Capitulo 14
Entre fresas y rosas (verdades que afloran)
A ojos de EdwJake
Desperté asustado a causa de un golpe en la cocina, me levanté y comencé a cambiarme ya que el pantalón me lo habían dejado inservible.
Me coloqué unos bermudas y unos zapatos de camping con una franelilla… era un día templado y no había necesidad de tanta ropa encima.
Entré en la cocina y Klaus trataba de hacerme el desayuno, aquello me hizo gracia.
-Hubiese sido más fácil ir a cazar-
Éste negó con la cabeza mientras me recordaba que tenía prohibido beber sangre.
-Mmm… cierto- me acerqué y éste hacía unos panqueques o al menos eso intentaba.
Me entregó el plato y comencé a comer, no estaban tan mal aunque sin duda nada como los de mi abuela Esme que ya era toda una experta.
-¿Cómo dormiste?- me preguntaba Klaus mientras yo me acomodaba en el sofá y respondía.
-No muy bien. Es difícil dormir después de una violación- solté sin dejar de comer mirándolo de soslayo. Éste sonreía y negaba con la cabeza.
-No te violé, simplemente te ayudé a desahogarte-
Yo rodaba los ojos alegando que para la próxima calentura usara agua fría o algo por el estilo, éste me asentía mientras yo comenzaba a recordar los sueños escuchando al chico preguntándome como si me pudiera leer la mente.
-¿Volviste a soñar con esa mujer?- yo le asentía terminando de comerme los panqueques mientras éste alegaba que me había pasado toda la noche hablando dormido.
-Será mejor que vayamos a ver si tu abuelo ya tiene una respuesta de lo que te sucede-
Yo le asentía y dejando el plato en la cocina salí junto con él a la casa de los abuelos… era extraño, pero no lo odiaba, al contrario, sentía como si fuésemos más unidos aunque sin duda no deseaba que nadie supiera lo sucedido.
Llegamos y subimos al despacho de mi abuelo tocando la puerta y entrando a su permiso de poder entrar.
-¡Vaya!... el dúo dinámico- suelta mi abuelo a lo que respondimos al unísono señalándonos al mismo tiempo.
-Tú eres Robín- ambos negábamos con la cabeza mientras nos peleábamos cual niños por el puesto de Batman mientras mi abuelo moría de risa y alegaba que no éramos ese dúo dinámico, que mas bien parecíamos los duques de Hazzard observándonos ambos a las cara tratando de ver si alguno de los dos sabíamos de qué demonios hablaba el abuelo.
Éste sonreía y alegaba que de seguro aquello era una serie muy vieja para nosotros a lo que yo respondí.
-¿Abuelo?... Klaus y yo somos de Spider-man para acá…así que por favor… no nos vengas con tus súper héroes en blanco y negro-
El abuelo reía y se levantaba observando a Klaus mientras le soltaba.
-Tengo las pruebas y son positivas a sus suposiciones-
Yo volteaba a ver a Klaus y éste asentía con una leve sonrisita de medio lado aunque trataba de permanecer neutral.
-Mmm… ¿Puedo saber de qué hablan?- Carlisle me miraba y luego a Klaus señalándolo como si le estaba dando el privilegio a él de decírmelo.
-Tu padre y yo teníamos una suposición de que Idalí podría sufrir e incluso podría sucumbir ante un embarazo de tu parte-
Yo me quedaba mirándoles fijamente a ambos mientras le preguntaba a mi abuelo.
-¿Y tú a que conclusiones llegaste?- a lo que él respondió.
-Los exámenes alegaron buena compatibilidad incluso para un embarazo múltiple-
Yo abría grandes los ojos mientras mi abuelo proseguía.
-Pero eso incluso es aún más peligroso, ya de por si el que salga embarazada de uno solo bebe es riesgoso ¿imagínate el que fueran gemelos o trillizos?... no aguantaría los nueve meses… a parte de comérsela, "literalmente hablando" la destrozarían por dentro-
Me senté en una de las sillas tratando de asimilar aquella información.
