Capitulo 9
El recuerdo de hacer justicia y el dolor del desamor.
A ojos de Klaus Tombstone
Sin duda jamás pensé que me divertiría tanto en Forks.
Después de la jugarreta de la pitufa, como yo le llamaba a Bree, el tremendo show que se armó en la casa de los lobos me demostró que esta familia era lo que yo siempre esperé de una.
En ellos había amor, intensidad, unión, disputas familiares que no provenían de un maldito alcohólico enfermo ni de una mujer que simplemente se dejaba golpear por un hombre solo por ser más fuerte que ella.
Eran a mi parecer más auténticos que muchas familias y eso me agradaba.
Rajky se retiraba a ver qué sucedía con sus padres mientras yo me sentaba a observar a la imprima de éste escuchando a Bree bajar las escaleras.
La chica rodaba los ojos al ver que la pitufa bajaba hacia la sala y la miraba de mala gana mientras se acercaba a la madre de Rajky.
-Mira como me dejó el cabello de limpio tu hijo, más que teniente parece estilista- ésta reía ante lo que soltaba mientras la rubia le preguntaba que como era eso de que Rajky le había lavado el cabello y la india la miraba con desdén.
-Pues que ayer apostamos la primera presa y ambos perdieron teniendo que pagar castigo siendo mis sirvientes-
Rosalie sonreía acariciándole el cabello aplaudiéndole la joda que nos había impuesto Bree a Rajky y a mí haciendo que la muchacha se retorciera aún más de la rabia.
Rajky llegaba a la casa alegando que sus padres al parecer estaban haciendo las paces… que era mejor dejarlos solos a ver si se resolvían.
El teniente se sentaba al lado de su imprima y ésta le soltaba casi al segundo.
-¿Cómo es eso que le hiciste de sirviente a la resbalosa esa?-
Éste me miraba y yo miraba a Bree que seguía conversando con Rosalie, Rajky suspiraba y le decía que aquello solo había sido un juego a lo que ella seguía armándole bronca.
Él me miraba y yo trataba de no reír, sin duda conmigo no tendría que dar explicación de sus actos, sería libre de hacer y estar con quien quisiera… yo solo pedía una cosa… que me amara como yo lo amaba a él.
La chica seguía hablando y hablando hasta que Rosalie soltó en un tono de fastidio.
-Dios mío… el hablar tanto es genético o solo eres tu niña-
Rajky volteaba a ver a su madre mientras la joven se levantaba molesta del sofá justo cuando la señora Esme salía de la cocina y se le acercaba abrazándola con dulzura soltándole a su hija.
-Rosalie, no debes tratar de ese modo a Idalí-
Rosalie rodaba los ojos jugando con el cabello de Bree la cual le sonreía encantada.
-No importa abuela Esme, sé que ella jamás me va a amar-
Soltaba la chica poniendo cara de yo no fui, era irónico… Bree a mi parece era una maldita, siempre lo había dicho, pero Idalí era la propia mosquita muerta y eso me explotaba el páncreas si era que aquel órgano aún funcionaba dentro de mí.
Podía lidiar con una desgraciada tan autentica como Bree, ¿pero cómo tratar en contra de alguien que pinta una cara de ángel cuando en realidad manipula con su inocencia, moral y buenas costumbres?
Sin duda era más fácil lidiar con Bree que con ella y eso me irritaba.
-Ella si te quiere hermosa, a su manera pero lo hace-
Yo volteaba a ver a Rosalie que bufaba por la nariz y negaba con la cabeza haciéndole una trenza en el cabello a la pitufa mientras Rajky se levantaba al ver que sus padres entraban en la casa.
-¿Ya está todo bien?- preguntaba el chico observando que Edward traía a Jacob tomado de la mano el cual no respondía entrando en la cocina y Edward le hacía un gesto a su hijo de que tratara de no involucrarse.
El chico les asentía y los miraba como intranquilo, ya que tenía un típico gesto que denotaba nerviosismo y era el acariciarse mucho el cabello.
-¿Rajky?- éste me miraba y yo proseguía.
-¿Por qué no mejor dejamos a los adultos resolver sus cosas y nos damos una vuelta en el auto?-
La señora Esme asentía a mi idea afianzándola con un "Me parece perfecto".
