Bueno jajajajaj s, hace rato estoy fuera, pero bueno, que puedo decir, la vida me consume, mas que todo mi trabajo ultimamente, trabajo unas 50 horas a la semana mas o menos y no tengo mucho tiempo.
Aunque bueno, si ven esta gran acualizacion es porque estoy trabajando en esto. A mi me gusta, ultimamente estoy tratando de utilizar el poco tiempo que tengo para escribir, y encontrar mi estilo de escritura y eso solo se hace solo escribiendo y practicando.
Yo tengo muchas ideas para esta historia, si piensa que no se como seguir, por el contrario se como seguir con esto de forma coherente y bien hecha.
si han leido, se detallaran que me gusta escribir algo lento, y que cada cosa tenga su razon de ser, su porque.
Es una historia lenta, y lo hago porque me gusta que sea asi.
Bueno, ya los hice esperar suficiente, pueden seguir leyendo el capitulo.
Nota: A lord Agares le puse el nombre de Marbasius
Capitulo 4 - Objetivos de un demonio
Una hermosa mujer estaba sentada detrás de un gran escritorio en una de las grandes oficinas del Castillo Agares.
Ella era una mujer de apariencia impresionante, con cabello rubio que cae suavemente sobre sus hombros y ojos que oscilan entre un intenso azul y un tono verdoso. Lucía un hermoso vestido de seda negro adornado con detalles dorados. El corte del vestido realzaba sus curvas, mientras que la falda larga y fluida caía justo por encima de sus rodillas, otorgándole una elegancia innata.
Pero a pesar de su hermosa belleza, se podía ver en su cara un ceño fruncido.
Dalia Agares estaba cansada, mentalmente cansada.
Era tarde ya, había terminado una laboriosa jornada laboral.
Cuando era más joven pensaba que ser la Lady de una casa de los 72 Pilares era una tarea sencilla. Contrario a eso, se dio de cuenta como era de erróneo ese pensamiento cuando llego a dicho puesto.
Tal vez si hubiera nacido en una casa de menor posición, y estuviera en la misma posición, su trabajo no sería así de cargado como lo era ahora.
Pero ser la líder del clan Agares junto a su marido, no disminuyo la enorme carga que tenía, tal vez podía echarles la culpa a los actuales descendientes de los Maou por sus ridículas peticiones hacia los pilares demoniacos.
Moderar esas peticiones hacia los pilares restantes después de la guerra ha sido bastante molesto. Sabía de propia mano que muchos de los lideres de los pilares restantes no se tomaban bien esas peticiones dictatoriales.
Justamente el día de hoy había esta reunida con dos jefes de los Pilares restantes, siendo los lideres de los clanes Samigina y Paimon, recibiendo quejas sobre las ultimas ordenes impartidas a dichos clanes, ya que siendo clanes que tenían gran riqueza en el inframundo, tenían que aumentar su tasa de impuesto hacia los clanes de los Maou.
Los lideres alegaban que era absurdo que el 45 % de las ganancias de sus empresas, fueran reclamadas y repartidas dentro de las familias de los Maou como ofrendas.
Siendo ella una gran intermediaria y haciendo uso de su poder como Archiduquesa, les hablo de la forma más civilizada posible y les ordeno que acataran las ordenes de nuestros gobernantes, y que, si se negaban habría grandes repercusiones hacia sus respectivos clanes.
Una tarea molesta, y había podido notar la gran disconformidad de esos lideres.
Pero hallándose en la situación actual con su marido, de querer hacer un golpe de estado junto a los Bael, tenía que tener en cuenta desde ahora esos dos lideres para futuras charlas revolucionarias.
Ella frunció el ceño cuando recordó el siguiente acontecimiento.
Después tuvo una charla no muy buena con su querido esposo.
Sin su consentimiento, su marido mando a su hijo primogénito a negociar con 3 Lideres de clanes extra, con el fin de añadirlos a las filas de los clanes revolucionarias en contra de las familias de los Mou. Ella claramente no estuvo de acuerdo cuando supo la noticia.
Pero al parecer su esposo no pensaba igual, y este era un comportamiento que no miraba mucho en él.
Su esposo tendía a ser un diplomático hábil que podía arreglar de manera rápido cualquier descuerdo político y que siempre era sensato en sus decisiones, pero mandar a su hijo a tal tarea tan delicada era algo inaudito.
No es que no confiara en su primer hijo, que a pesar de que, a tenido problemas con sus profesores de estudios, ha demostrado ser un chico bastante hábil en muchos ámbitos.
Pero ella creía que era bastante joven para involucrarse en un tema así de delicado, y era mejor que ellos como sus padres trataran con este gran problema que se veía en la distancia.
Ella suspiro.
Escucho que tocaban dos veces la puerta de su oficina. Era una criada. Reacomodándose en su silla, mando seguir a su sirviente.
"Mi lady, el joven amo a llegado con la señorita Eula, y ya se reunieron con mi señor Marbasius, ellos desean su presencia en la oficina" informo la criada.
