Capitulo 16

¿El equipo S.W.A.T. o la fuerza Cullen?

A ojos de EdwJake

Después de planificar todo en el hotel nos fuimos hasta la plaza Vendôme era un lugar abierto y sería mucho más fácil para Alistair detectar a Jacob.

Francesca y Klaus seguían discutiendo en lo de ir o no… al parecer el sargento mayor se tomaba muy a pecho su papel de esclavo sobreprotector y ella lo disfrutaba aunque no se lo expresara.

Yo me colocaba mi transmisor de oído mientras lo encendía comprobando que servía perfectamente conectándonos entre todos.

-¿Quieren callarse?-

Le soltaba yo molesto a ambos que seguían su discusión mientras Alistair cerraba sus ojos concentrándose y Francesca me miraba de malas con ganas de mandarme a callar a la mala.

Alistair abría los ojos y comenzaba a correr mientras nosotros salíamos como bólidos detrás de él.

Éste se detenía de golpe en una esquina y volvía a correr como sabueso entrenado.

-¿Se capta bien la señal?- preguntaba Francesca mientras todos afirmábamos a su pregunta incluyendo Sebastián el cual se había quedado en el hotel ayudándonos con información y redes que al parecer sabía hackear a la perfección.

Seguía corriendo hasta que éste se detuvo en el majestuoso "Museo del Louvre"

-¡Que empeño el de Aro en edificar sus dominios debajo de las grandes estructuras arquitectónicas!-

Todos observábamos el imponente museo mientras escuchábamos decir a la mano derecha de Frances.

-El antiguo castillo de Louvre… su origen remonta al siglo XII fue el castillo de Francisco I y Enrique II pero fue la reina Catalina de Médicis la que termino la edificación por completo convirtiéndola en el gran palacio real y que es hoy en día es el museo más famoso de Francia-

Francesca sonreía mientras soltaba.

-Hombres, dejando todo a medias para que nosotras las mujeres terminemos el trabajo que ellos hacen tan mal-

Klaus sonreía mientras yo le daba las gracias al sirviente por la extraordinaria clase de historia francesa y le alegaba.

-Queremos saber en qué lugar podrían estar y que peligros hay al entrar aquí mi estimado Sebas-

A lo que el vampiro respondió.

-Hay una fortaleza debajo del museo, fue creada por uno de los reyes pensando primero en sus tropas que en el reino mismo-

Klaus y yo nos mirábamos chocando los puños mientras sonreíamos y Francesca nos volteaba la cara escuchando que el sirviente proseguía.

-Lo más seguro es que en el museo trabajen vampiros para estar alertas a cualquier intruso-

Francesca le daba las gracias mientras Alistair comenzaba a caminar hacia el museo soltando por lo bajo.

-Esto es una locura, cuatro vampiros en contra de unos ciento cincuenta más o menos-

Yo sonreía mientras alegaba.

-Podrán ser trescientos, pero no poseen entrenamiento militar y mucho menos mi don… créeme, aun no saben de lo que soy capaz-

Klaus asentía a mis palabras mientras entrábamos al museo y nos separábamos para no crear sospechas.

Alistair se movía en círculos observando la exhibición mientras yo volteaba a ver hacia la recepción volteando rápidamente el rostro al ver quien se encontraba en aquel lugar.

-Jane se encuentra en recepción- soltaba yo tratando de disimular mientras los demás trataban de verla sin ser detectados.

-¿Dónde se encuentra la entrada a la fortaleza subterránea?- preguntaba Frances a Sebastián el cual le decía que le diera unos minutos.

-No tenemos unos minutos Sebastián-

Alegaba Francesca observando una pieza arquitectónica como si estuviese fascinada por aquella.

-¿Klaus?- Soltaba yo a lo que este respondía y yo le soltaba de golpe.

-Te necesito en recepción, AHORA- éste me asentía y comenzaba a caminar hacia la recepción mientras colocaba su mejor sonrisa y se escuchaba decir en aquel tonito suyo de sobrado.

-Disculpa, ¿podías decirme dónde puedo ver las obras de arte más antiguas del museo?-

Yo volteaba a verlo mientras Sebastián decía.