-Pero, pensé que la imprimación… pues… se trataba de unir a dos personas hechas la una para la otra y pues allí iba incluido lo de pasar los genes… imagino que si yo me imprimé con Ida es porque si mutaré ¿no es así?-
Mi abuelo me asentía y aquello me volvía a dar malestar… sentí como Klaus apoyaba su mano sobre mi hombro a manera de apoyo mientras escuchaba decir a mi abuelo agachándose para quedar cerca de mí.
-La imprimación Edji, no ve el daño que ocasiona a los portadores, para la imprimación son solo eso… portadores de un gen que hará evolucionar más aún su raza haciendo mejores lobos… a ella, a la imprimación no le interesa si Idalí muere o no, ella solo es una incubadora de buena sepa para crear nuevos y mejores lobos-
Las lágrimas me corrían solas sin poder creer que lo que siempre me había dicho Klaus era cierto, la imprimación era un asco y nosotros solo jugábamos un solo papel en ella el de la procreación.
-No te culpes EdwJake, esto es algo que no es culpa de ninguno de los dos-
Sus palabras por más que tratara, no me daban aliento, me levanté y comencé a caminar hacia la salida escuchando como Klaus me segundaba bajando conmigo las escaleras mientras me limpiaba las lagrimas.
-¿A dónde vas?- preguntaba este a lo que yo respondí entrando por el comedor para entrar por la puerta pequeña del garaje.
-Ya no quiero pensar más en esta porquería de la imprimación, hoy me siento bien y vamos a jugar a los detectives- observé que el Volvo no estaba y tomando el Camaro lo encendí esperando a que Klaus se montara mientras comenzaba a marcar el teléfono de mi padre Edward.
-¿A quién llamas?- preguntaba él a lo que yo respondía que a mi padre.
-El señor Edward no está en Forks-
Yo lo miraba extrañado trancando la llamada mientras éste respondía que había decidido ir a Francia a ver a Jacob.
-Estos padres míos, tanto drama para luego andarse apurruñando allá en Francia-
El chico asentía sonriendo con desgano mientras yo sacaba el auto para llevarnos rumbo a la carretera.
-¿Puedo preguntar qué haremos?-
-Pues Edward y Jacob aún no me dicen la verdad sobre que sucede con Charlie, vamos a ir a hurgar su casa-
Él me miró asombrado.
-Creo que la fiebre te nubló la razón- yo sonreía mientras escuchaba sonar el teléfono.
-¿Diga?- la voz de Idalí me hacia sonreír aún más.
-Hola hermosa, ¿cómo te sientes?- ésta alegaba que me extrañaba horrores pero que sus padres nos mantendrían separados hasta nuevo aviso.
-Mmm… ya solventaremos eso, te lo prometo- ella alegaba que me amaba y yo le soltaba que igualmente observando a Klaus que miraba por la ventanilla sin hacer ningún gesto ante aquello.
-Sí, está bien… te llamo en la noche, te amo… bye-
Trancaba la llamada mientras me enrumbaba hacia la comisaría.
-¿No y que iríamos hasta su casa?- yo asentí mientras le preguntaba.
-¿Sabes dónde vive?- éste negaba con la cabeza y yo alzaba una ceja con ironía a lo que Klaus rodó los ojos.
-Sí, sí… sabiondo-
Sonreí mientras salía del vehículo y buscaba la patrulla del jefe alzando mi pulgar derecho.
-Perfecto, no está- entramos y observaba que en la recepción se encontraba una mujer policía, yo alzaba mis brazos observando al cielo.
-Gracias Dios, jajajajaja… todo me está saliendo a pedir de boca-
Le hacía una señal a Klaus y éste rodaba los ojos con fastidio acercándose a la chica mientras me susurraba.
