Hola hermosas, feliz inicio de semana, espero estén pasando un día tranquilo a aquellas que como yo seguimos de puente. Muchas gracias por estar aquí, te recuerdo que la historia NO es para menores de edad, así que por favor de la manera más atenta posible te pido que te retires si No cumples con este requisito, o si te sientes incómoda con el relato adulto. Gracias por comprender.

EL ABUELO WILLIAM

26

Los días transcurrían y atrás quedaba el incidente con Terry, Anthony volvía a convencerse que había actuado con total lealtad hacía su amigo y Candy lo ayudaba a comprenderlo cada vez más al recibirlo con mayor amor cada día y atenderlo con entusiasmo por las noches.

-Bienvenido mi príncipe. – Le decía Candy al verlo llegar a la mansión después de un día de trabajo muy pesado.

-Por fin en casa. – Le decía Anthony abrazándose a ella con ganas, refugiándose entre sus brazos a pesar de la presencia de sus primos y de George, quienes sonreían al ver el amor que aquella pareja se profesaba.

-Tranquilos que nosotros estamos aún a dieta. – Decía Stear, impidiendo que los rubios continuaran con aquella delicada demostración de amor que se tenían.

-No seas envidioso Stear, tú pasaste muchos días junto a Patty antes de irte a la guerra. – Dijo Archie defendiendo a su primo ya que sabía perfectamente que ellos habían tenido mucho tiempo para aprovechar la compañía de sus parejas.

-¡Oh sí! – Dijo Stear con su distinguida simpatía. – Sin embargo, puedo decir que esta pareja nos lleva mucha ventaja. – Dijo refiriéndose a que ellos ya estaban casados y ellos aún no.

-En eso tienes razón. – Dijo Archie con una sonrisa pícara, recordando que ellos aún no se casaban e incluso su hermano aún estaba pendiente por anunciar su compromiso.

-Tranquilos, ya pronto será anunciado el compromiso de Stear y en unos meses estarán igual de felices que nosotros. – Dijo Anthony con una sonrisa, mientras mantenía abrazada a Candy, quien al igual que él sonreía por las palabras de queja de sus primos.

-Anthony, yo me retiro. – Dijo George con una sonrisa, permitiendo que los primos se quedaran debatiendo su inconformidad.

-¿Sucede algo George? – Preguntó Anthony un poco extrañado, lo había visto muy serio después del almuerzo, sin embargo George se esforzó por sonreír con tranquilidad.

-Nada de lo que tengas que preocuparte. – Le dijo con una sonrisa sincera, intentando desviar la preocupación del rubio. Anthony continuaba a la expectativa, sin embargo comprendió que tal vez el asunto que lo inquietaba era algo personal.

-Sabes que puedes confiar en mí. – Le dijo Anthony seguro de apoyar ahora a su administrador en lo que fuese que necesitara. George sonrió agradecido.

-Es algo con respecto al juicio del joven Neal. – Dijo George ya decidido a hablarle a Anthony, no había querido inquietarlo en todo el día, sin embargo al verlo preocupado por él y pensar que podría tener un problema personal, lo había obligado a confesar el motivo de su preocupación.

-¿Qué es lo que sucede? – Preguntó Anthony intrigado al mencionarle George el motivo de su angustia.

-Recibí un mensaje de los abogados en los que advierten que solicitan la declaración de la señora Brower. – Dijo mirando a Candy de manera apenada.

-¿La declaración de Candy? – Preguntó Anthony dispuesto a negarse a ello. - ¡De ninguna manera! – Dijo en respuesta a lo que había dicho George. Habían platicado anteriormente de esa posibilidad, habían discutido los puntos que podrían presentarse y Anthony se había negado desde entonces, sin embargo al pasar de los días y no haber tenido noticias de sus temores se había relajado.

-Por supuesto que no lo permitiré. – Dijo George con decisión, seguro de evitar a toda costa que Candy pasara por aquella situación tan embarazosa frente a un tribunal que la señalaría salvajemente, sin importar que ella era víctima de tan nefasto ser.

-¿Qué sucede Anthony? – Preguntó la rubia confundida al ver la molestia que representaba para Anthony aquel pedido que hacían las autoridades. Anthony miró a Candy preocupado, tan solo de pensar exponerla a una situación tan vergonzosa para ella. Sintió un escalofrío tan solo de imaginar que algo así pudiera suceder.

-¿Por qué quieren la declaración de Candy? – Preguntó Stear, quien tampoco comprendía el porqué de ese llamado, si era bien sabido que George se había encargado no de manejar todo con discreción.

-Al parecer el joven Neal no tiene la evidencia suficiente para ser declarado culpable. – Dijo George molesto por la situación, sintiendo que su estómago se revolvía al pensar que después de haber sido acusado por otras jóvenes todas ellas misteriosamente habían retirado los cargos.

-¡Esto es inaudito! – Dijo Anthony molesto con la situación.

-Al parecer el atentado de Candy es el único que consta como agravio en contra de Neal. – Agregó George igual de molesto que los Andrew.

