Capitulo 25
La boda de los Marines
A ojos de EdwJake
Había pasado ya un mes… los preparativos estaban listos y yo me sentía enfermo de todo aquello.
-EdwJake párate bien ¿Quieres?-
Soltaba tía Alice tratando de acomodarme el traje militar blanco.
-¿Puedo saber por qué tengo yo que estar de blanco?-
A lo que ella respondió desde la parte baja de la pequeña tarima donde me tenía montado.
-Porque se supone que tú eres el virgen y no Klaus-
Yo le miraba de malas mientras ella reía y yo alegaba que no era nada virgen a lo que ella respondió.
-Bueno, entonces se lo diremos a Rosalie para que…- pero yo la interrumpía alegando que sí, que era más virgen que la propia virgen maría y que no le dijera nada a mi madre.
Ella reía divertida ante mis ocurrencias mientras Klaus trataba de entrar a la habitación y Alice le gritaba que saliera que no podía verme.
Yo me tapaba la cara de lo ruborizado que me encontraba.
-¡Alice YAAAAA!- ella reía pero aquello no era lo peor, sino que Klaus le seguía la idea tapándose los ojos entrando en la habitación mientras me decía.
-Las maletas están listas rey y la aerolínea ya confirmó el vuelo Alice… debemos estar en el aeropuerto más tardar en una hora-
Yo comenzaba a sacarme el traje y se lo entregaba a ella para colocarme mis jeans y mi remera tomando a Klaus por la mano para que me siguiera descubriéndole el rostro mientras le preguntaba.
-¿Llamaste a Charlie?- éste me asentía alegando que ya le había mandado a buscar con su padre.
Si… aquello se escuchaba raro, pero ya era legal… Agnes y Klaus habían sido adoptados por tía Alice y tío Jasper los cuales estaban fascinados con la pequeña, pero era Rosalie la que no la soltaba ni a sol ni a sombra tratando de convencer a la joven de que se quedara siendo humana.
Sin duda mi madre lo que más extrañaba era su humanidad y odiaba que los demás la perdieran a causa de la inmortalidad.
Veíamos pasar a Alice con los trajes en sus respectivos forros mientras bajamos hasta la sala observando que ya todos estaban listos.
-¿Y bien?... ¿Cuándo partimos?- le preguntaba yo a mis padres los cuales alegaban que solo estaban esperando a Jasper.
Todos comenzaron a salir de la casa montándose en sus respectivos autos.
Edward y Jacob irían en el volvo con Rosalie, Agnes y Alice mientras que Klaus y yo nos llevaríamos a los abuelos Cullen, Emmett había ido a buscar a mis tías las gemelas y a la madre de estas, que eran las únicas por parte de los Quileutes que irían a la boda, aquello sin duda no me extrañaba en lo más mínimo.
Le mandamos un mensaje a Jasper explicándole que se fuera directo mientras nosotros arrancábamos los autos en caravana rumbo al aeropuerto.
Llegamos y comenzamos a encaminarnos a dejar las maletas en la zona correspondiente para luego dirigirnos al chequeo de documentación.
Pasamos aquella zona y comenzamos a subir al avión donde yo no dejaba de ver hacia atrás.
-Ya Rajky… Jas llegará en cualquier momento con don gruñón, ¿quieres por favor terminar de subir?-
Yo le asentía y terminaba de entrar acomodándome en mi respectivo asiento de tres donde iríamos Charlie, Klaus y yo.
Éste llegaba al fin y yo le hacía más señas que un mudo maldiciendo a un árbitro de futbol.
Éste me sonreía y caminaba hacia nosotros mientras soltaba que aún no podía creer que se prestara para esa joda de ver a dos machos casarse a lo que Klaus respondió.
-Después de ver a dos marines casarse deseara comprometerse con Steven, su segundo al mando en la comisaría-
Éste fruncía el ceño pidiéndole que lo respetara mientras Klaus alegaba.
-¿Cree que no he visto como le mira?... le hace cambio de luces y todo-
Yo no paraba de reír y Charlie de maldecir a mi chico soltándole que si seguía con esas jodas de querer desviarlo como a mi le pegaría un tiro en el trasero.
