Capitulo 4
Visita y coincidencias inesperadas
A ojos de EdwJake
El timbre del celular que resonaba a todo eco en la habitación fue lo que me hizo despertar de golpe observando que aún estaba en la habitación de mi madre completamente solo... Comencé a estrujarme los ojos y a parpadear tratando de que las pupilas se adaptaran a la luz... Tomé el celular que se encontraba en la mesa y observé que era una llamada de mi padre Edward.
-¿Aló?... Sí papá... Acabo de despertarme-
Le respondía yo aún somnoliento mientras escuchaba lo que me pediría a continuación.
-Me gustaría que vinieras al hospital a eso de las tres de la tarde, y así hablamos a solas como tú mismo me lo has pedido ayer ¿te parece?-
Yo suspiraba mientras observaba la hora en mi reloj de pulso contemplando que eran las diez de la mañana y me daba tiempo de ir a buscar a Idalí.
-Eemmm... Sí, sí... Me parece perfecto papá, a las tres me pasó por allá-
Éste me asentía encantado mientras me despedía de él y trancando la llamada observo que tengo un mensaje de texto y un E-Mail, abriendo primero el mensaje de texto que decía.
"Buenos días... Lamento mucho lo de anoche, saldré a eso de las once de la mañana ya que no tendré clase de francés y mi última clase es la de mi padrino Jacob, te amo... Besos"
Yo pulsaba responder y le escribía.
"Buenos días amor... Estaré allí... También te amo... Bye"
Cerré la aplicación y abrí la de los correos encontrándome con la respuesta de Klaus al correo de anoche.
E-Mail:
"Allí estaré Rajky"
Sonreí... Klaus siempre era así... Me hacía acordar mucho a mi Tío Jasper era claro, corto y preciso aunque en persona sí que sabia expresar muy bien sus sentimientos para conmigo... En eso no se inhibía en nada... Observando al techo volví a perderme en uno de mis recuerdos.
=(Flashback)=
Me encontraba en mi camarote... Eran los primeros años de la academia donde Klaus y yo solo éramos cadetes, aún no sabía que yo era un vampiro hibrido y por consiguiente él aún era un mortal.
Observaba el colchón de la litera justo como observaba el techo de la habitación de mi madre mientras escuchaba decir a Klaus.
-¿Señor?- yo pestañaba y le respondía con una simple afirmación de mis labios a lo que el soltó.
-No puedo dormir- yo me volteaba hacia la pared mientras le preguntaba que podía hacer por él.
-Estoy acostumbrado a dormir acompañado de mi hermana-
Yo sonreía y le respondía.
-Pues no me pondré vestido Klaus, pero si quieres puedes dormir a mi lado-
El chico no se lo pensó dos veces y saltando de la parte de arriba se acomodó a mi lado mientras me preguntaba como si nada.
-¿Puedo abrazarle?-
Yo abría grande los ojos aunque él no lograba ver aquel gesto, sin duda cualquier otra persona lo hubiese estampado contra la pared de un puñetazo, pero al tener dos padres del mismo género que se amaban aquello simplemente me hacía reír.
-Sabes que estoy comprometido-
A lo que él respondió.
-No le estoy pidiendo matrimonio, simplemente que me deje abrazarle-
Aquello sin duda me hacía reír, aunque lo hacía por lo bajo mientras le decía en un tono serio.
-¿Te gustan los hombres Klaus?- él me respondía de lo más normal.
-No señor... Solo me gusta usted-
Era estúpido, pero aquello me hacía ruborizar mientras yo negaba con la cabeza, fue la primera declaración suya hacia mí.
-Pues me halagas, eres uno de los cadetes que más atrae a las féminas y prefieres decirme a mí que te gusto cuando puedes tener cualquier mujer que desees-
Él respondía en un tono molesto aunque jovial.
-Pues ese es el punto señor, puedo tener a quien quiera... Menos a usted-
Aquello me dejaba sin palabras... Por unos minutos simplemente pensé en Idalí y en lo que diría si supiera que mi compañero de habitación era "especial" como lo eran mis padres.
-¿Señor?- volvía a sacarme de mis pensamientos con aquella manía suya de tratarme de usted.
-Dime Klaus-
-¿De dónde proviene su segundo nombre?- yo me colocaba de frente mientras él se encontraba de lado y frente a mí.