-¡Ese maldito! ¡De seguro su madre se encargó de pagar a los padres de las jóvenes para retirar los cargos! – Dijo Archie seguro que era lo que había sucedido.

-Opino lo mismo. – Dijo George frustrado por la situación.

-¿No hay nada que podamos hacer? – Preguntó Anthony desesperado. George lo miró fijamente. Anthony comprendió que la respuesta no le gustaría en absoluto.

-¡De ninguna manera! – Dijo Anthony seguro de que no permitiría que algo así pasara.

-Tengo que investigar bien el motivo por el cual han llamado a Candy a declarar, aún no me queda claro por qué ese cambio tan repentino por parte del juez. – Dijo George con pena. Anthony sentía que el coraje explotaría en su cabeza. Candy aún no comprendía lo que estaba sucediendo.

-Haz lo que tengas que hacer George, pero Candy no declarará ante nadie. – Dijo Anthony decidido a evitar que Candy pasara por aquella humillación. – Como su esposo tengo derecho a decidir sobre ella. – Dijo inconforme con hacer valer aquel derecho que le parecía estúpido. Candy lo miraba en silencio, a pesar de no comprender bien el motivo de su molestia no se atrevía a indagar frente a todos, ya que intuía que era algo realmente delicado.

-No te preocupes, ten por seguro que haré todo lo posible por evitar que eso suceda y además puedo asegurarte que Neal Leagan no saldrá en varios años de la prisión. – Dijo George seguro de que conseguiría que así fuera.

Anthony y Candy se retiraron a su habitación en silencio, permitiendo que Archie, Stear y George quedaran a solas, donde George podría explicar más abiertamente la situación.

-¿Qué fue lo que pasó? – Preguntó Stear, quien era el que menos comprendía de los cuatro la situación. No estaba como Candy, sin embargo al haber estado tanto tiempo fuera de los negocios hacia que no comprendiera tanto la gravedad del asunto.

-Las familias que habían puesto una denuncia en contra de Neal era por intento de violación. – Dijo George un poco apenado por utilizar aquella ruda palabra. Stear y Archie escuchaban serios la explicación del administrador. – Motivo por el cual la agresión en contra de la señora Candy al parecer se presentó de la misma manera. – Explicaba con mayor incomodidad, imaginando que ese era el motivo por el cual llamaban a Candy a declarar. – Sin embargo al retirar las demás jóvenes los cargos en contra de Neal, el único que continúa con la demanda es Anthony, y al ser Candy la agraviada tendría que demostrar que la agresión de Neal solo fue un intento de violación y no se llegó a concretar. – Explicó George con suma vergüenza.

-¿Y cómo podrían saber que fue un intento? Tendrían que… - Calló de pronto Stear al comprender el motivo del enojo de Anthony. Archie lo miró con seriedad al ver que también comprendía lo que implicaba aquel llamado a "declarar". - ¡Esto es inaudito! ¡Es humillante para las mujeres tener que demostrar de esa forma un delito tan ruin y bajo! ¡Como si no fuese suficiente sufrimiento el haberlo padecido! – Dijo Stear realmente molesto y ofendido con el sistema legal.

-Es por ello que debo investigar si realmente ese es el motivo por el cual insisten en la declaración de la señora Candy y si es así, informar que la denuncia impuesta por Anthony en primer instancia fue por agravio físico. – Dijo George para calmar a los hermanos y advertirles que Candy no tendría que pasar por aquella humillación.

-Es lo mejor, de todas formas Candy afortunadamente jamás fue agredida de esa manera por Neal. – Dijo Archie seguro.

-Efectivamente, solo que al principio uno de los padres de las afectadas era lo que buscaba, ahí fue donde todo se salió de control. – Explicó una vez más George.

-¿Y qué pasó con él? – Preguntó Stear, ya que se le hacía extraño que de la noche a la mañana nadie quisiera hacerse responsable de las acusaciones que tenía Neal sobre sus hombros, nadie salvo Anthony.

-Misteriosamente se fue con su familia de la ciudad y retiró los cargos de agresión en contra de su hija, lo mismo que las otras dos familias, algo que no se me haría extraño si sus hijas deberían someterse a tan vergonzoso hecho. – Respondió George con seriedad.

-Solo Anthony es el que mantiene la acusación en su contra. – Dijo Archie para que su hermano comprendiera el motivo por el cual iban sobre ellos.

-Es por ello que los abogados de Neal buscan llamar a Candy a declarar, saben que de esa manera nos negaremos y desestimarán el caso y Neal saldría en menos tiempo de la cárcel o incluso salir bajo fianza. – Dijo de nueva cuenta George, el cual se sentía frustrado por la situación que estaban viviendo.

-¿No hay manera de encontrar a las otras jóvenes afectadas? – Preguntó Archie decidido a no permitir que Neal se saliera con la suya. George lo escuchó atento.

-Podemos hablar con ellos y convencerlos de que continúen con las acusaciones. – Dijo Stear comprendiendo el punto al que se refería su hermano.

