Good morning! Bueno, no sé cuándo se subirá este capítulo porque esta página es muuuuy lenta, pero yo lo he actualizado por la mañana así que... Good morning! Una vez aclarada la confusión que tuve en el primer capítulo, voy a editar ese capítulo para que las futuras personas que lean la historia no se confundan xD
Bueno, yo solo deseo 3 cosas en esta vida: que vuelva Seddie, que vuelva Cory y que lleven a Jennifer Lawrence a Glee. Con eso ya estoy feliz. Pero mientras espero a que ocurra, escribo fics, así que aquí tenéis:
Capítulo 6: El peor momento
Freddie POV
Me dirigí con Sam hacia el apartamento de Spencer. Cuando entramos nos encontramos con el sofá chamuscado y Carly y Spencer estaban discutiendo. Miré a Sam y vi que seguía mirando al sofá intentando entender qué le había pasado. Mientras, ellos dos seguían gritando más y más...
- ¡Te dije que no reparases tú la impresora! ¡Que la llevases a alguien para que la arregle! - gritó Carly, que lucía muy enfadada.
- Yo soy alguien - dijo Spencer frustrado.
- ¡Alguien de verdad! Además... ¡¿Por qué tuviste que imprimir eso en el sofá?! - gritó Carly
Iba a intervenir en la discusión, pero vi a Sam sentarse en el sofá chamuscado.
- Sam...
- ¿Qué? Aún funciona - dijo dando pequeños botes en el sofá. Yo solo me reí.
- Carly... Spencer... - dije intentando detenerlos.
- ¡¿Por qué incendias todo lo que tocas?! ¡¿No puedes ser normal ni un minuto?! - gritó Carly
- Carly...
- ¡¿Te crees que lo he incendiado porque quería?! - gritó Spencer
- Spencer...
- ¡A lo mejor es que no te gustaba el maldito sofá!
- ¡CHICOS! - dije levantando la voz.
Carly y Spencer dejaron de gritar y todos se giraron para mirarme, incluída Sam.
- ¡Gracias! - dije frustrado, sentándome en el sofá de un golpe.
- Hey, quita, no sabemos cuanto peso aguantará esto - me dijo Sam y me empujó fuera del sofá.
Me levanté y me senté en el sillón.
- Voy a ir a comprar otro sofá ahora mismo - dijo Carly saliendo de casa y dando un portazo.
- ¡BIEN! - gritó Spencer.
Pero Carly ya se había ido. Él se dirigió a la cocina.
- Esto... Freddie - dijo Sam llamando mi atención.
- ¿Qué?
- Carly aún se queda dos días más, no creo que sea el mejor momento - dijo señalando hacia la cocina, donde estaba Spencer cortando una fruta con mucha rabia.
- Tienes toda la razón - dije sorprendido mirando todavía a Spencer.
- Vámonos, supongo que querrá estar solo.
Sam salió hacia el pasillo y yo la seguí, cerrando la puerta detrás de mí. Al final no habíamos podido decírselo a Spencer, pero... yo no puedo seguir guardando este secreto a mi madre. Debo decírselo ya o se enfadará conmigo por ocultarle cosas. Cosas muy importantes.
- ¿En qué piensas?
La voz de Sam me devolvió a la realidad.
- En que... ven, vamos a decírselo a mi madre ahora - dije tomándola de la mano y abriendo la puerta de mi apartamento.
- ¿Qué? Freddie, ¿estás loco? - me dijo Sam asustada.
- Sam, ¿prefieres que se lo digamos a tu madre?
- No, andando, a tu casa.
Sam entró corriendo a mi apartamento, incluso me sorprendió la rapidez en que lo hizo. Cuando entré yo también, no había ni rastro de mi madre.
- ¿Mamá?
Justo cuando pensé que no estaba, apareció por el pasillo. Me miró.
- ¿Qué hijo? - luego miró a Sam - ¿Y Samantha?
- Yo... mamá, debo decirte algo.
- Pero antes, Freddie...
- No - dije cortándola - Tienes que ser ahora mamá, es muy importante.
Miré a Sam solo para saber si me daba su aprobación. Ella asintió.
- Sam está embarazada.