-Ala sur, bajando las escaleras hay una entrada y la otra queda debajo de la recepción-

Yo le asentía a Sebastián mientras Alistair era el primero en caminar hacia aquella zona observando que Klaus mantenía ocupada a Jane que se encontraba de lo más encantada con el chico.

-Ten cuidado Klaus, esa mujer es peligrosa- le soltaba yo al muchacho mientras veía por donde se escabullía Alistair segundado por mi persona haciéndole señas a Frances de que se quedara donde estaba.

Alistair me hacía señas de que me detuviera observando, después de bajar las escaleras, que había dos centinelas en la entrada.

Ambos poseían trajes militares y armas por demás sofisticadas.

El europeo salía de su escondite mientras yo me quedaba en mi puesto tratando de aguantar las risas ante los piropos que Klaus le soltaba a Jane y ésta a su vez le correspondía.

-Disculpen caballeros…- soltaba Alistair en un tono de lo más relajado, observando cómo estos le apuntaban al vampiro que alzaba los brazos a modo de rendición.

-Quería saber si podía hablar con el líder de este aquelarre, quiero enlistarme-

Ambos se miraban tomando el radio para poder comunicarse con sus superiores a lo que yo les hacia interferencia con mi don magnético observando que también causaba interferencia en el de nosotros.

Éstos comenzaban a golpear el radio para ver si funcionaba mientras Alistair actuaba con una maniobra de desarme posicionándose detrás del centinela que maldecía en francés y el otro le apuntaba observando como la punta de aquella arma soltaba chispas eléctricas.

Salí de mi escondite y alzando mis brazos logré que el arma volara hasta mis manos observando al centinela desarmado el cual pretendía activar una alarma a lo que yo solté una descarga eléctrica en su contra observando la potencia de aquella cosa.

-Woooow… quiero una de estas- Alistair arrancaba la cabeza rápidamente de aquellos hombres arrastrándolos a un pequeño cuarto para quitarle los uniformes mientras le soltaba a Francesca que se acercara.

Ambos nos cambiamos a gran velocidad mientras Francesca observaba el cerrojo de la puerta.

-La puerta se abre por dentro… solo abre por fuera por medio de un escaneo ocular- a lo que yo respondí.

-Puedo intentar abrirla- ella alegaba que lo más seguro era que aquella puerta tuviera sistema de seguridad y que si era violada se activaría una alarma.

-¿Klaus?- preguntaba yo a lo que el chico decía que ya venía en camino.

Éste se unía a nosotros y arrancaba el panel de control observando los cables que habían entrelazados entre sí.

-Sin duda tiene sistema de seguridad, si la violamos o desprendemos los cerrojos con tu don vamos a ser detectados-

Francesca tomaba una foto del panel y se lo enviaba a Sebastián el cual decía después de unos minutos.

-Deben cruzar los cables rojo y verde y después darles una pequeña descarga, esto desactivara la alarma y así el teniente podrá ejercer su don sin problemas-

Klaus se encargaba del cableado y Alistair tomaba el arma colocándola en una descarga de cincuenta voltios desactivando la alarma a lo que yo reaccioné casi al instante abriendo el complejo sistema de cerraduras de la puerta observando que se encontraban dos vampiros más y una vampiresa en la parte interna, los cuales comenzaban a tomar sus radios para alertar a los demás a lo que yo actué trayendo hacia mí los radios y las armas observando como Alistair, Klaus y Francesca entraban en acción acabando con la vida de los tres vampiros en cuestión de segundos.

Klaus y Francesca tomaron sus respectivos uniformes observando cómo Klaus se babeaba al ver a Frances con aquel traje militar de cuero ceñido al cuerpo.

Yo comenzaba a caminar sin decir nada aunque debía de admitir sentir algo de celos ante aquello.

-Sin duda tu don es bastante fuerte- le soltaba Alistair a Klaus explicándole que jamás pensó escuchar a Jane sonriendo de aquella manera embobada por el muchacho.

Klaus sonreía mientras se dibujaban frente a nosotros dos pasillos.

-Klaus y Frances irán por la derecha mientras Alistair y yo por la izquierda, la idea es tratar de no ser detectados, pero si ocurre usaremos el plan B-

A lo que Frances preguntaba cual era el plan B y yo le respondía que era destruir a todo el que se te atravesará por el frente.