-Aunque fuese así, no creo que ninguna de las jóvenes o sus familias estén dispuestas a someterse a ese escrutinio médico para comprobar que hubo o no abuso, es humillante para ellas que después de haber sido ultrajadas por una alimaña como esa, todavía tengan que pasar por una humillación tan vergonzosa. – Dijo George seguro de que las familias habían aceptado el trato económico en lugar de atravesar un proceso largo y desprestigiante para sus hijas.

-¿Entonces sí hubo abuso? – Preguntó Stear pareciéndole horroroso las bajezas a las que Neal era capaz de realizar con tal de salirse con la suya.

-Cuando la señora Candy estuvo en el hospital, el médico que la atendió nos dio a entender que había tenido algunas "irregularidades" con Neal y que la tía abuela se había encargado de "aclarar" esas situaciones. – Comentó George ante el asombro de los Cornwell.

-Jamás llegué a pensar que la tía abuela fuera capaz de cubrir semejante infamia. – Mencionó Archie indignado por el comportamiento de la matriarca.

-Tal vez la convenció que eran calumnias, recuerda que siempre que hacía algo y nosotros lo delatábamos convencía a la tía abuela de que era inocente. – Decía Stear recordando las veces que ellos mismos habían estado en problemas con la tía abuela por las mentiras del moreno.

-George, espero que puedas hacer que se quede más tiempo en prisión. – Dijo Archie a George, quien estaba dispuesto a usar toda su inteligencia para lograr que Neal no se saliera con la suya esta vez.

-Haré todo, hasta lo imposible por lograrlo. – Dijo George decidido a hacerlo, él quería mucho a Candy y estaba furioso con Neal al igual que los Andrew por la agresión que había hecho en contra de la rubia.


Anthony y Candy entraban en silencio a su habitación, la joven aún no se atrevía a hablar con su esposo, lo veía realmente molesto y ofendido por la noticia que le había dado George momentos antes.

-Anthony. – Dijo Candy una vez que estuvieron a solas en su habitación. Anthony la miró con esos ojos cargados de amor y ternura. - ¿Qué es lo que sucede si voy a declarar? – Preguntó Candy un poco tímida por creer que realmente haría una declaración como tal, y a pesar de que se consideraba una humillación que una dama de su condición social fuera interrogada, ella estaba dispuesta a hacerlo por tal de acusar a Neal del delito cometido en su contra. Anthony sonrió con ternura ante su inocencia.

-Lo que sucede pecosa, es que los abogados de Neal al parecer quieren desestimar el caso por abuso sexual. – Dijo Anthony apenado por hablarle de un tema tan ofensivo a su esposa, sin embargo sabía que debía hacerlo de esa manera porque él era el único que podía hacerlo.

-Pero la acusación en contra de Neal no fue por abuso sexual. – Comento la rubia segura de que Anthony ya le había explicado que la acusación en su contra era por el agravio físico que había sufrido, ya que gracias a su intervención no había pasado a ese nivel.

-El caso que George presentó en contra de Neal es por intento de abuso, no por abuso como tal. – Explicó de nuevo Anthony. – Sin embargo al parecer las otras familias pusieron la demanda en contra de Neal por abuso sexual. - Comentó de nuevo. Candy lo veía horrorizada de pensar que algo así le hubiese sucedido a ella, porque no se le hacía extraño que Neal fuese capaz de realizar un acto tan bajo y ruin como ese, ya que ella misma había sido salvada anteriormente, una por Terry en el Colegio y otra por Anthony. – Cuando las familias retiraron la demanda voluntariamente, la única que sigue en pie es la nuestra y al ser tú la única persona agraviada, quieren demostrar que no hubo abuso como tal y por consiguiente Neal saldría bajo fianza en poco tiempo. – Decía de nuevo a la rubia, quien abría los ojos sorprendida por lo que Anthony le explicaba.

-Pero él no se aprovechó de mí… ¿Verdad? – Preguntó Candy con temor, temía que Anthony le estuviera encubriendo ese horrendo hecho solo por protegerla.

-No Candy, puedes estar segura que ese infeliz no logró salirse con la suya. – Dijo Anthony seguro de ello, logrando tranquilizar a la rubia.

-¿Entonces? – Preguntó una vez más la rubia.

-George tendrá que investigar bien qué es lo que sucedió y porqué están pidiendo tu declaración y averiguar cómo es que lo están manejando sus abogados. – Respondió Anthony seguro que George arreglaría todo.

-¿Qué sucedería si aun así me llaman a declarar? – Preguntó Candy aún sin saber qué era los significaba realmente aquella declaración. Anthony tensó la mandíbula tan solo de pensarlo.

-Yo no lo permitiría Candy. – Dijo Anthony abrazándola a su pecho.

-No comprendo… - Dijo Candy evidenciando que realmente no había comprendido lo que Anthony le había dicho. Anthony volvió a sonreír dispuesto a explicar con más cuidado el asunto.

-Estoy casi seguro que los abogados de Neal quieren desestimar el caso de abuso sexual, demostrando que Neal no te tocó, cómo las otras jóvenes ya no están demandando tú eres la única que queda frente a la demanda. – Candy lo escuchaba atenta comenzando a entender lo que querían hacer los abogados para librar a esa alimaña de la cárcel.