"Está bien, voy para allá" con eso, despidió a la criada, y con un poco de cansancio se levantó de su sillón y tomo rumbo a la oficina de su marido.
Después de recorrer unos breves minutos los pasillos del castillo Agares, llego a la entrada de la oficina de su marido, y efectivamente podía sentir las firmas mágicas de su esposo e hijo y además estaba Eula.
Curioso también que su marido allá accedido a que Eula supiera con mayor detalle que estaba pasando con toda esta situación. Aunque podía suponer que también su hijo tenía que ver en esa acción.
Golpeando dos veces la puerta, ella informo su llegada y entro a la oficina.
Dalia Agares entró en la oficina.
Al entrar, se encontró con la mirada de su marido sentado detrás de su escritorio y la de su hijo y Eula, que estaban sentados frente a él.
"Estoy aquí, ¿cómo fue todo?", preguntó Dalia mientras se acomodaba en la silla que habían preparado para ella al lado de su esposo.
"Todo salió bien, pero quisimos esperar a que estuvieras aquí para comentar los detalles", respondió Naruto, dando inicio a la conversación.
"Perfecto, cuéntenme todo lo que sucedió", dijo Marbasius, dispuesto a escuchar todo lo que habían logrado en las reuniones.
Naruto se sentó recto en su silla y tomó una respiración profunda antes de hablar. "Pero antes de comenzar, me gustaría asegurarme de que esta sala esté completamente sellada. No podemos permitirnos el lujo de que alguien nos escuche. No sabemos quién podría estar espiando para otras familias o clanes." Convocó el círculo mágico en su mano y realizó un hechizo de bloqueo de sonido, lo hizo segunda vez solo para estar seguro.
Dalia miro a su hijo con una sonrisa. "Siempre tan precavido cuando se trata de cosas importantes."
Naruto sonrió, "Creo que esta charla es lo suficiente importante como para que nadie se entere lo que se va a hablar además de nosotros"
"Supongo que por tu sonrisa y la de Eula puedo inferir que salió bien" Comento Dalia.
"Así es madre, además de completar la tarea que nos impartieron los herederos de los Maou, pudimos convencer a los tres clanes que se unieran nuestra causa junto a la del clan Bael, para iniciar una posible guerra en el futuro." Naruto dejo que sus padres asimilaran sus palabras.
"Bueno, al menos todo salió bien" comento Dalia mientras miraba a su marido de reojo con un pequeño ceño fruncido.
Y él solo la ignoro.
Marbasius ignoro la mirada de su esposa y hablo. "Pero eso no salió gratis, al final, ¿qué les prometiste?"
"Si, tuve que prometerles algo lo suficiente generoso como para que apoyaran nuestra causa, y reduciendo el riesgo que declinaran a nuestra oferta en pro de la causa de los herederos de los Maou de seguir con su idea de reiniciar la gran guerra." Haciendo una breve pausa continuo.
"Además de las tierras que se le proporcionaron, les prometí más tierras en un futuro. También les prometí que esos clanes extra se van integrar a los 72 pilares, pero no a remplazar ninguno existente, si no a tener el mismo estatus. Básicamente se crearía una nueva rama con el mismo estatus que los 72 pilares y serian llamados Clan de los pilares demoniacos" Termino Naruto explicando, que hizo para hacer tal hazaña.
Ambos demonios mayores, guardaron silencio, mientras pensaban internamente sobre las palabras de su hijo.
Bueno, Dalia nunca hubiera pensado en tal propuesta si fuera sincera, pero al parecer, su hijo había pensado en todo y había logrado hacer que funcionara. También estaba impresionada por su habilidad para negociar con los clanes extra, y convencerlos de unirse a su causa.
Pero en el fondo ella sintió algo con este acontecimiento. Felicidad con una mescla de orgullo por su hijo.
Estaba contenta, y le alegraba que Naruto estuviera tomando un papel tan activo en los asuntos del clan y también estaba ansiosa por ver qué más podría lograr en el futuro.
Ella miro de reojo a su marido, él también estaba pensando sobre esa promesa que hizo su hijo.
"Veo que te tomaste tus libertades tal y como dijiste" comento Marbasius con seriedad.
Naruto esbozó una leve sonrisa y miró a sus padres con cierta satisfacción. "¿Qué opinan?" preguntó, consciente del peso de su promesa y de la importancia de su decisión.
"Ya has hecho esa promesa, hijo. Y una promesa es una promesa", respondió Dalia con una mezcla de orgullo y preocupación en su voz.
Marbasius asintió en silencio, reflexionando sobre las consecuencias de las acciones de su hijo. "Como dice Dalia, no podemos hacer nada al respecto, es algo que ahora se tiene que cumplir"
"Pensé en que no era malo, darles un poco más de importancia a futuro a los clanes extra. Además, no le hace daño nadie si pensamos en la situación actual de los 72 pilares, y todos sabemos que hay más de la mitad de los 72 pilares que están extintos. Esto podría refrescar al inframundo a futuro con nuevas políticas" Explico Naruto su punto, de hacer tal promesa.