-Es Quileute... Y significa Príncipe... Me lo colocó mi padre Edward-
-¡Pero su padre Edward no es Quileute!- a lo que yo respondí.
-No, el Quileute es mi otro padre-
Él se quedaba callado por unos segundos mientras alegaba.
-Que irónico... Sus padres son gays... ¿Y aun así no me da un poco de aliento?-
Yo sonreía mientras me colocaba las manos detrás de la cabeza a modo de almohada.
-El hecho de... no implica que... Klaus-
A lo que él replico rápidamente.
-Creo que han sido malos padres-
Yo volteaba a verle mientras él proseguía.
-Así es… no le han enseñado nada bueno... ¿Dejaron que se comprometiera tan joven con una chica sin dejar que usted probara del fruto prohibido?-
Yo volvía a sonreír mientras preguntaba.
-¿Por qué es fruto prohibido?... Mis padres no tienen ningún problema en demostrar su amor... Ya lo hicieron público-
Éste chasqueaba los dientes mientras alegaba de lo más normal.
-Lo dicho, son malos padres... Disfrutan del mejor amor del mundo mientras usted se enfrasca en ser... "Normal"-
Dijo aquello haciendo las comillas en el aire mientras yo arqueaba las cejas... Si aquí el normal era él... Yo era un vampiro sediento de sangre a punto de llegar a la edad de convertirme en un lobo gigantesco, pero imaginaba el punto al que hacía referencia.
-Pues... Ellos no han decidido por mí... Lo de Idalí y yo es algo... Mmm... Especial... Y ese sentimiento es para siempre-
A lo que el chico respondió.
-Nada es para siempre señor... Salvo que sea un vampiro-
Aquello me tensó por completo el cuerpo, volví a acomodarme de medio lado sin decir nada.
Después de un rato el chico se dio la vuelta pegando su espalda a la mía mientras soltaba en un tono sutil.
-Buenas noches Rajky-
Yo escuchaba aquel diminutivo que había inventado el chico hacia mi segundo nombre imaginando que dicho nombre le había agradado.
-Buenas noches Klaus-
Le soltaba yo amablemente mientras poco a poco nos fuimos quedando dormidos.
=(Fin del Flashback)=
Me levanté de golpe al ver que se me hacía tarde para recoger a Idalí y saliendo rápidamente de la habitación de mi madre choco con tía Alice en el pasillo del segundo piso.
-Lo siento- le solté mientras ella me gritaba desde el pasillo ya que yo había entrado a mi habitación.
-No te apures… llegarás justo a tiempo… y por cierto, pórtate bien-
No sé que habría visto tía Alice pero sin duda no me iba a detener si era alguna maldad en contra de algún pelmazo.
Me cambié tan rápido que creí que rompería la ropa… me asee y salí por la ventana hacia el garaje donde observé que no había ninguno de los dos autos que me gustaban.
-Sin duda tendré que exigir uno propio-
Pensé mientras tomaba las llaves de la moto de Jacob encendiéndola de un toque y arrancándola a toda velocidad salí picando caucho por la carretera de tierra para luego saltar de golpe a la de asfalto.
Casi a punto de llegar al colegio una patrulla suena su sirena a modo de llamar mi atención.
-Maldición-
Suelto por lo bajo mientras voy deteniéndome y la patrulla que se encontraba estacionada en una fuente de soda sale del aparcadero del lugar y se dirige donde me encuentro estacionado.
Sin duda podía haber escapado, pero amaba ver como oficiales de policía trataban de asustarme con sus bajos rangos de policías de cuarta… además siempre me habían dicho que debía de tratar de aparentar ser un humano común y corriente aunque aquello me hinchara las pelotas del fastidio.
Bajé de la motocicleta y observo el reloj… aún había tiempo para jugar con el policía.
Me acerco a la patrulla y veo que es un hombre de unos sesenta años aproximadamente y trato de aguantar las risas, sin duda era como quitarle el dulce a un bebé.
-Buenos días oficial…- observo su placa y continúo rectificando. -…disculpe, jefe Swan-
El hombre sin mirarme comienza a hacer la boleta de infracción.
-Oh vamos jefe, fueron solo unos ¿qué?... ¿ciento diez kilómetros?-
A lo que el jefe de policía respondió observando el radar de control de velocidad.
-Fueron exactamente ciento ochenta jovencito-
Soltó el viejo mientras seguía haciendo la multa, saqué mi cartera del bolsillo y le pregunté.
