fuego como si su cosmos la hubiera escudado. La capa blanca del caballero se mezclaba con las piernas y tela amarilla de la cobra. La caballero notó el fuego saliendo del medio de los ojos verdes de Milo hasta por un momento se sintió intimidada pero no apartó la mirada. Ambos se encontraron a quienes eran debajo de sus armaduras en sus pupilas. Sus cabellos escapaban por su diadema hasta la suya de tan pegados que estaban. Y su respiración caliente chocaba con sus labios rosados, esto le dio escalofríos- Te equivocas Milo aunque en este momento me sería fácil una de las opciones contigo antes que tener que matarte- paso su pierna suavemente por la entrepierna del caballero para ponerlo incómodo
Milo movió su rostro para acomodar su flequillo y se acercó mas a ella rozando sus labios- Si es la ley creo que deberías ser responsable y cumplir- se rió
La cobra movió su rostro hacia el del Escorpión sorprendiéndolo. Milo no sabía que estaba haciendo ni a donde quería llegar con esto, ya que el sólo estaba jugando con ella desde el principio aunque también le gustaba lo que estaba sucediendo. Shaina no lo dudo , apoyó sus labios en los del caballero y lo besó. Milo se quedó quieto un segundo y luego le siguió el besó. Y de repente la casa de escorpio dejo de ser tal para ser algo mas , un lugar donde Shaina y Milo se habían encontrado. Soltó las manos de la cobra y tomó su cintura para acercarla a él, la caballero acariciaba sus mejillas mientras abría su boca para dejarle espacio a la suave Y decidida lengua de Milo. Sus armaduras hacían un leve chirrido al chocarse aunque mucho no les importaba porque seguían con sus roces. La caballero lo giró aprisionándolo ella está vez contra unas columna, Milo acariciaba la parte baja de su cintura por la espalda mientras la besaba profundamente La tela amarilla que cubría los glúteos de Shaina se empezó a correr entre las manos del caballero que jugueteaba en la piel de la cobra mientras la caballero corría sutilmente los cabellos violetas del santo para no enredarse con ellos y se colgó en su cintura de un salto. Sus piernas apretaban las caderas del escorpiano mientras los brazos de él acariciaba el firme muslo de la peli verde. Sus rostros se movían del un lado a otro, primero suavemente y luego más profundo casi como queriendo estar más adentro del otro. Shaina enredaba sus dedos en los cabellos de la nuca de Milo para atraerlo más a ella. Sus pechos acelerados hacían que las armaduras chocaran y comenzarán a molestar. Por un momento permanecieron quietos con el movimiento de su respiración observando desde sus ojos, los labios, hasta clavar sus ojos verdes en sus ojos verdes esmeralda. Las palabras sobraban porque con la mirada podían decirse aun más...Milo tomó a Shaina para llevarla a una habitación desconocida para ella en la casa de escorpio, todo estaba muy limpio, casi reluciente y con un aroma idéntico al caballero . Shaina no podía distinguir si era el lugar o el perfume de Milo lo que predominaba, así que lamio su cuello para sentir su gusto aunque no pudo captar lo que quería si resultaba que sabía muy rico. En algún momento se habían despojado de sus armaduras ya que ambos comenzaban a sentir la tela de sus ropas pegadas a sus cuerpos por el calor. Sus cosmos comenzaron a arder y acorralarse entre si. Era el Escorpión picando a la cobra, la cobra mordiendo al Escorpión. Ambos venenos parecían arder en la piel del otro, tan letales como pasionales. Shaina bajo de encima de Milo aunque volvieron a besarse profundamente. La cobra mordía el labio superior de Milo cubriéndolo de saliva, que el caballero sorbía. La remera roja del santo dorado voló por los aires por las garras de Shaina que por poco la desgarran, el pecho musculoso de Milo quedó al descubierto mostrando su piel que se notaba había sido expuesta al sol. Los ojos esmeralda de la caballero recorrían el cuerpo del santo de escorpio que quedaba en ropa interior . Milo achico los ojos y la miro candente. Tomó un bretel del body marrón de Shaina y lo bajo suavemente para besar su hombro desnudo iniciando un camino que sólo tenía un fin. Paso sus labios por su clavícula y a medida que iba bajando también sus manos le corrían la ropa para dejar espacio a sus labios hasta llegar a sus erizados pezones rosados. Los rodeó con la punta de su lengua primero uno y luego otro. Siguió bajando su body para besar sus abdominales con pequeños roces de sus labios hasta terminar en sus caderas que acariciaba con sus dedos.
-Milo...
... continuará...
