Capítulo 1:

Fuera de esa casa era un hermoso día… reitero… FUERA

-AAAH LAMBO, DEVUÉLME ESO!

-JAJAJAJA BAKA-TSUNA ATRÁPAME SI PUEDES!

Desde el primer momento del día, Lambo se encontraba algo molesto, quería jugar con Tsuna a toda costa, y al ver que Tsuna no le daba importancia a lo que decía, se las ingenió para que juegue con él igual, aunque sea a la fuerza. Le sacó el cuaderno con el que Tsuna venía cargando toda la mañana.

-¡LAMBO! ESOS SON LOS APUNTES PARA EL EXAMEN, DÁMELOS! –Gritaba mientras lo perseguía y bajaba las escaleras corriendo

-NO QUIERO, JAJJA, YA VERÁS TSU… -Bianchi lo agarró de la cintura de la cintura en ese momento y lo agarró como quien agarra a un perro cachorro –BIANCHI, SUEL…

-Ya deja de molestar – Bianchi fue seria y directa, le entregó a Lambo una mirada asesina, lo cual hizo que Lambo tambaleaba del miedo y asomara pequeñas lágrimas

-Debo… re… sis… tir… AAAAAH NO PUEDO! – se zafó de Bianchi y salió corriendo dejando el cuaderno de Tsuna en el piso. En ese momento, Tsuna aprovechó para agarrarlo y luego se giró mirando a Bianchi.

-Arigato Bia… -Mirada furtiva por parte de ella

Bianchi caminaba lentamente, y Tsuna la seguía sin decir una sola palabra ya que el miedo que sentía del aura asesina que ella emanaba era más fuerte que cualquier cosa en ese momento, sin embargo no comprendía la razón de su actitud. Fue entonces cuando llegó a la cocina que lo entendió, allí estaba Reborn, durmiendo desnudo sobre la mesa del comedor.

-AAh Reborn, ya nadie te molestará –dijo Bianchi en tono meloso

-Ahh… ¡¿HAAAAAAAAAH?! ¡¿ESTABAS ENOJADA PORQUE LAMBO HACÍA MUCHO RUIDO Y PODRÍA DESPERTAR A REBORN?!... ¡REBORN!... ¡YA DESPIÉRTATE!... ¿¡QUÉ HACES DURMIENDO SOBRE LA MESA?! … ¡¿POR QUÉ ESTÁS DESNUDO?! AAAAAAAH! ¡¿ ESTA SE PUEDE CONSIDERAR UNA EXTRAÑA ESCENA CENSURADA DE MANGA ECCHI?! –Sujetándose la cabeza, Tsuna perdía el control de todo su alrededor, no es que alguna vez lo haya tenido, es solo que… a veces algunas cosas se iban de las manos.

A pesar de todo lo dicho por Tsuna, Bianchi parecía como si se hubiese olvidado de su existencia, miraba a Reborn con adoración, se le sonrojaban las mejillas, sus ojos expresaban cierta "ilusión" por decirlo de alguna forma y…

-¿Bianchi? –dijo Tsuna preguntándose si aún respiraba- ¿Bianchi? –no hubo una respuesta.

Tras esto, Tsuna se acercó sigilosamente y la miró de cerca –Bianchi… pareces pedófila

Grave error. Bianchi hizo un click y volvió a la realidad

Pasaba "accidentalmente" por la casa de su jefe cuando… PLOOOOOOOOOOM. La casa explotó y Tsuna salió volando por los aires.
-JUUDAIME- Exclamó Gokudera al verlo tendido en el suelo al estilo equipo rocket después de una electrocución de Pikachu -¡¿QUIÉN FUE EL BASTARDÓ QUE OSÓ A HACERLE ESTO?! JURO QUE…

-Hayato… -Gokudera se dio vuelta

-Aniki.. aah –cayó rendido en el suelo junto a su jefe

Llegaron a su clase abrazados, no piensen mal, no era porque se tengan un cariño que sobrepase la amistad, sino porque si no se sostenían de esta manera, se caían en la calle y nunca podrían volver a levantarse. Tsuna y Hayato, ambos sucios, algo quemados, con la ropa desgarrada y algún que otro trocito de comida venenosa por sus cuerpos.

