Capitulo 15
¿La ciudad del amor o los suburbios del odio?
A ojos de Klaus
No podía creer lo que mis ojos veían… el rostro de Rajky se desfiguraba considerablemente, sus dientes habían crecido como los de una bestia salvaje y rugía no como un vampiro, era más bien como el rugido de un oso enfurecido.
-¿Rajky?- soltaba yo aterrado lanzándome al suelo tratando de controlarlo pero el chico seguía rugiendo y retorciéndose en el suelo alzando sus manos hacia mí como si pidiera ayuda, yo no sabía qué hacer… cada vez se ponía peor, sus pupilas se encontraban amarillas y su rostro comenzaba a llenarse de pelos.
-Rajky, cálmate… vamos… contrólate, no dejes que suceda si no lo deseas… que no te controle por favor-
Quería maldecir, quería gritar y matar a todos esos malditos Quileutes que era los culpables de toda esta maldición que mi pobre teniente tenía que sufrir.
-Apártate- escuché decir a mis espaldas volteando a ver al padre de Idalí.
-Todo esto es culpa de ustedes malditas bestias-
Le soltaba yo enfurecido observando que venían dos más en su forma lobezna. Yo les rugía y ellos a mí mientras al que llamaban Sam se posaba entre los lobos y yo.
-Queremos ayudarle… pero necesito que te calmes y me dejes trabajar-
Yo volteaba a ver a Rajky y éste seguía transformándose pero de manera progresiva, sus brazos habían mutado y su ropa comenzaba a desgarrarse en mil pedazos.
Yo me apartaba mientras el padre de la imprima se acercaba a él junto a los dos lobos que comenzaban a rugirle y a aullarle como si le hablaran en aquel idioma de bestias.
-EdwJake, si luchas más será peor, ¿no quieres transformarte?- preguntaba el indio y Rajky negaba con la cabeza con los ojos llenos de lagrimas.
-Entonces contente… el secreto está en el dominio de la mente por sobre las emociones de tu cuerpo, debes controlarte y dejar de pelear con tu lado lobezno... relaja el cuerpo y oblígalo por medio de la mente a que eres tu quien decide… pero debes de calmarte y no luchar más-
Yo miraba como los lobos al parecer le decían cosas por medio de la mente haciendo que el chico se comenzara a calmar y la mutación iba retrocediendo.
Suspiré como si necesitara el aire en mis pulmones y el chico poco a poco fue controlando las convulsiones hasta que volvió a ser el mismo vampiro que conocía, comenzando a perder el conocimiento.
Yo me arrojaba al suelo y tomaba sus signos vitales.
-Debes llevarlo a que su padre o su abuelo lo revisen-
Yo le asentía tomándolo entre mis brazos para llevarlo a la casa de los Cullen mientras Sam preguntaba.
-¿Aun no vuelve Jacob?- yo volteaba a verlo y le respondía.
-Hay un problema con el señor Black, al parecer alguien lo ha secuestrado junto con la señora Alice… todos sospechan de los Vulturis-
Sam me miraba asombrado y asentía a modo de agradecimiento mientras yo me retiraba con Rajky entre mis brazos de vuelta a la casa.
Francia
A ojos de Jasper
Se podía percibir cualquier cantidad de sentimientos en aquel lugar, odio, ambición, lujuria… un sinfín de sensaciones que me perturbaban considerablemente al punto de no lograr coordinar las mías propias.
-Y bien… ¿A quién es que hay que romperte el culo para que hable?-
Edward volteaba a ver a Emmett de mala gana alegando que no se le iba a romper nada a nadie por ahora mientras veía como Edward al parecer percibía los pensamientos de alguien que lo hacía caminar rápidamente entre las personas que se encontraban en aquel lugar.
Emmett y yo lo segundábamos mientras trataba de ver en quien se enfocaba mi hermano observando que se trataba de una vampiresa de lo más exuberante.
Era sin duda una mujer hermosa y resaltaba por sobre las demás… ella se acercaba a la barra donde le servían una copa.
"¿Sangre?" pensé yo al percibir el olor de la bebida a lo que mi hermano asentía volteando el rostro para verme de soslayo; yo comencé a caminar hacia el otro lado de la barra mientras Emmett caminaba al contrario flanqueando ambos lados de Edward el cual se acercaba a la joven que volteaba rápidamente y le decía.
-Puedo olerlos a kilómetros, ¿qué hacen tres vampiros americanos en Francia?- soltaba la mujer en un español fluido aunque con acento francés acomodándose el cabello a un lado mientras observaba a Edward de arriba hacia abajo.