Rosalie acercaba a Bree para que la involucráramos en el paseo y aquello me encantaba, pero observando la cara de la joven Quileute no había que ser un genio para darse cuenta que aquello le caía como una patada en el estomago.
EdwJake comenzaba a caminar hacia afuera después de tomar las llaves del Camaro abrazando a su imprima mientras yo le posaba el brazo sobre los hombros a Bree y le soltaba entre susurros.
-¡Genial!... un dos para dos… dos enamorados adelantes y dos enamorados atrás-
Ella me sonreía y soltaba divertida.
-Lo malo es que todos estamos enamorados del mismo vampiro-
Aquello me hacía reír… sin duda los sarcasmos de Bree eran más entretenidos que escucharle las babosadas a la india.
Le abrí la puerta a la pitufa que alzaba una ceja de manera irónica y me decía entrando al auto.
-¿Te comiste a un aristócrata últimamente?-
Yo negaba con la cabeza y después de cerrar la puerta y encaminarme velozmente hacia el otro lado le respondía al entrar.
-No, simplemente quiero ser cortes con mi cita-
Ésta soltaba una risotada haciendo que Idalí volteara a verla de mala gana.
-¿Cita tuya?... primero me meto a lesbiana, tarado-
Idalí rodaba los ojos cruzándose de brazos observando de malas a Rajky el cual le soltaba a Bree.
-¿Puedes comportarte Bree?- ella negaba con la cabeza alegando que no podía ser de otra manera y que si la indiecita le causaba urticaria que Rajky podría inyectarle un poco de Penemicina para que se le quitara lo estúpida.
El teniente se tapaba la cara mientras se disparaban un arsenal de insultos y yo observaba por el espejo retrovisor a Rajky que susurraba entre dientes.
-Si esto es aun sin arrancar el auto, no me quiero imaginar lo que sucederá luego-
Yo reía encantado al ver como las cuaimas se insultaban hasta que Rajky soltó molesto.
-BASTA USTEDES DOS-
Éste le tomaba ambas muñecas a Idalí sentándola en su asiento mientras me miraba a mí a modo de, "contenla ¿Quieres?"
Yo rodaba los ojos fastidiado y abrazaba a Bree para que se calmara soltándole que la besaría si no se quedaba quieta.
Ésta se sacudía acomodándose en el asiento mientras Rajky encendía el auto y lo arrancaba a toda velocidad colocando una estación de radio.
Ya en la autopista éste le tomaba de la mano a la chica sonriéndole para hacerla calmar a lo que Bree y yo nos miramos al unísono haciendo arcadas y riéndonos al mismo tiempo.
-Tarada- le soltaba yo mientras ésta me respondía.
-¿Y tú?... impotente- Yo sonreía de medio lado y le respondía.
-Zorra- ella me daba una bofetada y me respondía de vuelta.
-Maricón-
-BUENO BASTA- soltaba la chica haciendo que ambos volteáramos a verla muerto de risa mientras Bree le respondía.
Tu atiende a tu macho que yo atiendo a mi…- ésta se pensaba como catalogarme a lo que yo respondí dándole una alternativa.
-… ¿Prospecto de cita?- ésta asentía señalándome con el dedo índice mientras yo trataba de mordérselo y ella me jalaba el cabello.
-Basta ustedes dos- soltaba la voz de mi teniente a modo de orden a lo que yo me acomodaba en mi lado del asiento y Bree miraba a éste por el retrovisor de mala gana llamándolo aguafiestas.
-¿A dónde quieres ir?- le preguntaba Rajky a la chica y Bree respondía de modo normal como si se hubiesen dirigido a ella.
-¿Pues por mí?... nos vamos a un hotel y hacemos un cuarteto-
Idalí abría los ojos horrorizada haciéndose la señal de la cruz pidiéndole que fuéramos a la playa y aquello me daba una punzada en el estomago.
Si bien era cierto que el mito de que los vampiros odiábamos las cosas religiosas era falso, por mi parte detestaba todo lo que tenía que ver con Dios… yo era ateo desde muy pequeño y comencé a recordar justo el día que había regresado a mi casa después de la trasformación.
