Capitulo 2
La reservación, entre recuerdos y preocupaciones
A ojos de EdwJake
Aún no podía creer que me encontraba de vuelta en Forks… en cada curva que tomaba a toda velocidad contemplaba el verde intenso y adoraba el clima de aquel lugar, pero sin duda que no podía quéjame de mi vida naval… aquello habían sido los mejores años de mi vida.
-De seguro la abuela estará esperándote con muchos regalos y el abuelo Billy se morirá de gusto al verte-
Hablaba Idalí mientras me adentraba a la autopista de tierra comenzando a recordar varias anécdotas perdiéndome en mis recuerdos en el buque Spes Albam donde uno en particular golpeaba mis memorias sobre lo que le ocultaba a mis padres.
=(Flashback)=
Era de noche y las alarmas comenzaron a sonar.
"De seguro un maldito simulacro"
Pensé y me cobijé en la litera hasta que escuche a Klaus lanzarse de la parte de arriba de ésta y tomando sus cosas comenzó a zarandearme para hacerme levantar.
-¿Rajky?... despierte- pero yo me sacudía alegando que no me iba a levantar por un maldito simulacro a lo que él alegó rápidamente.
-Con todo respeto, no creo que esto sea un simulacro señor-
Me giré para verlo y éste comenzaba a explicarme que las sirenas sonaban distintas… la verdad no sabía cómo lo notaba pero de lo que si me podía percatar era que ya debían de haberse apagado hace rato.
-¡Maldita sea!- soltaba yo levantándome velozmente y tomando mis cosas salí junto a mi mejor amigo a la cubierta del buque donde se daba lugar una tormenta de los mil demonios.
-Ve a ver dónde demonios está el capitán-
Le gritaba yo a Klaus ya que el diluvio que caía era de lobos y pumas… ya que la frase de llovían perros y gatos no entraban en lo que sucedía en ese momento.
Observé como se perdía el chico dando tumbos por estribor tomándose de donde podía mientras yo me dirigía a ver donde se encontraban los demás.
Unos corrían por aquí y otros por allá mientras yo me percataba como una de las guayas que atravesaba la línea de crujía se desprendían de golpe rebanando a cuatro de nuestros hombres de un solo zarpazo… yo fui lo más veloz que pude logrando saltar y esquivar aquella guillotina que había acabando con la vida de aquellos jóvenes que estudiaban con nosotros.
Decidí ir por donde había bajado Klaus mientras las olas golpeaban con fuerza el barco aunque yo lo soportaba con normalidad y trataba de mantener al Spes Albam equilibrado gracias a mi don.
Comencé a gritar el nombre del capitán y el de mi mejor amigo a ver cuál de los dos aparecía primero.
Pero por mi mala suerte encontré a Klaus tirado en el suelo de la proa atravesado por uno de los ganchos que sostenían los botes salvavidas.
-¡KLAAAAUS!- soltaba yo casi histérico al ver al chico inmovilizado por completo en aquella prisión entre el fierro y el suelo… saqué de golpe el metal incrustado en el piso y aún dejándoselo en un costado lo tomé entre mis brazos y lo llevé a refugio seguro mientras podía ver como aquel diluvio comenzaba a ceder.
=(Fin del Flashback)=
-¿EdwJake?- yo volteaba a ver a Idalí que me sonreía observándome extrañada mientras que tía Leah alegaba que si íbamos a pasar todo el día en el auto.
Yo abría la puerta mientras ella salía del auto y me preguntaba.
-¿Escuchaste todo lo que te dije?... parecías distraído-
Yo negaba con la cabeza mientras recopilaba en mi cabeza lo poco que había escuchado.
-Quieres trabajar con tía Alice en la agencia de festejos para así ayudar a tu madre, ¿no?- ella asentía mientras que yo internamente daba gracias a dios de que había escuchado bien.
-Pues no veo por qué no… aunque ¿la verdad? ¿No entiendo por qué?... sabes que puedo darte todo lo que desees-
Comencé a caminar hacia la casa del abuelo mientras ella alegaba que no deseaba que yo la mantuviera hasta que fuésemos marido y mujer… rodé los ojos y entre a la casa donde lo primero que vi fue unos cabellos plateados y una cara que me sonreía desde una silla de ruedas eléctrica.
-Mi gran abuelo Billy toro sentado Black- éste me lanzaba un manotazo mientras yo moría de risas y luego ambos nos abrazábamos con fuerza.
-El galán de los navíos americanos- yo alzaba una ceja a modo de sobrado mientras él negaba con la cabeza.
Comenzamos a conversar de todo un poco mientras entraban dos chicas idénticas suponiendo que se trataban de tía Rebecca y tía Rachel.
