Capitulo 17
Momentos que nos marcan para siempre
A ojos de Jasper
Franz había comenzado el juego del gato y el ratón, aunque este ratón se estaba comenzando a impacientar sintiendo un odio irrefrenable hacia él… me soltaba las cadenas hasta cierto límite y volvía a pulsar el botón para que éstas se recogieran llevándome hasta la cama donde él sonreía divertido. Yo por mi parte trataba de soportar las descargas que éstas soltaban cuando buscaba la manera de soltarme.
Quería gritar, maldecir, sentía que mi calma iba a sucumbir en cualquier momento observando como aquel vampiro se estaba disfrutando el jueguito.
Cuando llegué hasta la cama éste trataba de buscar mi boca para besarme a lo que yo trataba de buscar su cuello para morderlo pero este más que asustarse reía ante aquello.
-Uuuyyy... este juego me está poniendo cada vez más caliente, no sabes cómo me mata que no lo desees, eso me excita… el saber que sufrirás y que podrás sentir todo mi gozo mientras te violo, es sin duda un placer único para mí-
Al decir aquello tomó las cadenas y le dio dos vueltas a éstas sobre mi cuello tomándome con fuerza posicionándose detrás de mí pegando su sexo entre mis nalgas mientras decía.
-Grite para mi mayor Whitlock- yo rugía tratando de soltarme cuando se escucho una alarma por todo el lugar.
-¡MALDICIÓN!-
Puteaba el asqueroso vampiro soltándome para ir a un computador que se encontraba en una pequeña mesa tomando un transmisor inalámbrico mientras lo escuchaba decir.
-Aquí el conejo de la suerte a comando central ¿qué sucede? Cambio- éste esperaba respuesta a lo que se escuchó la voz de Aro que decía.
-Juro que si los Cullen salen vivos de esta Franz, usaré tus bolas como llavero y tu cabeza como trofeo… así que MUEVETE-
Éste trancaba la llamada y proliferaba las mil y una maldiciones mientras yo me levantaba y le decía tratando de acercarme a él a lo que me dejaban las cadenas.
-¿Franz?- éste volteaba a verme mientras yo le preguntaba.
-¿Volverás?- él me miraba extrañado observando como yo le miraba de manera sumisa y éste sonreía acercándose a mi mientras yo mismo me daba valor para hacer lo que me estaba tramando.
-¿Quieres que vuelva?- yo le asentía posando mis manos sobre su pecho mientras observaba su boca.
-Pues dame un incentivo- sus sentimientos era de duda, no creía en mí, así que simplemente traté de hacerle lo mismo que él me había hecho pasando las cadenas por su cuello cuando se acercó a mí, tratando de ahorcarlo.
Éste trataba de soltarse pero yo le apretaba con fuerza hasta que sentí como el muy maldito apretaba mis bolas comenzando a sentir aquel dolor punzante como si las fuese a arrancar de su sitio.
Lo solté cayendo al suelo ante tanto dolor mientras éste sonreía divertido pateándome en el suelo varias veces soltándome cuando me tomaba por el cuello.
-No me subestimes… ¿creíste que caería en tu trampa?- éste negaba con la cabeza mientras proseguía. –Creo más en tu odio que en tu falso deseo, pero… debo de admitir que esa carita de sumisión te queda de un bien- y tomándome del cuello con ambas manos me plantó en los labios un beso tan bestial que podía percibir su lengua hasta lo más profundo de mi boca sacándola de golpe antes de que pudiese reaccionar.
-Mmm… delicioso- se relamía los labios el muy maldito mientras yo me encontraba en Shock ante aquello sintiendo aun la desvirgación de mi boca y el sabor de su ponzoña ante semejante beso contemplando que antes de irse pulso el botón que volvía a dejarme en el suelo en posición frontal como mis extremidades separadas.
A ojos de Aro
Me paseaba de un lado a otro escuchando el reporte de Alec mientras Jane entraba en el amplio salón observándome el rostro que de seguro no era nada grato a la vista.
