Capitulo 13

De vuelta a Volterra

A ojos de Edward

Emmett nos había alcanzado en el aeropuerto teniendo que esperar para conseguir un pasaje más hacia Volterra.

Era cursi, pero Emm tenía la visión de que todos para uno y uno para todos como los tres mosqueteros y para colmo alegaba tener un deseo tremendo de romperle la madre a Aro.

Por lo menos su compañía me tranquilizaba… aunque no moría de risas el constante hablar de mi hermano y sus locas ocurrencias mantenían mi mente y cuerpo estable, pero lo que en realidad deseaba era llegar lo más pronto posible a Italia.

Las horas pasaron y llegamos al fin a Volterra, buscamos el alquiler de vehículos y nos dirigimos hacia la plaza San Marcos, en el camino no podía dejar de pensar en todo lo que había vivido en aquel lugar… pero mi prioridad era una sola ahora, recuperar a Jacob a toda costa.

Llegamos a la plaza san marcos y entramos por la entrada del reloj… llamamos por el tele comunicador escuchando una voz femenina que decía en italiano quien era y que deseábamos a lo que yo respondí.

-Edward Cullen, necesito hablar con los señores Vulturi-

Se hizo el silencio y luego se escuchaba los engranajes del ascensor indicando que alguien subía.

La puerta se abría y una joven vampira no reconocida nos invitaba a entrar… Emmett y yo nos veíamos las caras sin decir nada mientras la chica nos observaba por el reflejo que daba la puerta… ésta se abrió y nos encamino por el largo pasillo.

En dieciocho años nada había cambiado en aquel lugar salvo la secretaria… no era la misma y tampoco era humana imaginando que no había llegado a buen término la vida de la anterior.

La morena abrió la puerta y entrando nos anunciaba mientras yo observaba que en el asiento de Aro se encontraba Cayo, Marcus en el de siempre y en el asiento que pertenecía al rubio platinado se encontraba Demetri.

-¡Edward Cullen!, vaya que sorpresa… ¿a que debemos la visita?-

Yo trataba de indagar cualquier cosa que denotara en sus mentes que estos sabían algo sobre Jacob.

-Busco a Aro, pero veo que no está-

El rubio se levantó de su asiento y comenzó a explicar que su hermano había abandonado el clan Vulturi desde hacía ya diez años atrás y no mentía… en sus recuerdos observaba la discusión que éstos habían tenido con Aro sobre aquella decisión.

-¿Por qué en vez de liquidarlos a todos prefirió irse?... eso me sorprende de Aro-

Preguntó Emmett a lo que el rubio sonrió de medio lado y yo alegaba que todos se habían puesto en su contra, que éste tenía ideas locas de dominio y de cambiar todo a lo que ellos se opusieron rotundamente.

-¿Quiénes se fueron con él?- pregunté al no ver en aquel lugar a varios de sus súbditos.

-Solo lo siguieron Jane y Alec… los demás aún siguen con nosotros-

Yo le asentía mientras buscaba en la mente de Demetri algo que me pudiera servir observando como ellos dos habían discutido sobre seguir o no a Aro imaginando que el vender a su amo anterior le había acreditado el puesto que tenía ahora como uno de los señores Vulturi.

-Imagino que algo sucede en tu familia, sino no estarías aquí, ¿o me equivoco?- yo negaba con la cabeza alegando que habían secuestrado a dos de mis familiares.

-Alice y Jacob… ¿cierto?- yo le asentía y éste sonreía negando con la cabeza.

-Ahí Aro, eres tan predecible- el rubio volvía a su asiento mientras Emmett le preguntaba como sabía el que eran ellos a lo que yo respondí.

-Sigue con su fijación sobre ellos-

Cayo asintió a mis palabras y alegó.

-Pero creo que ahora corren más peligro que antes-

Yo observaba en la mente de Cayo el momento en el que estos discutían sobre un cambio radical en las leyes, él quería actualizarse, en vez de temerle a la tecnología usarla a su favor, pero todos, hasta su esposa se rehusó al cambio abandonándolo.

-¿Sabes si se fue de Volterra?- preguntaba Emmett a lo que Marcus respondió.

-Mi hermano dijo que conquistaría un nuevo territorio pero nunca nos dijo nada al respecto-

Yo no dejaba de buscar alguna pista en sus mentes y Demetri me daba la respuesta.

En su mente estaba el momento en que Jane le volvía a pedir que se fuera con ellos a Francia, yo volteaba a verle y éste me sonreía mientras yo le asentía agradeciendo toda la ayuda.

Cuando llegamos a la puerta Cayo soltó de repente.

-Yo que tú, trataría de no ir solo, Aro enloqueció después de aquel día en Forks y juró que se vengaría de ustedes a como diera lugar, así que de seguro debe de haber creado un ejército de neófitos y reclutado más joyas para su nuevo aquelarre-

Ambos salíamos sin decir nada y recorríamos el pasillo para llegar al ascensor donde mi hermano me preguntaba.

-¿Les crees?- yo le asentía explicándole que en todo momento me encontré alerta a cualquier pensamiento y en efecto… los Vulturi habían tenido una disputa con el líder y este había sido exiliado.

-Lo que no entiendo es porque Aro no se ha vengado de ellos-

Preguntaba mi hermano a lo que yo respondía sacando mis propias teorías mientras salíamos del ascensor.

-Supongo que porque su esposa esta acá o a lo mejor los usa como camuflaje para hacer sus trabajos de limpieza en el anonimato para que todos crean que se trata de ellos y así no ser detectados-

Salimos de aquel lugar enrumbándonos hacia el vehículo mientras tomaba el celular y llamaba a Jasper dejando que Emmett condujera.

-¿Edward?- respondía éste mientras yo le soltaba que en efecto era Aro pero que no se encontraba en Volterra a lo que él respondió.