Todos asentían y comenzábamos a caminar cada uno con un arma en la mano tratando de ocultar nuestros rostros con las gorras militares cada vez que veíamos a otros soldados.

-Jacob está sufriendo- yo volteaba a ver a Alistair con el rostro desencajado.

-Pero… por lo menos… está vivo, ¿no?- éste asentía mientras decía que sin duda Aro debía morir, no sabía que estaba sintiendo pero no debía ser nada bueno lo que le hacían a mi padre.

-¿Puedes percibir si los demás están aquí?- el hombre asentía alegando que podía sentir a Emmett cerca… comenzamos a bajar unas escaleras de metal observando que por aquel pasillo habían dos militares en una puerta, comenzando a caminar hacia ellos como si nada mientras Alistair le soltaba en francés que nosotros éramos sus relevos.

Estos se miraban entre sí extrañados mientras yo volteaba a ver hacia la puerta la cual tenía una pequeña ventanilla y en ella se encontraba mi tío Emmett casi clavado a la pared por sus cuatro extremidades, volteando rápidamente escuchando como ambos vampiros pretendía preguntar por radio el porqué del cambio de guardia a lo que se escuchó por medio del radio de uno de los hombres la voz de Klaus que soltaba en francés.

-Aquí alfa uno, aquí alfa uno… repórtese para cambio de turno… necesito a dos centinelas en la puerta de entrada, AHORA, cambio-

Ambos vampiros se reportaban para el cambio y disculpándose con nosotros salieron a toda velocidad hacia la puerta mientras yo hablaba por mi transmisor de oído.

-¿Dónde estás alfa uno?- se escuchaban las sonrisitas de Frances y luego la respuesta de Klaus.

-Llegamos a la estación de comando, ambos vampiros están neutralizados, teniente-

-Buen trabajo Sargento… quédense allí hasta nuevo aviso-

Klaus alegaba que ya Francesca se había retirado a lo que yo bufé por la nariz imaginando que ella no iba a recibir órdenes de un hombre y mucho menos de mí.

Destrabé la puerta desprendiendo la cerradura observando a mi tío pegado a la pared con enormes abrazaderas de acero incrustadas en el concreto las cuales tenían púas en la parte interior adhiriéndose a su cuerpo imaginando que si trataba de soltarse se le desprenderían las cuatro extremidades.

-¿Tío Emmett?- éste alzaba la cabeza que había mantenido guindada desde que entramos.

-Edji, hijo mío… ¿Cómo has llegado hasta aquí?- yo sonreía mientras Alistair me decía que me apurara a lo que yo respondía que ya había tiempo para eso.

-Emm… esto te va a doler- él suspiraba y asentía cerrando los ojos mientras yo desprendía las abrazaderas sacándolas del concreto las cuales se venían junto con todo y piel y éste se aguantaba como los buenos aquella tortura rugiendo casi internamente.

Yo ayudaba a levantarse y observaba sus ojos que se encontraban negros como la noche.

-Debes de estar débil… debemos conseguir sangre- a lo que Alistair preguntaba dónde y se escuchaba la voz de Francesca que decía.

-No van a creer lo que estoy viendo, los espero en el ala sur bajando los ascensores de carga-

Yo le asentía comenzando a caminar con mi tío casi arrastrándose observando cómo se le comenzaba a regenerar la piel pero demasiado lento.

Al llegar al ascensor éste pedía código para abrirlo.

-¿Francesca?... ¿cuál es el código de acceso de los ascensores?- a lo que ella respondió que había bajado por ellos por la guaya sin usar el ascensor como tal.

-¿Crees que puedas bajar?- le preguntaba yo a Emmett el cual asentía mientras yo escuchaba por el transmisor la voz de Klaus que decía.

-La clave es tres, tres, ocho cinco cuatro, uno tres nueve-

-¡Vaya! Que eficiencia- Klaus sonreía alegando que desde donde se encontraba tenía acceso a todo.

Alistair colocaba el código y el ascensor se abría entrando al aparato pulsando el botón que nos llevaría a la parte baja, donde se encontraba Frances entrando en un enorme laboratorio.