-…Y a parte de haberse escapado el gorila de los Cullen, se han llevado a JP-13, señor-
Yo me detenía observando a Alec con los ojos completamente fuera de sus orbitas mientras el chico bajaba el rostro y Jane se acercaba a mi soltándome en un tono nervioso.
-Mi señor, no sé como…- No había terminado de soltar aquello cuando la hacía callar de un puñetazo en la cara que la hacía caer al suelo observando como Alec se agachaba para socorrer a su hermana.
-¿Señor?- soltaba el chico en un tono de reproche mientras la pequeña rubia me miraba con sus ojos encolerizados levantándose, tomándose del brazo de su hermano.
-Son una cuerda de incompetentes buenos para nada… se supone que me rodeo de los mejores vampiros del mundo, ¿para qué? ¿Para que los Cullen me sigan demostrando que son mejores que todos ustedes?-
Les soltaba yo completamente al borde de la histeria observando cómo Franz entraba al lugar con su típica sonrisita como si no sucedía absolutamente nada.
-Dime que tu estúpida sonrisa no es más que un adelanto de buenas noticias-
Me acercaba yo al vampiro que me miraba con el rostro extrañado.
-Yo… yo solo vengo a saber qué demonios es lo que sucede-
Yo bufaba por la nariz con ganas de borrarle la sonrisa de un manotazo mientras Alec le explicaba lo ocurrido y éste se quedaba con cara de no poder creer lo que le contaban.
-Pero, señor… yo… si yo…- yo me cruzaba de brazos esperando a que dijera algo coherente observando como éste se dirigía a Jane en un tono de reproche.
-Se supone que eres tú la que vigilas la entrada principal- Jane no se las pensó dos veces infundiendo su don sobre el vampiro que caía al suelo retorciéndose como sanguijuela sobre un trozo de sal.
-¡BASTAAA!...- soltaba yo en un tono autoritario mientras caminaba hacia la puerta y le decía al conejo.
-Quiero doble vigilancia en la celda de Jacob, quiero que maten a Edward y me traigan a Alice… AHORA-
Todos asentían mientras yo salía del amplio salón encontrándome con dos de mis nuevas joyas.
-¿Mikel… Chiara?- éstos me reverenciaban mientras yo esperaba informes.
-Los intrusos han encontrado a Edward mi señor- soltaba Mikel mientras yo volvía a maldecir mi suerte y Chiara me sonreía alegando.
-Déjemelo a mí, mi señor… prometo deshacerme de él lo más pronto posible-
Yo le sonreía acariciándole el cabello y alegaba.
-Si me traes la cabeza de Edward Cullen juro que Jane solo quedará para limpiar pisos en el museo-
Ella me asentía sonriendo con malicia; Mikel comenzaba a caminar alegando que él se encargaría del hijo de éste mientras yo bajaba las escaleras en busca de un momento de paz.
Forks
A ojos de Idalí
No podía creer que Bree habría sido capaz de irse detrás de los muchachos… aquello me daba sin duda un ataque de celos haciéndome sentir más miserable… ya había vuelto de ver a los Cullen y me paseaba de un lado a otro dentro de mi habitación imaginando lo peor.
Se escuchó tocar la puerta.
-¡Adelante!- ésta se abría dejando ver a mi tía Rebecca que me sonreía preguntando si interrumpía, yo negaba con la cabeza pidiéndole que entrara y ésta se sentaba en mi cama comenzando a acariciar mi cabello.
-¿Te encuentras bien?- yo le asentía mientras le preguntaba si ellas también lo estaban a lo que negando con la cabeza me respondió.
-Entre lo de Jacob y la mala salud de nuestro padre no hemos tenido respiro- yo le acariciaba el cabello mientras ella decía.
-Y para colmo de males, aún no hemos podido conocer a nuestra verdadera madre-
Yo volteaba a verla mientras le decía que porque no íbamos nosotras a lo que ella me miró encantada ante la idea.
Me levanté y colocándome un suéter nos dirigimos hacia la parte de afuera de la casa en busca de mi otra tía informándole a mi madre que iríamos de compras a Port Angeles.