-Buscamos a alguien y sé que tú puedes llevarnos con él-
La hermosa mujer volteaba a verme a mí y luego a Emmett sonriendo divertida mientras le preguntaba a mi hermano que como estaba tan seguro de eso.
-Porque estas despechada, amas a Franz el cual no te corresponde y prefiere andar en sus jueguitos clandestinos y sus perversiones antes de prestarte la atención que mereces una mujer como tú-
La hermosa mujer de larga cabellera negra se relamía los labios mientras se enfocaba en los de Edward pasando la mano por su pecho delineando el pliegue de los botones de su camisa.
-¿Y tú si?- Edward sonreía y le asentía a la mujer mientras Emmett me hacía reír con sus sentimientos de contradicción imaginándome más o menos lo que este pensaba escuchando a mi hermano decirle a aquella mujer.
-Sin duda una mujer como tu debe ser atendida como una diosa, besar el suelo que pisa y hasta servirle de alfombra si es necesario-
Daba gracias a Dios que Francesca no estaba con nosotros ya que al escuchar aquellas palabras esta se enfocaría aun más en mi hermano de lo que ya estaba.
La chica comenzaba a acercarse a Edward y éste echándose para atrás le decía.
-Pero necesito que me lleves primero hasta donde esta Franz… quiero saldar algunas deudas incluyendo esta-
A lo que ella pregunto cuál y éste respondía.
-El mantener descuidada a una mujer hermosa… eso no se le hace a semejante diosa- la mujer asentía encantada mientras que la cara de Emmett era toda una caricaturas de muecas ante las palabras que Edward usaba para con la chica.
Aquello no era nada nuevo para mí, yo conocía a la perfección a mi hermano y sabia que solo estaba actuando, la mujer comenzaba a caminar entre la gente después de beber su copa de sangre volteando a vernos a Emmett y a mí como esperando que ambos segundáramos a mi hermano que iba detrás de ella.
Llegamos a una pared y ésta sacaba una llave y la introducía en una pequeña cerradura que parecía ser parte del decorado de dicha pared siendo casi imperceptible y empujando hacia un lado esta se abría dando paso a un estrecho pasillo mientras ella decía.
-Si preguntan quién les dejó entrar…-
Mi hermano la interrumpía soltando en un tono cortés y muy seductor mientras le tomaba la mano.
-Nosotros responderemos que simplemente nos dejamos guiar por el olor a carroña y basura-
Ella sonreía y asentía mientras mi hermano le besaba la mano y le guiñaba el ojo prometiéndole que volvería luego.
La chica asintió y comenzando a caminar por el pasillo dejamos atrás el ruido del Night club caminando por el estrecho pasillo mientras Edward sonreía y le soltaba a mi hermano Emmett.
-Si Emmett… Soy puto siempre y cuando sea en momentos que lo ameriten así que te agradecería que no salgas de bocón a soltar nada de esto a nadie.
Aquello era como pedirle a Edward que dejara de leer la mente de los demás… sin duda esto se sabría y abría un buen momento de carcajadas sobre esto.
Llegamos al final del pasillo donde había una puerta de acero, Edward tocó un pequeño intercomunicador el cual soltaba un chillido y luego una voz gruesa que preguntaba en francés quien era a lo que Edward respondió en el mismo idioma.
-Somos tres hermanos norteamericanos deseando gastar toda su fortuna con el gran Franz Braunschweig-
Se hacía el silencio y luego los seguros de la puerta se escuchaban destrabar la cerradura y ésta se abría dejando ver a un monstruoso vampiro de más de dos metros de alto.
-¿Quién los dejó pasar?- soltaba el grotesco hombre mientras Edward le respondía.
-Nos dejamos guiar por el olor a dinero y poder-
Emmett y yo nos veíamos las caras imaginando él porque éste no le respondía como le había prometido a la vampira que lo haría.
Entramos mientras el corpulento hombre caminaba delante de nosotros y abriendo una puerta éste se apartaba para dejarnos entrar y ver una suite de lujo donde había una enorme mesa de apuestas y detrás de esta un elegante vampiro de traje nos miraba con las piernas cruzadas sonriendo ampliamente mientras le acariciaba la pierna a un jovencito humano de unos aproximadamente diecisiete años de edad.
-¡Vaya!... tres vampiros americanos buscando al conejo de la suerte… que excitante-
Soltaba el vampiro en un tono jovial notando que su acento no era francés sino alemán corroborándome su nacionalidad.