-Hay un nuevo clan uno que al parecer trabaja en conjunto con un pequeño grupo francés de nómadas callejeros que no forman un aquelarre común, es extraño pero Aro jamás ha trabajo de esta manera-

Yo le asentía tan extrañado como él, aquello era sin duda demencia pura… Aro había perdido el juicio y ahora era un simple capo o algo así de la mafia vampírica Francesa.

Daba hasta risa el solo imaginarse a Aro Vulturi como un mafioso, pero sin duda su anhelo de poder lo había llevado hasta la locura.

Tranqué la llamada informándole a Emmett lo que Jasper había averiguado éste soltaba una carcajada alegando lo mismo que yo, que ahora Aro de seguro se hacía llamar al capone o algo por el estilo.

En otras circunstancias hubiese reído pero en mi mente solo podía pensar en una cosa… en recuperar a mi hermana y a mi hermoso cachorro.

"Si llego a conseguir a Jacob con un solo cabello fuera de lugar maldito Vulturi, juro que voy a matarte lenta y muy dolorosamente"

No podía pensar en nada mas que no fuese recuperarlos a toda costa así perdiera mi propia vida en ello.

Emmett conducía velozmente hacia el aeropuerto mientras yo hacía las reservaciones por teléfono para salir lo más pronto posible a Francia.

Francia

A ojos de Jasper

Tranqué la llamada observando como el nómada que había encontrado por mera casualidad se paseaba de un lado a otro acariciándose la larga cabellera.

-¿Así que no me dirás como puedo llegar hasta donde está Aro?-

El nómada alegaba que él no conocía a ningún Aro y que trabajaba para un tal Franz que era quien los comandaba.

-Pues llévame con Franz- éste negaba con la cabeza alegando que no sabía cómo encontrarlo y que normalmente era él quien los buscaba a ellos.

-¿Cómo los contacta?- él alegaba que no sabía cómo pero que al parecer poseía el don de rastrear a las personas que deseaba encontrar, solo conocía a alguien como el tal Franz y ese era Alistair, pensando en una loca idea pero ya se la plantearía a mi hermano aunque a éste se le reventara la vena de los celos.

-¿Quién más puede darme razón del tal Franz?-

Éste volvía a pasearse de manera nerviosa mientras yo me acercaba a él infundiendo mi don sobre este tratando de alterarlo y ponerlo nervioso… si bien conocía a Aro aunque hubiese cambiado, para él, el mantener el orden era primordial y mas sino quería ser encontrado.

Le hice una llave llevándolo hacia una callejuela donde comencé a percibir el deseo de sed que este tenía, sus ojos estaban negros así que sonreí soltándole muy cerca del rostro.

-Puedo conseguirte una muy buena presa- él alegaba que no podía… que no tenía permiso de cazar en esa zona.

-Pues más a tu favor... seré yo quien lo mate por ti- éste negaba con la cabeza de nuevo alegando que apenas se dieran cuenta que yo mataba a alguien ellos llegarían, sonreí soltándolo mientras le daba las gracias por el dato.

Éste se golpeaba la frente llamándose así mismo idiota mientras comenzaba a salir de aquel lugar rumbo a conseguir hospedaje ya que había dejado las maletas en el aeropuerto a causa de haberme topado con aquel idiota en aquel lugar tratando de robar equipaje, sin duda era un simple carroñero, un raterito de segunda que se conformaba con pequeñeces.

Colocándolo en la escala de la mafia podría decirse que él era la mugre de los zapatos del tal Franz al cual sin duda buscaría la manera de hacerlo venir hasta a mí.

Forks

A ojos de EdwJake

Me encontraba en el sofá de la casa donde Klaus y Bree me hacían compañía y yo me encontraba en piyamas observando la televisión y mi madre llegaba con un plato de sopa el cual me hizo arrugar la cara.

-Por lo momentos cero sangre dijo el abuelo, al parecer eso te pone peor-

Bree no ayudaba poniendo su cara de asco mientras Rosalie trataba de sentarse donde se encontraba Klaus metiéndose entre ambos hasta que éste al fin se levantaba para sentarse en otro lado.

Mi madre me comenzaba a hacer el barquito con la cucharilla y yo apretaba los labios negando con la cabeza mientras Bree se alejaba de mí entre arcadas y gestos de asco haciendo que Klaus se sentara a mi lado de nuevo mientras decía.

-Mmm… rico- yo volteaba a verlo y le decía que si él se tomaba una cucharada primero que yo me la tomaría toda y sin protestar.

Éste observaba a mi madre la cual le volteaba la cara y le pasaba el plato el cual el chico agarraba y tomando una buena porción de sopa con la cucharilla se tragaba aquello tratando de no hacer cara de asco mientras decía que estaba deliciosa.

-Tarado, a ti no te sabe a nada- éste sonreía mientras yo le quitaba de mala gana el plato y comenzaba comer con desgano.

Volteaba a ver a mi madre que miraba con desdén a Klaus y este simplemente la ignoraba.

-¿Ma?... - ésta me miraba y sonreía o hacia el esfuerzo, sin duda no le simpatizaba Klaus y eso no me gustaba.

-Gracias- le soltaba enfocándome en la televisión y ésta se levantaba acariciándome el cabello para luego retirarse mientras yo dejaba el plato a un lado y halando a Klaus por el cuello de la camisa le soltaba entre susurros.

-Necesito ir a la reservación- Klaus me miraba de malas mientras yo le soltaba rápidamente observando hacia la puerta de la cocina.

-Por favor Klaus, sé que detestas esto pero hazlo porque estoy enfermo, necesito ver como está ella y porqué diablos ambos nos pusimos de esta manera.

Este asentía y yo me trataba de beber toda la sopa mientras subíamos a mi habitación para pedirle a Bree que me cubriera, ésta a duras penas aceptó mientras yo me cambiaba y nos fugábamos por la ventana tomando la moto la cual llevamos a rastras hasta las afueras de la carretera de tierra y al llegar a la de concreto éste la arrancaba alegando que él conduciría.

