Hola! Siento haber tardado tanto, pero acabo de empezar las clases hace varios días y casi no tengo tiempo de escribir. Por las mañanas no puedo escribir por que tengo clase, y algunas tardes tampoco porque tengo voy a una academia de inglés, y en los ratos libres tengo que hacer deberes xD Pero bueno, aquí está el siguiente capítulo:
Capítulo 8: Un par de cosas que hacer
- Spencer... Sam está... embarazada - dijo Freddie cogiendo aire.
- ¿Qué? - dijo Spencer con cara pálida.
- Que... estoy embarazada... - dijo Sam.
- Bueno, eso es... es genial - dijo mostrando una sonrisa.
Todos se miraron extrañados.
- ¿Te... te parece bien?
- Claro, es decir, tienes 19 años. Ya sois adultos y no... no pasa nada. Felicidades. - dijo Spencer - Pero Freddie, como la hagas daño te capo.
Freddie asentió lentamente y Sam lo único que pudo hacer fue reírse, igual que Carly.
- Gracias Spence - dijo Sam acercándose para abrazarlo.
- Aunque pienso que es un poco pronto - dijo él correspondiendo el abrazo.
- Bueno, las cosas vienen cuando vienen - dijo Carly que hasta entonces no había hablado.
- ¿Ya lo saben vuestras madres?
- La mía sí, la madre de Sam aún no... - dijo Freddie - No creo que reaccione bien.
- Bueno, esa el primera cosa que debéis hacer hoy - dijo Carly poniendo una mano en el hombro de su amiga - Cuanto antes mejor, Sam.
Ella solo sonrió acercándose a la puerta.
- Gracias Carls. Vamos Freddie - dijo Sam haciéndole un gesto.
- ¿Dónde vamos? - dijo él acercándose.
- Carly tiene razón... cuanto antes mejor... - dijo saliendo por la puerta.
Freddie POV
No sabía qué pensar. Estaba bastante confundido. Para empezar, Spencer no se había alterado ni un poquito... bueno, si no tenemos en cuenta su amenaza hacia mí. Es más, se había alegrado y a mí me parece muy bien que nos apoye, al fin y al cabo, es como un padre para mí.
Pero ahora me preocupaba más otra cosa. Spencer es Spencer, y la madre de Sam es... la madre de Sam. Que él haya reaccionado bien no significa que Pam haga lo mismo. Ella siempre fue... poco comprensiva, muy impulsiva y... me preocupaba lo que pudiese hacer. Desde luego no iba a comportarse como mi madre.
Dejé de pensar en cuanto Sam cogió mi mano, entrelazando sus dedos con los míos. Ella me sonrió y yo la sonreí de vuelta. Son estos pequeños momentos los que me hacían más feliz... olvidarme de todo lo que me preocupaba. Obviamente, estaba muy feliz de que ella estuviese embarazada, pero creo que es bastante pronto. Aún así, voy a esforzarme para que ese pequeño o pequeña tengo todo lo que necesita.
Eso me hace pensar que... no hemos ido a la clínica a ver qué tal iba su embarazo. Después de ver a su madre tendremos que pedir una cita, no podemos esperar mucho más tiempo.
El sonido de un ascensor me despertó de mis pensamientos. Sin darme cuenta, ya estaba en el edificio de Sam y tan pronto como se abrieran las puertas del ascensor tendríamos que enfrentar a su madre. Pero... ¿quién sabe? A lo mejor nos llevamos una sorpresa y no reacciona tan mal...
- ¿Mamá? - dijo Sam abriendo la puerta de su apartamento.
Nadie respondió y al instante supuse que no estaba, seguro que estará bebiendo por ahí.
- Creo que no está - dije sentándome en el sofá. Cerré los ojos dispuesto a relajarme.
- Seguro que...
Dejó la frase a medio acabar, cosa que me extrañó. Abrí los ojos y la miré, parecía tensa. Tenía los ojos muy abiertos.
- ¿Sam? ¿Qué pasa, amor? - dije levantándome y acercándome a ella preocupado.
No me respondió y me preocupé más cada vez. Miré hacia donde ella estaba mirando y... allí la vi, en el suelo.
- Oh dios - me dirigí hacia Pam corriendo. Bueno, no mucho teniendo en cuenta que eran unos pocos metros.
Me agaché y la agarré la muñeca. Estaba nervioso y tardé bastante en conseguirle el pulso, pero tenía.
- Tiene pulso - le dije a Sam, pero ella seguía sin responder.
Me levanté rápidamente y me acerqué a ella.
- Sam, tiene pulso. ¡TIENE PULSO!
Con ese grito conseguí hacerla reaccionar.
- Dios - dijo por fin.
Sacó su teléfono móvil y empezó a marcar el número del hospital. Volví a acercarme a su madre... a mi suegra... La analicé de arriba a abajo, estaba claro que estaba inconsciente. Pero aún no entiendo por qué y eso me preocupa. Es imposible no preocuparse si te encuentras a tu suegra inconsciente en su propia casa.
Miré a Sam y... dios, estaba realmente asustada. Aunque ya había reaccionado, cosa que estaba clara ya que estaba llorando, seguía sin moverse. Ni se había acercado a su madre, no puede.
La ambulancia llegó y se la llevaron tan rápido como pudieron. Me acerqué a Sam y la abracé intentando que se calmara, pero solo conseguí que llorara más.
Nos dirigimos al hospital y nos quedamos en la sala de espera mientras analizaban a Pam. No dejé de abrazar a Sam ni un segundo, aunque ya estaba bastante más calmada, yo quería asegurarme.
- Sam... ya sé que esto que ha pasado ha sido horrible pero... de verdad tengo que hablar contigo de algo.
Empecé a acariciar su mano con mi pulgar.
- ¿Qué pasa?
- Verás Sam, tienes 2 meses de embarazo y aún no hemos ido a ver a un médico. Deberíamos...
- Sí, ya lo sé - dijo interrumpiéndome - Hace un par de días llamé y pedí una cita.
Me sorprendí bastante.
- ¿Qué? ¿Has pedido una cita y aún no me lo habías dicho?
- Se me olvidó. ¿Te sorprende? Soy Sam Puckett, no soy famosa por recordar cosas - dijo riendo.
Me reí también, pero solo durante un par de segundos. Luego volvimos al ambiente tenso que nos acompañaba desde hace unos veinte minutos.
- A lo mejor solo es una tontería, un golpe de calor o algo así... - dije.
Sam me sonrió.
- Se pondrá bien - dije besándola.
¿Os ha gustado? Bueno, todo lo que ocurre en la historia es importante, ya veréis... jaja, soy mala por dejaros con la duda. Por cierto, borré la nota porque no están permitidas y ya había corregido el error del primer capítulo, así que ya no hacía falta.
Nos vemos en el siguiente capítulo!