El vampiro nos hacia un ademán con la mano para que tomáramos asiento frente a él mientras éste le soltaba al joven en francés que se retirara y el chico se levantaba de su asiento para irse contemplando como el vampiro le acariciaba de manera morbosa las nalgas al joven haciendo que todos nos viéramos las cara esperando a quedar a solas con la mano derecha de Aro, sintiendo el gozo de saber que cada vez estábamos más cerca de mi amada Alice.
Forks
A ojos de EdwJake
Me encontraba de nuevo en la camilla completamente aturdido… traté de enfocar la vista encontrándome con el rostro de Carlisle, Klaus y Bree que me miraban completamente asustados.
-¿Tomaron el número de placa del auto que me arroyó?-
Todos comenzaron a reír mientras podía sentir la mano de mi abuelo acariciarme el cabello y Bree soltaba de golpe.
-Eres un tarado, venir a ponerte así por una simple humana…- Klaus le daba un zape para que se callara mientras yo trataba de incorporarme de la camilla.
-Mira Bree… el que tú no quisieras a tu madre o no la recuerdes o simplemente te de igual no significa que yo sea igual que tú-
Ella sacudía su cabello volteándome la cara comenzando a caminar hacia la puerta mientras decía.
-Pues por lo menos ya vemos que estás mejor, así que me largo antes de que comiences a maltratarme de nuevo-
Yo le abría la puerta con mi don y la lanzaba después de ver cómo salía refunfuñando entre dientes.
-¿Cómo te sientes?- soltaba Klaus mientras yo suspiraba agarrándome la cabeza mientras le respondía tratando de controlar mis nervios aún alterados.
-No sé que me sucede, esto no es normal… he visto como todos entran en fase como si nada y yo sufro esta agonía-
Mi abuelo preguntaba que sentía a lo que yo respondía volviendo a recostarme en la camilla.
-Duele, mi padre dice que no es doloroso pero yo siento como que me queman las entrañas, sentí como si un ser un demonio dentro de mi quisiera salir al exterior y no puede… es realmente una tortura-
Klaus y mi abuelo se miraban mientras yo preguntaba si mis padres habían llamado, Klaus se alejaba de mí mientras el abuelo alegaba.
-Será mejor que descanses- aquella no era la respuesta que esperaba un simple si o en su defecto un no hubiese sido más convincente que aquellas dos reacciones.
-¿Qué sucede?- Klaus volteaba a verme mientras Carlisle suspiraba y me decía.
-Hay un problema- yo me sentaba de nuevo esperando a que continuara.
-Jacob y Alice… han sido secuestrados- el alma se me iba a suelo mientras saltaba de la camilla preguntándole a mi abuelo en un tono de asombro.
-¿Pero qué demonios sucedió?- él comenzaba a explicarme lo que había sucedido y desde cuando a lo que yo comenzaba a pasearme de un lado a otro escuchando como Klaus me soltaba tomándome de los hombros para que me detuviera.
-Estás mal Rajky, no pretendíamos ocultártelo simplemente que estabas tan enfermo que preferimos no decírtelo antes por temor a que empeoraras-
Yo salía como bólido de la habitación rumbo a la mía comenzando a buscar mi documentación observando cómo Klaus entraba en esta observándome desde la puerta cruzándose de brazos mientras decía.
-¿Vas a ir a Francia?- yo le asentía cambiándome de ropa mientras Bree salía de la habitación de baño en paños menores observándonos a ambos mientras yo hacía a velocidad vampírica mis maletas.
-Sabes que no te dejaré ir solo- a lo que yo respondí.
-Pues muévete y busca tus cosas-
El vampiro comenzaba a tomar sus pertenecías mientras Bree preguntaba que a donde iríamos siendo Klaus quien le respondiera escuchando que la chica pedía ir.
-Tú te quedas, no vamos por placer así que no ayuda el que te vengas con nosotros-
Salí de la habitación bajando las escaleras mientras observaba a Rosalie en la sala la cual decía mi nombre en un tono dulce para llamar mi atención.
-No tengo tiempo de hablar contigo Rosalie, luego hablaremos-
Salí de la casa hacia en el Camaro mientras ella me seguía alegando que podía llevarnos hasta Seattle.
