Nota de Autora: Me disculpo enormemente por el absurdamente largo retraso. El trabajo ha estado muy pesado y casi no me ha dado tiempo de escribir, encima de que me enfermé a principios de febrero, otra vez de covid lol. Además, algunos de mis familiares distantes recién fallecieron y pues todo fue un caos.

Pero bueno, ya estamos de vuelta finalmente. Espero que les agrade el episodio final del Hades, mas no aún de la historia.

.


.

Capítulo CXIII: El Círculo de la Traición.

El último de los círculos finalmente se hizo presente ante la mirada de los terrícolas. Lo primero que percibieron Sasuke y el resto fue que aquel sitio estaba notablemente más oscuro que el resto de los círculos anteriores, con excepción del círculo del fraude, por supuesto. Encima de todo, la temperatura de aquel círculo era sencillamente criogenizante, pues, a pesar de la relativamente baja presión atmosférica, se podía percibir un viento sencillamente helado. No se sabía a qué temperatura se hallaban, pero sí que se sentía terrible en aquel sitio.

— Diablos... éste lugar es terrible... — enunció Tenten, tiritando de frío a causa de la terrible temperatura — Esperarías que, al llegar a la zona más profunda del Hades, sería hirviente como un horno, pero tal parece que es todo lo contrario...

— N-No necesariamente, Tenten-san... — habló Sakura, igual temblando de algo de frío, mientras se frotaba sus brazos con sus pequeñas manos — D-Debido a que la radiación en ésta zona está muy por debajo del espectro visible, del espectro electromagnético, es muy probable que aquí apenas lleguen ondas de radio largas — refirió la niña hada — ... É-Éstas poseen longitudes de ondas muy por encima de un kilómetro de longitud, a-además de que dichas ondas de radio poseen una temperatura de color extremadamente baja, l-la cual es directamente proporcional a su temperatura térmica...

— Oh, con que de éso se trata... — musitó la castaña, abrazándose a sí misma, apenas entendiendo el concepto — Demonios... a pesar de que ustedes crearon ésta extraña burbuja térmica, sigo sintiendo como si estuviésemos en la nebulosa Boomerang...

— Es lógico — habló ahora Kaguya, quien igual temblaba un poco de frío, pero hacía un intento por resistirlo — De acuerdo a mis análisis de la radiación de ondas de radio largas, nos hallamos apenas unas cienmilmillonésimas de fracción por encima del cero absoluto — comentó, mientras sus orbes mágicos analizaban la zona — Apenas nos hallamos por encima de la temperatura crítica de fusión elemental, donde apenas existe movimiento de las partículas elementales; lo que llamamos energía cinética — explicó — La burbuja de plasma que Sakura y yo creamos nos mantiene a una temperatura relativamente elevada, a comparación del ambiente por supuesto, pero aún así la sensación térmica es similar al de las zonas más profundas y oscuras del glaciar de Neptuno, en época invernal.

— ¿Cómo es que alguien puede sobrevivir a éstas temperaturas tan crudas? — se preguntó Karin, en voz alta, igualmente temblando de frío — Es imposible que un ser biológico pueda sobrevivir a una temperatura tan criogenizante...

— Tal vez por el simple hecho de que no son seres biológicos los que viven en ésta zona, ¿no lo crees, tomate? — le respondió Tenten, en retórica.

— ¡Éso ya lo sé, tarada! Lo que me refiero es que, es difícil creer que alguien pueda vivir o siquiera moverse en éste sitio — aclaró la Uzumaki, igualmente frotando sus brazos alrededor de su cuerpo — Además de todo, mientras más nos adentramos a éste sitio, tal parece como si la temperatura descendiese, a pesar de que aquello parezca imposible.

— No lo es — interrumpió de nuevo Sakura, la cual ahora estaba abrazada a su amado Sasuke-kun y sentada sobre su regazo, apenas asomando sus preciosos orbes esmeralda por encima del hombro izquierdo de su novio; éste último abrazándola con sus poderosos brazos de acero — Teóricamente, incluso para los mejores científicos de Terra, es imposible el conocer el verdadero valor del cero absoluto, porque no existen métodos viables para alcanzar temperaturas por debajo de los menos doscientos setenta y tres grados centígrados; o cero grados Kelvin. Incluso con la tecnología que manejan en Juno, es prácticamente imposible alcanzar temperaturas absolutas, llámese cero absoluto o temperatura de Planck.

— ¿De verdad? Pensaríamos que los junonianos poseen dicha tecnología avanzada, para alcanzar dichos registros — argumentó la monja shaolin.

Sakura negó.

— Me temo que no es así. Incluso en temperaturas criogénicas, existe un límite de energía para el cero absoluto, lo cual lo hace inalcanzable en cualquier clase de método. Aquella energía residual, antes de que quebrante los límites de la física actual, es llamada energía de punto cero — ilustró sabiamente Sakura, dejando anonadados a Karin, Naruto y a Tenten — Si se llegase a sobrepasar aquel límite de energía de punto cero, entraríamos en lo que es llamado en la comunidad científica como temperaturas subzero, aunque aquello violaría los principios de la termodinámica y de la física de partículas, la cual establece que, en el cero absoluto, las partículas subatómicas carecerían de la energía para agitarse, de la energía para producir energía cinética, y por ello dejarían de moverse.

Tenten, Karin y Naruto se quedaron petrificados con la explicación tan compleja de Sakura, de modo que Kaguya intervino.

— A lo que se refiere Sakura, es que la temperatura es una forma de medir la propagación de calor de un cuerpo o de un medio, a través de sus partículas elementales. Mientras más baja temperatura, habrá menor movimientos de las partículas elementales de un cuerpo, sea sólido, líquido, gaseoso o plasma incluso, entretanto que, a mayor agitación de las partículas de un cuerpo, se incrementa la temperatura. La energía cinética de un cuerpo es directamente proporcional a su temperatura térmica — reforzó la hada mayor — El cero absoluto es el límite inferior de la temperatura térmica, al dejarse de mover las partículas elementales, mientras que la temperatura de Planck es el límite superior de la energía cinética, donde las partículas requerirían moverse por encima de la velocidad de la luz, para sobrepasar dicho límite. Los valores correspondientes, respectivamente, son menos doscientos setenta y tres punto quince, para cero absoluto, y ciento cuarenta quintillones de grados Kelvin, para la temperatura de Planck.

A pesar de que era más clara la información, Naruto aún no comprendía mucho de ello. Sasuke rodó los ojos y resopló.

— Jamás imaginé que los neandertales siguiesen existiendo — se burló, sin emoción, el Uchiha, quien fue fulminado por Naruto, entretanto que los demás reían por lo bajo — Simplemente imagina que, si en el glaciar de Neptuno te estabas cagando de frío, si eres expuesto a la temperatura del cero absoluto terminarás como un témpano de hielo — describió el moreno — Aunque no es como si algo de valor se perdiese, claro está. Solamente un inútil más de los Uzumaki.

— ¡Sasuke-kun, por Dios, no empieces! — le regañó Sakura, viendo que otra vez su novio comenzaba con los pleitos.

El azabache encogió los hombros, como sin nada.

— ¿Qué? Solamente digo la verdad — se excusó inocentemente el moreno.

— ¡Es en serio, Sasuke-kun! ¡No empieces! — le reprimió de nuevo la princesa hada, fulminando a su novio con sus orbes esmeralda.

— Como sea, el punto es que no deben exponerse a la temperatura de ésta zona, o morirán de una hipotermia grave, en cuestión de segundos. Dudo mucho que siquiera puedan respirar, sin que se les congelen los pulmones, de hecho — confirmó Sasuke, quien estaba cubierto no solamente por su poncho térmico, sino por una mascada igual térmica.

— La duda que tengo es... ¿por qué aún no se ha formado nieve en ésta zona? ¿No se supone que estamos a una temperatura cercana al cero absoluto? Se supone que en climas helados cae nieve, ¿no es cierto? — refirió Karin.

Kaguya, de nuevo, negó.

— No precisamente, Karin. Para que se den las condiciones meteorológicas necesarias para la nieve, se requerirían altas concentraciones de agua, dióxido de carbono y nitrógeno, además de una presión atmosférica similar a la de Terra — aclaró la albina — De hecho, deberíamos estar agradecidos a que no existen dichas condiciones meteorológicas, porque, en vez de llover nieve, lloverían enormes porciones de agua solidificada, seguramente con una dureza similar a la del carbino, si no es que más.

Karin pasó duro al escuchar aquello. Se imaginaba que el brutal frío se encargaría de ello y, viéndolo de modo pragmático, realmente sería una sentencia de muerte.

— ¿Hay alguna manera de incrementar la temperatura del sitio? — preguntó ahora Tenten.

— En teoría la hay, pero no sabemos si existen elementos tóxicos en ésta zona y, de llegar a fundirlos, probablemente sufriríamos de una intoxicación severa — detalló Sakura, viendo, en efecto, unas estalactitas a lo alto del círculo, a literalmente años luz de altura — Todo indica a que hay metano congelado, junto con algunos compuestos letales como el cianuro.

— Pero, ¿qué no acaso se licuarían primero? — inquirió Karin, mirando a la posición de Sakura — Es decir, el sólido, al fundirse, se convierte en líquido, ¿cierto?

Sakura negó, haciendo que la pelirroja se pusiese nerviosa.

— Aquello únicamente sucedería, si es que el incremento de la energía cinética fuese gradual, lo cual nos llevaría varias horas el equilibrar la temperatura. En el caso de éste sitio, al incrementar de golpe la temperatura, lo único que lograríamos sería sublimar las estalactitas y estalagmitas de cianuro — rebatió la pelirrosa, aún abrazada a su querido Sasuke-kun — Cabe mencionar que tan sólo doscientas setenta partes por millón de partículas de aire son más que suficientes para matar a un hombre humano adulto. Es quizá uno de los compuestos más letales y tóxicos que existen, encima de que puede que no sea el único compuesto tóxico en éste sitio.

La pelirrosa apuntó a lo alto, a lo que parecía un enorme muro de hielo, con cierta coloración grisácea. Todos, sin excepción, miraron a lo alto. Kaguya simplemente abrió sus ojos como platos, al darse cuenta de lo que señalaba su hija.

— Dios... no puede ser... — musitó la albina, mientras que su hija asentía.

— ¿Qué pasa, lady Kaguya? — le preguntó Karin, con un mal presentimiento.

— Sé que no pueden verla muy bien, dada sus limitaciones como humanos, pero allá a lo alto existe una enorme estructura, quizá de un año luz de puro diámetro, hecha de toxina botulínica congelada, lo que médicamente se conoce como BTX, la cual es producida por la bacteria clostridium botulinium y especies relacionadas — detalló Kaguya, aún mirando aquella enorme muralla de hielo — Se trata de una neurotoxina que es el elemento más venenoso conocido para la comunidad científica. Tan sólo un gramo de la toxina botulínica podría matar aproximadamente a diez millones de personas y, juzgando a simple vista, aquel monstruoso muro de hielo congelado debe tener una masa aproximada a un millón de masas solares.

A todos, exceptuando Sasuke y los dragones elementales, les recorrió un frío brutal la espalda. Y no era precisamente por la criogenizante temperatura del sitio.

— En efecto — secundó Sakura, volviendo su mirada a los demás — Si incrementamos la temperatura de éste sitio, fundiremos aquel muro de hielo y moriríamos todos intoxicados con aquella neurotoxina. Es mejor no tentar nuestra suerte.

Escuchando la explicación de ambas hadas, tanto Karin como el resto, a excepción de Kaguya, Sasuke y Sakura, pasaron un trago sumamente grueso. Quizá aquel muro a lo alto tendría la suficiente cantidad de toxinas como para matar a todas las formas de vida existente en el multiverso, pues existían algo así de dos sextillones de toneladas de BTX en aquel enorme muro a lo alto. Sería una manera increíblemente estúpida y patética de morir, sobretodo en un sitio tan alejado de Terra.

Volviendo a la imagen de aquel círculo, se notaban algunos cuerpos congelados en aquella zona, en un lago llamado Kokytos. En aquel gigantesco lago congelado, en la primera zona o giro, se hallaban aquellos congelados hasta la cabeza, con sus orbes cerrados completamente, a causa de las lágrimas que se criogenizaron, por el brutal frío casi a cero absoluto, el cual era capaz de incluso congelar los gases más criogénicos, como el helio, del cual se sospechaba estaban hechas las almas. Apenas podían mover sus cabezas, al agachar sus testas.

Irónicamente, en aquel primer giro o círculo, todos pudieron ver al primer ser de haber sido condenado por su traición a uno de sus allegados, el primer hijo de Adán y Eva; el patriarca de los corrompidos humanos comunes; el primero en haber pecado contra su sangre: Caín. Había otras figuras célebres condenadas en el sitio, como Alessandro y Napoleone degli Arberti, quienes se mataron para ultrajar su poder político del otro.

En el segundo giro, a lo lejos, se hallaban cuerpos congelados de otros seres, con la diferencia de que el hielo les llegaba hasta la mandíbula, de modo que no podían agachar sus cabezas para protegerse del frío. En dicho giro se hallaban algunas figuras como los que traicionaron a sus naciones y sus pueblos. Incluso había algunas figuras conocidas por Kaguya, como varios miembros del clan Otsutsuki y emperadores anteriores a los actuales de los distintos reinos elementales de Terra. Muchos otros habían, de universos distintos y de naciones desconocidas para los terrícolas.

El tercero de los giros se hallaban congelados varios seres, ésta vez con las cabezas echadas hacia atrás, de modo que sus propias lágrimas se congelaban sobre sus ojos, impidiéndoles el no solamente ver, sino el liberar y desahogar sus penas. Dichas lágrimas incluso les había producido heridas en sus rostros, a causa del frío absoluto y el filo que adquirieron, aunque la sangre de éstos se criogenizaba sobre sus pómulos. En ésta zona, no se reconocía a nadie en particular. No al menos conocido para los terrícolas.

En el cuarto de los giros se hallaban congelados otros cuerpos, ésta vez de cuerpo completo, además de que estaban criogenizados en posiciones extrañas. Algunos estaban congelados como si estuviesen recostados en una cama, otros con la cabeza hacia arriba, unos de cabeza con los pies hacia arriba y por último otros torcidos como arcos. En aquella zona se hallaba únicamente dos conocidos para los terrícolas: Kabuto Yakushi y Kin Tsuchi, aunque la sorpresa para los terrícolas no fue menor. Exceptuando Sasuke, claro está, a quien ni le importaba que estuviesen atrapados en aquella zona.

Al fondo de todo, se hallaba una enorme prisión de hielo, la cual eran más bien cientos de estalagmitas que se levantaban a lo alto y que perforaban el cuerpo de un ser conocido por todos. El más grande traidor de la historia; el padre de la maldad. El único ser apenas por debajo de Deus Ex Lux: Luzbel; también conocido como Dīs Pater o Apollyon, el defraudador. Era la imagen de la traición, de la avaricia, de la ambición, de la iniquidad, de la lujuria, del fraude y de cada uno de los sentimientos oscuros en el cosmos. Si bien superado en maldad por el demonio más poderoso y definitivo de todo el multiverso: Chaos Magnus.

Obvio, todos se sorprendieron de ver a aquel supremo demonio a lo lejos, enclaustrado en aquella prisión de hielo; condenado a vivir siempre bajo el tormento divino de una terrible necrosis, a causa del tremendo frío al que era sometido. Kaguya, de hecho, fue la que más se sorprendió de todo, pues fue ella quien derrotó a Luzbel, aunque no recordaba el haberlo matado como tal. Alguien más debió haber terminado aquella labor por ella y, por algún motivo, la albina imaginó que ése tenía que ser Chaos.

— Con que también todos ellos están aquí... — dijo la princesa de la luna, por lo bajo, refiriéndose a todos los condenados que conocían — Incluso él, Luzbel, está aquí...

— ¿No acaso Luzbel es conocido como el gran traidor? — refirió Kakashi, al mirar al bello ángel oscuro a lo lejos, quien expulsaba sangre lentamente de su boca, curiosamente sin que ésta se criogenizara.

— En efecto... Luzbel... Dīs Pater... o Apollyon... Él es el más grande defraudador de todos... habiendo defraudado a su creador, Deus Ex Lux... — apoyó Kaguya, sin despegar su mirada de él.

Sasuke entonces volvió su mirada al Hyūga, quien igual miraba sorprendido el cuerpo putrefacto de Luzbel, pero por la necrosis brutal que le había atacado, a causa del monstruoso frío del sitio.

— ¿Y bien, Hyūga? ¿Puedes ilustrarnos? — demandó Sasuke — ¿Qué clase de sitio es éste?

Neji volvió temporalmente su mirada a Sasuke, pero después examinó el círculo donde se hallaban.

— Éste es... el Círculo de la Traición — enunció Neji, sin despegar su mirada del lago de hielo, el llamado Kokytos — En éste círculo, se hallan todos aquellos que cometieron el más grave pecado en contra de la humanidad y en contra de Dios: la traición — agregó, volviendo a mirar a Luzbel — Como pueden ver, en aquel lago que se le conoce como Cocytus o Kokytos, el lago de los lamentos, se encuentran atrapados en un hielo al cero absoluto las almas de aquellos que traicionaron a sus allegados.

Neji apuntó al primer giro, donde se hallaban las almas congeladas hasta los hombros, quienes se protegían del frío al agachar la cabeza.

— Aquel es el giro de los traidores a sus allegados, también conocido como el giro de Caïna; llamado así por Caín, el hijo de Adán que asesinó a su hermano Abel — explicó Neji, mientras todos veían hacia el susodicho giro — En aquel giro, se atormentan a aquellos que traicionaron a sus familiares y sus relativos, como el primer heredero de los hombres, Caín. Caín es conocido por ser el autor de la muerte de su propio hermano, de modo que ahora pasará toda una eternidad con la cabeza agachada, culpable de derramar la sangre de su hermano.

Neji después apuntó con su dedo al segundo giro, donde tienen su rostro boca arriba, con el hielo cubriéndoles la mitad de la cabeza.

— Aquel es el giro de los traidores a sus naciones o pueblos — indicó el Hyūga — En aquel giro, se hallan aquellos que hicieron traición a sus pueblos, sus ciudades, países y reinos, con el fin de usufructuarse de bienes. Aquel es llamado el giro de Antenora, llamado así por un soldado Troyano que entregó su ciudad a los griegos, en la guerra de Troya. Su rostro boca arriba simboliza que todos pisotearán sus caras, como ellos pisotearon a sus ciudades, pueblos y reinos.

Neji entonces redirigió su mirada al tercer giro, justo a la izquierda superior, por encima de los otros.

— Ése es el giro de los traidores a sus huéspedes — referenció el ojiperla — En dicho giro, se atormentan aquellos que traicionaron a los que debían dar bienvenida, y a los que engañaron a sus amistades, para después despojarles de sus vidas. El llanto criogenizado que ven en sus ojos simboliza el dolor que sienten, y el desahogo que les es negado. Las heridas simbolizan que aún sus propias lágrimas les causan derramamiento de sangre; heridas que nunca han de sanar. Dicho giro es llamado Ptolomaea, llamado así por Ptolemy, quien invitó a su suegro y a sus hijos a un banquete, y les mató a sangre fría.