Todo era solo bromas pesadas entre ellos dos por supuesto y eso a mí me mataba de dicha y amor de ver como esos dos se llevaban.
Se encendió la luz que indicaba colocarse el cinturón de seguridad y todos comenzamos a colocárnoslo mientras volteaba a ver a Alice la cual me guiñaba un ojo y me soltaba tan solo moviendo los labios.
-Te encantará mi obsequio-
Aquello casi me hace dar un bajón de tensión, voltee rápidamente a ver a Klaus el cual me preguntaba que porque la cara a lo que yo soltaba tratando de disimular.
-Aamm... sabes que me asusta volar-
Sin duda aquello era más falso que un billete de tres dólares pero a sabiendas de que estaba Charlie allí él no se pondría a preguntar qué era lo que en verdad me sucedía comenzando a recordar el día de compras en Port Angeles junto a mi madre y tía Alice.
=(Flashback)=
Nos encontrábamos en Port Angeles donde aquel par de mujeres me tenían torturado de tienda en tienda y de compra en compra teniéndome a mí de cargador de paquetes y de asentir o denegar lo que se probaban sintiéndome como el diseñador Armani de tanto ver vestidos y un montón de cosas de mujer.
Entramos a una tienda de ropa intima, aquello era el colmo.
-No quiero entrar- soltaba yo al darme cuenta de que tipo de tienda era mientras Rosalie y Alice me hacían entrar a la fuerza.
-No seas estúpido EdwJake… hay hombres que les gusta entrar a estas tiendas y hasta les ayudan a escoger a sus esposas las prendas que les gustaría que esta exhibiera-
Soltaba mi madre mientras yo alegaba que eso no iba conmigo a lo que Alice respondió.
-Se que será de mucha ayuda que entres con nosotros acá-
Yo volteaba a verla extrañado y la enana me guiñaba el ojo a lo que yo simplemente la ignoré sin saber a qué se refería… ambas vampiras comenzaron a observar entre los pasillos dejándome solo cerca del mostrador mientras yo comenzaba a ver todo lo que exhibían.
Me enfoqué en una que otra prenda mientras veía a lo lejos un maniquí que me llamaba la atención, con disimulo comencé a caminar hacia dicho lugar observando la prenda que este traía.
Era un hilo dental blanco de encajes delicados y con él un ligero del mismo material y color los cuales sostenían unas medias pantis blancas.
Yo tragaba grueso volteando a ver hacia donde se encontraban las chicas mientras una joven se acercaba a mí soltando de golpe.
-Lindo, ¿no?-
Yo pegaba el brinco de los mil demonios mientras ella proseguía promocionando el juego.
-Es un diseño de Victoria´s Secret, muy delicado y exclusivo… ¿busca algo para su novia?-
Yo no sabía qué cara tenia y ni deseaba saberlo pero sentía que mi rostro era un semáforo que cambiada de colores a cada tanto mientras recordaba él porque me había enfocado en aquella prenda.
Klaus: "¿Sabes cuál es mi mayor deseo teniente?... el verlo en ropa intima de mujer, blanca y de encajes"
-¿Se siente bien?... Está algo pálido-
Preguntaba la chica mientras yo negaba con la cabeza alegando que me sentía estupendamente comenzando a echarme hacia atrás sintiendo como mi cuerpo chocaba con el de Alice pegando un grito de los mil demonios observando como esta se reía ante mi nerviosismo y soltaba en un tono divertido.
-Ya sé lo que voy a obsequiarles de regalo de bodas-
La mandíbula me llegaba hasta el suelo mientras tía Alice le hacia un ademán a la chica de que quería un juego de esos y yo comenzaba a caminar hacia la caja detrás de ella.
-¿Alice?... no te atrevas- pero la vampira seguía ignorándome por completo encaminándose hacia la caja observando que la chica anexaba a lo demás el juego intimo.
-¡Alice!... ALICEEE…- pero esta le entregaba la tarjeta a la cajera ignorándome aun con aquella amplia sonrisa de satisfacción ante su fechoría mientras yo escuchaba a mi madre decir a mis espaldas haciéndome pegar otro brinco de padre y señor nuestro.