-Para demostrar que no me tocó tendrían que… - Dijo Candy con pena, mirando a Anthony a los ojos quien asentía para asegurar que efectivamente como ella lo había pensado un médico tendría que valorarla para dar testimonio que ella continuaba siendo doncella.

-Un médico tendría que valorarte, pero esto se hace delante de un jurado para evitar que el médico… - Decía Anthony con impotencia, como si realmente Candy fuese sometida a esa humillación. Candy abría los ojos horrorizada por el denigrante trato al que debían exponerse las mujeres para denunciar un acto tan vil y canalla.

-¡Es horrible! – Dijo Candy asustada por ese hecho.

-Es horrible y humillante para las mujeres Candy. – Dijo Anthony abrazándola más fuerte, demostrando con ese abrazo que él no sería capaz de permitir semejante humillación.

-De todas formas, tú y yo… - Dijo Candy mencionando que ella ya no era doncella y que de nada le serviría a Neal esa prueba si fuese necesaria.

-Pero Neal tal vez no está enterado que estamos casados y que esperamos un hijo. – Dijo Anthony a su esposa, sabía bien que ella ya no era señorita, sin embargo también sabía que en un escrutinio como ese se darían cuenta que Candy estaba encinta y tal vez las especulaciones que él mismo intentaba callar saldrían con más fuerza. – Por eso debe haber pedido esa prueba sin importar la humillación que sería para ti, solo por salvar su espantosa existencia de la cárcel. – Agregaba realmente asqueado de aquel sujeto.

George se convirtió en un acérrimo enemigo de los Leagan a partir de ese momento, si antes no tenía mucho respeto hacia ellos, después de lo que Neal había hecho en contra de Candy, mucho menos podría decirse que los toleraba.

-¿Qué ha sucedido George? – Preguntó Anthony a su fiel amigo al verlo llegar con un maletín bastante gordo.

-Aquí traigo la demanda de Neal ya lista para ser presentada ante el tribunal. – Dijo con una sonrisa triunfal, una sonrisa que demostraba que estaba listo para ganar y triunfar. George era un tiburón en los negocios, tenía una mente privilegiada, eso aunado al equipo de abogados que Anthony había contratado para hundir a Neal y a su familia.

-¿Está todo listo? – Preguntó Anthony a George.

-Todo está listo. – Respondió George con una sonrisa radiante. Anthony asintió dispuesto a ir a la corte.

-También estamos listos. – Dijeron ambos Cornwell que llegaban junto a Anthony y George para acompañarlos.

El moreno aparecía en el lugar de los acusados, su sonrisa era tan cínica como la que siempre mostraba cuando se salía con la suya, su madre y su hermana estaban sentadas junto a su padre, todos con la tranquilidad y seguridad que le daba el tener la sartén por el mango, sin embargo no contaban con la astucia que tenía George para solucionar todo.

Anthony se sentó en el lugar de la parte acusadora, iba en representación de Candy y tenía todo el derecho de hablar por ella.

-La señorita Candice White. – Dijo el juez una vez que observó que estaban todos presentes.

-La señora Candice Brower no puede estar presente su señoría. – Dijo George con seguridad al juez quien al igual que Neal y los Leagan se extrañaron por la manera en la que George se dirigía a la rubia. – Por el daño ocurrido en su contra por el acusado, no se encuentra en condiciones de estar presente. – Dijo de nuevo sin presentar aún a Anthony como el esposo de la demandante.

-¡No se puede llevar así el juicio! – Dijo el abogado de Neal quien estaba seguro que Candy iría porque no se había presentado a retirar los cargos.

-¿Por qué no puede presentarse la parte acusadora? – Preguntó el juez para informarse del motivo por el cual Candy no se podía presentar.

George se acercó al juez y le entrego una carta médica en la cual justificaba la ausencia de la rubia.

-La demanda fue interpuesta por el Sr. William Anthony Brower Andrew. – Dijo George una vez más. – Esposo de la señora Candice Brower Andrew. – Agregó una vez más ante el asombro de Neal. – Y como su marido y responsable de la demanda tiene el derecho de presentarse en su nombre. – El juez observó a Anthony quien permanecía en silencio en su lugar, mientras Neal veía a su abogado con temor de enfrentarse al rubio.

-¿Qué está sucediendo? – Preguntaba el moreno sin comprender los motivos por los cuales las cosas no salían como él lo estaba esperando.

-Tranquilo. – Decía el abogado de Neal seguro que podría ganar aún el caso.

-La demanda impuesta por el señor Brower en contra del señor Leagan por abuso sexual en contra de la señora Candice Brower… - Decía el juez leyendo la demanda que tenían en contra de Neal.

-Si me permite su señoría, la demanda presentada por mi cliente no es por abuso sexual en contra de su señora esposa. – Dijo George con seguridad ante el asombro de los abogados de Neal, quienes se quedaban con los ojos muy abiertos, lo mismo que Neal y su familia.

-¡La demanda en contra de mi cliente fue por abuso sexual en contra de la señorita Candice White! – Dijo el abogado principal del moreno, levantando la voz para defender a su nefasto cliente.