-Solo espero que no sea "competencia" como Drarry- yo sonreía mientras me hacia el loco observando las carteleras informativas y escuchaba a Klaus tratando de enamorar a la oficial.
-Buenas tarde- la chica lo observaba y le sonreía mientras él comenzaba a preguntarle como tenía que hacer para cancelar unas multas que tenía pendiente… la chica comenzó a darle las cuentas de bancos y los diferentes tipos de operaciones mientras él me cubría; yo entraba en la oficina del jefe Swan sigilosamente sin ser detectado.
Comencé a rebuscar por todos lados tratando de conseguir su dirección, me senté en su silla buscando entre las gavetas del escritorio tan solo encontrando papeles inservibles, así que moví el mouse para ver si en la computadora podía localizar la información observando un portarretratos que se encontraba colocado de lado como mirando hacia la pared.
Lo voltee y el estomago me daba un vuelco repentino al ver la foto de aquella chica.
-¡Eres tú!- solté casi entre susurros mientras observaba cada detalle de su rostro cerrando mis ojos tratando de recordar aquel sueño recurrente que me atormentaba y en efecto allí estaba… ella gritaba y estaba cubierta de sangre en una camilla.
Abrí los ojos contemplando la imagen mientras veía su nombre debajo del marco del portaretrato.
-Bella- leí… tratando de ver si aquel nombre sonaba en mi cabeza, pero nada… no entendía porque soñaba con aquella mujer.
Dejé el portaretratos y comencé a buscar datos sobre el jefe Swan… pero la base de dato pedía código de acceso… lo primero que coloque fue el nombre y el apellido del jefe pero la clave era incorrecta.
Voltee a ver el porta retrato colocando rápidamente Bella pero seguía siendo incorrecta.
"¿Será su hija?" pensé por unos segundos colocando Bella Swan todo pegado y el acceso era correcto asiéndome sonreír comenzando a buscar en la base de datos colocando el nombre de Charlie Swan en el buscador de información y salía la foto del hombre unos cuantos años atrás enfocándome en la dirección.
-Mmm… no está lejos de aquí- pensé mientras seguía leyendo observando el nombre completo de la hija.
-Isabella Marie Swan Dwyer- copié y pegue el nombre en el buscador y le daba enter observando la foto de la chica en la pantalla detallando sus dientes de conejo como los míos los cuales se separaban un poco entre ellos recordando cuando la abuela me cantaba una canción de cuna sobre conejos o algo así.
Era tonto, no sé porque recordaba aquello pero me hacía gracia imaginar que a aquella chica le hacían lo mismo o de seguro se burlaban de ella por sus dientes, aunque debía de admitir que era linda.
Todo el formato en la computadora era en blanco haciéndome bajar al final del archivo donde unas letras rojas decían "Dead".
Esto se ponía cada vez peor, la chica estaba muerta y yo soñaba con su muerte.
"¿Por qué?... ¿por qué sueño contigo Isabella?"
La puerta se abría observando que era Klaus que me decía.
-Llegó el jefe, hay que irnos- yo comenzaba a cerrar los archivos colocando la foto tal cual la había encontrado mientras le preguntaba por la chica.
-Fue al baño- yo le asentía y salía de la oficina del jefe Swan mientras Klaus abría la puerta de la salida y esperaba a que yo saliera encontrándome con Charlie en las escaleras.
-¡Vaya!... el teniente Cullen, ¿qué hace tan ilustre Marine en mi comandancia?- yo le sonreía y le ofrecía mi mano para que la estrechara.
-¿Jefe Swan?- éste apretaba mi mano con fuerza mientras se enfocaba en Klaus el cual bajaba las escaleras sin decir nada.
-Estaba por acá viendo la manera de que mi amigo pagara sus deudas- señalaba a Klaus- tiene unas cuantas multas y…- el jefe me interrumpió.
-¿También es Marine?- yo le asentía mientras él observaba a Klaus y después a mi soltando de lo más normal.