Asentí y comencé a acomodarme en la parte de atrás abrazándome a éste el cual soltaba de repente.

-No tan fuerte que me excito-

Yo le daba un zape y éste moría de risa arrancando de golpe la moto para hacer que lo abrazara de nuevo.

-Tu madre me matará- yo le soltaba que no se preocupara por ella que eso lo resolvería yo luego.

Llegamos y a penas este estacionaba la moto yo bajaba a gran velocidad entrando a la casa donde todos me miraban extrañados.

-¿Dónde está Idalí?- no había terminado de decir aquello cuando la chica salía de su habitación y corría a abrazarme con lágrimas en los ojos, yo me aferraba a ella con fuerza tomándola entre mis brazos observando que ésta se encontraba aún en ropa de dormir llevándola de vuelta a su habitación mientras escuchaba como Leah le pedía a Klaus que entrara y éste alegaba que esperaría afuera.

-¿Cómo estas hermosa?- ella alegaba que aún se sentía mal pero que estaba asustada al enterarse como me había puesto ayer.

-Ya estoy mejor y no siento molestias de ningún tipo- le soltaba tratando de calmarla y ella se aferraba a mi cuello buscando mis labios para comenzar a besarme intensamente.

Un escalofrió recorrió todo mi cuerpo haciendo que suspirara mientras adentraba mi lengua en su boca y me recostaba sobre ella y ésta a su vez separaba sus piernas comenzando a suspirar y a acelerársele el corazón mientras yo podía sentir como la bestia rugía de nuevo dentro de mí haciendo que brincara de golpe tratando de controlarme observando como Idalí se cubría completamente ruborizada.

-Creo que no fue prudente venir- ella negaba con la cabeza alegando que me extrañaba mientras alzaba sus manos para que me acercara.

Era extraño… pero era la primera vez que me ponía así delante de ella y más extraño aun que ella correspondiera de esa manera.

Me sentaba de nuevo en la cama mientras ella me abrazaba por detrás y comenzaba a besar mi cuello.

-¡Ida Por favor!-

Le soltaba yo percibiendo de nuevo el calor en mi cuerpo y sintiendo como su cuerpo me llamaba a voltearme y a volver a arremeter contra sus deseos al punto de romperle la camisa dejando sus pequeños y redondos senos al descubierto mientras ella tironeaba de mi pantalón, sintiendo de nuevo aquella fiebre en mi cuerpo.

La puerta se abría de golpe y yo sin separarme de Idalí le rugía a Sam y a Klaus que eran los que entraban en aquel lugar mientras Idalí se cubría con las sabanas y Sam me tomaba por detrás sacándome de la habitación mientras yo sentía como perdía el juicio al sentirme lejos de Idalí.

-IDAAAA… NOOOO…- Comenzaba a luchar con mi tío Sam mientras éste le pedía a Klaus que le ayudara a contenerme para poder tomar a Idalí que salía corriendo a detener a su padre.

-Llévatelo- le gritaba Sam a Klaus y éste me tomaba como un saco de patatas montándome sobre su hombro mientras yo forcejeaba para soltarme alegando que lo mataría sino me soltaba.

-¡Aja!.. Está bien, como tu digas- me soltaba este como si hablara con un loco al que se le sigue la corriente.

Éste me montaba en la moto y se posicionaba acomodándome delante como si fuese un crío.

-NO ME QUIERO IR- le gritaba mientras comenzaba a golpearlo con fuerza y éste me acomodaba arrancando la moto y saliendo a gran velocidad mientras yo comenzaba decirle que me sentía mareado.

-¿Rajky?.. Háblame… no vayas a perder el conocimiento ahora-

Yo me abrazaba fuertemente a él mientras trataba de decirle el abecedario en alemán escuchando como este reía.

-Bien, ¿dime qué sientes?- preguntaba él mientras yo le decía que sentía mucho calor… éste posaba su mano en mi frente la cual se sentía fría algo que no percibía antes, por lo menos no a ese extremo.

-Está subiendo de nuevo tu temperatura- yo enterraba mi rostro en su pecho tratando de calmar el calor en mi cara con la frialdad de su cuerpo.

-¿Qué sucedió allá Rajky?... tu jamás te has comportado así y menos a sabiendas de que sus padres estaban en la casa-

-No sé, sentí calor… deseo… mi cuerpo temblaba y…-

Me pensé aquello por unos segundos sintiendo como el chico entraba a la carretera de tierra.

-…Quería poseerla, quería hacerla mía con intensidad-

Él no decía nada observando cómo se metía por entre los árboles para rodear la casa de los abuelos enrumbándose hacia la cabaña mientras yo trataba de controlar mis espasmos apretando con fuerza su chaqueta.

Sentí como la moto se detenía y este apagaba el motor mientras yo seguía con los ojos cerrados, percibiendo como se bajaba y me volvía a tomar entre sus brazos haciendo que yo escondiera mi rostro en su pecho y este pateaba la puerta para abrirla.

Me llevó a mi habitación y me recostó en la cama mientras yo seguía con los ojos cerrados completamente agitado.

-¿Rajky?... abre los ojos-

Pero yo negaba con la cabeza y éste me preguntaba.

-¿Dime qué te sucede?- yo me colocaba de medio lado y apretaba con fuerza mi entrepierna.

-Tengo calor- fue lo único que solté y al parecer éste había entendido lo que me sucedía mejor que yo mismo.

Trato de separar mis piernas y de golpe siento como me apretaba el bulto haciéndome gritar sacudiéndole la mano de aquel lugar.

-¿Qué HACES?… SUELTAME- solté yo abriendo mis ojos contemplando que éste sonreía mientras alegaba.

