HOLA MIS QUERIDOS TERRÍCOLAS, ¿come va? Espero que bien y también espero que entiendan que ya no voy a poder subir capítulos TAAAAAAAAAN seguidos como antes :C es que empecé de nuevo las clases y a la mierda todo, me demoraré más en escribir desde ahora TT_TT espero que me disculpen pero tengo obligaciones :C
Capítulo 4: Helado de limón
-Vaya, esto es una sorpresa –sonrió el rubio –Ha pasado tiempo, Kyoya.
Ahí estaba, esa figura inconfundible, ese cabello tan negro como la mismísima obscuridad y esos ojos sedientos, esos ojos que devoran todo lo que se encuentre a su paso. Ahí estaba, frente al rubio y al castaño, frente al "bebé" en el que tanto sentía interés. Ahí estaba, Hibari Kyoya.
-Hi-Hibari-san… -murmuró Tsuna algo sorprendido
-Dino Cavallone –dijo el pelinegro mirando a su presa –supe que estarías aquí en cuanto vi a esa bola de inútiles
-Oh, ¿te refieres a mis subordinados? –preguntó pensativo, pero enseguida le cambió la cara a una imagen de horror solo con imaginar lo que haría –Espera, Kyoya… amor y paz, hermano –dijo mientras hacía el símbolo de la paz con sus dedos
-Dame-Dino, no te hagas el hippie –protestó Reborn
-Patético –dijo Kyoya
-Muy patético –concordó Reborn
-¡¿HAAH?! ¿Están coordinados? –se quejó el rubio
-Hmp, ya tendré tiempo de morderte hasta la muerte… más importante… -dirigió la mirada a Tsuna –tenemos que hablar, Sawada Tsunayoshi
-H-Hai –susurró Tsuna mirándolo sorprendido y preocupado ya que sabía que para que Hibari Kyoya viniera frente a él a hablarle, no sería para algo precisamente bueno.
-Llévame a tu habitación
-Eh…Oh… sí, adelante
-Oh, Tsuna –llamó Reborn -¿te presto un condón?
-Eh…. EEEEEEEEEEEEEEEEEEEHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH?! ¡SACA ESAS IMÁGENES DE TU CABEZA! ¡SÁCALAS! ¡SÁCALAS!
-¿Qué estás gritando, herbívoro? Apúrate –ordenó fríamente el pelinegro mientras se adelantaba –Tú también, bebé
Tanto Tsuna como Reborn iban subiendo las escaleras junto a Hibari.
-¿Hah? ¿Y yo? –preguntó Dino aún desde el piso bajo
-Tú no
-¿EEEH? ¿POR QUÉ? –se quejó el rubio
-Porque eres molesto
-¡SOY TU TUTOR!
Una venita se asomó en la sien del guardián de la nube, quien atinó a ir bajando las escaleras.
-Vuelve a decir eso y te morderé hasta la…
-Hibari –cortó sus palabras Reborn –deja que Dame-Dino venga
-w-w-w-w-w-w-w-w-w-w-w-w
Los cuatro se ponían cómodos dentro del cuarto de Tsuna mientras Nana, amablemente servía té, y una vez que se fue empezaron las charlas.
-Etto… Hibari-san –Comenzó Tsuna con un tono preocupado -¿A qué se debe todo esto? ¿Sucedió algo en Namimori?
-Iré al grano –dijo Hibari, inmediatamente después de decir eso, tomó un sorbo de té, dejando a los tres presentes expectantes –Quiero que me hables de esa chica.
Reborn sonrió por lo bajo, pero Tsuna y Dino escupieron su té de la sorpresa que esto les había ocasionado.
-¡¿CH-CH-CH-CHICA?! –preguntó Tsuna -¿QUÉ CHICA?
-Kyoya… -Dino, MUY aterrado, se acercó a su lado y le tocó la frente -¿No tienes fiebre?
Otra venita se asomó en la sien de Hibari, ocasionando que le golpee la cara al rubio.