-Más que pagar deudas y multas con dinero, lo que la comunidad necesita es personas que ayuden y sin duda dos Marine muy bien entrenados sería de muy buena ayuda para mí-
Yo volteaba a ver Klaus y éste negaba con la cabeza mientras yo le preguntaba al jefe que en que podíamos ayudarlo.
-Pues tengo varios de mis hombres que están de baja y otros de vacaciones, bien unos Marines sin tener nada que hacer más que infringir la ley podrían ayudar al jefe de la policía y así saldar su cuenta-
Klaus fruncía el ceño mientras yo respondía.
-¡Tentador!... Marines policías, ¿la verdad? Nos halaga Jefe…- comienzo a bajar las escaleras. -…Pero por ahora pagaremos las multas y lo pensaremos… ¿Le parece?-
Yo volteaba a ver su rostro y éste respondía.
-Supongo que para ustedes el ser policías suplentes les parece algo denigrante-
Klaus asentía mientras yo alzaba una ceja y lo señalaba a modo de que aquello era correcto.
-Pues no crean que para mí es muy grato tener que a trabajar con mocosos pretenciosos como ustedes, mis hombres son mucho más respetuosos que ustedes dos, pero piénsenlo… podrían aprender mucho más de lo que al parecer han aprendido en la marina-
El hombre entraba a la comandancia mientras Klaus le rugía y alegaba que era un maldito viejo de la mierda.
Yo le palmeaba el hombro y le pedía que se montara en el auto para ir a ver la casa del policía a ver qué encontrábamos.
Francia
A ojos de Emmett
Llegamos a Francia dirigiéndonos rápidamente al hotel donde se encontraba nuestro hermano Jasper.
-Si Aro es ahora un mafioso, vamos a tener que comprar una nueve milímetros o algo por el estilo-
Mi hermano sonreía alegaba que aquello no sería necesario, yo tampoco pensaba que lo necesitáramos pero por si a las dudas era mejor estar aprevenidos con este remero de vampiro que era el Arito.
Llegamos a la recepción y mi hermano dio nuestros nombres y nuestra documentación mientras veía bajar de la recepción una vampira de cabello cobrizo que nos detectaba al instante observando que mi hermano de seguro ya había captado su efluvio y pensamientos.
-¿Qué hace ella en Francia?- soltaba mi hermano a lo que yo observaba que la mujer me volteaba el rostro después de mirarme sonriendo con malicia.
-¿Quién es?- a lo que mi herma respondió en un todo aún extrañado.
-Francesca Markgraf, la abogada y sobrina de Jasper-
A lo que yo respondí volteando a ver a mi hermano.
-Debió venir por Jasper o a lo mejor él le pidió que viniera, recuerda que ella es la que se encarga de nuestros trámites legales ¿no?-
Mi hermano asentía y agradeciéndole a la joven de la recepción se encamino hacia el ascensor del lobby sin dejar de ver a Francesca la cual lo seguía con la mirada.
-Tiene cara de coño su madre- mi hermano sonreía negando con la cabeza mientras yo la miraba de nuevo y esta sonreía de seguro habiéndome escuchado lo que había dicho de ella.
Subimos a la suite y entramos usando nuestra propia llave electrónica y Jasper se encontraba frente a la laptop del hotel mientras decía.
-Imagino que ya se dieron cuenta que Frances esta aquí- Edward le asentía mientras le preguntaba que hacía ella acá a lo que el sufrido de mi hermano respondía.
-Pues Frances es muy buena entrando en la base de datos de la policía, de aquí su excelente trabajo en cambiar datos, direcciones y hasta hacer pasar a personas vivo por muerto y viceversa-
-¿Y consiguió a Aro?- pregunté yo a lo que mi hermano respondió negando con la cabeza.