Finalmente, todos vieron el último de los giros del lago Cocytus.

— Por último, aquel es el giro de los traidores a los benefactores — indicó el pelicafé — En éste se encuentran sumergidos en posiciones erráticas, de acuerdo a sus pecados. Los que parecen yacer en una cama, son los traidores a sus semejantes. Los que tienen su cabeza arriba, traicionaron a sus superiores/reyes. Los que están boca abajo, con los pies para arriba, traicionaron a sus súbditos y sirvientes, mientras que los que están doblados como arcos traicionaron a todos los que se relacionaron con ellos.

Neji igual miró al fondo, donde estaba Luzbel atrapado en una prisión de hielo.

— Aquella es la prisión preparada para el más grande traidor de todos los tiempos; Luzbel, el Lucero de la Mañana — esclareció el Hyūga — La traición de Luzbel para con su creador es considerada la blasfemia más grande, y el pecado más grave. El traicionar al Dios todopoderoso que creó éste multiverso.

Así pasaron unos minutos en silencio, admirando el aterrador panorama que les rodeaba. Todo era tan frío, metafóricamente y literalmente hablando, además de triste y desgarrador. Era el círculo más cruel, por el simple hecho de que yacían en frío y dolor eterno. Quizá el peor de todos los tormentos.

Pronto, sin embargo, el Uchiha resopló ya un tanto fastidiado de estar en el Hades.

— ¿Alguna idea de quién gobierna éste sitio? — inquirió Sasuke, analizando a la prisión donde estaba Apollyon — ¿O es que acaso tendremos que volver a enfrentar a ése maricón de Luzbel? Porque ya estoy fastidiado de éstos demonios hijos de perra y voy a desviscerarlos a todos — masculló Sasuke, mirando con furia al demonio criogenizado, quien tembló de pavor, tan sólo de imaginar tener que enfrentar al mortal más poderoso del multiverso.

Neji negó.

— Es muy improbable. Luzbel está ahora siendo atormentado por sus pecados, en el infierno que Deus Ex Lux preparó para el diablo y sus ángeles. Todos los demonios de Inferno terminarán en éste sitio, tarde que temprano — aclaró el ojos de luna.

— ¿Entonces quién custodia éste círculo, el círculo de la traición? — cuestionó Sasuke, volviendo su mirada demandante a Neji.

— De acuerdo a la mitología griega, así como los escritos de Dante Alighieri y sus cantos de Inferno, el guardián del inframundo, de éste sitio, es nada más y nada menos que el mismísimo señor del inframundo griego: Hades — contestó Neji, mirando a Sasuke — Él es el que tortura a cada una de las almas corruptas y malignas. Los anteriores demonios que confrontamos son sus súbditos. Él es la mente maestra tras del Hades y sus nueve círculos del tormento.

— Lord Hades, ¿huh? Supongo, entonces, tendremos el honor de conocer al dios del inframundo — repitió Sasuke, mirando al frente, hacia donde volaba Ignis — En fin, mejor aterricemos y busquemos a nivel del suelo una pista. Ya me fastidié de estar en éste horrible lugar.

A la orden de Sasuke, Ignis y los demás dragones elementales descendieron al suelo, donde aterrizaron levemente en cautela de no dañar el piso, en caso de que estuviese hecho de hielo, aunque pronto se dieron cuenta de que aquel no era el caso. Sasuke descendió de un salto de Ignis y ayudó a Sakura a descender, al atraparla entre sus poderosos brazos, por lo que la pequeña ninfa le sonrió y besó cortamente su frente, pues el rostro de Sasuke estaba cubierto de una mascada negra.

El resto igualmente descendió, con Kakashi ayudando a Kaguya, aunque por supuesto más como un caballero de su estirpe auxiliaría a una dama como Kaguya, Naruto igual ayudó a su novia, con un plus romántico, Neji a Tenten, pese a que ambos se abochornaron un poco, mientras que los dragones elementales emprendieron un vuelo.

Nosotros echaremos un vistazo en los alrededores, en búsqueda de algún indicio que nos saque de éste lugar — anunció Ignis, volando a unos metros de Sasuke — Les avisaremos en cuanto hallemos algo.

Sasuke asintió.

— De acuerdo. No se alejen mucho de la zona, pues son nuestro único medio de transporte.

El dragón del fuego asintió y le ordenó a sus camaradas el dispersarse. Sasuke, por su lado, tomó de la mano a su pequeña novia, quien igual estrechó sus pequeños dedos con los de su amado Sasuke-kun. Sasuke dio un rápido vistazo a los alrededores y después volvió su mirada hacia sus compañeros, quienes se abrigaron adecuadamente con los trajes térmicos que, por suerte, Aino les otorgó.

— Bueno... tal parece que tendremos que cruzar el lago. No existe otro camino viable a través de éste maldito lugar — les comentó el azabache a sus amigos, quienes igual examinaron el sitio — Estén al tanto de sus alrededores. No debemos permanecer mucho en éste sitio, o nos moriremos de una maldita hipotermia.

— Otra cosa... — interrumpió Sakura — Eviten, bajo cualquier motivo, tener contacto directo con el hielo de éste sitio. No solamente puede que sea sumamente tóxico, sino que, apenas tengan contacto con el mismo, sufrirán una necrosis severa que ameritará una amputación de sus extremidades, en el peor de los casos. Es imperativo que se mantengan en movimiento, o igualmente pueden sufrir lesiones musculares y de parálisis muscular.

A pesar de que a todos, con excepción de Sasuke y Kaguya, les hizo estremecerse, los chicos asintieron, cubriéndose lo mejor que podían del brutal frío al cero absoluto en el sitio. Una vez que todos se cubrieron, Sasuke y Sakura comenzaron a caminar a través de aquel aparentemente infinito lago, tanto en distancia como en profundidad. El resto les siguió a las espaldas, aunque Karin casi resbala y cae al suelo, mas su amado Naruto le auxilió a recuperarse.

— Cuidado, parece que es muy resbaladizo — obvió el rubio.

Karin asintió.

— ¿Será que está hecho de agua congelada? — se preguntó la chica.

— Agua y otras substancias, Karin-san — aclaró Sakura, quien caminaba al lado de su Sasuke-kun, dando suaves y lentos pasos, con sus altos tacones stiletto de plataforma — Se trata de un compuesto de agua, nitrógeno, helio, metano, carbono y otros elementos relativamente poco tóxicos, pero extremadamente criogenizantes. Sin embargo, cuentan con la densidad necesaria para mantenerse en estado sólido permanente.

— Parece como si fuese interminable — comentó Naruto, caminando cautelosamente a través de Cocytus.

— Y lo es — secundó Sakura — De acuerdo a la mitología de Dante Alighieri, el lago es eternamente profundo e interminable, al menos en profundidad. En área, no obstante, parece que es de algunos parsecs de diámetro.

Eventualmente, todos caminaron hacia el fondo de aquel lago. En los muros, podían ver cuerpos criogenizados de los atormentados, a causa de sus maldades y pecados. En el primero de los giros, el llamado giro de Caïna, tenía a algunos seres célebres, mas nadie relevante para Sasuke y el resto, exceptuando por Caín. De hecho, al pasar al lado de aquel hombre, traidor y asesino de Abel, el hombre miró a Sasuke, quien igualmente se percató de la presencia de aquel sujeto.

Tú... tú eres también un descendiente de mi padre, de mi hermano Seth y de Azura... — masculló oscuro, pero en aparente sufrimiento, Caín.

Sasuke entrecerró su mirada y miró sin temor al hombre.

— ¿Qué con ello?

Caín simplemente se rió levemente y miró con sorna a Sasuke.

— Con que ahora luchas por proteger la creación de Deus Ex Lux, ¿huh? Qué desperdicio, pudiendo con tus poderes dominar a la creación entera. Tal vez incluso podrías ser más grande que el mismísimo Deus Ex Lux... — siseó el corrupto hombre, patriarca de los humanos comunes.

El Uchiha se encogió de hombros.

— Lo siento, pero odio tener tanta responsabilidad. De todos modos, no ganaría nada con ser la niñera del multiverso — se justificó de manera creativa Sasuke, encogiéndose de hombros indiferente.

Caín de nuevo se rió.

Tan mediocre como mi hermano y mi padre... Jamás entendí el porqué mi padre y Abel se ensimismaron en complacer la voluntad de Deus Ex Lux, cuando aquel maldito dios de ustedes condenan a toda la humanidad por el simplemente no lamerle el recto...

— No es así — habló ésta vez Sakura, dada su natural espiritualidad, mientras encaraba al grotesco y temible hombre — El todopoderoso no inventó un sistema en el que todos tenemos que someternos a su voluntad. Él es el gran arquitecto del universo, mas no es un dictador. Aquel dios expuesto en las llamadas "santas escrituras", plasmado así por las religiones abrahámicas, es una descripción falácica para someter a la humanidad. La santa biblia fue escrita por mortales, con una enferma sed de avaricia. No fue inspirada por Deus Ex Lux, sino que fue una trampa más impuesta por Magnus Chaos, para someter a los humanos y hadas por igual.

¿Y tú realmente crees ésas patrañas, hija de Eva? — cuestionó burlón el hombre que se corrompió al matar a su hermano — Dios es una verdadera escoria que obliga a los hombres a rendirle tributo. Fue aquella la razón por la cual prefirió al inútil de Seth por encima de mí. Fue aquella razón por la cual prefirió a las hadas por encima de los hombres. Deus Ex Lux es un maldito tirano y narcisista. Solamente Lord Chaos nos ofrece un camino a la evolución, y no a través de una maldita religión.

La ninfa negó, sin temor de aquel monstruo con forma de hombre.

— Chaos ofrece únicamente subyugación. Él ofrece servidumbre eterna a aquellos que prefieren comprar su seguridad, a cambio de su libertad. Deus Ex Lux nos ofrece libertad a cambio de la racionalidad y de la ética — argumentó Sakura, mirando a los ojos al hombre — Tú únicamente viste tu interés en seguir los pasos de Luzbel y, al ver Dios que tu corazón estaba lleno de avaricia, el todopoderoso te rechazó. Siempre que exista iniquidad en el corazón del hombre, jamás podrá vivir en el Elysium, ni aún menos el ser como los dioses — rebatió — No fue Dios quien te condenó a tu eterno castigo y perdición, sino que tu propia avaricia, ambición e iniquidad fueron los que cavaron tu tumba. Siempre tuviste más en común con alguien como Chaos que con el todopoderoso.

Caín gruñó de odio ante las palabras de Sakura, quien mantenía un temple serio pero acusador. No obstante, al cabo de unos segundos, Caín sonrió socarrón y se burló de la, según él, ingenuidad de la princesa de las hadas, quien mantenía un fuerte sentido del honor, ética y de la racionalidad, además de mantener una fuerte esperanza sobre la humanidad; una que ni Sasuke mantenía, si era honesto el Uchiha.

Pronto, el primer hombre en corromperse se rió oscuramente, mas no atronadoramente, y miró directo a los bellos orbes esmeralda de Sakura.

Total, qué importa. Eventualmente, la humanidad volverá a corromperse. Es parte de la naturaleza humana el buscar las riquezas y el materialismo. Tarde que temprano, el mal triunfará por encima de la luz. Es inevitable que el humano se corrompa y que extermine a su prójimo, por bienes materiales.

De pronto, una larga hoja de oriente, una miaodao para ser exactos, se mostró ante la mirada de Caín, a pesar de que éste apenas se inmutó del filo de aquella arma. Obvio, tanto Sasuke como Sakura volvieron su mirada hacia Tenten, quien apuntaba con su arma a la testa de aquel despreciable ser que era Caín, el asesino de su propia carne. La monja incluso colocó su pie sobre la cabeza de aquel ser, quien se mantuvo indiferente, con intenciones de destrozársela. Sakura obvio que intentó detener a la chica, pero Sasuke se lo impidió, al sostenerla de su hombro.

— Ya basta de tus estupideces. Nosotros no somos como tú, como tampoco son los últimos sobrevivientes de Terra — adjudicó la castaña, empujando con algo de fuerza la cabeza de Caín, hasta que se resquebrajara un poco — ¿Tienes algo que decir, antes de que te extermine del plano existencial?

Caín miró a Tenten, quien le desafiaba con la mirada. El hombre únicamente sonrió burlón.

No me arrepiento de nada. Eventualmente, volveré al plano existencial y compartiré al lado de Chaos, el verdadero amo del multiverso, todo el poder del cosmos. Algún día, me levantaré como un dios entre los dioses y seré la mano derecha de Chaos.

— Sí, claro. Púdrete en el vacío del cosmos, maldito hijo de perra... — espetó la castaña.

Tenten entonces pisoteó la cabeza de Caín y ésta se fragmentó en miles de pedazos, de modo que el alma del patriarca de los Homo Sapiens corruptos se perdió, en apariencia, para siempre. Sakura se alarmó por ello y trató de recolectar los fragmentos con sus poderes, pero pronto incluso los fragmentos se desintegraron completamente, y el usar su magia cuántica no era opción para Sakura. No al menos mientras siguieran sus amigos en aquel sitio.

— ¡No tenías que hacer éso, Tenten-san! ¡Ya estaba condenado a tormento eterno! — le reprimió la princesa hada, aunque no en un modo hostil.

La monja, en cambio, se mantuvo seria y fría, ignorando por completo a Sakura.

— Créeme Caín, nosotros cambiaremos la naturaleza humana y erradicaremos aquel cáncer de la avaricia para siempre del cosmos. Dios no nos necesita, como tampoco nosotros lo necesitamos a él, o a ningún dios. Somos perfectamente capaces de transformar al cosmos por nuestra propia cuenta...

La shaolin guardó su espada en su cintura, soltó un monosílabo y comenzó a caminar a lo lejos. Sakura estaba a punto de seguirla, pero Sasuke de nuevo la detuvo.

— Deja el drama para después. Tenemos que salir de éste sitio, o nos congelaremos como témpanos de hielo — argumentó el Uchiha.

Sakura quería rebatir a su alto novio, pero suspiró en derrota y asintió.

— De acuerdo.

Eventualmente, caminaron y cruzaron por el segundo giro, llamado Antenora, el cual también estaba rodeado de estalactitas y estalagmitas, donde se hallaban la mayoría de aquellos que llegaron a conocer: Mei Terumi, Toneri Otsutsuki, el emperador Rasa y varios de los vejestorios que igualmente traicionaron a Iridia. Ésta vez fue momento para Sakura y Kaguya de asombrarse, al ver a aquellos viejos decrépitos, además de los dos traidores del fuego y del agua, Toneri y Mei Terumi, respectivamente.

Kaguya se detuvo en sus pasos y miró a todos ellos, sabiendo que ella había sido la autora de la muerte de Mei Terumi y de Toneri. En el caso de los ancianos, se imaginaba que su hija fue quien los exterminó por completo.

— Con que ustedes están aquí... — musitó fríamente Kaguya, mirando con dureza a todos, exceptuando al emperador Rasa.

No es que Rasa hubiese sido menos corrupto que los otros; simplemente Kaguya no le prestaba mayor atención al emperador del viento, sobretodo porque jamás lo consideró relevante, aún menos al saber que buscaba someter al viento a la voluntad de los Otsutsuki.

Princesa Selene... no me imaginaba el verla aquí... — le habló Koharu, quien de alguna manera podía verle, a través del hielo — Aunque sabiendo que traicionó a Iridia y destruyó al menos un noventa y cinco por ciento de la población de Terra, seguramente está aquí para pagar su condena, princesa Luna.

La descendiente de la titánide de la luna resopló, obviamente molesta del cinismo de aquella despreciable anciana.

— Éso es bastante gracioso, viniendo de parte de aquella que siempre buscó apuñalar por la espalda a Lady Chiyo, y quien activamente trabajó con los Otsutsuki y Chaos para desmantelar el orden de Terra, mediante la creación de la gran guerra — rebatió la albina, mirando feroz a la mujer anciana.

Sakura los observó un momento y los reconoció de inmediato.

— Con que tú eres una de los consejeros de Iridia, cuando Lady Chiyo seguía al mando de Iridia — dijo la pequeña hada, retóricamente — Por tu culpa, mi madre se convirtió en un auténtico demonio que amenazaba a la humanidad...

Nosotros obramos para la gloria de la nueva era, princesa Cerezo, pero fue decisión de su madre el invadir y destruir cada una de las naciones elementales, hasta que las acaparara para sí misma — argumentó ésta vez Danzō, quien igual de alguna manera podía ver a Kaguya y Sakura, a través del denso hielo — Su madre es tan culpable como nosotros, de corromper el orden de Terra y de traicionar el legado de sus ancestros, así como de pisotear los principios humanistas y de la ética.

— ¡Éso no es cierto! — gritó Sakura, mirando con desprecio a aquellos hombres — ¡Fueron ustedes los que orillaron a mi madre a convertirse en un monstruo!

¿De verdad? Recuerdo que Kaguya-hime no solamente destruyó a Iridia hasta convertirla en cenizas, sino que mató a su propia sangre, tal y como Caín, y aún así continuó con su avariciosa guerra — repeló ahora Homura, viendo a ambas hadas a los ojos — Nosotros siempre buscamos el poder, pero fuimos puros en maldad desde el comienzo. Kaguya destruyó la vida de millones, con tal de usufructuarse y de obtener riquezas para su vanagloria individual, princesa Sakura.

— ¡Éso no es...!

— No, Sakura, ellos tienen razón... — le interrumpió de repente la albina a la pelirrosa.

Sakura volvió impresionada su mirada a su madre.

— Mamá... pero... — murmulló consternada la pequeña ninfa.

La albina negó, cerrando momentáneamente sus ojos.

— Es cierto, hija mía. Yo traicioné el legado de Iridia, hice un pacto con el diablo, con la oscuridad y avaricia, lo cual me costó mi alma — enunció con pesar Kaguya, mirando al oscuro firmamento de aquel círculo — Maté a muchos que lo merecían, como Mei Terumi y Toneri Otsutsuki, aquí presentes, y a muchos otros que no lo merecían...

Kaguya cerró de nuevo sus ojos y miró a su hija, quien igual le veía preocupada.

— ... Yo maté a mi hermana... sangre de mi sangre... y escupí sobre su nombre...

Sakura, sin embargo, se acercó a veloces pasos a su madre, la tomó de las manos y negó.

— No mamá, no fuiste tú... fue aquel demonio llamado Kaguya Otsutsuki, la cual ya pereció... Tú no hiciste nada malo... — musitó dolida la pequeña ninfa, mirando a los ojos a su madre, casi al borde de las lágrimas.

Kaguya, por su lado, simplemente sonrió tristemente. Su hija realmente era una verdadera ángel, dulce y misericordiosa como ninguna. Sin duda, Kaguya no merecía ser llamada madre por aquella hermosa niña de cabello pelirrosa.

— No, Sakura, es hora de aceptar la realidad... — murmulló dolida Kaguya, al saber que fue partícipe de Chaos y ayudó a que el multiverso actualmente esté en peligro.

Una macabra risa se escuchó a lo lejos, por lo que Sasuke y el resto, a excepción de Sakura y Kaguya, volvieron sus miradas indiferentes. Se trataba del demonio patriarca del clan Otsutsuki, Gouki Otsutsuki. Aquel condenado por la traición al clan de los Uchiha, a sus señores, el cual se hallaba en el cuarto giro de Judecca, llamado así por Judas Iscariote, quien traicionó al profeta Iesus, el enviado de Deus Ex Lux, para dar la dádiva de la vida a aquellos que claman por su redención.