-¡DSK!... ¡ESO DUELE, KYOYA! –protestó volviendo a su lugar
-Hmp, sabía que serías molesto –contestó cortantemente el pelinegro –Solo para dejarte claro… -continuó secamente -…solo quiero morderte hasta la muerte, no me interesas de forma sexual.
-Eh… -dice el rubio más que asustado -¡¿EEEEEEEEEEEEEEHHHHHHH?! ¡¿PERO DE QUÉ RAYOS ESTÁS HABLANDO?! ¡LE VOY A LAS CHICAS! ¡A LAS CHICAS!
-Solo por si acaso…
-Te entiendo Hibari, no sé quién es más dame de entre Dame-Dino y Dame-Tsuna –reprochó Reborn
-¡¿EEEEEHHH?! –protestaron ambos "dames" al mismo tiempo
-Etto, Hibari-san… -comenzó nuevamente Tsuna -…dijiste chica, pero… ¿a qué chica te refieres?
-¿Huh? –preguntó como si fuera obvio –La sádica de trenzas con la que peleé el otro día
-Sádica de… ¡¿HAH?! ¡¿TE REFIERES A OTONA I-PIN?!
-I-Pin… así que así se llama –Esto último lo dijo de manera algo curiosa.
Tsuna y Dino parpadearon un par de veces, sin entender.
-Y dime, Hibari… -interrumpió Reborn sosteniendo su tacita de té -… ¿por qué el interés en ella?
-Porque me excita –contestó sencillamente
Una tormenta de hielo pasó petrificando al alumno y exalumno del arcobaleno.
-¡¿QUEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE?! –reaccionaron ambos sumamente ruborizados.
-¡¿CÓMO PUEDE DECIR ESAS COSAS ASÍ COMO ASÍ?! –preguntó Tsuna
-Kyoya… -Dino se acercó y tocó su frente nuevamente -… ¿seguro que no tienes fiebre? –Golpe de Hibari -¡AAAH! ¡QUE ESO DUELE!
-Hmp, eres molesto
-EH, EH… HIBARI-SAN –Tsuna lucía nervioso –Cuando dices e-e-exi…. Exitar…. –tragó saliva - ¿Te refieres a que… te provoca reacciones indecentes?
-Sí –sonrió –Quiero hacer cosas sucias y luego morderla hasta la muerte
-¡¿HHHHHHHHHHHHHHAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHH HHHHHHHH?! –Tsuna y Dino a ese punto estaban que explotaban, ruborizados al máximo, les salía sangre de la nariz.
-Enserio son unos niños –comentó Reborn mientras sonreía por lo bajo
-No, estoy… solo un poco sorprendido – confesó Dino mientras se recuperaba –Creía que ya lo conocía… -comentó, pero enseguida cambió esa cara de terror por una sonrisa diciendo –Pero… es normal, Kyoya está en la edad y… ¡AUCH! ¡QUE DUELE! –se quejó nuevamente de otro golpe de Hibari
-Hmp –Única respuesta del de las llamas púrpuras
-Pero, Hibari, si es así… -dijo Reborn de forma seria mientras bebía de su té -… estás en un aprieto
-¿Huh?
-Esa chica no es de esta época, viene del futuro. Fue invocada por la bazooka de los diez años para estar solo cinco minutos aquí, en esta época. Es decir, en esta época ella tiene diez años menos, osea que solo es una niña de cinco años y solo puedes verla en su forma de quince años cuando es invocada por la bazooka.