-No, pero sí consiguió a Franz- yo ponía los ojos en blanco mientras preguntaba quién demonios era Franz a lo que Edward respondió con su típico gesto de que leía la mente de mi hermano.
-Franz es alguien que trabaja para Aro, es su mano derecha o algo así-
Éste se posicionaba frente al computador al lado de Jasper y yo le imitaba observando el monitor leyendo el archivo del tal Franz.
-Francisco Braunschweig… ¿es ruso o algo así?- mi hermano Jas alegaba que era Alemán y que a lo mejor aquel no era ni su nombre ni su apellido real.
El expediente estaba limpio, siendo vampiro imaginaba que este había pagado los millones para limpiar dicho expediente.
-Dice acá que el hombre tiene un pequeño club en el centro de Francia… un centro nocturno de apuestas, de seguro detrás de esa fachada hay algo aún más grande-
-¿Y qué estamos esperando?- soltaba yo encaminándome hacia la puerta para abrirla encontrándome con la tal Francesca.
Ésta me miró de arriba hacia abajo como si observara a una plasta de mierda pasándome por un lado y observando a Edward soltó en un tono muy divertido.
-Señor Edward Cullen, un gusto conocerle al fin-
Mi hermano tomaba su mano a modo de saludo pero la mujer doblaba la muñeca posando su mano enfrente de Edward como para que éste se la besara.
"¿Y ésta que mosca le picó?... ¿Se cree lady Di o qué diablos?"
Pensaba yo observando cómo Edward sonreía ante mis pensamientos y tomaba la mano de la mujer besándola con caballerosidad.
-¡Señora Markgraf!- soltaba éste soltándole la mano y ésta se posicionaba al lado de Jasper mientras yo cerraba la puerta y me cruzaba de brazos esperando a que decidieran que hacer.
Edward ponía de nuevo la cara de estar recibiendo señales satelitales de los pensamientos de la mujer mientras éste le soltaba.
-¿Así que de allí conoce usted a mi hijo EdwJake?- la mujer sonreía y asentía observando a Edward como si este fuese un trozo de carne y ella una loba a punto de hincarle el diente.
-No se preocupe, jamás dañé a su hijo- mi hermano no decía nada mientras yo bufaba por la nariz sin comprender de qué demonios hablaban.
-Como siempre tengo que preguntar qué demonios sucede ¿No?-
La mujer me observaba y soltaba en un tonito por demás petulante.
-No doy explicaciones a un esclavo-
Edward apretaba los dientes fuertemente para no reír mientras Jasper seguía jugando con el aparatico en frente de él sin decir nada.
-¿Esclavo?- preguntaba yo a lo que ella alegaba que yo olía a esclavo y que sin duda la ama de esta bestia que era yo debía de ser una mujer privilegiada, pero que aun así era un simple esclavo para ella y que no me daría explicaciones.
Mis carcajadas no se hicieron esperar acercándome a la mujer mirándole de arriba hacia abajo.
-No me hagas reír mujer… no eres más que una…- pero la mujer me clavaba la mirada y me decía en un tono por demás autoritario.
-Échate Perro- No había terminado de decir aquello cuando mi cuerpo caía al suelo arrodillado y con el trasero pegado al suelo como si me hubiesen echado pega universal en el culo.
Yo le rugía mientras ella sonreía y Edward le soltaba tratando de ser cortes.
-Creo que eso no ayuda en estos momentos- la mujer dejo de infringir su don en mí a lo que yo me levanté rápidamente rugiéndole con ganas de saltarle encima.
-¿Emmett?- me soltaba mi hermano Edward posando su mano sobre mi pecho y negando con la cabeza mientras Jasper trataba de calmar mi rabia.
Yo le sacudía la mano mientras soltaba aún molesto.
-Voy al lobby a ver a quien mato-
Ellos sabían de antemano que eso no sucedería, solo quería sacarme la rabia de lo que la bruja esa me había hecho.