-¿Qué demonios estará creando este demente?- solté observando los enormes tubos de incubación donde podía ver diferentes tipos de seres completamente deformes… Frances se enlazaba a la red y le mandaba información a Sebastián el cual comenzaba a contarnos por el trasmisor.

-Aro pretende hacer vampiros nacidos como el teniente Cullen… debe de tener mujeres humanas en ese lugar como incubadoras y está tratando de aislar el gen lobo del Señor Black para crear lobos como los Quileutes-

No podía creer lo obsesivo que se había puesto Aro con lo de los lobos y estaba usando todo lo que había aprendido de mi nacimiento para crear solo vampiros con dones que pudieran pasar por humanos sin problema.

Yo observaba cada embrión deforme y el reporte de este… todos habían sido intentos fallidos a lo que yo negaba con la cabeza.

-Aro es sin duda un completo imbécil, los genes lobos son hereditarios de Quileutes a Quileutes es magia de la tribu… es algo que no se puede clonar-

A lo que Sebastián respondió.

-Pues debió de haber encontrado las maneras porque al parecer hay uno ya creado-

-¿Dónde?- pregunté yo rápidamente a lo que él respondió que en los archivos había un experimento de nombre JP-13 y que se encontraba en una de las puertas de aquel laboratorio.

Comenzamos a buscar los cuatro en diferentes puertas abriendo la mía y quedándome frío ante lo que mis ojos veían.

Mujeres en criogenia usadas para procrear los híbridos… aquello sin duda parecía una película de terror… comencé a sentirme enfermo imaginando a Bella en aquella posición.

Tranqué la puerta y observé la cara de asombro de Alistair, me acerque a él y observé algo sin duda cruel… humanos en maquinas que parecían extractoras de leche pero estas le extraían sangre llenando contenedores y a su vez estos eran alimentados por medios de tubo.

-Genial, acabo de ver una escena de Alíen en aquella puerta y en esta de Matrix, juro que si veo algo tipo Resident Evil moriré-

El europeo sonreía mientras Frances alegaba que lo había conseguido junto con Emmett encaminándonos hacia la puerta que éstos observaban contemplando un humano maniatado con grilletes y cadenas tanto de manos como de pies y en su cuello una correa, éste se encontraba tirado en el suelo… olía a lobo sin duda imaginando que trataban de experimentar con él y amaestrarlo como Aro siempre había querido.

Yo me acerba poco a poco y éste levantaba la cabeza y me rugía echándose hacia atrás.

-¡Cálmate!- le soltaba yo al joven que me miraba con recelo.

-No te haremos daño, venimos a ayudarte… ¿dime quién eres?- el muchacho respondía que su nombre era Paul y que había sido secuestrado y traído a este lugar por personas que le habían infectado el alma con un demonio dentro.

-Sé lo que se siente Paul… yo tengo el mismo demonio y sé lo que sufres, déjame ayudarte-

Mientras escuchaba a Klaus decir por el trasmisor.

-Se dirigen tres vampiros para allá, deben salir AHORA-

Yo seguía tratando de calmarlo alzando mi brazo hacia el joven el cual me seguía viendo con recelo.

-¿EdwJake?... Vámonos- soltaba Emmett y todos comenzaron a salir mientras yo observaba al muchacho sonriéndole y este asentía correspondiéndome la sonrisa mientras yo destrozaba todos los grilletes ayudando a levantarse para salir de aquel lugar.

Forks

A ojos de Idalí

No podía creer todo lo que sucedía en nuestras familias, yo me encontraba aún enferma y no ayudaba en lo más mínimo la angustia de saber que mi padrino Jacob se encontraba en peligro junto a los demás Cullen.

Cuando llamé a la casa de EdwJake preguntando por el casi se me va el alma al cuerpo al enterarme de que él había decidido ir por sus padres.

Me sentía impotente, me sentía inútil… mi chico, mi ángel, mi razón de vida se encontraba ante tal peligro y yo no podía hacer absolutamente nada.

Salí de mi habitación pidiéndoles permiso a mis padres para poder ir hasta la casa de los Cullen por lo menos para darle apoyo moral a los abuelos de EdwJake y sobre todo a Esme que de seguro estaba tan angustiada como yo.

Mi madre daba el sí a lo que mi padre le pedía a Embry que me llevara hasta la casa y que llamara a penas deseara volver.