Kyoya escuchó con atención las palabras del "bebé", a pesar de que su forma de haber expresado las cosas no haya sido la más clara, él las entendió completamente debido a su inteligencia y experiencia en el futuro. Esto no le sorprendió para nada, no después de todos los enredos de esta gente en los que se vio involucrado, esto solo sería otro de esos juegos que tanto disfrutaba. Hibari Kyoya nunca lo admitiría pero, le gusta estar en cada uno de esos enredos en los que lo mete Sawada Tsunayoshi, sí, porque cada uno de ellos viene cargado con gente interesante, gente a quien morderla hasta la muerte con muchas ganas, gente que le pueda hacer la pelea y despertar su verdadero instinto asesino, gente que sacie su sed, gente que considere digna de combatir, y esta no sería la excepción, esta chica, I-Pin, será su presa, la mejor presa que jamás haya probado, esa presa que ha buscado por tanto tiempo y que por fin encontró, él se encargará de morderla hasta la muerte en TODOS los sentidos.
Hibari sonrió con lujuria y fijó una mirada tan temible como psiquiátrica, sus ojos, esos ojos que siempre expresan una sed inexplicable, ahora se hacían más fuertes, parece que el apetito aumenta.
-¿K-Kyoya? –preguntó algo atemorizado por verlo de esa manera tan extraña.
–Interesante información –La sonrisa con la que dijo eso solo indicaba una cosa, la presa esta vez iba a ser muy apetitosa, no solo le provocaba excitación, sino que también locura.
-¿K-Kyoya? –volvió a insistir el rubio, dándose cuenta de ella
Dino trató de acercarse, extendiéndole la mano a su hombro, pero Hibari al percatarse de esto rápidamente la bloqueó y, sin más que decir, salió por la ventana a una velocidad descomunal, dejando petrificados a cada uno de los que habían estado a su lado hasta ese momento.
-Hi… ¡HIBARI-SAN! –gritó Tsuna, dispuesto a saltar por la ventana y perseguirlo en modo de última voluntad, y así lo hubiese hecho si no hubiera sido detenido por un brazo, un brazo proveniente del rubio, el cual se encontraba extremadamente serio en ese momento.
-Yo iré, Tsuna… -dijo por lo bajo y de forma seca -… ese es mi alumno.
-w-w-w-w-w-w-w-w-w-w-w-w-w-w
-¡AL FIN LLEGÓ EL DÍA! –gritó muy entusiasmada.
Algunos podrán decir que está loca por andar gritando en el medio de la calle y reírse sola, pero ciertamente era tanta la emoción que tenía en ese momento que nada de eso importaba, nadie iba a quitarle la felicidad a Haru Miura, no señor. Ese día era el gran "Viernes de Oferta", el día en que su pastelería favorita rebajaba los precios de los helados y licuados por la mitad, lo cual provocaba que una muchedumbre de personas desesperen, por eso no se extrañó cuando vio tanta movilización en ese lugar.
-Dios, ¿por qué la fila es tan larga? –se preguntó desilusionada, decidió que lo mejor sería entrar y fijarse qué sabores se ponían en oferta para luego hacer la condenada fila para pedir.
-¡DIJE QUE QUIERO DE LIMÓN! –Esa voz era inconfundible, Haru supo enseguida de quien se trataba y volteó a verlo: ese cabello gris, ese estilo de ropa y ese seño fruncido eran altamente inconfundibles.
-Joven, debe hacer la fila como los demás
-¿Hah? ¡NO TENGO TIEMPO PARA UNA FILA! ¡DEME DE LIMÓN! –reprochó golpeando la barra
-Pero joven…
-¡¿QUÉ DEMONIOS ESTÁS HACIENDO, BAKADERA?! –gritó Haru aturdida
El chico giró tras escuchar eso y la vio, allí parada frente suyo con los brazos cruzados y cara de fastidio.
-¡¿HAH?! ¡MUJER ESTÚPIDA! –señaló
-¿Hahi? –clásica palabra de Haru -¡¿QUÉ ES TODO ESTE ESCÁNDALO?!
-¡¿QUÉ HACES AQUÍ?! –dijo Gokudera acercándose y mirándola sin dejar de fruncir el seño
-¡VINE POR LAS OFERTAS! ¡¿O POR QUÉ VOY A VENIR?! ¡USA LA CABEZA!... ¡¿Y QUÉ ES TODO ESTE ESCÁNDALO?!