No importa cuánto lo niegue, princesa Selene... — masculló aquel demonio, con un semblante burló y una voz tenebrosa y cavernosa — No hay lugar donde pueda esconderse de su propia naturaleza, princesa Luna... Pretenda ser todo lo que no es y nunca fue: maestra, redentora, guardiana del cosmos... madre...

Kaguya volvió su mirada hacia aquel monstruo, quien estaba empalado con cientos de estacas de hielo a través de su cuerpo. Kaguya sabía la verdad, por ello cada palabra era como un aguijonazo a su pecho, mas sabía que ya había derramado muchas lágrimas.

Hay una realidad que jamás podrá escapar, Luna... — prosiguió el demonio, sonriendo burlón — Jamás podrá cambiar el hecho de que siempre será... un monstruo...

La maligna risotada se escuchó por todo el círculo de la traición, retumbando como un maligno eco demoniaco en aquella interminable caverna maldita, donde estaban condenados los peores traidores del multiverso. Sakura igualmente miró con ferocidad a aquel demonio, quien incluso echó para atrás la cabeza y soltó su risotada, prácticamente haciéndoles saber a todos que no se arrepentía de sus malignos actos.

Justo cuando la princesa hada iba a responder, Kaguya se le adelantó.

— Lo sé... — masculló con pésame la princesa de la luna, mirando el rombo magenta en su mano izquierda; aquel que materializó cuando arrebató el sello de Tsunade de la frente de su propia hija — Sé que jamás podré enmendar mis actos y que me han de atormentar por el fin de los tiempos, como también sé que moriré siendo maldecida por Terra... Sé que siempre seré un auténtico monstruo... — admitió, por lo bajo — Sin embargo, a diferencia de ustedes, no moriré siendo un demonio, como tampoco seré partícipe de la destrucción del universo, aún si he de cumplir mi justa condena en éste terrible sitio...

Kaguya entonces se rodeó tenuemente con su aura, aún dentro de la burbuja térmica que ella y su hija crearon, para entonces después levantar las manos en dirección a todos los atormentados en el lago Cocytus. Obvio, todos vieron cómo la princesa de la luna cargaba sus manos con radiación electromagnética, de tonalidad dorado, y anticipaban la siguiente acción de la antigua pseudo-diosa de Terra.

— Éste es mi último acto de misericordia para con ustedes, hijos de Chaos... — enunció fría Kaguya, mientras aumentaba la radiación gamma en sus palmas — Que el todopoderoso se apiade de sus almas, aún si realmente no lo merecen, tal y como yo no merezco redención alguna...

Tras su corto monólogo, Kaguya disparó una onda de choque de sus manos, hecha de plasma, y desmanteló por completo a todos aquellos que conocía, dejando limpio la mayoría del camino de Cocytus. Sakura ésta vez no hizo nada para detener a su madre, pues realmente despreciaba a aquellos malignos seres y sinceramente no le importaba sus destinos. De cualquier manera, tarde que temprano volverían al Hades, como seguramente serían condenados cuando estén en el purgatorio.

Tú... hija de la luna... — le llamó de repente una voz en tormento a la albina.

Kaguya entrecerró la mirada y vio a lo lejos un bello ser angelical, un tanto afeminado, quien estaba empalado igualmente por una estalagmita a través de su pecho, sangrando de manera profusa. Si algún mortal tuviese semejante herida, ya habría muerto desangrado, pero no es como si aquel ser fuese un mortal, especialmente sabiendo de quién se trataba, cuando Kaguya lo reconoció de inmediato.

La peliblanca caminó hasta aquel ser y lo miró a los ojos, mientras que el resto le seguía a sus espaldas calmadamente. Sakura sintió un poco de miedo por la presencia de aquel ser, pero eventualmente se calmó, sabiendo que no había peligro para ella y fue más la impresión.

— Apollyon... el Lucero de la Mañana... — le llamó Kaguya al ángel caído — Me imaginaba que te hallaría aquí, después de nuestra confrontación en el sello de la luz, en el quasar 3C273. Veo que alguien más fue el que te ejecutó, Luzbel.

El ángel querubín, guardián del trono de Dios, miró a Kaguya con fatiga, a causa de sus terribles lesiones, y escupió algo de sangre al toser.

Por favor, princesa Selene... ten misericordia de mí... — imploró débilmente el antiguo demonio, traidor del trono de Deus Ex Lux — Libérame de éste tormento, y te otorgaré el resto de mis poderes, para que puedas confrontar y derrotar a Magnus Chaos... a ése maldito monstruo que me ha enviado a éste terrible sitio...

— No hay nada que puedas ofrecerme, Lucero. Si hubiese querido, te habría exterminado cuando nos confrontamos. Puedes agradecerle a Deus Ex Lux que no te exterminé en ése momento, y al menos pudiste posponer tu tormento unos minutos más — repeló la princesa, hija de Theia.

Luzbel se sentía traicionado, de nuevo, y se hizo a la idea de perecer eternamente en el círculo de la traición. Ya no había más esperanza para él, ni habría descanso alguno para su tormento eterno.

— No obstante, Dios todopoderoso me mueve a misericordia y aún de un ser tan vil y corrupto como tú me he de compadecer — argumentó Kaguya, sorprendiendo a lucifer — Por tanto, te he de liberar de tu tormento, mas el todopoderoso te ha de juzgar debidamente...

Kaguya hizo la señal de la cruz en su pecho y juntó sus palmas a modo de rezo.

— Pater noster, qui es in caelis, sanctificetur nomen tuum... — inició a recitar la albina, rodeándose de su aura — Per signum sanctae crucis, de inimicis nostris, libera nos, Domine Deus noster... In nomine Patris, et Filii, et Spiritus Sancti... amen... — completó, para después abrir sus manos y emanar un aura dorada hacia Luzbel — ¡Exolvo!

La energía de Kaguya pronto liberó aquellas cadenas de hielo que ataban a Lucifer y éste cayó al suelo, apenas sosteniéndose de sus manos y rodillas. El antiguo ángel caído tosió y tosió sangre constantemente, hasta que eventualmente recuperó un poco de sus energías y pudo levantar su mirada a Kaguya, quien le miraba con frialdad y a la vez con indiferencia. La peliblanca desvaneció su aura y se reacomodó su largo cabello albino.

— Te otorgo libertad de tu prisión de hielo, Luzbel, mas el todopoderoso ha de otorgarte tu redención, de acuerdo a tus actos. Que la gracia de nuestro señor sea contigo y que puedas alcanzar la absolución, hijo de la mañana — siseó Kaguya, comenzando a caminar a lo lejos.

Lucifer, en cambio, recuperó su aliento y sonrió siniestro, alertando a todos, especialmente a Sakura. Kaguya, sin en cambio, ya anticipaba los movimientos de Luzbel, a pesar de que no se inmutó de ello.

— ... ¡Ésta es tu retribución, princesa Luna! — bramó el demonio, materializando una espada en su mano, dispuesto a asesinar a la hija de Theia.

Pronto, Kaguya igual materializó su espada jian, cargada de plasma dorado, con lo cual iba a contraatacar a su enemigo. No obstante, apenas se volvió para devolver la agresión de Lucifer, de pronto unas especies de garras dobles se enterraron en el cuerpo del ángel caído, quien hizo un gemido de dolor, y pronto del pecho de Luzbel comenzó a caer una increíble cantidad de sangre. El demonio antiguo fue levantado en el aire, con un tirón en aquellas cadenas, y con un nuevo jalón todos pudieron ver cómo el alma de Apollyon era arrebatada de aquel cuerpo necrotizado y congelado, hasta que se separó por completo y la misma fue a parar a otro enorme cuerpo, de al menos unos tres metros de altura.

Todos volvieron su mirada hacia sus espaldas y vieron a un ser humanoide, sumamente musculoso y con una vascularidad impresionante, incluso mucho más exagerada que la de Sasuke, quien igual estaba en el límite humano de vascularidad. Aquel ser tenía un rostro con apariencia humana, pero deformado, con orbes de tonalidad escarlata profundo y sin pupila o iris alguno, aparte de que se asomaba parcialmente el cráneo del mismo. En su rostro, además de runas demoniacas que parpadeaban, también parecía tener varios ojos pequeños, como los arácnidos, pero escalofriantes a la vista.

Aquel enorme monstruo humanoide, eventualmente, desapareció las cuchillas que materializó para arrebatar el alma de Luzbel, la cual ingresó a su cuerpo. El monstruo pronto flasheó temporalmente un aura púrpura oscuro, aunque muy brillante, para entonces soltar un oscuro gruñido, en una octava grave y baja. Su vascularidad abrumadora, tan increíble como la de Sasuke, parpadeó en tonalidad púrpura intenso, mientras se escuchaba un sonido como de alguna clase de motor energizado, como los de Juno.

Qué insistencia de Luzbel el querer ser como aquel condenado de Deus Ex Lux — enunció aquel ser, con una voz sumamente grave y con un matiz de gruñidos — Solamente es otro inútil demonio entre el montón. Tan inferior como los mortales y las hadas.

Todos volvieron su mirada a aquel ser y se prepararon para combate, a excepción de Kaguya.

— Lord Hades... — enunció con impresión Kaguya, viendo al imponente y temible ser ante ella.

El dios del inframundo obtuvo una postura neutra y asintió.

Es una sorpresa el verle aquí, princesa Selene, junto con los guerreros más fuertes de Terra — le llamó Hades, del modo en que ella era conocida por los dioses del Olimpo.

Hades entonces miró a todos los presentes, especialmente a Sasuke Uchiha.

Sé perfectamente el porqué están aquí, mortales — se les adelantó el dios del inframundo, quien llevaba su mismo nombre — He visto sus peleas contra mis hombres; contra los principados del Hades. He visto sus victorias sobre ellos. Debo decir, para ser simples mortales, me impresionan, Terra.

Aquel enorme demonio, más bien un dios del Olimpo, se mostraba imponente, además de que soltó una risa oscura y materializó una especie de alabarda doble en sus manos, de modo que todos, exceptuando Sasuke, mantuvieron una guardia alta. La pura presencia de aquel enorme dios oscuro era intimidante y abrumadora, causando una sensación de pánico y de pavor, con aquella densa y oscura aura que le rodeaba. Al menos en Karin, Kaguya, Tenten y especialmente Sakura.

Sasuke se mantuvo al tanto, pues el aspecto del dios del Hades no lucía muy amigable que digamos, así que protegió a su Cerezo de cualquier potencial amenaza. Lo curioso es que Kaguya se mantuvo calmada, aunque jamás con la guardia baja.

Fue ella misma quien se acercó al temible dios del inframundo.

— Lord Hades, le suplico, por favor, nos guíe hacia lo profundo del inframundo. Chaos está a punto de traspasar al omniverso y en volver a ser una deidad Primordial. Terra y el multiverso ahora dependen de nosotros — le explicó Kaguya, con respeto, sabiendo a quién le dirigía la palabra — Necesitamos cruzar el Hades y llegar al Tartarus, de modo que obtengamos el sello de la oscuridad, antes que Chaos.

El dios del Hades parecía entrecerrar sus oscuros orbes, imponentes y temibles, además de rodeados de llamas, y se rió oscuro.

Chaos es la menor de sus preocupaciones, Selene. Ahora, están en mis dominios, en mi hogar, y nunca nadie ha escapado del Hades. Ni aún Chaos mismo lograría escapar de mi reino. Cuánto menos aún un montón de patéticos humanos y mediocres hadas, como ustedes.

El dios olímpico se volvió al resto de los terrícolas, quienes se quedaron asombrados de lo imponente que era el dios del Hades. Hades entonces vio a Sasuke, quien le mantenía un tanto indiferente la mirada, además de que el azabache no mostraba temor alguno.

Príncipe del fuego, Sasuke Uchiha... he visto tus peleas y he escuchado de tus grandes proezas — sentenció Hades, viendo con particular rivalidad a Sasuke — El simple hecho de que hallas llegado hasta el fondo del Hades, y hasta los confines del inframundo, ya te hace digno de mención. No hay mortal que alguna vez halla llegado hasta aquí. Ni siquiera Luzbel podría haber sobrevivido a éste sitio. Y sin embargo, tú y Terra están aquí...

— ¿Debería sentirme halagado, entonces? Porque, para serte honesto, estoy más fastidiado por el hecho de que estoy aquí. Especialmente a ver tu asqueroso rostro de maricón — argumentó el Uchiha, mirando con furia y frialdad absoluta al dios del inframundo, quien reía de la osadía de Sasuke — Lo único que me dan ganas de hacer es de arrancarte la cabeza y de destriparte con mis propias manos.

En cambio, Hades simplemente se rió gravemente y se cruzó de brazos.

Tan orgulloso como siempre. No cabe duda que eres un digno Uchiha, príncipe escarlata. Me agradas, Uchiha Sasuke — admitió el señor del inframundo, con una sonrisa un tanto macabra y oscura, dado su aspecto de deidad del inframundo — Y es por éso mismo que serás mi última víctica, hijo del fuego, después de que mate a todos y devore sus almas.

De inmediato, todos adquirieron sus armas y se posicionaron en su postura de combate, dispuestos a combatir contra el señor del inframundo. Sasuke, mas sin en cambio, levantó su mano a la altura de su cabeza, con lo cual detuvo la acometida de sus compañeros. Obvio todos se extrañaron, pero se detuvieron a a orden de Sasuke, el cual mantuvo desde hace tiempo una postura neutra, sin amedrentarse del enorme monstruo que era el dios del inframundo.

— Alto todos — ordenó retóricamente Sasuke — Creo que es obvio lo que buscas de mí, Hades.

El señor del Hades asintió.

Por supuesto, príncipe del fuego... Busco rasgar tu alma de tu cuerpo... ¡y hacerla arder en llamas! — masculló el imponente dios del inframundo, blandiendo ambas cuchillas a los costados.

Sasuke se tronó el cuello y tensó sus dedos, soltando su estereotípico monosílabo.

— Muy bien. Creo que ya es hora de que entre al campo de batalla — siseó Sasuke, estirándose un poco — Yo pelearé con él, nadie se meta en ésto. Absolutamente nadie — mandó el Uchiha, caminando hacia el dios del inframundo.

Sakura, sin embargo, se preocupó un poco, de modo que tomó del brazo a su amado Sasuke-kun.

— Sasuke-kun...

Sasuke se volvió a ella, pero para entonces la niña hada ya tenía sus preciosas alas de mariposa en su espalda, con las cual volaba a unos centímetros por encima del suelo, y se acercó al rostro de su novio, a quien le retiró momentáneamente la mascada, con sus pequeñas manos. Viéndose inicialmente sorprendido, Sasuke pronto sintió los labios de cereza de su niña y los pequeños brazos de la princesa de las hadas, alrededor de su enorme y musculoso cuello. El novio de la ninfa, sin embargo, pronto reaccionó y abrazó a su princesa, correspondiendo el beso que le daba Sakura, el cual duró algunos largos segundos, hasta que las circunstancias les obligaron a separarse.

La princesa de las hadas abrió sus preciosos orbes esmeralda y miró a su novio, sonrojada intensamente.

— Por favor, ten cuidado, Sasuboo... — le dijo por lo bajo Sakura a su Sasuke-kun, sabiendo que no podría detener a su novio, de tener una pelea contra el demonio del inframundo.

Sasuke le sonrió genuino a Sakura y la besó suavemente, para después dejar a su pequeña novia en el suelo, suavemente, endurecer su mirada y luego encarar al supremamente poderoso rey del inframundo. Igualmente, Hades preparó aquella extraña alabarda doble, rodeada de un plasma oscuro, pero intenso y sumamente energizado, la cual giró por encima de su cabeza algunas veces, para después colisionarla en el suelo. Mediante ello, el dios del inframundo creó una onda de choque oscura, mas no dañina como tal, pues apenas arrojó escombros y restos por doquier.

Sasuke apenas se cubrió su mirada de la agresiva ventisca, para después mirar fría y duramente al poderoso rey del inframundo.

Príncipe Uchiha... hijo del clan del fuego... He esperado éste momento durante una eternidad... — masculló en un gruñido oscuro Hades, mirando al moreno a los ojos — Espero que estés preparado, porque no pienso eximirte de tus pecados, hijo del fuego... Tu alma me ha de pertenecer... y será enclaustrada en el círculo de la violencia, ¡donde serás atormentado por los siglos de los siglos!

El moreno soltó un monosílabo y sonrió torcido, muy a su estilo.

— Lo siento, pero tengo compromisos previos, dios del inframundo. Tengo una bella chica que me espera, con quien he de formar una familia — espetó arrogante Sasuke, haciendo sonrojar fuertemente a Sakura, quien se cubrió con sus pequeñas manos el rostro, buscando no arañarse su preciosa piel albina con aquellas sumamente largas y preciosas uñas — Además, éste tipo de sitios no va con mi estilo de macho alfa. Espero no te lo tomes personal, Hades — contestó ingeniosamente, con el orgullo marca Uchiha.

Hades, por su lado, se rió atronadoramente, incluso sacudiendo levemente el sitio, mas no al grado de causar daños, tan sólo agitarlo un poco. Sin embargo, fue suficiente para derribar a la pequeña Sakura, con sus menos de treinta kilogramos de peso, quien cayó de nalgas en el suelo, pero se reincorporó eventualmente, dado que sintió el frío intenso en su perfecto trasero de burbuja, además de que soltó un leve quejido de dolor, sobándose su respingón trasero de burbuja.

Por su lado, Sasuke tomó su arma sanjiegun en su espalda, la giró alrededor de su cuerpo y tomó su postura de combate del dragón del norte. Hades igualmente blandió su alabarda doble y encaró al Uchiha.

Tu prueba final comienza ahora, príncipe escarlata... ¡Prepárate a descender a las profundidades del Tartarus, y a morir eternamente, hijo del fuego! — siseó el monstruo, con oscuridad.

Hades rugió con fuerza y entonces se arrojó con su arma en contra del azabache, pero el Uchiha giró su arma alrededor de su cuerpo y desvió las cuchillas hacia los costados, con lo cual aturdió al rey del inframundo. El azabache entonces giró sobre su punto, hacia su izquierda, y giró igualmente su arma alrededor de su cuerpo, con lo cual atacó a su enemigo, mas Hades, sorprendentemente para su monstruoso tamaño de bruto musculoso, se movió rápidamente e interceptó el ataque del Uchiha, pese a que se vio sorprendido por la colosal fuerza de superhumano del moreno. El puro impacto, de hecho, hizo que Hades retrocediese algunos pasos, pese a que pronto recuperó su balance.

Hades entonces atacó a Sasuke con un mandoble lateral, pero igualmente el Uchiha paró el ataque, al posicionar su bastón reticulado al costado, de modo que obligó a su enemigo a atacar por el otro flanco, aunque igualmente el Uchiha giró hacia su derecha y detuvo el otro golpe, con una maniobra similar a la anterior. Sasuke y Hades giraron sus armas alrededor de sus cuerpos musculosos y poderosos, prácticamente haciendo malabares de sus armas, y colisionaron varias veces las extremidades de las mismas, causando que chispas y el sonido de los metales se expidieran de la colisión de sus armas.