Salí de la habitación golpeando tan fuerte la puerta que la desnivele del marco deseando que pronto nos largáramos en busca del tal Franz.
Forks
A ojos de EdwJake
Estacionamos el Camaro lejos de la casa del jefe Swan y caminamos hasta el lugar rodeando la pequeña vivienda contemplando que la mejor manera de entrar era por la puerta de atrás.
Klaus violó magistralmente la cerradura sin dañarla, apartándose a un lado para dejarme pasar.
La casa no era nada del otro mundo, una diminuta casa acogedora aunque algo descuidada, suponía que siendo de un hombre solo no era de esperarse el ver trastos sucios y un pequeño desorden aquí y allá.
Klaus entraba tras de mi cerrando la puerta y subiendo las escaleras mientras yo observaba otra foto de la chica donde salía junto a Charlie con toga y birrete.
Contemplé el año de la foto y era el mismo de la graduación de mis padres.
Sin duda ellos habían conocido a la hija del jefe, pero ¿que tenía que ver ella con mi familia al punto de no quererme cerca de Charlie?
-¿Rajky?- escuchaba yo la voz de Klaus que me llamaba desde la parte de arriba de la casa.
Subí como bólido hacia donde este se encontraba hurgando en una pequeña habitación a obscura.
Yo encendía la luz y observaba el lugar que estaba amoblado con cosas femeninas imaginando que aquel lugar había sido su habitación.
El Mayor se acercaba a mi entregándome una foto, la tomé y observé de quienes se trataban… en ella se encontraban Jacob, ella y mi padre Edward vestidos de toga y birrete, yo miraba a Klaus y éste me entregaba un pequeño diario el cual ya le había violado el cerrojo mostrándome la primera hoja.
"¿Edward o Jacob?" decía la primera hoja entre corazones que rodeaban ambos nombres, yo miraba a Klaus y éste abría el diario en una página señalándome el escrito.
Yo me sentaba en la cama comenzando a leer.
"Ayer fue la noche más encantadora de mi vida, habíamos planificado una pequeña broma para Jessica y Mickey en la colina del deseo…"
Comencé a leer más abajo donde decía.
"Edward me tomó entre sus brazos mientras Jacob nos miraba atento y se escuchaban las risas entre los radios de onda corta que usábamos para comunicarnos entre nosotros.
Pero lo más divertido fue cuando Jacob lanzó mi sostén por la ventanilla del auto pegándole a Jessica en la cara con este haciendo que todos muriéramos de la risa mientras Edward abría la ventanilla dejando ver tan solo nuestros hombros al descubierto como si lo estuviésemos haciendo dentro del auto"
Seguí leyendo por largo rato, sin duda me sorprendía aquel comportamiento de mi padre Edward… al culminar observé a Klaus que me decía que habían mas fotos de Edward y de Jacob entre las cosas de la chica.
Seguí hojeando el diario que comenzaba a soltar un aroma que creí reconocer entre mis recuerdos de infancia.
Éste olía a fresas y rosas haciéndome remontar de nuevo a aquel sueño donde ella sufría bañada en sangre.
Me detuve en el último escrito que hablaba sobre el viaje que haría junto con mis padres a Isla Esme y de allí el diario se acababa dejando hojas sin usar.
-¿Dónde conseguiste esto?- Klaus señalaba a una pequeña tablilla de madera debajo de la cama que se desprendía y se volvía a colocar como un escondite secreto.
-¿Cómo sabías que eso estaba allí?-
Él se sentó a mi lado y soltó en un tono bajo.
-Siempre estoy cerca de ti cuando duermes, en tus sueños más perturbadores hablas de un olor a rosas y fresas-
Yo bajaba la mirada observando el diario cerrado mientras Klaus colocaba la tablilla en su sitio observando que yo me escondía el diario dentro de la camisa.
-Creo que mi familia tiene mucho que explicarme-
Klaus no decía nada y salía del la habitación bajando las escaleras mientras yo imaginaba todo aquel lío de faldas en los que estaban implicado mis padres.