-¿Puedo saber cuál es la causa de tus gritos EdwJake Rajkumar Cullen?-
-¡Na… Nada mami, no pasa nada!- soltaba yo en un tono aniñado mientras Alice simplemente reía encantada ante mi ataque de pánico y vergüenza en aquella tienda saliendo disparado hacia el auto informándoles que las esperaría afuera.
=(Fin del Flashback)=
-¿Rajky… rey?... Despierta-
Soltaba Klaus en un tono dulce despertándome mientras alegaba que el avión ya había aterrizado.
Yo pegaba un brinco mientras soltaba.
-No, no quiero ponerme eso- Para luego darme cuenta como el chico me observaba detenidamente mientras preguntaba que me sucedía.
Yo negaba rápidamente alegando que no me pasaba nada comenzando a bajar del avión tratando de calmar mis nervios pre-boda observando todo aquel lugar.
Si bien había ido hace ya mucho tiempo y aun siendo un niño a Brasil, esta vez sin duda disfrutaría de aquel lugar.
Una van nos esperaba a todos para llevarnos al muelle.
-Hola Sebas- le soltaba yo a Sebastián el vampiro esclavo de Frances el cual asentía a modo de reverencia esperando a que todos entráramos en la amplia camioneta.
-Caramba, Carlisle… no entiendo como teniendo tantos lujos seas el médico en jefe de un hospital como el de Forks-
A lo que mi abuelo le respondía con una amplia sonrisa.
-Eso se llama vocación Charlie, así como es la tuya el hacer valer las leyes-
Él asentía alegando que sin duda su vocación no había sido tan premiada como la de él a lo que mi abuelo Carlisle le respondía.
-Pues esto es simplemente suerte, unas inversiones aquí y allá y voilà, recibes el golpe de suerte-
Éste le asentía observando el paisaje por la ventana mientras Edward y Carlisle se miraba como teniendo un complot mental observando como mi padre volteaba el rostro algo malhumorado.
Yo simplemente suspiraba al ver que mi padre seguía en plan de no querer a Charlie cerca de nosotros mientras mis tías las gemelas no paraban de hablar de lo maravilloso del lugar enfocándome en la madre de estas que no paraba de mirar a mi abuelo Charlie dándome una idea loca que después discutiría con Klaus.
Llegamos al muelle donde comenzamos a bajar de la camioneta para luego comenzar a abordar el yate, las tías Black gritaban como locas ante todo el lujo mientras mi padre Jacob trataba de controlarlas alegando que parecían unas completas dementes; yo observaba como éste era tan atento con la madre de las chicas, sin duda que Jacob sentía lo que yo por Idalí, un completo aprecio hacia aquella mujer y un afán de cuidarle a pesar de todo.
Sebastián tomaba el timón del yate encendiendo la maquina enrumbándonos a la isla mientras Alice colocaba música y se armaban su loca fiesta de viaje acercándome a Klaus que observaba el paisaje por estribor.
-¿Klaus?- él volteaba a verme y posando su brazo sobre mis hombros preguntando que me sucedía.
-¿Has notado como la Señora Rachel mira a Charlie?- él sonreía preguntando que si me disponía a quitarle el trabajo a tía Alice de hacerla de Cupido.
Yo sonreía y negaba con la cabeza mientras le explicaba que simplemente no deseaba ver a mi abuelo solo.
-Pues yo creo en los milagros, a lo mejor el cascarrabias logre enamorarla, ¡Quién sabe!-
Yo le daba un codazo por el costado alegando que era realmente malo con mi abuelo y él simplemente alegaba que le agradaba hacerlo rabiar.
Llegamos a la isla comenzando a desembarcar todo observando el decorado de la casa y sus alrededores.
Sin duda que Frances me sorprendía cada vez más. Cuando tía Alice me había dicho que ella se encargaría de la decoración y los preparativos imaginé encontrar cadenas y esclavos sexuales por toda la casa, pero en vez de eso habían varios nativos del lugar vestidos a lo victoriano y todo el decorado era en aquel motivo de época y aunque Klaus y yo decidimos usar nuestros uniformes de marine de ahora todos los demás vestirían de época imaginando que Alice tendría un traje militar confederado para mi tío.
-¿Te gusta?- le preguntaba yo a Agnes que se había encontrado callada y agazapada entre los brazos de Rosalie, ella asentía mientras me daba un beso y yo la tomaba de la mano llevándola a la parte interior de la casa.