-Ya entiendo tu calentura-

Sentía como la sangre se me iba a la cabeza y éste se levantaba quitándose la cacheta mientras yo me echaba hacia la pared preguntándole qué demonios hacía.

-Nada, no te asustes… tengo un remedio bueno para eso- éste lanzaba la chaqueta a un lado y se arrodillaba en la cama tratando de tomarme de las muñecas mientras yo forcejeaba con él.

Traté de lanzarle algunas cosas de metal con mi don pero con lo alterado que me encontraba ni siquiera coordinaba mi mente lanzando cosas a diestra y siniestra.

El chico lograba tomarme al fin por las muñecas con la misma mano mientras que con la otra me giraba para que quedara de espaldas y me alzaba las manos pegándolas del espaldar de la cama.

-¿QUE HACES?... KLAUS… DIJE QUE ME SUELTES MALDITO-

Éste sonreía mientras metía su mano por mi cintura para alzarme la parte baja de mi cuerpo posicionándome en cuatro.

-NO, NO, NOOOO… ¿Qué DEMO…?- éste no me terminaba de dejar soltar las puteadas cuando sentía como me rompía la cremallera manteniendo mis manos bien pegadas entre sí apretándolas aún en contra del espaldar.

El chico metía sus manos dentro de mi pantalón haciendo que comenzara a gritar y a forcejear con él para que me soltara.

-Quédate tranquilo- me soltaba este sacando mi sexo erecto y comenzaba a masturbarme como si nada, como si tuviese un dolor de espaldas y éste me estuviese dando un masaje para calmarme la tensión.

Sentía como el rostro se me calentaba aún más de lo que estaba… sin duda debía parecer un tomate de lo rojo que me encontraba.

-KLAUS… BASTA… AAAHH… NOOO… DIOOOS…-

Mis ruegos porque me soltara se comenzaban a transformar en gemidos sin que pudiese controlarme, éste seguía masajeando mi sexo como si aquello fuese una terapia anti estrés mientras yo trataba de zafarme y éste volvía a posicionarme en cuatro abriéndome las piernas con las suyas y posando su peso sobre mi espalda sin dejar de sostenerme con fuerza las muñecas.

-Tú solo relájate y déjalo salir- no podía creer que fuera tan descarado en verdad no podía creer que aquello me estuviese ocurriendo.

No le había permitido un beso pero el muy maldito me masturbaba como si fuera algo de lo más natural, aunque debía de admitir algo… los temblores comenzaron a ceder y mi cuerpo se comenzaba a relajar dando paso al placer de lo que éste hacía en todo mi ser.

-¿Klaus?... basta… ya basta… aaahh… solo... Solo para… por favor…- éste negaba con la cabeza mientras me soltaba al oído.

-Tú solo relájate y deja de pelear conmigo-

No podía creer como el muchacho se la disfrutaba a mares mientras yo peleaba para que me soltara perdiendo ya las fuerzas.

Me mordía los labios tratando de no gemir pero aquello era incontrolable… mi temperatura estaba en descontrol… de repente me sentía morir de calor y otras que una oleada de calidez recorría todo mi cuerpo pero de algo estaba seguro… Que Klaus tenía la suficiente fuerza para haberme tomado como y cuando se le diera la real gana y sin duda, aquello me perturbaba y me agradaba al mismo tiempo ya que denotaba lo mucho que me había respetado.

Aunque este momento no era el caso, mi cuerpo sin duda se lo estaba agradeciendo a mares… en casa de Idalí sentía que iba a explotar de deseo y él simplemente actuó según pensó sería lo más sensato aunque esto me estuviera dando en la madre.

El muchacho comenzó a rodarse en la cama haciendo que mi cuerpo se ladeara y quedara de medio lado posicionándose éste detrás de mi mientras él abría mis piernas y pasaba una de las suyas sobre esta para sostenerla volviendo a atacar mi sexo subiendo y bajando sin soltarme las muñecas mientras me comenzaba a besar el cuello.

-NOOO… BASTAAA… NO LO HAGAS… NO QUIERO, NO DEBO ESTAR CONTIGO-

A lo que él respondió.

-Si ya le fuiste infiel con Bree… ¿qué más da que lo hagas conmigo?-

Pero yo negaba con la cabeza alegando que aquello era diferente.

-Ya… ya… ya me siento mejor… suéltame Klaus, por favor…- comencé a llorar y éste sonreía con malicia mientras me soltaba sin detenerse.

-Por mi puedes llorar todo lo que quieras, pero no voy a soltarte hasta que saques esas ganas-

Comenzaba a hacerlo aún mas rápido y yo no podía aguantar el gemir y el llorar al mismo tiempo mientras él comenzaba a bombardearme con palabras fuertes haciendo que yo girara mi rostro tratando de meterlo dentro de la almohada y el chico apretaba con fuerza su bulto excitado en mi trasero para que me diera cuenta como se encontraba.

-Atreve… atrévete a hacerlo y juro que…- no me dejaba hablar al comenzar a apretar mis bolas haciéndome gemir ante la tensión en las que estas se encontraban.

Para volver a tomar mi sexo entre sus manos y soltaba entre susurros a mi oído.

-Dile a tu bestia que si es tan fuerte como se cree que venga a pelear conmigo… anda… déjalo salir y juro que le voy a romper todo lo que se llama trasero-

Yo abría grande la boca al escuchar aquello mientras volvía a intentar soltarme haciendo que todas las cosas de metal nos cayera encima a ver si así se detenía, pero éste seguía en su afán por llevarme al orgasmo y sin pensárselo mucho y soltándome al fin las manos me tomó por las piernas halándome hacia él mientras yo comenzaba a luchar lanzándole golpes y manotones los cuales no lograron que se detuviera y sin ningún miramiento ni indicio de querer detenerse metió mi sexo en su boca comenzando a hacerme la mas depravada felación de mi vida, aunque en realidad era la única que me habían hecho en mi vida.

