En un apartamento de un pequeño pueblo ubicado en Atenas, Grecia
Más tarde, en horas de la noche.
Sayaka estaba sentada en el sofá, ya habían pasado más de la nueve de la noche y esta vez jugaba en su tablet una partida de Fortnite, esta vez en una especie de partida en linea donde participaba con otros jugadores vía online, En ese caso, estaba jugando una partida junto con uno de sus amigos en redes sociales. El skin que estaba usando era un hombre vestido de swat (Fuerzas Especiales) de color negro con una capa rasgada y un pico grande.
(...)
En un departamento de alguna ciudad, pueblo, aldea o barrio de algún país de Europa.
Mientras tanto, en una cama grande y suave, estaba acostada una chica rubia pecosa de ojos verdes mientras jugaba en su tablet una partida de Fortnite tipo online y este caso compartía la misión con una amiga suya en las redes sociales. Inazuma Candy dibujó una sonrisa en grande al sentirse emocionada de poder estar jugando una partida y luego de mucho tiempo debido a las misiones y a los estudios en la Academia Internacional de Magia.
El skin que estaba usando era un hombre disfrazado de conejo rosa, con un arma entre brazos, una máscara blanca estilo Viernes 13 y un flotador a la espalda. Mientras tanto, cerca de la brujita rubia estaba su cabrita mascota, Bola de nieve la cual estaba sentada junto a su dueña estando atenta a la pantalla del móvil como a su dueña de ojos verdes.
El pequeño animalito para dar su salto hacia el suelo y terminar correteando por toda la habitación de la brujita eléctrica quien seguía concentrada en jugar su partida junto con su amiga japonesa que estaba en línea.
-Hola a todos, soy su amiga Inazuma Candy, ¿Como les va mis amigos? Estoy aquí el día de hoy jugando otra partida más en Fortnite. ¿Quieren ver lo experta que soy jugando? Jejeje... Mi amiga de Japón, Sayaka Miki, también jugará conmigo esta partida. ¿Cuánto creen que aguantaremos vivas? ¿O quizás ganemos?
El skin de Candy aterrizó en lo que podría ser un viejo estacionamiento de autos, dando exactamente con una pequeña camioneta donde tomó su primer cofre.
(...)
-¡Aquí tenemos mi primer cofre? ¿Por dónde estás Sayaka?
La peliazul como una de las menores del harén miraba con arrogancia mientras que su avatar aterrizó en lo que podría ser una casa finca abandonada de dos pisos y cuando aterrizó en unos techos o en el balcón de una casa de dos o tres pisos y comenzó a romper la pared golpeando con la enorme hacha.
-Tú ve a lo tuyo, Inazuma, no dejaré que nadie se lleve más cobres que yo.
-Está bien, Miki. Si quieres, cuando ya tengas todo listo nos reuniremos, ¿Está bien?
-Cambio y fuera, raijin.
(...)
Candy ahora llevaba a su skin hacia lo que parecía su restaurante a lo que dio con comida, armas y otra caja.
-¡AJÁ! ¡Mira lo que he encontrado Miki!- Gritó exaltada al haber alcanzado un buen puntaje pero no se conformó solamente con el restaurante sino que también decidió ir hacia otro de parqueadero, ubicado en lo que podría ser como una pradera desértica y esta vez por la zona de las camionetas donde en medio de saltos lograba tomar más armamento como elementos que necesitaría a futuro.
(...)
Sayaka mientras tanto ya estaba en la casa, exactamente en el segundo piso donde usando el mapa veía donde estaba un cofre a lo que construyendo y usando la escalera o estructura de madera dio con una especie de muro en el tercer piso pero tardó mucho en derribarlo con su enorme hoz hacha.
-¡Jaja, ese maldito cofre es mío!- Comenzó a reírse como villana- ¡Que nadie se atreva a quitármelo!
El skin de la peliazul dio con una habitación repleta de cajas pero en eso un brillo le llamó la atención. Una sonrisita arrogante comenzó a dibujarse en el rostro de la chica mágica.
-¡Ja, aquí estás, desgraciado!- Dio con el anhelado cofre recibiendo una AK47, algo de comida y bebida como dinero y fue de un salto a las afueras del lugar dando con un carrito o pequeña camioneta que se usan para viajar entre los campos de golf y se montó en él ya que planeaba reunirse al rato con su amiga europea.
(...)
Luego de un tiempo, los dos skin se encontraron y comenzaron una travesía hacia el desierto conduciendo a toda velocidad en su carrito de golf.