-Bien, ¿cuánto quiere?- El oficial alzó el rostro y dejando todo en el asiento del copiloto después de arrancar la boleta de infracción del talonario salió de la patrulla mientras me soltaba en un tono soberbio.
-Quiero tus documentos muchacho-
Yo sonreía con ironía imaginando que éste al ver mis papeles de teniente de la naval se disculparía conmigo… le entrego mis documentos y éste pasa por alto mi carnet militar y suelta en un tono que no denotaba asombro.
-Teniente EdwJake Rajkumar Cullen Black- éste me miraba y yo le asentía con una amplia sonrisa a lo que él respondió.
-¿Tengo cara de payaso muchacho?- aquello me dejo sin saber que decir… simplemente negué con la cabeza y bajé la mirada.
"Maldito viejo, ¿no debería estar ya jubilado?"
Pensé mientras él me soltaba de golpe.
-Eres tú el hijo adoptivo de Edward y Jacob ¿no es así?-
Yo le asentía esperando que aparte de amargado no fuese también homofóbico.
-¿Y a donde ibas con tanta prisa?- yo le respondía en un tono amable.
-Me dirigía al colegio Forks señor, iba a buscar a mi novia-
-Mmm… la sobrina/nieta de Billy Black ¿no?- yo le asentía sin comprender como sabía aquello.
-¿Usted conoce a mi abuelo?- él asentía alegando que este era su mejor amigo, aquello si me sorprendía ya que jamás había visto al jefe Swan en casa de los Black.
-Entonces tú eres Edji… el nieto adoptivo de Billy- yo le asentí de nuevo, sí que me sorprendía que supiera tanto de mi familia y yo no sabía de sus existencia aunque imaginaba que el abuelo se dirigía al hablar de mi persona como Edji delante del jefe Swan.
Éste me entregaba mis papeles junto con la boleta mientras entraba a la patrulla soltando en un tono molesto.
-Esta vez dejaré pasar tus altanerías muchacho, pero siendo el nieto de Billy y Carlisle no deberías de actuar con tanta prepotencia tan solo porque eres un teniente millonario, cuídate-
Éste encendía el auto y observando hacia atrás ponía en marcha el vehículo de reversa para dar la vuelta en U y retirarse del lugar.
Me quedé observando la patrulla como idiota mientras sus palabras me retumbaban en la cabeza.
"¿Yo era altanero?... Jamás he sido altanero por ser quien soy ¿O sí?"
Comencé a caminar sintiendo por primera vez que me habían dado de mi propia medicina.
Suspiré y traté de no pensar en eso pero sin duda el viejo me había dado en la madre… tomé la moto y la encendí dando las dos vueltas que me faltaban para llegar al aparcadero del colegio donde me estacioné aún pensando en las palabras de aquel hombre.
Bajé del vehículo mientras observaba a lo lejos un montón de chicas que me observaban y reían hablando entre ellas, no le di importancia y contemplando que ya eran las once y media de la mañana entré al colegio buscando el aula de clases de literatura.
Subí al segundo piso y allí estaba el salón donde mi padre aún estaba dando la clase a pesar que ya se había pasado la hora.
Una chica a la que ya conocía recitaba un poema sobre lo asquerosa que era la vida, observando su vestimenta supuse que se había vuelto una emo de esas que se laceraban las muñecas y sonreí al escuchar aquel lastimero poema suyo recostándome de la puerta donde el balbuceo de las chicas no se hacían esperar e Idalí me miraba sonriéndome ampliamente mientras yo le saludaba desde la puerta y mi padre golpeaba la mesa para hacerlos callar a todos y pedirle a la chica que prosiguiera.
Ésta me miraba de malas mientras yo le hacía un ademán para que prosiguiera.
La chica continuaba después de voltearme los ojos mientras Idalí rodaba los de ella a modo de fastidio y yo me sentaba en uno de los pupitres, Jacob me miraba frunciendo el ceño mientras la joven seguía leyendo hasta que terminó aquel doloroso e insufrible poema observando que nadie le aplaudía yo lo comencé a hacer mientras Jacob se cubría el rostro con las manos y negaba con la cabeza.
Idalí reía junto con sus amigas mientras la chica me fulminaba con la mirada.
-Gracias Drarry, muy… intenso-
Soltó mi padre de seguro sin saber a ciencia cierta cómo catalogar aquello sin lastimar a la joven ésta caminaba hacia su asiento que era el que estaba a mi lado.