Marbasius suspiró y frunció el ceño ligeramente. "Entiendo tu punto de vista, Naruto, pero debes tener cuidado al hacer promesas como estas. Nuestro lado no está completamente informado sobre algo así"
Naruto frunció el ceño "Te refieres al clan Bael"
"Así es, ya sabes cómo son y también sabes cómo es Zekram Bael" respondió Marbasius.
"Si no hacen lo contrario a lo que están haciendo nuestros actuales gobernantes, entonces no los veo ganando esta lucha, o talvez la ganen con sus grandiosos ases, pero a la larga el inframundo quedara estancado políticamente si siguen aferrándose a viejas políticas y a viejos mecanismos. Es hora de un cambio y estoy proponiendo uno" Naruto explico su punto de vista con calma y convicción.
Eula que había estado callada toda la reunión no puedo evitar que se le formara una sonrisa en el rostro, parecía cautivada por la forma en la que hablaba su hijo.
Dalia sonrió divertida ante la escena.
Quien iba a pensar que su pequeño niño de cabello rubio que crio, se había convertido tan prematuramente en un hombre que ya hablaba sobre cambios políticos para el inframundo, y cambios que el creían que serían buenos para todos en general.
Pero ahora, al escucharlo hablar con tanta madurez y conocimiento, ella también sintió que había perdido algo. Él era su primer hijo y verlo madurar tan rápido la llenaba de orgullo, pero también de cierta melancolía.
Ciertamente había criado a un hombre valiente y determinado, y no pudo evitar verlo con cariño y admiración. Ella haría lo que cualquier madre decente haría por su hijo, apoyarlo.
"Déjalo, creo que su idea es buena y no importan los Bael, nuestra alianza es de igual a igual. Entonces nosotros también tenemos el poder de hacer cualquier cosa para que las cosas se vuelvan a nuestro favor, y eso incluye hacer una propuesta de ese tipo a los clanes extra" Comento Dalia con un tono firme, pero con una sonrisa en su cara.
Marbasius suspiro ante las palabras de su esposa. "Aun así Tendré que hablar con Zekram para informar sobre este nuevo desarrollo" el hizo una pausa, pensando, después pregunto "¿No hablaron de algo más? ¿Se acordaron más cosas?"
Naruto volteo su rostro y miro a Eula para que ella respondiera, a lo que ella obedeció.
"Si se refiera a más cosas para que se unieran en la futura guerra, no. Solo lord Mephisto Pheles pidió que se hiciera un contrato de promesa, donde se debe de incluir todo lo acordado por la casa Agares y el Clan Bael." informo Eula de manera clara y concisa.
"Así que… básicamente quiere que todo esto sea legal" Murmuro Marbasius.
Dalia se llevó una mano al mentón, pensando sobre la información "Un poco problemático, pero supongo que es lo mínimo que tendríamos que hacer para ganar su confianza, y hacerles entender que vamos enserio"
"Por lógica, tendríamos que hacer el mismo contratos promesas para los otros clanes, y que también estén seguros de la decisión que están tomando uniéndose a nuestra causa" señalo Naruto.
"Además de eso, Mephisto Pheles solicito que uno de ustedes, mis señores, fueran a hablar sobre esto a más profundidad y hacer esta alianza oficial" Termino Eula, informando los puntos más relevantes que tuvieron en la reunión.
"Bueno, esto se tenía que hacer formal de una u otra forma, tendremos que programar reuniones para cada clan extra. Esto también implica un compromiso serio de nuestra parte" Dijo Marbasius en un tono serio, pero luego dejo que una media sonrisa torciera su cara "pero también una fuerza que se nos une a nuestro lado a tener en cuenta"
Dalia sonrió complaciente, recargándose en su silla mientras cruzaba una pierna "Para ser tu primera reunión formal, no te fue nada mal hijo mío"
Ella sonrió un poco más cuando observo que su hijo se ruborizaba. Sabía que ella tenía efecto en él cuando lo felicitaba. Pensó erróneamente que, con este nuevo lado de él, se iría este otro que ella tenía con él, pero al parecer no fue así. En el fondo, se alegró por eso.
"Madre…" dijo Naruto algo avergonzado llevándose una mano a la nuca.
Ese tic. Definitivamente el seguía siendo su pequeño niño.
Dalia se río suavemente ante la reacción de su hijo. "Lo siento, Naruto, no pude resistirme", dijo con una sonrisa juguetona en su rostro. "Pero en serio, estoy muy orgullosa de ti. Demostraste un gran liderazgo y habilidad para negociar con los clanes extra"
Naruto se sintió un poco más relajado al escuchar las palabras de su madre. "Gracias, madre", dijo con una sonrisa. "Todavía tengo mucho que aprender, pero haré lo que sea necesario para hacer que prospere esta alianza con los clanes extra".
Dalia asintió con aprobación. "Estoy segura de que lo harás hijo. Y siempre estaré aquí para apoyarte en lo que necesites".