Mientras tanto aprovechaban para hablar un rato hasta que dieran con el siguiente objetivo.
-Y ya que estamos aquí Sayaka, dime, ¿Tienes pensado tu regalo para Maki?
-¿Un regalo para Maki? Si no me equivoco será el domingo.
-Exacto, hemos quedado con mis amigas y mi docente en ir a Rodorio a celebrarlo en el apartamento. Matsuri quedó en regalarle unos anillos mágicos que hizo con sus padres, Namahono en una cafetera y una de mis chicas comprará un ramo de flores en la tienda de Seika.
-¡No mames! Se lucieron con sus regalos pero creo que no se va a poder
-¿Por qué? ¿Pasó algo?- La rubia alzó una ceja ante lo dicho por su amiga nipona.
-Simple, a pesar de que es domingo, la burra esa va a trabajar y no vendrá aquí al apartamento.
-¡¿Qué, qué?! Entiendo que esté trabajando, ¿Pero todo el domingo y sin dormir en su habitación? ¿Acaso se pelearon entre ustedes?
-No, no es eso. Es que desde anoche que no pone ni un pie aquí. Todas estamos mal por Yuzu pero estamos confiando en que ella va a regresar pero la muy idiota se pone a matarse trabajando en el hospital. Me temo que esta noche no va a venir y ni tampoco mañana. Tengo entendido que en el hospital donde trabaja hay como una zona residencial por lo que creo que se quedará estos días.
-Mierda...- Murmuró la chica rubia- Y justamente pensábamos en reunirnos en la mañana. Y como no se ha sabido nada de sensei, peor el asunto.
-Ni te lo imaginas... Y para empeorar las cosas, la mayoría de nosotras no estaremos
-¿Y eso?
-Simple, Ren, Azusa, Izumi, Rikka, Día, Yoshiko, Homura y yo comenzaremos otro año en la U y justamente cuando me estoy calentando.
-Entonces, ¿Solo estarán Shaina, Misaki y Okasan?
La razón por la que la brujita rubia llamaba a la otra Candy como su madre, era porque la rubia pecosa y una cierta súcubo hicieron una amistad en Inglaterra, luego una relación secreta (Eso debido a que eran las primeras décadas del Siglo XX) y luego la brujita eléctrica fue concebida pero no pasó mucho tiempo porque estalló la Primera Guerra Mundial y la dicha súcubo, quien fue la que engendró a la brujita la dejó perder en una de tantas batallas ocurridas de aquel conflicto ocurrido en su mayoría en Francia... Y sí, otra historia de otro costal.
-De hecho, tu mamá se va trabajar en el hospital Nishikino y llegará hasta la tarde o la noche pero Shaina quizás se va quedar y Gasparín porque le dieron incapacidad.
-¿Incapacidad? ¿Y eso que le pasó a Misaki?
-Por como ella es dibujante se le dio una molestia en un tendón por lo que le dieron dos días y sí, por supuesto que se quedan esas tres, Raijin. Demonios, cuando me estoy calentando, no puedo pensar en nada.
-Espera, ¿Solo tú o todas la pasan mal sin Yuzu sensei?
-Yo se qué pero mierda, casi 15 días y uno sin poder coger. Aunque te hagas la manuela eso no quita nada... Bueno, tú me entiendes, Raijin
De repente, un bombillo se le prendió en la mente de la brujita eléctrica... No solamente, la reina escarlata como le llamaba su maestra a la cumpleañera pelirroja la pasaba mal anímicamente sino que también estaba pasando por una frustración sexual, lo mismo que algunas de sus amantes y era entendible, dos semanas sin saber nada de la gatita mágica que era su dueña era motivo para que bueno afrontarán otro tipo de problema.
Ya a estas alturas habrían hecho una gran orgía entre ellas pero el problema era el permiso de la gata mágica para tal caso.
-Ya veo... Eso si es un problema.
En eso el celular de la rubia eléctrica comenzó a sonar a lo que la chica refunfuñando por el hecho que se le irrumpió la partida de Fortnite comenzó a atender lo que pasaba, era un vídeo que le pasaron a su Whatsapp a lo que la chica dio un clic y quedó con los ojos en blanco y sintiendo una especie de sangrado proveniente de su cerebro hacia su nariz cuando lo que parecía ser una pelea en lo que podría ser un parque mientras un montón de gente estaba reunida alrededor del lugar.
-¿Candy? ¿Pasa algo? ¿Me escuchas?- Preguntaba la peliazul ignorada en el proceso.