Francia
A ojos de Edward
Habíamos salido de la habitación esperando que ya nos tuvieran el auto de alquiler a disposición, Emmett se encontraba conversando con un grupo de ancianos y éste los atormentaba con sus malos chistes.
-¿Emmett?- soltaba yo pasándole por un lado y éste comenzaba a despedirse del grupo de ancianos caminando detrás de nosotros mientras preguntaba para donde íbamos.
-Vamos al club nocturno del tal Franz-
Salimos del hotel observando que ya nos tenían un Mercedes a disposición tomando las llaves de manos del valet del hotel mientras Jasper le daba una propina y daba las gracias en francés.
-¿Por qué la "simpática" de tu sobrina no nos acompaña?- preguntaba mi hermano a lo que Jasper respondió.
-Porque ella esta ayudándonos con algo muy importante y es conseguir a Alistair-
Yo rugía por lo bajo mientras Jasper sonreía y Emmett nos miraba desde la parte de atrás del auto con cara de estar más perdido que nunca.
-Pues si no mal recuerdo, Alistair tenía una fijación con Jacob, ¿no es así?-
Soltaba Jasper mientras Emmett asentía y yo seguía conduciendo sin decir nada.
-¿Pues quien mejor que Alistair y su don para encontrar a Jacob?-
Emmett me miraba por el espejo retrovisor mientras yo le soltaba de golpe.
-Dilo Emmett- mi hermano sonreía y soltaba sin contemplaciones.
-¿Crees que va a aceptar después del desplante que le hicieron?-
Jasper me miraba de soslayo y trataba de infundir su don pero los celos me estaban carcomiendo por dentro.
-Yo ya le dije a Jasper que no me agradaba la idea, pero por Jacob me aguanto lo que sea-
Detenía el auto en frente del imponente club nocturno llamado "Lapins de Père"
Nos bajamos del auto y entramos al lugar entre las bromitas pesadas de Emmett y los sarcasmos de Jasper sobre lo que seguramente pediría el europeo a cambio de ayudarnos.
Forks
A ojos de EdwJake
Entré a la casa y posándome en medio de la sala solté.
-REUNIÓN FAMILIAR-
De la parte de arriba bajaba mi abuelo mientras que de la cocina salían mi madre y la abuela observándonos a ambos mientras yo esperaba que éstos tomaran asiento.
-¿Qué pasa tesoro?-
Preguntaba la abuela a lo que yo soltaba de golpe.
-¿Quién demonios es Isabella Swan y que pinta la chica en mi vida?-
Todos se quedaron inertes mientras Rosalie volteaba a ver a Carlisle y luego a Esme que soltaba de golpe.
-¿Dónde escuchaste ese nombre tesoro mío?-
Yo trataba de controlarme para no salirle con alguna mala palabra a la abuela que era un sol de persona.
-No me contesten con una pregunta- a lo que mi madre respondió como si nada.
-Era una amiga de tus padres-
-¿Solo una amiga o algo más?- el abuelo que no había dicho nada preguntó qué me sucedía a lo que yo respondí.
-Pues he estado teniendo sueños recurrentes con una mujer bañada en sangre y resulta que esta mujer- saco una foto que me había robado de ella en la casa del Charlie - Es la que veo en mis sueños, es la hija del jefe Swan ya fallecida, la cual al parecer tenía algo más que solo amistad con mis padres-
Suelto yo sacándome el diario de la camisa y arrojándolo a la mesa.
Todos observaban el pequeño librito rosa y violeta mientras la abuela preguntaba que de donde había sacado aquello.
-Lo saqué de la habitación que era de la chica-
-¿Estás entrando en casas ajenas sin permiso EdwJake?- soltaba mi madre haciéndome perder el poco buen humor que tenía soltándole de malas.