Llegábamos a la pequeña tienda, yo ya la conocía… había venido a este lugar con mi abuela Sue, pero jamás había imaginado que esa mujer tan dulce y hermosa era la madre de las gemelas.
Ellas se encontraban de los más nerviosas… subían y bajan las pequeñas escalerillas que daba al lugar pensando que era mejor irnos a lo que yo abriendo la puerta empujándolas hacia la parte interna haciéndolas caer al suelo mientras yo moría de las risas y observaba a la señora Rachel la cual nos miraba asustada saliendo de detrás del mostrador para auxiliarnos.
Tía Rachel la observaba mientras Rebecca se levantaba y se arreglaba el cabello a lo que yo le sonreía a la dulce mujer disculpándome por la manera tan abrupta de entrar a su tienda.
-No tengo nada que disculparles- ella miraba a ambas chicas mientras yo me presentaba como nieta de Billy Black observando cómo esta volvía a mirar a mis tías que la observaban fijamente sin decir nada.
La mujer se tapaba la cara comenzando a llorar mientras ambas chicas abrazaban a su madre haciéndome sentir que sobraba en aquel lugar.
Salía de la tienda bajando las escaleras mientras metía mis manos por dentro del suéter de capucha esperando a mis tías recostándome de la camioneta escuchando una voz por demás desagradable.
-¡Vaya, vaya!... mira a quien tenemos aquí- yo volteaba a verla mientras le preguntaba.
-¿No se suponía que tú deberías de haberte ido a Alaska, Bree?- sin duda el verla en Port Angeles me tranquilizaba un poco, pero seguía siendo desagradable su presencia.
La vampira se acercaba a mí observando hacia la parte interior de la tienda mirando a mis tías llorando junto con la mujer de la tienda.
-Caramba, sin duda lo estúpida y cursi te viene de familia-
Yo comenzaba a caminar de nuevo hacia la tienda poniendo cara de fastidio sintiendo como ella me tomaba por el cuello y me soltaba al oído.
-Que fácil me resultaría acabar contigo de una buena vez y para siempre-
Yo pataleaba mientras ella me comenzaba a apretar el cuello cada vez con más fuerza sintiendo como se me iba el aire.
La vampira me llevaba hacia la parte trasera de la tienda soltándome bruscamente en el suelo haciendo que me golpeara la cabeza con este comenzando a sangrar.
-Mmm… si no fuera porque me resultas tan repulsiva me alimentaría de ti, además… no me meteré en problemas con los Cullen, dejaré que mi creación te destruya por mí, maldita ramera-
Ésta comenzó a arrastrarme por el cabello mientras yo pataleaba y gritaba pidiendo ayuda sintiendo como esta me cubría la boca llevándome con ella sin poder detenerla.
"No, no, no… no quiero terminar así, no permitiré que esta maldita vampira se quede con mi hermoso EdwJake, eso nunca"
Comencé a batallar con ella para que me soltara pero aquello era inútil… gritaba internamente mientras la chica seguía insultándome e insultando a mi familia y mi ascendencia india comenzando a sentir un odio irrefrenable por la chica sintiendo como mi cuerpo comenzaba a convulsionar como en mi última recaída, y un calor por demás sofocante me asfixiaba.
Bree me soltaba sintiendo como mi cuerpo pegaba contra el suelo mientras esta se acariciaba la mano con la cubría mi boca alegando que me encontraba demasiado caliente.
No pasaron ni cinco minutos cuando mi cuerpo soltaba un calor tan fuerte que se podía percibir el vapor que salía de mi piel y en segundos entraba en fase transformándome en una loba blanca rugiéndole a Bree la cual salía despavorida al ver mi mutación.
Me comencé a sentía extraña, como si algo dentro de mí se hubiese roto internamente.
"EdwJake" pensé en el chico sintiendo como mi pecho dolía como si me hubiesen arrancado el alma, caí al suelo sin saber más de mi.
Francia
A ojos de EdwJake
Después que mi padre y Emmett se cambiaran de ropa junto a Paul comencé a explicar cómo nos desplegaríamos por la zona.