Un tanto sorprendido, Sasuke no vio venir cómo el sorprendentemente ágil dios del inframundo colisionó su arma en el suelo, se impulsó de la misma para girar en el aire, hacia su flanco zurdo, y entonces le atacó al moreno con una patada de gancho aérea, la cual impactó limpiamente contra el rostro del azabache, quien salió volando como rehilete contra el suelo. Sin embargo, antes de caer al piso, se apoyó de sus manos y se recuperó de un hábil giro, para después interceptar un ataque de su enemigo, un estoque con aquella doble alabarda de hecho, mediante una patada de giro hacia la cabeza de su oponente. Igualmente sorprendido por el ataque, Hades salió volando a lo lejos, con la colosal fuerza del príncipe de los Uchiha, además de que escupió algo de sangre, sintiendo cómo su cráneo era parcialmente fracturado, a causa de la abrumadora fuerza física del Uchiha. No obstante, igualmente giró en el aire y aterrizó en el suelo, apenas arrastrándose unos metros.

Sasuke, finalmente incorporándose, entonces levantó sus manos a lo alto, aún con su sanjiegun en manos, para después azotarlas sobre el lago Cocytus, mas no con una fuerza excesiva como tal, sino simplemente lo suficiente como para levantar una ola de marea de estalagmitas sumamente filosas y congeladas. Hades, moviéndose a una velocidad por encima de la luz, saltó y evadió las estacas de hielo que Sasuke mandó con su golpe en Cocytus, donde incluso se adhirió al techo, en una rodilla. El resto evadió como pudo el ataque, pues Sasuke no midió sus fuerzas, y estuvieron a punto de ser estacados con aquellas estalagmitas de hielo, mas Sakura y Kaguya levantaron con su psicokinesis una enorme porción de hielo, de al menos un kilómetro cuadrado de área, y la levitaron a lo alto para dejar pelear a Sasuke y al dios del inframundo griego.

— ¡Dios, al menos Sasuke debería ser un poco más cuidadoso! ¡Pudo haber matado a los chicos! — regañó Sakura, fulminando a su amado con la mirada, mientras veía cómo ahora Hades le arrojaba las mismas estalactitas desde el techo, aunque Sasuke las destruía con su bastón triple reticulado.

— Es inevitable que Sasuke solamente piense en pelear. Es descendiente del dios de la guerra, después de todo — argumentó Kaguya, igualmente mirando la pelea.

Sakura suspiró y se llevó una mano a su pecho, la zurda de hecho, viendo cómo ahora Hades atacaba a su novio, al desaparecer en una ráfaga de plasma oscuro, buscando partir en dos al moreno. El Uchiha, sin embargo, hábilmente interceptaba los ataques de su oponente, al desviar aquellos poderosos cortes de plasma de la alabarda doble de Hades, quien atacaba constantemente al azabache, desapareciendo y reapareciendo, apenas dejando aquella estela de plasma púrpura intenso.

— Tan sólo espero que Sasuke-kun esté bien... — musitó Sakura, consternada por su novio.

En uno de los agresivos ataques de parte de Hades, la alabarda doble del dios olímpico colisionó contra Sasuke, quien apenas tuvo tiempo de parar el ataque, de modo que el dios del inframundo atacó al Uchiha con una patada contra el torso del moreno. De inmediato, Sasuke fue enterrado dentro del congelado Cocytus, a literalmente cientos de metros de profundidad. Una tremenda sacudida agitó todo el círculo de la traición y dejó caer a aquel abismo donde estaba sepultado Sasuke cientos de estalactitas que Hades infundió con su aura oscura, al controlar con sus poderes oscuros la materia y energía dentro del círculo de la traición.

Aquellas estacas cayeron al abismo como si se tratase de una lluvia cósmica, y explotaron como meteoros contra un planeta. La explosión fue tan poderosa que prácticamente se expandió como una supernova, desmantelando todo el enorme círculo más profundo del Hades. Pronto, todas las estalactitas cayeron desde lo alto de aquella aparentemente interminable caverna de hielo, hasta que se asomó la oscura bóveda celestial totalmente nublada e igual de criogenizante. Los terrícolas incluso tuvieron que desaparecer del sitio, con ayuda de Kaguya y Sakura, o se habrían visto impactados por aquella lluvia de estacas criogenizadas.

Hades entonces cayó al suelo, en un violento azotón, y resquebrajó aún más el lago Cocytus, mas no lo destruyó completamente, pese a que apenas y se hallaba reconocible. De pronto, el suelo igual comenzó a temblar y a resquebrajarse aún más, hasta que el lago Cocytus se destrozó por completo. Hades, sin embargo, escapó de la explosión en un enorme salto, ésta vez adhiriéndose al muro, al enterrar su alabarda doble en el mismo y al sostenerse de su enorme y musculoso brazo diestro.

No obstante, justo cuando se había adherido a aquel muro hecho de metal y roca, de pronto Sasuke saltó hasta su posición y le propinó una poderosa patada a su vientre, en una patada misil, de modo que el dios del inframundo vomitó sangre y salió expedido al suelo. Entretanto, una enorme porción de roca helada, punzocortante, de donde estaba adherido Hades cayó velozmente al suelo, en dirección a Sasuke, mas el Uchiha giró hábilmente su cuerpo en el aire, atrapó la enorme roca filosa con una sola mano, dio una nueva vuelta y arrojó con su poderoso brazo derecho aquella estaca de hielo contra el dios del inframundo. La explosión que creó al impactar contra Hades fue similar a una hypernova, la cual se expandió por lo menos unos diez mil años luz de puro diámetro.

Desde la explosión, Hades de alguna manera logró lanzarse hacia Sasuke, hasta que se enfrascó en un combate cuerpo a cuerpo contra el Uchiha. Hades atacó con su alabarda, en su mano diestra, al torso de Sasuke, mas el moreno detuvo la misma con su antebrazo izquierdo, a pesar de recibir un helado corte que ni le inmutó al contacto. Después, el moreno lanzó un puñetazo directo al rostro del enorme dios del inframundo, aunque igual fue parado con la mano izquierda de Hades, si bien recibió una increíblemente poderosa fuerza de retroceso. Incluso una onda de choque fue expandida a por lo menos cien mil parsecs de radio, devastando al menos un área de casi veinte veces el diámetro de todo el universo de los terrícolas, llamado universo Prime.

En el aire aún, Sasuke y Hades colisionaron su puño, con lo cual expandieron otra onda de choque igual de poderosa que la anterior, y con cada golpe y patada que impactaban, colisionando constantemente en el cuerpo del otro, cientos de ondas expansivas se expedían y desmantelaban lo que quedaba del círculo de la traición, hasta prácticamente dejarlo hecho un completo muladar. De no ser por el hecho de que el campo de fuerza de Kaguya y Sakura era prácticamente indestructible, los terrícolas habrían terminado hechos polvo con la tremenda fuerza que Sasuke poseía en sus ataques, combinado con el tremendo poder que poseía igualmente Hades, aparentemente similar al de Sasuke. La única diferencia es que las ondas de choque que enviaba el dios del inframundo con sus ataques, eran de tonalidad púrpura intenso, al estar infundida con plasma oscuro.

Al final, ambos guerreros se impactaron en el rostro, con lo cual devastaron una inimaginable área del círculo de la traición, al crear ondas gravitacionales con sus ataques, y ambos salieron proyectados a opuestos extremos, atravesando cientos de pilares helados, hasta que se impactaron con una estructura de metal congelada. Eventualmente, ambos cayeron al suelo y colisionaron como asteroides contra un planeta, aunque ambos cayeron en una rodilla, mientras recuperaban su aliento, en apariencia. De la colisión de ambos, se levantó una ola de marea de una distancia superior al diámetro del universo observable, el cual es de cien mil millones de años luz.

Sasuke y Hades eventualmente se incorporaron, mirándose fríamente y sin emoción alguna. El amo del inframundo fue el primero en soltar una risa oscura y en estirarse un poco el cuello, debido a uno de los poderosos golpes de Sasuke que se lo lesionó.

Con que las leyendas son ciertas, ¿huh? — masculló oscuramente el dios del Hades — Me imaginaba que eras poderoso, dragón escarlata, pero no así de poderoso. Eres quizá incluso más poderoso que el mismísimo dios de la guerra.

Sasuke igual se estiró un poco el cuello y soltó un monosílabo.

— Me gustaría decir lo mismo, pero no me has demostrado estar siquiera a la altura de los Pain Elemental — argumentó el Uchiha, girando un poco su torso.

Hades se rió de nuevo y expulsó una especie de humo de plasma por su boca, la cual levantó a lo alto, para no lanzarla sobre el campo de batalla.

No te confíes en demasía, príncipe escarlata. Apenas ésto fue un calentamiento — argumentó el señor de las profundidades — Hasta ahora, has enfrentado a seres patéticamente débiles, apenas inferiores e inútiles demonios principados, pero justo ahora te estás confrontando al que es quizá no solamente el más poderoso de los olímpicos, sino al dios más poderoso de todo el multiverso. Incluso los Primordial algún día serán juzgados por los reyes del inframundo y condenados por mi persona — remarcó, con la digna soberbia de un dios del Olimpo — Yo soy el dios definitivo que ha de juzgar las almas de todos los condenados. Incluyendo a Chaos y a Lux.

Sasuke encogió los hombros, cruzando sus monstruosos brazos frente a su igualmente enorme torso.

— Tal vez, pero yo soy mucho más poderoso que todos los Primordial juntos, Hades. Incluso Chaos Magnus mismo tiembla ante mi nombre — rebatió orgulloso Sasuke, con una arrogante faz, incluso mayor a la de Hades — No importa cuántos dioses me confronten; todos caerán ante mi poder. Nadie, absolutamente nadie, puede mantener una pelea a mi nivel, mucho menos derrotarme. La única persona quien puede igualar mis poderes es mi esposa, Sakura Uchiha.

Sasuke apuntó con su dedo índice derecho a su pequeña novia hada, quien se sonrojó intensamente ante lo que dijo Sasuke, todo gracias a su avanzada audición que le permitía escuchar hasta donde Sasuke estaba, y se cubrió su pequeño rostro con sus suaves y pequeñas manos finas. Hades entonces levantó su mirada hacia Sakura, ésta vez haciendo que la chica respingara un poco, ante la imponente apariencia de aquel dios del inframundo. Si era honesta Sakura, la verdad es que Hades no era muy diferente a los demonios principados que confrontaron hasta hace unas horas, quizá por días si eran honestos todos, porque Hades lucía incluso más intimidante que los más horripilantes Wraiths. Francamente, a Sakura le daba un poco de miedo el aspecto de aquel dios demonio.

Hades se rió de nuevo y volvió su mirada hacia Sasuke.

Ah sí, la princesa Cerezo; la infanta de de Iridia. Es una pena que su corazón sea puro y compasivo, porque de lo contrario sería condenada a mi tormento eterno, en el Hades. Aunque aquello no evitará que devore su alma — refirió el dios del inframundo griego, haciendo que a Sakura le recorriese una corriente helada la espalda, y no por el frío del círculo de la traición — Ahora que lo veo, creo que, cuando te mate, tendré que condenarte al Tartarus en la fosa de los impíos, príncipe Uchiha. La pedofilia no es algo natural, ¿sabes? Mereces ser asesinado y condenado a tormento entero; tu carne devorada por demonios y bestias abominables.

Sasuke se encogió de hombros.

— Lo creas o no, mi esposa es mayor de edad, aunque parezca una niña de once años — se defendió el moreno, aunque difícilmente le ayudaba en algo — En cualquier caso, de ninguna manera podrás derrotarme, por tanto jamás podrás siquiera acercarte a Sakura. Aún si, por algún motivo que nunca pasará, lograses derrotarme, de cualquier manera nunca permitiría que te acerques a mi esposa. Primero te arrastraría al Tartarus conmigo.

Hades gruñó burlon, en una risa oscura, y entonces tensó sus enormes puños.

Muy bien, entonces. A partir de ahora, lucharé en serio y sabrás porqué soy temido, aún entre los dioses. ¡Tu cuerpo y alma arderán por la eternidad, príncipe dragón! — advirtió Hades.

Hades entonces expandió su aura y de su cuerpo salieron expedidos varias especies de rocas puntiagudas, en un espectáculo entre sangriento como imponente. Sus músculos se ensancharon y sus venas adquirieron una vascularidad absurda, prácticamente pareciendo auténticos tumores, encima de su piel gris oscuro. El amo del inframundo bramó con fuerza, agitando el suelo del círculo de la traición, y con ello expulsó sus energías, hasta que crecieron unos cien metros a lo alto, desde el suelo. Pronto, una llama de tonalidad púrpura oscuro le rodeó por completo e incrementó la temperatura del sitio, incluso fundiendo el lago Cocytus y con ello los que estaban atrapados dentro del mismo.

Al final, Hades explotó su aura y ésta se expandió como un collapsar, por al menos cien mil millones de años luz, de modo que todo el círculo de la traición fue consumido por la onda de choque de plasma púrpura oscura, la cual estaba quizá a una temperatura de un sextillón de grados Kelvin. Sasuke, sin embargo, apenas se cubrió con su mano izquierda, la cual curiosamente apenas sufrió una quemadura de primer grado menor, pese a que aquel calor debió haber vaporizado su cuerpo entero.

Cuando la energía se disipó, se dejó ver a Hades con su apariencia más musculosa y salvaje, literalmente un bruto musculoso, incluso más que Sasuke, quien de por sí era una masa de esteroides. El dios olímpico rugió de nuevo y pisoteó al frente, buscando impactar a Sasuke, aunque no lo logró.

¿Estás listo, hijo del dios de la guerra? ¡El Tartarus y tus hermanos Uchiha te esperan! — gruñó oscuramente Hades, riendo de manera imponente y macabra.

Sasuke soltó un monosílabo y entonces se tronó los dedos. El moreno hizo algo bastante imprudencial, pues se quitó su poncho y quedó únicamente en su musculosa negra, además de que se estiró los músculos. Es cierto que Hades incrementaba la temperatura del cero absoluto a, aproximadamente, unos menos cien bajo cero centígrados, pero aún así hacía demasiado frío y el azabache corría peligro de sufrir una hipotermia. Sakura fue la que más se preocupó de ello, mas cuando estaba a punto de advertirle a Sasuke, Kaguya le detuvo y negó levemente, mientras la albina tenía activados sus ojos mágicos. Un rápido análisis al cuerpo de Sasuke indicaba que su cuerpo no perdía calor, así que Sakura desistió.

— De ser así, entonces yo también dejaré de contenerme y pelearé en serio — enunció determinado Sasuke, para después romper con sus grandes y fuertes manos su musculosa por la mitad, hasta arrancársela de su monstruoso cuerpo, lleno de músculos y vascularidad.

Sasuke tensó sus músculos, similar a como lo hacían en los concursos de fisicoculturistas, prácticamente luciendo sus músculos y tensando sus brazos hasta que casi reventaban las venas en sus brazos. Hades enarcó una ceja, tal y como el resto de los terrícolas.

— ¿Pero qué diablos está haciendo? — preguntó Kakashi, al ver cómo Sasuke hacía algunas poses de fisicoculturismo.

— ¡Oh sí, nena! ¡Mira éstos músculos! — enunció Sasuke, sumamente arrogante, a la vez que tensaba sus brazos y posaba como en un concurso de fisicoculturismo.

Todos, incluido Hades, tenían ganas de caerse de espaldas ante los ridículos ademanes del príncipe de los Uchiha. Kakashi, de hecho, se llevó una mano a la cara, y se la pasó por toda la faz. Por su lado, Sakura resopló molesta de lo engreído, altivo y absurdamente altanero que era su amado Sasuke-kun, encima de que negó y chocó la palma de su mano izquierda contra su frente. A veces la pequeña princesa hada se preguntaba cómo es que realmente amaba a semejante hombre tan vanidoso y soberbio como lo era su amado Sasuke-kun, porque en serio que a veces era un verdadero cretino y un patán. Y un completo tonto.

— Ése tonto... ¿cómo es que Sakura se pudo fijar en semejante idiota? — musitó la descendiente de Selene, rodando los ojos ante los ademanes de su "querido" yerno, quien sonreía orgulloso.

— Muy bien, prepárate entonces, Hades, por que voy a partirte en dos mitades — enunció el Uchiha, por fin endureciendo su rostro, además de que se tensó los músculos de su cuerpo.

Sasuke entonces chocó sus puños enfrente de su pecho y creó una devastadora onda de choque, incluso mucho más poderosa que las anteriores. La onda de choque, al viajar por encima de la velocidad de la luz, se ionizó por efecto de la fisión nuclear, barrió con un área de al menos un millón de universos y sacudió con un sismo catastrófico a un área simplemente inconmensurable, casi en riesgo de que toda la materia dentro de aquella misma área se colapsara dentro de un enorme agujero negro ultramasivo. Como siempre, sin embargo, los poderes de Sakura y Kaguya previnieron de que colapsara el tiempo/espacio dentro de un horizonte de sucesos y una singularidad espaciotemporal.

Sasuke entonces adquirió una postura del Hung Ga Quan y encaró a su enemigo, quien apenas pudo mantener su balance en aquel brutal terremoto que agitó un área al menos un cuatrillón de veces el universo Prime.

— Muy bien, ¡aquí voy! — gruñó Sasuke, para entonces arrojarse en una carrera contra Hades.

El señor de las tinieblas estaba tan impactado del brutal poder de Sasuke que no vio venir al moreno, por lo que recibió una poderosa patada del dragón en su vientre y salió volando a lo lejos. Con la ayuda de su brazalete de Chronos, Sasuke desapareció de la mirada de Hades y reapareció a sus espaldas, por lo que el moreno atacó por el lomo al dios del inframundo, volviéndolo a mandar a lo lejos. Con el brazalete, Sasuke de nuevo desapareció y reapareció justo en frente de Hades, a quien golpeó varias veces con un combo de golpes al vientre, con cada impacto causando un terrible daño en el torso musculoso de Hades. El azabache entonces conectó un poderoso uppercut en el estómago de su enemigo y le hizo vomitar un poco de sangre, además de que lo levantó por encima de su cabeza.

Sasuke entonces lo tomó del pie izquierdo, con su mano derecha, apretó su agarre en la fuerte pantorrilla de Hades y giró una vez hacia su izquierda. Sasuke entonces arrojó al dios del Hades hacia el suelo y de nuevo desapareció, para entonces atacar la espalda del señor del inframundo con un increíblemente poderoso puñetazo a la espalda. Hades bramó de dolor y sintió el poderoso puñetazo meteoro de Sasuke, el cual creó una onda expansiva brutal, a por lo menos un trillón de años luz de diámetro, y pronto Hades cayó a una velocidad infinitamente superior a la de la luz contra el suelo, donde se impactó violentamente.

Justo al impactar, Hades se recuperó de una voltereta, pero Sasuke de nuevo usó su brazalete de Chronos y reapareció frente a él, para entonces atacarle con una poderosa patada trasera de giro aérea al estómago, con lo cual lo mandó a lo lejos. Hades, sin embargo, se recuperó en el aire y arrojó unas pesadas cadenas de aura hacia Sasuke, a quien lo atrajo hacia sí con un poderoso jalón. Sasuke fue recibido con un poderoso puñetazo de la enorme mano de Hades, por lo que, encima de que se creó una onda de choque, el moreno salió volando contra una enorme estructura de hielo, donde se enterró, y pronto se desmanteló la enorme estructura.

