Notas de autor:

Bueno muchachos estoy aquí de nuevo, lamento la espera, pero de verdad la medicina es muy exigente, apenas tengo tiempo libre y me daba mucha pereza corregir este capitulo sobre todo porque tuve que reescribirlo a causa que más de la mitad se borró. Sinceramente, aun siento que no esta a la altura del intento original, pero está lo suficientemente decente supongo.

En cuanto a los comentarios lo entiendo, muchas gracias por su apoyo, me alegra que a la mayoría les guste el fic, como dije la universidad no me ah dejado mucho tiempo para escribir, pero prometo actualizar esta historia en julio, como ya dije hace mucho tiempo, no voy a dejar esta historia, quizá tome un tiempo, pero pienso por lo menos completarla al igual de "new web".

Descargo de responsabilidad: No soy dueño de Naruto o Marvel, quizá sus dueños deberían cederme los derechos, eh escuchado que no les ah ido muy bien... aham.. aham… Ms marvel… Boruto… aham…

Inmigrante accidental

Capítulo 6: 27 de febrero

Katmandú, Nepal, templo de Kamar-taj, (habitación de Naruto), (27 de febrero del 2011)

Había sido un mes bastante largo para Naruto, había pasado el resto de esos días de febrero estudiando diligentemente los diversos idiomas que utilizaban los habitantes del templo.

Ahora podía decir con orgullo que su inglés era perfecto, el español, ruso y mandarín ya no eran un problema para él, de hecho, había aprendido otros como el francés, y el hindi, estando en proceso de aprender el árabe, portugués y bengalí.

¿Quién diría que aquel cabeza hueca de la academia ahora era todo un poliglota?, ojalá pudiera ver las caras de todos lo que lo llamaron estúpido durante tantos años, de seguro se morirían de envidia ante su inteligencia, pensó el rubio mientras se dibujaba una sonrisa arrogante en su rostro.

Pero estudiar no fue lo único que había hecho, también había comenzado su entrenamiento en otra naturaleza elemental. Si bien el modo sabio de los 6 caminos le dio automáticamente un control perfecto sobre cada naturaleza de chakra, eso no quiere decir que su forma base mantenga dicho control. Al parecer su segunda naturaleza más afín fue el agua, inmediatamente al darse cuenta de este hecho su principal enfoque fue en extraer el agua de una hoja. Cabe resaltar que el proceso fue mucho más sencillo que su entrenamiento homónimo para dominar el viento, aun así, en las siguientes fases pudo cometer algunos... errores.

El rubio hizo una mueca al recordar como su intento por formar una esfera perfecta de agua que flotaba en el aire termino en él cubierto por el agua de su escusado.

Baahh, que más daba que se hubiera llenado la cara con algo de agua de inodoro, nadie podía negar que era por lo menos decente con el elemento ahora, debería más bien sentirse orgulloso de que le hubiera tomado tan poco tiempo y clones dominar los conceptos básicos detrás de la naturaleza acuática.

*Groouuhh*

El sonido de su estómago pidiéndole alimento saco a Naruto de su... refuerzo de autoestima y lo puso en marcha hacia los comedores.

De camino se encontró con varios estudiantes del templo, a quienes saludo alegremente a lo que felizmente lo devolvieron. Al parecer el carismático rubio no tardó mucho en hacerse amigo de gran parte de los habitantes del templo, no era para menos cuando tenía a varios clones de el mismo corriendo por todo el lugar y haciendo conversaciones amistosas con cada persona que cruzara, sin duda alguna se había ganado la simpatía de todos... o casi todos en el templo.

El rubio simplemente frunció el ceño cuando vio al maestro Kaecilius pasar por su lado sin siquiera dignarse a darle un saludo cortés en respuesta al del rubio.

Kaecilius había sido uno de los pocos que lo habían tratado con cierto grado de indiferencia y desagrado, sinceramente no entendía el problema del tipo.

Es decir, claro, había escuchado lo que le sucedió a su familia, pero eso no era excusa para comportarse como un idiota, el había literalmente perdido toda su vida anterior y no lo veías actuar como un bastardo arrogante con un poste gigante en el culo.