Frances salía a nuestro encuentro con un ramo de rosas blancas y beige mientras sonreía soltándonos de golpe.
-Caramba, ya era hora de que llegaran… se supone que soy yo la aAma y he trabajado como una maldita esclava, así que muévanse o comenzare a dar de azotes a diestra y siniestra-
Yo negaba con la cabeza mientras Klaus era el primero en salir a su ayuda quitándole el ramo y preguntándole donde lo quería.
Todos comenzaron a poner su granito de arena para terminar de arreglar el lugar tratando siempre de no levantar sospechas delante de Charlie que era el único humano que no sabía la verdad.
Aunque con los esclavos vampiros de Frances en la casa era sin duda difícil el mantener a Charlie ocupado y que no se enfocara en aquellos tres que daban terror.
El prefecto había llegado y Alice nos había mandado a Klaus y a mí a cambiarnos… yo entraba en la habitación donde se encontraban mis cosas mientras observaba el traje sobre la cama comenzando a sentirme mal metiéndome dentro del closet cerrando los ojos hecho un mohín dentro de aquel inmueble.
Después de un rato se escuchaba que alguien entraba y luego los pasos acercándose al closet, abriéndolo para dejar ver que se trataba de Jacob el cual sonreía al verme en aquel lugar.
-Estás tan aterrado como lo estaba yo, ¿cierto?-
Yo le asentía y éste me sacaba del closet mientras yo trataba de respirar como él me lo indicaba, aspiraba por la nariz y expulsaba por la boca tratando de calmar mis nervios.
-Cuando tu padre me pidió matrimonio me dio un ataque de risa, él pensó que había sido de burla, pero en realidad me dio un ataque de nervios al punto de no poder parar de reírme-
Yo le sonreía mientras él comenzaba a sacarme la remera.
-Luego todo se fue dando solo y ahora estamos legalmente casado, no dijimos nada por petición mía, pero ahora que eres tú en verdad adoro que Alice se halla esmerado tanto en tu boda-
Yo me comenzaba a sacar el pantalón y mi padre le desabotonaba los broches al traje militar, comencé a vestirme mientras él me seguía contando sobre aquel día en que había decidido aceptar el casarse con Edward y que me entendía perfectamente.
Me untó el cabello con gomina y me peinó haciéndome sentir como cuando era un bebé, aquello sin duda me fascinaba, tomó una rosa amarilla colocándola en la solapa del bolsillo mientras me daba un beso y me empujaba hacia el espejo dejándome ver cómo me veía.
Sin duda el reflejo en el espejo denotaba tanto mi nerviosismo como mi alegría aunque no dejaba de sentirme asustado.
-¡Genial!- fue lo único que solté mientras me colocaba la gorra y se escuchaba tocar la puerta y mi padre daba permiso a entrar.
Charlie entraba y yo volteaba a verlo a lo que este respondió.
-¡Oh Santo Dios!... pensé que te encontraría de velo y corona, ¡Gracias a Dios!-
Yo soltaba una sonrisa tonta mientras Jacob sonreía acercándose a mi abuelo explicándole que era la idea pero que yo no me había dejado.
Yo le fruncía el ceño a mi padre y este reía divertido alegando que solo bromeaba comenzando a caminar hacia la puerta dejándonos a solas.
Yo miraba al suelo y Charlie me levantaba el rostro mientras me decía.
-No te sientas avergonzado, es lo que escogiste vivir y debes de sentirte orgulloso de lo que eres EdwJake, eres un joven extraordinario, un militar intachable y un… un ser único ya que no hay dos como tú-
Yo lo miraba extrañado ante aquello pero este comenzaba a empujarme hacia la salida mientras me decía.
-Tus padres te esperan-
Yo salía de la habitación escuchando como comenzaba la marcha nupcial a lo que yo pasando rápidamente por todo el medio llegaba al lado de Klaus sin voltear a ver a nadie.
Todos comenzaban a reír observando como yo había dejado guindado a Jacob y a Edward en la salida hacia el altar haciéndole un ademán al prefecto para que comenzara lo más pronto posible.