=(Flashback)=
Había llegado en la noche, llovía y mi ropa militar estaba hecha un desastre… en el camino había matado a unos cuantos… aún no lograba controlar la sed de sangre y simplemente la calmaba dándole a mi garganta lo que deseaba.
Todo estaba oscuro la puerta de la habitación de mi madre estaba entre abierta y una tenue luz dibujaba en la pared la silueta de ésta arrodillaba rezándole a una imagen religiosa.
Yo no entraba y simplemente dejando el bolso en el suelo me escabullía sigilosamente hacia la habitación de mi hermana imaginándome lo que me encontraría.
Abrí la puerta y mi progenitor manoseaba a mi hermana de tan solo trece años, la chica lloraba y le pedía dulcemente a su "Papi" que no la tocara pero la basura humana seguía destruyendo como lo había hecho todos estos años los sueños de mi hermosa hermana Agnes.
-¿Papi?... ¿Papiii?...- le soltaba yo en un tonito aniñado mientras me acercaba al hombre que se levantaba rápidamente de la cama.
-SAL DE AQUÍ NIÑO… FUERAAA- yo sonreía acercándome cautelosamente, cubriendo mi rostro entre las sombra mientras le decía.
-Padre: ser que protege a sus hijos, pilar de estos y modelo a seguir-
Éste reía de manera irónica ante mis palabras mientras se acercaba alzando sus manos para ofrecerme una de sus acostumbradas palizas, pero al primer golpe los huesos de la mano tronaron como si le hubiese dado un puñetazo a una roca.
Éste caía en el suelo gritando de dolor mientras yo lo tomaba por el cuello y lo arrastraba a las afueras de la habitación, ya que no quería que Agnes presenciara lo que iba a suceder.
-¿QUIEN ERES?... TU NO ERES MI HIJO-
Yo sonreía negando con la cabeza mientras le respondía colocándome cerca de la luz para que viera mis ojos.
-Tienes razón, no soy tu hijo… tu hijo ha muerto y vine a que pagues todo lo que has hecho-
Éste gritaba aterrado orinándose en los pantalones, mientras yo sonreía negando con la cabeza.
-Patético como siempre, una basura que solo se cree hombre porque puede doblegar a un par de mujeres-
Lo alcé para que su cuello estuviese a mi altura y clavé mis dientes tratando de controlar las ganas de beber de su sangre, no quería ni una gota de su maldita y repulsiva sangre de cerdo.
Lo lancé al sótano para dejarlo allí sufriendo a causa de la ponzoña, ya volvería luego por él.
Caminé hacia la habitación de mi madre y abriendo la puerta la observé detenidamente mientras llamaba su atención ya que no paraba de rezar.
-¿Madre?...Tus ruegos se han escuchado en el infierno y he librado a mi hermana del calvario en el que ustedes dos la han mantenido sumergida-
Ésta se levantaba temblando volteando a verme y yo le sonreía alzando una ceja observándola fijamente para que pudiese contemplar el color escarlata de mis ojos.
Yo me acercaba y ésta comenzaba a orar de nuevo a lo que yo le respondía.
-Madre, es el nombre de Dios, en los labios de todos los niños… ese nombre te queda grande… has dejado que mi padre destruya los sueños de mi hermana y eres tan o más basura que él por ser cómplice-
Yo la tomaba por el cuello mientras ella sacudía sus pies en el aire y gritaba asustada.
-Jamás alimentaste a tus hijos, hoy te daré el privilegio de alimentar a uno de ellos-
Y apartando su cabeza a un lado clave mis dientes bebiendo de ella mientras convulsionaba comenzando a perder el conocimiento hasta morir.
Solté el cuerpo inerte de ésta dejándola en el suelo como si fuese un trapo sucio volví hacia el sótano donde mi padre se retorcía de dolor gritando mientras yo me agachaba para quedar a su altura soltándole entre susurros.
-¿Duele, no es así?- éste asentía gritando y retorciéndose mientras yo proseguía.
-Es el camino hacia la inmortalidad, pero un cerdo como tú no merece ni la vida humana mucho menos el vivir para siempre-
Y dicho esto disloqué su cuello acabando con su vida prendiéndole fuego a los restos de su cuerpo acabando así con toda posibilidad de trasformación.
Tomé mi mochila dirigiéndome hacia la puerta mientras escuchaba la dulce voz de Agnes.