-Mi padre y yo buscaremos a Jacob junto con Alistair que ya sabe donde se encuentra…- éste asentía mientras yo proseguía.
-… ¿Paul?... tu irás con Klaus a buscar a Alice y Tío ¿Emm? Trata de conseguir al tío Jasper, ve con Francesca, ellos tienen un vinculo y sé que ella podría dar con él- mi tío asentía mientras trataba de sonreírle a Francesca la cual simplemente asintió y comenzó a caminar por el ala sur mientras Paul y Klaus subían de nuevo el ascensor y justo cuando me iba a levantar del suelo donde explicaba en un pequeño mapa improvisado del lugar como nos moveríamos en la zona, comencé a sentir aquella opresión en el pecho que me quemaba como un fierro recién salido del fuego haciéndome caer al suelo mientras me agarraba el pecho.
-¿EDWJAKE?- gritaba mi padre abrazándome con fuerza mientras yo trataba de articular palabras sin éxito.
-¿Edji?... háblame pequeño, ¿qué sucede?- una lagrima rodaba por mi mejilla mientras decía en un susurro.
-¡Idalí!- él me miraba sin poder comprender hasta que apartando mi escudo magnético le dejaba ver mi mente.
Éste me miraba sin poder creer lo que veía abrazándome con fuerza mientras me soltaba.
-Debes entender que es lo mejor que ha podido pasar-
No podía creer aquello, la imprimación se había roto… ya no había esa conexión con Ida comenzando a pensar lo peor.
-¿Pero eso quiere decir que está muerta?- a lo que él me pregunto que había sentido yo mientras Alistair se nos acercaba después de estar vigilando el pasillo por donde pretendíamos ir a buscar a mi padre soltando muy seriamente.
-No quiero molestar pero debemos movernos… siento que han enviado varios guardias a custodiar a Jacob, así que hay que ver como entrar-
Yo asentía tratando de componerme mientras caminábamos por el pasillo y le respondía a mi padre.
-No sé… simplemente ya no la siento aquí- decía tocándome el pecho donde sentía un enorme vacío.
-Te necesito aquí EdwJake, se que te duele y lo entiendo, pero debes de centrarte el aquí y el ahora, ¿entiendes?-
Yo le asentía palmeándole el hombro mientras seguíamos a Alistair el cual se detenía observando hacia una celda donde se encontraban alrededor de ocho guardias, todos armados y alertas.
-¿EdwJake?... todos tuyos- Alegaba Alistair a lo que yo atraía todas y cada una de las armas incluyendo las radios mientras mi padre tomaba otra arma a parte de la que traía sosteniendo una en cada mano lanzándose sobre los guardias al igual que Alistair que comenzaba a electrocutar con ambas armas a tantos como podía mientras yo salía enfocándome en la puerta concentrándome muy bien sintiendo cada cerrojo de esta.
Era blindada y extremadamente gruesa… sentía como esta se adhería a la pared y enfocándome en todos los puntos incrustados en ésta comencé a halar con fuerza como si mi cuerpo fuese un gran magneto observando como la pared comenzaba a temblar y a desprendérsele el concreto mientras Edward y Alistair seguía cubriéndome.
Intensifiqué aún más mi don al punto de sentir un fluido de corrientes eléctricas por todo mi cuerpo sintiendo como todo temblaba hasta que al fin logré desprender del todo la enorme puerta lanzándola contra varios de los guardias que quedaron destrozados ante el peso de aquella cosa y mi padre terminaba de desmembrar sus cuerpos mientras yo trataba de ver al interior de la habitación la cual se encontraba llena de polvo a causa del desprendimiento de las paredes.
Me abría paso entre los escombros y cuando al fin la nube de polvo comenzó a ceder me encontré con aquella horrible escena dejándome inerte en la entrada.
Mi padre Jacob se encontraba maniatado por el torso con una enorme abrazadera que se le incrustaba a la piel, al igual que otra en la cara donde se la habían colocado en el rostro imaginando que alguna de esas púas se le había clavado en algún ojo.