Decidiendo rápidamente que no valía la pena pensar en esto, Naruto siguió las suplicas de su estómago y fue a paso rápido al comedor.

Pero una vez llegó al lugar lo único que sintió fue decepción. Mike, el cocinero del templo, volvía a preparar ese arroz blanco y las verduras salteadas. Naruto no quería parecer un bastardo desagradecido, pero ya no podía soportar la idea de seguí comiendo la monótona y algo insípida comida que el cocinero ofrecía y no parecía querer cambiar por más que el joven rubio le suplicara.

Con un suspiro de resignación tomó su tazón de arroz y tomo asiento en una de las muchas mesas que rodeaban la gran sala del comedor del templo, tratando de pensar en cualquier otra cosa para hacer más llevadera su comida.

"lo que daría por un tazón de ramen, si tan solo..." en ese momento un recuerdo perdido reapareció en su mente, y una gran sonrisa de anticipación se formó en su rostro.

"No"

"Por favor"

"Estoy ocupado"

"Solo será un momento"

"Pídeselo a Mordo"

"Vamossss, no seas malo Wong"

Eso fue el intercambio de palabras que ancestral podía escuchar a través de la puerta delgada que separaba su oficina del resto del templo.

Con una sonrisa divertida vio a Wong cruzar la puerta con un montón de papeles en sus manos y un rubio suplicante a rastras.

"Lo lamento Ancestral, tuve algunos... inconvenientes a la hora de venir, pero aquí están los documentos que me pidió" Habló un estoico Wong mientras todavía tenía al rubio suplicante a su lado.

"Muchas gracias maestro Wong, creo que eso sería todo, quizá pueda tomarse un tiempo libre para resolver algunos... asuntos pendientes" contestó la antigua mujer con una pequeña sonrisa cómplice en el rostro mientras veía los ojos del joven rubio iluminarse con emoción en su posición al costado de un resignado Wong.

"¿Desde cuándo me he vuelto un servicio de taxi…?" Escuchó ancestral murmurar al maestro mientras comenzaba a crear un portal para dirigirse al lugar solicitado por Naruto.

"Una cosa más..." advirtió Ancestral justo antes de que el par entrara por el portal.

"Por favor, no dejes que las cosas se vayan por la borda mientras los civiles están mirando"

Algo confundido, Naruto solo asintió a la extraña sugerencia de la anciana y con un salto emocionado atravesó el portal.

Ciudad de Kamaishi, prefectura de Iwate, Japón (13 de marzo del 2011)

Naruto corrió por las calles de la tranquila ciudad, tan alegre como si acabara de recibir algún tipo de premio. Le había pedido a Wong que lo acompañara a comer ramen, pero el muy inculto se atrevió a decir que era un simple caldo con fideos. Decepcionado de que su amigo no conociera los sabios caminos del ramen, que era la comida de los dioses, procedió a despedirse, no sin antes decirle que algún día vería la verdad y seguiría el camino de la comida divina.

Despreocupadamente siguió las indicaciones de algunos transeúntes que le señalaron la dirección correcta, cuando les mostró la tarjeta que le dio el amable anciano que le salvo la vida, y, después de unos cuantos giros, por fin llegó al lugar que estaba buscando. Frente a él yacía un local algo antiguo, pero bien cuidado de ramen, acercándose y deslizando las familiares toldas en la entrada, pudo sentir el aroma que durante más de un mes estuvo anhelando, los fideos instantáneos eran geniales claro, pero nada podía superar ese olor a ramen recién hecho.

Con una mirada acuosa Naruto recorrió el interior del local, viendo solo un par de personas en el sitio. Había una familia en una mesa cercana, un hombre y una mujer que intentaban que su hijo comiese las verduras de su comida, del lado contrario de la familia se encontraba un anciano que parecía dormitar mientras sorbía con pereza sus fideos, y justamente en el mostrador, donde Naruto comenzó a dirigirse, pudo ver a un hombre con un traje formal de negocios comer con rapidez su plato de ramen, cada tantos segundos mirando su reloj de mano solo para comenzar a comer más rápido.