-De ninguna manera. – Respondió George con inteligencia y tranquilidad, una tranquilidad que le daba el haberse empapado por completo de un caso que llevaría a su favor. – La demanda que el señor Neal Leagan enfrentaba por parte de las otras familias afectadas y que misteriosamente desistieron de continuar adelante, no tiene nada que ver con la demanda que mi cliente ha interpuesto en un principio en su contra. – Dijo de nuevo George, dirigiéndose al abogado de Neal quien de pronto quiso apelar a lo que él decía, para después dirigirse al juez que escuchaba atento a George. – Como podrá ver usted su señoría, la demanda original está en los papeles que se presentaron desde un principio. – Dijo una vez más mientras el juez buscaba en la carpeta que se le había otorgado tiempo atrás, mientras Neal y su familia se quedaban con la boca abierta al ver que el abogado no tenía más que decir al respecto.

-Efectivamente. – Dijo el juez asegurándose que las palabras de George eran verídicas. – Si la demanda por parte del Sr. William Anthony Brower Andrew fue por daños físicos en contra de su esposa, la petición realizada para comprobar que la señora Candice Brower no fue objeto de abuso sexual queda desestimada. – Dijo con firmeza para informar a la defensa que debía prepararse para el juicio que enfrentaba en contra de la demanda impuesta por Anthony.

Anthony miró a Neal fijamente, la mirada del moreno ahora había cambiado, ya no lo miraba con cinismo ni con superioridad, sino que ahora tenía miedo, ese miedo que demostraba cuando se enfrentaba a él en Lakewood, miedo de lo que debía enfrentar al haber sido desechado su argumento en el primer enfrentamiento. Se había sentido muy seguro de ganar porque sabía que si pedía que Candy fuese auscultada por un médico para descartar el abuso que no cometió, con ello debilitaría el caso en su contra, seguro de que la demanda interpuesta por Anthony era por agravio sexual en contra de Candy. Anthony sonrió internamente con satisfacción al ver el miedo del moreno. Neal supo identificar muy bien aquella mirada que el rubio le dirigía, era una mirada de triunfo una vez más sobre él y tembló de miedo.

George se desenvolvió con fiereza en la corte, destrozando a los abogados de Neal, quienes intentaban hacer todo lo posible por no salir tan dañados en los siguientes encuentros, buscando ya de perdida que le fijaran una fianza para lograr liberar al moreno.

Cuando Anthony fue llamado al estrado para dar su versión de los hechos, volvió a encontrarse con la mirada llena de odio de Neal, quien desearía acabarlo con sus propias manos, lo mismo pensaba Anthony al recordar nuevamente la manera en la que salvajemente había golpeado a su dulce Candy, pero sabía bien que si lo volvía a tener entre sus manos, esta vez nadie podría quitárselo de ellas.

Como en el primer día, los siguientes habían terminado favorablemente para la familia Andrew, y los Cornwell se acercaban a Anthony con una gran sonrisa para celebrar los resultados que saltaban a la vista desde el primer encuentro.

-¡Estuviste formidable George! – Dijeron los Cornwell felices porque George se había lucido frente a todos.

-Sabía que lo lograrías, George. – Dijo Anthony extendiendo la mano a su administrador, quien se había preparado para ejercer la vieja profesión que había estudiado gracias al verdadero abuelo William y con la cual se había hecho cargo de los negocios de los Andrew por tantos años.

-Es cuestión de días para que dicten sentencia a nuestro favor. – Dijo George seguro que lo lograría, seguro de que los días en los que se habían enfrentado al grupo de abogados de Neal había sido suficiente para refundirlo en la cárcel.

-¿Crees que pueda pasar muchos años en la cárcel? – Preguntó Anthony decidido a mantener al desgraciado de Neal tras las rejas por muchos pero muchos años.

-Solicitaré una compensación económica por el daño que sufrió la señora Candy. – Dijo anunciando a Anthony lo que tenía pensado hacer. Anthony lo escuchaba, no estaba seguro si era necesario hacerlo ya que él ni ella necesitaban del dinero de ese bastardo.

-No quiero su dinero, y estoy seguro de que Candy tampoco lo querrá. – Dijo Anthony seguro de que hablaba por él y por su esposa, la conocía muy bien para saber que no quería nada de Neal.

-Lo entiendo, pero es preciso que lo haga, de esa manera el juez al dictaminar una fianza para Neal, la familia no tendrá los recursos suficientes para poder pagarla. – Dijo George con una sonrisa de triunfo. Anthony lo miró un poco confundido acerca de lo que hablaba.

-¿Qué está sucediendo con la economía de los Leagan? – Preguntó Anthony, quien no estaba enterado que gracias a que él mismo los había desconocido como familia y al haberles retirado su apoyo, la familia iba cayendo en desgracia a gran velocidad, sus inversiones ya no eran confiables y pronto su credibilidad se había ido a la baja así como sus acciones.

-Desde que los desconociste como parte de los Andrew y les retiraste su apoyo, las personas ya no confían en Louis Leagan, eso aunado al escándalo de que es objeto la familia Leagan ha hecho que su economía reciba un fuerte golpe. – Explicaba George, quien sabía bien que no había informado a Anthony de ese detalle porque había estado muy preocupado primero por la salud de Candy y después por el caso de Neal.