-¡¿Y QUÉ TE IMPORTA?! ¡DEBERÍAS IRTE!
-¡¿HAHI?! ¡¿POR QUÉ?!... ¡¿Y POR QUÉ NO HACES LA FILA?!
-Tsk, preguntas mucho–Gokudera posó su cabeza de perfil –No te ilusiones no te darán nada porque eres fea.
-¡¿Eh… EEEEEEEEEEEEEHHHHHHHHHHHHHHH?! –La chica enfureció totalmente, cambiando su tono de piel a un rojo de ira -¡AHORA SÍ QUE ME HICISTE ENOJAR!
-¡SEGURIDAD! ¡SEGURIDAD! –gritó el empleado a su lado
-w-w-w-w-w-w-w-w-w-w-w-w-w-w
-No puedo creer que me hayan echado por tu culpa –dijo frustrada mientras caminaba por la calle
-Hmp –bufó el peligris
-¡¿Y ESO ES TODO LO QUE DICES?! ¡¿TIENES IDEA DE CUÁNTO ESTUVE ESPERANDO POR ESTE DÍA?!
-¡¿Y A MÍ QUÉ ME DICES?! ¡YO TAMPOCO ESTOY CONTENTO DE QUE ME HAYAN ECHADO, MUJER ESTÚPIDA!
-¡¿Y QUÉ ESPERABAS QUE HICIERAN?! ¡QUERÍAS EL TONTO HELADO DE LIMÓN SIN HACER LA TONTA FILA, ERA OBVIO QUE TE IBAN A ECHAR!
-¡¿EEEHH?! ¡ES OBVIO QUE ME ECHARON CUANDO VINISTE TÚ Y TE PUSISTE A GRITAR!
-¡¿DE QUÉ ESTÁS HABLANDO?! ¡TÚ YA ESTABAS MONTANDO UN ESCÁNDALO ANTES DE QUE LLEGARA YO!
-Tsk, ¡CÁLLATE!... ¡Y DEJA DE SEGUIRME!
-¡YO NO TE SIGO, BAKADERA! ¡MI CASA ESTÁ EN ESA DIRECCIÓN!
-¡ENTONCES TOMA EL CAMINO LARGO!
-¡NO QUIERO! ¡TÓMALO TÚ!
-HAAAAAH! –bufaron ambos al mismo tiempo y furiosos.
¿Por qué se comportaba así con él? Porque era insoportable. Lo conocía y sabía que era una buena persona, pero sus actitudes siempre eran molestas, a Haru nunca le gustó la gente agresiva y él no era la excepción. Sin embargo, debía soportarlo, por ser el mejor amigo de Tsuna-san, SU Tsuna-san, y si es su mejor amigo es por algo, nada es porque sí, al menos no tratándose de Tsuna, con un vongola siempre hay un por qué detrás de todo.
Y Gokudera, ¿por qué la trataba así? Gokudera siempre había tratado así a todo el mundo, sobretodo a aquellos que tratan de acercarse al Juudaime. No es porque tuviera celos o algo parecido, sino porque no confiaba en nadie y trataba de protegerlo de toda persona que intente algo. Sin embargo el serle leal solo a su jefe y que el resto de las personas no existan, le ha dado consecuencias y fue entonces cuando Yamamoto, enojado, le habló duramente y lo hizo volver a la realidad, esto pasó en el futuro, cuando trataron de pelear contra Gamma. Gracias a las palabras de Yamamoto, Gokudera comenzó a ver a las personas de diferente manera, llegando a considerar a algunos como compañeros e incluso amigos, algo impensable antes. Ahora no solo peleaba por su jefe sino también por aquellas nuevas personas a las que considera allegadas, entre ellas Haru, a pesar de que siempre consideró que la "odiaba" han pasado por tantas cosas que ha llegado a tomarle cariño, no es que sea especial o algo así, es solo que simplemente se dio cuenta de que no podía odiarla. Además de el hecho de que para su jefe, Haru era una persona importante y por ende, como su mano derecha, debería aceptarla.