Con un suspiro de satisfacción el joven rubio se sentó al lado del hombre de negocios, solo para que dicho sujeto le diera una mirada de reojo algo extrañado y siguiera comiendo con avidez. No era la primera vez que había recibido esa mirada esa tarde, ya había hecho levantar varias cejas curiosas cuando vieron al rubio hiperactivo con lo que parecía un traje de monje muy anticuado y colorido. Su vestimenta no había cambiado en casi nada, la única excepción siendo la pulida banda ninja en su frente

Naruto supuso con su nuevo conocimiento obtenido que los demás pensaron que estaba haciendo cosplay de algún manga o algo así, porque no le dieron una segunda mirada, después de todo, ¿qué más podría explicar la apariencia del niño rubio con marcas de bigotes y el traje anaranjado más extravagante que se había visto?

"Bienvenido, ¿que se le ofrece para comer?" preguntó una chica un poco mayor que Naruto, tenía cabello negro y ojos castaños que parecían mantenerse en un sentimiento de apatía a pesar de la sonrisa profesional que mantenía en su rostro.

"Hmmh, bueno este, esperaba ver a Kaito Ojīsan, pero creo que voy a tener el ramen de cerdo por ahora" ordenó Naruto mientras la chica que le atendía levantaba una ceja con curiosidad.

"¿Conoces a mi padre?" preguntó la chica mientras comenzaba a preparar el pedido del rubio.

"Oh, si, lo conocí hace como un mes, le dije que vendría a probar su ramen" respondió Naruto algo más entusiasmado, dándose cuenta de que esa era la hija que el anciano le había mencionado.

"Hhhmmm, ya veo, es verdad el ramen de mi padre es mejor que el mío, todavía no me ha dicho todos sus secretos, pero creo que te vas a tener que conformar con el mío porqué el anciano está durmiendo en estos momentos.

"¿Durmiendo?" preguntó Naruto, algo confundido porqué ya era medio día. Hace tiempo que el viejo Kaito debía haber despertado considerando lo trabajador que parecía.

"Si, supongo que no lo sabes porque de seguro lo conociste antes, pero desde hace ya un mes mi padre no se encuentra... en su mejor momento" respondió la chica algo incómoda mientras cortaba unas cuantas verduras.

"¿Está enfermo el viejo?" preguntó Naruto cada vez más preocupado por la salud del hombre que lo salvó y le dio comida.

"Se puede decir que si... hace un mes que fue al mar y regresó... Bueno... No regresó bien, lo lleve al doctor y le recetó algunos medicamentos, el problema es que le causan mucho sueño" respondió la joven comenzando a servir el caldo en el tazón.

Por un momento un escalofrío recorrió a Naruto, ¿y si él de alguna manera había causado que Kaito enfermara? No, no podía sacar ese tipo de conclusiones precipitadas, sus senséis le habían enseñado mejor. Obtendría más información antes de sacar cualquier conclusión.

"Y aquí está" la repentina exclamación de la cocinera hizo que Naruto saltará ligeramente después de perderse en sus pensamientos.

"Un tazón de ramen de cerdo, ¡buen provecho!"

"Ummmhh si, gracias" respondió Naruto quien comenzó a comer, con algo de su anterior emoción esfumada.

"Hey, Tomioka, no hables de mí como si estuviera en un estado grave o algo así" se escuchó la voz conocida para Naruto desde la parte trasera del restaurante.

"Ya te he dicho a ti y a ese tonto médico que estoy perfectamente bien, se lo que vi y no necesito esas estúpidas píldoras para distinguir lo falso de lo real" dijo el anciano conocido como Kaito mientras salía por la puerta de atrás.

"ugghhh, por última vez papá, ve y toma tus medicamentos, sabes que a tu edad no fue buena idea salir a navegar, el calor te hizo alucinar, es imposible que las personas caminen por el agua" afirmó Tomioka mientras se frotaba el entrecejo con hartazgo por repetir la misma discusión por milésima vez.