Klaus se nos unía y le asentía a modo de que era mejor que ella nos llevara así no dejaríamos el auto en el aeropuerto a lo que yo montándome en la parte de atrás le hice señas a Klaus de que se montara delante mientras acomodaba las maletas a un lado y esperaba a que el auto arrancara comenzando a llamar a las aerolíneas pidiendo boletos para Francia a la brevedad posible pensando cómo demonios hacer para localizar a mis padres.
Francia
A ojos de Edward
Eran realmente fuertes los pensamientos de Franz, el "caballero" por llamarlo de algún modo era realmente pervertido y sus pensamientos me tenían algo perturbado imaginando que Jasper se sentía igual de incomodo.
-Nos gustan las apuestas grandes y el riesgo a perderlo todo… me informaron de este lugar y quiero apostar en grande-
Le soltaba yo al vampiro mientras Jasper arrojaba sobre la mesa dos buenas fajas de billetes observando el rostro de Franz que no se inmutaba ante la cantidad de dinero.
-¿Solo aportaremos dinero?- soltaba el hombre observando a Jasper mirándolo de arriba hacia abajo mientras que sus pensamientos casi hacía que me dieran un ataque de risa.
-¿Pues qué quiere apostar?- preguntaba Emmett a lo que el hombre soltaba sin ningún miramiento.
-Pues tres galanes americanos es sin duda una muy extraordinaria apuesta-
Emmett abría grande los ojos mientras pensaba que el vampiro estaba más loco que una cabra si creía que le iba a entregar su trasero así como así mientras Jasper pensaba que aquí el único trasero que iba a recibir el castigo si perdíamos era el mío por inventador.
Yo sonreía mientras le preguntaba a Franz que deseaba apostar en concreto para que mi hermano Jasper se enterara exactamente qué era lo que el hombre deseaba en realidad.
-Pues si pierden quiero una noche de pasión con el joven- soltaba observando a Jasper mientras no se hacían esperar las carcajadas de Emmett y yo sonreí ampliamente percibiendo como Jasper maldecía mentalmente mientras levantaba la mano mostrándole el anillo de matrimonio a lo que Franz respondía ofreciéndole asiento a Jasper a su lado.
-No le estoy pidiendo compromiso ¿señor….?- A lo que mi hermano respondió.
-Whitlock, Mayor Whitlock, señor Braunschweig- soltaba mi hermano sentándose al lado del hombre mientras me miraba pensando.
"Juro que si pierdes, haré que Jacob sienta tanto amor por Alistair que terminará entregándole el trasero al europeo delante de ti"
Yo fruncía el ceño haciendo que se me borrara la sonrisita mientras Franz posaba una mano sobre la pierna de Jasper el cual ni se movía tratando de no verle la cara a Emmett que se la estaba gozando como nunca.
-Bien… ¿Y que jugaremos señor Braunschweig?- a lo que él respondió.
-Pues jugaremos a las preguntas- yo volteaba a ver a Jasper mientras éste me miraba cerio y yo observaba en la mente de Franz que se preguntaba que hacíamos tres americanos en Francia buscándole.
-Pues comience- le soltaba yo a lo que el vampiro posando el brazo sobre los hombros de Jasper le preguntaba a éste.
-¿Tu esposa es celosa, o es de las que le gusta compartirte?- yo bajaba el rostro mientras Emmett apretaba fuerte los dientes y yo le lanzaba un manotazo para que se contuviera.
-Es muy, muy celosa… no le gusta compartirme en lo más mínimo-
Jasper se encontraba completamente perturbado ante las insinuaciones de aquel hombre mientras podía ver en su mente la próxima pregunta que iba dirigida a mí.
-¿Y tú?... ¿Tu… pareja?... ¿es celoso?-
Yo volteaba a ver a Jasper ante aquella pregunta mientras Emmett pensaba que de seguro nos habían descubierto y que sabían quiénes éramos.
-¿La verdad?... mas celoso soy yo… soy capaz de lo que sea por él-
A lo que el vampiro preguntó.
-¿Hasta perder la vida por él?- yo le asentía mientras una puerta se abría y salían de esta, diez vampiros armados hasta los dientes mientras que uno de ellos me soltaba posando una de las armas en mi nuca.
-Un humano no puede aguantar doscientos veinte voltios en su cuerpo… ¿Qué crees que sucedería si se le descargan cuatrocientos cuarenta voltios a un vampiro?-
Podía ver en su mente que estaba a punto de lanzarme la descarga eléctrica cuando me levanto de golpe girando en el aire para caer detrás del vampiro que me había apuntado con lo que parecía ser un lanza llamas pero éste tenía en la punta un par de púas que soltaban descargas eléctricas.
