Segundo tiempo, entre los 20 y 30 minutos, Japón ganaba de manera parcial ante Argentina con un marcador de 4 a 3, dos de los cuales fueron anotados por Ryuugo Someoka conocido como el dragón goleador.

Reiji Kageyama viendo que el equipo que había propuesto para eliminar a los Super Once de Japón decidió prescindir de sus servicios aparte de que el director del Instituto Imperial Argentino, Juan Manuel de Rosas quien era un buen amigo del villano terminó en prisión al hallársele involucrado en un escándalo de corrupción dentro de la Federación de Futbol de Argentina por lo que optó por dejar en deriva a otro conjunto.

Ahora los argentinos, técnicamente el delantero Franco Fuletti con la portera Ángel Tachibana y los clones de ésta, ahora tenían que luchar solos pero a la vez ya eran libres de Kageyama y sus planes, ya podían y jugar con el balón como quisieran.

Técnicamente estaban jugando tal como Endo dijo una vez, estaban jugando al fútbol con total diversión poniendo sus sentimientos y emociones con solamente dribblear el balón. Las clones como Fuletti demostraron un buen juego colectivo donde todos eran uno a lo cual hicieron muy buenas opciones de gol como jugadas destacables (Eso en su afán de divertirse y ganar de la manera en que se debía hacerlo) que enamoraron a los hinchas albiceletes que extrañados sobre su dichosa nueva selección no se evitaba tener admiración por el delantero argentino.

Tachimukai estaba por cobrar el saque de portería cuando sintió que de repente sus manos comenzaban a dolerle, fue en eso donde Tobitaka se le acercó notando la molestia de su joven amigo.

-Tachimukai, ¿Estás bien?

-No te preocupes, estoy muy bien- Sonrió el pequeño castaño ante la pregunta de su compañero de equipo- ¿Por qué la pregunta?

-Pues noto que tus guantes están sucios por lo que quiero si te sientes mal o algo así- El exdelincuente desvió un poco la mirada- No es como si me preocupara por tí, solo mera curiosidad, es todo.

-Te lo agradezco mucho, Tobitaka pero estoy perfectamente bien.

-Tachimukai...

El pequeño portero colocó el esférico sobre el césped y dio una patada fuerte para uno de los atacantes de punta pero en eso una de los clones de Tachibana interceptó la pelota dando comienzo al ataque argentino. La chica de dorsal ocho como de listones rojos se la pasó a su compañera de listones azules. La dorsal nueve argentina dribbleó a Haruna pero se encontraba marcada por Aki y Someoka.

-¡SOMEOKA-KUN!

-¡¿PORQUE A MÍ?!

La chica se lanzó sobre el dragón goleador y muchos corazones como siempre mientras la líder de las gerentes se fue silbando a lo tonto como si dijera "Aquí no vi nada". En eso una de las clones se teletransportó hasta donde estaba el esférico y centró para la chica rubia de listones naranja, la chica recibió el esférico pero de repente cayó al suelo mientras Haruna haciendo uso de su técnica Robo Scanner se lanzó de barrida y dio comienzo al contraataque japonés.

Pero de pronto, Franco Fuletti le arrebató el balón a la pequeña estratega y se la pasó de corta a su mancuerna que era la chica de listones rojos que estaba dribbleando, Aki le estaba haciendo frente mientras Haruna iba por detrás de la clon argentina pero ésta dobló por la derecha burlando a las dos chicas.

Se la pasó a Franco que estaba libre, el joven corriendo al Estilo Naruto por la derecha mientras una clon se teletransportó esta vez la de listones naranja que corría por la izquierda, ambos estaban rodeados de sus auras como si estuvieran corriendo dentro de una esfera. El castaño dio un disparo al aire como si daba un simple centro pero luego del disparó ambos cambiaban sus posiciones, ahora la chica argentina por derecha y Fuletti por la izquierda.

Ambos corriendo a máxima velocidad fueron hacia el balón y estando afuera del area, los dos muchachos dieron con la pelota y dieron un remate doble. Fue ahí donde Hiroto como Gouenji se dieron de cuenta de esa vieja técnica.

Gouenji: -¿Acaso esa es la...?

Hiroto: ¡Es el Fuego Cruzado que hicieron aquella vez cuando nos enfrentaron!

