(Parada en medio de un cuarto y sintiéndose demasiado avergonzada) No tengo perdón de ningún dios terrenal por el hecho de haberme desaparecido tanto tiempo. La escuela, el trabajo y mi vida personal son los culpables de ello. En verdad, no les miento. Tampoco es que estas cosas desaparecieran, es sólo que siento que les debo la continuación, además las ideas siguen rondándome día y noche. Como dijo mi Gatito: "Bueno, lo importante es que sigas teniendo el deseo". Y heme aquí.

Sin más ¡al fic!

Disclaimer: SE no me pertenece. Ese es de Atsushi Okubo, porque de ser mío al editor le hubiera importado un reverendo comino mi vida personal ¬¬.

Resumen: Kid es ayudado por Chrona y Ragnarok y es así como el alma de Aisha, un antepasado de Black Star, les revela el pasado. En una carrera contra reloj, deberán encontrar al chico estrella antes de que el espíritu maligno de Lost se apodere del cuerpo de éste y sacrifique a Tsubaki ¿Lo lograrán?

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Confío en ti…

Las palabras de Shinigami kun resonaban todavía en la mente de Chrona. Nadie le había dicho algo parecido, ni siquiera Medusa cuando decidió atacar el Shibusen y se la llevo como parte fundamental de su plan. Chrona sonrió debido al voto de confianza que el chico muerte le brindó, pero de alguna forma también le entristeció. Era una mezcla de sentimientos encontrados: felicidad, emoción, tristeza, dolor. Encontrar que existen personas que te aprecian es hermoso, pero que esas personas no sean de tu familia es doloroso.

Chrona bajó el rostro. En verdad que no sabía cómo lidiar con todos esos sentimientos. De pronto sintió un coscorrón.

–¡Ey, tú Chrona tonta! ¿Hasta cuándo piensas quedarte aquí paradota, ah, ah? –dijo Ragnarok siguiendo con su lluvia de golpes. Después de todo no se encontraba cerca el chico que lo amenazaba.

–Bu-bueno es que yo… –balbuceó la pelirosa tratando inútilmente de salvaguardarse de los maltratos de su Arma.

–'Yo no sé cómo lidiar con eso' –imitó la forma de hablar de la chica–. Pues más vale que despabiles. Algo hay que hacer para remediar tu tontera.

–¿A qué te refieres con eso? –respondió un poco preocupada.

–Se suponía que solamente teníamos que fingir ayudar al chico ese, no que trajéramos a no sé qué espíritu maligno a este plano astral. No quiero ni pensar lo que Medusa nos hará si se entera.

–Pero, pero…

–Nada, nada, ahora que nos han dejado solitos y sin vigilancia debemos buscar la forma de contactar a Medusa –Ragnarok se impulsó con dirección a la puerta, pero al parecer Chrona era de otra idea– ¿Pero qué haces, tonta? ¡Muévete!

–Kid kun dijo que debía avisar a Maka chan para que los demás pudieran ayudar a rescatar a su amigo.

–¿Qué? –atinó a decir el ser negrusco.

–Y- y eso es lo que vamos hacer –dijo la chica aún con un atisbo de duda y es que a pesar de todo Ragnarok todavía inspiraba miedo.

–¡Uy, si serás! –Ragnarok se preparó para propinarle un buen golpe cuando de pronto las luces de varios reflectores se encendieron.

–¡Ustedes dos, el chico y su arma, no se muevan! –les ordenaron.

–¿Oíste? Te dijeron chico –burló la espada demoníaca.

–No creo que ese sea el mayor problema que tienen –escucharon una voz detrás de ellos, se trataba de Spirit quien venía acompañado de Shinigami sama.

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El viento nocturnal era helado, como si de alguna forma estuviera presagiando un mal augurio y esa sensación no era para nada del agrado de Kid. Tan sólo unos minutos atrás Aisha se había quedado en silencio, con el fin de que el chico muerte fuera capaz de comprender, quizá esa era la razón de que las cejas del oji miel estuvieran fruncidas.

–Déjame ver si comprendí –habló de pronto Kid– ¿Tú y ese tal Lost son espíritus ancestrales de Black Star y tu compañero trata de apoderarse del cuerpo de mi amigo?

–Así es, Shinigami. Y si no nos damos prisa, Lost ganará esta batalla –respondió 'Patty'.

–También has dicho que busca sacrificar a Tsubaki ¿por qué a ella en especial? ¿Por qué a una Nakatsukasa?