Sin embargo, a pesar de su apariencia, pasaron desapercibidos ya que la atención de los estudiantes se centraba en otro evento.

-¿Qué es todo eso? –preguntó Tsuna

Es que había un alboroto masivo, las chicas corrían de acá para allá, gritando, saltando y con corazones en los ojos.

-AAAAAAAAAAAAAAAH!

Los chicos en el suelo haciéndose bolita y llorando por lo bajo.

-BUAAAAAAAAAAAAH!

Gokudera y Tsuna fueron pasando en medio de todo el escándalo, Tsuna con miedo de que algo le suceda, y Gokudera alerta ante cualquier cosa que atente contra el décimo. A medida que llegaban a su salón, más multitud encontraban y era difícil caminar por allí.

-¿Qué son todas estas chicas? –decía Gokudera entre apretujeos y empujones

-No lo… Oh, Onii-san! –exclamó Tsuna al ver quien se encontraba frente suyo

-Oh… Hola… Sawada – Ryohei se veía nervioso, miraba para un lado y para el otro, como si se estuviese ocultando de alguien, además de ese sonrojo que se le asomaba

-¿Pasa algo, Onii-san? –preguntó Tsuna preocupado

-Oh… SAWADA! No, no pasa nada, solo… -seguía mirando de un lado hacia otro -… NOS VEMOS SAWADA! –dijo mientras se iba evadiendo a todas las chicas posibles

-¡ESPERA, CABEZA DE CÉSPED! ¡¿QUÉ CARAJO ES TODO ESTO?!

A duras penas pudieron entrar a su salón, allí vieron lo que sucedía. Una mesa, un letrero que decía "Se busca novia" y Yamamoto sentado tras esa mesa.

-¡¿QUÉ ES TODO ESTO, BAKA DEL BASEBALL?!

-¡¿ERA NECESARIO HACER TODO ESTE ESCÁNDALO?! –gritaba Tsuna estresado

-Oh, Tsuna! Gokudera, ohayo – dijo alegremente saludando

-Nyaaa Takeshi-kun… ¿te pondrías estas orejitas de neko? – dijo una de las chicas

-Oh claro, jaja – se colocó las orejas…

-KIAAAAAAAA

-Ahora di: "Nyan nyan"

-Nyan nyan

-KIAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH .!

Sobra decir que las caras de Tsuna y Gokudera no salían de un "WTF" pero igual lo recalco

-¡TSUNA-SAAAAAN! – y cuando todo parecía loco, Haru aparece para poner todo aún más loco. Se prendió del brazo de Tsuna y lo miró firmemente a los ojos.

-AAh.. HARU! ¿Qué haces aquí? Esta no es tu escuela - dijo Tsuna aterrado por la forma en que lo miraba

-¿Hah? MUJER ESTÚPIDA! SUELTA AL JUUDAIME!

-Hahi… Cállate Bakadera –dijo Haru haciendo caso al comentario de "Bakadera" –Tsuna-san… -dijo en tono armonioso –Me encontré con Yamamoto-kun en la calle y me lo contó todo, no tienes que buscar más, tu futura esposa está presente aquí

-Eh… EEEEEEEEEEEEEEEEEEEHHHHHHHHHHHH?! HARUUUUUUUUUUU! – Tsuna se sonrojó tras este comentario, pero recapacitó en una parte de él - Espera…. ¿te encontraste con Yamamoto en la calle? No me digas que todo esto fue tu idea

-Así es –contestó mostrando su sonrisa de felicidad y victoria –Ya que él no sabía que hacer, le ayudé con la más grande maniobra malévola jamás pensada, más conocida como El Plan M.M.J.P

-¿Hah?... incluso le puso un nombre extraño –decía Tsuna para sí

-Solo el idiota del baseball le hace caso a la mujer idiota –comentaba Gokudera acercándose

-¿Hahi?... cállate bakadera, ¿por qué no haces lo mismo? Tal vez así puedas conseguir una novia.