"Bueno, si es así" Empezó Naruto mirando a sus padres directamente. Sabía que tenía una oportunidad para pedir algo fuera de lo común "Me gustaría que me quitaran a cualquiera profesor de enseñanza que me tienen asignado"
Marbasius y Dalia no pudieron evitar fruncir el ceño ante esa petición de su hijo.
Dalia de alguna manera podía saber que su hijo iba pedir algo así en algún momento. Ya que era bien sabido que Naruto no se llevaba muy bien con sus profesores de enseña, más que todo con los profesores que le enseñaban sobre la política que se manejaba en el inframundo.
Naruto capto el ceño en las caras de sus padres ante su petición y continuo "Veo que no les agrada la idea".
"Claro que no, y no es tan simple como crees. Sigues siendo muy joven, y es necesario que sigas aprendiendo sobre todo lo relacionado con el inframundo. Sus políticas y mecanismos" Respondió Marbasius con seriedad.
"Pero, ¿no demuestro con suficiente claridad lo que puedo hacer con lo que ya sé? Convencí a tres líderes de clanes externos para que se unieran a nuestra causa en una futura guerra. Creo que ya he aprendido todo lo que necesitaba de ellos". Respondió Naruto devuelta, pero un poco más molesto.
Marbasius suspiró y respondió con calma: "Entiendo que te sientas así, Naruto. Pero la política y la estrategia son aspectos importantes en el mundo demoníaco. Aunque hayas demostrado habilidades excepcionales, todavía hay mucho que aprender. No podemos darte un trato especial solo porque eres nuestro hijo".
"Además sabes que eres el heredero no menos que del Clan Agares, no podemos cortar tus enseñas solo porque lo pides. Además, la educación es un derecho y una responsabilidad que debes asumir como heredero del clan Agares" Añadió Dalia con suavidad.
Eula estaba un poco incomoda con esta pequeña discusión. Evitando la mirada de sus señores y su joven amo. Y llevándose una mano al mentón, volteo su cara y miro hacia el suelo y se detalló que el suelo era muy interesante de ver en estos momentos…
Naruto frunció el ceño ante las respuestas de sus padres, pensó por un momento y respondió "Bueno, talvez es un pedido demasiado grande si pido que me quiten a todos los profesores, pero al menos pido que me quiten a dos o tres que son bastante molestos y son lo que enseñan sobre política y enseñanzas de clases sociales. Son bastante molestos con algunos temas allí, puedo seguir aprendiendo de los que me enseñan magia, etiqueta y demás cosas" Termino, tratando de dar su punto de vista.
Dalia suspiro ante las palabras de su hijo. Ya sabía de este tema que se venía presentando con su hijo y con ciertos profesores que le enseñaban sobre cosas del inframundo. Siempre eran temas delicados que a Naruto no le gustaba tratar con esos profesores en específico.
Ella miro a su esposo y ella le devolvió la mirada.
"Supongo que siempre te incomodaron esos temas que ellos enseñan" Dijo Dalia con un tono suave tratando de llegar a un acuerdo.
"Así es, puedo decir con seguridad que ya entiendo esos temas más que cualquier otro demonio, y reitero, ya fui capaz de manejar una negociación con tres lideres de clanes, se cómo funciona el inframundo, así que no le veo sentido que esos profesores me sigan enseñando" Naruto también traro de ser lo más razonable posible, aunque el sabía que esto sonaba también algo arrogante.
Marbasius suspiro, y se recargo contra su silla "Supongo que podríamos hacerlo, pero esa clase de estudios tienen que hacerse de alguna manera, los miembros del clan Agares no estarán contentos de que tu como heredero dejes estudios importantes, y en un tiempo comenzarán a dudar de ti como futuro líder del clan Agares"
Dalia pensó en algo que menciono su marido, ella se cruzó de brazos y dijo "Tal vez podrías hacer algo más practico ya que no quieres recibir esos estudios, podríamos dejarlo que aprenda de nosotros mismos. Eso haría callar cualquiera del clan Agares".
Ella miro a su esposo, y el enarco una ceja.
"Esa sería una idea más sostenible, y evitaría la creación de rumores" termino Marbasius.
Naruto asintió y considero la propuesta de su madre "Estaría dispuesto a poner de mi parte si me proponen algo así. Además, que tendría más tiempo para entrenar mis poderes a partir de ahora"
Sabiendo que se pudo llegar a un acuerdo, Dalia estaba feliz de que su hijo la acompañara más en su día a día. Y como madre sentía que él desde pequeño estuvo más apegada a ella que a Marbasius, el habla más en su día a día con ella que con su esposo. Aunque al parecer a su esposo no le importaba.
"Entonces, ya que tu fuiste el primero en iniciar las negociaciones con los clanes extra, entonces estarías dispuesto a seguir con ese proceso conmigo. Estaremos visitando a cada líder para terminar de forma legal la orden que nos dieron los herederos de los Maou y el asunto de las promesas con esos clanes" dijo Dalia con una suabe sonrisa.