En eso el pelirrojo comenzó a tener un Flashback de aquel partido que tuvieron Raimon y Génesis, fue en ese entonces cuando un Fubuki ya fusionado estaba haciendo un tiro combinado con Gouenji dando con el tercer gol del conjunto relámpago hacia el más poderoso equipo del Instituto Alien.

Mientras en la portería nipona, Tachimukai estaba haciendo una x con sus brazos mientras expulsaba su ki y sus ojos se pusieron rojos. Con un grito al estilo Dragón Ball separó y extendió los brazos dando con los dos demonios de rojo y azul que estaban cruzados de brazos y dándose la espalda.

Los dos delanteros argentinos dieron con la pelota dando un remate doble, Fuletti estaba a la izquierda y la clon rubia de listones naranja estaba a la derecha. La clon chutó de zurda y el castaño con derecha dando un remate poderoso como mezcla de fuego y hielo.

-¡FUEGO HELADO!

-¡ZENKI! ¡GOKI! ¡MANO DE VAJURA!

Los dos demonios extendieron un brazo respectivamente mientras Tachimukai juntaba sus manos abiertas dando con una especie de Kame Hame Ha que chocaba contra el fuego congelante de los argentinos. Los dos poderes chocaban muy parejo mientras que de pronto trozos de tierra se levitaban y rayos empezaban a caerse en el cielo.

Finalmente luego de una lucha muy reñida el fuego cruzado argentino dio de lleno contra el portero japonés dando con el cuarto tanto de los argentinos. La hinchada albiceleste se puso a celebrar a lo grande mientras que los japoneses sentían que los sudamericanos les habían dado un buen baño de agua fría.

Fuletti como la clon quedaron de piedra mientras que las demás chicas rubias se les acercaron para ver la hazaña que hicieron sus dos amigos. Los dos jóvenes autores del empate gaucho se miraron y luego a las demás quienes dibujaban una sonrisa de oreja a oreja.

El castaño dio un salto al cielo mientras alzaba un brazo mientras los hinchas albicelestes elevaban sus vítores hacia ese muchacho que aunque no de la manera justa que pensaba estaba ahí, en una larga batalla contra el Planeta Tierra para ver quien era la nación más fuerte y estaba representando a su nación, ahora era libre y no tenía cadenas que lo ataban y eso lo demostraría en la alegría que sentía desde su corazón.

Las clones rodearon a su héroe y celebraron su primer gol, eran cuatro y estaban iguales ante los japoneses.

Mientras que por el otro lado, los nipones sentían el amargo momento viendo como los argentinos luego de un largo tiempo ya festejaba su cuarto gol acompañados de su fiel hinchada. Aki ahora estaba frente a todos sus amigos mientras por momentos estaba con la cabeza gacha mientras Haruna con mano en el hombro reconfortaba a su senpai.

-Lo siento chicos. No pudimos marcar a esa clon, de hecho, no sabíamos que esa chica con poderes de Gouenji se nos libraría muy rápido.

-Yo también pido disculpas.

El pequeño portero japonés se puso de pie hasta caminar hasta donde estaba la gerente peliazul, puso sus manos sobre los hombros de la menor la cual no evitó sonrojarse al trato de su amante.

-La culpa no es tuya ni de Aki. La culpa ha sido de todos.

-Exacto, hay que reconocer que Fuletti hizo muy bien en abrir los ojos a esas clones las cuales decidieron jugar en equipo y bastante bien- Gouenji tomó la palabra- Ese gol que están celebrando es bien merecido, no cabe duda de que se sienten alegres y felices como si no quisieran depender más de Kageyama.

-¿Cómo sabes eso?

El goleador de fuego se sonrojó.

-Esa chica de listones naranja me lo dijo... Y ahora no puedo quitármela de la cabeza.

-Espera Gouenji, si lo que dices es cierto, ¿Entonces...?

-Ya veo. Era lo mejor que hicieron- Someoka dibujó una sonrisa de satisfacción- Supongo que ese malnacido de Kageyama no les gustó que les ganáramos y los dejó a su suerte pero ese chico Fuletti de alguna manera está guiando a esas niñas tontas por un buen camino. Esto ya se puso muy interesante.

-Sin duda alguna Fuletti hizo muy bien no por algo ya juegan en equipo pero aún así no nos ganarán- Habló Kazemaru mientras que los demás componentes estaban atentos a sus palabras- Estamos igualados a cuatro, aún tenemos tiempo para ganar.