-Así que si buscamos una compensación económica no tendrán dinero suficiente para la fianza. – Mencionó Anthony comprendiendo el punto de su amigo. George asintió.

-Pero aun así creo que sería bueno buscar que no se fije fianza para ese malnacido. – Dijo Archie decidido a que Neal pasara sus años en prisión.

-Esa sería la mejor opción, sin embargo también sería imposible mantenerlo muchos años encerrado, a lo mucho serían entre cinco y diez años de prisión, la cual podría reducirse unos dos o tres años por buena conducta. – Dijo George seguro de que era lo que sucedería.

-El Sr. Johnson tiene razón. – Dijo otro de los abogados, quien había estudiado el caso junto con George y estaba dispuesto al igual que él a buscar la condena máxima para el moreno.

Dentro de la prisión Louis visitaba a su hijo quien estaba temblando aún por lo que había sucedido en el primer día del juicio, sabía bien que estaba perdido y lo sentía por primera vez en su vida.

-¡Tienes que sacarme de aquí papá! – Le decía con desesperación al ver que ni el abogado que había podido contratar su padre ni él mismo podrían sacarlo de ahí.

-¡Es lo que intento hijo! – Decía Louis desesperado por el zángano de su hijo. – Buscaremos la manera de liberarte o por lo menos buscar pagar una fianza y puedas salir cuanto antes. – Decía de nuevo aquel hombre que si bien sabía que su hijo era una mala semilla no estaba dispuesto a dejarla terminar de podrirse en prisión.

-¡No quiero pasar más tiempo en este asqueroso lugar! – Decía con asco y repulsión, mientras los demás reclusos escuchaban sus gritos de angustia a su padre y lo miraban con desdén por los aires de superioridad que mostraba.

-Lo sé hijo, lo entiendo. – Decía Louis desesperado.

-¡No comprendo cómo el idiota del abogado no se dio cuenta que la demanda de Anthony no era contra abuso sexual! – Decía molesto con el abogado, quien seguía afuera discutiendo con el grupo de abogados para buscar la mejor solución para el moreno.

-Se centraron en el cargo más fuerte y ese era el de las otras jóvenes que te acusaban. – Decía Louis sintiéndose avergonzado de su hijo. Lo miró fijamente recriminándole sus acciones.

-¡Es todo mentira papá! – Dijo Neal intentando defenderse ante su padre. - ¡Ellas se me ofrecieron! ¡Ellas buscaban que yo les hiciera caso! ¡Querían atraparme! – Decía Neal desesperado, justificando el que había tomado a aquellas mujeres para sí mismo, robando su pureza sin remordimiento alguno.

-Eso ya está arreglado. – Dijo no muy convencido de la acción de los abogados, quienes le habían recomendado pagar a las familias una fuerte suma de dinero para retirar los cargos, haciendo con ello que su hijo quedara "libre" de aquella culpa que cargaba en su conciencia. – Pero no comprendo porqué golpear a Candy de esa manera tan salvaje. – Dijo de nuevo el Sr. Leagan a su vástago, quien lo miró sorprendido por su crítica, Neal sabía que su padre tenía cierto afecto por Candy, ya que él era el único que había tenido un gesto amable con la rubia cuando era una niña.

-¡Ella me humilló papá! – Dijo Neal realmente molesto, con su padre, con Candy, con todos. - ¡Yo intenté acercarme a ella por las buenas! ¡La busqué! ¡La cortejé! ¡Me rebajé, me humillé enviándole flores! ¡Yo! ¡Un Leagan! – Decía como si ser ahora un Leagan fuera un orgullo. Louis lo veía con pena, jamás se había imaginado que su hijo fuera tan soberbio.

-Candy ahora es la esposa de Anthony. – Dijo Louis para recordarle lo que habían escuchado en el juicio.

-¿Cuándo se casaron? – Preguntó Neal molesto porque él no había podido tener a la rubia y Anthony si, una vez más le ganaba y probaba la derrota a manos de Anthony.

-No lo sé, tal vez antes de que te atrevieras a lastimarla. – Dijo Louis explicando lo que sabía, ya que nadie les había advertido de una boda después de ello.

-¡Es un maldito! – Decía Neal molesto con Anthony. - ¡Yo debí casarme con ella! ¡Ella debió ser mi mujer! – Decía necio comenzando a perder el control de sus actos. Louis veía como su hijo comenzaba a caminar por la celda de un lado a otro, sin importar que todos los que estaban encerrados cerca de él escucharan sus lamentos. - ¡Ella era mía! ¡Yo la vi primero! – Decía Neal sujetándose a la reja que lo separaba de su padre para moverla con desesperación. Louis comprendió en ese momento que su hijo estaba perdiendo la razón.

-Tranquilo, pronto te sacaré de aquí. – Dijo intentando que se controlara, Neal lo veía desesperado con las lágrimas comenzando a salirse de sus ojos.