Emmett comenzaba a batallar con dos vampiros al mismo tiempo mientras Jasper trataba de lidiar con dos más quitándole a uno de ellos el arma eléctrica apuntando a Franz con ésta levantándolo mientras caminaba hacia la puerta donde Franz reía divertido alzando los brazos para que todos se detuvieran… Yo corría hacia la puerta para abrirla y Jasper caminaba de espaldas observando que detrás de él se encontraba el monstruosos vampiro que nos había dejado pasar el cual lo tomaba por el cuello y lo pegaba con fuerza contra la pared varias veces mientras veía como dos vampiros soltaban descargas en contra de mi hermano Emmett haciendo que este cayera al suelo como si Jane estuviese infundiendo su don sobre él dejándolo inconsciente.
Jamás pensé el ver aquello… no podía creer que una descarga eléctrica de esa magnitud infundiera en un vampiro al punto de la inconsciencia.
Franz se perdía por el amplio pasillo junto al imponente hombre de dos metros que mantenía a Jasper aferrado con fuerza llevándoselo con él mientras los demás vampiros batallaban conmigo tomando una de las armas de los vampiros ya caído a manos de Emmett, el cual se llevaban arrastras hacia la puerta por donde ellos habían salido.
Comencé a electrocutar a varios de ellos logrando solamente que éstos cayeran al suelo, imaginando que debían de ser dos descargas a la vez lo que lograra aquel efecto de inconsciencia tomando otra de las armas pero al voltear para infundir ambas descargas en los vampiros que me atacaban uno de ellos disparaba una especie de malla electrificada que me hacía caer al suelo convulsionando ante la intensidad de las descargas observando cómo dos de ellos se acercaban a mi soltando dos descargas mas de sus armas haciéndome perder el conocimiento por completo.
A ojos de Alice
Me encontraba arrodillada en el frío suelo de aquella mazmorra donde me mantenían atada de cadenas y tubos de acero que habían incrustado en mis piernas y brazos manteniéndome inerte en el suelo.
Un collar de acero sostenido de cuatro cadenas que se anclaban al suelo y púas alrededor de éste por la parte interna clavándose en mi cuello me mantenían sin poder moverme tan solo logrando articular mis dedos sin poder ver en realidad donde me encontraba a causa de la máscara que mantenían colocada en mi rostro hasta la nariz.
Escuché de nuevo que alguien bajaba las escaleras y el efluvio me indicaba de quien se trataba.
-Sí que son buenos sabuesos tus hermanos, aunque no creo tener que decirte que ya dieron conmigo, supongo que ya lo has visto-
Yo no decía nada escuchado de nuevo aquellos gritos atroces que soltaba Jacob haciéndome sentir perturbada y con ganas de gritar.
-¿Qué obtienes con esto Aro?... sabes que por nada de este mundo Edward te perdonará lo que le estás haciendo a Jacob.
Escuchaba como éste se paseaba de un lado a otro mientras me soltaba muy cerca del rostro.
-¿Dime que sentías cuando eras humana y tus padres te daban aquellos tratamientos de electroshock creyendo que su pequeña hija estaba loca a causa de las visiones?-
Yo abría la boca para soltar que no lo hiciera pero éste soltaba la descarga eléctrica en mi cabeza de tan alto voltaje que por momentos me hacía perder la conciencia volviendo de nuevo sintiendo como mis visiones eran confusas.
-Pudiste ser mi favorita, mi joya número uno incluso por sobre la misma Jane, pero preferiste a los Cullen ante que pertenecer a mi aquelarre… pues ahora sufre las consecuencias-
Éste volvía a soltar una descarga escuchando de nuevo los gritos de Jacob y las maldiciones que este soltaba para con sus captores sintiendo de nuevo como mi cuerpo perdía el conocimiento esta vez por mucho más tiempo.
Horas más tarde
A ojos de EdwJake
Llegamos al aeropuerto de Francia bajando rápidamente y buscando la manera de contactar a mis padres… pero ninguno de los celulares a los que llamaba atendía el teléfono preocupándome considerablemente.
Salimos a la calle mientras pedíamos un taxi y Klaus decía.
-¿Rajky?... estamos en cero, no sabemos ni donde ir ni a quien buscar… tampoco sabemos a ciencia cierta si están en la capital o no-
A lo que una voz detrás de nosotros decía.