No obstante, justo cuando un extraño lazo de aura de aura se lanzó contra el Uchiha, Sasuke tomó el mismo con sus manos, dio un giro completo hacia su izquierda y arrojó al señor del inframundo contra unas rocas congeladas, donde se estampó el dios del Hades. Sasuke reapareció frente a su enemigo, con la ayuda de su brazalete, y lo embistió con su hombro, con lo cual lo arrojó y enterró contra la montaña, a la cual se le derribó el hielo ante el impacto del enorme dios del Hades.

Sasuke entonces se arrojó contra su enemigo en una patada lateral, y después comenzó con una serie de violentos golpes contra el cuerpo de su enemigo, quien no pudo reaccionar debidamente, ante los brutalmente poderosos puñetazos de Sasuke que creaban una sacudida con cada golpe, a escala de universos enteros. Las ondas expansivas se ionizaban por efecto de la fisión nuclear de viajar por encima de la velocidad de la luz, por lo que tenían una coloración azul rey, similar a la radiación de microondas.

Al final, Sasuke tensó su puño derecho y lo impactó violentamente sobre el cuerpo de Hades, quien soltó un gruñido de dolor y fue sepultado dentro de una enorme montaña de hielo y metal. Pronto, todo el lago Cocytus se resquebrajó y se hundió en la misma colosal zanja donde Sasuke y el señor del inframundo se hallaban. De alguna manera, mientras aún caían, Sasuke y Hades se recuperaron y se atacaron cuerpo a cuerpo. El primero en atacar a Hades fue Sasuke, quien impactó su puño derecho en un poderoso gancho, directo al vientre del olímpico, el cual ahogó un grito de dolor y escupió un poco de sangre. Hades devolvió el impacto con similar fuerza, causando igual una onda de choque como Sasuke con su impacto, la cual desmanteló un enorme radio de al menos diez mil años luz de radio. El golpe además hizo que Sasuke gruñera, aunque más por reacción de inercia que otra cosa.

Sasuke giró en el aire y atacó con una patada de giro, pero Hades la detuvo con su antebrazo izquierdo, a pesar de que la increíblemente poderosa patada devastó un área similar al puñetazo anterior del rey del inframundo. Hades reaccionó al tomar la cabeza de Sasuke con su enorme mano y al lanzarlo contra el muro a lo lejos, donde Sasuke colisionó y desmanteló el mismo con su cuerpo. El dios del inframundo lanzó su lazo de plasma oscuro desde sus manos y atrapó el cuerpo de Sasuke, el cual seguía viajando a lo lejos, por lo que Hades entonces comenzó a girar el mismo alrededor de su enorme cuerpo, aún en caída libre, de modo que los alrededores eran desmantelados con el cuerpo de Sasuke, quien recibía numerosas heridas en su piel, mas ninguna de ellas aparentaba ser graves.

Sasuke eventualmente reaccionó y tomó igualmente de aquel pesado lazo de aura, con sus manos, ignorando las quemaduras menores que le producían el oscuro plasma que se extendió cientos de metros hacia su cuerpo.

Sasuke entonces lanzó al suelo a su enemigo, quien no pudo reaccionar a tiempo y fue proyectado con violencia contra el piso. Sasuke usó su guantelete de Chronos, desapareció de la mirada de su enemigo y reapareció justo encima de él, para entonces atacarle con una poderosa patada misil a su espalda y arrojarlo aún más violento contra el suelo. Al impacto, Hades creó una colosal ola de marea de tierra que viajó por al menos un teraparsec de distancia, además que creció al menos un año luz de pura altura, barriendo el suelo como si un meteorito se hubiese impactado.

Justo al caer, Sasuke se arrojó con su impacto meteoro contra Hades, mas el dios del inframundo giró su cuerpo e hizo que el moreno impactara su puño en el suelo, creando un efecto similar al de su anterior ataque. Hades entonces se recuperó finalmente y azotó dos enormes y pesadas cadenas de plasma sobre el cuerpo de Sasuke, mas el Uchiha las desvió de un manotazo, aturdiendo momentáneamente al dios del inframundo. En seguida, el moreno colisionó sus dos manos en el suelo, con lo cual levantó del suelo cientos de rocas puntiagudas, en forma de estacas, las cuales golpearon el cuerpo del gigante dios olímpico. Hades sufrió algunas lesiones menores y quedó atrapado entre varias estacas que le atravesaban el cuerpo.

Para cuando Hades se liberó del ataque de Sasuke, el Uchiha se lanzó contra su oponente, dio un salto de setecientos veinte grados hacia su izquierda y le dio una patada de gancho trasera con su pie izquierdo, directo a la cabeza del señor del inframundo, así que el olímpico giró como rehilete y cayó pesadamente, de nuevo, en el suelo. Sasuke de nuevo se lanzó contra su enemigo, mas no dio un salto como en su Impacto Meteoro, sino que simplemente colisionó su poderoso puñetazo en el vientre de su enemigo, ésta vez conectándolo con éxito sobre el estómago de Hades, el cual soltó un alarido de dolor.

Sasuke impactó una serie de ataques en el estómago de su enemigo, con cada golpe enterrando a su enemigo dentro de una colosal zanja de al menos el tamaño del universo Prime completo, además de que los golpes tan brutalmente poderosos de Sasuke eran lo suficientemente intensos como para destruir universos enteros. En uno de los golpes, sin embargo, Hades detuvo el ataque del azabache con su mano izquierda y después el señor de las tinieblas le pateó el vientre a Sasuke, quien salió volando a lo alto. No obstante, Sasuke se recuperó en el aire, dio unas cuantas volteretas mientras estaba suspendido y cayó en el suelo, en una rodilla.

Hades entonces enterró sus enormes manos en el suelo, con lo cual levantó cientos de cadenas a lo alto, parecido al castigo infernal de Karin, aunque con la diferencia de que las cadenas no atravesaron el cuerpo de Sasuke, pese a que sí lo atraparon entre pesados eslabones. Para cuando Sasuke se intentó liberar de aquellas cadenas que oprimían su musculoso cuerpo, Hades entonces levantó dos gigantescas esferas con púas a lo alto, las cuales azotó encima de la musculosa figura del azabache, con lo cual lo derribó pesadamente al suelo y creó una enorme onda de choque con las mismas.

Hades ahora saltó a lo alto, se lanzó hacia Sasuke y le soltó un pisotón sumamente violento, aunque Sasuke apenas gruñó a causa del impacto, más por el hecho de verse sorprendido con el ataque. Hades en seguida enganchó sus cuerdas de plasma oscuro al cuello de Sasuke y comenzó a tirar de él, en un intento de decapitar al moreno. Sin embargo, el moreno tensó sus dientes, sostuvo con sus enormes manos aquellos látigos de plasma que creó Hades con sus poderes, y se incorporó gruñendo oscuramente, todo mientras el dios del inframundo intentaba inútilmente abrumar la fuerza prácticamente infinita de Sasuke.

Sasuke rugió imponente y comenzó a girar su cuerpo y cuello, con lo cual sorprendentemente levantó al dios del averno del suelo. Hades se quedó sorprendido de cómo su enorme figura giraba a los alrededores, y no pudo responder adecuadamente cuando Sasuke tomó de aquellas cadenas y lo atrajo hacia sí mismo. El moreno entonces tensó su puño derecho, gruñó con furia, incluso haciendo un rostro imponente con sus dientes tensados, encima de que las venas en el musculoso brazo de Sasuke se resaltaron, casi como tumores propios. De pronto, el suelo se resquebrajó con la tremenda presión que hicieron las pesadas botas de asalto del Uchiha y se cavó una relativamente pequeña zanja a los pies del moreno, de aproximadamente unos cien metros de radio.

— ¡Toma ésto! — bramó Sasuke.

Enseguida, el azabache impactó uno de sus ataques más poderosos en el cuerpo de su enemigo: su Haymaker.

El ataque fue tan brutalmente poderoso que Hades ni siquiera pudo gritar de dolor, al sentir cómo sus abdominales, huesos y órganos internos fueron pulverizados, con el brutal golpe de Sasuke en su vientre, además de que la sangre que vomitó de su boca le impidió exclamar de dolor, ante el bestialmente poderoso ataque que le dio Sasuke en su estómago. La pura onda de choque que Sasuke creó al impacto con su puño se expandió aproximadamente un nonillón de parsecs de puro radio y devastó un área similar con un increíblemente poderoso sismo, de una magnitud sencillamente catastrófica, prácticamente con la potencia más que necesaria como para destruir varios universos enteros y causar un enorme daño en el multiverso, si no es que bien podría haberlo colapsado en una singularidad espaciotemporal.

La onda expansiva, de hecho, fue tan calamitosa que los terrícolas que estaban siendo protegidos con la barrera mágica de Sakura y Kaguya fueron derribados pesadamente al suelo, y el campo de fuerza de las ninfas se desmanteló por completo, por lo que todos cayeron al vacío, aunque ninguno de ellos sufrió heridas mayores, salvo apenas algunos raspones y moretones. Las puras ondas gravitacionales hacían que se sintiese como si dos agujeros negros ultramasivos, del tamaño del multiverso entero, colisionaran en una danza de la muerte; literalmente un apocalipsis.

Hades, por su lado, salió volando por encima de la velocidad de la luz, en dirección a la infinidad de lo profundo que era el círculo de la traición, donde traspasó cientos de muros que levitaban en el aire, hasta que colisionó con lo que parecía ser un cuerpo celeste, el cual detonó con una energía al menos un centillón de veces más poderosa que el legendario Big Bang. La temperatura superó por al menos un milicentillón de veces la temperatura de Planck, aunque gracias a que el aura de Sakura se expandió rápidamente, no fueron dañados los terrícolas a causa de aquella onda de choque de plasma, la cual se ionizó por efecto de la fisión nuclear de las partículas elementales, compuesta en aquella ola de presión aérea, lo que era conocido como una onda de choque. Incluso el tiempo/espacio se distorsionó cuando Sasuke atacó a Hades con su Haymaker, el cual devastó todo el círculo de la traición, como si se tratase de una hypernova a escala del multiverso.

Eventualmente, la monstruosamente colosal nube de plasma se disipó y se pudo ver todo el criogenizado círculo de la traición completamente cambiado y destrozado, además de que el lago Cocytus y los cuerpos que habían en él fueron vaporizados en su totalidad. Varios de los elementos radiactivos y tóxicos en aquel sitio igual fueron completamente desmantelados, por lo que afortunadamente ninguno de los terrícolas fue afectado por aquellas toxinas que se gasificaron de inmediato, al contacto con la brutalmente caliente onda de choque que creó Sasuke, con su poderoso puñetazo en el vientre de su enemigo.

Eventualmente, tanto Sakura como el resto se incorporó y vio que Hades se había perdido por completo en el increíblemente lejano e infinito horizonte, además de que el camino por el que viajó con el Haymaker de Sasuke estaba cavado de manera cilíndrica, con al menos un año luz de ancho y probablemente al menos un duocentillón de parsecs a lo largo, si no es que mucho más. La profundidad de aquel camino era mucho menor, apenas de unos millones de kilómetros de profundidad, aunque abrumadoramente profundo para la perspectiva de los terrícolas.

— Dios... ¿qué fue lo que sucedió aquí? — preguntó Karin, incorporándose con algo de dificultad y dolor, al sentir sus músculos entumecidos.

— Ouch... éso me dolió... — se quejó Sakura, sobándose sus preciosas y respingonas nalgas de modelo, al haber caído sentada sobre el demolido suelo.

— Ése idiota de Sasuke, es un inconsciente. ¡Pudo habernos matado con aquel ataque! — se quejó Tenten, igualmente incorporándose con algo de dolor.

— Supongo que confía en el hecho de que nosotras podamos mantener un orden — argumentó Kaguya, por lo que Sakura asintió, al sacudirse finalmente el polvo de su sexy trasero.

— Aún así, no creí que su Haymaker llegase a ser así de poderoso... y mucho menos me imaginé que Sasu-kun llegaría a abrumar nuestras auras... — señaló Sakura, mirando a donde estaba su amado, quien buscaba con su mirada a Hades — Es decir, Dios... Sasuke-kun bien podría haber destruido el multiverso, con aquel tremendamente poderoso ataque... Faltó poco para que todo el Hades colapsara en una singularidad gravitacional...

— Demonios... ¿cómo es posible que exista un humano tan brutalmente poderoso como Uchiha? — dijo Tenten, igual de anonadada que el resto — Y yo que pensé, en algún tiempo, que podría llegar a derrotar a Sasuke, en combate cuerpo a cuerpo... ¿Acaso será que éste es su verdadero poder?

— En lo absoluto... — negó Sakura, ahora sonriendo orgullosa y honrada de tener a un novio, o esposo para ella, tan fuerte e increíble, como su amado Sasuke — Ésto no es ni una mínima fracción del verdadero poder de mi Sasuke-kun. Aún no ha demostrado su verdadero potencial de batalla... y dudo mucho que lo haga, siendo sincera...

Todos miraron impactados a Sakura, quien colocó sus manos en su espalda baja y comenzó a mecerse sobre sus tacones stiletto.

— ¿Qué dices? ¿Tú sabes hasta dónde llega, entonces? — preguntó ahora Naruto, un tanto irritado de saber que su rival, Sasuke Uchiha, le superaba en poderes en un orden exponencial.

Sakura sonrió aún más amplio y se encogió de hombros.

— No, la verdad es que no lo sé — repeló con inocencia la princesa hada, dejando aún más incrédulos a los terrícolas — O mejor dicho, no existe una manera de describir los poderes de Sasuke-kun — aclaró — Digámoslo de éste modo: Imaginen qué tan vasto es el infiniverso, el cual se dice que es de un tamaño infinito y que en él existe toda la materia, la energía, el tiempo y el espacio, además de las leyes que lo rigen. Es una colectiva infinidad del MEST y lo es el todo. Ahora, imaginen que puede existir un concepto superior al infinito, exponenciado éste mismo al infinito, y ése es básicamente el verdadero poder de Sasuke-kun.

La explicación dejaba absolutamente petrificados a todos, sin excepción. Imaginar un concepto más grande que el infinito ya les era imposible. Más aún cuando éste concepto de infinito tenía un exponente, aumentado una infinidad de veces. Era sencillamente abrumador siquiera imaginar semejante concepto. La niña hada, por su lado, soltó una divertida risilla, al ver la confusión de sus amigos, de modo que levantó su pequeño dedo índice y sonrió divertida.

— En pocas palabras, podemos decir que el verdadero poder de Sasuke-kun es transinfinito — remarcó la niña hada, cada vez dejando más anonadados a sus camaradas.

Literalmente, todos parpadearon varios segundos. Era literalmente imposible poder asimilar semejante información. Era como tratar de hacerle entender a un primate el mundo cuántico y la física de partículas.

— ¿Transinfinito? ¿Siquiera existe ésa palabra o ése concepto? — preguntó Kakashi, totalmente anonadado de saber el verdadero poder de Sasuke Uchiha, su ahijado.

— Existe como un concepto, mas jamás imaginé que existiría como un modelo práctico que pudiese ser verificado o analizado de forma empírica — refirió Kaguya, con la mirada sobre su ahijado.

— Pues, lo crean o no, el término transinfinito es un término eufemista para decir "algo tan absurdamente grande que incluso superaría el concepto del infinito" — explicó Sakura, aún balanceándose como una niña — En pocas palabras, Sasuke-kun no tiene límite de poder. Podría destruir todo lo que existe en el infiniverso, si le viniese en gana.

Aquello era más que obvio, pero no por ello el impacto fue menor para el resto de los terrícolas, especialmente para Tenten y Naruto, quienes, de entre todos, eran los que se consideraban como los rivales más grandes del príncipe Uchiha. Era obvio que nadie en aquel sitio llegaría a igualar los tremendos poderes de Sasuke, quizá apenas Sakura e Ignis eran los únicos que podrían rivalizar con un ser de nivel transinfinito como lo era Sasuke Uchiha. Más que nada, porque de Ignis no se conocía su verdadero poder, y estaba más que establecido el poder igual de transinfinito de Sakura Uchiha, esposa y consorte de Sasuke Uchiha.

— Tch... ¡¿dónde demonios te metiste, Hades?! ¡Enfréntame, cobarde! — masculló Sasuke, buscando con su audición y visión a su adversario.

De pronto, desde el suelo salió una enorme figura de un ser similar al dios del inframundo, con un aspecto grotesco y con numerosas heridas que parecían catastróficas, mas no sangraban a pesar de lucir grotescas. El monstruo rugió con potencia y miró a Sasuke con ferocidad, el cual ni se inmutó de la imponente apariencia de aquel ser. Al analizarlo un poco, Sasuke pudo darse cuenta de que se trataba del señor del Hades, pues su apariencia era similar.

— Vaya, hasta que saliste de tu madriguera, maricotas — espetó el Uchiha, extendiendo sus brazos a los costados, con las palmas boca arriba — Temía que te hubiese matado y que la diversión se hubiese acabado.

El señor del infierno sonrió socarrón y rió oscuramente.

Tan arrogante como un digno Uchiha — le alabó el dios demonio al moreno — ¿Sabes algo, príncipe escarlata? Cuando te mate, en vez de destazar tu cuerpo o de lanzarlo a alguno de los círculos de mi inframundo, voy a reanimar y zombieficar tu cuerpo, junto con el de Onikage y Madara Uchiha.

Sasuke entrecerró su mirada al escuchar el nombre de su tío. Se imaginaba que en aquella ocasión en Wintersun, donde Chaos atacó y diezmó al más grande de los pueblos de todo Terra, había sido Madara quien había impedido que Onikage asesinara a Sakura, pero no quería saltarse a conclusiones. Ahora que Hades había mencionado de primera mano que Madara, en efecto, aún no había perecido, por fin confirmó que sus premoniciones eran reales.

— Así que Madara aún sigue con vida, ¿huh? — preguntó retóricamente Sasuke, entrecerrando su mirada — Me imaginaba que alguien había frenado el ataque de Chaos, cuando estuve en Wintersun.

Eventualmente caerá en éste sitio, príncipe Uchiha. Madara es tan culpable de la caída de los Uchiha, como lo es Chaos. Ambos serán enclaustrados en el círculo de la traición, por sus crímenes contra sus señores — anunció con frialdad el rey del averno — Es una lástima que tu espíritu virtuoso y tu honor de guerrero no me permitan enclaustrarte con ellos, pues iría en contra de las reglas de aquel condenado de Deus Ex Lux, pero sí que puedo atormentarte de por vida, por tu personalidad violenta y brutal.

Sasuke sonrió socarrón y se posicionó en su postura del Nan Long Quan, el dragón del sur.

— Como sea. No pienso pasar más tiempo en éste asqueroso lugar. Incluso si tengo que matar al dios del inframundo, no me detendré con nada — amenazó el moreno, finalmente endureciendo su mirada — A partir de ahora, no me limitaré más. Te atacaré con mi verdadero poder y te mataré.

De acuerdo, entonces. ¡Prepárate para descender al círculo de la violencia, Uchiha!

