Capítulo 05. Ella

Rondaba los pasillos del hospital pensando en las operaciones que tenía. Por cierto me llamo Edward, tengo 24 años, y trabajo en el hospital de forks, soy cirujano, la verdad es que debería haber terminado la residencia el año que viene, pero como mi papa es médico y aprendí con el me permitieron pasar el último año, me gustaba mi trabajo, no era el típico medico antipático que ni se sabía el nombre de los pacientes, me gustaba conocerlos ver lo que les asustaba lo que no etc…, ahora tenía que ver a una paciente, una anciana, la señora Harris la cual me había dicho que soñaba con bañarse en una piscina de spaguetties era algo raro, pero un sueño, quien no ha tenido uno, bueno yo, no sé cuál es mi deseo, ya conseguí el que tenía así que no sé cuál es mi meta ahora, podréis pensar no tienes una novia o algo parecido que sea mi sueño, hace poco tuve una novia pero no salió bien, era demasiado hipócrita, lo malo es que ahora Tanya su hermana se había enamorado de mí y como era una de las recepcionistas del hospital la veía muchas veces y me acosaba de forma irritante, era guapa si pero al igual que la hermana es una hipócrita y las prefería morenas. Seguía pensando en mis cosas cuando la estruendosa voz de mi hermano sonó por toda la recepción.

-Isabella Swan, ¿Por qué no avisaste de que venias?- pregunto Emmett gritando. Al oír el nombre toda mi mente fue a un único sitio, era ella, mi bella, la conozco desde que teníamos uno 17, era mi hermanita, me gire y la vi, allí estaba, solo que más hermosa que nunca sus curvas eran mucho más pronunciadas su cabello más largo sus facciones más marcadas, un poco más alta, era lo más hermosos que mis ojos habían podido ver era como un ángel, cuando me cercioré de que era ella solo salió una palabra de mi boca.

-¿Bella…?- al oírlo se giró lentamente, tardo un poco en reaccionar pero rápidamente se formó una sonrisa en sus labios y llego a mi tirándose sobre mí, lo que no sabía era en que momento había abierto los brazos, lo único que sabía era que la estaba abrazando y que volvía a sentir la corriente que recorrió mi cuerpo la primera vez que nuestras manos se rozaron, pero me gustaba, la apreté más a mi cuerpo cuando me di cuenta de que tenía el cuello algo húmedo, bella estaba llorando en mi hombro.

-hey, bella ¿qué pasa?- le dije separándola de mi hombro para poder ver su rostro y quitar las lágrimas, al instante se enderezo saco su mejor sonrisa y se restregó la cara.

-es que…, les echaba de menos, y verlos así a Esme, Carlisle y a vosotros- me sigue diciendo poniéndose colorada algo avergonzada.

-no pasa nada enana- dijo Emmett apartándola de mis brazos, para abrazarla el, cosa que no me gustó, cuando la tuve en mis brazos se sentía bien, cálido…

-gracias, Emmett, y ¿las chicas que tal?- pregunto bella ya sin ninguna lagrima en el rostro.

-genial, mañana vienen almorzar, suelen venir los fines de semana a comer con nosotros, pero la pregunta es… ¿Qué haces aquí?- le dijo Jasper sonriendo a lo que bella solo respondió enseñando su placa, ella iba a trabajar aquí, con nosotros cosa que me agradaba mucho, quizás demasiado.

-así que… la doctora Swan ¿no?- dijo Emmett

-exacto Emmett una de dos o sabes leer y leíste la placa, o te sabes mi nombre, ahora responde, ¿cuál de las dos es?- dijo bella haciendo que todos riéramos menos Emmett que puso una mueca de enfadado de niño pequeño, haciendo que se marcaran sus hoyuelos, en ese momento sonó un busca, el de Jasper.

-lo siento, el deber me llama- nos dijo este lanzando el busca al aire como si fuese una pelota, pero también sonó el de Emmett.

-yo también me voy, adiós Eddie, adiós doctora Swan- dijo algo molesto por la broma que hicimos a su costa.

-bueno Eddie y al final ¿qué especialidad cogiste?- me pregunto bella.

-te dejo que me llames Eddie porque eres tú, y segundo soy cirujano-

-tu sueño- dijo ella.