Lo alaba del cabello para que me soltara pero éste seguía chupándome aquello como si fuese un pirulín de chocolate.

-BASTAAA… Basta… Ba… Mmm… mal… maldito seas…-

Cerré mis ojos tomando la almohada y colocándola sobre mi rostro comencé a morderla mientras trataba de cerrar mis piernas pero éste me mantenía aferrado con fuerza ambas extremidades para mantenerlas separadas.

No pasó mucho tiempo cuando no logré contenerme más y rugiendo cual bestia salvaje acabé en su boca arrojando la almohada al suelo contemplando como este no se detenía ante nada bebiendo de mi lujuria observando como mi esencia se escurría entre las comisuras de sus labios lanzándole un buen puñetazo para que me soltara haciendo que él chico al fin sacara mi sexo de su boca y yo tomara las sabanas para cubrirme mientras lo miraba desde la esquina de la cama pegando mi espalda entre el espaldar de la cama y la pared.

Las lágrimas me corrían solas observándolo fijamente sin poder creer lo que había hecho… éste se levantaba y se limpiaba la boca para luego acostarse a mi lado y mirarme fijamente mientras me decía.

-¿Cómo está tu temperatura?- yo no decía nada mientras comenzaba a limpiarme el rostro acomodándome en la cama observando cómo el chico posaba su mano en mi frente.

-Estás normal… eso me alegra- yo comenzaba a guardarme mis cositas recién abusadas mientras me arropaba sin verle a la cara tan solo observando las letras de su camiseta aunque sin prestarle atención a éstas en realidad, simplemente no deseaba verlo a los ojos.

-¿Me odias?- sin duda era una de las tantas pregunta que no deseaba que me hiciera.

-Un poco- solté al fin haciéndome un mohín en la cama.

-¿Por qué solo un poco?- me tapaba la boca con las sabanas mientras respondía.

-¡No sé!... éste soltaba una carcajada mientras yo me cubría todo el rostro y él me atraía hacia su pecho mientras él alegaba en un tono de voz muy dulce.

-Ahí Rajky… eres mi superior y aún así eres tan infantil-

Yo no decía nada y simplemente alaba las sabanas hacia abajo para poder respirar.

-Debería odiarte, lo… lo hiciste sin mi consentimiento-

Sentía aún demasiada vergüenza ante lo que había sucedido, sabía sus motivos pero también sabía que aquello se lo había disfrutado.

-No solo lo hiciste para ayudarme, se que deseabas tocarme… ¿cierto?-

El chico respondía de lo más normal.

-Sabes que si… ¿Para qué lo preguntas?-

El labio inferior me comenzaba a temblar a modo de rabia como siempre me ocurría pero simplemente mordía las sabanas tratando de contener mi frustración.

-¿Por qué te molestas si tanto lo disfrutaste?-

Quería romperle la cara y sacarlo de mi cama, pero de que serviría aquello… él tenía razón… me había gustado y yo pude haber hecho más… eso me daba aún más rabia pero no con él sino conmigo mismo.

El teléfono sonaba y éste me lo entregaba para que lo respondiera a lo que la voz de mi madre me hacía aclarar la garganta soltándole que estaba bien y que me disponía a dormir… que estaba cansado y que solo quería estar solo... ella me asintió trancando la llamada mientras yo me volteaba dándole la espalda a lo que él me abrazaba con fuerza y me decía tiernamente.

-Duérmete ¿quieres?- yo volvía a comenzar a llorar mientras preguntaba.

-¿Prométeme que esto va a quedar entre tú y yo?-

-¿Por quién me tomas?... ¿crees que soy uno de esos idiotas que se vanaglorian contándole a cuanto conoce que tuvo sexo con equis persona?... no me ofendas Rajky-

Yo me disculpaba mientras él respondía que no me preocupara por nada.

-¿Oye?... por cierto… ¿Y dónde está mi padre Edward?- él se quedaba callado por un momento para luego soltar que este había tenido que salir a una emergencia en el hospital.

Yo le asentía comenzando a sucumbir ante el sueño, el malestar y la acabada tan gloriosa que aquel bastardo me había hecho sentir.

No podía dejar de sentirme culpable, pero había algo que no podía ocultar.

El chico era una bestia en la cama y mi cuerpo respondía a ese monstruo insaciable que era Klaus… aquello me aterraba y me gustaba al mismo tiempo.

Pero ya no quería pensar… entre sueños fui cayendo en una extraña pesadilla donde comenzaba a hacer el amor con Bree, para luego pasar por los brazos de Idalí hasta comenzar a besarme con ella y notar que al culminar era Klaus el que me mantenía entre sus brazos, para luego comenzar a perderme en una pesadilla de lobos y vampiros haciéndome sentir intranquilo durante toda la noche despertando a cada momento encontrándome con las caricias de Klaus que volvían hacerme dormir retomando el sueño esta vez un poco menos perturbador.

Extra… Forks

Desde la perspectiva de Klaus

Había decidido quedarme fuera de la casa de los lobos… si algo me habían enseñado estos últimos días era que sin duda se estaba mejor lejos de ellos.

Observé como el padre de la chica entraba por la puerta trasera y me observaba para luego enfocarse en su mujer preguntándole por Idalí a lo que ella respondió de manera nerviosa que la chica se encontraba en la habitación con Rajky.

-¿Cómo se te ocurre dejarla sola con el chico, no vez que ambos se encuentran inestables?-

La mujer bajaba la cara y éste observándome me pedía que entrara para que lo ayudara.

Entré pidiendo permiso y al momento en que el lobo abría la puerta me asomo para contemplar aquella escena que me daba en la madre… EdwJake trataba de tener intimidad con la chica en plena casa de sus padres y al parece ella no tenía pensado detenerlo, éste incluso le rugió cual bestia salvaje cuando se le perturba en la cópula con su hembra, sin duda ese no era mi Rajky.