Gokudera se preocupa por ella y por todos sus nuevos amigos y compañeros, debe hacerlo por su jefe ya que eso es lo que él haría, pero también por él, porque si él no se preocupa por los demás, entonces nadie se preocuparía por él, quedaría completamente solo y eso es algo que bajo ningún motivo podría pasar. En este momento, Haru era una prioridad por la cual preocuparse ya que ella en verdad ama a su jefe, él era MUY consciente de ello, en el fondo le agradaría si él sintiera lo mismo, pero sabe que no es así, porque el Juudaime va por Kyoko, él siempre la quiso a ella, no a Haru. Gokudera sabía que tarde o temprano, su jefe estaría con Kyoko, y la pelivioleta quedaría en segundo plano, herida por un amor no correspondido. Sabía que eso era algo que no podría evitar pero aún así no podía soportar verla en ese estado de ilusión, más sabiendo en qué consiste la nueva misión, seguro que ella estaba esperando una declaración o una sorpresa en algún momento, pero eso no iba a pasar, eso le dolía. Se supone que como mano derecha debería hacer felices a todas las personas con las que el Juudaime tenga un lazo afectivo, y el no hacer nada lo hacía sentir un total inútil.
Por más de tener todos estos sentimientos escondidos, Gokudera nunca los expresaría, le avergonzaban y aunque finalmente los haya aceptado, no podría expresarlos bajo ningún concepto, sería una mancha en su reputación, una humillación, entonces los tapaba con enfado, frustración, ira, agresividad, orgullo, toda emoción que sea opuesta a lo que en verdad sentía era lo que le salía, sus verdaderos sentimientos nunca salían a flote con cualquier persona que no sea su jefe. A veces esto le molestaba, consideraba que el orgullo a veces podía ser estúpido, por su orgullo hacía muchas cosas tontas de las que luego se arrepentía en silencio, pero el orgullo era algo innegable, no podría ir por ahí y decir: "Oh, qué lindos zapatos" NO, ese no es él, no va con él, su forma de ser es un tema delicado.
-Oye… -el peligrís se sonrojó un poco y desvió la mirada al suelo –Vayamos a tomar un helado
-¿Hahi? –Haru lo miró sorprendida por esas palabras tan inesperadas
-Tsk… ¿NO TE QUEDASTE CON LAS GANAS DE TOMAR HELADO? ¡YO SÍ! ¡QUIERO MI HELADO DE LIMÓN! ¡SI NO QUIERES VENIR, NO VENGAS! –Gokudera se adelantó un poco para evitar que Haru vea su sonrojo.
-Eeettooo… -Haru quedó mirando cómo se iba caminando, bastante sorprendida, de todo lo que podría decir eso era lo que menos esperaba, ¿acaso él no la odiaba? ¿entonces por qué le pedía eso? Pensaba que él consideraba que cuanto menos la vea, mejor sería. Cayó en la cuenta de que el chico se estaba alejando mucho y que ella en verdad quería un helado, aunque sea en otro lugar, quería un helado al fin y al cabo -¡ESPERAME, BAKADERA!
Alcanzándolo fueron caminando esta vez callados por un momento hasta que Haru rompió el hielo.
-¿A dónde vamos? –preguntó curiosa
-No sé
-¡¿HAHI?! ¡¿ME ESTÁS LLEVANDO POR AHÍ SIN RUMBO?! ¿Qué pasa si aparece alguna persona peligrosa y…
-¿Hah? No va a pasarte nada -bufó
-¿Eh? ¿Cómo lo sabes?
-Porque estás conmigo
-¿Y?
Gokudera detuvo su paso y la miró fijamente.
-Mientras estés conmigo no te pasará nada porque te protegeré –dijo con las manos en los bolsillos
-¡¿HAAHI?! –Ella no pudo evitar sonrojarse tras escuchar semejantes palabras y dio vuelta la cara hacia un lado. Gokudera también desvió su cara pero hacia el otro, también sonrojado.