-Haa Seguuuuuuro –tono sarcástico –¿Por qué no te emparejas con Yamamoto? Ya que lo estás ayudando y estás jodiendo con esta estupidez. Harían la pareja perfecta: Baka + Baka = Baka Combi

-Pues te diré por qué –dijo seria, haciendo que Tsuna retrocediera y Gokudera ponga una cara un poco más expectante –porque yo me casaré con Tsuna-san

-¡¿EEEEH?! ¿CUÁNDO ACORDÉ ESO?! – se preguntaba Tsuna rascándose la cabeza

-Enserio eres estúpida si piensas que el Juudaime estaría con alguien tan idiota

-Solo estás siendo envidioso , hmp –contestó cruzándose de brazos y torciendo la cabeza hacia un costado

-¡¿ENVIDIOSO?! OYE…

Y así siguieron en una discusión sin fin, aunque Tsuna ya estaba acostumbrado a lo extraña que se había vuelto su vida, hay veces que se estresaba más de lo normal… y ese día había sido muy estresante, por como rumbeaba, tal vez se pondría peor.

-¿Qué es todo esto? –Sí, esa voz tan fría, tan seca, tan familiar –A aquellos que causen disturbios en Namimori, los morderé hasta la muerte

-HI-HIBARI-SAN?! – Tsuna desesperó porque sabía lo que vendría, viéndolo en posición de ataque, con sus tonfas, con esa mirada de tan pocos amigos que siempre tenía pero que esta vez demostraba irritación.

Sin darse cuenta, las chicas desaparecieron de toda el área, la llegada de Hibari ocasionó otro rumbo, la escuela entera tenía miedo de Hibari, de su seriedad, de su enojo, su frustración y sobretodo de su sed de sangre. Por supuesto, Tsuna no era la excepción, al verlo…

-… ADIÓS! –Tsuna salió corriendo como si su vida dependiera de ello, bueno, tal vez sí dependía de ello

-No escaparás – susurró Hibari yendo tras él

-JUUDAIME

-TSUNA

Ahora Gokudera y Yamamoto también iban tras él.

Llegó a muy conocido sitio, la terraza, donde se puede estar en contacto con el cielo azul, ese hermoso cielo al cual amaba tanto, ¿Por qué amaba el cielo? Tsuna siempre sintió una conexión especial con él, tal vez sea porque es su atributo, pero él no creía que todos los de atributo cielo lo amen tanto como él.

-Ah, la terraza… espero que no me encuentre aquí – dijo Tsuna –Este lugar me da tranquilidad, últimamente mi vida es un lío tras otro, si sigo así terminaré en un hospital psiquiátrico.

-Ah… Tsuna-kun

Tsuna giró y la vio, tan bonita como siempre. Su delicado cuerpo vestía el uniforme del colegio, el cual se veía espléndido en ella, Tsuna a veces se preguntaba si existía algo que en ella no se vea bien, pero nunca encontraba una respuesta. Su corto cabello color naranja, ¿era su imaginación o cada vez estaba más sedoso y brillante? Esos ojos tan sinceros, tan…

-Ohayo, Kyoko-chan… ¿cómo andas? –dijo tratando de sonar casual, aunque no le salía, no podía dejar de admirar su belleza y un leve sonrojo se le asomaba

-Bien, ¿y tú? –contestó con una sonrisa

-Yo, pues… bien –Algo en Tsuna andaba mal, era tanto el nerviosismo que tenía que no podía ni hablarle bien. Todo era culpa de Reborn, hasta el día de ayer, Tsuna venía bien con Kyoko, pero cierta conversación lo viene desconcertando desde hace un buen rato. Es que ahora no puede estar con ella sin imaginársela cuando están a punto de casarse, sin imaginársela a su lado, abrazados, besándola, durmiendo juntos… -¿qué haces aquí? –trató de cambiar de tema para que su mente no divalgue tanto, no era el mejor momento para eso.