-Por favor papá. – Le dijo como súplica, mientras Louis tragaba grueso y se salía de aquel corredor en donde le habían permitido hablar con su hijo. Neal se quedaba solo con la angustia en sus ojos al ver que los demás reclusos lo miraban con una sonrisa asesina, el moreno sabía bien que después de su juicio nada impediría que lo mezclaran con aquella gente, los cuales lo miraban esperando tenerlo entre sus manos para vengarse de las palabras ofensivas que se había dedicado a dirigirles desde que había llegado a ese lugar, seguro de que pronto saldría de ahí.

Los días que siguieron fueron bastante difíciles para el moreno, ya que pronto se fijó la cantidad que George demandaba como compensación económica para su cliente, cosa que causó verdadera indignación en Sara y su familia, todo eso aunado a que los abogados de Anthony y George hicieron lo posible por buscar la pena máxima evitando el derecho a fianza.

George había presentado los expedientes médicos de Candy, en donde se descubría que Candy estaba embarazada al momento de haber sido agredida por Neal, agregando a su demanda intento de homicidio al bebé en camino y a pesar de que lo último no había procedido, si pudieron evitar al fin que se fijara una fianza para su libertad.

-Se sentencia al Sr. Neal Leagan a una condena de diez años de prisión efectivos a partir del día de hoy. – Sentenció el juez, la mirada de Neal fue de desesperación, mirando a Anthony y a los Cornwell con mayor odio y coraje. Anthony le sostenía la mirada fija, reflejando en sus azules que jamás le perdonaría lo que había hecho en contra de su esposa y su futuro hijo.

-¡Son unos malditos! – Decía Neal mientras lo llevaban de regreso a los separos, mientras comenzaba a forcejear para evitar que se lo llevaran antes de que dijera lo que tenía que decir en contra de los Andrew, sin embargo el juez ordenaba que se lo llevaran de inmediato para así evitar que continuara con sus calumnias, ya había demostrado más de una vez que era una perfecta alimaña y que no era apto para vivir entre la sociedad libre.

-¿Estás bien? – Preguntó George a Anthony, si lo conocía bien y así era, sabía que a pesar de haber obtenido justicia no se sentía feliz por el resultado.

-No George. – Dijo Anthony suspirando decepcionado por todo lo que había pasado.

-No es tú culpa Anthony. – Le dijo Stear con una sonrisa, él también estaba bastante consternado por la situación, ya que tampoco hubiera esperado que tendrían que enfrentarse a alguien que a pesar de no ser su sangre, por muchos años habían convivido.

-Lo sé, sin embargo no es grato el sentimiento de hundir a alguien. – Dijo de nuevo suspirando cansado. – Sé que la condena que le dieron para alguien con su nivel de maldad es demasiado poca. – Agregó seguro de que a pesar que no le había gustado el sentimiento que le dejaba el encarcelamiento de Neal, sabía bien que un ser tan mezquino como él no merecía estar libre.

Louis se retiró con la cabeza en el suelo, derrotado, cansado, triste por no haber podido sacar a su hijo de aquel espantoso lugar. Sara y Elisa habían desistido de regresar a la corte, se habían ido del estado y el Sr. Leagan pronto los alcanzaría, lo único que quería hacer ahora era buscar la manera de reducir la sentencia de su hijo y lograr que la cumpliera en el lugar al que se trasladarían. Le urgía hacerlo antes de que lo trasladaran a la isla del pacífico a la cual sabía lo llevarían a cumplir su condena, había escuchado que de ese lugar era imposible salir con vida.

Continuará…

Y hasta aquí llegamos con el capítulo de este día, espero que les haya gustado. Aquí pudimos ver el futuro que le espera a Neal y nos enteramos que los Leagan por fin salieron de la vida de los Andrew.

Les recuerdo que lo que menciono que sucede en la corte NO es real, me declaro incapaz de relatar un verdadero hecho legal de esta índole, así que antes de que me digan que no es verdad lo que sucede, lo sé, por ello no ahondé mucho en el tema, simplemente escribí el capítulo con los pocos o casi nulos conocimientos que tenía al respecto. Gracias por comprender.

TeamColombia: Hola hermosas, cómo están? Hasta que las leí relajadas con respecto a Terry, me da gusto que comprendieron el motivo de su presencia y sobre todo que todas estuvieron de acuerdo. Muchas gracias por leer y comentar, saludos hermosas.

Julie-Andley-00: Hola hermosa, cómo estás? por lo que leo muy atareada, no te preocupes sé que a veces es imposible realizar los planes, me ha pasado "Uno propone y Dios dispone", sin embargo muchas gracias por darte el tiempo de leer cada uno de los capítulos y por supuesto por comentar, la verdad que lo aprecio mucho. Te mano un fuerte abrazo, saludos y bendiciones.

Cla1969: Ciao meraviglia! Sono contento che il capitolo ti sia piaciuto. Forse hai ragione e l'incontro tra Candy e Terry è stato troppo veloce per lui, deve fare i conti con il fatto che la sua storia è nel passato e soprattutto riconsiderare il suo impegno con Susana, speriamo che ci riesca.

