¡Hola chicas!
Aquí estoy, pasando a dejarles el nuevo capítulo, espero hayan disfrutado del adelanto de que tocó esta vez.
No tengo mucho que decirles este día, solo que el sábado probablemente iré a ver Blanca Nieves y el Cazador =D me dijeron que esta muy bien hecha y entretenida, y se ve que sí. Lo comprobaré yo misma jajaja
Disfruten el capítulo de hoy, y nos leemos pronto.
DISCLAIMER: CUALQUIER DIALOGO Y PERSONAJES RECONOCIBLES SON OBRA DE STEPHENIE MEYER, LO DEMÁS ES DE MI OBRA.
Capítulo 8. DEMASIADO DIFERENTE
No me estaba gustando nada.
Esto que me estaba pasando era extraño, y no me agradaba, ni siquiera un poco, la manera en que esta chica repentinamente me estaba afectando, y ni siquiera la había visto aun. Casi daba la vuelta y regresaba por el mismo camino que había tomado para llegar aquí, casi aceptaba la furia a la que me enfrentaría contra Rosalie si regresaba. Casi, pero no lo hice.
Seguí avanzando, tranquilamente por fuera; pero por dentro, era un desorden. Me estaba confundiendo todo este torbellino de pensamientos, recuerdos y emociones atacándome al mismo tiempo.
Me detuve por un segundo, tomando un profundo respiro. Me tenía que controlar, pero no encontraba la forma de hacerlo.
Entonces una voz molesta, una que parecía esperar sonar sensual y coqueta, irrumpió en mis pensamientos. Con solo escuchar la voz femenina que me hablaba, ya sentía ganas de alejarme de ella y librarme de tan horrible sonido.
Claro que esa tortura no podía durar tan poco.
Al voltear, me di cuenta de quien se trataba, y gruñí en mi interior. Sí, tenía que ser mi suerte el que se tratara exactamente esa chica.
¿Cómo se suponía que me librara de tan odiosa voz, sino ella era quien podía ayudarme?
Tendría que encontrar una forma de lograrlo sin su ayuda.
"¿Te encuentras bien?" su voz sonaba tan molestamente tonta, nada de lo que era obvio intentaba lograr. "¿Puedo ayudarte en algo?"
Me alegraba no poder leer dentro de sus pensamientos, porque tenía una clara idea de lo que su cabeza contenía en estos precisos momentos, era muy claro en su mirada, la manera en que estaba parada frente a mí, y como batía sus pestañas para lograr el estúpido efecto que mostraban en las películas.
¡Como si en realidad funcionara!
Asentí lentamente. Quizá podría jugar la carta de me siento un poco mal con esta chica y hacerla que me llevara a su departamento. Sería tan fácil y rápido. El primer paso sería tomado, y sabía que Rosalie estaría satisfecha de que sucediera tan pronto.
"Solo un poco mareado," le respondí, fingiendo mi parte lo mejor que podía.
Los ojos de la chica brillaron. "¿Puedo acompañarte a tu dormitorio, si quieres?"
Miré hacia abajo de nuevo, "Claro," pretendí que me caería, y la chica se apresuró hacia mí, colocándose a mi lado para que pudiera recargarme en ella.
"O mejor podríamos ir a mi dormitorio, no esta muy lejos de aquí," su voz sonaba un poco preocupada, pero había también algo de satisfacción. Claro que lo había, me tendría en su dormitorio, y estaba seguro que me imaginaba en su cama, y yo como el eterno agradecido por su rescate. Quería carcajearme ante esa perspectiva, pero tenía un rol que representar.
"¿No te molestaría? No quiero causar problemas," le dije lastimeramente.
La chica sacudió la cabeza. "Claro que no."
"Bien, gracias…"
"Oh, soy Jessica," se presentó con una sonrisa. "Jessica Stanley."
"Edward Cullen."
Avanzamos unas dos cuadras más, y me invitó a pasar a un edificio, diciéndome que ese era el lugar que buscábamos. Tomé nota del lugar, para recordarlo a la perfección para mis próximas visitas. Porque las habría, definitivamente.
Con cada paso que daba, me sentía como si en verdad me estuviera debilitando. Y como antes, casi daba media vuelta y me largaba de allí.
Pero no lo haría.
Estaba seguro que era el aura positivo y bueno de Bella Swan el que protegía el lugar que ella consideraba su hogar por el momento, el que me estaba haciendo sentir de esta manera.
Y si – como decía Rosalie – Bella era una especie de elegida, este lugar estaría protegido, también.
Entonces, lo vi.
Sonreí con malicia, diciéndole, si, estoy aquí para lo que estas pensando, eso que temes.
Emmett estaba allí, parado frente a una puerta con el número 7, como si fuera un enorme guardaespaldas. Su rostro no mostraba ninguna expresión, pero sus ojos no ocultaban su frustración ante no poder hacer nada conmigo, y su coraje al saber cual era mi motivo y la misión que estaba allí para cumplir.
Era un ángel de la guarda, no podía hacer nada contra lo material; y en estos momentos, yo era como un humano. Era inalcanzable para él.
"Llegamos," Jessica me dijo, parándonos frente a su puerta, inconsciente de que era más que una puerta, que había más que una puerta.
Emmett frunció la frente y entró al dormitorio atravesando la puerta, antes de que Jessica la abriera. Su rostro me decía todo lo que en su mente había, era demasiado obvio como para no verlo. Claro, que sus advertencias silenciosas no me detendrían.
"No eres el Edward que conocí," salté ligeramente al darme cuenta que sí podía escucharlo, pero Jessica no lo notó. "Así que aléjate de Bella, ahora que aún puedes. No permitiré que la lastimes."
Alcé una ceja. No me importa, le dije sin articular sonido alguno.
La puerta se abrió antes de que pudiera decir algo más, y escuché una nueva voz.
"¿Jess, eres tú?"
Jessica volteó a verme, sonriendo. "Soy yo, y traigo a alguien. ¿Puedes venir a ayudarme?"
El sonido de pasos acercándose se escuchó en el relativo silencio del dormitorio, y una figura entró a mi vista; dejándome sin aliento por un momento.
¡Dios!
La chica brillaba con su propia luz.
Acababa de blasfemar, pero ante tal imagen, ¿cómo no hacerlo?
Estaba en problemas.
¡Demonios!
Sí, se quedó donde ustedes creen muajaja
Díganme quien creyó que el momento por fin había llegado y los dejé de nuevo con las ganas! :P
Pronto les dejo el siguiente, y créanme, aquí estará el personaje tan ansiado.
Gracias por sus reviews, favoritos y alertas.
Pero dejen un poco de amor, me encanta tanto como a Edward le encantaría si leyera esto jajaja
Y ya saben, a quienes dejen su review les envío en la semana un adelanto!