-Vamos Rajky, deja los nervios ¿Quieres?-
Yo volteaba a verle hasta ahora contemplando su traje azul marino con una rosa blanca en la solapa y su gorra en ambos todos sonriéndole ampliamente.
-Te ves bien- le soltaba yo al vampiro sin saber que mas decir y este sonriéndome con aquella sonrisa suya derrite iceberg me soltaba en un tono dulce.
-Y tú te ves sencillamente encantador-
Yo le sonreía y volvía a enfocarme en el prefecto que comenzaba a soltar las típicas palabritas de "estamos aquí reunidos" y el bla, bla, bla… de todos los casamenteros sintiendo que de un momento a otro iba a vomitar el corazón por la boca.
No me había dado cuenta de que la pierna me temblaba hasta que escuché decir a Alice a mi lado.
-Contrólate EdwJake- yo volteaba a verla y ella señalaba mi pierna a lo que yo agachaba la mirada observando cómo me temblaba.
Suspiré tratando de controlarme hasta que el maldito viejo soltó.
-Ahora los novios dirán sus votos-
Yo miraba al prefecto y luego a Klaus el cual me tomaba de las manos y soltaba.
-Desde el preciso momento en que entraste a las barracas de los nuevos como sargento, supe que no podría llegar a sentir nunca más por nadie lo que sentía por ti… no puedo concebir mis mañanas sin ver tu rostro y mis días sin escuchar tu voz, tampoco pasar mis noches sin verte dormir y decir mi nombre entre sueños-
Yo volteaba a ver a mis padres y ambos se miraban sonriéndose el uno al otro mientras que Charlie me miraba fijamente y mis tías Quileutes lloraban como par de tontas a lo que yo simplemente me volvía a enfocar en el rostro de Klaus sintiendo como la temperatura comenzaba a subirme sintiéndome mareado.
-¿EdwJake?- soltaba el prefecto a lo que yo le miraba extrañado.
-Tus votos hijo mío-
Ahora si me iba a desmayar, nadie me había dicho en todo este tiempo que debía de decir unos votos de amor hacia Klaus y mucho menos delante de todos.
Voltee a ver a Alice la cual me soltaba casi entre dientes.
-Respira profundo, olvídate de todos los presentes y simplemente déjalo salir-
Comenzaba a morderme el labio inferior mientras Klaus sonreía sin dejar de mantenerme tomado de las manos escuchando como Agnes me gritaba.
-Recuerda el día en el prado de los tíos en Alemania- todos comenzaban a reír incluyéndome comenzando a sentirme más distendido recordando el día que la habíamos ido a visitar donde habíamos jugado verdad o reto a lo que yo había perdido uno de los juegos y había escogido verdad, a lo que Agnes había preguntado que sentía yo por Klaus.
Me aclaré la garganta y comencé a soltar todo lo que él me hacía sentir.
-Aquel día, en aquel juego respondí con rubor en mi rostro que te apreciaba demasiado…-
Él me asentía mientras yo proseguía.
-… Aquello no era del todo cierto, porque recordando ese día al verte junto a Agnes pensé que sin duda alguna si no estuviese imprimado serias la persona ideal-
Él sonreía mientras yo le apretaba las manos con fuerzas.
-Aunque veas que me dan mis ataques de vergüenza y mis pánicos escénicos ante toda esta loquetera que se armó mi tía Alice…-
La aludida hacia reverencia a todos escuchando como todos reían y Frances mandaba a callar a los presentes para que yo prosiguiera.
-Juro que jamás me había sentido tan seguro de unirme en matrimonio como ahora lo estoy haciendo contigo mi Klaus-
El acariciaba mi rostro mientras el prefecto aclarándose la garganta soltaba para hacernos voltear a verlo.
-Klaus Ludwig Tombstone… ¿aceptas como tu esposo a EdwJake Rajkumar Cullen Black?... para amarle y…-
Pero este no había dejado terminar al prefecto decir todo lo que se debía decir cuando ya había soltaba el sí, haciendo reír a todos en la sala.