Odiaba que me trataran como una nena pero de seguro era por mi estado de salud… llegamos a la casa de los Cullen agradeciéndole a Embry mientras subía las escaleras encontrándome con Rosalie la cual leía una revista mientras me preguntaba que hacía yo allí a lo que yo le respondía.

-Vengo a ver a la abuela Esme, de seguro esta tan angustiada como yo por EdwJake, al igual que usted me imagino-

Ella no decía nada y me informaba que Esme se encontraba en la cocina, yo agradecía el gesto entrando en la cocina donde Esme me recibía con una enorme sonrisa y un abrazo.

Comenzó a contarme sobre todo lo sucedido mientras se me hacía raro no haber visto a Bree con Rosalie a lo que pregunté.

-¿Y Bree fue con ellos?- la abuela Esme alegaba que la chica se había ido a su casa y aquello me hacía sentir más tranquila.

Después de un largo rato de conversación se escuchaba el teléfono de la casa y Esme contestaba desde el teléfono de la cocina escuchando que se trataba de los Denali.

-Hola Carmen, si dime…- ésta comenzó a explicarle a la Denali que Bree ya debía de haber llegado pero al parecer aquello no había sucedido.

-No creo que esa niña sea tan loca como para haberse ido a Francia detrás de los muchachos- preguntó que si le había llamado al celular pero esta alegaba que lo tenía apagado.

Rosalie entraba preguntado qué sucedía con Bree y ésta trancando la llamada le explicaba a la madre de EdwJake que la chica aún no había llegado a su casa.

Port Angel´s

A ojos de Bree

Yo me paseaba histérica de un lado a otro en aquel pequeño depósito abandonado donde la joven con la que me había topado se retorcía de dolor ante la ponzoña.

-TE DIJE QUE NO ME TOCARAS MALDITA ESTUPIDA… TE DIJE QUE NO TE ACERCARAS A MI… PERO NOOOO… TENÍAS QUE HACERTE LA SEDUCTORA CONMIGO MALDITA HUMANA-

Imaginaba que si acababa con su vida me iba a meter en problemas y si la dejaba transformarse sería aún peor aunque la chica en verdad me agradaba a pesar de todo, no como yo a ella que al parecer sentía más que amistad por mi persona, pero sin duda seria una muy buena compañía para mí ya que deleitaba el amargo sabor de la derrota imaginado que EdwJake sino se quedaba con Idalí se quedaría con Klaus siendo yo la única perdedora, pero sin duda no me veía con una mujer como compañera.

La chica comenzaba a pegar gritos de dolor haciéndome volver a mi cruel realidad donde había cometido una falta y que si mi familia se enteraba iba a caer de su gracia.

-¿Qué… qué me hiciste Bree?- preguntaba la chica a lo que yo respondía.

-Te estás transformando, solo debes de aguantar un par de días mas y serás como yo Drarry-

La joven Emo se volvía a retorcer gritando como posesa alegando que detuviera aquella agonía en la que la había metido, mientras yo me paseaba de un lado a otro recordando cómo había llegado yo a aquello.

=(Flashback)=

Me dirigía a Port Angel´s de compras antes de partir en busca de una guitarra eléctrica… la música Metal me encantaba y había decidido aprender a tocar aquel instrumento.

Entré a una tienda de música donde se encontraba aquella chica la cual sonrió ampliamente al verme saliendo de detrás del mostrador preguntándome que buscaba.

Yo le respondía que buscaba una guitarra eléctrica y ella comenzaba a mostrarme las que tenía alegando que en el depósito tenían las mejores.

Yo le pedía ir y ella me llevaba observándome como si jamás hubiese visto a alguien como yo.

Me mostró varias mientras preguntaba.

-¿De dónde eres?- yo respondía que de Alaska pero estaba de vacaciones en Forks visitando a mis parientes.

Al decirle de quienes se trataba ella arrugó la cara alegando que EdwJake era un pedante y que lo detestaba a morir.

Yo alegaba que tenía razón, estaba dolida con él y por eso apoyaba a la chica en lo de que era un cretino.

Pero lo que venía a continuación me dejaba en shock.