-Sí, Kazemaru tiene razón- Habló Hiroto que mostraba una sonrisa de total seguridad y confianza- Tenemos mucho tiempo para vencer a los argentinos.

-Claro

-Por supuesto- Asintieron los demás con el príncipe alienigena.

-¡Super Once! ¡Tenemos que ganar ante Fuletti!- Ordenó el llamado Huracán de Raimon

-¡SÍ!- Acataron en coro para luego dispersarse a sus posiciones.

Estaban a cuatro por lo que una vez más una anotación definiría al ganador de la contienda.

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La patada inicial fue comenzada por Aki pero una clon le iba a cortar el camino pero la líder de las gerentes regateó a su contrincante argentina para continuar, viendo que Gouenji estaba libre decidió disparar un centro hacia el delantero de fuego pero de repente Fuletti intervino con el pecho y comenzó una creación de juego con las clones de listones naranja, azul y rojo.

Haruna iba a encarar a la clon rubia de dorsal ocho pero ésta hizo un sombrero o taquito (Dio de talón hacia arriba) pero terminó burlada por la delantera que iba con toda con tal de desempatar el encuentro pero Kabeyama se interpuso en su camino usando su técnica de El Muro y así logró evitar el contraataque albiceleste.

El enorme defensa de afro verde al ver que la clon rubia de listones verdes iba a abrazarlo (Recordemos que el defensa gordinflón es su husbando) decidió hacer pase profunda para Aki la cual estaba acompañada de Haruna, su objetivo era entre Hiroto y Gouenji pero fue derribada de una barrida por la clon rubia de listones amarillos que era defensa central (Aunque ésta tuvo que teletransportarse).

-¡Chicas, todavía queda mucho partido!- Gritaba Hiroto que se estaba adelantando hasta dentro del área japonés- ¡Así que vamos por otro gol!

-¡SÍ!

Mientras tanto en la portería Tachimukai junto con Tsunami y Kogure estaban a la espera del ataque argentino.

La clon de listones amarillos ya había dribbleado con facilidad a Haruna la cual cayó al suelo por tropezarse, Hiroto notando la presencia de la clon argentina se lanzó de barrida pero la chica lo regateó y así continuar su camino. Tobitaka se lanzó de lleno por medio de una barrida pero la chica rubia anticipó dando un buen salto. En eso vio que una compañera estaba a su derecha por lo que dio un disparo.

La clon rubia de listones azules (Como también la stalker de Someoka) estaba al mando del balón y justamente creó juego de pases con Fuletti y la clon rubia de listones rojos. Tanto Kogure y Kabeyama fueron burlados a lo fácil.

Tsunami iba a detener al ataque gaucho pero en eso Tachimukai dio un fuerte aplauso.

-Esta vez lo detendré. Debo defender la portería como sea.

Mientras tanto desde la defensa, la clon de listones verdes se puso a correr como si fuera el Correcaminos huyendo del Coyote y fue hasta dentro del área mientras su compañera de listones naranjas se teletranportó hasta dentro del area, a la espera de su compañera.

La clon de dorsal tres alcanzó a su compañera de listones naranja, a lo que la chica de dorsal ocho hizo un centro ya que estaba siendo marcada por el huracán de los Super Once, el nada homosexual Kazemaru. La chica estaba por la banda pero al sentir la presencia de sus amigas dio un fuerte centro que se elevó al cielo.

Las dos chicas de dorsal tres y siete asintieron, la chica de listones verdes dio un salto al cielo mientras que la clon de listones se impulsó de su cabeza para ejecutar una poderosa chilena que fue directamente hacia Tachimukai el cual no lo dudaba ni dos veces.

-¡GOL RELÁMPAGO! ¡NÚMERO UNO!

El portero optó por realizar la Mano Demoníaca pero quedó en shock cuando una ráfaga de color azul se interpuso entre él y el disparo directo como probablemente el desempate argentino.

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Desde que Aki fue derribada, Haruna como su amiga fueron a seguirles el paso a las clones argentinas quienes generalmente creaban el juego ofensivo para buscar oportunidad de gol. Las dos gerentes como si fueran dos motores fueron hasta dentro del área aunque Haruna gracias a su inteligencia supo la forma de detener directamente un claro disparo albicelese.