Hades entonces levantó ambas manos a lo alto y las dejó caer sobre el musculoso cuerpo de Sasuke, pero el Uchiha demostró ser un digno hijo del dios de la guerra y detuvo con ambos brazos los colosales puños del dios del inframundo. Predeciblemente, aunque no por ello menos sorpresivo, Hades se vio poco a poco abrumado por la tremenda fuerza física de Sasuke, quien se incorporó poco a poco, después de estar arrodillado en una sola pierna. El moreno gruñó con fuerza y eventualmente empujó los brazos de su enemigo, el cual se tambaleó y cayó de espaldas.

Sasuke entonces saltó hacia su adversario, quien apenas se incorporó en sus codos, y le propinó un poderoso puñetazo directo a su rostro, con lo cual lo hizo escupir sangre y lo derribó pesadamente al suelo, donde Hades creó una monstruosa zanja de al menos un año luz de puro radio. El azabache entonces saltó de nuevo, tras caer en el enorme pecho de su enemigo, y se lanzó en una patada misil en caída contra el rostro de su enemigo, con lo cual creó tanto una onda de choque, como un cráter que fácilmente se equiparaba a un radio de al menos un centillón de parsecs, además de que la sacudida en todo el suelo abarcó un área que parecía ser infinita; cuando menos no había una cifra que darle.

De alguna manera, Sasuke logró incorporar al enorme monstruo con sus manos, giró hacia su izquierda y lo arrojó con violencia contra un muro, donde el enorme monstruo se enterró, aunque Hades igualmente se zafó. Para entonces, Sasuke arrancó un enorme pilar del suelo, tal y como Hades igualmente lo hizo, y ambos guerreros se lanzaron el uno contra el otro, con una enorme estaca helada en manos.

El Uchiha y el demonio colisionaron ambas estacas contra el otro, causando un resquebrajamiento de aquellos objetos, los cuales tenían una dureza incluso superior a la de una estrella de preones, la cual a su vez era aproximadamente un billón de veces más dura que una estrella de neutrones, de por sí ésta última diez mil millones de veces más dura que el acero. Sasuke se agachó para evadir un poderoso golpe de su enemigo, y después reaccionó al impactar aquella poderosa lanza helada en contra del cuerpo de su enemigo, el cual salió arrojado a lo lejos contra otro pilar.

Sasuke levantó por encima de su hombro derecho aquella estaca y después se la lanzó a Hades. La enorme estaca de hielo se ionizó por el efecto de la fisión nuclear, a causa de la velocidad superlumínica a la que viajaba, y entonces impactó violentamente contra Hades, el cual salió volando a lo lejos. Sasuke entonces corrió en dirección hacia la otra estaca que cayó al suelo y la levantó de una patada. Con una nueva patada de setecientos veinte grados, Sasuke lanzó la otra estaca contra el dios del inframundo. La enorme estaca eventualmente alcanzó a la otra, por efecto del frenado con el cuerpo del señor del Hades, y entonces se produjo una explosión de niveles catastróficos, sacudiendo todo el círculo de la traición, como si se tratase de un temblor a nivel del multiverso, a causa de la brutalmente poderosa hypernova que creó el choque de las estacas, la una contra la otra.

Desde lo lejos, sin embargo, Sasuke pudo ver cómo un cúmulo de enormes rocas viajaban en dirección a él, igualmente ionizadas tanto por la velocidad por encima de la luz, la llamada velocidad warp, como también por el hecho de que el plasma del aura de Hades infundía aquellas enormes rocas. El Uchiha entonces recibió uno de los asteroides con sus manos y lo lanzó a lo lejos, para en seguida recibir otro con su puño derecho, por lo que trituró la roca y la hizo pedazos completamente. Sasuke entonces corrió un poco al frente y devastó una tercera roca con una patada lateral, para entonces correr de nuevo y lanzarse con una patada del dragón aérea para destruir otra de las rocas.

Al ver que cientos de asteroides iban en su dirección, Sasuke simplemente optó por dibujar con sus brazos el símbolo del infinito, colocó sus manos frente a su pecho, con la diestra boca abajo y la zurda boca arriba, y entonces soltó un oscuro resoplido, concentrando su mente y cuerpo. Cuando aquellos asteroides se aproximaron a su cuerpo, Sasuke entonces rugió agresivo y chocó las palmas de sus manos frente a su pecho, con una colosal fuerza, mediante lo cual creó una devastadora onda expansiva que envió una ola de presión de aire a literalmente un área de tredecillones de parsecs en puro radio, al menos lo que abarcaban un millón de universos de área. La brutalmente poderosa onda de choque fácilmente pulverizó todos los asteroides que Hades le lanzó.

Para desgracia de Sasuke, Hades le propinó una patada al cuerpo del moreno, cuando reapareció a sus espaldas, de modo que el Uchiha salió volando a lo alto, a cientos de miles de millones de años luz en tan sólo un instante. A pesar de que Sasuke se recuperó en el aire, Hades lo recibió con un codazo en la espalda, reapareció a unos metros debajo de él y le golpeó con un rodillazo en el pecho, de modo que Sasuke gruñó de reacción. Hades entonces le golpeó con sus colosales puños varias veces en el cuerpo, evitando que el azabache pudiese reaccionar debidamente, y al final el dios del inframundo golpeó con ambos puños a Sasuke en la espalda, de modo que lo arrojó contra el suelo con violencia.

Sasuke colapsó brutalmente en el suelo, levantando una ola de marea de tierra de un centillón de años luz de radio, junto con una nube de hongo de al menos un nonillón de años luz de altura, encima de que la onda de choque se perdió en la eternidad. Hades de nuevo reapareció frente a él y le impactó uno de sus poderosos puñetazos al cuerpo del Uchiha, seguido de otro golpe y una sucesión de ataques brutales, los cuales sacudían el mismo radio que se expandió el cráter, donde ahora Sasuke yacía. Cada impacto resquebrajaba aún más el suelo del círculo de la traición, encima de que enviaba constantes ondas de choque por todo aquel extraño universo que era el Hades.

Hades se rió con maldad y burla, para entonces ionizar con su aura de plasma púrpura su enorme puño derecho, dispuesto a pulverizar a Sasuke con aquel monstruoso ataque. Mas sin en cambio, cuando Hades atacó al Uchiha con su puño ionizado, Sasuke detuvo aquel ataque con su mano derecha, comenzando a forcejear contra el dios del averno. Sorprendiendo a absolutamente nadie, Sasuke fácilmente abrumó la tremenda fuerza física de su enemigo, al empujar con agresividad el puño de su enemigo, de modo que Hades se tambaleó varias veces en sus pasos.

Sasuke se reincorporó de un acrobático salto y tensó sus enormes músculos de sus brazos, de modo que sus colosales músculos se ensancharon y las venas saltaban como alambres en sus brazos. La pura fuerza de sus pies excavó una monstruosa zanja de al menos un año luz de radio, y entonces Sasuke tensó su puño derecho, dispuesto a atacar a su enemigo. Hades predijo el movimiento de Sasuke, por lo que atacó al moreno con un puñetazo, pero sorpresivamente el ataque ni inmutó al Uchiha, quien se quedó quieto y recibió como sin nada el ataque.

Hades sintió que había golpeado una estrella de Planck, pues la dureza del cuerpo de Sasuke era quizá de un centilinillón de veces la dureza de una estrella de preones, así que incluso sus nudillos sangraron ante el impacto brutal contra el cuerpo de Sasuke y los huesos de su mano fueron expuestos, mientras el dios del inframundo gruñía de dolor, sin mencionar que se sostuvo las manos, ante el sangrado profuso.

Cuando Hades intentó golpear de nuevo al príncipe Uchiha, el moreno simplemente desvió el ataque con su enorme antebrazo izquierdo y después golpeó el vientre de Hades con su puño, haciendo que éste se doblegue ante él. Cuando el dios del inframundo estaba ante él, Sasuke posicionó su palma de lado, con la punta de sus dedos juntos contra el cuerpo del dios del inframundo, tensó todos sus músculos y entonces se preparó para atacar al olímpico con uno de sus ataques más poderosos: El Golpe de Seis Pulgadas.

— ¡Toma ésto y muere, hijo de tu puta madre! — gruñó el moreno.

Al impactar aquel poderoso puñetazo, Sasuke rugió con fuerza y colisionó su puño derecho en el vientre de su enemigo, quien vomitó sangre en cantidades abrumadoras. El puro impacto generó una onda de choque a por lo menos un googolplex de parsecs de puro radio, encima de que una ola de marea del suelo se extendió por la misma área, además de tener una altura de al menos un centillón de años luz. El temblor que sacudió a todo el círculo de la traición bien podría destruir prácticamente todos los universos que se conocen en el omniverso, y también desmantelaría aún la constitución molecular de los mismos. Era una suerte que aquel brutalmente poderoso ataque quedara confinado a únicamente aquel universo que era el Hades, o todo el multiverso se vería comprometido a la extinción definitiva.

Hades salió proyectado a la infinidad, atravesando cientos de estalagmitas enormes y perdiéndose en la profundidad de aquel círculo de la traición. Sasuke, mas sin en cambio, desapareció con ayuda de su guantelete de Chronos y reapareció a unos metros de donde estaba Hades, para entonces impactar otro puñetazo relativamente más débil en la espalda del enorme monstruo que era ahora el señor del averno. Sorpresivamente, no obstante, aquel poderoso golpe causó de cualquier manera una zanja de un año luz de diámetro, apenas con millones de kilómetros de profundidad. El golpe logró el cometido del Uchiha, de modo que frenó por completo a Hades, quien soltó un alarido de dolor y cayó pesadamente al suelo, el cual se resquebrajó aún más.

Aquel ataque brutal de Sasuke hizo que Hades volviese a su tamaño regular de apenas unos tres metros y que se sostuviese sobre sus manos, para incorporarse. El Uchiha entonces se acercó a su enemigo y le pateó el vientre, con lo cual lo levantó a lo alto y lo mandó a unos metros de su posición. El dios del inframundo sintió el efecto de aquellos tres golpes y vomitó sangre morada, a causa de las terribles lesiones que le provocó aquellos ataques. Sus huesos y músculos estaban hechos polvo, además que había perdido una considerable cantidad de sangre, por lo que sabía que no duraría mucho en combate.

Hades eventualmente se incorporó y miró a Sasuke con ferocidad. El Uchiha, por su lado, no se le veía agotado en lo más mínimo. Parecía como si Sasuke estuviese dando un paseo por el parque, porque no se le veían signos de fatiga alguna. ¿Realmente así de poderoso era?

Sasuke se cruzó de brazos.

— Hades, no tengo interés alguno de matarte, si es decides rendirte — comenzó a hablar el moreno, tronando un poco su cuello — Sé que tu función en el Hades es simplemente vigilar a las almas condenadas en el omniverso, y que sin ti al mando sería un desastre completo, con las almas divagando por el cosmos — admitió el Uchiha — Tan sólo déjanos pasar, y olvidemos toda ésta absurda contienda que no nos está llevando a nada, excepto a tu propia muerte — masculló, feroz y frío, con un instinto asesino que le helaría la sangre al demonio más implacable del infiniverso; Hades incluido.

Hades, en cambio, se sostuvo el costado izquierdo con su mano derecha, soltó un oscuro gruñido y rugió después, azotando sus enormes manos en el suelo, tal y como un gorila lo haría, con lo cual dañó el piso aún más de lo que estaba dañado. Sasuke, sin embargo, ni se inmutó, manteniendo su mirada fría sobre su adversario.

¡La pelea aún no termina, príncipe Uchiha! ¡Voy a matarte, y a condenar tu alma al círculo de la ira, a donde perteneces! — amenazó el dios del Hades.

Sasuke soltó un monosílabo y se posicionó en su postura del Jeet Kune Do, o JKD como era conocido, igualmente.

— No digas que no te lo advertí, bastardo infeliz... — masculló Sasuke, tensando sus pies en el suelo.

Hades entonces detonó repentinamente su aura, adquirió unas especies de alas de murciélago hechas de plasma y en su cabeza se extendieron aquellas estacas de piedra que lucían filosas y extremadamente duras. Apenas sufrió de aquella transformación, Hades desapareció y se lanzó contra el Uchiha, el cual detuvo una poderosa patada a su rostro, con su antebrazo izquierdo, pese a sufrir algunos cortes menores a causa de aquellas enormes estacas en el brazo de su enemigo. El Uchiha entonces se arrojó de espaldas cuando vio cómo Hades le atacó una especie de cuchilla afilada, hecha del mismo hueso de su antebrazo derecho, y se reincorporó de un salto, volviendo a golpear al dios del inframundo con su bota derecha, en el mentón del monstruo.

Cuando se tambaleó un poco, Hades vio cómo Sasuke saltó quinientos cuarenta grados hacia su izquierda y el Uchiha le lanzó una patada de gancho a la cabeza del monstruo, quien la recibió limpiamente a causa de su aturdición temporal. Sasuke giró ciento ochenta grados adicionales, una vez que aterrizó en el suelo, y le dio una patada de giro en reversa a su enemigo en el rostro, quien se aturdió de nuevo. Hades eventualmente reaccionó e intentó decapitar a Sasuke con la cuchilla en su brazo derecho, pero predeciblemente el azabache de nuevo detuvo aquel ataque, pese a que se le enterró en su piel y sangró un poco, mas nunca traspasó su indestructible musculatura. El Uchiha entonces conectó una serie de veloces golpes de su agresivo y masculino Lin Wan Quan, su Golpe en Cadena, en el vientre y pecho de su enemigo, lo cual Sasuke lo combinó con una serie de veloces pero poderosos ganchos a la cabeza de Hades, el cual escupió sangre cada vez que Sasuke le impactó con aquellos ganchos a su cabeza.

Hades se tambaleó de nuevo, cuando Sasuke le propinó una patada frontal con su pie derecho al estómago, aunque pronto el dios del inframundo reaccionó al extender la cuchilla de su brazo izquierdo, para después lanzarse al ataque contra el moreno. Sasuke vio venir el ataque de su enemigo, así que evadía los agresivos ataques de su enemigo, el cual intentaba con desesperación el decapitar al príncipe de los Uchiha, o siquiera de destazarlo con aquellas poderosas cuchillas. Sasuke paraba, desviaba y evadía con algo de agresividad y gran velocidad aquellos ataques, todos gracias a sus increíbles reflejos en el límite de lo humanamente posible.

Sasuke eventualmente detuvo ambas cuchillas con sus brazos, le dio un jalón a las extremidades de Hades con sus manos, con lo cual se las lesionó, y entonces después le propinó un poderoso cabezazo a la cara del dios de inframundo, el cual retrocedió a causa de que Sasuke le destrozó la nariz, la cual igualmente sangró de inmediato. Cuando Hades se estaba deteniendo la nariz que el azabache le destruyó, el guerrero dragón saltó hacia su derecha y le propinó una patada trasera aérea a la boca del estómago de su enemigo, el cual salió volando y se arrastró por el suelo cientos de metros.

Sasuke corrió en dirección de su enemigo y le atacó con su Impacto Meteoro, pero, predeciblemente, Hades evadió el ataque al rodar a un costado. Cuando el dios del averno intentó degollar a Sasuke, al sostenerlo de la espalda, el Uchiha lo arrojó al frente y después le atacó con un puño trasero de empuje, directo a la espalda de su enemigo, con la mano derecha. Aquel golpe lo arrojó al suelo y lo hizo rodar cientos de metros, hasta que se impactó con una montaña de escombros, la cual se pulverizó a la colisión del enorme cuerpo de Hades, contra aquellas rocas congeladas. Curiosamente, la temperatura se mantenía criogenizante, pese al conflicto tan violento que tenían Sasuke y Hades, así que constantemente el hielo se expandía por doquier, encima de que una leve nevada comenzó a caer sobre el círculo de la traición.

Hades se recuperó, pero ésta vez Sasuke caminaba parsimoniosamente hacia él. El dios del inframundo sabía que no duraría mucho más tiempo en combate, puesto que su cuerpo estaba severamente lesionado, con varios de sus huesos hechos polvo, sus músculos desgarrados y triturados, a causa de los brutales golpes que le propinó el Uchiha, así como sus órganos internos comprometidos con los impactos tan bestiales que había recibido por parte de Sasuke Uchiha. Entretanto, el moreno apenas presentaba lesiones menores que tal vez lucían relativamente aparatosas, pero que no le impedían el moverse en lo absoluto, como tampoco mermaban sus capacidades de pelea. De hecho, mientras más lesionado Sasuke aparentaba estar, sus capacidades de pelea se incrementaban.

Hades eventualmente rugió de nuevo y se lanzó contra Sasuke, intentando ahora empalar el pecho del moreno con la cuchilla de hueso, en su brazo derecho. Sasuke la desvió a un costado, con su mano izquierda, e impactó un puño trasero en el vientre de su enemigo, seguido de una poderosa patada trasera, con su pie derecho, con la cual lo lanzó contra una enorme montaña de hielo que explotó al contacto. Hades se reincorporó, al extender sus brazos a los costados, y después se arrojó contra Sasuke de nuevo, ésta vez dando un giro hacia su izquierda y usando su brazo izquierdo para intentar decapitar al pelinegro. El príncipe Uchiha, sin embargo, se agachó, giró hacia su izquierda y le propinó una patada de cola de dragón, con la cual lo derribó al suelo.

Sasuke giró de nuevo hacia su derecha, cuando se incorporó de su anterior ataque, y dejó caer el talón de su pesada bota de asalto, en una patada de hacha sobre el cuerpo del dios del inframundo, quien ésta vez no pudo evadir el tremendo golpe de Sasuke sobre su estómago y vomitó sangre al instante. Sasuke dejó caer su puño sobre la cabeza de su enemigo, mas Hades reaccionó a tiempo, atrapó el musculoso antebrazo del moreno y lo arrojó a lo lejos, aunque el príncipe Uchiha giró en el aire y cayó en una rodilla. Justo cuando Hades saltó en una voltereta hacia Sasuke, levantando su mano derecha a lo alto, Sasuke giró hacia su derecha en un ángulo de ciento ochenta grados y pateó la cabeza de su enemigo con su bota derecha, con lo cual lo proyectó a lo lejos y lo hizo rodar por el suelo.

Sin pensar mucho, Hades materializó sus látigos de aura en sus manos y las arrojó contra Sasuke, en un intento de arrancarle el alma, mas el Uchiha detuvo ambas con sus manos, haló de ellas con fuerza y atrajo a su enemigo contra él. El moreno entonces tensó su puño derecho y las venas de sus brazos resaltaron como alambres, a punto de reventar. En seguida, Sasuke colisionó un poderoso haymaker contra el rostro de su enemigo, el cual sintió cómo su mandíbula era destrozada con tan brutal impacto que le propinó Sasuke. De nuevo, una monstruosa onda de choque de al menos un centillón de años luz de radio se expandió por todo aquel círculo de la traición, devastando con un brutalmente calamitoso terremoto todo el círculo, deformando enormemente el suelo y sacudiendo todo el tiempo/espacio, como si se tratase de una muñeca de trapo en un huracán cósmico, como el presente en el sello del viento.