Ambas me miraban para luego gritar como locas.
-¡TU ERES EDWJAKEEE!... AAAAHHHH…- yo me levantaba de la silla y gritaba junto con ellas las cuales se tomaron de las manos brincando como locas y yo me les unía al vitoreo como si fuese una loca perdida.
Leah, Billy e Idalí reían a mares al verme en esas mientras ambas mujeres me abrazaban y me llenaban de besos alegando que parecía al muñeco de la Barbie.
Yo negaba con la cabeza respondiendo que era aún más apuesto y observaba a Idalí la cual me miraba como diciendo tienes razón pero eres un creído.
La abuela Sue también se acercaba a saludarme y a darme la bendición Quileute para luego observar a lo lejos a tío Sam cortando leña en las afueras.
Me disculpe con los presentes mientras salía hacia la parte trasera de la casa y lo observaba detenidamente mientras éste decía sin observarme.
-Ahora sin duda pasaré a segundo plano… ya llegó por quien lloraba esta niña-
Yo sonreía y bajaba las escaleras para detener el golpe del hacha que éste iba a infundir en el trozo de madera dejando el hacha en el aire para luego clavarla de golpe en el trozo de madera dividiéndolo en dos.
Él volteaba a verme y me hacía una mueca algo parecida a una sonrisa.
-¿Cómo estas tío Sami?- éste fruncía el ceño y alegaba que estaba bien aunque algo molesto ya que contemplaba que aún no había madurado.
-Pues se hace lo que se puede-
Los demás Quileutes llegaban a la casa y entre bromas y preguntas pasamos el rato mientras Sam seguía en lo suyo… a veces deseaba tener el don de mi padre Edward y así leer la mente de todos sin tener que tratar de imaginar lo que pensaban.
Ya tenía dieciocho años de edad aunque había alcanzado la madurez a los siete, mi padre Jacob estaba seguro que lograría despertar mis genes en algún momento, aunque aquello me aterraba, convertirme en una bestia de cuatro patas sin duda no era lo mío… prefería mis dones de vampiro aunque yo adoraba mis raíces indias.
Supongo que lo único que deseaba era que aquello sucediera para lograr entrar en la mente de los demás Quileutes y así mismo la de Tío Sam que era la que me importaba explorar.
Pasamos toda la tarde entre bromas y atracones de comida aunque yo era de poco comer comida humana, sin duda había despertado una pasión por la sangre humana y aunque odiaba tener que ocultar aquella adicción no podía parar de sentir esas ganas de beber aquel divino néctar aunque ahora se me haría difícil y por más que mis ojos no se tornaban completamente rojos como les ocurría a los demás vampiros si tomaban un cierto color vino tinto que a veces lograba ocultar.
Comenzaron a poner música mientras yo sacaba a bailar a Idalí y está encantada se tomaba de mi cuello observándome con ojos devotos.
-¿Te he dicho que cada vez que te veo estas más hermosa?-
Ella se ruborizaba y alegaba que no lo había hecho desde que llegue así que se lo repetí mientras le daba un dulce beso en los labios que fue interrumpido por Sam al pasarnos por un lado y tropezarnos con toda la intención del mundo claro está.
Idalí miraba de malas a su padre mientras yo reía al ver como este trataba de que no hubiese contacto físico entre nosotros.
Una de mis tías bailaba como loca dando giros tomando por el brazo a su gemela y comenzando a hacer coreografías tontas haciendo que todos rieran hasta que Rebecca soltó a Rachel y esta cayó sobre la mesa haciendo que el cuchillo que se encontraba allí le cortara la mano.
Ella alzaba la mano divertida al ver que se había cortado mientras Sue se asustaba al ver aquel poco de sangre y yo trataba de no respirar.
-¡Maldición!-
Soltaba yo deteniéndome al ver toda aquella sangre mientras el abuelo decía mi nombre para hacerme voltear a verle.
-¿Estás bien?- yo negaba con la cabeza mientras comenzaba a caminar hacia la puerta e Idalí caminaba detrás de mi alegando que solo era un poquito de sangre.
-Lo siento hermosa, debo irme- le di un tierno beso y salí de aquel lugar disculpándome con todos, tomé el volvo y lo arranqué velozmente mientras observaba el rostro descompuesto de Idalí que me miraba desde la puerta.
Comencé a conducir tan rápido como podía tratando de controlar aquel deseo de sangre humana mientras comenzaba a recordar aquella noche de diluvio, donde comencé a sentir aquel deseo prohibido.
=(Flashback)=
Yo caminaba de un lado a otro dentro de una de las habitaciones… ni siquiera me había percatado de quien era aquel lujoso camarote hasta que divisé la gorra del almirante.