"Todavía no estoy tan viejo como para..." en ese momento el hombre de mediana edad se fijó en el rubio quien estaba en la barra.

"Jah, lo sabía, como te va chico" dijo el anciano con una sonrisa al rubio que sin dudar se la devolvió.

"Bien Viejo, ¿pero y usted? escuché de su hija que estaba enfermo"

"Bah, exageraciones, todavía tengo mucha vida por delante, además tu eres la prueba más evidente de que no me falta un tornillo"

"¿Heh?" fue la respuesta no muy poco agraciada de Naruto.

"¡Espera un momento!" se escuchó la exclamación de la chica que hasta ahora había pasado desapercibida en la conversación de los dos hombres.

"¿Que está pasando? ¿Cómo es que conoces a este niño?"

"Tengo 17..." dijo Naruto callándose inmediatamente cuando Tomioka le envió una mirada aguda. Si algo había aprendido de estar rodeado de mujeres que podrían partirlo por la mitad en un mal día, era a temer al sexo opuesto cuando estaban enfadadas.

"Bueno, verás, el chico que ves aquí es el mismo de la historia que no he parado de contarte" dijo el anciano chef mientras mantenía una mirada de suficiencia.

"Ugghhh, ¿en serio papá? ¿ahora vas a venir con eso? Entiende ya de una vez que lo que viste no fue real, fue un simple golpe de calor, no existe la gente mágica o los hombres submarinos o los sucesos milagrosos, eso solo pasa en los cuentos que me contabas cuando era pequeña, no puedes simplemente decir que cualquier chico extraño vestido con un feo cosplay tiene poderes mágicos"

"¿Chico extraño?" pregunto Naruto perdiendo temporalmente su miedo a favor de la indignación, pero antes que pudiera lanzar una réplica a la chica grosera frente a él, y como si el cielo mismo se hubiera molestado, todo en el local comenzó a temblar.

"¡Terremoto!"

Nadie supo quien fue quien gritó, pero al escucharlo todos los comensales que habían estado como espectadores de la discusión empezaron a ponerse a cubierto.

Rápidamente la familia de tres que previamente habían estado comiendo, se cubrió debajo de la mesa justo antes que un par de tablas del techo cayeran en el asiento donde antes se habían sentado. Tomioka rápidamente apartó a su padre de la cocina antes de que las ollas llenas del caldo hirviendo se derramaran, amenazando con quemar a cualquiera lo suficientemente cerca.

Con sus reflejos mejorados por años de entrenamiento, Naruto fue el que reaccionó primero, y rápidamente se dio cuenta de que 2 de las 7 personas en el local no se habían resguardado lo suficientemente rápido y corrían un peligro mortal.

Con una patada con todas sus fuerzas, rompió el asiento donde el hombre de negocios no se había movido, probablemente en estado de shock, lanzando al desprevenido hombre al otro lado del restaurante y al mismo tiempo impulsando al propio Naruto en la dirección contraria, 1 segundo después una bañera cayó del segundo piso, aplastando la barra.

Con el impulso de velocidad el rubio alcanzo la mesa donde el anciano previamente taciturno trataba de levantarse, sin saber que la pared detrás de él comenzaba a caer en su dirección.

"¡Aaaahhhh!"

Con un rugido de esfuerzo el rubio detuvo la caída del muro y lo empujó en la dirección contraria, rápidamente después de esa proeza de fuerza el ojiazul tomó al anciano en brazos y saltó lejos de la zona que se derrumbaba.

Cuando el desastre natural cesó, donde antes se encontraba una pintoresca ciudad, ahora yacía una zona devastada.

Afortunadamente las mega construcciones hicieron bien para lo que fueron diseñadas y resistieron admirablemente las embestidas de la madre naturaleza, pero otros tantos edificios y casas no corrieron con tanta suerte.

Uno de estos fue el viejo local de ramen que yacía en escombros en el suelo y donde, lentamente comenzaba a haber movimiento.