Eventualmente, todo el círculo de la traición quedó completamente devastado y prácticamente todos cayeron al suelo, con excepción de que Sakura y Kaguya usaron sus poderes psicokinéticos para levitar una enorme porción de roca congelada, donde los terrícolas cayeron y se salvaron de caer a un, aparentemente, infinito precipicio. Sasuke, por su lado, simplemente giró en el aire y se lanzó contra Hades, el cual igual se recuperó en el aire y lanzó sus látigos de plasma oscuro contra el muro. No obstante, Sasuke de inmediato se lanzó contra el dios del inframundo y le atacó con una patada misil al estómago, de modo que el rey del averno soltó un gemido de dolor y fue proyectado contra el piso, donde al impactar creó una hypernova que causó aún más daños de los que de por sí Sasuke produjo con su haymaker.

Al caer en el suelo, Hades sintió cómo su cuerpo sufría de un entumecimiento intenso y cómo su sistema nervioso reaccionaba, ante el tremendo dolor al que fue sometido con aquel ataque de parte de Sasuke. El moreno, por su lado, simplemente cayó en una rodilla y después comenzó a caminar a donde se hallaba el sumamente herido dios del inframundo, quien hizo un esfuerzo sobrehumano para incorporarse con enorme dificultad y para vomitar sangre oscura. Sasuke apenas escupió un poco de sangre y se limpió el resto de la comisura de sus labios. El moreno no tenía ni la más mínima de las lesiones.

Ugh... demonios... — masculló el dios del averno, al sentir su cuerpo pulverizado — ¿Cómo es posible... que un simple mortal haya podido lastimarme de éste modo...?

Sasuke eventualmente se detuvo.

— ¿Piensas seguir peleando? — cuestionó Sasuke, cruzándose de hombros — Tu cuerpo está hecho polvo. Lo único que te espera, es la muerte, Hades.

Hades gruñó oscuro, ignoró por completo su dolor y entonces rugió de nuevo, recuperando de la nada su fuerza física.

¡Ésto aún no ha terminado, príncipe Uchiha!

Rugiendo de nuevo, Hades se arrojó contra Sasuke, pero el moreno ni se movió de su sitio. Cuando Hades intentó impactar su poderoso puño derecho en el rostro de Sasuke, el moreno simplemente lo detuvo con su mano izquierda, apretando la muñeca de Hades en el proceso. Pese al dolor que le producía cuando Sasuke comenzó a torcerle el brazo, el dios olímpico reaccionó con su otro puño, mas Sasuke lo desvió a su costado izquierdo con la otra mano y después le propinó una patada al estómago, de modo que el dios retrocedió unos pasos.

Hades intentó hacer una especie de mandoble ascendente hacia la derecha de Sasuke, para intentar partir el cuerpo del moreno con una cuchilla de plasma, pero Sasuke detuvo el brazo de su enemigo. Con una torcida de sus brazos, el azabache le rompió el codo, inutilizándole el brazo al instante. Hades obviamente soltó un grito de dolor y se sostuvo el brazo, pero aún con aquel dolor el dios del inframundo atacó a Sasuke con su brazo derecho restante, aunque igual el moreno lo esquivó con una finta e impactó su uppercut derecho en el mentón del monstruo, terminando de pulverizarle la mandíbula.

Sasuke entonces atacó con varios cortos, veloces y a la vez poderosos puñetazos en el cuerpo de su enemigo, además de que esquivaba los golpes de Hades al agacharse. Tan pronto evadía uno de los ataques del dios del averno, el Uchiha reaccionaba con puñetazos y cruzados veloces al cuerpo y rostro de su enemigo, respectivamente, quien poco a poco fue abrumado por los pulverizantes golpes de su adversario. Sasuke entonces giró hacia su izquierda, conectó su patada de giro con su pie derecho, seguida de una patada de giro trasera adicional, de su pie izquierdo, y después atacó a su enemigo con una patada b-twist, al torso de su oponente.

El Uchiha entonces extendió sus pies como en la postura del Nan Long Quan, aunque no formó sus brazos en dicha postura, y también el Uchiha soltó un gruñido oscuro, para entonces girar hacia su derecha y conectar su poderoso Guante de Zeus contra el estómago de su oponente, quien vomitó sangre de inmediato. Otra onda de choque se expandió por encima de la velocidad de la luz, al menos un googolplex de veces la velocidad de la luz, y todo el suelo del círculo de la avaricia se levantó, como si alguien hubiese detonado una bomba bajo el suelo, prácticamente como si rocas pequeñas llovieran hacia arriba, además de que el sismo sacudió un área aproximada de un nonilicentillón de universos del tamaño de Prime. El tejido espaciotemporal prácticamente parecía dos pequeños hilos agitados en una tormenta cósmica; una que azotaba a velocidades superlumínicas. La radiación adquirió una tonalidad azul rey, a causa de la fría fisión nuclear que detonó eventualmente en un googolplex de grados Kelvin, causando un devastador daño que seguramente sería irreparable.

El ataque fue tan catastrófico que todos los círculos anteriores casi colapsan dentro de aquella dimensión que era el Hades. No obstante, antes de que todos fuesen absorbidos dentro de una singularidad gravitacional, Sasuke igualmente chocó frente a su pecho las palmas de sus manos y con ello envió otra onda de choque que desmanteló aquella singularidad espacio/tiempo, la cual detonó como el conjunto de un centillón de Big Bangs. Aquello causó aún más daños, casi los necesarios como para causar un colapso del multiverso en un agujero negro. No obstante, Sakura protegió a todos sus amigos de aquel inminente agujero con un campo de fuerza, gracias a sus tremendos poderes, y además disipó de inmediato mediante radiación electromagnética el mismo, con sus poderes mágicos.

Por otro lado, Hades simplemente salió volando a lo lejos y se impactó contra lo que restaba de un remanente estelar colosal, una estrella de Planck que se destruyó al impacto con una explosión termonuclear, apenas del tamaño de un collapsar, con un área de efecto de al menos mil años luz cuadrados, aunque no por ello menos impresionante. Todo el cuerpo de Hades estaba hecho pedazos, sus brazos totalmente destruidos, sus piernas pulverizadas, sus huesos desmantelados y sus músculos totalmente desgarrados y destrozados. Aún así, su cuerpo estaba en una pieza, pese a que expulsaba sangre por doquier y se asomaban sus huesos, músculos destruidos y algunas entrañas. Era más que obvio que estaba inutilizado para el combate, y que no podría seguir con la devastadora contienda en la cual luchó contra Sasuke; un dios de la guerra en cuerpo de un humano.

Pasaron algunos minutos de destrucción en el sitio y Hades finalmente abrió los ojos. Cuando por fin tuvo una visión clara, el dios olímpico del inframundo pudo ver a Sasuke, el cual tenía su bota derecha sobre el vientre del señor de las tinieblas. Incluso aunque quisiese moverse Hades, su cuerpo estaba completamente destrozado, así que simplemente se quedó tendido en el suelo.

— Te lo dije. No sería yo el que perdiese — recalcó Sasuke, frío y amedrentador como un digno Uchiha.

Hades escupió sangre, tratando de hablar.

Maldición... ¿cómo es posible que seas así de poderoso, príncipe escarlata? — cuestionó retóricamente el dios del averno.

El guerrero dragón encogió los hombros, sin dejar de mirar frío a su malherido adversario.

— Ni yo mismo sé la respuesta a aquella pregunta, si te soy honesto. Ni siquiera yo puedo saber cuál es el límite de mi poder, si es que tengo alguno por supuesto — replicó el moreno, mirando su mano derecha, la cual cerró en un puño.

Hades, en cambio, gruñó de dolor y se recostó contra el suelo.

Entonces... éste es mi fin... — enunció oscuramente el dios del inframundo.

— El fin de tu reinado, dios de inframundo — se adelantó Sasuke, mirando con desdén a su adversario.

Hades miró calmadamente al poderoso dragón escarlata y soltó un monosílabo.

De modo que tú reemplazarás mi reino, Uchiha... Sucederás mi trono y te convertirás en el dios del inframundo... Un mortal, pudo derrotar al dios que aprisionó a los titanes... Qué ironía...

Sasuke se encogió de hombros.

— No es como si me interesara tanto a mí. Si te soy honesto, para mí solamente eres una deidad más a la cual debería matar — admitió, sin cambiar su temple frío, además de que se tronó los nudillos — Sin embargo, Sakura sí que tiene un problema con ello.

Hades se imaginaba aquello. La verdad era que Sasuke siempre carecía de empatía por aquellos que no estaban relacionados a su persona. No obstante, la princesa de las hadas era otra historia. Su naturaleza filántropa, su empatía natural por los no privilegiados, su corazón gentil y tierno, su alma pura y limpia de oscuridad alguna, todo ello le hacía a la princesa de Iridia, la princesa del reino más grande de las hadas, el tener simpatía, incluso con el más oscuro de las entidades, siempre y cuando su arrepentimiento fuese genuino. En parte, por ello es que Sakura odiaba la violencia, solamente requiriendo a ella cuando fuese explícitamente necesario.

La niña hada, de hecho, caminó en elegantes y refinados pasos hacia Hades e hizo su típico y bello curtsy, saludando al dios del inframundo.

— Lord Hades... sabemos los terribles crímenes que ha hecho en contra de almas inocuas... especialmente aquellos atrapados en el círculo de la herejía, cuyo único crimen es el no someterse a una religión... — comenzó Sakura, mirando al dios del inframundo, firme pero no agresiva — Sé que raptó y prácticamente violó a Persephone, o Proserpina, todo a causa de su corrupta avaricia... Sabemos que intentó usurpar el Elysium y trató de arrastrar a cientos de almas a su perdición... apenas por oponerse a la construcción social de la religión y al autoritarismo del Olimpo... — acusó, endureciendo un poco la mirada.

Hades escuchó atentamente a la princesa de las hadas. Lo cierto es que él tampoco era muy simpatizante de la religión, pero sí de dominar a especies que consideraba "inferiores". El establecerse como dioses fue más idea de Zeus. Hades siguió con el juego, puesto que le confería poder prácticamente ilimitado.

La ninfa de cerezos prosiguió, después de una pausa corta.

— Puede que yo no sea una persona atea como mi esposo, Uchiha Sasuke-kun, así como tampoco soy una agnóstica, como el resto de mis amigos... En realidad, yo soy una persona bastante espiritual y deísta, creyente en el todopoderoso y en la palabra de Dios... — remarcó la niña pelirrosa, colocando su pequeña palma zurda, en su pecho — Sin embargo, no soy de las personas que piensan que el creer en un Dios es obligatorio, ni que aquellos que se rehúsan a participar de los actos de vanagloria de los hombres, en la religión, perecerán para siempre en un infierno... Dios nos ama a todos, y quiere lo mejor para la humanidad, mas no obliga a nadie a obedecerle... Él también es tardo para la ira...

No era que Hades no lo supiese de primera mano, sino que se rehusaba a someterse al mandato de un Dios que, según él, usurpó el omniverso y que se levantó como el omnipotente, omnisciente y omnipresente. Él mismo era un dios y se negaba a subyugarse ante lo que él pensaba que era un charlatán que no enjuiciaba a los hombres inicuos, sino que incluso les ofrecía un salvoconducto de salvación; una amnistía para sus oscuros y perversos pecados.

Hades, en cambio, soltó un resoplido y se rió burlón y oscuro, haciendo que la princesa de Iridia entrecierre su mirada.

Aún no puedo comprender el porqué insistes en tratar a salvar al tesoro de la creación, princesa Cerezo. No comprendo porqué una hada como tú, un miembro de la especie Fata, superior en cualquier aspecto a la Sapiens, se empecina en tratar de salvar a la especie que buscó en algún momento esclavizar y destruir a los tuyos — se mofó el dios demonio, al fin mirando a Sakura — Aún no lo comprendes, hada de Sakuras. No hay redención para los humanos. Son el comienzo y la causa de que el cosmos sea una calamidad. Antes de que ustedes como historia existiesen, en el multiverso, en Prime, ya existían anteriores especímenes de los Homo Sapiens, en universos anteriores al suyo. Incluso en su rango espaciotemporal, los Homo Sapiens son responsables de la extinción no solamente de otras especies animales, sino de otros Homo. De no ser por la voluntad de Gaia y Terra, incluso las hadas estarían extintas.

Sakura negó.

— Las hadas, tanto como los humanos y muchas otras especies humanoides, también han demostrado ser igual de ambiciosas, corruptas, avariciosas y tiranas. Tanto en historia reciente, como en tiempos antiguos. Perfecto ejemplo de ello son el consejo interno de Iridia, quienes manipularon a favor de Chaos la política interna del reino de las hadas. Gracias a ellos, y a la participación del clan Otsutsuki, la gran guerra cobró más de diez mil millones de vidas, en apenas unas décadas de período de historia — rebatió la pelirrosa, no queriendo mencionar los actos de su madre, por no querer hacer sentir mal a Kaguya, pese a que ésta estaba perfectamente consciente de sus actos — No es la religión, ni la "naturaleza humana", como ustedes los conservadores y liberales pretenden hacernos creer. El dominar y destruir otras especies y el ambiente que nos rodea no es "naturaleza humana". Aquello nace a partir de un sistema que premia el codiciarlo todo y el acaparar poder inconmensurable. Bien podríamos decir que Chaos simplemente es la manifestación de las sensaciones oscuras de la sintiencia humana. Mas también, como humanos, está en nuestra naturaleza el auxiliarnos a nuestro bienestar y supervivencia. Como especie, somos capaces de hacer cosas increíbles. Son las circunstancias socioeconómicas la que nos hacen actuar con irracionalidad e imprudencia.

Hades sonrió déspota y burlón, para escupir después sangre y burlarse en una risa corta, pero oscura, de la ideología de la princesa de las hadas.

Tal y como Gaia... tal y como Deus Ex Lux... Ése pensamiento mediocre es el motivo por el que actualmente Terra y Prime están rumbo a la extinción... Ésa mentalidad es la que condenó a tu pueblo y a todo el mundo mágico, princesa Sakura... Después de todo, siguen siendo tan inferiores como los patéticos humanos, incluso cuando sus poderes e intelecto están por encima de ellos... — espetó el dios del inframundo — Ésa forma de pensar los llevará a su perdición. La filantropía es igual de irracional, cuando la especie es autodestructible.

Hades miró fríamente a Sakura, quien no pudo evitar respingar un poco, a causa del temor que le producía aquella oscura mirada, aunque no demostró debilidad ante el temible dios del inframundo. Después de todo, ella era igualmente la arcana más poderosa del cosmos.

Alguien tan débil y blandengue como tú, princesa Cerezo, jamás podrá tener la capacidad y fortaleza para guiar al cosmos al renacimiento. Una entidad tan ilusa, tan mediocre e inferior como tú, hará que millones de Chaos Magnus vuelvan a manifestarse — advirtió, ahora por fin hostil y frío — Eres un peligro para el infiniverso, tan sólo por proteger a una especie tan parasitaria y mediocre, como lo son los Homo Sapiens.

Apenas estaba terminando de hablar, de pronto todo el Hades comenzó a arder en llamas, mas no se sentía la temperatura estereotípica de las mismas, puesto que incluso el frío del sitio se incrementó drásticamente, casi al mismo nivel del sello del agua, en la nebulosa Boomerang. Pronto, sin embargo, el círculo de la traición comenzó a agitarse con un violento sismo, el cual sacudió todo el terreno e hizo que enormes porciones del suelo saltaran, como si se tratasen de burbujas de agua, salvo que se alzaban a cientos de metros a lo alto.

Pronto, ante la mirada impresionada de todos, exceptuando Sasuke Uchiha, en el suelo se formaron varios pentagramas en llamas por todo el piso, pero que no causaban los daños propios del fuego a altas temperaturas. De hecho, las llamas no se sentían arder, sino que el frío del sitio igualmente afectó al suelo, el cual pronto se volvió ligeramente gelatinoso, pero sin perder su consistencia firme. Igualmente, ante la impresión de todos, Hades sonrió malévolo y se desmaterializó en una masa oscura y densa, mientras el maligno eco de su risa se difuminaba por todo el lugar.

Sasuke, frío y calculador, vio cómo Hades se formaba al centro del círculo de la traición, ya con su apariencia demoniaca, como digno dios del inframundo, y entonces el dios del averno se rodeó de un plasma oscuro, tonalidad púrpura, casi ultravioleta, y rugió violentamente, mientras levantaba sus manos a lo alto, igualmente rodeadas de unas llamas negras, similares a las llamas de Amaterasu de Chaos, el clon de Sasuke Uchiha. La diferencia era que la temperatura de las llamas de Hades eran tan frías, como el cero absoluto, prácticamente criogenizando el ambiente.

¡El cosmos agoniza, a causa de la escoria humana! ¡Todo a causa del capricho de Deus Ex Lux! ¡Todo por la necedad de proteger su más amada creación! — bramó el monstruo, quien incrementó su aura a niveles colosales, hasta que al menos le rodeó un kilómetro de diámetro — ¡La humanidad requiere severo juicio divino! ¡La cizaña será separada del trigo, quemada por fuego purificador del infierno! ¡Solamente unos cuantos son dignos de la nueva era! ¡Y aquellos que sean aliados con la humanidad, con la luz, con Deus Ex Lux, con la voluntad de Gaia, sean anatemas!

Con un poderoso rugido, Hades azotó sus manos en el suelo y causó una poderosa colisión, similar al impacto de una estrella de preones contra otra, con un tamaño cada una de al menos un parsec de diámetro, de modo que sus manos sacudieron todo el círculo de la traición. Sin embargo, lejos de causar un daño catastrófico, cientos de cadenas salieron del suelo, las cuales atraparon a todos los terrícolas, incluso Sasuke y los dragones elementales; los últimos quienes se mantenían a raya de todas las peleas en el sello de la oscuridad, el inframundo. Cada cadena, lejos de lacerar los cuerpos de los terrícolas, simplemente les atraparon, cuando se criogenizaron a una temperatura de un centillón de veces por debajo del cero absoluto.

Incluso Sasuke quedó atrapado, aunque más porque fue sorprendido por el ataque tan inesperado de su enemigo. El resto, un tanto más débiles que Sasuke, a excepción de Ignis y los dragones elementales, no pudieron zafarse, a causa del indestructible agarre de Hades.

El mencionado demonio, por su lado, materializó dos extrañas cuchillas encadenadas en sus manos, las cuales rodeaban incluso sus brazos, y las infundió de plasma oscuro. Las mismas giraron alrededor del demonio del inframundo y crearon con ello varios espectros fantasmales.

¡Uchiha Sasuke, príncipe del clan del fuego, serás el primero en ser juzgado por los jueces del inframundo! ¡Que tu carne y alma ardan con las llamas del círculo de la violencia! ¡Que tus entrañas sean devoradas por las abominaciones del inframundo! — bramó el monstruo.

Hades entonces lanzó sus garras contra el Uchiha, quien estaba tan asombrado de ver la verdadera forma de Hades que no movió aún un sólo músculo. Las cuchillas de plasma del demonio se enterraron en el cuerpo de Sasuke, aunque curiosamente no le causaron heridas físicas como tal, sino que se insertaron dentro del tremendamente musculoso cuerpo del Uchiha, sin causarle aún un rasguño.

Pronto, Sasuke, ahora petrificado por el plasma de Hades, sintió cómo algo salía de su cuerpo, mientras que el resto miraba cómo la figura fantasmal del azabache comenzaba a salir de su cuerpo.