-¡Alucinante!- le solté en un tono jovial lo cual respondió observándome con cara de pocos amigos.
-Pinta un bosque y piérdete en el, niñito-
-Uuuyyyy... qué carácter, Mmm… ¿Drarry?... ¿No?-
La chica me ignoraba mientras las demás reían y suspiraban junto con Idalí al verme como conversaba con la joven.
-Para mañana expondrán Frederick, Idalí y Laura después de la clase de algebra para que ya solo nos queden el grupo de Julia, Neil y Nessie-
Soltaba mi padre observando que la chica se levantaba de su asiento y yo hacía lo mismo atravesándome por donde ella pensaba pasar. Ésta me clavaba la mirada mientras yo le sonreía y le guiñaba un ojo.
-Deja de ser tan engreído maldito niño de papá- la chica me daba un pisotón y yo actuaba que aquello me había dolido hasta que salió del salón y comencé a reír acercándome al escritorio de mi padre y éste me soltaba en un tono recriminatorio.
-Deja de molestar a mis alumnos EdwJake-
Ya conocía a la chica desde el cuarto año cuando todos trataron de ridiculizarla en el baile de verano y yo la había salvado de aquello aunque ella jamás se enteró… no la odiaba, al contrario… me agradaba que fuera tan original y que a pesar de que todos la criticaban ella siempre era ella.
-Vamos Pa solo estoy bromeando-
Sentí como Idalí me abrazaba por detrás y yo sonreía tratando de girarme para tomarla entre mis brazos.
-Eres tan malo, jajajajaja- Jacob le recriminaba a Idalí que me riera mis maldades mientras tomaba sus cosas y comenzaba a caminar hacia las afueras del salón.
-¿A dónde vas?- Jake me respondía que iría al hospital a ver a mi padre, sin duda estos dos no se cansaban el uno del otro.
-Aaahhh… justo el me llamo hoy y dijo que si podíamos encontrarnos más tarde- este me asentía alegando que ya lo sabía y dándole un beso a Idalí se retiro del lugar abrazándome con fuerza soltándome en Quileute que me amaba a lo que yo respondí de igual manera.
Yo abrazaba a Idalí por los hombros mientras salía de las instalaciones rumbo hacia la moto donde observaba una pequeña nota que decía.
"Si me chocas la moto juro que estarás castigado el resto de tus siglos"
Yo soltaba una carcajada observando a lo lejos el auto de mi padre mientras Idalí al ver que las chicas me miraban con cara de fans al ver a su actor favorito me plantaba un apasionado beso que me hacía perder la compostura abrazándola con fuerza llevando una de mis manos hacia su trasero.
-¿EdwJake… qué haces?-
Yo sonreía alegando que solo hacía lo que ella me estaba incitando a hacer mientras escuchaba una voz que jamás pensé encontrar en aquel lugar.
-Eso te pasa por andar con niñas insulsas que solo sueñan con la noche de su boda y duermen con peluches de Hello Kitty-
Yo levantaba el rostro mientras que Idalí volteaba a verla bufando por la nariz al ver de quien se trataba.
-¿Tú qué haces aquí Bree?- mi prima la ignoraba y pasándole por un lado me abrazaba con fuerzas mientras respondía.
-Vine a ver a mi primo, ¿no te das cuenta estúpida?-
Idalí me fulminaba con la mirada y yo apartaba a Bree tomándola por las muñecas mientras le respondía.
-Pudiste esperarme en la casa Bree- a lo que la chica respondió.
-Sabía que te encontrarías acá buscando a la indiecita…- yo la interrumpía para soltarle molesto.
-Te recuerdo que yo también tengo sangre india Bree, así que mide tus palabras-
Ésta bufaba por la nariz y alegaba que para ella yo era un Cullen y que aunque apreciaba a Jacob no tenía porque ser admiradora de los Quileutes y de aquel montón de lobos.
Yo tomaba la moto y me montaba sobre ésta mientras le pedía a Idalí que subiera al vehículo.
Ésta lo hacía y abrazándome con fuerzas me daba un tierno beso en la mejilla sonriéndole a modo de chocancia, pero Bree no se quedaba con esas y soltaba.
-Nos vemos más tarde primito… ya dejé mis maletas en tu habitación-
Ésta sonreía con malicia mientras yo arrancaba la moto y escuchaba a Idalí preguntarme si aquello era cierto.