Era arriesgado como tonto, muy digno de un shonen barato pero cuando se trataba de evitar que su amado portero se siguiera lastimando tenía que hacerlo de cualquier forma o método.

La pequeña como valiente peliazul corrió hacia el palo frontal de la izquierda, de impulso fue al palo de arriba para luego lanzarse de lleno ante la mirada de shock de todos los jugadores e hinchas que no se creían lo que estaba pasando ante sus ojos ni mucho menos los hinchas nipones.

-¡KORIOTO! ¡CHICA KORIOTO!

Haruna hizo aquella jugada de estilo legendario en el aire. Como los legendarios hermanos Korioto, la pequeña gerente se impulsó de los palos aunque esta vez fue para evitar un peligroso gol. La pelota chocó contra el rostro de la menor, fue tan potente que le destruyó sus lentes estilo Digimon pero nunca a la chica entera.

La joven parecía que iba a despejar de manera heroíca el balón pero en eso Fuletti como la clon Tachibana de dorsal ocho conectaron un doble remate contra el cabezazo de la pequeña nipona la cual comenzaba a irse hacia atrás por la fuerza del disparo.

-¡HAAARUUUNAAA!- Gritó el pequeño portero nipón como varios de sus al ver tal escena.

Como si manera instintiva se tratase, la pequeña estratega extendió sus brazos y sus piernas mientras que lentamente iba hacia la portería, Tachimukai en estado de shock como conmovido por la valentía de su amante se lanzó de lleno con tal de detener a su amada, el chute no importaba, Haruna lo era más en ese instante.

Los dos amantes cayeron al suelo mientras que el balón salió rebotado a lo que Tobitaka de manera desesperada lo envió fuera del área mientras Kogure, Tsunami, Kabeyama, Fuletti y las clones de Tachibana estaban rodeando a la pareja de héroes japoneses los cuales quedaron callados ni que decir de los argentinos que se quedaron con el nudo en la garganta y el corazón paralizado al ver tan gran acto de coraje y por parte de una chica.

-¡HARUNA! ¡HARUNA! ¿ESTÁS BIEN?- El joven no dejaba de sacudir

-¡Dios Santo!

-¡Oh no, Haruna!

-¡Se pegó en la cabeza!

-¡No se mueve!

El pequeño Tachimukai tenía a la chica entre sus brazos, era como ver la trágica escena de un príncipe abrazando a su doncella en sus últimos instantes. La peliazul abrió el ojo izquierdo mientras comenzaba a reír tontamente.

-Jejeje... Al fin pude pararlo...- La chica se reincorporó quedándose sentada al lado de su amante el cual se sentía aliviarse al ver que su chica no tenía alguna herida de consideración eso debido a que era un remate doble.

-Haruna, ¿Cómo te sientes?- Preguntó el pequeño portero mientras se estaba levantándose de pie junto a la peliazul que a pesar de semejante golpe estaba como si nada.

-Estoy bien, no te preocupes por mí, Yuuki.- La chica le guiñó el ojo aunque tenía ganas de besarlo pero no debía revelar nada ante todos.

-Haruna...

-¡TIRO DE ESQUINA! ¡ALERTA!- Gritó Tobitaka el cual junto con demás defensas y clones argentinas estaba preparándose para el cobro argentino.

Mientras tanto en el corner de la izquierda, una de las clones de Tachibana, una de listones morados estaba poniendo el balón para cobrar. La chica se detuvo para analizar quien estaría mejor para recibir su centro hasta que decidió disparar al aire. Tantos japoneses como argentinos se movían y se aferraban con tal de hacer su siguiente movimiento.

El balón finalmente descendió hacia una de las clones, exactamente la dorsal nueve que estaba en la banda mientras que Tachimukai se puso en posición de proteger sea a su portería como a su amante. La chica de listones azules dio un chute mientras que un dragón azul iba surgiendo de aquel chute mientras que el castaño esponjosito optaría por usar una técnica básica pero no contaba que el tiro que dio la clon argentina era un tiro con efecto.

La chica de listones azules como stalker de Someoka sonrió al ver que su plan salió a la perfección mientras que en el aire otra de las clones que era una chica de listones naranjas (Como posible stalker de Gouenji) saltó dando vueltas hasta que conectó el balón de zurda haciendo que el dragón azul se volviera rojo mientras comenzaba en irse de manera espiral hacia la portería.

Los dos delanteros quedaron una vez más con cara de WTF pues ahora resultaba que esas clones hicieron el...