-¿Klaus?- yo me quedaba inmóvil sin voltear mientras le respondía.
-No te acerques- ella preguntaba el por qué y yo le respondía que ya no era el mismo… que ahora era un demonio y que no era bueno que estuviese a mi lado.
-La Biblia dice que los demonios son ángeles que han caído del cielo-
Yo sonreía de medio lado mientras le respondía que ese no era mi caso.
-¿Klaus?... ¿te volveré a ver?-
-¿Quieres volver a verme?- preguntaba yo mientras ella me jalaba la pulsera que guindaba en mi muñeca la cual ella me había hecho con unos diminutos daditos de letras que formaban dos palabras.
"Immer zusammen" yo le sonreía y asentía mientras le respondía.
-Siempre juntos Agnes, así será- salí de aquella casa sintiendo un gozo que jamás había sentido antes.
Un tiempo después mandé a buscar a Agnes con mis tíos, obligándolos de una manera "muy sutil" que se encargaran de ella.
=(Fin del Flashback)=
Bree le hacía mofas a Idalí colocándose un trapo en la cabeza y orando como monja mientras veía la playa a lo lejos contemplado que había decidido complacer a su imprima.
Yo suspiraba quitándole el trapo de la cabeza mientras le jalaba el cabello y abría la puerta para salir rápidamente a sabiendas de que ésta correría detrás de mí observando como Rajky salía del vehículo tomando a Idalí de la mano paseando por la orilla de la playa ambos con zapatos en mano.
-Están de postal, ¿no te parece?- soltaba Bree fastidiaba después de avernos detenido ante la carrera observando la escena mientras yo le respondía con una pregunta.
- Solo dime qué piensas lo mismo que yo y prometo hacer una tregua contigo-
Ésta preguntaba que era y yo argumentaba.
-No es que la chica no sea atractiva, pero…- me le quedaba observando detenidamente detallando cada gesto, sonrisa y forma de hablar de la joven Quileutes para luego proseguir. -…Son ideas mías o es demasiado… Mmm… ¿perfecta?- Bree alzaba una ceja y decía que para perfecta ella.
Yo reía halándole el cabello de nuevo y ésta pegaba un grito dándome un pisotón.
-No me refiero a eso pitufa estúpida, ella es… como decirlo… parece la típica mujer que espera a su marido en la puerta de su casa con un pie de frambuesa recién horneado y una amplia sonrisa vestida de rosa frente a un jardín de tulipanes-
Bree arrugaba la cara ante aquella visión mientras me decía.
-Pues sin duda vemos lo mismo, parece la Barbie Quileutes que trae de accesorio un atrapa pesadilla y un lobito dentro de la caja-
Yo soltaba una carcajada observando cómo ambos enamorados nos miraban y seguían su paseo admirando el atardecer mientras yo alegaba.
-Exactamente, Rajky se merece algo mejor que ella-
-Imagino que piensas que merece a alguien como tú-
Yo negaba con la cabeza aún observando la escena mientras proseguía.
-No exactamente a alguien como yo, pero sin duda que su imprima me parece el ser más insulso del planeta… comería un trozo de pizza asquerosa a sabiendas de que no me sabría a nada y aun así tendría más sabor que esa chica-
Bree sonreía encantada al escuchar como la destruía, de seguro feliz al conseguir a alguien que pensara como ella.
-¿Por qué jamás se lo has dicho a EdwJake?- preguntaba la vampirita a lo que yo respondía en un tono algo melancólico.
-Porque el decirle semejante cosa lo lastimaría y yo…- bajaba el rostro – Lo amo demasiado como para herirlo de esa manera-
Bree me miraba mientras yo jugaba con la pulserita de daditos que Agnes me había obsequiado soltándome justo cuando me tomaba de la mano.
-Te entiendo perfectamente Rasputín- yo sonreía de medio lado al escuchar el apodo que me había puesto el día que nos conocimos asiendo alusión al nombre del villano de Anastasia que era ruso.
-Es como ver un enorme tigre de bengala enamorado de un suricata-
Yo me reía y asentía a sus palabras mientras la pitufa se recostaba de mí y yo la abrazaba observando a ambos pasear de lo más enamorados.