Una gran roca se hizo a un lado revelando a Naruto, con su túnica sucia y una herida en su cabeza que comenzaba a dejar de sangrar lentamente.

Sacudiendo sus hombros adoloridos el rubio procedió a sacar del agujero donde estaba a un anciano muy asustado y asombrado al mismo tiempo.

"Pensaba que todos los niños en estos días eran unos perezosos buenos para nada" dijo el anciano con los ojos muy abiertos.

"Ha, pues mira otra vez viejo" respondió Naruto con una sonrisa antes de que una mirada seria remplazara su expresión.

"Concentrándose y enfocando todos sus sentidos en los escombros cercanos, Naruto comenzó a desenterrar a uno por uno a las personas atrapadas.

Cuando ya casi todos estuvieron a salvo y comenzaba a sacar a los últimos que faltaban que era el dúo de padre e hija dueños del local ahora vuelto escombros, pudo escuchar un llanto de debajo de las pilas de madera.

Con una preocupación creciente el rubio comenzó a cavar más rápido en la zona donde sospechaba que estaban los cocineros.

con un gemido de esfuerzo final el rubio aparto un gran pilar de madera que mantenía atrapados a el dúo, y Naruto pudo ver el estado de ambos.

Kaito parecía estar en su mayor parte bien, solo con unos cuantos cortes y hematomas rodeando su cuerpo, Tomioka por otro lado, parecía haber salido un poco peor librada que su padre con una pierna rota, causa de los llantos.

Naruto rápidamente tomo al padre preocupado por su hija y a la chica misma y los sacó de la zona de escombros, dejándolos al costado de la carretera, donde había dejado a todos los demás.

"Tenemos que movernos" dijo Kaito después de haber consolado a su hija.

"¿Que pasa viejo? Tomioka tiene la pierna rota, es mejor esperar una ambulancia".

"Niño tonto, de seguro no lo sabes porque eres extranjero, pero acá en Japón tenemos un dicho, "cuando la carpa mueve la tierra, también se agitan las aguas" estamos muy cerca de la costa, tenemos que alejarnos lo más rápido posible.

Naruto no entendió de lo que hablaba el viejo, pero después recordó una de sus lecciones en la academia, en Konoha los terremotos eran raros, pero sucedían, recordó una vez en sus primeros años cuando sucedió en plena clase, después de dicha clase Iruka les explicó lo que eran y por qué sucedían los terremotos, también explicó que eran especialmente peligrosos en las costas o en lugares como la tierra del agua, debido a que el movimiento brusco de la tierra agitaba el agua y generaba tsunamis que podían arrasar con ciudades enteras.

Naruto mismo nunca vivió esto en carne propia debido a la distancia de su aldea del mar, pero cuando fue a su primera misión de rango c a la tierra de las olas, escuchó relatos sobre lo peligrosos que eran de los trabajadores del puente que posteriormente llevaría su nombre.

"Vamos Tomioka, dame la mano, te llevare en-"

"¡NO!"

El grito repentino llamó la atención de Naruto quien dirigió la mirada a la chica con un rostro de ira en su rostro.

"¿Para qué demonios me voy? ¿Qué es que acaso no ves? ¡Ya no tenemos casa ni restaurante! ¡Tampoco hay dinero!" grito la niña con su rostro bañado por gruesas gotas de lágrimas, no pudiendo soportar por más tiempo y dejando salir de una vez todo su estrés acumulado.

"Lo sé cariño, te entiendo, pero-"

"¡TU NO ENTIENDES NADA!" el grito de Tomioka interrumpió a su padre quien solo podía mirar sorprendido la actitud de su hija.

"¡No tienes la menor idea de cómo se siente perder poco a poco todo lo que te importa! Primero fue mamá, luego mis amigos de la universidad por trabajar en ese horrible puesto de ramen, incluso mi propio padre pierde la cordura con estúpidos cuentos fantásticos y ahora todos vamos a morir por un tsunami porque estoy herida, no, ya no tengo nada por lo que seguir, solo... vete..." Finalizó la chica mientras se acurrucaba en la acera dejando a un dolido Kaito y a un Naruto sombrío.