-¡TORNADO DRAGÓN!

El portero temiendo lo peor una vez más invocó a los dos demonios cruzados de brazos los cuales con una mano extendida de cada uno logró detener el ataque combinado mientras que la hinchada nipona una vez más estalló en jubilo en ver a su héroe haciendo de las suyas.

Los argentinos viendo una heroíca salvada japonesa decidieron ir al campo a retomar sus posiciones pero no sin antes que Fuletti y la clon de listones rojos se inclinaran ante Tachimukai y Haruna los cuales quedaron sorprendidos por el par de argentinos.

-¡Lo sentimos mucho!- Dijeron en coro los dos albicelestes.

-Fuletti-san...

-Pueden llamarnos Franco y Candy. Tachimukai y Haruna, ustedes dos demostraron ser muy valientes en dejarlo todo en la portería sobretodo tú, Haruna.

-Lo que hiciste para evitar el gol relámpago número uno fue increíble pero no pudimos evitarlo. Nos dejamos llevar.

-Así que de antemano les pedimos perdón, chicos.

-No se preocupen, les agradezco pero no me pasó nada.- Dijo la peliazul la cual mostraba que aunque su visor se dañó no tenía algún daño en la frente- Solo quería evitar que anotaran otro gol pero no pensé muy bien las cosas. La culpa es mía.

-Que bueno que estés bien luego de eso.- El castaño ojiverde se sintió aliviado al saber que nada malo pasó- Pero eso sí, seremos muy firmes en ganar como se debe este partido antes de que nos vayamos a nuestro país.

-¿Se irán tan pronto?- Preguntó el portero nipón.

-Exacto. El director de nuestra escuela fue capturado por caso de corrupción y posiblemente nuestro entrenador lo estén buscando las autoridades por lo que por la controversia de la selección y el cártel de corrupción debemos regresar a Argentina para dar declaración, después de todo fuimos un equipo seleccionado por Kageyama para destruir a Japón pero ahora que somos libres jugaremos con todo nuestros sentimientos.

-Sí es así, felicito por su decisión.- Haruna dio un apretón de manos con el delantero argentino- No todos los que terminaron juntándose con Kageyama no terminaron tan bien. Lo sé porque ví como dos compañeros de mi hermano terminaron dañándose por seguirle sus pies.- En eso se daba un pequeño flashback cuando Sakuma y Genda, dos figuras aparte de Kido en el Instituto Imperial fueron corrompidos por la piedra Alius y nuevamente terminaron jugando para Kageyama aunque pagaron un gran precio.

-Muchas gracias, Otonashi aunque no las merecemos.

De repente, la clon rubia de listones rojos comenzó a mover sus listones como si fueran antenas.

-¿Qué pasa?- Tachimukai quedó bastante extrañado- ¿Por que se mueven esos listones como si fueran antenas de radio?

La clon dibujó una sonrisa cálida.

-Sé que dije a varios de tus amigos algo sobre Endo y de tu hermano, ¿No?

Ninguno de los dos no sabía nada acerca de un breve dialogo que tuvo la portera de los argentinos con varios de los jugadores japoneses, eso durante el primer tiempo.

-Buenas noticias. Tu hermano, Endo, Sakuma y Fudo están bien de salud.

La pequeña estratega no evitó emocionarse al escuchar sobre su hermano mayor.

-¿Y sabes donde están?

-Están en una pequeña hacienda en la isla pero están custodiados por hombres armados.

-¿Hombres armados?

-No te preocupes. Estarán cautivos hasta que acabe el partido y creo que los dejarán en libertad dejándolos en el puerto del ferry, que está cerca del estadio donde estamos. Los verán posiblemente antes de la medianoche.

-Muchas gracias, Tachibana-san.

-¿Y el entrenador Kudo y el señor Hibiki?

-Ellos están en una calle humilde de la isla- Ahora habló la clon de listones naranja- Cayeron en una trampa de Kageyama pero ellos trataron con varios sicarios enviados para matarlos. Pero por ahora se escondieron en una zona de la isla por lo que ellos están muy bien.

-Por mientras tanto, varias de nosotras ya le hemos dado información a los demás Super Once.

-Muchas gracias Tachibana-san. Nos estaba preocupando mucho su paradero.- Haruna se limpió una lagrima mientras Tachimukai juntaba su mano con la mano libre de su amante.