La joven alegaba que desde que me había visto entrar a la cafetería de Forks había quedado encantada conmigo.

Yo no podía creer lo bien que me trataba… suponía que ante tanta humillación, maltratos y malas palabras de mi familia por parte de los Cullen en especial de EdwJake, el trato que me daba la chica era especial… hablamos por largo rato pero todo terminó mal.

Ella se me acercaba alegando que siempre había estado esperando por alguien como yo… me tocó el rostro y sintió la frialdad de mi piel haciendo que aquello me pusiera nerviosa.

Pero ella alegó que no le importaba, que sabía lo que yo era y comenzó a besarme en la boca de tal manera que no podía creer lo que sucedía hasta que la chica comenzó a gritar cubriéndose la boca la cual le sangra y alegaba que aquella zona le ardía como el demonio.

Sin duda me había equivocado, no había logrado contenerme y le había transformado… llevándomela conmigo ha aquel deposito abandonado sin saber que hacer observando como la chica se retorcía como yo alguna vez lo hice en un lugar parecido a ese.

=(Fin del Flashback)=

Francia

Museo de Louvre

A ojos de Jasper

Aún no podía creer en que predicamento me encontraba, había despertado ya unas horas atrás en una habitación lujosa observando que me habían colocado grilletes en manos y pies con un collar al cuello todo del mismo acero que se incrustaba en mi piel por medio de púas.

Si trataba de halar alguno para desprenderlo del suelo estos soltaban aquella dolorosa descarga eléctrica que me habían hecho probar horas atrás después de llevarme arrastras por aquel pasillo.

Pero aquello sin duda no era lo peor… mi ropa no estaba y en vez de esta traía puesto una especie de slip de cuero que cubría mis partes nobles pero dejaba mi trasero completamente al descubierto y un pequeño top del mismo material en el pecho con adornos de remaches y cadenas de seguro haciéndome ver como una vulgar mujerzuela.

Aquello sin duda era la humillación más grande que me podía llegar a hacer jamás, rogando fervientemente en mi interior que Emmett jamás me viera en estas fachas o no podría volver a ganarme el respeto de nadie, nunca más en la casa y mucho menos el de Alice.

Una puerta se abría dejando ver al asqueroso vampiro pervertido el cual se sonreía y me miraba de arriba hacia abajo relamiéndose los labios.

-No te imaginas, lo apetecible que te ves-

Yo no decía nada observándolo fijamente haciéndole sentir mi profundo odio, mi desdén y mi asco hacia él a lo que el vampiro soltó una carcajada alegando que aquello más que detenerlo lo estaba excitando a mares.

Éste se acercaba a mí acariciándome el rostro mientras yo me sacudía su mano alegando que iba a tener que matarme para que accediera a estar con él.

Éste sonreía divertido y pulsando un botón haciendo que todas las cadenas se estiraran dejándome en el suelo como el cuadro de Leonardo da Vinci "el hombre de Vitruvio" observando como este se agachaba para quedar muy cerca de mi mientras yo halaba las cadenas electrocutándome con estas haciendo que desistiera el tratar de zafarme.

Mientras aquel hombre comenzaba a tocarme mis partes intimas por sobre el cuello haciéndome voltear la cabeza cerrando mis ojos y tratando de no percibir sus emociones, aunque aquello era casi imposible… sentía tanta lujuria en él que me perturbaba y me hacía sentir temor de lo que pudiera llegar a hacerme.

A ojos de Edward

No podía ver nada y tampoco podía moverme… me encontraba en la pared clavado cual Cristo sintiendo como habían inmovilizado mi cuerpo con tres enormes clavos de acero industriales en cada extremidad un arco en el cuello clavado en la pared y uno en mi cintura me mantenía adherido a esta sin poder moverme.

Podía percibir tan solo los pensamientos de dos vampiros que de seguro eran los guardias que custodiaban mi celda.

No podía creer que había fallado y que habíamos caído en las garras de Aro a sabiendas de lo que se nos avecinaba a todos, por mi mente lo primero que pasaba era la imagen de mi hijo viéndolo jugar junto a nosotros en el claro observando el rostro de Jacob sonreí con aquella amplia sonrisa suya que podía derretir el polo norte.