-Deberíamos hacernos novios tú y yo-
Bree se incorporaba para verme y yo negaba con la cabeza alegando que solo estaba bromeando.
-No, no, no… me parece una estupenda idea-
Yo alzaba una ceja y ella comenzaba a brincar como loca mientras me decía.
-Siempre he pensado que la mugrosa imprimación se puede romper, a lo mejor si tú y yo le damos celos a Edji este comience a despertar de ese asqueroso hechizo-
Yo me levantaba de donde me había sentado comenzando a caminar hacia el auto al ver que ambos chicos se devolvía hacia el vehículo.
-¡Puede ser!- ella me golpeaba el estomago haciéndome inclinar mientras me decía.
-¡Es perfecto!.. ¿No lo ves?... si nos aliamos a lo mejor podemos hacer que esa maldición se rompa y que EdwJake decida por alguno de los dos-
-Y luego cuando decida por uno de los dos el perdedor querrá arrancarle la cabeza al otro, ¿no?-
Yo negaba con la cabeza mientras ella respondía alzando la mano a modo de juramento.
-Prometo que Si Edji te escoge a ti, yo me apartaré sin ningún vestigio de venganza en tu contra-
Yo observaba como la parejita entraba en el auto y alzando mi mano prometía.
-Pues juro que si Rajky decide amarte a ti, yo volveré a Alemania y no volverán a saber de mi nunca más-
Ambos estrechábamos nuestras manos y comenzábamos a correr rumbo hacia el auto donde Rajky nos esperaba para volver a casa.
No sabía cómo expresar lo que sentía pero por lo menos este complot entre Bree y yo me daba un soplo de aliento esperando que ella al final, cumpliera con su parte del trato.
A ojos de Jacob
Al entrar en la cocina observo a Alice que nos mira tomados de la mano… ruedo los ojos al ver que ésta sonríe y trato de no hacerlo yo.
-¿Cuándo te vas?- pregunta Alice a lo que Edward le ruge y ésta sonríe entretenida al molestarlo.
-Si consigo vuelo para pasado mañana en la noche seria genial-
Yo soltaba la mano de Edward para sentarme en la barra de la cocina mientras éste me miraba fijamente.
-¿Jake?... no te vayas… deja que yo termine dos cirugías que tengo para esta semana y prometo acompañarte-
Yo suspiraba mientras observaba como Esme y Rosalie entraban en el lugar alegando que los chicos habían ido a dar una vuelta.
-Solo espero que no se maten Bree y mi ahijada- soltaba yo mientras volteaba a ver a Edward el cual me miraba como poseso esperando una respuesta.
-¿Edward?… basta… así solo vas a hacer que me vaya más rápido-
Éste golpeaba la barra de la cocina destrozándola mientras Esme se posaba a su lado y le acariciaba el cabello.
-Cariño, así no vas a solucionar nada, al contrario… harás que se vaya más rápido-
Yo alzaba una ceja y señalando a Esme le soltaba a Edward.
-Escucha a tu madre ¿Quieres?... no vas a hacer que cambie de parecer, así que por favor… bájale dos a tu rabia que igual me iré… solo serán dos semanas, creo que puedes soportar eso.. Yo me aguante MESES sin ti y pensando que no te vería nunca más-
Éste bajaba el rostro mientras Esme seguía consintiéndolo y Rosalie soltaba observándose las uñas.
-Yo pienso que las distancias avivan las llamas de la pasión… cuando el chucho vuelva de seguro dejarán escombros donde antes se encontraba la cabaña-
Edward no decía nada mientras Alice alegaba dejando de acomodar las flores.
-Pues yo necesito ir a París, puedo acompañarte si quieres Jake, así puedo darte un reporte diario de lo que haremos allá si eso te hace feliz Eddy-
Le soltaba ésta a su hermano y él me miraba esperando mi respuesta.
-¿Por mi?... me parece perfecto- a lo que él alegó.
-¿Y porque ella te puede acompañar y yo no?- Rosie respondió sin tan siquiera dejarme abrir la boca.
-Porque no es de Alice de quien Jacob quiere alejarse, deja de meterle al bruto Edward no seas tan asfixiante-
-¡ROSALIE!- le soltaba Esme a modo de regaño a Rosie la cual rodó los ojos mientras se encaminaba hacia la puerta de la cocina rumbo hacia la sala.