Ahora la cámara estaba grabando en medio del genterío lo que posiblemente eran dos mujeres gritándose de todo en la calle, eran una pelirroja de coletas y ojos azules que estaba vestida con ropas de una escuela secundaria (Típico uniforme blanco al estilo marinerito y falda azul) con cola de perro y su oponente era una joven bajita pelinegra de colitas, vestida de una chaqueta ancha negra de bombero.
-Ay no, Matsuri... Puta madre, ¿Por qué?- Se lamentó la chica rubia al ver que su amiga protagonizaba una pelea grabada hace menos de tres o dos días.- Y contra una perra mágica. Es la misma mierda de siempre.
Mientras con el vídeo, la pelirroja estaba incitando a la gatita para que peleara mientras la joven estaba en guardia esperando el primer golpe. La perra mágica se lanzó al ataque encestándole un poderoso derechazo al estomago de la gatita haciendo que se tomara la zona afectada y comenzara a recuperar el aire que perdió. Unos segundos después Matsuri se lanzó con una patada voladora que mandó a la pelirroja al suelo.
Matsuri no conforme con eso arrinconó a la perrita mágica hacia un carro y le encestó una lluvia de puñetazos sobre la cara de la gatita la cual no podía defenderse ante la fuerte ofensiva de la canina. La gatita como si esperara el momento le encestó un derechazo al rostro de la chica perro y se dio unos instante de boxeo donde ninguna de las dos caía al suelo dando sus mejores puñetazos, moviendo sus piernas y esquivándose haciendo que todo el público incluso la persona que grababa el momento comenzara a gritar como un loco.
Las dos chicas, enemigas por naturaleza animal, se lanzaron un puñetazo a la otra que las hizo arrastrar. La chica pelirroja una vez se lanzó hacia la gatita quien no se esperaba que la canina la alzara como si fuera unas pesas y la tiró fuertemente al suelo y ahora las jóvenes se tiraron al suelo para forcejear por un rato como si fueran dos animales rabiosos.
Candy quedó estupefacta cuando vio que la gatita mágica estaba abajo de la pelirroja agarrándole de una coleta con una mano y la otra del cuello mientras trataba de defenderse a puntapiés. La perra mágica por su parte intentaba darle un golpe pero fue muy infructuoso debido a que su oponente le agarraba con ambas manos, a lo que decidió inclinarse un poco más haciendo que el forcejeo tomara una forma diferente como peculiar.
De repente las dos entrepiernas se juntaron, las piernas de Matsuri rodeaban la espalda de la menor mientras que el plano de la cámara daba con la pobre Matsuri siendo apaleada a puñetazos por la perrita mágica, eso mientras no soltaba sus greñas y la camiseta del cuello pero pararon por un momento como si se estuvieran mirando de manera asesina y como si disfrutaran en destrozarse entre ellas.
Fue aquí donde el vídeo se cortó dando ahora con la perrita mágica quitándose la falda estudiantil mostrando unas bragas rosas y solamente dejándose la camiseta de marinero mientras que Matsuri estaba con la chaqueta abierta dejando ver que tenía muy buenos pechos guardados en un brassier y eso que la gatita mágica tenía 13 años.
Candy hubiera jurado que le sangraba la nariz al ver que siendo tan pequeña, la gatita mágica se guardaba un buen par de detalles.
Retornando al vídeo, las dos jóvenes se acercaron lo bastante para volverse para golpearse pero ésta vez la gatita mágica tenía el control inicial dando una buena serie de puñetazos hacia la pelirroja hasta hacerla caer al suelo finalizando con un gancho al mentón. La canina se puso de pie y respondió de una manera más intensa, con un puño más fuerte que el otro sobre el rostro de la gatita mágica hasta que una vez más la alzó y la tumbó al suelo.
Pero la pequeña pelirroja de buenos pechos se paró y la pelea volvió a favor de Matsuri cuando ésta una vez más se lanzó con una patada karateca al rostro de la pelirroja que no se doblegó. La gatita mágica corrió hacia su oponente y nuevamente hubo un intercambio de golpes dando con un gancho izquierdo al estomago de la perra mágica y un certero derechazo que dio contra todo el rostro haciendo volar a la otra chica a unos metros.
La gente ahora estaba a montones mientras gritaban y chiflaban al ver una pelea emocionante entre dos brujitas.
Nuevamente el vídeo cortó ahora mostrando a las dos chicas mágicas intercambiando más golpes, como si fuera una encarnizada batalla física al más puro estilo de Dragón Ball Z.