-IDAAAA… NOOOO…- El chico comenzó a luchar con aquel corpulento hombre que trataba de apartarlo de la muchacha escuchando como me pedía que lo ayudara a sacarlo de la habitación.

-Llévatelo- Me gritaba el padre de la chica mientras yo tomaba al muchacho como un costal de arena montándolo sobre mi hombro derecho mientras éste forcejeaba para soltarse alegando que me mataría sino lo hacía, sin duda estaba demente así que simplemente le respondí como se le responde a los locos.

-¡Aja!.. Está bien, como tú digas-

Yo lo montaba en la moto tratando de acomodarlo delante de mí ya que éste no se iba a poder sostener en la parte trasera en el estado en que se encontraba.

-NO ME QUIERO IR- Me gritaba el chico mientras me golpeaba con fuerza y yo trataba de arrancar la moto saliendo velozmente mientras Rajky me soltaba que se sentía algo mareado.

-¿Rajky?.. Háblame… no vayas a perder el conocimiento ahora-

Le soltaba yo tratando de que no se me desmayara y éste comenzaba a decirme el abecedario en mi idioma natal haciéndome reír, era algo que siempre me hacía hacer él cuando me mareaba en el buque mientras aún era humano.

-Bien, ¿dime qué sientes?- Le preguntaba yo preocupado mientras él respondía que tenía mucho calor… Yo colocaba mi mano en su frente percibiendo que su temperatura comenzaba a aumentar considerablemente.

-Está subiendo de nuevo tu temperatura- Alegaba sintiendo como este se estrujaba el rostro en mi pecho de seguro buscando la manera de refrescarse un poco, aquello sin duda me agradaba.

Comencé a recordar la patética escena de mi superior en casa de sus "suegros" por llamarlos de algún modo, preguntándole de golpe.

-¿Qué sucedió allá Rajky?... tu jamás te has comportado así y menos a sabiendas de que sus padres estaban en la casa-

Éste respondió que ni él sabía lo que había ocurrido, que simplemente sentía deseo y que su cuerpo temblaba sintiendo el enorme deseo de poseerla.

Preferí no decir nada mas conduciendo hasta la cabaña zigzagueando entre los árboles para no tener que pasar cerca de la casa de sus abuelos mientras sentía como el chico apretaba con fuerza mi chaqueta temblando como si fuese a entrar a convulsionar de nuevo.

Detuve la moto mientras me bajaba rápidamente volviéndolo a tomar entre mis brazos mientras el chico enterraba su rostro en mi pecho pateando la puerta para poder abrirla.

Me encaminé hasta su habitación recostándolo en la cama mientras contemplaba que mantenía los ojos cerrados y respiraba como lo hacían los canes cuando corrían demasiado.

-¿Rajky?... abre los ojos- éste negaba con la cabeza mientras yo le acariciaba el cabello y le preguntaba que le sucedía observando como el chico se apretaba la entrepierna y respondía aun agitado.

-Tengo calor- Sonreí al escucharle y ver aquel gesto suyo captando lo que le ocurría a su cuerpo aunque deseaba corroborar por mi mismo aquella teoría separando sus piernas y apretando su bulto que se encontraba tan tenso como una guaya de alta tensión.

-¿Qué HACES?… SUELTAME- gritó el chico abriendo los ojos para observarme horrorizado mientras yo sonreía divertido y le soltaba que ya comprendía de que calentura hablaba.

El chico se ruborizaba a más no poder mientras yo me levantaba de la cama para quitarme la chaqueta y así poder tener mayor movilidad para la terapia que estaba a punto de entregarle al muchacho.

Éste me miraba asustado y yo sonreía alegando que se tranquilizara y que no se asustara, que tenía un remedio muy bueno para su mal, aquello solo se curaba de dos maneras… o lo metía en una bañera en agua fría o se la baja a punta de una buena masturbada y sin duda que mis deseos hacia el inclinaban la balanza hacia la segunda opción.

Lanzando la chaqueta a un lado me arrodillé sobre la cama tratando de tomarle las muñecas, forcejeando con el chico que comenzaba a lanzarme cualquier cantidad de objetos de metal que podía para descontrolarme, observando que sin duda el descontrolado era él ya que no coordinaba muy bien su don sobre aquellos artefactos que simplemente golpeaban a lo loco sin enfocarse en puntos específicos.

Pero aquello no me detenía y tomándolo con fuerzas por las muñecas con mi mano izquierda uniéndolas entre sí con la otra giraba su cuerpo colocándolo de espaldas a mí pegando sus manos contra el espaldar de la cama tratando de inmovilizarlo.

-¿QUE HACES?... KLAUS… DIJE QUE ME SUELTES MALDITO-

Aquello no me detenía y sonriéndome metía mi mano derecha por su cintura para levantarle el trasero colocándolo en cuatro.

-NO, NO, NOOOO… ¿Qué DEMO…?- No había terminado de decir aquello cuando desgarré su cremallera manteniéndolo maniatado y sin poder moverse… el verlo así me ponía deseoso de él… si por mi fuera le rompería toda la maldita ropa haciéndolo mío a mi voluntad… pero sin duda mi corazón era más fuerte que mis ganas de solo tener una noche de pasión desenfrenada.

Metí mi mano por dentro de su pantalón sacando aquel trozo de carne que me hacía sentir tanto deseo que creí estar a punto de enloquecer.

-Quédate tranquilo- Me decía mas para mi mismo que para él… ya que si su bestia rugía en su interior la mía estaba gritando "follale dura e intensamente".

-KLAUS… BASTA… AAAHH… NOOO… DIOOOS…-

Sus ruegos me sonaban más a un sí contenido que un no quiero, yo seguía masajeando su duro sexo mientras el trataba "en vano" de soltarse acomodándolo de nuevo en posición de perrito y separando sus piernas con la ayuda de las mías coloqué todo el peso de mi cuerpo en su espalda sin dejar de apretarle con fuerza las muñecas contra el espaldar de la cama.