-ASÍ SE HACE SARGENTO… YA SE QUIERE SALTAR LA PARTE ABURRIDA PARA IR A LA CULEADA-
Gritaba tío Emmett haciendo reír a todos de nuevo mientras yo volteaba a verlo asombrado ante su cambio de humor para con lo de la boda y este me guiñaba un ojo haciéndome sentir que ya había superado toda la bronca entre Klaus y él observando cómo Klaus alzaba su pulgar a modo de aprobación y mi abuelo Charlie se tapaba la cara negando con la cabeza.
-Bien, EdwJake Rajkumar Cullen Black, ¿aceptas a Klaus Ludwig Tombstone como tu esposo para amarlo y respetarlo hasta que la muerte los separe?-
-Sí, acepto-
Alice comenzaba a dar saltitos como si había sido a ella a la que le hubiesen dado el sí observando como Rosalie le decía a Agnes que se acercara a nosotros y nos entregara las alianzas.
La pequeña nos sonreía mientras que cada uno tomábamos el anillo del otro… yo le colocaba el de él y él me ponía el mío escuchando al prefecto decir en un tono alegre.
-Entonces los declaro unidos en matrimonio, pueden besarse-
No fue sino hasta ese momento en el que me di cuenta que debía besar a Klaus delante de todos comenzando a sentir de nuevo aquel temblor en mis piernas, los malditos murciélagos en el estomago y la temperatura subirme a mil grados centígrados, deseando saltarme aquello.
Klaus se acercaba a mi muy lentamente a lo que yo le abrazaba con fuerza y le daba un beso en la mejilla soltándole un te amo rápidamente al oído para luego tomarle del brazo y hacer un ademán con la mano para que lanzaran los puños de arroz y así terminar con aquel calvario.
Klaus asentía a mi petición y todos comenzaron a lanzar el arroz y comenzaban a felicitarnos deseando que alguien hiciera el favor de poner música y que al fin dejaran de enfocarse en nosotros.
Pero mis ruegos fueron aún peor, colocaron el vals y Klaus extendía su mano hacia mí para que le cediera esa pieza, yo negaba con la cabeza a lo que Alice me empujaba haciéndome caer sobre el chico.
Éste se aprovechaba de aquello para tomarme entre sus brazos y hacerme bailar observando como mi abuelo Carlisle sacaba a la abuela Esme y Jasper a tía Alice observando que de a poco la pista se llenaba de parejas observando que mi padre Edward bailaba con Frances y Jacob con la señora Rachel.
Yo miraba todo de reojo con la cabeza agacha escuchando como Klaus me decía suavemente.
-Vamos Rajky, ya todo paso, cálmate y regálame una sonrisa de alegría por lo menos, siento que todo ha sido como obligado-
Yo negaba con la cabeza levantando el rostro observándole con dulzura.
-No rey, lo… lo siento en verdad… es que… siento, siento aun un poco de temor pero nada, se que estamos entre conocidos-
A lo que él respondió.
-Y quiero que seas como Jacob cuando salía con tu padre el cual me contó que era él quien le hacía pasar pena al señor Edward-
Yo sonreía recordando todos los cuentos de esos dos después de volver de Volterra y le asentía disculpándome con él mientras escuchaba como terminaba el vals y me separa de él para el brindis.
Cada uno brindo y nos deseo buenos augurios a mí y a Klaus el cual estaba de lo mas de fascinado ante todo y no lo iba a negar hasta yo estaba a punto de llorar escuchando cada una de las palabras de mi familia para con nosotros.
Hasta que fue el turno de Emmett soltando delante de todos.
-Pues muchas felicidades a los Village People… que rompan muchas camas y destrocen muchas cabañas… aunque yo sé que es lo que va a quedar realmente destrozado en esa luna de miel-
Mi madre le daba un zape que se había escuchado en todo aquel lugar, mis padres aguantándose las risas, Agnes con cara de no comprender nada y mi abuelo tan horrorizado como yo haciendo que me metiera debajo de la mesa.
Después de aquello se armó la fiesta y ya todos comenzaron a ponerse locos dejándonos a Klaus y a mí al fin solos.
Salimos a las afueras del lugar observando aquella hermosa luna blanca que parecía salir del mar.
-Así que fue aquí que tus padres crearon a esta perfección de hombre-
Soltaba Klaus abrazándome a mis espaldas y yo sonreía alegando que yo no era perfecto.