Naruto se encogió de hombros "Si, No tendría ningún problema con eso"
"Bueno, si no hay nada más que hablar, entonces retírense a descansar hoy fue un largo día para todos" dijo Dalia, a lo que Naruto y Eula se retiraron de la oficina.
Ella los escucho tener una pequeña conversación en el pasillo, y luego se marcharon.
Ella volteo a mirar a su esposo "Esa fue una apuesta arriesgada la que hiciste, pero al menos todo salió bien"
Marbasius asintió sabiendo a lo que su esposa se refería "Si, fue arriesgado, muy arriesgado si te soy sincero, pero aun así tenía ese presentimiento de que todo saldría bien si Naruto era el que llevara esas conversaciones a cabo. Pero al final gane esa apuesta"
Cuando escucho esas palabras de su esposo un hombre que por lo general siempre ha sido bastante sensato y tranquilo en la toma de decisiones, podía decir con seguridad que le albergaba mucha confianza a su hijo. Al parecer ser padre lo había cambiado.
Aunque si lo pensaba mejor, no solo era eso. Su hijo Naruto parecía ser un chico especial, ya que albergaba talentos que ha venido demostrado a través de todo su crecimiento. Talentos con los que cualquier demonio del inframundo podría soñar.
Siempre mostro mucha seguridad en sus palabras y en sus acciones. Además, que disponía de un talento innato en la manipulación del poder demoniaco y en el control del poder del tiempo y la gravedad del clan Agares. Aunque nunca se jacto de ello en frente de ninguno de ellos.
"Al final, no creo haber podido pedir un mejor hijo" reflexiono ella interiormente, después miro a su marido, que había sacado un cigarrillo y había comenzado a fumar. "¿Querías ponerlo a prueba también?"
"Si, y con esto supongo que la ha pasado satisfactoriamente, demostrándome que tiene dotes de liderazgo y elocuencia para persuadir a los demás. En el futuro podrá dirigir al clan Agares sin problemas. Ahora nuestra responsabilidad es guiarlo para que siga ese camino"
Dalia se levantó de su silla y se sentó en las piernas de su esposo, el paso un brazo por detrás de su cintura y la acomodo "Supongo que lo estamos haciendo bien, aunque para la próxima que llegues a hacer algo así, avísame primero por favor" susurro mientras se inclinaba más cerca.
Marbasius sonrió con satisfacción ante las caricias de su bella esposa "Lo tendré en cuenta la próxima ves cariño"
Dalia sonrió con picardía, mientras tocaba con su dedo índice el pecho de su marido "Ya que terminamos por hoy, con todo el trabajo y asuntos importantes ¿porque no nos desestresamos un poco?"
Marbasius dejo su cigarrillo a un lado y se inclinó y unió sus labios con su esposa en un apasionante beso.
Después de un momento se separaron y dalia miro a su esposo con una sonrisa "Sigamos esto en la habitación" ella susurro. Y fue como un interruptor que encendió en su marido, ya que pronto se fueron rápidamente a continuar con su actividad física.
-Mas tarde esa misma noche-
La noche había caído ya, y era bastante tarde para irse a dormir.
Hoy fue un día muy largo, asistiendo a todas esas reuniones junto a Naruto y luego regresando al castillo para informar a Lord y Lady Agares sobre todo lo que había ocurrido.
Esto había hecho que saliera de trabajar bastante tarde.
Después de despedirse de Naruto, ella se dirigió a su habitación para irse a descansar.
Rápidamente recorrido los pasillos y llego a su habitación, sacando la llave, ella la puso en la cerradura y con un clic, abrió como siempre. Rápidamente entro y encendió la luz de la habitación
Se encontró con su habitación ordenada, tal y como la dejo.
Su habitación era bastante moderna y espaciosa, tenía una cama tamaña King en el centro y una mesa de noche al lado. Las paredes eran de un color beige claro. En una esquina de la habitación, había una pequeña mesa de café con un sofá y una ventana grande que ofrecía una vista al jardín del castillo. En el otro extremo de la habitación había un armario empotrado y una puerta que conducía al baño privado.
Solo podía decir una cosa de su habitación.
Bonita y elegante.
Se apresuró a dirigirse al baño y se desvistió de su uniforme de secretaria. Tomó una ducha rápida para relajarse después de un largo día de trabajo.
Una vez terminada la ducha, se envolvió en una toalla y se secó cuidadosamente.
Luego, se dirigió a su armario y sacó su pijama, para prepararse para dormir.
Era una prenda bastante sencilla. Era un vestido blanco que le llegaba hasta encima de sus muslos, sin mangas y con delicados tirantes en sus hombros, se ajustaba también a su generoso pecho de forma correcta. Era suave al tacto y muy cómodo de usar.
Se lo puso rápidamente y se dirigió a su cama, donde se acostó y cubrió con sus mantas.
Se relajo por un momento y apago la luz de la habitación.
