Edward Cullen se había ofrecido a llevarme las maletas, ¿voluntariamente?
No me lo podía creer, Edward Cullen, el mujeriego, creído y muchas cosas malas más, quería llevarme las maletas. O es que ha cambiado o se ha vuelto "amable", no, no podía ser la palabra "amable", no figuraba en la lista de adjetivos de Edward Cullen. Y no empezara ahora.
Pero claro, yo tampoco seria desagradable ni rechazaría su oferta, mis maletas pesaban demasiado.
Bella: si, estaría bien
Emmett: si quieres te puedo ayudar yo, Edward lo a echo solo por quedar bien, ¿no es así hermanito?
Edward: pues esta vez te has equivocado, ahora que Bella va a vivir con nosotros, yo la considero como una hermana.
¡Mierda! El muy… joder, me había echo esa sonrisa torcida que él sabía que era mi favorita, y claro mi sonrojo salió a la vista.
Alice: genial, simplemente, genial
Bella: Edward, Emmett tiene razón, si es una molestia para ti, él me puede ayudar
Edward: ¡NO! Digo que no es una molestia en absoluto, bueno si tú quieres
Otra sonrisa. Otro sonrojo.
Bella: Edward mis maletas están en el maletero del auto
Edward: ahora mismo voy mi Lady
Y se fue haciendo una reverencia
Idiota
Yo fui subiendo escaleras hasta llegar al segundo piso, había una puerta entreabierta y se encontraba vacía, supuse que era la mía. Por si acaso miré la habitación de al lado, era la de Alice, así que supuse que la habitación de mi padre no estaría junto a la suya. Pero delante de "mi habitación" estaba la que yo conocía muy bien, la de mi mejor amigo de la infancia, cosa que ahora ha cambiado.
Estuve a punto de entrar a curiosear, cuando escuché unas pisadas en las escaleras y una maldición por parte de una voz masculina. Mis maletas, debían pesar al menos unos 4kg cada una, y llevaba 3.
Entre en "mi cuarto" y me senté en la cama. Empecé a mirar los armarios y cajones haciéndome la distraída, cuando entró Edward…
Edward sin camisa. Todo sudado, creo que casi se me cae la boca al suelo de tanto que la abrí. Se me quedó mirando extrañado, claro, no me extraña, estaría pensando que, que hace su nueva "hermana" mirándolo boquiabierta.
Edward: Bella, ¿te pasa algo?
Es lo último que escuché cuando se acercó para colocar su mano fría en mi frente.
Maldita sea, ¿porque tenía que llevar tanta ropa? Lo que pasa es que soy un imbécil enamorado que ha rechazado la quinta petición de Emmett al querer ayudarme con las santas maletas. Creo que cada una pesaba unos 5kg cada una, y llevaba 3.
Antes de entrar en su nuevo cuarto, al saber que estaba allí y aprovechando que estaba sudando como un condenado, me saqué la camisa dejando al descubierto mi abdomen.
Cuando entré, se me quedó mirando desorbitada y lamenté no haber traído un pañuelo para secarle la baba que le caía, bueno es el precio de ir cada semana al gimnasio. De repente se quedo blanca cuando me acerqué y le toqué la frente con mi mano.
Edward: Bella, ¿te pasa algo?
Y se desmayo.
Me alarmé y le puse la camisa debajo de la cabeza. Fui corriendo al baño y moje una toalla con agua fría, empecé a palparle la toalla en la frente y pareció volver en si.
Bella: Edward…
Edward: ¿si Bella?
Bella: acércate
Edward: ¿que pasa pequeña?
Bella: acércate más
Me acerque hasta tal punto que nuestros labios quedaron a 2cm, y ella acorto la distancia con un beso.
Nuestras lenguas bailaban juntas entrelazándose, mordisquee su labio inferior y de respuesta ella pronunció mi nombre. Colocó sus manos en mi cuello y empezó a tironear de mi pelo. Yo posé las mías en su cintura y la levanté del suelo y la deposité en la cama. Ella se separó de mi y se levantó inquieta, claro que mi pequeño Eddie ya se había despertado.
Bella: jijijiji…
Edward: ¿que pasa?, ¿de que te ríes?
Bella: tu pequeño Eddie despertó
Edward: de eso ya me e dado cuenta, ahora por tu culpa tendré que darme una ducha fría
Bella: si quieres te puedo acompañar, desde el viaje que no me e dado una ducha
El pequeño Eddie, ya decepcionado, se volvió a emocionar y se apretó en mis pantalones
Edward: ¿en…serio?
Bella se acercó a mí seductoramente y se sentó en mis rodillas a horcajadas.
Bella: claro, no seria una molestia…
Bella se acercó mas a mis labios y cuando parecía que me iba a besar por segunda vez, me mordisqueo la oreja, y yo por mi parte, solté un gemido, ella soltó una risita picarona y se alejó. Me dio un casto beso en los labios antes de alejarse por la puerta. Mierda, esta chica me volvía loco, y yo pensé que no le gustaba en absoluto.