-Ah, estoy buscando a Onii-chan – dijo preocupada

-¿Eh? Ahora que lo mencionas… hoy se veía extraño –hizo gesto con el dedo en su pera, recordando cuando lo vio en el pasillo -¿Sucedió algo?

-No sé qué le pasa, pero…

-¡NO, KYOKO! –ese grito vino desde el otro lado de la terraza

-¡¿LAMBO?! ¡¿QUÉ HACES AQUÍ?! –gritó Tsuna sintiéndose incómodo tras la interrupción del niño.

Junto a Lambo, había otra persona, una niña pequeña de traje chino y trenza.

-¿I-pin-chan?

-Lo siento, Lambo-kun, lo eché todo a perder –dijo Kyoko acercándose a esos dos

-Emmm… ¿de qué están hablando? –preguntó metiéndose en el cuadrado en el que estaban – de todas maneras ¿Qué hacen aquí? ¬¬

-Emm… yo… emm… emmm –comenzaba a decir Lambo, mostrándose nervioso e inseguro –AAAAH

Entonces de la desesperación comenzó a revolver en su cabeza y…

-¡LAMBO CUIDADO! – advirtió I-Pin a su lado, pero fue tarde… la bazooka de los diez años le había dado a los dos

-¡LA BAZOOKA DE LOS DIEZ AÑOS! –exclamó Tsuna tapándose la cara con la manga de su buzo del humo rosa que expulsaba la bazooka

-¿Qué está pasando? –preguntó Kyoko

-Yare yare… -Una conocida voz venía desde el humo, la cual Tsuna conocía muy bien.

-¡OTONA LAMBO! ¡OTONA I-PIN!

-¡TE ENCONTRÉ!

La cara de Tsuna giró directo a la puerta, pero en prácticamente un instante, Hibari ya estaba a su lado, dispuesto a golpearlo. Kyoya no le daría tiempo para pensar, ni para respirar, lo mordería hasta la muerte… pero… no contaba con una intervención.

-¿Qué crees que haces? –Otona I-Pin agarró a Hibari desde la parte de atrás de la camisa, empujándolo hacia ella y luego, en el momento justo, con solo una mano lo tiró hacia el otro lado de la terraza, haciendo que Hibari choque contra un tanque y caiga al suelo

-¿Q-Qué es esto? –dijo Kyoko desconcertada

-JUUDAIME

-TSUNA

-Ah, Gokudera-kun, Yamamoto –exclamó al verlos entrar -¿Qué es lo que…

-No pudiste haber elegido peor momento para convocarnos, joven Vongola –Tsuna, Kyoko y también Gokudera y Yamamoto que llegaban a su lado miraron a Lambo Adulto

-¿Qué pasa Otona Lambo? –preguntó serio Tsuna -¿Por qué Otona I-pin se ve…

-Kawahira no le pagó –dijo como si fuera normal

-HAAAH?! –A Tsuna se le fue lo serio y volvió a su actitud de siempre

-I-Pin podrá verse siempre como una niña buena, pero cuando se enoja… es peor que un mounstruo… -Tsuna tragó saliva –Kawahira no le pagó y entonces, pues, enserio que se enojó, pocas veces la he visto así. Cuando I-Pin se enoja, ya nada le importa, saca de adentro un instinto asesino muy temible… si fuera Hibari Kyoya, tendría miedo.

Hibari, algo lastimado, se levantaba del suelo, mirándola. Con una sonrisa diabólica, enfermiza, algo le decía que por fin encontraría algo con qué divertirse, algo que saciara su sed.