-Tú solo relájate y déjalo salir- le soltaba yo tratando de calmarlo aunque eso sin duda no ayudaba a mis ganas de tomarlo con todas las de la ley.

Sentí como su cuerpo ya no se resistía y sus temblores comenzaban a disminuir escuchando sus gemidos que era una señal de que lo estaba disfrutando aunque me puteara y me lo negara a cada momento dándome a entender que los "no" de Rajky eran más bien un si lo deseo pero el maldito hechizo no me deja pedirte más.

-¿Klaus?... basta… ya basta… aaahh… solo... Solo para… por favor…- yo negaba con la cabeza a sabiendas de lo que su cuerpo deseaba y eso era lo mismo que el mío, ser tocado por unas manos masculinas… ser tomado de manera fuerte y varonil y no simplemente montar a una hembra que lo único que deseaba era que le llenaran el vientre de perros de buena sepa.

-Tú solo relájate y deja de pelear conmigo-

Le soltaba yo tratando de que al fin cediera pero el chico seguía tratando de zafarse de mi y aquello sin duda me hacía sentir incomodo.

Por un lado se encontraba mi amor por él y por el otro la bestia que rugía dentro de mi pidiendo a gritos que lo tomara a la fuerza, pero sin duda aquello seria un punto negativo a mi favor, yo más que poseerlo deseaba escuchar alguna vez de sus labios un te amo… o por lo menos un te quiero que calmara mi anhelo de estar junto a él y de sentirme amado por alguien más que no fuese mi hermana y quien mejor que mi Rajky para cubrir esa carencia.

Comencé a rodarme hacia un lado haciendo que su cuerpo se ladeara junto al mío quedando ambos de medio lado abriéndole las piernas pasando una de las mías sobre la de él para mantenerlas separadas volviendo a atacar su miembro subiendo y bajando rítmicamente sintiendo como la delicada piel del prepucio cubría y descubría el glande el cual se encontraba húmedo, el que Rajky fuera semi-humano sin duda le daba el toque perfecto del amante correcto… para muchos los fluidos humanos eran algo asqueroso, pero para mí era sin duda lo más excitante de todo esto. Yo comenzaba a besarlo en el cuello mientras el volvía a hacerse el que no deseaba aquello.

-NOOO… BASTAAA… NO LO HAGAS… NO QUIERO, NO DEBO ESTAR CONTIGO-

A lo que yo le respondía con ganas de darle una bofetada para que se dejara de estupideces conmigo.

-Si ya le fuiste infiel con Bree… ¿qué más da que lo hagas conmigo?-

Él negaba con la cabeza soltando que aquello era completamente diferente.

-Ya… ya… ya me siento mejor… suéltame Klaus, por favor…- decía este comenzando a llorar mientras yo sonreía con malicia soltándole para demostrarle de que nada de lo que dijera o hiciera iba a detenerme hasta que acabara.

-Por mi puedes llorar todo lo que quieras, pero no voy a soltarte hasta que saques esas ganas-

Comenzaba a masturbarlo con mayor rapidez escuchando como gemía y lloraba al mismo tiempo mientras yo comenzaba a decirle que sus lagrimas más que detenerme me excitaban pidiéndole que llorara aún más y que se hiciera el que "no" cuando yo sabía muy en el fondo que lo que deseaba era pedir mas y mas de todo aquello que le entregaba observando cómo giraba su rostro tratando de esconderlo dentro de la almohada mientras yo apretaba con fuerza mi excitado y endurecido sexo en su trasero para que se diera cuenta como me tenía de deseoso.

-Atreve… atrévete a hacerlo y juro que…-

"A mí no me amenazas en esa posición Rajky" pensaba yo apretándole las bolas haciéndolo gemir ante lo tensas que estas se encontraban.

Después de un largo rato masajeándolas volví a tomar su sexo mientras le soltaba entre susurros muy cerca de su oído.

-Dile a tu bestia que si es tan fuerte como se cree que venga a pelear conmigo… anda… déjalo salir y juro que le voy a romper todo lo que se llama trasero-

Yo solo quería una cosa… que se le zafara el demonio interior y juraba que nos íbamos a dar con todas las de la ley hasta por el hueco del oído sin ningún miramiento, pero el chico seguía en su afán de querer soltarse a lo que yo tomando medidas más extremas soltaba sus manos para tomarlo por las piernas halándolo hacia mí mientras éste comenzaba a golpearme y patearme pero aquello no lograba que me detuviera, yo quería hacerlo mío aunque sea de aquella manera… el sentirlo a medias era más placentero que el obtener siempre un no como respuesta, así que sin indicio alguno de querer detenerme aunque me clavara algún fierro entre pecho y espalda separé sus piernas a lo que el pantalón me dejaba metiendo su tenso y ya muy inflamado sexo en su boca comenzando a hacerle la mas grotesca felación de su vida, deseando que aquella jamás se le olvidara y que fuera la mejor que le hayan hecho alguna vez.

El chico comenzaba a alarme el cabello haciendo que aquello me excitara el doble de lo que ya estaba.

-BASTAAA… Basta… Ba… Mmm… mal… maldito seas…-

Observé como Rajky se tapaba el rostro con la almohada mientras yo mantenía sus piernas fuertemente aferradas sintiendo como aquellas les temblaban ante la intensidad con la que chupaba su miembro tratando de no lastimarlo con mi ponzoña.

Lamí, chupé y masturbé con mi lengua y boca aquel pedazo suyo que me estaba trastornando sin desear soltarlo por un largo rato pero su cuerpo no logró aguantar más sucumbiendo ante el orgasmo que estallaba en mi boca irrigándome toda la cavidad bucal al punto de que esta se escurriera entre la comisura de mis labios sintiendo la calidez de aquel fluido que no escatimé en tragar como si fuese mi premio ante el haber logrado el desahogo del muchacho.