-No hay de qué.

-Pero no crean que por eso seremos blandos en este partido.- Fuletti ahora mostraba una mirada desafiante- Decidimos jugar como se debe siguiendo las palabras que dijo Endo alguna vez pero vez ganaremos de manera digna y honorable.

Tanto el delantero como el portero estrecharon sus manos.

-Pues no crean que sean los únicos en querer ganar este partido. Tampoco seremos piadosos con ustedes.

-Me parece muy bien.

Ambos asintieron mientras Haruna y la clon rubia hicieron la misma acción que sus dos compañeros.

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Tachimukai hizo saque largo hacia los delanteros pero la clon rubia de listones azules como stalker de Someoka interceptó de pecho mientras cuatro clones rubias más se unieron para crear un juego de pases que logró escabullirse entre los japoneses, Aki, Kogure y Haruna terminaron siendo los más afectados por las burlas y regates de parte de las clones. La chica rubia de listones azules estaba dentro del área mientras Tsunami le iba a cortar el paso pero una vez más empleó el Impacto Dragón al estilo de un tiro con efecto pero esta vez fue Fuletti que saltó por los aires.

-¡VENTISCA DRAGÓN!

El argentino una vez más ejecutó su técnica conjunta hacia Tachimukai el cual volvió a usar su Mano Diabólica para detener el poderoso como helado frío entre sus manos. El pobre portero al sentir nuevamente esa molestia en su mano decidió colocar el balón en el suelo con tal de cobrar el saque japonés mientras Haruna y Tsunami estaban a su lado, la peliazul sabía que esa acción era por la reciente dolencia de sus manos y por el uso de técnica tras técnica era probable que el dolor se extendiera hacia todo su brazo derecho.

El portero una vez más dio un disparo pero para mala suerte no resultó ser potente y terminó siendo interceptado por las clones argentinas, en especial por la chica de listones rojos la cual probablemente era entre centrocampista y atacante. Posteriormente serie de juego entre las clones y culminando con un tiro fuerte de Fuletti o de alguna clon rubia y culminando con la atrapada de Tachimukai usando la Mano Diabólica o la Demoníaca.

Y de ahí fue una especie de circulo vicioso que ponía la prueba la capacidad tanto fisica como mental del portero.

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Saque largo e interceptado, rápido contraataque, supertecnica básica pero con más letalidad que nunca y empleo constante de la Mano Diabólica.

Siete chutes detenidos y ya era el octavo saque de puerta consecutivo. El pobre portero ya estaba con las manos casi quemadas como magulladas por tanto trabajo y esfuerzo y estando al merced de los argentinos. Pareciera que el pobre Tachimukai en todo ese tiempo desde Haruna hizo esa salvada de cabeza fuera victima de un cruel asedio.

El pequeño pero valiente castaño al ver que casi no podía sentir las manos decidió tomar los riesgos y con tal de evitar el desempate de los argentinos. Ahora era el octavo chute de los argentinos y dado por la chica de listones naranja (Stalker de Gouenji obviamente). El muchacho tambaleando por momentos caminaba lentamente hacia tantos oponentes como rivales.

Haruna estaba completamente al borde de los nervios pues ver constantemente a su amante logrando atajar o atrapar cualquier clase de tiro ya le estaba pasando factura, ya habían transcurrido casi los treinta minutos de la segunda mitad, ya faltaba poco para que se acabara pronto ese calvario. Ni que decir de los demás compañeros, Tsunami, Kabeyama, Kogure sentían que algo no muy bueno iba a surgir de eso, el sobreesfuerzo lo orilló a terminar de esa manera pero a la vez demostró su garra, su valor, su importancia, su poder.

Tachimukai ahora se hizo notar en el mundo pero pagando un muy alto precio.

Entre la afición japonesa como en la argentina, habían personas que lloraban desconsoladamente pues era desgarrador ver hasta donde se llegaba la valentía y el coraje de ese castaño de ojos azules hasta un punto irreversible.

El joven estaba jadeando ante el cruel esfuerzo como del inmisericorde clima que aunque eran horas de la noche, el calor era muchísimo más insoportable que nunca.

-N-no puedo permitir... No puedo permitir otro gol...- Era tanto su desfallecimiento que de repente su vista comenzaba a desvanecerse, en cualquier momento iba a desmayarse pero eso no era nada, creía que aún tenía fuerzas para seguir luchando.