"¿De dónde me salió eso?" –pensó el peligrís
De nuevo se quedaron callados, y esta vez aún más ruborizados que antes, mientras caminaban uno al lado del otro, manteniendo una distancia pero juntos al fin y al cabo, ambos preguntándose: "¿Cómo fue que llegué a esto?"
Haru observó a su alrededor y encontró algo perfecto para cambiar la atmósfera.
-Mira, Bakadera –dijo señalando a la vereda de enfrente –una heladería
-Oh… -Gokudera se alegró -¡BIEN HECHO, MUJER ESTÚPIDA! Al fin sirves para algo, quiero mi helado de limón.
-¿Cómo que "al fin sirves para algo"? –se quejó mientras cruzaba la calle con él –Hmp, Haru siempre es útil.
Entraron a la heladería y mostraron gran alegría al ver los diferentes tipos de helados y sabores.
-Hooo… Haru quiere ese combo helado de chocolate suizo y vainilla –dijo con los ojos titilantes de emoción
-Buenos días, ¿en qué puedo ayudarles? –Se presentó amablemente desde el otro lado del mostrador un apuesto chico castaño de hermosos ojos color oro.
Cuando Haru lo vio, fue flechada justo en su corazón, quedó de boca abierta y se sonrojó masivamente.
"¡Qué guapo!" –pensó
-Hermosa damisela, ¿qué le puedo servir? – se acercó amablemente el chico
-Emm… etto… yo… yo… -Haru se perdía en su hermosa mirada cuando, Gokudera golpeó la baranda y señaló al chico, mirándolo fijamente con el seño fruncido, haciendo que éste se pusiera tenso.
-Quiero un cono de limón –dijo sin quitarle los ojos de encima
-C-Como usted ordene –dijo el joven haciéndose a un lado
-¿Hahi? –para cuando Haru volvió a la realidad, el chico ya se estaba yendo al otro lado de la heladería –Etto… YO QUIERO UN COMBO DE CHOCOLATE SUIZO Y VAINILLA –gritó para que la oyera
-A LA ORDEN –respondió el otro
Luego de su respuesta, Haru miró de reojo a su acompañante.
-¿Qué haces, Bakadera? –protestó por lo bajo
-Hmp, es un tonto
-¡¿HAHI?! Si ni siquiera lo conoces
-Solo con verlo basta
-¿Osea que juzgas a las personas por su apariencia? –Haru se cruzó de brazos y le dio la espalda –Baka
-¡¿HAH?! NO DIGAS TONTE…
-Aquí tienen –Antes de que se dieran cuenta, ya había vuelto el chico –Son $45 el de limón y $90 el combo –dijo sonriente mientras se los entregaba
-Hai –respondieron los otros al unísono
Haru sacó su billetera, pero abrió los ojos como platos al verla. Tenía dinero, pero no lo suficiente. Oh Dios, ¿en qué se había gastado lo que tenía antes? Lo peor era que el helado ya estaba servido, no podría devolverlo, debería tomarlo pero… si no lo podía pagar entonces qué…
-Ten
Haru observó a su lado, Gokudera le estaba pagando al chico por el helado de él y por el suyo, POR EL SUYO.
-¿Ha..hi? –Haru volvió a sonrojarse y quedó petrificada al mismo tiempo que el peligris se daba media vuelta hacia la puerta
-¿Qué esperas, mujer estúpida? Vámonos
-H-Hai –dijo mientras lo seguía con su Combo Helado
Cuando salieron mantuvieron cierta distancia, ya que Haru se encontraba algo sonrojada por la acción del chico y por la serie de eventos que venían de antes. Su opinión sobre el chico estaba cambiando. ¿A qué se debía todo esto? ¿Por qué estaba actuando así? Parecía amable, pero al mismo tiempo le decía "mujer estúpida" y esas cosas entonces era difícil de entender.
-Bakadera… -rompió el silencio
-¿Huh? –se dio vuelta el chico -¿Qué pasa, mujer estúpida?
