Hola a todas!

Lunes y aquí me tienen de nuevo :))

Como les dije a quienes dejaron review, me alegra que les haya gustado el capítulo pasado y espero que este también les guste. El próximo capítulo este probablemente listo para el miércoles o jueves. Creo que estaré actualizando cada dos o tres días.

Bueno, espero lo disfruten. Nos leemos pronto.

DISCLAIMER: CUALQUIER DIALOGO Y PERSONAJES RECONOCIBLES SON OBRA DE STEPHENIE MEYER, LO DEMÁS ES DE MI OBRA.

GRACIAS POR SUS REVIEWS:

Emotica G. W

Abigail Robsten Cullen

Laubellacullen94

Giorka Ramirez Montoya

IsAbElA M CuLlEn

Kriss21

Guest


Capítulo 15. ACECHO

Tan pronto como salí, sentí una presencia demasiado alentadora detrás de mí.

"Pensé que Stanley no tenía quien la cuidara," mi voz salió más venenosa de lo que era mi intención.

Una risilla se escuchó. "Jessica no me necesitaba. Tú no estas tras ella," dijo el ángel de la guarda de Jessica, Mike. Lo recordaba tenuemente, no era nada estelar; por eso su tipo eran asignados a aquellos humanos que no podrían dar tantos problemas como otros. Jessica parecía traviesa, pero no mataría ni una mosca.

Resoplé. "Claro, Mike," le dije en un tono que claramente era escéptico. "Cuídala, es toda la advertencia que te daré."

"No es tu objetivo, Cullen," fue lo último que escuché antes de alejarme de allí.

Necesitaba encontrar mi apartamento, darme un baño y cambiarme de ropa. Pensar en esto de nuevo, mi meta y salir a encontrar a Swan. Era algo tan sin importancia el que Jessica Stanley en realidad si tuviera un ángel de la guarda, que lo olvidé en cuanto di mi primer paso para alejarme de allí.

Encontré el lugar rápidamente; Rosalie había encontrado un apartamento lo suficientemente cerca y lejos del de Bella y su compañera para ir y venir sin sospechas. Lo cual era perfecto, dado que Bella había resultado más lista de lo que imaginaba.

Al llegar, me encontré con un paquete a mi nombre; o el nombre humano que usaría.

Para: Edward Anthony Masen.

De: Rosalie Lillian Haught.

Diviértete en la Tierra.

Espero verlos pronto en el Averno.

P.D. Aquí esta todo lo que necesitas.

Suspiré profundamente. Rosalie fue directo al punto. Como era usual, no me sorprendía.

Saqué lo que me había dejado, era toda la información de Isabella Marie Swan. Toda aquella que ya me había dado, y ahora recordaba, e incluso mucha, mucha más de lo que no sabía.

Un nombre saltó al frente en la lista: Angela Weber.

Ella era la otra amiga, de la que Rosalie me advirtió podía hacerme esto difícil.

Igual que Bella, la chica estaba estudiando Literatura Inglesa; venían del mismo lugar de origen. Amigas desde la infancia, al parecer. Eso significaba que Angela sería muy protectora con su amiga. Aunque me había dado cuenta fácilmente que Bella no necesitaba protección. La chica sabía cuidarse, o simplemente desconfiaba naturalmente de mí; haciéndome las cosas más difíciles.

Gruñí para mis adentros, necesitaba sacar esta estúpida frustración. No podía dejar que Bella Swan me hiciera sentir de esta manera cuando apenas empezaba con ella.

No porque hubiera resultado más lista de lo que imaginaba, significaba que esta lucha ya la había ganado. Emmett no me iba a vencer; le iba a arrebatar a su precioso legado angelical. Un día, muy pronto, regresaría conmigo a las profundidades del Averno.

Seguí revisando entre las cosas que Rosalie me había dejado: varias tarjetas de crédito con una cuenta bancaria con más dinero del que todos los más ricos de Forbes tendrían en mil vidas, un pasaporte y visa, un teléfono celular, credencial, las llaves de un auto con la licencia de manejar.

Solté una carcajada sarcástica.

Pareciera que Rosalie estuviera preocupada porque mi estancia en la Tierra fuera legal.

Suponía que en realidad no tenía importancia, pero lo que importaba era que ante los ojos de Bella, yo fuera una persona buena para conquistarla lo suficiente para hacerla caer.

Entonces, supuse también, que tendría que inscribirme en la Universidad.

Aunque parecería un acechador, y eso me podría alejar de Bella en lugar de acercarme a ella. Pero tenía que correr el riesgo.

Debía encontrar un balance.

Pensé de nuevo en algunas opciones que Rosalie me había dado; como el hacerme amigo de Jessica Stanley, pero eso no me parecía una buena idea ahora, después de ver el deseo que sentía por mí y la decepción porque yo no me sintiera igual que ella. Angela Weber tendría que ser mi aliada, no había otra opción. Quizá ella fuera más parecida a Bella, y con un poco de suerte, más ingenua.

Afortunadamente los ángeles de la guarda, ni ningún otro, podían hablar para advertir a sus humanos bajo cuidado sobre nosotros.

Noté una hoja en la caja con las cosas que Rosalie me había enviado que no había visto antes. La tomé, mis ojos entrecerrados. Lucía como un horario; si Rosalie me había inscrito en la Universidad sin consultármelo…

"Oh," murmuré, una sonrisa lentamente apareciendo en mi rostro. "Perfecto."

Y lo era, porque era el horario de clases de Isabella Marie Swan, y llevaba incluida varias de las cosas que solía hacer.

Miré el reloj de muñeca que llevaba puesto, para ver en donde se encontraba Bella en este mismo momento. Quizá podría encontrármela dentro de poco y empezar de una vez por todas con esta misión.

Mmm, al parecer tenía una hora libre antes de dirigirse a otra de sus clases… en quince minutos.

Me levanté rápidamente, dirigiéndome a tomar una dicha de cinco minutos. Terminé de cambiarme y arreglarme en menos de diez minutos, y después estaba saliendo del apartamento del que ni me había dado tiempo de echarle un ojo.

Andar por el campus de esta Universidad era como andar por una pasarela. Todos los malditos ojos pertenecientes a las mujeres estaban pegados a mí; varias, incluso, habían tirado sus cosas con tan solo verme, chocado con algo en su camino, tropezado y quedado como tontas frente a mi y los demás. Mi expresión iba cambiando de molesto, a enojado mientras avanzaba hacia el salón de clases donde Bella debía estar a punto de salir para tomar su hora libre.

Sino la alcanzaba, no creía que fuera difícil encontrarla. Mi primera suposición sería que estaría en la biblioteca.

Y estuve en lo correcto.

La encontré encorvada sobre un montón de libros, leyendo una cosa tras otra sobre la historia de la Literatura. Como si estudiar Literatura Inglesa no fuera suficiente seguía enterrada entre más letras. Me apresuré al pasillo donde se encontraban algunos clásicos como Shakespeare, y tomé Macbeth.

Regresé, y me senté sin decirle nada, como sino supiera quien era.

"¿No te molesta que me siente aquí o si?" pregunté inocentemente.

Bella levantó su mirada, y sus ojos me hicieron reaccionar de inmediato. Tenían un temible fuego detrás de ellos. "¿Tú qué haces aquí?"


Gracias chicas, espero les haya gustado.

Déjenme saberlo en sus reviews, y recuerden que reciben adelanto quienes comenten.

Nos leemos pronto.