-El pequeño Jacob junior… tu efluvio te delata, hueles como tu padre aunque con cierto aroma al pedante de tu padre Edward-
Ambos volteábamos a ver de quien se trataba encontrándonos con Alistar que salía del aeropuerto con una mochila y un pasaje de avión en sus manos.
Jamás me había alegrado tanto el ver al ex militar retirado amigo del abuelo en aquel lugar… Klaus le rugía y yo le palmeaba la espalda para que se controlara.
-¡Vaya, vaya!... el gran Alistair- yo le hacia la venia mientras el vampiro la correspondía soltando en un tono seco.
-Descanse soldado- a lo que Klaus respondió.
-Teniente para ti, mediocre-
Yo sonreía mientras Alistair lo miraba de arriba hacia abajo pasándole por un lado estrechando mi mano, soltándome muy amablemente.
-¿Así que teniente?- yo le asentía mientras soltaba su mano observando como una limosina negra se detenía al lado de nosotros, la cual bajaba la ventanilla de atrás dejando ver el rostro pétreo de Francesca.
-¿Ama?- soltaba Klaus haciéndole una reverencia mientras ella soltaba en ese tonito suyo autoritario.
-Vengo a recoger a un nómada y me encuentro con tres vampiros militares, mi suerte me precede-
Se abría la puerta observando cómo Sebastián salía del lujoso vehículo dejándonos entrar al auto muy a pesar suyo.
Alistair entraba primero segundado por mi persona dejando a Klaus de último siendo él quien tomara la mano de Francesca y la besara observándola de soslayo haciendo que Sebastián al momento de entrar le rugiera a mi amigo.
-Tranquilo Sebas… sabes que eres mi consentido- el vampiro esclavo le sonreía y asentía a sus palabras mientras le daba la orden al chofer de que arrancara mientras Francesca comenzaba a darnos toda la información necesaria de los últimos acontecimientos que se habían suscitado con mis padres alegando que ya hacia unas cuantas horas no sabía nada de Edward, Emmett y Jasper observando en su rostro la angustia de esta ante aquello.
No podíamos creer la suerte que habíamos tenido, encontrarnos con Alistair y luego con Francesca, sin duda había alguien allá arriba que nos cuidaba.
Jamás fui creyente… pero mi abuelo Billy me había demostrado que los espíritus Quileutes eran poderosos… yo me aferraba a algo llamado esperanza… rogando porque aquellos espíritus junto al de mi madre ya muerta me guiaran para encontrar a mis padres.
Si bien me dolía toda aquella mentira más me dolía imaginarme una vida sin mi familia y juraba que si salíamos bien de todo esto… iba a tratar de que todo aquello que había sucedido con mi madre biológica no afectara mi relación con ellos.
Llegamos al hotel donde se suponía se habían hospedado mis padres comenzando a subir a la suite escuchando atento todo lo que Francesca nos contaba, comenzando a maquinar la manera de llegar a Aro y hacerle entender de una vez por todas lo que era meterse con un Cullen/Black endemoniado.
Nota de autor: Para los que no comprendieron lo de Alistair, que iba a ayudar y no que era el implicado en el secuestro aquí tienen este capítulo que le aclarara un poco más sus dudas.
Si más de uno entendió que había sido Alistair por favor háganmelo saber en el próximo review. Gracias.
Mi otro punto a aclarar también es Edwjake, es mi culpa "lo admito" que lo vean como a un niño malcriado... Pero a pesar de todo el berrinche (al igual que Jacob y que sin duda yo hubiese hecho algo peor que eso) cuando se enteró lo de sus familia, su cambio fue radical. Para él no hay nada mas importante que su familia eso ya es mas que obvio y cuando uno está dolido, suele decir cosas muy feas de las luego se arrepiente... Como todos.
Y para culminar... La caballerosidad y las buenas costumbres se perdieron hace siglos... Lo que siempre le aplaudí a la Meyer fue que creara vampiros modernos con costumbres anticuadas... Odiaría ver a Edward escuchando regeatton y nalgueando a las mujer llamándoles P**as son caballeros al 100% y eso es algo que yo le aplaudo de pie a Stephanie Meyer... Aquí el malandro era Jacob jajajajajajaja... Y cambió por su amor aunque lo sigue nalgueando pero ya ellos son pareja y el lo hace porque en el fondo sabe que a Eddy le gusta la joda. XDDDDD.
Aclarado mis puntos mis queridos lectores... No queda mas nada que decir que... Comenten y destrúyanme o ámenme jajajajaja... Que igual amaré cada review. Un abrazo de oso y un beso frío. Bye