–Los de su clan son demasiado fieles. Los ninjas lo son. Ella domina el poder de la Youtou, absorber sus almas será la forma más fácil de obtener ese poder, como una vez intentó hacerlo conmigo –la voz y la mirada de 'Patty' fueron un reflejo de su tristeza.

–¿Y por qué no funcionó contigo? ¿Qué fue lo que falló? –preguntó Kid mirándolo de reojo, al tiempo en que seguía conduciendo su Beelsebub.

–Supongo que fue…

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El amor. El amor puede llevar a muchas personas a la locura.

Black Star escuchaba a Lost sin poder hacer nada para evitarlo, ya no tenía ni las fuerzas para eso.

Sólo hay que echar un vistazo a la historia de la humanidad. Por amor se han librado peleas y guerras, se han hecho enemistades y asesinatos. Otros incluso han estado dispuestos a morir por el otro. Pero también los hay quienes manchan ese amor con sangre, con traición…

Hubo silencio por un instante. Black, quien permanecía de bruces sobre la hierba, pensó que él no pertenecía a ninguno de esos dos grupos.

El único amor que has sido capaz de sentir es el que te profesas a ti mismo. Pero ella en cambio… Ja, ella será capaz de dar su vida por la tuya ¿No es maravilloso? El poder que tiene gracias a la Youtou. Entregará todo con tal de salvarte.

Tsubaki no lo hará, pensó Black, no después de la forma en como la traté.

Pero lo hará. Porque el amor puede llevar a muchas personas a la locura…

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Aisha volvió a guardar silencio y Kid le miró un poco sorprendido.

–¿Amor, dices? –preguntó el chico muerte sin perder el control de su patineta.

'Patty' soltó un suspiro cansino y pesado.

–Casi llegamos. Debemos estar atentos, aunque una ventaja que tenemos es que probablemente Lost no nos espere.

Kid estudió las facciones de 'Patty' tratando de encontrar algo que le indicara lo que en realidad había querido decir el espíritu ¿Debía confiar en él? La pregunta revoloteó por su mente una vez más. Los ojos azules de la chica se clavaron directo en los de él, de alguna forma fue capaz de sentir el alma de la verdadera Patty. El chico muerte fijó la vista al frente.

Todo estará bien, se dijo así mismo.

Delante de ellos se encontraba un denso bosque.

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Black Star abrió los ojos justo para darse cuenta de cómo una lombriz salía de su escondrijo. Su cuerpo rojizo se retorcía para luego simplemente desaparecer más adelante por otro pequeño agujero. Los labios del peliazul se entreabrieron ligeramente, sintiéndose por un instante como esa lombriz y deseando también poder esconderse como ella.

¿Tan cobarde te has vuelto? Poco. Falta poco para que tu cuerpo y su alma sean míos…

Junto a él se apareció una figura fantasmagórica, rodeándole y abrazándole.

Black Star se levantó lentamente, como si alguna clase de hilos invisibles tiraran de él a modo de teatro guiñol. Pronto no quedaría nada de él.

¿Recuerdas, Black Star? ¿Recuerdas el día que por primera vez aparecí ante ti? Fue en un sueño. Yo te ofrecí todo el poder, la gloria para reconstruir nuestro clan. Tenías un futuro ante ti, el universo entero pudo haber sido tuyo, pero pensaste que podías tener más ¿no es así?

Sí, el peliazul recordó fugazmente ese incidente. Un sueño al que no dio mayor importancia, un sueño que imaginó ser producto de sus más grandes deseos y que sin embargo con un simple "sí, lo deseo" había logrado darle un giro de 360 grados a su vida… y ahora a la de todo el mundo.

Black Star estaba perdido y no había marcha atrás. No existía salvación ¿o sí?

No, no la hay. Pronto volveré y seré yo quien haga que todos reconozcan la grandeza de nuestro clan. Nunca más tendré miedo de nada porque todas ellas desaparecerán.

Ellas ¿Las brujas, cierto?

Sí, todas ellas. No quedará ninguna.

El peliazul se detuvo a la orilla de un lago, del otro lado de éste se encontraba su destino. La luz de la luna que se reflejaba sobre el agua le daba un color rojizo y el suave murmullo del viento entre las hojas de los árboles le recordaba las más terribles de sus pesadillas. Las voces de las victimas alzándose para pedir clemencia. Dio un paso, acercándose al final.

Black Star…

Una voz, elevándose entre todas las existentes. O quizá fuera su imaginación.

Black Star…

O la voz fantasmal de su mente.

¡Black Star, no vallas!