Edward volteaba a verme preguntando en un tono dulce.
-¿Yo soy asfixiante?- yo sonreía de medio lado halándolo por la camisa para abrazarlo mientras Esme y Alice sonreían al ver la escena.
-No eres asfixiante rey… solo debes de respetar mi decisión así que viajaré con Alice, ¿está bien?-
Éste me asentía a duras penas informándome que entonces me escribiría y me llamaría todos los días, yo sonreía y le asentía mientras Alice se ofrecía para arreglar todo para el viaje.
Ambas vampiras salían de la cocina dejándonos a solas mientras Edward y yo nos fundíamos en un apasionado beso tratando de dar paso al sin sabor de la disputa.
A ojos de EdwJake
Llegamos a la casa y lo primero que hice fue preguntarle a mi madre la cual miraba una revista algo fastidiada de cómo seguían mis padres, ésta me respondía que discutían en la cocina a lo que yo entré rápidamente para tratar de detenerles pero me encontré con un apasionado beso entre ellos que me hace retroceder rápidamente.
-¡Vaya!... si eso es discutir yo me quiero caer a golpes con Idalí… jajajajaja-
Soltaba yo divertido mientras volteaba a ver a Klaus y a Bree que cuchicheaban y se reían como lo habían hecho todo el trayecto hasta la casa.
-¿Puedo saber que traman ustedes dos?- preguntaba yo a lo que Bree tomándole de la mano a Klaus me respondía halándolo para encaminarlo hacia las escaleras.
-Eso no es asunto tuyo, ve a que tu india te haga pasteles de frambuesas y te dé seis cachorros de mal pedigrí-
Yo alzaba una ceja observando que Idalí se le iba a ir encima a Bree tomándola por la cintura para detenerla mientras Bree y Klaus subían las escaleras entrando a mi habitación y yo giraba a Idalí tomándola por las muñecas.
-¿Por qué te empeñas en tratar de darle gusto a Bree?... cálmate y has como que todo te resbala, mientras más molesta te ve ella mas lo disfruta-
La solté frunciendo el ceño mientras me sentaba al lado de mi madre la cual sonreía divertida preguntándole que había escuchado sobre el viaje de mi padre Jacob, ésta me respondía que Jake había decidido irse a Francia con tía Alice imaginando que Edward había accedido al saber que Alice le acompañaría.
Idalí se sentaba a mi lado y me tomaba de la mano apretándola con fuerzas mientras yo le acariciaba los dedos y observaba que mi madre la miraba de soslayo.
-Deberías aprender de tu padrino, él sí que sabe darle su espacio a su pareja, no como tú niña, eres estresante-
Idalí se mordía los labios con ganas de replicarle a mi madre pero yo le apretaba la mano con fuerza a modo de "Ni te atrevas" lo cual ella simplemente volteó la cara y comenzó a llorar.
Mi madre rodaba los ojos y se levantaba sacudiendo la revista a un lado.
-Lo dicho, malditas brujerías Quileutes, solo traen infelicidad hasta para quienes la padecen-
Ésta subía las escaleras mientras yo le tomaba del mentón para ver su carita completamente triste y surcada por las lágrimas.
-Yo no tendré la suerte que tú tendrás con una suegra como mi madre, Rosalie jamás me querrá-
Yo negaba con la cabeza limpiándole el rostro y besándole cada ojo mientras le respondía.
-Yo creo que más bien estamos a la par, mi madre no te querrá pero mis padres te adoran mientras que Leah es un dulce caramelo de miel a diferencia del Sam que es un amargo limón conmigo-
Ella sonreía y aquello me alegraba, deseaba que se calmara, así que simplemente la tomé de la mano levantándola del sofá para encaminarla hacia el piano, donde me senté y levante la tapa del teclado para comenzar a tocar una melodía que me gustaba mucho.
Ella se sentó a mi lado mientras me preguntaba cómo se llamaba la melodía.
-Es claro de luna, mi padre me enseño a tocarla- ella sonreía encantada y se recostaba de mi observando como yo tocaba para ella.
A ojos de Klaus.
