¡Hola a todos!

Aquí con el siguiente capítulo, este les parecerá uno mini, pero era necesario, es más para llenar este vacío antes de pasar a lo bueno, además entenderemos un poco más a Edward y lo qué hace, y cómo lo hace! :P

Bella se acerca, no se preocupen...

DISCLAIMER: CUALQUIER DIALOGO Y PERSONAJES RECONOCIBLES SON OBRA DE STEPHENIE MEYER, LO DEMÁS ES DE MI OBRA.


Capítulo 3. PECADOS CAPITALES

Había desaparecido para llegar a mi propio infierno. Merecía estar en este lugar, sufrir con aquellos a los que condenaba a sufrir cuando caían en mis garras, aquellos demasiado débiles para seguir en el buen camino, y aquellos que lo buscaban con ganas, y también aquellos que sin buscarlo – por no creer su existencia – se condenaban sin mucha ayuda de mí parte.

Rápidamente me había convertido en el favorito de nuestra Reina. Y pasaba la mayor parte de mí tiempo caminando entre los humanos, buscando una nueva victima. Mujer, hombre, anciano, niño, niña... si, esos eran los favoritos de Rosalie.

Siete pecados capitales.

Lujuria.

Definitivamente era el más fácil, y con el que la mayoría caían.

Pereza.

Este era con el que menos me molestaba, pero no fallaba si me lo proponía.

Gula.

Si, este también era tan fácil de imponer.

Ira.

Casi reí en voz alta, otro que me hacía demasiado fácil el trabajo cuando me decidía a usarlo.

Envidia.

Fácil, fácil, era tan fácil manipular a los humanos con este.

Avaricia.

Este era mi mejor arma en contra de los hombres. Caían rápidamente en esta trampa.

Soberbia.

Y este último, en absoluto difícil de conseguir; más cuando era mezclado con todos los demás.

Sí, los humanos tenían más debilidades que nada, y eso jugaba a mí favor todo el tiempo. Hasta ahora, no había fallado ninguna vez, y dudaba que fuera a fallar alguna vez. Los genes de mis angelicales padres me había dotado de una apariencia imposible de resistir, y la gente – especialmente, las mujeres – caían rápidamente por las mentiras. Si, este era definitivamente un juego más divertido que el ser bueno.

Estaba seguro que esta nueva misión que Rosalie me estaba confiando sería fácil, siempre lo eran. Rosalie no me escuchaba; quería un reto, algo que me tomara tiempo y esfuerzo.

Aunque, ¿Qué diferencia haría? Sabía que al final siempre caían, sucumbían ante cualquier pecado en el que los influyera.

Esta no sería la excepción.


El siguiente capítulo saldrá pronto, ya esta listo, así que no coman ansias!

Gracias por sus reviews, favoritos y alertas. Me alegra que les este gustando :)

Así que... ¿qué les parece si me dejan un poco de amor? Porque este amor es en realidad para que Edward siga murmurando en mi oído, contandome su historia, para que ustedes la conozcan! :)