Disclaimer: Ao no Exorcist es propiedad intelectual de Kazue Kato.


A tragedy story

por Onmyuji


IV.


Shura no recibió la noticia con buenos ojos, incluso para haberse enterado tres meses después. Se escapó de la orden que la había recibido y que trabajaba arduamente para prepararla para aplicar a ser exwire y nadie sabía dónde encontrarla.

A pesar de que se le había notificado a Shiro, como tutor oficial de la pelirroja, él simplemente se encogió de hombros y dijo—: Ahora será el problema de alguien más.

Era inaudita la actitud despreocupada del exorcista de cabellos albinos, pero a nadie le quedaba más remedio que esperar que por obra divina, Shura apareciera en alguna parte, quizás acechando a Shiro mientras repetía por enésima vez que los niños no se le daban, ni ahora ni nunca.

Pero a Yuri sí que se le daban. Y así, una tarde que trabajaba en su taller en la granja, armando un pequeño golem; Shura apareció ante ella con un puchero contenido, golpeando su mesa de trabajo para llamar su atención y Yuri le miró con la expresión completamente neutra.

—Shura. —Pero su voz no dejaba de sonar dulce y amable con ella, lo que provocó que Shura temblara, aunque no era capaz de entender si de enojo o tristeza—. Me da gusto saber que estás bien. Todos te han estado buscando. Shiro ha estado preocupado por ti.

—Mientes.

—¿Huh?

Lo sé todo. —Soltó Shura de pronto y las lágrimas ya no resistieron más en sus ojos. Estaba tan enojada consigo misma. Sabía perfectamente que era una batalla perdida, desde el momento en que sus ojos vieron a la azabache y a Shiro interactuando, supo que ella no podría ganar nunca el corazón del exorcista de primera clase.

Pero no dejaba de doler.

Estaba furiosa y celosa. Quería romperlo todo. Creía que desapareciendo de la orden que la acogió, provocaría que Shiro la buscara, se interesara o preocupara por ella, pero eso no había sucedido.

Así que fue al único lugar donde sabía que la escucharían.

Los brazos de Yuri la recibieron en un abrazo fuerte y entonces Shura le devolvió el abrazo, desconsolada; llorando cada vez más fuerte.

No tenían qué decirse nada. Ninguna de las dos necesitaba decirlo en palabras para saber que Shura estaba enamorada de Shiro; que Yuri eso siempre lo había sabido.

Pero era más que evidente que Shiro solo tenía ojos para Yuri.

—Lo siento.

Shura se soltó violentamente de su abrazo y le miró con la furia contenida, apuntándola con un dedo, iracunda—. ¡No lo sientas! ¡No quiero tu estúpida lástima! Solo-... —Contuvo un sollozo—, solo más te vale hacerlo extra feliz, ¿de acuerdo? Y si algún día eso no sucede... ¡Me aseguraré de quitártelo! ¡Y te arrepentirás toda tu vida de no haber dado todo de ti por cuidarlo!

El rostro de Yuri, que hasta ese momento le había escuchado con paciencia y sorpresa en la mirada, le devolvió una dulce y suave sonrisa que selló su promesa con Shura, antes de contestar—. Es lo único que planeo hacer de ahora en adelante.

Entonces Shura regresó a sus brazos con el puchero en los labios, mientras Yuri le susurraba una canción dulce y suave, al ritmo de las caricias de sus cabellos rojizos como el atardecer. Como la caricia de una dulce madre que aguarda que sus hijos duerman.

Y Shiro, el auto-proclamado mal custodio de niños, sintió que un enorme peso lleno de angustia caía de sus hombros cuando, al buscar a Yuri en su lugar de trabajo, la encontró consolando el tranquilo sueño de Shura, que entre pestañas y sueños inquietos muy bien fingidos una vez que la voz de Shiro se hizo presente en el taller, puro mirar a hurtadillas.

Como la azabache se ve más guapa y fresca. ¿Y Shiro? De mejor humor y más relajado.

Eso, y que nunca perdió de vista la forma en como la siempre dura mirada de él, se suavizaba cuando estaba con Yuri.


TBC.


PS. Bueno, ni siquiera dije que tan pronto volvería, pero volví pronto, ¿o no? Espero que esto cuente, porque estoy comprometida con terminar de publicar este fanfic antes de que termine este año (?).

Me faltan unos cuantos capítulos. Todavía estoy pensando en cómo voy a manejar la parte final, final, final de este fanfic, pero tengan por seguro que se me ocurrirá algo. Ya lo verán.

Por lo pronto, espero que disfruten este capítulo y nos seguiremos leyendo pronto.

Onmi.