-Entonces me equivoqué de hombre porque el mío lo es-
Yo me volteaba verle y él me soltaba tomándome por la cintura.
-¿Me darás el beso que me negaste en el altar?-
Yo le asentía aferrándome a su cuello comenzando a besarlo muy apasionadamente sintiendo como este era quien siempre trataba de dominar el beso y yo simplemente lo dejaba ser.
-¡No hay nada que me caliente más que ver dos machos metiéndose lengua!-
Yo apartaba mis labios de los de Klaus escondiendo mi rostro en el pecho del muchacho el cual le sonreía a Frances que se acercaba a nosotros y me soltaba en un todo imponente.
-Sabes que si llegas a hacer infeliz a mi esclavo favorito juro que te romperé el culo a latigazos-
Yo volteaba a verla y le soltaba en todo molesto.
-Pues él ya no es tu esclavo-
Ella volteaba a ver a Klaus el cual le soltaba tomándola de la mano.
-Siempre voy a sentir un profundo respeto hacia usted, y siempre la veré como mi ama… pero no volveremos a tener jamás una sesión como la que solíamos tener… es la condición que me puso Rajky para aceptar el casarse conmigo-
Ella me miraba seria soltándole a Klaus mientras se cruzaba de brazos.
-Con que sepas que jamás podrá tratarme de tu a tu y respetes lo que soy delante de ti y de todos ya es más que suficiente para sentirme satisfecha… no es Ama la que solo azota y hace mellas en la integridad física del esclavo… sino también psicológicamente, así que él no dejara de verme como su Ama aunque ya no tengamos nada físico-
Ella se acercaba a él y le daba un beso en la comisura de los labios.
-Eso fue algo que me pediste una vez y jamás te entregué, te lo has ganado-
Le hacía "pat pat" en la cabeza como se le hace a los perritos cuando hacen bien una gracia y luego me soltaba a mi acariciándome el cabello.
-Espero que uses mi regalo, a él le fascinaba ese juguete y espero que tú lo complazcas, como el nuevo amo del sargento Tombstone-
Sin duda yo no lo veía como ella, pero sabia a que se refería…ella siempre me vio como una especia de Amo que le gustaba sentir el poder que tenía sobre los sentimientos del chico y por eso la indirecta.
-No te preocupes Frances, sin duda seré yo quien lo complazca ahora-
Él me abrazaba y me llenaba de besos el cuello mientras ella sonreía y me pedía muy cortésmente.
-Si me lo permite teniente, le robaré a su marido para que me conceda una pieza-
Yo le asentía y observando cómo se llevaba a mi chico hacia el interior de la casa, escondía mis manos en los bolsillos de mi pantalón observando toda la fiesta que se habían armado pensando en lo que vendría a penas terminara todo aquello.
Comencé a caminar hacia el interior de la casa buscando a Agnes para pasar lo que quedaba de fiesta bromeando con mi hermosa cuñada mientras veía como mi familia tenía que aguantarse el comer uno que otro entremés delante de Charlie viendo la cara de mi tío Emmett ante el tener que tragar un trozo de pastel pidiéndole permiso a Charlie de seguro para irse a vomitar aquello.
Sin duda mi familia era única, todos estaban locos pero juro que no cambiaría nada de ellos nunca.
Tomé a Agnes bailando con ella una pieza donde ella se montaba sobre mis zapatos mientras yo era quien bailaba por los dos y esta sonreía encantada deseando que las horas no pasaran… ya que sentía de nuevo los nervios apoderarse de mi cuerpo ante el momento de la luna de miel que se acercaba.
NOTA DEL AUTOR: Rossi... Gracias por tus review... En verdad me sorprendió mucho que alguien comentara "La Dueña" es cierto... Debo seguirle pero es que tanto los personajes de Crepúsculo como los de Harry Potter me tiene atrapado en estas dos historias... Prometo terminarle en lo que termine Lunasticio... En cuanto a tu pregunta pues jamás me lo he planteado... Supongo que mi amor por ellos es a causa de eso mismo... De que son vampiros... Es mi delirio... Amo a todos los vampiros pero si alguna historia se me llega a ocurrir prometo hacerlo con ellos... Pero en verdad lo que me atrae de ellos es que son no humanos.
Saludos. ;)