Antes de que mi madre pudiese decir algo, vi aparecer por el mismo pasillo a un hombre. Era... era...
- ¿Papá? - pregunté en shock.
- Creo... que hemos elegido el peor momento para esto - dijo Sam asustada.
Aún no podía creérmelo. Mi padre... estaba aquí. Después de tantos años... estaba aquí. Miré a mi madre para intentar averiguar su reacción ante lo que le acababa de decir. Definitivamente, Sam tenía razón, hemos elegido el peor momento para decírselo.
- Fredward, ¿he oído bien? - dijo mi padre mirando hacia Sam. Mi madre aún no reaccionaba.
- Yo... yo... - no podía evitar sentirme traicionado. En seguida, no pude controlar mi rabia - ¿Qué haces aquí? Tú te habías ido, no hemos sabido de tí en años y... ¿ahora vienes como si nada a preguntarme si "has oído bien"?
Empecé a notar una lágrimas cayendo por mis mejillas.
- Fuera.
Es la primera vez que mi madre hablaba desde que la había dicho que Sam estaba embarazada.
- Fuera de mi casa.
Yo solo asentí y me di media vuelta cogiendo a Sam de la mano. Si hubiese sido una situación normal, seguramente mi madre no me habría dicho que me fuese. Y... aunque ese fuese el caso, yo habría intentado hacerla cambiar de opinión. Pero ahora solo quería salir de ahí, solo quería alejarme del traidor que tanto me hizo sufrir... No es agradable crecer sin un padre. Cerré con un portazo.
Me senté en el rellano de la puerta y comencé a llorar fuertemente... esto era demasiado para mí. Veo a mi padre después de tantos años... mi madre me hecha de casa... Estaba llorando tan fuerte que no me habría acordado de que Sam estaba a mi lado si no me hubiese limpiado las lágrimas con el pulgar.
Intenté dejar de llorar, levanté la mirada y la miré a los ojos.
- Lo siento - me dijo. Yo solo la besé haciéndola saber que no era su culpa.
Al día siguiente...
Me desperté dolorido. Dormir en un sillón no era nada cómodo, pero era todo lo que Carly tenía para mí, sobre todo desde que se quemó el sofá. Miré a mi alrededor... aún no había nadie levantado. Miré mi reloj y vi que eran las 10 de la mañana. Carly se levantará en seguida, Spencer no se levantará hasta medio día y Sam... bueno, Sam tenía clases así que ya se habrá ido a la Universidad.
Yo empezaré las clases aquí en Seattle la semana que viene, ya han aceptado mi solicitud y todo lo que me queda es esperar. Pero ahora mismo estoy pensando en cómo voy a mantener a un bebé. Tendré que trabajar, y la primera opción que se me ocurre es pedírselo a T-Bo pero... no sé, hablaré con él esa mañana.
Volví a mirar el reloj y ya eran las 10:04. Decidí levantarme del sillón, pero casi no lo logro del dolor de espalda que tenía. Justo cuando pude reponerme del dolor, mi madre entró por la puerta. ¿Es que nunca aprenderé a llamar? Bueno... yo tampoco soy el más indicado para decir eso. Simplemente me quedé mirándola, podía notar dolor en sus ojos.
- Lo siento Freddie, estaba muy estresada por lo de tu padre - dijo mientras una lágrima caía por su mejilla.
Al parecer estaba arrepentida.
- Puedes volver a casa. Sé que lo que estás pasando es muy duro y...
No dejé que terminara de hablar, la abracé.
- Gracias mamá, de verdad me haces mucha falta.
Me permití llorar, mucho. La única persona que no me importa que me vea llorar era mi madre, y yo tenía mucho miedo acumulado, que solo había dejado salir una vez. Ayer, con Sam, después de ver a mi padre. Pero era demasiado el miedo que tenía guardado, simplemente me dejé abrazar y lloré. Mi madre me había perdonado. Y yo la había perdonado a ella.
Solo tengo 14 años, pero tengo unas ocurrencias... que hasta yo me asusto de mi imaginación xD El padre de Freddie va a tener mucha importancia a partir de ahora. Bueno, espero que me dejéis reviews.
¡Sed delicadamente malos! ¡Hasta pronto! (Es mi frase de despedida :P)