El portero viendo que el chute iba hacia el lado izquierdo se lanzó de lleno para detenerlo con el rostro, el joven cayó en el suelo mientras que la pelota fue enviada fuera pero una vez más habría tiro de esquina a favor del conjunto argentino.

Kabeyama tenía ganas de mover aunque sea un dedo para salvar a su amigo y Tsunami apretaba sus dientes al sentirse tan impotente y Haruna se sentía romper a llorar lo mismo que Aki ya que desde la experiencia vio sucumbir en muchas ocasiones a Endo.

La peliazul no soportando el dolor que tenía adentro se fue hacia Kazemaru el cual se sentía culpable por hacer llegar al pequeño portero de Yokato a esos extremos y luego hacia los defensas.

-Kazemaru, Tsunami, chicos... Tachimukai es un gran portero, casi todos los que lo hemos acompañado en la lucha contra el Instituto Alien lo han visto, Hiroto, tú lo viste y Someoka, lo estás viendo. Sin duda alguna es un gran portero, el más mejor de todos... Pero a pesar de ello no es todo Japón, ya está en sus limites y no puede continuar más. Puede proteger la portería pero no toda la responsabilidad del equipo cae sobre él, nosotros también somos Super Once y por lo tanto debemos ayudarlo... Supongo que me comprendes, ¿Verdad Kazemaru?

La pobre no evitaba las lagrimas a medida que hablaba mientras que Kazemaru tomaba sus hombros.

-¿Tienes alguna estrategia al respecto?

-Para serte sincera, tengo una pero deben estar los centrocampos.

-Entiendo- El peliazul como huracán japonés les habló a sus compañeros- ¡Escuchen amigos, todos debemos a proteger a Tachimukai y evitar el desempate a cualquier costo, ¿Entendieron?!

-¡SÍ!

Aki y Hiroto se añadieron en la linea de defensa mientras Haruna y Tsunami estaban junto con Tachimukai.

El corner fue cobrado de nuevo por la chica de listones morados quien dio un pequeño centro a la chica clon de listones rojos llamada Candy. La dorsal ocho tomó de pecho pero Aki le plantaba cara, la argentina esquivó a la gerente pero Kazemaru y Kogure le bloqueaban el paso. Luego la joven se iba hacia otro lado pero ahora Hiroto, Kabeyama y Tobitaka le cerraban el camino.

-Cuando un Super Once está en problemas siempre estaremos en su ayuda porque más que un compañero es un amigo. Si uno no puede marcar a un oponente lo marcarán, si dos no pueden hacerlo lo harán tres. No importa como lo hagan, los presionaremos hasta que se rindan, todo por el bien de nuestro amigo Tachimukai quien lo ha dado todo.

Fuletti como la chica de listones naranjas (Stalker de Gouenji) estaban teniendo una breve conversación.

-He escuchado que los japoneses tienen un gran sentido del honor pero nunca pensé que fueran más de lo que se dice de ellos. Son como samurais que morirán con la katana y todo por un amigo. Sin duda alguna, ellos son verdaderos héroes.

-Exacto y aparte están usando una superestrategia. Si no mal recuerdo, el Director Kageyama dijo algo acerca de presionar al oponente hasta limitar sus posibilidades, ¿No es así?

-Sí, ellos están usando la "Presión de zona". Puede que esa estrategia sea un método muy eficaz de defensa pero viendo que ya está comenzando a acabarse este segundo tiempo pero el problema es que tanto defensas como centrocampos terminan agotándose por correr y cubrir todo el área entre afuera y adentro de la zona de gol y para colmo con todas las energías que han gastado desde comenzaron a remontar está claro que el esfuerzo que hacen les está...

-Pero aún siguen y siguen... Diría que son tercos pero a la vez tan heroicos... Por cierto, ¿No está aquí mi lindo saiyajin?

-Hablando de Gouenji, como que no lo veo. Como están todos ahí si fuera un puto vagón de metro, no lo puedo ver ni tampoco a Someoka

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Mientras tanto en el banquillo japonés.

-¡Sí! ¡Vamos chicos! ¡Lo hacen muy bien!- Gritaba animado Toramaru

-¡Haruna, chicos, no dejen que...!- Kurimatsu se detuvo- Oye Hijikata

-¿Qué pasa Kurimatsu?