"¿Ya terminaste?" Preguntó Naruto con una mirada penetrante hacia la joven.

"¿Qué?" fue la confundida respuesta de Tomioka quien levantó la mirada para ver los intensos ojos azules de Naruto.

"Dije, que si ya terminaste con tu desfile de lastima y auto compasión" replicó Naruto con una expresión de molestia y ligero desdén dirigida a la chica mayor.

"Tu cállate, no sabes-"

"Me da igual que tanto hayas sufrido, me molesta la gente que solo se pone a llorar y llorar como si se tratasen de bebés, no respeto a la gente que no confronta sus problemas. Puede que no la hayas pasado bien, pero te equivocas en muchas cosas, aún tienes a tu padre, él no está loco y ninguno de ustedes va a morir el día de hoy, eso es una promesa" Concluyó el rubio con una mirada decidida, mientras apretaba el puño con fuerza y salía corriendo en dirección a la costa cercana.

"Vuelve chico, es un desastre natural, ¡es un suceso inevitable!" Grito Kaito mientras tomaba a sus hija en sus brazos con esfuerzo y la ponía de pie a su lado.

"¡Pues yo soy Uzumaki Naruto y no dejare que una estúpida hola destruya esta ciudad!" Respondió Naruto mientras comenzaba a reunir todo el chakra a su disposición, sin filtros, sin contenciones, toda y cada minúscula gota de chakra corría por sus vías aún heridas generando un dolor ardiente.

"No es suficiente..." Murmuró Naruto mientras cerraba los ojos y era envuelto por llamas etéreas de energía azul, que generaban fuertes corrientes de viento y agrietaban el concreto debajo de él, dejando en el proceso a un sorprendido dúo de padre he hijas quienes veían el asombroso espectáculo de poder que demostraba el joven frente a ellos.

Pero dichas llamas parecieron quintuplicar su tamaño y poder cuando Naruto abrió los ojos, dejando ver sus iris ahora amarillos y pupilas en forma de cruz.

Con toda la energía acumulada a su disposición y con gran esfuerzo, Naruto hizo su seña característica y gritó con todas sus fuerzas.

"¡KAGE BUNSHIN NO JUTSU!"

Lo que vino después fue un nivel de humo que por unos segundos oculto la playa delante de Kaito y Tomioka, solo para momentos después el par dejaran caer la mandíbula asombrados, cuando vieron una cantidad incontable de rubios que se perdían en el horizonte de la costa, que cada vez se hacía más grande debido al retroceso del agua.

Naruto sabía muy bien lo que estaba haciendo, sabía perfectamente que este podría ser su último jutsu en mucho tiempo por lo que tenía que hacer qué contase.

Con su modo sabio de los seis caminos perdido debido al esfuerzo de generar tantos clones, no podía contar con el control perfecto sobre cada naturaleza de chakra. Originalmente, pensó en usar su control sobre el chakra elemental de tipo agua para hacer que la gigantesca ola no avance, pero con su nivel de novato en dicha Naturaleza sería una labor casi imposible, por lo que, realizaría dicha hazaña con su naturaleza elemental original, utilizaría su chakra de viento.

El rubio sereno su mente y se concentró

"Vamos, si se puede, solo es un montón de agua, ya detuve una cascada antes y estaba cansado en ese entonces, ahora estoy al 100 y tengo mucho más chakra que en ese entonces"

Dándose motivación a si mismo, Naruto y todos sus clones pusieron sus manos en frente de su cuerpo, cuando vio una ola gigante de más de 40 metros de altura a tan solo metros de él.

"¡HAAAHHH!" Y con un grito de esfuerzo generó un gran muro de viento que se estrelló contra la gran ola.

Naruto gruñó bajo la presión de soportar toneladas y toneladas de agua que trataban de aplastar su muro, pero a pesar de esto, Naruto no se detuvo y siguió deteniendo la gran ola, a pesar de que cada vez el agua ganaba más altura.