-Vaya, parece que encontré algo interesante –dijo poniéndose de pie

-Hmp –exlamó I-Pin simplemente observándolo con el seño fruncido y una sonrisa –Estoy con un humor de $/&%$/% así que estarás bien para matar el tiempo

-Ha…

Hibari en un instante se puso frente a ella y trató de pegarle con la tonfa derecha, I-Pin se agachó esquivándola y entonces una tonfa izquierda apuntó a ella, la agarró con su mano derecha y de un audaz movimiento se la quitó, luego trató de dar una patada a sus piernas para intentar una sangadilla, pero Hibari saltó. En ese momento Hibari con la tonfa que le quedaba intentó darle en la cabeza, pero I-Pin lo bloqueó con la tonfa que estaba en su posesión y entonces ambas tonfas chocaron para que luego, Hibari salte a un metro y medio de ella.

Él la observó, por primera vez puso atención a lo que era, una chica que a simple vista puede parecer ordinaria, pero en realidad es un mounstruo por dentro. Las trenzas le daban un toque de "niñez" ,pero ese traje chino le daba elegancia y sensualidad, un vestido rojo que dejaba apreciar su esbelta figura, sobretodo sus muslos, que con las rajaduras a los costados del vestido le daban cierto toque atrevido, y ni hablar de su mirada, tan seria y atrapante, expresaba ira, furia, y sobretodo, sed de sangre… sí… una mirada que le excitaba.

-Eres la primer chica me excita –dijo Hibari, sonriendo maliciosamente y hablando lo suficientemente alto como para que lo pueda escuchar

-¿En serio? Ser adolescente y que recién ahora te excite una chica, es un buen récord…. –dijo I-Pin que en un instante se paró frente a Hibari, dándole con la tonfa en el estómago y haciendo que éste, en un abrir y cerrar de ojos escupa sangre. I-Pin acercó su boca a su oído, Hibari sentía su caliente respiración, que provocó que un cálido escalofrío le recorriera el cuerpo –pero no me interesa erectar tu pene –y con esto, I-Pin lo volvió a tirar al mismo tanque al que había ido a parar antes.

Hibari la vio desde el suelo

-¿Esto es todo lo que tienes? ¡Qué desperdicio! Malgasté mi tiempo –dijo I-Pin mientras se daba media vuelta y se iba. Pero... sintió una tonfa aplastándole el estómago –Pagando con la misma moneda, eh? –comentó I-Pin entre dientes, mientras escupía sangre.

Sí, el mismo golpe que él había recibido, ahora se lo daba a ella. Sin embargo, había algo diferente, la posición era distinta. Cuando ella le pegó, se encontraban de frente, ahora él está detrás, pasó su mano, abrazándola y entonces con la tonfa la apricionó hacia él… se sentía tan bien, tenerla en sus brazos, ese cuerpo, esa hambre de carne… la deseaba… y mucho.

-Nunca debes bajar la guardia, "nena" –le dijo al oído, de la misma manera que ella lo había hecho.

Justo cuando Hibari esperaba lo mejor, algo inesperado sucedió, la chica con la que estaba arrinconado de pronto explotó y dejó a Hibari completamente sorprendido, sus ojos se abrieron bruscamente y cuando el humo cesó, se llevó algo inesperado.

Una niña apareció entre la nube que nublaba sus ojos, una niña que él conocía, sí, aquella tierna niña que le había dado aquellos chocolates en San Valentín. No sabía su nombre, ni siquiera le había hablado alguna vez, pero aún así le parecía tierna por el simple gesto que había tenido aquella vez, ya que fue la primer persona que le mostró un sentimiento además del miedo o el odio.

-Hibari-san, I-Pin-chan –Tsuna y los otros se acercaban a ellos -¿Están bien?

Hibari lo vio, y se acordó de que debía morderlo hasta la muerte por el alboroto que había hecho antes, pero aún así hizo caso omiso a ese tema y prosiguió con lo que consideró prioridad.

-¿A dónde fue la chica? –preguntó sin rodeos

-Amm pues, esa chica… está aquí –dijo señalando a I-Pin por lo bajo

-¿Ah? –Hibari sonó confundido, y cuando vio de cerca a I-Pin… -¿Qué tiene en la frente?