Sus piernas estaban enterradas en el suelo con concreto pero lo peor no era aquello… mi padre no poseía las extremidades superiores… sus brazos habían sido arrancados desde el antebrazo dejando tan solo un pequeño muñón que se había petrificado como si fuese de mármol.
No podía creer tanta crueldad de parte de aquella maldita inmundicia italiana… aquello ya no era una misión de rescate, se había vuelto personal y me juraba a mi mismo mandar al inframundo de una maldita vez a Aro Vulturi y todo su asqueroso aquelarre de dementes.
-¿Jake?- escuchaba decir a mi padre Edward volteando a verle observando cómo su rostro se desfiguraba ante el dolor de ver lo que habían hecho con mi amado padre Jacob.
Yo me acercaba a Edward abrazándolo mientras este hacia un sonido gutural con la garganta como si deseara llorar, justo el mismo que hizo el día que se habían peleado.
Éste me hacía a un lado para que lo soltara tratando de acercarse a Jacob mientras veía como Alistar observaba a mi padre maniatado de esa manera mientras le decía a los demás por medio de los transmisores en un tono gélido.
-Encontramos a Jacob y no se encuentra nada bien-
Edward rugía ante la rabia y la impotencia mientras yo me acercaba a éste y comenzaba a desprender las cadenas que lo mantenían erguido mientras Edward golpeaba el suelo tratando de romperlo para sacar sus piernas.
Alistair se le unía a mi padre golpeando con fuerza el concreto mientras yo sostenía su inerte cuerpo y escuchaba que se acercaban soldados.
Volví a concentrarme tratando de levantar la enorme puerta para colocarla en la entrada posándola casi como estaba.
-¡Más rápido por favor!- les soltaba yo a lo que comenzaron a golpear con mayor intensidad mientras se escuchaba la voz de Klaus que decía que Aro se había llevado a Alice y que no estaba en la celda donde la habían mantenido encerrada.
Edward comenzó a sacar las piernas de mi padre las cuales estaban casi como los muñones de sus brazos… estaban dañados, como si fuesen de piedra y estas se les hubiesen agrietado ante la presión del concreto.
Se escuchaban los golpes y puñetazos que le daban a la entrada tratando de llegar a nosotros sintiendo como Edward me quitaba a Jacob de los brazos y Alistair trataba de abrir un boquete en la pared del otro lado.
-¡Apártate!- le soltaba yo al europeo sintiendo como detrás de esta se encontraba un inmueble de acero el cual comencé a atrae hacia mi rompiendo la pared saliendo a gran velocidad tratando de huir de los guardias de apoyo.
A ojos de Jasper
Me estaba comenzando a desesperar, ya no podía moverme ni un milímetro sin recibir una maldita descarga, solo me aferraba a una imagen en mi mente.
"Alice" el pensar que volvería a estar a su lado anhelando que aquella alarma fuese lo que me imaginaba era lo que me mantenía cuerdo.
Unos golpes, unos quejidos y luego la puerta que se desprendía de lugar me hacían voltear a ver de quien se trataba observando cómo Francesca se asomaba por donde antes había una puerta imaginando que quien había desprendido esta era Emmett.
-No lo dejes entrar, por favor- soltaba yo tan solo moviendo mis labios a lo que Francesca salió rápidamente pidiéndole a Emmett que se quedara fuera.
Éste comenzó a discutir con la mujer hasta que esta no le quedo otra opción que usar su don y pegarlo contra el piso dejándolo inmóvil mientras esta volvía a entrar desactivando el sistema que soltaba las descargas eléctricas acercándose a mí para romper las cadenas dejándome libre.
-Mmm… juro que si no fueras mi tío me hubiese excitado al verte en semejante predicamento-
Yo no decía nada comenzando a buscar algo que ponerme quitándome todo aquel traje de zorra que la bestia alemana me había puesto contra mi voluntad.
-Juro que si le comentas a alguien sobre esto…- pero Francesca me interrumpía alegando que eso quedaría entre ella y yo… aunque yo sabía que no iba a poder ocultárselo a Edward y de seguro Alice ya lo había visto.