Poco a poco el crecimiento de la ola se detuvo y comenzó a retroceder, siendo afortunadamente justo al mismo tiempo que varios de los clones del rubio comenzaron a estallar por el esfuerzo inhumano de contener un tsunami.

Finalmente, Naruto no pudo más y dejó caer sus brazos también agotado por la hazaña que acababa de hacer, siendo engullido rápidamente por el agua que caía de forma muchísimo más controlada que su impulso original.

"¡Muchacho!" grito Kaito mientras dejaba a su hija en un asiento cercano y corría a lanzarse al mar para salvar al increíble joven que detuvo un tsunami.

Mientras tanto una sin palabras Tomioka sólo miraba con incredulidad ante lo que acababa de suceder frente a sus ojos.

Su padre no estaba loco, siempre había dicho la verdad, y quizá... y solo quizá... los milagros si existiesen después de todo.

"Señor, ¡es una emergencia señor!" Cuando uno de sus hombres encargados de rastrear a su nuevo sujeto problemático entró como si lo persiguiera el diablo por las puertas de su oficina, Nick Fury supo que un dolor de cabeza venía en camino.

Tomando control de sí mismo reprimió el suspiro que amenazaba con escapar y dejó que su subordinado le diera su informe.

"Hoy, a las 900 horas se detectó una perturbación marina en la fosa de-"

"Vaya al grano soldado" interrumpió Fury queriéndose saltar todos los aspectos técnicos para que el agente llegara al punto.

El hombre detuvo su perorata y comenzó a pensar en la mejor manera para explicar lo que quería, luego de varios intentos, el hombre por fin decidió dejar las formalidades de lado y comenzar con un resumen de lo ocurrido.

"Hubo un terremoto de magnitud 9.5 en Japón, 15 minutos después un gigantesco tsunami chocó contra su costa"

Nicolas guardo silencio durante unos minutos antes de responder ante lo dicho.

"llamaremos a las diferentes naciones, se verá que se puede hacer para ayudar"

"Eso no será necesario señor"

Ante la negativa de su agente el mejor espía del mundo levantó una ceja.

Su única respuesta fue una tableta con un video de seguridad reproduciéndose en ella.

En el video se veía claramente al chico desaparecido muy vivo comenzar a desprender de su cuerpo grandes llamas etéreas de fuego azul.

Lo más impactante para el agente mayor fue el hecho de cómo dicha demostración de poder afectaba el entorno circundante del muchacho, pequeñas rocas comenzaron a flotar en donde el niño estaba parado, el suelo se agrietó, cristales estallaron y barandillas de metal se doblaron por solo el poder que se estaba ejerciendo en el área.

Finalmente, incluso la cámara de seguridad se vio afectada por dicho poder, generando que la imagen comenzará a parpadear hasta simplemente fallar por completo.

"No hubo registro de ninguna baja a causa del tsunami señor, al parecer, la ola de 42 metros no logró pasar de la playa" Concluyó el agente, con una gota visible de sudor cayendo por el costado de su rostro.

Nuevamente, el hombre al mando de S.H.I.E.L.D no tuvo reacción visible, manteniendo el silencio en la sala mientras discernía lo que haría a continuación.

"Vuelva a su estación agente, buen trabajo"

Despidiendo al técnico frente a él, Fury procedió a llamar a su mano derecha por su comunicador.

"Hill, tenemos una actualización del niño ninja, a partir de ahora se asigna como un objetivo alfa, por ahora activa los mismos protocolos de seguimiento que tenemos sobre Banner, no quiero que escape de la vista otra vez"

"Ouuh, mi cabeza..." murmuró Naruto mientras se levantaba de una cama en la que reposaba.

Actualmente Naruto se sentía como una mierda, siempre había oído hablar de cómo se sentía el agotamiento de chakra, de hecho, lo vio de primera mano varias veces con su sensei Kakashi, nunca habiéndolo experimentado el mismo debido a sus reservas absurdas de energía, pero eso estuvo bien, para todo existía una primera vez, y Naruto agradeció que fuera en una situación relativamente controlada y no en medio de un combate.