Nuevamente el vídeo cortó y ahora era Matsuri solamente en brassier y pantimedias sentada encima de la pelirroja mientras ahora agarraba del cuello con ambas manos y posiblemente le estaba amenazando o reclamando. La fuerza de la gatita mágica fue necesaria para subirle la camiseta a su oponente dejando ver su busto y un brassier rosado.
La gatita decidió darle una arremetida de intensos puñetazos hacia la cara de la pelirroja que nada podía hacer ante los incesantes golpes de la pequeña pelinegra aunque nuevamente aquella escena de las entrepiernas juntas no se hizo esperar, Matsuri estaba sentada encima de la pelirroja la cual solamente envolvía sus piernas sobre las caderas de la menor, era como si la gatita la estuviera penetrando muy fuerte.
Nuevamente el vídeo cortó ahora dando con ambas agarradas de las greñas y ahora la pelirroja estaba en ropa interior lo mismo que Matsuri aunque con el detalle de que sus pantimedias estaban con harapos. Nuevamente se pasaron a darse puñetazos una y otra vez.
Y el vídeo finalizó ahora con la pelirroja derribada en el suelo mientras Matsuri estaba siendo valorada por la gente, moretones notables en la mejilla izquierda, pantimedias trozadas y ahora estando solamente usando su chaqueta negra de bombero, eso mientras la gente le estaba aplaudiendo y gritando y por supuesto, el que grababa le felicitaba por la pelea dando fin al vídeo.
La rubia pecosa no podía quitarse de la cabeza de su amiga gatita, con la chaqueta algo trozada y abierta mostrando su busto y pantimedias destrozadas, algo muy digno de un buen ryona si se lo preguntan pero aquello no podía quitarlo de la cabeza.
La brujita eléctrica se sacudió la cabeza y apagó su celular y se acostó en su cama mientras su cabrita mascota estaba acostada como descansando tranquilamente sobre las sábanas a lo que la chica eléctrica acarició la cabeza del animalito y retornó a su tablet para continuar su partida.
-¿Que pasó Candy? Pareciera que ocurrió algo.
-Sí, no mas alguien me envió un vídeo. Era un vídeo de mi amiga Matsuri.
-¿Tú también lo viste?
-Claro... Aunque eso no me sorprende, verás, hay dos escuelas que se rivalizan en la ciudad. La chica con la que se peleó Matsuri era de la escuela del otro pueblo. Dicha escuela es rival de la nuestra desde hace mucho tiempo pero no le ha conseguido ganarle en todo.
-Escuelas que se odian a muerte, ¿No?
-Exacto pero que se la va a hacer, esa escuela por más que busca pelea no va a ganarle a la nuestra... Aparte de que... De que...
-Matsuri está buena... No pensé que tuviera ese cuerpazo tan chulo, no tanto como el de Yuzu pero tampoco no es sea un mal partido. Dime, ¿Que edad tiene? Porque pareciera que es de nuestra edad.
-Trece años
-¡¿Trece años?! ¿Y estando tan pinche buena?
-Ni hasta yo me la creo... Y ahora no puedo quitármela de la cabeza.
-Ni yo tampoco, pensé que solamente Yuzu o alguna de nosotras pudiera calentar pero nunca lo pensé de su sobrina y de esa otra, la niña rica que se ve como marimacho.
-Ya que hablamos de gatas mágicas... Supongo que estás pensando o lidiando lo mismo que yo.
-¿De que hablas?
-La idea pendeja del maestro Cedric, la pelea de Matsuri, la situación de Maki-sama y el no tener a Yuzu-sensei para ella y ustedes pues me ha hecho pensar algo.
-¿Qué cosa sería?
La brujita rubia miró hacia el techo mientras por alguna razón estaba en su mente, una vista panorámica de Matsuri en ropa interior como lo mismo con su maestra Yuzu.
-Aunque te lo dijera me lo creerías pero supongo que es la única manera de saber lidiar con la frustración de Maki-sama...
(...)
La chica mágica quedó con los ojos muy abiertos, como si Candy le hubiera leído o quizás leyó a todas como un libro abierto.
-¿Frustración?
-No eres la única, todas ustedes al extrañar a Yuzu-sensei y lidiar con su ausencia la están pasando muy mal y se sienten lo mismo. No cualquiera estando solo se aguanta quince días.
-Oh cierto... ¿Entonces Maki debe pasar por lo mismo?
-No tengo pruebas pero tampoco dudas, Maki-sama está muy mal y necesitamos... Calentarla.
-¿Y cómo le harás?
-No, más bien, ¿Cómo le harán ustedes y justamente en su cumpleaños?