-Sí, ¿vienes a mi despacho?, no tengo nada más por el resto del día- le pregunte, a lo que ella asintió contenta. Caminamos juntos por el pasillo hablando y comentando cosas cuando entramos en mi despacho y vi algo raro.

-¿Qué pasa?-pregunto bella divertida por mi cara.

-la verdad es que no me importa mucho pero aquí había un cuadro y ahora no está.-cuando lo dije parece que a bella se le encendió una bombilla.

- ¿me acompañas al mío?-

-claro- le respondí. Fuimos hasta su despacho y cuando abrió ahí estaba era el cuadro de mi despacho.

-lo robo tu madre, que vino hoy a ayudarme con las cosas y de repente vino con un cuadro –

-bueno, no pasa nada sé que está en buenas manos, ¿dónde te quedas?-

-en tu casa la verdad- cuando dijo eso me puse más que contento, la tendría más cerca, cosa que no sabía muy bien pero me gustaba, y mucho. –ahora que o pienso tengo que ir al hotel a coger mis cosas- me siguió diciendo.

-si quieres, nos quedamos hablando un poco más y después vamos al hotel cogemos tus cosas y vamos a casa, ¿vale?-

-bien- dijo muy sonriente, nos quedamos en su despacho hablando de su vida los estudios, un tal Tyler que la "acosaba" en el otro hospital, cosa que hizo que me hirviera la sangre, yo le conté lo de la señora Harris y su sueño de la piscina de spaguettis lo que hizo que riéramos a carajada suelta, hablamos de mis hermanas, Rosalie una fulgurante modelo y Alice una gran diseñadora, la cual no me dejaba tranquila para intentar conseguirme una novia, y ella me conto de un novio, que nada más ser mencionado hizo que mis puños se cerraran y que mis nudillos se pusieran blancos, aunque no sabía porque me daba tanta rabia, pero lo peor fue cuando menciono que este le puso los cuernos, otra vez, como podían hacerle eso a alguien tan maravilloso como bella, era hermosa por dentro y por fuera, bella vio mi incomodidad, me miro acaricio mi mano en señal de que estaba bien, después de eso fuimos al hotel de bella, y a mi casa.

- ¿qué quieres cenar?- me pregunto esta después de dejar las cosas en su antigua habitación.

-¿vas a cocinar?- ella asintió- pues lo que mejor se te dé, a no ser que estés muy cansada.- bella comenzó a sacar comida de la nevera, la verdad ni idea de cuál era lo preparo y cuando termino me di cuenta de que era una lasaña, la metió en el horno y a la hora la saco, comimos, y la verdad es que estaba muy bueno, y cuando terminamos yo fregué, mientras ella iba a ducharse, cuando termine de fregar bella estaba bajando las escaleras con un pijama y el pelo mojado.

-me voy a dormir, estoy muy cansada- me dijo mientras se acercaba a mí y plantaba un beso en mi mejilla, lo que hizo que volviese la corriente eléctrica. Cuando subió a su cuarto yo fui al mío me duche para después acostarme, pero no podía de dejar de pensar en bella, no sé cuánto tiempo estuve así solo me di cuenta de que se oían ruidos del cuarto de bella, Salí de la cama a ver que estaba pasando, me acerque a su puerta abrí con cuidado y me asome bella estaba sentada agarrándose la cabeza con las manos.

-bella, ¿estás bien?- le dije mientras entraba y me sentaba en la cama.

-fue una pesadilla- me respondió levantando la cara para mirarme.

-bueno, si quieres algo me lo dices ¿vale?-

-Edward…- me llamo bella.- ¿te…te podrías quedar conmigo?- me preguntó bella tartamudeando, sonrojándose y mordiéndose el labio por la vergüenza, se veía adorable aun sin mucha luz.

-claro- le dije sonriendo acercándome a su cama y tumbándome con ella.-la próxima vez ni lo pides- le dije besando su coronilla, mientras pasaba los brazos por su estrecha cintura y ella me abrazaba.

-gracias- me dijo mientras yo pensaba en lo a gusto que me sentía on bella a mi lado, con ella me sentía completo…, y eso era raro….

Hola que les pareció el capi, si les gusta aunque sea un poquito díganlo, si no vamos a pensar en eliminarlo, un beso todas las de fic