Ella se quedó acostada en su cama mirando hacia el techo, dejando que sus músculos se relajaran mientras pensaba en lo que había sucedido el día de hoy.
Y no estaba pensando precisamente en cómo se estaba desarrollando la marcha revolucionaria del clan Bael y el can Agares, y lo bueno que se les estaba dando al crear aliados para esa futura guerra civil.
No, ella está pensando en su joven amo.
Y hoy había sentido cosas…
No es la primera vez que pasaba, ya que hace un tiempo llevaba sintiendo cosas cuando estaba cerca de él.
Ella se mordió el labio pensando en esas cosas que sentía, y sabía muy bien en el fondo de que se trataba.
Ella estaba enamorada…
Sentía que se le calentaba la cara ante tal pensamiento.
Eula giro hacia un lado de la cama y se acurruco, tratando de generar más calor en su cama con sus mantas, mientras seguía sumida en sus pensamientos.
En cierto sentido era cómico que ella sintiera esto por el chico que ayudo a criar como futuro heredero del Clan Agares.
Y verlo crecer para convertirse en joven tan admirable a tan temprana edad.
No podía evitar ese torrente de emociones que le hacía sentir cuando hablaban de cosas los dos.
Ya se estaba volviendo un tema incontrolable para ella, aunque claramente ella podía ocultar sus emociones de él, y seguir hablándole como siempre lo hacía.
Pero con cada día que pasaba, se sentía más y más atraída hacia él.
Su carisma, su personalidad juguetona, su amabilidad, su valentía para mantenerse firme en su forma de pensar. Ella pensaba en todas esas cualidades que desprendía y no podía evitar sentirse enamorada.
Talvez era un poco tonto si pensaba en su situación tan cliché.
La sirvienta de una casa del inframundo enamorándose del heredero…
Pero ella sentía que Naruto no era como los demás herederos, él era especial y ella lo quería.
Ella recordó la charla que tuvo hoy con él, y al parecer la consideraba una persona importante para él. Supuso que con todo el tiempo que llevaban compartiendo, él la consideraba familia.
Él no sentía lo mismo por ella de esa manera, como ella lo sentía por él. Era lógico, quizás la veía como una hermana mayor o algo por el estilo.
Pero ella lo quería, para estar juntos…
Sabía de primera mano en la situación que se encontraba su joven amo. Tarde o temprano tendría que conseguir una esposa que se adecuara a su posición y lideraran el clan Agares.
Y ella lógicamente no podría ser esa chica afortunada que ocupara esa posición, ya que ella era un demonio de clase media sin apellido.
Pero el la consideraba importante para el…
Eula suspiro mientras se volteaba hacia el otro lado de la cama, mientras su cabeza seguía flotando con pensamientos que le revolvían el estómago.
Pero quería tomar cartas sobre el asunto independientemente de esta situación. Ella quería por lo menos quería tener una parte de él.
Su raza era muy libertina en ese sentido. Muchos demonios tenían múltiples parejas.
Pero también veía un problema con eso dada la personalidad de Naruto, y ella lo conocía de cierta forma, y no sabía a ciencia cierta si el llegara a aceptar tener múltiples amantes en un futuro lejano.
El parecía ya tener un sentido de la honestidad bastante alto respecto a las personas que el respetaba, y con eso también le daba un sentido de lealtad igual de grande. Ella conocía bien esa faceta de su personalidad.
Un gran obstáculo.
Ella cerro los ojos con frustración ante el pensamiento.
Pero ella lo deseaba…
Ese lado oscuro de su raza salía relucir en este momento.
Ese deseo oscuro de a pesar de toda su situación quería tenerlo, independientemente de lo que él pensara.
Quería crear esa oportunidad para ella, para al menos estar a su lado por el resto de su vida.
Aun así, ella cree tener ventaja por encima de cualquier otra chica del inframundo. Y era simple, ella lo conocía, tenía ya una relación al menos familiar con él.
Tendría que trabajar para hacerlo cambiar en la forma en la que él la mira. Y si en un futuro él se compromete con alguna mujer, al menos tendría un puesto seguro a su lado como una amante.
Bueno, antes tendría que convencerlo de tener otra pareja adicional dado el caso de que él se niegue a eso.
Ella sonrió y se sonrojo ante el pensamiento.
Y con una simple idea, llego a una conclusión para lograr esa meta.
Teniendo ahora fija esa meta en su cabeza, ella se dio la vuelta en la cama tratando de conciliar el sueño y descansar después de un día tan largo.
-Dia siguiente, Castillo Agares-
Recorriendo un poco tarde en la mañana los pasillos del castillo Agares. Eula se cercioro que todo estuviera en orden.
Llevaba su habitual vestido de sirvienta.
Eran alrededor de las 11 de la mañana.
Ya había designado al personal para que hicieras sus respectivos trabajos, y había revisado el inventario de cosas que se necesitaban para el mantenimiento interno del castillo Agares. Había cosas que faltaban y ella solicito a un de los empleados que gestionara los implementos para abastecer las bodegas.