Su cuerpo se detuvo al sentir una calidez rodearle y extendiéndose a partir de su espalda. Entonces un dulce aroma lo envolvió. Quién dijera que las camelias no tenían aroma estaba muy equivocado, él conocía una que sí.

No, quien no debe venir eres tú. Pensó.

–Black Star, no vallas. Hay algo tétrico cruzando ese lago, puedo sentirlo –la voz amable de la chica llenando sus oídos.

¿Por qué has venido?

Deseó decirle, pero de su garganta nada salió.

¿Es que no te traté de la peor manera? ¿Es que no te ordené que te largaras?

Pensó, pero con horror sintió (vio, como si de alguna manera pudiera ser capaz de contemplarse fuera de su propio cuerpo) que se volvía lentamente para quedar frente a ella.

Notó el rastro cenizo de las lágrimas recién derramadas, surcos que se perdían de vista al llegar a la barbilla, pero que con toda seguridad siguieron su camino hasta el cuello de la chica y un poco más allá.

Su vista recorrió ese camino, deteniéndose en el escote de su arma.

–Tsubaki –su voz ronca hecha un murmullo, cargada de emoción, de calor.

–Bla… –sus dedos posándose en los labios de la chica, impidiéndole seguir hablando.

–Tsubaki… –volvió a pronunciar su nombre– Perdóname.

La besó, suavemente, atrayéndola hacia él por la cintura.

Tsubaki se sorprendió.

Perdóname.

Eso no era propio de su Técnico, del chico ególatra que ella conocía. Algo estaba mal y sólo existía una forma de saberlo.

Sí, acércate lo suficiente para que pueda devorar tu alma…

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Chrona y Ragnarok no supieron que hacer ante la presencia de dios de la muerte. El ser negrusco simplemente dejó que sus manos se apoyaran sobre la cabeza de la chica, tratando de pasar desapercibido (como si eso fuera realmente posible).

–No creo que esto tenga que ser necesario –Spirit volteó al escuchar la voz de su hija.

–¡Maka chan! –abalanzándosele para recibir un característico golpe de la rubia.

–Tú misma debiste de sentir una onda mágica, Maka chan –dijo el dios.

–Debe de haber alguna explicación para todo esto, ¿verdad Chrona? –habló la chica de las coletas, al mismo tiempo en que la veía directamente a los ojos. La pelirrosa titubeó por un instante, pero finalmente asintió con un movimiento de la cabeza.

Shinigami sama guardó silencio observando la situación.

–Bien, queremos escuchar esa explicación.

Y fue así como la hija de Medusa comenzó su relato.

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Las manos del peliazul resbalaron hasta las caderas de la chica, apartando las distancias entre sus cuerpos. Tsubaki dio un respingo, tratando de separarse pero las manos de su Técnico no se lo permitieron, apretándola aún más y su instinto femenino despertó.

Sí, acércate más…

El beso fue correspondido totalmente, permitiendo que las lenguas se rozaran.

"Está mal", pensó ella. "Algo está pasando…"

No pienses, sólo acércate…

Las manos del chico subieron dibujando el contorno de las formas curvilíneas, apretando ambos pechos, como si se tratara de un par de frutos. Ella gimió débilmente y él se atrevió a ir un poco más allá, siguiendo su camino ascendente hasta tocar la piel expuesta del cuello, hasta introducir la mano izquierda por debajo de la ropa y tocar el hombro y el omóplato. Su boca se separó de la gemela para ahora hacer de sus delicias el cuello y dejar un rastro de saliva húmeda sobre él, imaginando que esa misma humedad inundaba las partes femeninas más cálidas. El pensamiento le obligo a abandonar el pecho y bajar la mano hasta tocarla, por encima de la tela, acariciándola, rozándola. Esta vez Tsubaki gimió más alto.

"Está mal", pensó nuevamente pero una oleada de calor invadió su cuerpo entero y cualquier forma de reproche murió en su garganta.

Tsubaki…

CONTINUARÁ…

Notas de la autora:

¿Me han perdonado? ¿O será que ahora me odian más? No, por favor. Ténganme piedad. Bueno, quizá si les digo que me dedicaré a terminar esto en mis vacaciones o incluso antes. Quiero comenzar otra historia. Sí, un KidxChrona.

Gracias a: Noche, moonlighting uchiha, LADY ANETTE, Tsukimine12, Tsubaki2345, Lilith Lacie Kiryu, yuki-chan22, Nikolas Sur, Lore Kagamine, por sus reviews.

Matta au!