-P-P-Por qué… -Haru se encontraba algo sonrojada debido a lo que estaba a punto de preguntar -¿Por qué… pagaste… mi helado?
GOkudera primero se le quedó mirando tratando de asimilar lo que preguntaba y cuando se dio cuenta…
-¡¿HAAAAHHH?! –se sonrojó completamente -¿A-a-a qué viene esa pregunta?
-Es que… ES EXTRAÑO! –Haru se dio vuelta y lo vio a los ojos
-P-P-P… ¡¿PERO POR QUIÉN ME TOMAS, MUJER ESTÚPIDA?! –gritó mirándola al principio, pero luego corrió su rostro a la derecha para mirar cualquier cosa que no sea el rostro de la chica en ese momento en que se sonrojaban ambos –Eres una mujer estúpida, pero… eres una chica… ¿qué clase de chico deja que una chica pague su helado?
-Ha.. HAAAHII –Más sonrojada que nunca, iba a contestarle cuando vio a una niña cerca suyo y se quedó observándola -¿I-Pin-chan?
w-w-w-w-w-w-w-w-w-w-w-w-w-w
-Tsk… ¿dónde se ha metido esa niña? –murmuraba molesto cierto pelinegro mientras saltaba por los techos de la ciudad buscando cierta pequeña china.
-Ufff…. Al fin te alcanzo –Kyoya se sorprendio por oír voz del rubio y lo vio a su lado que iba a la par saltando consigo –Aún no haz hecho desastres, eso es bueno
-Herbívoro... –Kyoya se detuvo en un techo haciendo que el chico se detenga -…ya que estás aquí, te morderé hasta la muerte –dijo sacando sus tonfas.
-Hoo… Kyoya, espérate, espérate –trató de calmar Dino con las manos de frente -¿No es I-Pin-chan tu prioridad ahora?
Este comentario hizo que Kyoya se lo pensara un momento
-Hmp –bufó guardando sus tonfas y siguió saltando. Dino lo siguió a su lado.
-Y… dime, Kyoya… ¿Qué pasa con la I-Pin adulta? –preguntó tratando de sonar normal
-No es de tu incumbencia
-¡Oh, vamos! Ten un poco más de confianza en tu tutor
Hibari lo miró con una de esas furtivas miradas asesinas que tanto le tiraba y le golpeó de nuevo.
-¡AUCH! ¡ESO DUELE, KYOYA!
-Hmp... la morderé hasta la muerte
-¿Hah?
-A esa chica… después de hacerle cosas sucias la morderé hasta la muerte
-¡Y DALE CON LAS COSAS SUCIAS! –protestó el rubio ruborizado -¡¿CÓMO ES QUE NO TE DA COSA DECIR ESAS COSAS?!
-¿Qué cosas? ¿Sexo?
-¡HAAAAAAAAAAAAAH! –A Dino le salía una hemorralgia nazal
-Es porque no soy herbívoro
-K-Kyoya… -Dino cambió su postura y se puso serio -…la I-Pin de esta época es solo una niña… ¿sabes lo que significa eso?
Hibari escuchó sus palabras y asintió.
-No tengo intenciones con esa niña, cuando aparezca la adulta me encargaré de ella –sonrió –es muy apetitosa
Tras este comentario, Dino sonrió. Si tenía intenciones con la I-Pin adulta, allá él, su estilo de chicas será extraño y problemático, pero debió imaginarse que en Hibari Kyoya nada sería normal. Además esto lo dejaba tranquilo, lo que Kyoya quería era un pedazo de carne, carne de la chica adulta, no de la niña, él no abusaría de una niña jamás porque aún siendo la nube independiente, tiene claro sus principios.
-Oye… -murmuró Kyoya
-¿Mmm?
-¿Tienes condones?
-Hag…. HAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHH?!
-Ahí está –susurró Kyoya desviando el tema, saltando desde un techo al suelo y deteniéndose en una calle, Dino fue tras él. Ese parque daba la entrada a una pequeña plaza.