3…

2…

1…

PLOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOM !

Todo explotó

-Había olvidado que I-Pin hace eso cada vez que ve a Hibari-san –se lamentaba Tsuna mientras era arrastrado por Yamamoto y Gokudera a la enfermería, los tres tenían quemaduras por todos lados

-¿Por qué hace eso? –preguntó Yamamoto

-No lo sé – respondió Tsuna

-Enserio… si va a hacer eso a cada rato, moriremos uno de estos días –comentó Gokudera, los otros estuvieron de acuerdo.

De repente, Yamamoto paró de caminar, lo cual llamó la atención de sus compañeros.

-¿Qué pasa, Yamamoto? –preguntó Tsuna

-Las orejas de neko que me dieron las chicas, creo que quedaron en la terraza, iré por ellas…

-EEEEEEHHHH?! –dijeron Tsuna y Gokudera al unísono

-¡¿Sigues con eso?! –preguntó Tsuna

-¡Ya deja esa tontería, son solo ideas locas de la mujer estúpida! –exclamó Gokudera

-Ah… JAJAJA –Yamamoto rió como de costumbre –Pero… es divertido… y además no sé como conseguir una chica adecuada sino… JAJAJA… iré a buscar mis orejas de neko… nyan nyan… espérenme en la enfermería, nyan :3

Cara de desconcierto, expresiones queriendo decir algo como "¿Qué carajos?" y facetas por el estilo venían de parte de Tsuna y Gokudera

-Nyan… -comenzaba Gokudera

-Nyan? –completaba Tsuna

-AAAAAAAAAAAAAAAAAAAH! JUUDAIMEEE! –Gokudera agarró a Tsuna de los hombros y comenzó a sacudirlo por los costados –ESAS CHICAS ENFERMARON AL IDIOTA DEL BASEBALL!

-AAAAAAAH GOKUDERA-KUN! ME VAS A DISLOCAR EL HOMBRO! –Exclamó entre sacudidas

-Ah –Gokudera paró –Gomenasai, Juudaime

-Aquí están –dijo Yamamoto levantando sus orejas del piso –no se me vuelvan a caer

Con su objetivo encontrado, se dispuso a marcharse de la terraza, y así lo hubiese hecho de no ser porque sintió una presencia, no era una amenaza, no irradiaba odio pero tampoco felicidad, era una presencia de angustia y tristeza, al menos así lo hacía sentir su instinto de la lluvia, el cual nunca se equivocaba en estos casos ya que la tranquilidad de la lluvia lo lleva a leer y percibir energías, y esta no era la excepción. La escencia que sentía estaba quebrada, resquebrajada, frágil. Él seguía caminando tras ella, cayendo en su trampa y cuando llegó al origen de esta energía, se quedó sorprendido. Nunca había visto a alguien tan pura, percibía los sentimientos honestos en cada lágrima que derramaba, percibía la franqueza de esa persona y lo sola que se sentía.

-¿Por qué lloras, Chrome?

X3 sasdasdsa espero no haberles cagado las parejas de Hibari y de Yamamoto (? Es que Yamamoto y Chrome se me hace una parejita tan bonita :33 y la I-Pin de este fic es algo e.e asdadasasdas xDD haré que se complemente con Hibari en todo su explendor, porque Hibari está sediento, en cualquier momento la viola (?) ah decía e.e jajaja

Bueno, incógnitas (?)

-¿Quién será pareja de Tsuna? ¿De Gokudera? ¿De Ryohei? X3 tal vez ya lo sepan

-¿Por qué Ryohei se comporta así?

-¿Por qué llora Chrome?

-¿Qué hará Hibari si la I-Pin que quiere no es de su época? Será algo dramático? X3

-¿Dónde carajos está Mukuro? e_e

-Último, pero lo más importante de todo… ¿Bianchi es una pedófila?

AAAH no sé, los dejaré expectantes X3