Kaguya se quedó anonadada y a la vez despavorida, al ver cómo la figura fantasmal salía de Sasuke, quien seguía paralizado en su sitió.

— ¡No puede ser! — enunció anonadada Kaguya, quien intentaba moverse, inútilmente.

— ¡¿Qué está pasando, mamá?! — inquirió Sakura, al ver la preocupación de su madre.

— ¡É-Ésas garras...! ¡Hades está arrebatando el alma del cuerpo de Sasuke! — refirió nerviosa la albina, haciendo que Sakura sintiese cómo se le oprimía su corazoncito — ¡Hades piensa robar el alma de Sasuke! ¡Lo va a matar!

Sakura, aterrada, igualmente trató de zafarse, sintiendo cómo sus lágrimas se acumulaban en sus preciosos ojos, hasta que algunas de ellas escaparon de sus hermosas esmeraldas, mientras veía cómo el alma de Sasuke era arrebatada de su cuerpo.

¡Tu alma es mía, hijo de Adán! — rugió el monstruo, haciendo más esfuerzo para destrozar el alma del moreno.

— ¡No, Sasuke-kun...! — gritó despavorida la niña hada, sintiendo que perdía al hombre que tanto amaba, una vez más.

Sakura sentía que su propia alma era desgarrada, metafóricamente hablando por supuesto, cuando ya veía volver ver morir a su novio. Una vez más, su tormento comenzaría. Volvería a sufrir de esquizofrenia, de noches de terror, de tormento eterno, hasta el fin de sus días; los cuales terminarían siendo pocos, pues ella se suicidaría, al no poder volver a ver a su amado Sasuke-kun. Sakura no podría soportar perder a su amado Sasuke-kun, pero, otra vez, vería morir a su novio, ante su mirada. Ésta vez, sin embargo, verdaderamente Sasuke Uchiha, su amado Sasuke-kun, moriría de verdad.

Las lágrimas de Sakura se escurrieron por su precioso rostro de ángel, hasta que cayeron al criogenizado suelo, donde se resquebrajaron, al haberse congelado durante la caída. Sakura gritaba el nombre de su novio, intentando zafarse de aquellas heladas y pesadas cadenas.

Sakura iba a perder a su Sasuke, a su bebé, para siempre. Y ésta vez no habría vuelta atrás.

Sin embargo, ante la sorpresa de todos, Sasuke reaccionó, al tomar las cadenas de plasma del demonio, pese a que le causó algunas lesiones por quemadura, por frío, menores, y jaló de ellas con firmeza, dejando pasmado al dios del inframundo.

¡¿Pero qué...?!

Sasuke, endureciendo su rostro, miró ferozmente al dios del inframundo, incluso mostrando un poco su dentadura, y gruñó con furia, con aquel instinto asesino que era capaz de intimidar aún al más cruel y malévolo de todos los demonios; Hades incluido.

— ¡Hace falta más que ésto para matarme, Hades! — masculló fríamente el Uchiha.

Sasuke entonces afirmó su agarre en aquellas extrañas garras encadenadas y las separó de un tirón de su cuerpo, de modo que apartó las mismas de su alma. Con ello, el Uchiha después utilizó su monstruosa fuerza y musculatura para destruir las cadenas que le aprisionaban, hasta que se liberó del agarre de las mismas. El moreno entonces jaló fuertemente de las garras de Hades, usando sus tremendamente musculosos y poderosos brazos, con lo cual abrumó al demonio del inframundo, quien se vió asombrado de que un simple mortal, más aún un humano, superase su fuerza divina.

Sasuke utilizó sus brazos para tirar de las cadenas hacia un costado, con lo que impactó el enorme cuerpo de Hades contra un muro que contenía estacas afiladas, de modo que laceró parcialmente la monstruosa figura del demonio. De nuevo, Sasuke tiró de aquellas cadenas, en dirección opuesta a la anterior, y con ello mandó al monstruo del inframundo contra otro muro con estacas, de nuevo causando daños contra el musculoso y monstruoso cuerpo del dios del averno. Sasuke después giró con el cuerpo del monstruo, al sostener las cadenas de Hades con sus enormes manos, y lo azotó contra numerosos pilares afilados y rígidos como una estrella de preones.

Eventualmente, Sasuke, con un fuerte jalón, atrajo al demonio hacia su posición y preparó su poderoso haymaker en su mano derecha, tensando con monstruosa fuerza los músculos de sus brazos y formando su puño en su mano. Hades, al verse abrumado por la colosal fuerza de titán del Uchiha, simplemente no pudo reaccionar a tiempo, de modo que su inminente destrucción y muerte la vio inevitable. Sasuke simplemente soltó un gruñido oscuro, combinado con lo que parecía ser un rugido ronco, y se preparó para su fulminante ataque. Las cadenas se rodearon en el cuello del dios del Hades, de modo que su escape era ahora imposible.

— ¡Muere, hijo de tu puta madre! — bramó Sasuke, rugiendo intimidante, tal y como un tigre, o en su caso un dragón, lo haría.

Apenas llegó ante Hades, Sasuke impactó su poderoso haymaker en el cráneo de su enemigo, con una fuerza tan catastrófica que incluso el tejido tiempo/espacio, la mismísima fábrica del cosmos, fue agitado, con la pura onda de choque que creó el brutal impacto de Sasuke, en la cabeza de Hades. Las ondas gravitacionales sacudieron con tal violencia la fábrica del infiniverso que estuvo a punto de desgarrarse, de desmantelarse y de colapsar en la nada. Todo el cosmos parecía que se agitaba en una violenta tormenta eólica, como una muñeca de trapo atrapada en la misma. La violencia con la que el teseracto se sacudió parecía como si el fin del mundo hubiese llegado al omniverso. Y de no ser por los mágicos poderes de Sakura, y en parte los de su madre, la princesa de la luna, todo habría llegado a su fin. Todos salieron volando por la pura onda de choque, aunque sin recibir daños en sus cuerpos.

Hades, nada más de recibir la devastadora onda de choque que creó el impacto del haymaker de Sasuke en su rostro, sintió cómo sus órganos literalmente reventaban y cómo de su boca, nariz y orejas salía expulsada la sangre, escurriendo de todos sus orificios, por lo que el demonio vomitó una cantidad inconmensurable de aquel fluido vital. Ni qué decir de su cráneo, el cual fue pulverizado y hecho añicos, además de que los músculos de su cabeza fueron destrozados y desgarrados con el puro impacto. Los ojos de Hades salieron expulsados de sus cuencas oculares, excepto que el músculo que conectaba al cerebro lo mantenía fijos a su cuerpo, aunque con pérdida permanente de la visión, si bien ésa era la menor de sus preocupaciones.

Apenas salió volando, sin embargo, Sasuke tomó de nuevo de las cadenas y entonces tiró de ellas hacia el suelo, para después usar su rodilla para apretarlas con violencia sobre el cuello de su enemigo. Debido a la masa y peso de las mismas, el Uchiha prácticamente trituró la tráquea del monstruo y casi lo decapita, causándole algunas heridas catastróficas al musculoso cuello de Hades, quien hizo un sonido de ahogarse. Sasuke apretó la cadena, con un corto rugido oscuro, y el cuerpo de Hades cayó empotrado contra una enorme roca, la cual apenas lo detuvo de colapsar al suelo.

Sasuke finalmente soltó las cadenas, al incorporarse, y éstas se desintegraron, cuando las fuerzas del demonio del Hades se desvanecieron igualmente. El Uchiha escupió un poco de sangre de su boca y miró fríamente al malherido demonio del inframundo, quien hacía un esfuerzo inútil por incorporarse. Su cuerpo estaba tan destrozado y lesionado que nada reaccionaba en sus extremidades.

Sasuke simplemente caminó hacia Hades, mientras éste seguía expulsando sangre de su boca. De alguna manera, sacando fuerzas de flaqueza, mas no las suficientes para seguir el combate, Hades se incorporó parcialmente, quedando aún en el suelo, mas no tendido como tal. El Uchiha caminaba amenazador, pero a pasos acompasados y calmados. Hades eventualmente percibió la presencia de Sasuke, mientras seguía tosiendo sangre, dado que ahora su mirada estaba arruinada, cuando sus ojos salieron de sus cuencas oculares.

Chaos debió haberte eliminado, cuando eras apenas un mocoso... Cuando eras débil y frágil... — enunció adolorido el dios del inframundo, entre su tocedera de sangre — No importa cuántos dioses derribes, príncipe escarlata... Siempre existirá una entidad que se alce por encima de los hombres... un ser que domine a los mortales... La ambición, avaricia y codicia siempre darán vida a un nuevo ente, quien se levante como dios entre ellos...

— Todos morirán, por igual. Si no soy yo, serán los herederos del clan del fuego — replicó Sasuke, frío y amenazador — Los hijos de los Uchiha siempre estarán en vigía, esperando que los dioses se levanten, para derribarlos.

Hades, sosteniéndose en sus manos, expulsó sangre de su boca y negó.

Aún no lo entiendes, príncipe Uchiha... Siempre que existan humanos... siempre que existan formas de vida inteligente... siempre existirán aquellos que ambicionen tenerlo todo... Siempre existirá un dios entre los hombres... Las llamas jamás se apartarán de la civilización de los mortales... Y la muerte de los dioses significa la muerte del cosmos...

Sasuke miró amenazante a Hades, una vez que se detuvo a unos pasos de él.

— Prepárate para tu muerte, entonces, Hades...

Sasuke tomó el cuerpo del dios demonio, actualmente ya en su forma humanoide, aunque aún midiendo tres metros de altura, y el moreno gruñó oscuro, casi en una octava infrasónica. Sasuke entonces azotó violentamente un puñetazo sobre el de por sí destrozado cráneo de Hades, quien apenas podía gemir a causa del monstruoso dolor que le producían los brutales golpes de Sasuke. El Uchiha propinó varios de ellos, hasta que Hades cayó al suelo, malherido. Cada golpe de Sasuke destrozaba constantemente la colosal roca contra la que estaba empotrado el demonio.

El Uchiha le dio una fuerte patada en la cabeza, igualmente de nuevo estampando el cráneo de Hades contra la roca, y después el moreno incorporó con su mano derecha al dios demonio. Después, el azabache impactó la cabeza del dios del inframundo contra la colosal roca a las espaldas del mismo, al menos un milicentillón de veces más dura que una estrella de preones, y la pulverizó por completo. Hades apenas tosió sangre, sintiendo cómo la sangre se acumulaba en su cerebro y cómo le causaba una inevitable y dolorosa muerte.

De nuevo, el azabache tomó la cabeza de Hades con ambas manos, para entonces después Sasuke impactar su rodilla derecha contra el rostro del demonio, con lo cual le destrozó la nariz, boca y terminó de pulverizar la horrible cara del monstruo. Sasuke le propinó otros tres rodillazos a su enemigo, directo en el rostro, mediante lo cual literalmente le hizo añicos su asquerosa y horrible cara, además de que se lo destrozó por completo, hasta que solamente quedó abierto por la mitad, con la lengua y ojos colgando de lo que alguna vez fue el cráneo del dios del infierno.

Eventualmente, Sasuke usó ambas manos para arrojar a Hades contra lo lejos, de nuevo contra otra colosal roca, tan dura y enorme como la anterior, y la hizo pedazos con el cuerpo del dios del averno. Hades ya no tenía sentido de percepción, menos aún de visión a causa de su rostro pulverizado, de modo que simplemente intentó arrastrarse por el suelo; alejarse lo más que podía de su inminente muerte, a manos de Sasuke Uchiha. Sin embargo, justo cuando estuvo a punto de hundirse en el ahora fundido lago Cocytus, en un intento de morir dignamente, Sasuke lo atrapó, de nuevo tomando la cabeza del demonio entre sus grandes manos.

Aprovechando que el cráneo del monstruo del inframundo estaba destrozado, el moreno enterró sus pulgares dentro del mismo y enterró lo más que pudo sus fuertes dedos en la carne del completamente destrozado rostro de Hades. Mientras el dios del inframundo bramaba ahogado, a causa de que sus cuerdas vocales y boca ya estaban destruidas y pulverizadas, Sasuke torció y destrozó poco a poco el cráneo del demonio del Hades.

Finalmente, con un último tirón a los costados, y con un corto y agresivo gruñido, Sasuke finalmente partió en dos mitades la cabeza de Hades, además de que se la destrozó por completo y la arrancó de su cuerpo, ya totalmente destruido. El azabache dejó caer el cuerpo ya sin vida y sin cabeza de Hades a Cocytus, de modo que el demonio sin vida cayó libremente al helado, aunque líquido, lago de los tormentos, donde se hundió a lo interminable que era el mismo, de donde era imposible escapar para los no muertos.

Apenas se hundió a lo profundo, de pronto se dio una explosión por debajo del agua, además de un colosal maremoto que sacudió todo el Hades, mientras que monstruosos jets de agua se alzaron a años luz a la oscura bóveda celeste del inframundo. Igualmente, una onda de choque helada viajó por toda la eternidad del círculo de la traición, vaporizando todo lo que entraba en contacto con la misma. Obvio que Sakura y el resto se salvaron, a causa de los mágicos poderes de las dos hadas presentes en la misma.

Desde las profundidades de Cocytus, salieron volando miles de espectros fantasmales, con forma de espíritus perdidos y almas en pena, la mayor parte de ellas femeninas. Igualmente, se escuchaba el sonido de las almas en pena, bramando por su escape, mientras que otras devoraron la carne destruida del dios del inframundo, muerto ahora. Pronto, la sangre del demonio del Hades tiñó de tonalidad oscuro el lago de los lamentos, hasta que las olas ahora gentiles se encargaron de difuminar y hacer que se pierda todo rastro de Hades.

Sasuke Uchiha miró una última vez el lago Cocytus y vio cómo se congelaba de nuevo, lentamente, hasta que se volvió sólido, como el acero. El moreno soltó un monosílabo, se limpió la sangre de la comisura de los labios y escupió el restante de su boca.

— Descansa en pedazos, hijo de tu puta madre — espetó el Uchiha, finalmente volviendo a sus compañeros, quienes se desenterraban de toneladas de suave nieve, la cual por fortuna no les causó ningún daño.

El Uchiha vio cómo Sakura, usando sus alas de mariposa, voló para desenterrarse y cómo aterrizó pronto en el suelo, para después correr hacia su amado, lo más rápido que le permitía el frío del lugar. Ya calmado, Sasuke caminó en dirección a su pequeña novia y suavizó su temple; solamente para ella.

— ¡Sasuke-kun...!

En cuanto llegó a su amado. Sakura saltó a los brazos de su novio, enroscó sus pequeños brazos sobre el cuello de su amor, sus maravillosas y perfectas largas piernas de supermodelo sobre el torso de su hombre, y besó a su querido Sasuke-kun en los labios. Sasuke, aunque sorprendido inicialmente, sostuvo a su niña de las perfectas nalgas de burbuja y correspondió el beso de su pequeña novia.

Tras algunos segundos, y después de haberse separado, Sakura hizo una mueca de tristeza, aunque no de dolor como tal, y lloro, para después enterrar su cabecita en el hombro izquierdo de su novio; su Sasuboo.

— Pensé que te perdería... otra vez... — murmulló la niña hada, levemente dolida.

Obvio, Sasuke sabía a lo que su Cerezo se refería; cuando Hades, ya muerto, intentó quitarle su alma y matarlo. Sin embargo, Sasuke sonrió genuino, como siempre lo hacía para Sakura, y la besó en su cabecita, mientras acariciaba aquel absurdamente largo cabello que la princesa de las hadas tenía como cascada.

— Hey, no llores, princesa. Hace falta más que un inútil dios del Olimpo, para siquiera lastimarme. Menos aún matarme — le confortó.

Sakura, sabiendo que la muerte constantemente les acechaba y les perseguía, debía valorar cada instante que estuviese con el amor de su vida. Por ello, la princesa de las hadas besó con todo su amor a su Sasuke-kun, quien correspondió el beso de su niña. Sasuke, ciertamente, notó algo necesitada a su princesa hada, pero él jamás le negaría aún una mínima muestra de amor. La amaba tanto; tanto como Sakura lo amaba a él.

Sakura, sin dejar de besar a su novio, le acarició la nuca a su "bebé".

— Te amo tanto, Sasuboo... nunca lo olvides, mi amor... — le dijo la niña hada, aún derramando lágrimas.

Sasuke sonrió y besó una última vez, suavemente, en los labios a su novia loli, riendo gentilmente.

— Lo sé, preciosa. Ya no llores, Cerezo. Todo está bien.

Ambos Uchiha, la niña por matrimonio a su Sasuke, se separaron al fin, cuando se escuchó un carraspeo de parte del legendario paladín.

— Lamento interrumpir su momento íntimo, pero en serio tenemos que seguir con la misión. Chaos ya debe llevarnos ventaja y el omniverso pende de un hilo — comentó Kakashi, serio, pero un tanto incómodo, por saber que su ahijado tenía por mujer a una loli.

Naruto, en cambio, hizo una mueca de asco.

— Ugh, qué repulsivo eres, Uchiha. No solamente no tienes pudor, sino que eres un pedófilo degenerado — enunció disgustado el rubio.

Sasuke rodó los ojos.

— Al menos mis hijos no van a salir unos adefesios, por andar cogiéndome a mi hermana.

— ¡¿Qué dijiste, gorila idiota?! ¡Repite éso, animal!

— Ya basta, ustedes dos — intercedió Kaguya, antes de que se mataran los dos guerreros más poderosos de Terra, excluyendo a Sakura e Ignis — Tenemos un trabajo que hacer. Además, se comportan como niños.

— Mamá tiene razón, Sasuke-kun. Siempre te gusta andar iniciando peleas. Tienes que dejar de ser tan agresivo — le regañó dulcemente su novia al mencionado, a quien lo besó en la mejilla.

Sasuke resopló, fastidiado de la situación.

— Como sea. Prepárense todos, entonces. Nos vamos ahora al Tartarus. No hay nada más que hacer aquí.

Asintiendo, todo mundo esperó a que Sasuke llamara a Ignis y los dragones elementales, mediante un chiflido que resonó en el ahora devastado círculo de la traición. Eventualmente, todos abordaron a su respectivo dragón elemental, entretanto que un portal espaciotemporal se abrió a lo lejos, dentro de una colosal burbuja que llevaba al más profundo de todos los infiernos en el multiverso, donde los titanes fueron aprisionados: El Tartarus.

De lo que nadie se percató fue de la presencia que estuvo presente en el campo de batalla, quien vestía una capucha oscura y una máscara de demonio. El ser sonrió malévolo, se rió casi inaudible y desapareció en un agujero negro de gusano, rumbo al mismo sitio donde Sakura y Sasuke, junto con los demás terrícolas, se dirigían.

.

.

Como es costumbre, les quiero dar las gracias a todos los que siguen ésta historia, tanto los veteranos como las nuevas personas que se tomaron su tiempo para leer ésta historia. Muchas gracias a todos. Los amo por igual.

Y pues se acerca el fin de la saga del inframundo, para al fin adentrarnos al multiverso. Hay algunas sorpresas que, confío, les va a gustar.

Sin más que aclarar de momento, me despido de ustedes, linduras.