Cumpliendo su habitual trabajo de la mañana, ella se desvió hacia la oficina de Lady Agares, ya que quería hacerle una solicitud.
Y claramente tenía que ver con Naruto.
Ella ya tenía un objetivo en mente y tendría que cumplirlo.
Rápidamente llego a las puertas de la oficina de lady Agares y golpeo la puerta dos veces. Con un breve 'siga' del otro lado ella entro en la oficina.
Dalia que estaba revisando unos papeles en su escritorio levanto la mirada y miro a su criada entrar, ella sonrió. "Oh, buenos días Eula, ¿que se te ofrece esta mañana?"
Eula miro a su jefa con respeto, al parecer estaba de bueno humor. Esa sonrisa que le dio le decía todo eso "Buenos días mi lady, ¿tienes algo de tiempo?" ella vacilo un poco, pero continuo "Para hablar sobre un asunto importante"
Dalia agares con una sonrisa en su cara la invito a seguir. "Si, claro, siéntate por favor, antes me distraes un poco de este tedioso papeleo", ella señalo con amabilidad la silla frente a su escritorio.
Eula rápidamente siguió y se sentó.
"Ahora, ¿qué es este asunto tan importante del que quieres hablar? Tienes mi atención" Dijo Dalia, dejando su papeleo a un lado. Ella se recargo en su sillón y puso sus manos sobre sus piernas.
"Bueno" comenzó Eula tratando de organizar sus pensamientos, y tratando de hallar una forma de abordar el tema "Desde hace mucho tiempo ya llevo trabajando para el clan Agares como jefa de los sirvientes y como guardaespaldas del joven amo, y me gustaría hablar sobre mi trabajo actual"
"¿Quieres un aumento?" Pregunto Dalia con curiosidad.
Eula negó levemente con la cabeza. "No de ninguna manera", dijo. Luego juntó sus manos entre las piernas y continuó: "Solo quería mencionar que, dado los hechos actuales, he estado pensando en un cambio de cargo".
Dalia frunció el ceño ante la petición, pero decidió dejarla hablar.
"He estado trabajando en estas dos tareas desde que ingresé al clan Agares, pero siento que ya no puedo ser tan útil como la guardiana del joven amo", explicó Eula. "Como bien sabes, él ha crecido en poder hasta el punto en el que ya me superó y si sigo en ese rol, me quedaré obsoleta. Por eso, he estado pensando en cómo puedo contribuir mejor al clan Agares y proteger al joven amo de manera más efectiva".
Dalia asintió, interesada en saber más.
"Quiero ofrecerme como su guardaespaldas a tiempo completo", continuó Eula con firmeza. "Además, me gustaría ser su asistente en todo lo que él necesite. Creo que trabajar de esta manera no solo me ayudará a crecer como demonio y fortalecerme para protegerlo mejor, sino que también permitirá que el joven amo tenga a alguien en quien pueda confiar completamente".
Dalia no pudo evitar sonreír ante la petición. Esa mirada en la cara de Eula, era la de una chica que deseaba algo con pasión. Y era divertido. Ella al parecer lo quiere. Ella se llevó una mano al mentón en señal de pensamiento.
"Veo que tu estas decidida con esto" Murmuro Dalia.
"Así es, siento que puedo servirle mejor si estoy completamente a su disposición, y en cualquier caso lo protegería mejor" Eula respondió con firmeza.
"Supongo que no habría ningún problema", comenzó Dalia. "Recuerdo que Marbasius te contrató inicialmente para servir como guardiana de Naruto, aunque también se te asignaron tareas relacionadas con el mantenimiento del castillo Agares. Pero, en efecto, tienes razón", agregó mientras se inclinaba hacia su escritorio y apoyaba un brazo en él. "Con la situación actual, es importante que mi hijo cuente con una protección adicional. Aunque es muy poderoso, necesitamos asegurarnos de que siempre haya alguien a su lado para protegerlo y servirlo".
Eula se sintió aliviada al escuchar la respuesta de Dalia. "Muchas gracias por su comprensión, señora Dalia", dijo Eula con gratitud. "Haré todo lo posible para cumplir con mis nuevas responsabilidades y proteger al joven amo en todo momento".
Dalia sonrió con complicidad. "Y sé que lo harás, y mucho más…"
Eula se puso nerviosa ante eso último, pero se recompuso.
Dalia continuo. "Selecciona un sirviente que sea lo suficiente capaz para que haga el trabajo que estás haciendo en el castillo Agares. También encárgate de avisarle a Naruto sobre tu nuevo cargo". Era una cosa que debía hacer ella misma, si lo pensaba mejor, pero mejor dejo que su criada que estaba tan empeñada en tener ese papel de guardaespaldas, notificara eso a su hijo. Aunque claro, ella misma tendría que hablar con su esposo de esto.