Emmett entraba hecho un toro soltándole las mil y una maldiciones a mi sobrina la cual ni se inmutaba mientras yo me posaba en frente de él para calmarle.
-¿Emmett?... basta… no es el momento, nuestra prioridad número uno es conseguir a Alice y a Jacob e irnos de este infierno-
A lo que Francesca respondió que había cambio de planes de parte de Edward y de EdwJake alegrándome el saber que ya habían liberado a mi hermano.
Salimos de la habitación de Franz mientras Francesca proseguía con la información.
-No sé que le han hecho a mi creador, pero al parecer no es nada bueno, ya que Edward y EdwJake no se irán de aquí sin acabar con Aro-
Aquello sin duda era una locura, pero conociendo a mi hermano imaginaba que debía de ser algo en verdad fuerte como para hacerlo cambiar de parecer.
-¿Y Alice?- ambos se miraban las caras siendo mi hermano el que respondiera a aquello.
-Aro la tiene con él y la mantiene en sus dominios custodiado por una buena cantidad de vampiros con dones-
La desesperación me volvió a invadir todos los sentidos pensando la manera de poder salir airosos de todo esto, pero en algo estaba de acuerdo con Edward… si Aro había dañado a mi hermosa compañera… se la iba a hacer pagar con creces.
A ojos de Klaus
Nos dirigíamos de regreso en busca de Rajky y los demás cuando Paul y yo éramos interceptados por dos vampiros los cuales se detuvieron frente a nosotros observándonos como esperando el primer movimiento.
Paul comenzaba a temblar imaginando que estaba por entrar en fase mientras yo me enfocaba en la chica tratando de infundir mi don sobre ella.
-Más te vale que no te atrevas a atacarme maldita bestia o lo vas a lamentar-
Le soltaba el vampiro al metamorfo mientras yo escuchaba susurrar a la vampiresa que le soltaba casi imperceptible.
-Si lo matas Mikel, Aro nos matara a ambos-
Paul entraba en fase observando un enorme lobo de pelaje cobrizo y blanco que se lanzaba sobre el vampiro mientras yo me acercaba a la joven la cual me sonreía de manera divertida.
-Mmm… los Cullen poseen hombres por demás atractivos-
Yo seguía infundiendo mi don escuchando chillar al lobo escaleras abajo mientras la hermosa mujer me tomaba por el cuello del uniforme mientras decía.
-Lástima que todos caen en mis redes, probando que un beso mío es como morir y conocer el infierno- y dicho esto la vampira unió sus labios a los míos sintiendo como el contacto de estos sobre mi piel provocaban un dolor intenso que comenzaba a agrietar lentamente la piel de mi rostro tan solo con el simple contacto, robándome la energía y así mismo la vida.
-¡CHIARA!- Escuché gritar sintiendo como la vampira me soltaba y yo caía en el suelo observando que se trataba de Jane la cual comenzó a caminar hacia nosotros mientras le decía.
-Puedes retirarte, yo me encargaré de él- la mujer negaba con la cabeza alegando que ella no recibía órdenes de la rubia a lo que Jane no escatimó en usar su don en contra de la tal Chiara.
Yo comenzaba a arrastrarme escuchando como vampiro y lobo seguían luchando en la parte de abajo de la plataforma donde nos encontrábamos mientras Jane tomaba a la joven sin dejar de infundir su don sobre ella mientras le decía.
-Jamás obtendrás mi puesto… primero muerta ¿me entiendes?-
Y dicho esto desprendió sin compasión la cabeza de la vampiresa arrojándola lejos mientras yo me levantaba tratando de salir de aquel lugar antes de que se enfocara en mí pero aquello fue demasiado tarde.
-Dolor- susurraba la rubia haciéndome caer al suelo mientras el lobo salía de las escaleras saltándole encima comenzando a batallar con la pequeña rubia que comenzaba a usar su don sobre el lobo haciendo que éste se retorciera entre aullidos de dolor mientras ella volteaba a verme y me decía.