Bree y yo nos encontrábamos en la habitación de Rajky, ambos acostados en la cama uno al lado del otro observando inertes el techo mientras escuchábamos las melodía que salía del piano mientras Bree soltaba gélidamente.
-Y pensar que cada tonada va dedicado a ella-
A lo que yo alegué.
-Mientras que nosotros somos los que lo sentimos con mayor intensidad-
Bree alzaba la mano y yo se la chocaba mientras ella se posaba de lado montando la pierna y el brazo derecho sobre mi cuerpo mientras yo le acariciaba el cabello.
-¿Quieres practicar los besos que actuaremos delante de EdwJake?- preguntaba la pitufa haciéndome reír a lo que yo alegué.
-Creo que podríamos tener sexo aquí mismo y este idiota no se daría cuenta de lo que lo amamos-
Bree reía y asentía a mis palabras mientras yo le comenzaba a meter mano por dentro del suéter.
-Déjame Klaus- ella me lanzaba un manotazo sacándome la mano de entre su ropa mientras yo le soltaba de golpe.
-¿Qué más da?, si vamos a actuar lo haremos bien- Comencé a recostarme sobre esta mientras ella me empujaba alegando que solo lo haríamos delante de ellos, pero aquello no me detuvo y empecé a besarla en los labios tomándola por las muñecas cuando escuchamos abrirse la puerta y yo saltaba de la cama pegándome a una pared observando que Bree salta a la otra.
Rajky nos miraba con la mano afianzada en la manilla mientras decía.
-Mmm… haré de cuenta que no vi nada, bajen un momento que estamos planeando algo-
Ante el calorón ni me había fijado cuando este desgraciado había dejado de tocar, yo le asentía mientras Bree comenzaba a bajar y yo trataba de acomodar el bulto en mi entrepierna.
Bajamos al fin y veíamos a todos reunidos en la sala mientras el señor Emmett soltaba de lo más entusiasmado.
-Sin duda, voy a disfrutar el arrancarles las pulgas a batazos a los lobos... jajajajaja…-
Jasper sonreía y negaba con la cabeza mientras Rajky nos explicaba que estaban planeando un partido de Beisbol en contra de los Quileutes para despedir a su padre lobo antes de que se fuera de viajes y al mismo tiempo ablandar más la cosa entre ambas familias.
La carismática Alice explicaba que al fin podrían tener un buen partido con una raza diferente a la nuestra y que así todos participaríamos como una familia.
Eso deseaba yo, una familia como la de los Cullen, no como la basura de familia que me había tocado a mí y sin duda deseaba quedarme en Forks, no solo por Rajky sino por todo lo que esto me hacía sentir… el sentir que le importas a alguien, aquello sin duda no tenía precio.
La imprima del teniente comenzaba a explicarle a todos que ella había sido la de la idea a lo que la pitufa soltó entre dientes.
-De seguro la única neurona viva que tenía en la cabeza se levantó, suspiró lanzando la idea y murió en el acto… ahora si quedo tarada-
Yo apretaba los dientes y veía a Rajky voltear a vernos de malas a lo que yo le lanzaba un zape a la chica y ésta me miraba ceñuda.
Después de que el chico volteara le solté rápidamente.
-Lo siento pitufa, pero debo aparentar por ahora el que soy un chico de respetar las leyes Cullen y si eso implica mantenerte a rayas pues te ganas los zapes que vengan de mi parte-
Ella comenzó a alejarse de mí mientras yo me acercaba a Rajky que miraba embobado a Idalí al ver como se comenzaba a desenvolver delante de su familia mientras yo muy dentro de mí la observaba como un muro de contención, un escudo invisible llamado imprimación el cual se interponía entre Rajky y yo, una maldición con la que yo tenía que luchar a toda costa… aunque mi rostro dibujaba una enorme sonrisa, mi interior destilaba un profundo odio hacia aquella joven.
Aunque de algo estaba seguro… no serían mis manos las que destruyeran su existencia… solo deseaba que de alguna u otra manera aquella imprimación terminara alguna vez dándome la oportunidad de demostrarle a Rajky que yo podía darle mucho más de lo que esa "niña" podría llegar a ofrecerle jamás.
El amor de un Marine, de un ser tan pasional como yo no se podía comparar ni con mil imprimaciones juntas y eso yo a Rajky se lo iba a demostrar con creces.