-No le hagas caso, si… ella se queda en mi habitación… pero yo me voy a dormir a la de alguno de mis tíos-
Ésta asentía y se quedaba más tranquila mientras se recostaba de mi espalda y yo comenzaba a pasearnos por todos lados alargando este momento a solas entre mi imprima y yo.
Después de un largo paseo la dejaba en su casa donde Leah y el abuelo me saludaban a lo lejos y yo volvía a retomar camino rumbo al hospital.
Llegué y bajé de la moto entrando de una vez a las instalaciones donde varias personas me saludaban a sabiendas de quien era… saqué una barra de chocolate de la máquina de golosinas y sentándome en el escritorio de la secretaria de mi padre colocaba la barra de chocolate enfrente de la regordeta mujer mientras le soltaba.
-¿Cómo está la mujer más encantadora de este hospital?-
La mujer sonreía encantada abriendo la golosina mientras agradecía el gesto y las dulces palabras alegando que era un adulador.
Me decía que mis padres estaban en el consultorio y levantándome de la mesa le doy un beso en la mejilla despidiéndome de ella tocando la puerta de manera rítmica escuchando la voz de mi padre Edward invitándome a pasar.
-Buenas, buenas… Doctor Cullen… creo que tengo un tumor cerebral que me ocasiona el tener alucinaciones-
Jacob reía mientras Edward que escribía un informe médico negaba con la cabeza con una mueca parecida a una sonrisa.
-¿Qué tipo de alucinaciones?- preguntaba mi padre siguiéndome el juego, aquello era bueno porque necesitaba que estuviera de buen humor.
-Pues acabo de ver a Bree en Forks, no sé si me estoy volviendo loco o mi mala suerte empeora a cada tanto-
Ambos se miraban las caras mientras Edward tomaba el teléfono y marcando a la casa corroboraba que en efecto Bree estaba ya en casa de los abuelos.
Yo suspiraba aliviado alegando que entonces no me estaba volviendo loco.
-¿Ya Idalí la vio?- preguntaba Jacob a lo que asentía.
-Se avecina una guerra de cuaimas-
Soltaba Edward rodando los ojos mientras Jacob se levantaba sonriendo ante las palabras de papá Edward y me preguntaba.
-¿Quieres que me quede?- yo negaba con la cabeza alegando que sería una conversación entre papá Edward y yo.
Este asentía mientras yo lo abrazaba por los hombros y lo encaminaba hacia la puerta, la cual cerré después de que este saliera del consultorio y al voltear, Edward me miraba serio cruzado de brazos.
Volví a abrir la puerta y le solté a Jacob que conversaba con la secretaria.
-Pensándolo bien, creo que será mejor que te quedes-
Jacob soltó una carcajada y volvió a entrar en la habitación observando el rostro de Edward soltándole en Quileute que cambiara el rostro.
Cerré la puerta y tomando el otro asiento para los pacientes le solté.
-Se que aún estas molesto por lo de Klaus pero juro que el vale como vampiro el doble de lo que valía como ser humano y no me arrepiento de haberlo trasformado-
Edward me miraba y luego observaba a Jacob el cual me preguntaba.
-¿Cómo lograste calmar los días de neófito de Klaus?-
A lo que yo respondí
-Pues fue sin duda difícil, los primeros días acabó con la vida de unos novatos- Edward rodaba los ojos mientras yo proseguía.
-Pero luego lo llevaba a cazar animales, aquello no le gustaba mucho pero lo controlaba por días hasta que logró una manera de saciar su sed sin matar-
Mis ojos pasaban nerviosos de Edward a Jacob una y otra vez esperando la pregunta de los setenta mil dólares.
-¡Ilústrame EdwJake!- soltaba al fin Edward a lo que yo respondí
-Su don es el atraer a las féminas, las hipnotiza… no sé… no sé que sienten ellas… pero las pone tontas babeando por él al punto de…- yo miraba a Edward y soltaba bajando la mirada.
-… de beber de su sangre estando vivas-
Ambos se miraron a la cara para luego soltar de golpe.
-¿Cómo hace para no inyectar su ponzoña?-
Yo les explicaba a Jake que éste tenía un anillo que era un dragón y la cabeza de éste era afilada, el chico la clavaba en las arterias principales como la aorta o las venas de la muñeca y las del pecho donde la sangre fluía mucho más.