Dal modo in cui Anthony è stato presentato nella storia originale, si può vedere che da adulto sarebbe diventato una persona con una personalità passionale, si è visto che il fuoco gli scorreva nelle vene quando doveva difendere Candy, quindi lo descrivo così modo appassionato con la sua lentigginosa. Grazie mille per aver letto la bellissima, ti mando un grande abbraccio e attendo con ansia il tuo commento su questo capitolo.

Rose1404: Bonjour jolie! comment ça va? J'espère très bien.

C'est vrai, Terry est parti avec le cœur brisé, mais il a la tranquillité d'esprit que Candy a continué sa vie et est heureuse avec Anthony. La vie de Terry est très compliquée et il ne reste plus qu'à lui demander de se débarrasser de cette femme, sinon on sait que dans deux ans il mourra hahahaha. L'amour de Candy et Anthony dans la série était très tendre et beau, peut-être que s'ils ne l'avaient pas décrit si parfaitement, il ne m'aurait pas tellement conquis, mais ils l'ont fait et avec cela, l'écrivain a réussi à le faire entrer très profondément dans mon cœur et Terry d'Au début, bien que j'aimais que sa voix soit la même que celle d'Anthony et qu'il soit aussi très beau, sa façon de se comporter faisait de lui un connard et cela le rendait incapable de me convaincre comme un véritable amour, peut-être s'il avait été dans adolescence Quand je l'ai vu, j'aurais accepté certaines attitudes qu'il avait avec Candy, parce que les adolescents sont bêtes et les enfants non, les enfants n'oubliez pas si vous les traitez mal, avec eux tout doit être bien ou mal, pas à moitié, et avec les adolescents tu commences à autoriser des attitudes qui ne sont pas bonnes, donc j'ai connu l'histoire quand j'étais très jeune et pour moi Anthony était bon et Terry traitait mal Candy, à cause d'elle je ne le vois pas comme son véritable amour et Albert , tout comme toi, est son père adoptif, avec qui il ne se bat même pas pour avoir son amour. J'espère que ce chapitre vous a plu et bien sûr j'attends votre commentaire avec impatience. Salut beauté!

Mayely León: Hola hermosa! quién como tú que aún duermen tus hijos por la tarde, los míos desde muy pequeños se saltaron la siesta, de hecho aquí tengo a uno viendo la tele jajaja. Que pena con tú marido! y tú que bárbara por mostrarle mis historias! es solo para mujeres jajajaja no te creas cualquiera puede leer, pero si sé que son muy intensas y a muchos les da pena comentar, pero creo que por eso me atrevo a hacerlo porque nadie me conoce en persona jajaja. Gracias por leer hermosa, te mando un fuerte abrazo.

lemh2001: Hola hermosa! me llegó tu correo, me alegra saber que vas avanzando y que pronto habrá más dibujos de mi pareja favorita! creo que así si se verá más hermoso mi pinterest jajaja. Candy comprendió desde muy pequeña que el amor que sentía por Anthony era genuino y verdadero, lo bueno que no se quedó con sus sentimientos guardados, lo malo que Anthony no pudo hacer lo mismo al considerar que sería más romántico confesárselo en el hogar de Pony. Quise poner a un Terry más maduro, uno que la escritora quiso mostrar al hacer que respondiera con un falso deber, así que por ahí me fui, espero haberlo logrado. La relación de pareja de Candy y Anthony me sale natural! por ello creo que se me ha dificultado complacer a algunas lectoras que me han pedido historias de Candy con otro protagonista, no fluyen mis ideas de la misma forma y cuando comienzo con estos dos mis dedos vuelan en la computadora y hasta me detengo para no excederme en la intensidad jajaja. Me alegra que te haya gustado el capítulo amiga, te mando un fuerte abrazo y más tarde te respondo el correo. Saludos!

María José M: Hola hermosa! Me alegra saber que te gustó el capítulo y que logré hacer de este Terry una persona más centrada y madura a pesar de la rebeldía que luchaba en su interior por aparecer, por lo menos el pobre hoy no fue el más odiado. Me alegra que te guste mi manera de escribir, creo que es algo que debemos a las personas que leen, poco a poco se van perdiendo las reglas ortográficas. Te mando un fuerte abrazo hermosa!

Guest: Hola hermosa, no dejaste tu nombre para dejarte un comentario más personalizado, lunes, miércoles y viernes trato de actualizar, espero continúes leyendo. Te mando un fuerte abrazo y te invito a leer las demás historias que tengo ya terminadas.

Mía Brower Graham de Andrew: Hola hermosa, no te preocupes si tu comentario es largo o corto, lo importante es que lees y estás al pendiente de la historia. Muchas gracias por leer y comentar a pesar de tus ocupaciones. Te mando un fuerte abrazo!

Muchas gracias a todas y cada una de las personas que leen y están al pendiente de la historia, muchas gracias por apartar un pequeño espacio de tu vida y dedicarle a mi historia, que te aseguro está hecha con el mismo tiempo y dedicación que cada una de ustedes se merecen. Muchas gracias por leer, espero me dejes un comentario.

GeoMtzR

01/05/2023.