-No importa como lo obtuve… no me interesa saber si creen que soy un delincuente o no, tampoco me importa un reverendo cacahuate si están molestos conmigo o no… quiero respuestas y si ustedes no me las dan iré a buscarlas en otro lado, así que más vale saberlo de ustedes que por alguien más-
Ellos me miraban fijamente mientras yo me cruzaba de brazos esperando alguna respuesta de ellos.
-Creo que debes de esperar a que ellos vuelvan y tengan una conversación entre los tres-
Alegaba mi abuelo a lo que yo hacía destrozos en la cocina reventando toda la tubería de aguas blancas haciendo que saliera agua por todos lados.
-EDWJAKE RAJKUMAR CULLEN… ¿QUE MANERA DE COMPORTARSE ES ESA?-
Soltaba mi abuela molesta ante los destrozos mientras yo comenzaba a caminar hacia la puerta desprendiéndole la manilla de metal pateando la misma para abrirla sintiendo como mi abuelo me tomaba por el hombro para detenerme.
-EdwJake, basta… esa no es manera de comportarse, estas siendo irracional-
Yo volteaba a verlo de malas soltándole en un tono que jamás pensé en usar con él.
-Quiero respuestas y no voy a esperar a que mis padres vuelvan-
A lo que Rosalie respondió en un tono de molestia y cierto desdén.
-Si tanto te interesa saberlo, Isabella Swan fue la incubadora para tu gestación, no fuiste creado con ayuda de tu abuelo Carlisle ¿está bien?... ¿satisfecho?-
Yo me quedaba observándole sin mover ni un músculo recibiendo aquel balde de agua podrida, fría y cruel de la realidad que me habían ocultado.
-¿Rajky?- soltaba Klaus a punto de tocarme a lo que yo respondí en un todo gélido.
-No me toques Klaus, puedo llegar a herirte y será mejor que no lo hagas-
La persona que más amaba en la vida y a la que veía como mi figura materna aún a sabiendas de que no lo era genéticamente era la que me soltaba aquellas duras y crueles palabras en contra del ser que me había traído al mundo.
Ella comenzaba a caminar hacia mí a lo que yo solté alzando mi mano para posarla enfrente de ella como si fuese un escudo.
-No vuelvas a dirigirme la palabra nunca más en tu vida Rosalie Hale-
Ella me miraba con los ojos abiertos negando con la cabeza mientras mi abuela me pedía que no le hablara de esa manera a lo que yo respondí.
-Una mujer que se exprese así de la persona que me dio la vida y murió trayéndome a este mundo no merece que la llame madre NUNCA MÁS-
Ella negaba con la cabeza tornando el rostro desquebrajado mientras yo salía de la casa sintiéndome el ser más miserable del mundo.
Me habían mentido, me habían hecho creer que yo había sido producto de un embarazo artificial por medio de una incubadora o algo así, pero aquello no era cierto.
Lo único cierto era que Isabella Swan era mi verdadera madre y que yo, el monstruo que habían engendrado mis padres, la había asesinado el día del alumbramiento.
Sin duda nadie me lo tenía que confirmar, el que mi mente lo procesara de esa manera, el que soñara con aquella escena era sin duda más que suficiente para sacar mis conclusiones y sin duda mis padres tenía mucho que explicarme.
Comencé a correr y a correr escuchando como Klaus me seguía de cerca aunque dándome un espacio considerable para mis berrinches.
Me detuve de golpe en uno de los acantilados cubriéndome el rostro percibiendo de nuevo ese olor a rosas y fresas que se había impregnado en mis manos haciéndome gritar de rabia arrojándome en el suelo comenzando a convulsionar de nuevo sintiendo como el lobo dentro de mi rugía amenazando con salir sintiendo aquel fuego que me quemaba las entrañas.
-¿Rajky?- me miraba Klaus horrorizado a lo que yo observaba en el reflejo de sus ojos el monstruo que comenzaba a salir sin poder detenerlo.