-¿Tú cómo sabes todo eso?-
Preguntaba papá Edward haciéndome sentir miserable mientras le soltaba con el corazón en la boca.
-Porque yo he bebido junto con él de sus víctimas-
No tenía que levantar la cara para imaginarme el rostro de ambos, Jacob suspiraba mientras Edward se levantaba de su asiento haciendo que yo también me levantara de golpe.
-¿Qué tu qué?- preguntaba Edward en un tono de reproche mientras Jacob se posaba enfrente de mi tratando de controlar a mi otro padre.
-Lo siento, lo siento… te lo quería decir anoche pero estabas tan molesto que temí que acabaras la casa y a mí al mismo tiempo-
Edward caminaba hacia mí, Jacob se trataba de interponer y yo me escudaba de éste tratando de poner el rostro de arrepentimiento.
-¿Papi?... Perdóname ¿sí?- soltaba yo en un tono aniñado haciendo que Edward se detuviera ante el empeño de tomarme entre sus manos de seguro para volarme los dientes.
-Pero ya me había acostumbrado a la sangre humana y la de animal ya no me satisfacía…-
-Ustedes dos no pueden andar bebiendo sangre humana y dejar a las personas medio muertas-
A lo que yo alegué que no las dejábamos medio muertas, que simplemente tomábamos lo necesario… casi la misma cantidad de una transfusión de sangre y que no volvíamos a utilizar a la misma persona dos veces.
Edward se cruzaba de brazos tapándose la boca con una de sus manos mientras Jacob volteaba a verme y alegaba.
-Debes parar EdwJake, te estás haciendo adicto a eso y no vez las consecuencias-
Yo bajaba la mirada sin comprender porque era tan malo si no matábamos a nadie mientras Edward me soltaba tratando de no sonar molesto.
-No quiero que vuelvas a ver a ese muchacho- aquello me daba en las entrañas misma.
-¿Qué?... ¿Por qué?... no es justo, él no tiene la culpa… él no me ha obligado… yo quise probar como él lo hacía y me parecía excitante-
Edward me rugía y yo lo miraba de manera retadora.
-No voy a dejar de tratar a Klaus, es más… ya lo invité a Forks-
Edward me volvía a rugir y Jacob lo abrazaba llevándoselo a un lado mientras le soltaba después de darle varios besos en el rostro.
-El ojo del amo, engorda al ganado, es mejor tenerlo cerca… a lo mejor podamos cambiar sus hábitos alimenticios-
Edward no dejaba de mirarme mientras yo le respondía.
-A lo mejor Jake tiene razón papá, yo quiero que él cambie-
Aquello sin duda iba a ser difícil por no decir imposible y yo ya estaba adicto a esa manera de beber de Klaus.
-¡Bien!- fue lo único que soltó Edward mientras sacando de uno de mis bolsillos le extiendo la multa que me había dado el jefe Swan.
-Por cierto, tengo una multa, no es mucho… pero pensé que ustedes podían encargarse de esto-
A lo que Edward respondió.
-Pues vas a tener que encargarte tú de eso a ver si así maduras de una buena vez- a lo que yo respondí en un tono de fastidio.
-Por favor no me hagan volver a ver a ese viejo casca rabias del jefe Swan-
Ambos se miraron a los ojos al mismo tiempo mientras Jacob me arrancaba la boleta de infracción y alegaba que él se encargaría de eso.
Edward no se oponía ante aquello… Jake comenzó a caminar hacia mi padre dándole un beso comentando que iría a hacer unas compras para Alice y solventaría lo de la infracción.
Aquello si me había hecho pensar… Edward odiaba que Jacob lo contradijera en cosas que tenían que ver con castigos hacia mi persona y el que él reaccionara de lo más normal me dejaba pensativo.
Jacob me tomaba de la mano para que lo siguiera y dejara trabajar a mi padre… yo salía junto con él al aparcadero del hospital donde este se despedía de mi nuevamente alegando que nos veríamos luego en casa.
Me monté en la moto aún pensando la manera en la que todo aquella alharaca sobre la adicción de Klaus y mía hacia la sangre humana había pasado a ser tema cerrado por lo de la boleta.
Arranqué la moto pensando seriamente en ir de nuevo a la reservación… si algo tenía yo era que no me quedaba con las dudas de nada, así que sin pensármelo dos veces viré la moto rumbo a la casa Black.