Agudicé mis sentidos y mi don cuando escuché una voz que hablaba en francés por el radio transistor de los guardias que me hacia volver a sentir esperanzas.

-Oficiales Bernard y Fournier presentarse en la estación de control a la brevedad posible-

Esa voz era la de Klaus, había dado la orden a los oficiales que custodiaban la puerta de mi calabozo, que abandonaran su puesto… ambos se miraban entre sí, podía verlo en sus mentes encontrándose algo contrariados.

Comenzaron a alejarse de la puerta mientras los pensamientos de Francesca me dejaban ver el rostro de EdwJake el cual se asomaba por las rejas de la puerta aunque yo no podía ver en su mente como me veía ya que utilizaba aquel campo magnético.

-Afirmativo Klaus, ésta es la celda- se escuchaba la voz de mi hijo y luego los cerrojos que se abrían sin ser violados imaginando que Klaus los había abierto desde el panel de control.

Ambos entraban y EdwJake me tocaba el rostro y soltaba mi nombre entre susurros.

-Juro que jamás me he alegrado tanto en mi vida de que nos hallas desobedecido-

Le soltaba yo al chico el cual sonreía observándolo por medio de las visiones de Frances y ésta a su vez me miraba fascinada al verme en esas condiciones.

-No creo que sea el momento adecuado para esos pensamientos Francesca-

Ella sonreía y me respondía que soñar no costaba nada mientras mi hijo acariciándome el rostro me soltaba dulcemente.

-Voy a tener que hacerte daño padre… pero no puedo sacarte de allí de otra manera-

Yo le asentía esperando lo que se me venía encima y a la cuenta de tres EdwJake infundía su don sobre todos los clavos y arcos de acero sacándome de mi crucifixión haciéndome estremecer de dolor mientras éste a su vez comenzaba a sacarme los clavos incrustados en mis extremidades sintiendo como se me desgarraba la piel.

Yo me aguantaba el gritar mientras sentía como comenzaba a cerrarse mis heridas aunque muy lentamente arrancándome de golpe la correa que mantenía mi visión a obscuras. Me abracé a EdwJake y éste me aferraba con fuerza a su cuerpo mientras observaba la bolsa de sangre que Francesca me ofrecía.

-Las robamos del laboratorio, bebe… te ayudaran a estar fuerte y sanar rápido-

Era la primera vez que no me iba a poner en aquel afán mío de llevar las reglas de nuestra familia sobre no consumir sangre humana… sin duda la necesitábamos y sin ningún vestigio de culpa bebí de la bolsa sintiendo como toda aquella debilidad en mi cuerpo se desvanecía haciendo que me recuperara aun mas rápido.

Al culminar de beber aquello se comenzaron a escuchar alarmas de alerta levantándome del suelo mientras escuchaba por medio de la mente de Francesca lo que Klaus soltaba por el pequeño intercomunicador de oído.

-Hay que movernos… nos han detectado-

Todos comenzamos a salir de aquella habitación tratando de no ser detectados corriendo hacia un enorme ascensor industrial donde nos esperaban Emmett, un joven al que no conocía aunque en su mente podía ver que estaba asustado y deseaba ayudarnos; al europeo que me miraba fijamente ofreciéndome su mano la cual estreche con fuerza mientras el ascensor comenzaba a bajar.

-Edward, tanto tiempo-

Yo le asentía mientras le daba las gracias por estar ayudándonos y aunque éste no decía nada en su mente solo podía divisar un solo objetivo, el de encontrar a Jacob.

No sabía si sentirme agradecido o morirme de los celos.

El abrazo de oso de Emmett me hacia olvidar la incomodidad de los pensamientos de Alistair mientras que al llegar a la parte de abajo Klaus nos esperaba entregándome un arma y sonriéndome mientras yo le soltaba.

-Doy gracias de que EdwJake cuente con alguien como tú-

Éste sonreía mientras comenzábamos a correr tratando de no ser detectados mientras veía en los pensamientos del sargento Tombstone que mis palabras lo hacían sentir apreciado, algo que sin duda jamás sintió con su familia biológica.

Nos dividimos en grupo para buscar a los otros tres integrantes de la familia, comenzando a contemplar que teníamos dos opciones… o salíamos todos juntos de aquel lugar o moríamos en el intento.