Aquello era lo de menos el chico se desangraba a mares con el hígado y el riñón destrozado mientras me decía desde el sofá donde lo había acostado.
-¿Rajky?... tu puedes curarme, solo… solo tú puedes, voy a morir, aquí…- comenzaba a quejarse de dolor haciéndome voltear a verle. –Aquí no hay los recursos para una intervención de esta magnitud… se lo ruego, mi señor-
Allí volvía con ese maldito tonito complaciente y aquel empeño suyo de tratarme de usted… no podía pensar con claridad, por un lado estaba mi integridad Cullen… aquella promesa de no beber sangre humana y mucho menos de trasformar a alguien… pero mi abuelo lo había hecho en una oportunidad con papá Edward y sin duda esta era las mismas circunstancias, no podía dejar morir a Klaus… él era mi mejor amigo… habíamos estudiado juntos desde que entré a la academia y fue el único que logró ver lo que realmente era y aún así, siguió siendo incondicional conmigo.
Sería aun más inhumano el dejarlo morir teniendo el don de detener aquello… me arrodillé frente a él y le solté acariciándole el cabello.
-No es nada agradable Klaus, sientes que te están arrancando la piel desde adentro con fierros calientes o eso me explicó mi padre-
Él trataba de sonreírme afirmando que aquello era lo de menos y comenzó con aquellas palabras que me hacían sentir incomodo.
-Seria aún más doloroso el morir y no verle más-
Yo sabía de antemano que el chico era como una especie de Pansexual emo… o algo por el estilo… era sufrido… creo que el doble que mi padre Edward y eso era ya decir mucho, tenía una extraña fijación en mi aunque yo vivía hablándole constantemente de mi amor por Idalí.
El chico trataba de respirar con dificultad mientras que yo trataba de dividir en dos el trozo de fierro que lo atravesaba tratando de no hacerle más daño.
Lo saqué poco a poco y el chico gritaba de dolor… apreté fuertemente su herida y aquel poco de sangre me incitaba a que lo hiciera, tenía días sin cazar y sentía aquel enorme deseo de beber sangre así que apartando su rostro hacia un lado le susurre al oído.
-Roguemos porque sobrevivas amigo mío-
Y dicho aquello clavé mis dientes en su cuello sintiendo por primera vez lo que era beber sangre humana directo del envase como decía mi tío Jasper.
Era como más espesa, más dulce… mucho más apetecible que la de animal… sentí aquel gozo en mi interior sin detenerme mientras escuchaba la voz del muchacho que decía.
-Si muero, por lo menos que sea en tus brazos-
Aquello hizo que yo lo soltara rápidamente, muy a mi pesar observando cómo se comenzaba a retorcer de dolor ante la ponzoña… por aquellos tres días nos encerramos en el cuarto de maquinas del Buque hasta que logró salir de aquel calvario para comenzar otro mucho peor… el de su sed de sangre.
=(Fin de Flashback)=
Llegué a la casa tratando de olvidar toda aquella locura que había sucedido en casa de mi abuelo pero al ver a mi padre Jake trancando el teléfono imaginé que tía Leah le había llamado.
Entré y todos me miraban mientras yo decía sin ver a ninguno a la cara.
-Voy a cambiarme, ¿quién quiere ir de caza?- tío Emmett era el primero en saltar siendo seguido por Jasper quien trataba de infundir su don de paz sobre mi persona.
Subí y entré a mi habitación y más atrás entraba papá Jake que me decía en un tono tranquilo.
-¿Estás bien?- yo me sacaba la camisa y el pantalón de mezclilla colocándome un jeans y buscando una camiseta cualquiera.
-Estoy bien Jake- él sabía que cuando le llamaba por su nombre diminutivo era que estaba molesto y que no quería hablar del tema.
-Sabes que puedes hablar conmigo de lo que desees ¿está bien?- yo le asentía después de ponerme la camiseta.
-¿Vas con nosotros?- él negaba con la cabeza alegando que se quedaría con mi padre a ver una película.
-Bien…- le palmeé el hombro mientras me despedía y bajaba rápidamente las escaleras saliendo de la casa sin ver a mi padre Edward siendo escoltado por Emmett y Jasper… era extraño pero aunque él pensara que yo lo detestaba en realidad era un profundo respeto lo que sentía por él y el discutir solo me hacía daño ya que el poseía un carácter de los mil demonios y yo no me quedaba atrás tan solo el pensar faltarle al respeto para mí era como maldecir mis raíces y escupir sobre cualquiera de los dos escudos familiares.