Tanto Dino como Hibari se sorprendieron al ver, sentados en un banco y a sus espaldas, al guardián de la tormenta y a la pelivioleta hablando tranquilamente… TRANQUILAMENTE, osea… sin gritar… eso era raro. Aunque era muchísimo más raro verlos juntos.
Dino se les acercó por atrás.
-Hola –dijo el rubio exaltando a la parejita
-¡¿QUÉ?!/¡¿HAHI?! –pronunciaron exaltados. Se dieron vuelta y…
-¡HANE UMA DINO! –dijo Gokudera -¡¿QUIÉRES MATARME DE UN SUSTO?!
-Ah, Dino-san, konichi-wa –saludó amablemente Haru
-Disculpen… -Decía Dino rascándose un poco la cabellera -… no era mi intención interrumpir su cita.
-¡¿EEEEEEEEEEEEHHHHHH?! ¡NO ES UNA CITA! –dijeron los aludidos al unísono con su rostro totalmente carmín
-¡EEEY! ¡NO REPITAS LO QUE DIGO, BAKADERA!
-¡YO NO REPETÍ NADA! ¡TÚ LO HICISTE!... ¡Y TÚ, HANE UMA –dijo señalando al rubio -¡¿CÓMO SE TE OCURRE ESO?!
-¡SÍ, DINO-SAN! ¡¿CÓMO SE TE OCURRE?!
-¡NUNCA TENDRÍA UNA CITA CON ESTA MUJER ESTÚPIDA!
-¡¿HAHI?! BUENO, PONTE FELIZ PORQUE YO JAMÁS ESTARÍA CON UN IDIOTA COMO TÚ!
-¡¿QUÉ INSINÚAS?!
A Dino se le asomó una gota en la cabeza y salió de ese rincón, dejándolos pelear. Más importante, fue a donde estaba Kyoya.
Hibari se quedó observándola, era una niña encantadora. Estaba sobre la caja de arena, armando un castillo con baldes, palas y una enorme sonrisa. Esa sonrisa era increíblemente pura, la sonrisa de una niña… sí, no había sonrisa más hermosa y maravillosa que esa, sin intenciones ocultas ni una pizca de maldad. Hibari recordó aquel día en que ella, en medio de la calle, le entregó chocolates de San Valentín, ese día lo percibió, percibió su pureza. I-Pin le dio esos chocolates sin esperar nada a cambio, tampoco tuvo miedo de dárselos, no hubo odio, ni terror, ni agresividad… solo amor. ¿Cuántas personas tenían ese sentimiento por Hibari Kyoya? Ella era la única persona que lo había visto de una manera diferente a lo que él siempre aparenta. Él sentía en ella la misma pureza que sentía en sus mascotas, ¿Por qué Hibari Kyoya quiere tanto a los animales? Porque son puros y cien por ciento leales a sus dueños, sus mascotas Hibird y Roll son los únicos seres a los que él trata con cariño porque son los únicos que se lo merecen. ¿Acaso hay una persona que también se lo merezca?
-Yo… ¿podré morder hasta la muerte a esta persona? –murmuró para sí
Bueeeeeeeeeeeeeeeeeeno, ¡TERMINÉ! FIUUUUU ._. xD se me hizo un poco más largo este, quería poner bastante GokuHaru x3 ya era hora de que esta pareja apareciera ¿no? Y Hibari… lel ewe sacaré tu lado tierno, querido (?
Preguntas ewe
-¿Qué pasará con Hibari?
-¿Haru y Gokudera se enamorarán?
-¿Cómo es que Dino no hizo cagada si no estaba con sus subordinados?
xD Lo sé lo sé, no puse mucha comedia en este cap :C lo centré en el romance pero bueno . para el próximo tengo una idea para la comedia (? Creo que les va a gustar sobretodo con quien aparece que siempre nos hace reir el muy capo xD Wee nos vemos