-Tanto batallar con mis emociones y terminé como Julieta, enamorada del amigo de mis enemigos-
Yo le pedía que soltara al lobo y esta alegaba que me podía ir pero que no dejaría ir al experimento ya que este le pertenecía a Aro.
A mí me daba igual, pero conociendo a Rajky me mataría si no llegaba con el condenado lobo.
Yo caminaba hacia ella y tomándola entre mis brazos le plantaba un tremendo beso haciendo que dejara de infundir su don mientras le hacía señas a la bestia de que se alejara mientras me separaba de ella escuchando su pregunta.
-Dime algo… ¿a cuál de los Cullen le perteneces?- yo sonreía y le respondía.
-No querrás saberlo- yo comenzaba a alejarme de ella infundiendo con fuerzas mi don para tratar de controlar su rabia.
-No puedo dejarte ir- a lo que yo respondí.
-Haz lo que tengas que hacer Jane, que yo haré lo mío- y dicho aquello comencé a bajar las escaleras alejándome de ella rogando que el habernos perdonado mutuamente la vida infundiera sobre la chica a nuestras propias conveniencias.
Todos nos reuniríamos en un pequeño deposito cerca de los dominios de Aro… uno que otro había tenido que batallar con algún vampiro saliendo airoso de aquel encuentro.
Jasper se encontraba tratando de contener el dolor tanto de Edward como el de Rajky sin éxito alguno.
¿Y cómo no? El ver al señor Jacob en aquel estado hasta a mi me hacía sentir un dolor y una ira irrefrenable.
Mi ama aún no llegaba ya que al parecer se había vuelto a meter en el laboratorio donde según ella había visto ambos brazos del señor Jacob que aún se encontraba inconsciente sobre el suelo.
-¿Como entraremos por Alice?- preguntaba el Mayor Hale observando a Rajky el cual terminaba de ayudar a su padre a revisar los signos vitales de su padre inconsciente respondiéndole a su tío.
-Pues necesitaremos infiltrar a alguien- al decir aquello Alistair soltaba volteando a ver hacia la puerta.
-¡Jane!- todos volteábamos a ver hacia la pequeña puerta sintiéndome estúpido al haberla dejado viva y más aún el no percatarme que ésta me había seguido.
La puerta se abría mientras observábamos a la pequeña vampira que me miraba seria mientras soltaba.
-Les ayudaré a entrar- todos nos mirábamos las caras mientras más atrás veíamos aparecer a Alec el cual le decía a su hermana.
-Sabes que si ellos fracasan nosotros moriremos con ellos-
Algo me decía que Edward ya se había dado cuenta del porqué de la ayuda de la joven levantándose del suelo donde dejaba el cuerpo inerte de Jacob mientras le soltaba.
-¿Por qué ahora?... ¿por qué no lo detuvieron antes?-
A lo que la pequeña chica respondió entrando en el depósito volteando a ver a Alec para que este cerrara la puerta y volteando a ver a Edward alegaba.
-Porque aún manteníamos las esperanzas de que Aro nos llegase a amar como un padre… es lamentable ver como tu aquelarre es una familia completa mientras que a Aro solo le interesa una sola cosa… ¡El mismo!-
Todos nos mirábamos las caras esperando a que el señor Edward fuese quien tomara la última decisión sobre si aceptar o no la ayuda de ambos vampiros.
Nota de autor: Me alegra que les gustar esto... Temí que lo odiaran.
A la pregunta de Gisela... Es el mismo Paul... Era el Quileute que me faltaba pero ya explicaré luego de donde salió. Y Jey? XDDDDDDDD... El Don de Alistair es de rastreo... Lo expliqué en el capítulo donde él llega y siente la atracción de Jake hacia su persona. Él se enfoca en una presa, persona o vampiro con un deseo intenso de poseerlo de tenerlo y su cuerpo reacciona como un imán el cual es llevado casi involuntariamente hasta donde se encuentra ese o eso que el desea encontrar.
Espero les haya gustado este agradeciendo de antemano sus Review.
Gracias. ^^