"Te aconsejo que no te muevas, parece que tu sistema de chakra sufrió graves daños en tu despliegue de habilidad" proclamó una voz que Naruto se estaba acostumbrando a oír a diario.

"Si, supuse que ese sería el caso" fue la simple respuesta del rubio que yacía desplomado en su cama en el templo.

"Pero dime super abuela, ¿lo logré?" preguntó el rubio mientras giraba ligeramente su cabeza, hazaña increíble considerando que sentía sus extremidades como plomo, solo para mantener el contacto visual con ancestral.

"Depende de lo que estemos hablando. Si te refieres a dañar de manera casi irreversible tu cuerpo entonces sí, lo lograste. Si lograste llamar la atención de la mayor autoridad en cuanto a seguridad global se refiere, entonces también lo lograste, y si te refieres a ir en contra de mi encarecida sugerencia de no llamar la atención con los civiles, entonces en definitiva lo lograste." dijo ancestral en un tono calmado, mientras miraba al rostro del rubio que no vaciló ni un poco ante lo dicho por la poderosa hechicera.

Finalmente, el rostro de la antigua portadora de magia se arrugó en una sonrisa pasiva y confirmó lo que tanto esperaba el rubio.

"... y si, lograste salvar la vida de más de 15 mil personas, algo impresionante si tengo que decirlo yo misma" comentó la hechicera sin quitar la sonrisa de su rostro.

"Ufff, menos mal, por un momento me asustaste super abuela. Si es verdad que logré salvar a tantas personas entonces lo demás es irrelevante." Proclamó Naruto quien solo cerró los ojos para seguir reposando.

"Ya veré como... uhaahhh, me las arreglo con lo demás"

Ancestral solo negó con la cabeza, pero no hizo comentarios, dejando que el agotado joven recuperara su energía y se dispuso a salir de la habitación, no sin antes darle otra sonrisa al rubio dormitando.

1 mes después

"Creo que ahora ya llevo todo" Proclamó Naruto luego de revisar su mochila de viaje por tercera vez.

El rubio ahora yacía completamente recuperado, con su conjunto de ropa invernal violeta a las afueras del templo en el que había permanecido por tanto tiempo, con algunos habitantes de dicho lugar acompañándolo.

"¿Estás seguro de hacer esto Naruto? No has recuperado casi nada de tus fuerzas" Preguntó Mordo quién a pesar de su aversión inicial, había llegado a sentir agrado por el chico rubio.

"Si, es lo mejor para todos, además, extraño esos largos viajes que hacía con mi sensei por todo el país del fuego, creo que hacer lo mismo aquí me ayudará a encontrar un camino a seguir en esta nueva tierra." Respondió Naruto, con una expresión de seguridad/serenidad rara vez vista en él, mientras se colocaba su bufanda roja.

"Bueno, si estas tan seguro de esto no hay nada que se le pueda hacer, solo recuerda que en Kamar-taj cuentas con aliados y amigos" agregó Wong, quien sonreía pacíficamente.

"El maestro Wong no pudo haberlo dicho mejor, si necesitas ayuda, o simplemente un lugar donde regresar, solo tienes que pedirlo y las puertas del templo estarán abiertas para ti." Exclamó Ancestral quien, en un gesto muy poco habitual que dejó tanto a Mordo como a Wong aturdidos, le dio un suave abrazo a Naruto quien respondió de la misma manera.

"Gracias super abuela, prometo llamar"

Y con esas Últimas palabras dichas, el rubio de ojos azules comenzó su largo viaje de descubrimiento, en busca de todo lo que este nuevo mundo tenía para ofrecer.

Quizá ahora tan solo tuviera una capacidad de chakra comparable a la de un jonnin promedio, pero no se acobardaría ante su reciente bajón de poder, solo sería un nuevo reto a superar.

Porque después de todo, seguía siendo Naruto Uzumaki, el ninja número uno en sorprender a la gente.