Al salir lancé una mirada furtiva al interior de la casa y contemplé que mi padre Jacob abrazaba a mi otro padre el cual me miraba fijamente con cara de escupir todo lo que estaba sintiendo ante lo que de seguro ya se estaban sospechando.
Antes del regreso de EdwJake a casa
A ojos de Edward
Después de que Jacob durmiera una siesta bajamos y encontramos a Emmett y a Jasper jugando póker… nos sentamos a jugar con ellos mientras después de tanto pensármelo le suelto a Jasper.
-Necesito un favor tuyo-
Jacob se cruzaba de brazos alegando que porque no dejaba que él hablara con Idalí primero a lo que yo respondí.
-Por qué creo que Jasper tiene mayor poder de convencimiento que la chica-
El cachorro suspiraba y se encogía de hombros mientras Jasper preguntaba que deseaba yo que me averiguara.
-Pues tenemos las sospechas de que EdwJake está bebiendo sangre humana-
A lo que Emmett respondió.
-¿Y?... lo hizo de pequeño ¿No?... el propio Carlisle se la daba- a lo que yo respondía.
-Me refiero a que creo que está matando personas, Emmett-
Jasper cantaba Póker mientras alegaba después de soltar las cartas en la mesa.
-Pues hablaré con él, pero si esta haciéndolo no creo que lo vaya a soltar así como así-
El teléfono comenzaba a sonar y Jacob era quien lo tomaba.
-¿Diga?- él volteaba a verme después de unos minutos de conversación donde se escuchaba la voz de Leah contar como EdwJake había dejado la reunión familiar a causa de lo sucedido con una de sus tías.
Justo en ese momento observamos el volvo estacionarse y a EdwJake subiendo las escaleras con la cara más aturdida que le había podido ver en mi vida invitándonos a ir de cacería.
Como siempre Emmett y Jasper era los primeros en apuntarse mientras que Jacob subía a hablar con él y yo le soltaba a Jasper.
-¿Te estás dando cuenta?... Mira como me evita, él sabe que yo lo sospecho y esa llamada de Leah me lo ha corroborado-
-¿Y qué con eso?- soltaba Emmett haciéndome fruncir el ceño.
-¿Cómo que, qué con eso?... Esta asesinando Emmett ¿no te das cuenta?-
A lo que él alegó.
-Como si tú no lo hiciste en tu juventud-
Yo lo observaba fulminándolo con la mirada mientras Jasper tratando de controlar los ánimos y me soltaba palmeándome el hombro.
-Haré lo que pueda Edward, pero debes de ser considerado con él… el pretender reprender a un hijo por fumar siendo el padre un consumidor de opio no ayuda en nada a que el chico vea el mal que está causando-
Como siempre Jasper tenía la razón y yo simplemente debía de aguantarme las ganas de recriminarle el porqué de todo esto.
El chico bajo las escaleras y sin tan siquiera darme un saludo o una despedida se fue junto a sus tíos mientras Jacob después de bajar las escaleras me soltaba en un tono dulce abrazándome por la cintura.
-Solo se paciente con el muchacho Edward… no le estoy dando la razón a EdwJake pero si a Jasper y el atacarlo de golpe con preguntas y mal genio no vamos a resolver nada-
Yo suspiraba mientras podía contemplar como mi hijo me daba una mirada de refilón como tratando de leer mi rostro para luego perderse entre los árboles.
Me senté en el sofá y recogiendo los naipes solo por tratar de controlarme le solté en un tono dolido.
-Dios sabe cuánto amo a ese muchacho, pero pareciera que él me detesta a morir-
Jacob negaba con la cabeza mientras tomaba el control de la televisión y lo encendía comenzando a hacer zapping.
-Él no te odia, simplemente es tan idéntico a ti que chocan por ese mal carácter que poseen ambos-
Yo suspiraba recostándome en el sofá mientras Jacob hacía lo mismo tomándome del brazo y dándole volumen al televisor deteniéndose en una película de comedia se recostaba de mi hombro mientras yo le soltaba acariciándole la pierna.
-Supongo que tienes razón- él afirmaba que así era y que no me hiciera películas locas en la mente, pero aquello sin duda no ayudaba mucho, en mi mente solo pasaba el rostro de todas las personas que había matado en mis años de rebeldía perturbando aún más mi mente sintiendo que no estaba haciendo un buen trabajo con EdwJake y que más que ser un ejemplo a seguir era solo la oveja negra de esta familia y que el chico muy a mi pesar estaba siguiendo mi mal ejemplo.
Solo rogaba que Jasper pudiera disipar mis temores y que tan solo era suposiciones locas de mi parte… suspiré tratando de despejar mi mente y disfrutar ese momento de comedia americana junto a mi cachorro.