-¿Qué?- La joven quedó extrañada ante lo expresado por su amiga raijin.
-Sí quieres saber más de mi idea, entonces lo hablaremos las dos aunque, ¿Podemos hacerlo en tu cuarto o en el mío?
-En el tuyo, no hay una sola noche donde tu mamá anda de guardia y se la pasa en el balcón y... Verla llorar. No sé si es por Yuzu, quizás por Maki o es porque extraña a los suyos de su época... Me duele verla así,
-Oka-san... Se lo que se siente estar solo y no tener a nadie, yo lo viví antes de que todo el rollo de que soy la hija de Tachibana me tomara por sorpresa. Pero a pesar de eso, siempre habrán personas que a pesar de ser diferentes y sin importar que sean del futuro, siempre te brindarán la mano.
-Tienes razón, amiga.
-Y una cosa más...
-¿Hm?
(...)
Candy estaba mirando a todos lados mientras comenzaba a sonrojarse pensando tanto en su extraño plan como en Matsuri en ropa interior. Luego de eso echó un pequeño vistazo a su cuarto, no había nadie, solamente estaba su cabra mascota durmiendo a su lado.
-No eres la única que se siente sola sexualmente.
-Candy, ¿Tú también estás...?
-Matsuri como siempre no me da el visto bueno y prefiere a Kaen, Namahono puede que sea mi pequeña aventura gay pero desgraciadamente cada vez da dos pasos adelante de mí, Sumi está en la Universidad, Zero está en su época que es la era Sengoku, Yuno y Kotonoha peleándose por quien es la fuerte y luego desaparecen y se van sin decir nada. Lo único que tengo a mi lado es una cabrita que me encontré por ahí.
-Vaya, ¿Y estás en tu cuarto sola?
-Exacto...- Sus mejillas se colorearon de rojo- ¿Sabes? Tú y yo pasamos el mismo problema y...Cuando terminemos con esto, ¿Podemos ir a mi cuarto? Supongo que ya sabes como ir, ¿No?
-Exacto, usando el viaje de los espejos.
-Muy bien... ¿Entonces quieres hacerlo conmigo o no?
(...)
Sayaka que estaba acostada en su cama comenzaba a sentir sonrojada aparte de que hacía un pequeño calor dentro de su cuarto, aparte de sentir esa extraña sensación de querer hacer algo. Era evidente que la ausencia de Yuzu daba hincapié a una leve frustración sexual.
Un pequeño suspiro salió de sus labios.
-Primero tienes que mandarme como estás
-De acuerdo
Unos minutos, quizás unos cinco o seis finalmente llegó la mencionada foto, Candy Inazuma estaba acostada de lado con su cabello dorado sujetado por una cinta roja (Casi como cuernos y servían como especie de radio antena), usaba una camiseta negra, de esas de una sola pieza y unas medias largas hasta el muslo. La peliazul no evitó sentirse atraída por el detalle de que la parte final de la camiseta, exactamente en la entrepierna, estaba un poco subida, como si invitara a ver si tenía o no ropa interior.
La chica mágica japonesa no soportando más decidió hacer el mismo labor que su amiga europea.
(...)
Candy Inazuma quedó casi con la boca abierta como si tuviera un infarto repentino cuando vio que su amiga japonesa estaba usando una camiseta negra sin mangas dando una vista panorámica de su busto aparte de usar una bermuda blanca... Nada mal para una universitaria de segundo año.
-Oh my... No estás nada mal, sirenita.- Hizo una carita coqueta.
-Jajaja, ni tampoco, rayito de luz
-Hey... No digas eso que me sonrojas, bebé.
-Pero eso sí, ya verás lo buena que puedo ser como la de arriba
-En tus sueños, querida. Yo seré la de arriba, te haré gemir al primer movimiento.
-¡Ay sí como no!... Bien, a la verga con esto, ¡Quiero tantos cofres como quiero!
-Tienes razón, dejémonos de mamadas y vamos a divertirnos en grande, ¿Te parece bien?
-¡Muy bien! ¡Hay que llevarnos la victoria!
-¡A la carga mis valientes! ¡Inazuma Flash! ¡CHEST!
Y una vez retornaron a jugar su partida, pero no contaron con algo... Una vez que te la pasas jugando hasta la madrugada pierdes la noción del tiempo y terminas olvidando las cosas que tenías planeado a lo que al final el cansancio mental te termina pasando factura hasta terminar sucumbiendo en el sueño hasta posiblemente las tardías horas del mediodía.