El chico me empujaba con sus piernas para que lo soltara y así lo hacía observándolo fijamente mientras me relamía los labios de manera perversa contemplando como él tomaba las sabanas para cubrirse recostándose en la esquina de la cama observándome con los ojos humedecidos mientras podía percibir lo acelerado de su corazón.

Yo me levantaba y me limpiaba los labios acostarme a su lado mirándolo fijamente mientras le preguntaba preocupado al ver aquel rostro que denotaba intranquilidad y un cierto aire de desdén.

-¿Cómo está tu temperatura?- él no decía nada limpiando su hermoso rostro aniñado mientras se acomodaba en la cama y yo posaba mi mano en mi frente para corroborar su temperatura.

-Estás normal… eso me alegra- él no decía nada, simplemente comenzaba a arroparse y se quedaba inerte observándome el pecho mientras yo le preguntaba anhelando un no como respuesta.

-¿Me odias?- su silencio me hacía dudar de su posible respuesta

-Un poco- soltó a al fin a lo que yo preguntaba sin perder tiempo.

-¿Por qué solo un poco?- sin duda aquella respuesta suya me intrigaba

-¡No sé!... - aquella respuesta suya que no me decía nada en concreto me hacía soltar una carcajada, no por lo que dijo sino la manera en la que lo había dicho a lo que yo alegué.

-Ahí Rajky… eres mi superior y aun así eres tan infantil-

Él se había cubierto el rostro con las sabanas mientras yo me acercaba un poco más a él y éste se descubría el rostro aún con la mirada agachas para no toparse con la mía soltando en un tono de reproche nada convincente.

-Debería odiarte, lo… lo hiciste sin mi consentimiento-

Sentía ganas de abrazarlo y decirle lo mucho que lo amaba, que adoraba a más no poder su manera de ser y que no cambiara absolutamente nada de su persona, pero el chico soltaba otro reproche haciéndome callar ante eso.

-No solo lo hiciste para ayudarme, se que deseabas tocarme… ¿cierto?-

No podía creer que dijera aquello, me dolía sin duda el que creyera que lo había hecho por simple capricho, si el muy bien sabía que el caprichoso era él.

-Sabes que si… ¿Para qué lo preguntas?-

Solté yo de mala gana dándole lo que quería, que creyera que tenia la razón aunque me diera en la madre, observé como el chico mordía las sabanas observándome con rabia.

-¿Por qué te molestas si tanto lo disfrutaste?-

Espeté de mala gana ante la rabia de sus suposiciones escuchando como sonaba el teléfono que se encontraba en la mesa de noche el cual tomé para pasárselo y éste respondía a su madre

-Estoy cansado… no, no quiero que vengas quiero estar solo, si, si… hablamos mañana y me regañas todo lo que quieras ¿Está bien?... adiós-

El chico me entregaba de vuelta el teléfono y yo lo apagaba para que no volvieran a molestarlo, éste se volteaba dándome la espalda mientras yo me acercaba lentamente y lo abrazaba pegando su espalda a mi pecho.

-Duérmete ¿quieres?- comencé a escuchar como mi adorado teniente gimoteaba mientras me decía.

-¿Prométeme que esto va a quedar entre tú y yo?- Yo no podía creer aquellas palabras

-¿Por quién me tomas?... ¿crees que soy uno de esos idiotas que se vanaglorian contándole a cuanto conoce que tuvo sexo con equis persona?... no me ofendas Rajky-

El chico se disculpaba mientras yo alegaba que no había problema aunque en realidad aquello me había ofendido.

-¿Oye?... por cierto… ¿Y donde esta mi padre Edward?- aquello me dejaba pensativo, no sabía si soltarle lo del secuestro o simplemente quedarme callarlo por ahora, aunque sin duda no pensaba ocultárselo pero imaginaba que aquel no era el momento adecuado y mucho menos después de lo ocurrido, simplemente deseaba que descansara entre mis brazos haciéndome sentir pleno aunque sus sueños fueran con ella.

-Tuvo una emergencia en el hospital y salió para allá-

Él me asentía comenzando a bostezar, dándome a entender que se encontraba cansado.

Lo acomodé mejor entre mis brazos sin poder creer aun lo que había ocurrido, sin duda no era como me había imaginado nuestra primera vez… a lo mejor ni contaba como una primera vez y para el solo fue un simple desahogo, pero lo que si estoy cien por ciento seguro es que jamás iba a olvidar este día ni mucho menos este momento donde el dormía entre mis brazos comenzando a escuchar como su respiración se hacía cada vez más leve indicándome que se estaba durmiendo.

Sin duda alguna, lo que hubiese hecho perfecto ese día era un beso de esos hermosos y carnosos labios suyos, ya que yo jamás había sido besando nunca en mi vida… sí, era algo increíble de creer… pero yo simplemente deseaba saber que se sentía ya que yo solo me acostaba con mis victimas o con otras vampiras para calmar mis deseos carnales pero no había amor en aquellos actos; imaginaba que un beso decía mucho de una persona y yo quería decirle cuanto lo amaba en aquel primer beso.

El chico comenzó a moverse y a hablar dormido soltando el nombre de Idalí y luego el mío haciéndome pensar que se debatía en sus sueños por ambos mientras se giraba pegando su rostro al mío haciéndome pegarme más a él comenzando a percibir el aroma de su aliento que me incitaba a besarlo.

"No lo hagas Klaus, así no debe ser… el debe corresponderte y demostrarte que siente mientras te besa"

Pensaba yo colocándome de frente para observar a la pared mientras que él sin yo hacer nada se abrazaba a mi volviendo a retomar el ritmo de su respiración mientras sentía como el pecho se me llenaba de dicha al poder esta de esta manera a su lado.