-¿Son ellos o son ellas?

-Son ellas, aunque parecen la misma persona. Aparte de que siento que estoy viendo una clara referencia a Naruto.

-Yo igual aunque quería una de Jojos pero bueno, somos los Supercampeones con superpoderes por lo que no tendremos eso, supongo.

Mientras tanto con Anteojos y Fuyuka, los dos gerentes del seleccionado japonés no notaron algo muy raro. De hecho, un elemento muy extraño estaba cerca de ellos dos. Ninguno de ellos se percataba de que dos extrañas figuras estaban sentadas cerca suyo. ¿Qué hacían nuestros dos gerentes mientras tanto?

-Es una pena que Ash y Pikachu no saldrán en futuras entregas del anime.- Habló la gerente pelilila.

-Es triste pero a la vez fue la mejor decisión que hicieron. Ya era cansado desde hace mucho tiempo ver a Ash hacer lo mismo de siempre, ir a una que otra tierra, teniendo nuevos pokemones y la elfa de temporada solo para perder de manera sufrida una liga.- Comentó el friki del Raimon- Esperemos que la prota y su pokemón llenen las expectativas pues no es fácil tratar de sobrepasar la larga sombra que dejó Ash en 25 temporadas.

-Y hablando de, ¿Qué pasará con el equipo Rocket? ¿Serán los mismos de siempre o los villanos serán de otro gimnasio?

-Hmp... Eso si es bastante debatible. Para ser el típico grupete de villanos de siempre tenían un derroche de carisma y tenían personalidad, eran de esos sujetos con quienes te podías reírte y llorar con ellos o por ellos. Yo que he visto todas las temporadas de anime debo decirte que no hay ningún momento, óyeme bien Fuyuppe, ningún momento donde puedes odiarlos o criticarlos a pesar de repetir pero de alguna manera sabían destacarse y muy bien. Sin duda alguna la vara más alta por si tratan de contar una nueva historia desde cero.

-¡CHA CHA CHA! ¡CHARMANDER!

-¡SQUIRTLE! ¡SQUIRTLE SQUIRTLE!

Los dos jóvenes pararon de hablar cuando de pronto notaron que habían dos extrañas botargas de animales, una especie de tortuga azul celeste de ojos grandes de color morado y una especie de salamandra naranja con ojos azules igual de grandes y una llama en la punta de su cola.

-Fuyuka, ¿Los estás viendo?

-Creo que son de las primeras generaciones... Un elemento agua y un elemento fuego.

-Ya con solo verlos puedo saber que son, de hecho, son de los pokemones más icónicos.

-¿Son en verdad Squirtle y Charmander?

-Puede ser o también puede haber la posibilidad de que sean tipos disfrazados.

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Mientras tanto en la portería japonesa...

Tsunami y Haruna estaban al lado de Tachimukai que estaba sentado contra uno de los palos mientras un horrorizado surfista estaba viendo un guante quemado y un brazo el cual estaba con algunos hematomas sobretodo las manos como si estas se hubieran maltratado luego de una horrible como larga duración.

Mientras tanto en el partido...

Todos los defensas y centrocampos japoneses estaban corriendo por todo el área de gol cubriendo hasta fuera de la mencionada zona causando una gran presión sobre el cuadro argentino. Las clones trataban de crear su juego con tal de que Fuletti tirara a puerta pero por más que lo intentaran Kazemaru y demás jugadores nipones (Exceptuando a Haruna, Tsunami que cuidaban a Tachimuka como Gouenji y Someoka que huían desesperadamente de sus clones rubias stalker) les cerraban el paso.

Pero el precio que pagaban ambos seleccionados era que comenzaban a cansarse, Kogure corría torpemente, una clon rubia casi se desmaya sobre la banda, Kabeyama estaba que le faltaba el aire pero tenía fuerzas para seguir en la lucha, una de las clones no podía correr más debido al inclemente calor nocturno, Tobitaka trataba de peinarse su largo copete para seguir luchando y hasta Fuletti ya comenzaba a bañarse en sudor.

Aquello era como una cuenta regresiva donde la victoria dependía de un hilo, ambas selecciones estaban agotadas y el marcador era un cruel empate de cuatro goles para cada equipo. Solamente un componente que estaba con las energías, las bastantes para darle fuerte defensa y dar el ataque definitivo iba a ser el que dictaminara la victoria de uno hacia el otro.