Eula asintió con aceptación a las palabras de su señora. "Si, ya tengo en mente uno o dos sirvientes que son lo suficiente competentes para que ocupen mi cargo. Terminare de hacer mis deberes por esta semana, mientras delego mi cargo. Y también le avisare al joven amo sobre mi nueva posición a su lado"
'Siempre una chica tan recta y profesional', Pensó Dalia, mientras miraba a Eula. Y tenía esa mirada. A Dalia siempre le agrado Eula, ella siempre fue muy competente en su trabajo, ya sea siendo sirviente o cuidando a su hijo. Le agradaba hasta el punto en querer apoyarla. Bueno. si no se equivocaba en esa mirada que tenía.
Dalia sonrió con aprecio hacia su criada, quería expresarle algo para que se sintiera más en confianza. "Eula", dijo en un tono suave, captando la atención de su criada. "Quiero que sepas que eres una parte importante de nuestra familia y hemos confiado en ti durante años. Espero que te sientas cómoda aquí y que nos veas a todos como amigos cercanos, incluyendo a mi hijo Naruto. Sabemos que has sido respetuosa y formal en todo momento, pero queremos que sepas que eres más que una simple sirvienta para nosotros".
Eula se sorprendió por las palabras de su Ama, y no podía negar que se sentía cierto grado de incomodidad ante esa declaración, aunque también se sintió feliz de escuchar aquello. Ella sonrió tímidamente. "Gracias Mi lady, Significa mucho para mi escuchar esas palabras. Siempre he estado tratando de hacer lo mejor en mi trabajo y estar a la altura de las expectativas, pero no esperaba sentirme tan apreciada"
Luego, hizo una pausa y miró a Dalia directamente a los ojos. "Estoy dispuesta a seguir trabajando duro para servir a su familia de la mejor manera posible, pero también prometo tratarlos a todos con más cercanía y confianza, como lo sugirió. Gracias por darme esta oportunidad", agregó con determinación.
Dalia sonrió ante la respuesta, sentía que era momento de mostrar algo de holgura con su criada, ante toda la dedicación que ha puesto en hacer su trabajo bien todos estos años. "Me alegro que lo entiendas y espero que con este cambio en tu cargo sigas ayudando a mi familia como lo has venido haciendo"
Eula asintió. "Y lo hare" hizo una pequeña pausa mientras se levantaba de su silla "Ahora creo que ya va siendo hora que me valla, no quiero seguir interrumpiendo su trabajo".
"Si, puedes retirarte, yo también tengo que seguir con esto" respondió Dalia mirando sus papeles.
Eula rápidamente se retiró de la oficina con una sonrisa en la cara, no sin antes darle las gracias a su ama por la aceptación a la solicitud que le había hecho.
Ella camino por los pasillos sin prisa mientras organizaba sus pensamientos de nuevo ante este desarrollo.
Y ciertamente no esperaba esas palabras de su ama, y fue el plus de todo esto. Aunque claro, ella ya tenía cierta confianza con la familia de Naruto, escuchar eso directamente de lady Agares, era bastante satisfactorio.
Con este progreso en su plan, ella estaba más cerca de lograr su objetivo de ser vista por Naruto como una mujer con la que pueda tener una relación, y no alguien que era como su hermana mayor.
Con una sonrisa en su cara ella siguió haciendo su trabajo por el resto del día, y comenzaba a pensar a quien elegir para su cargo, como jefe de los sirvientes.
-Al siguiente día, en un campo alejado del castillo Agares-
Era por la mañana y era un viernes.
Naruto había salido en la mañana rumbo a un bosque que tenía un campo abierto, era un lugar que por lo general era bastante alejado del castillo y utilizaba el en privado para entrenar por sí mismo.
Aunque claro había notificado a sus padres de su salida, para hacer su entrenamiento habitual.
Hoy había decidido que volaría hasta el lugar.
Una cosa bastante interesante que experimento fueron ese par de alas negras como las de un murciélago, que le daban la habilidad de volar, una habilidad que en su mundo era muy rara de ver. Aunque con todo lo que paso en la guerra, el viejo Rikudo le había dado el chakra del seis caminos que le había ayudado a adquirir dicha habilidad. Así que no era ajeno a esta experiencia.
Aunque la sensación de poder volar siempre resultaba bastante relajante.
En la distancia pudo ver el lugar donde habitualmente entrenaba su cuerpo y energías.
Suavemente aterrizo y miro el lugar, era simple, y era muy parecido a los campos de entrenamiento que tenían en Konoha. Un campo abierto rodeado de un espeso bosque.
Aunque claro, cuando venía a entrenar él no se vestía de manera formal, como cuando estaba habitualmente dentro del castillo.
Vestía una camiseta sin mangas de color negro, con un cuello en V que dejaba ver su clavícula combinando con unas bandas naranja en sus muñecas y una pantaloneta de color blanco que iba hasta encima de sus rodillas. En sus pies llevaba un par de zapatillas de color blanco. Ropa normal para entrenar…
Como en los viejos tiempos, inicio haciendo un calentamiento sencillo. Pero antes de eso, aplico una serie de hechizos de gravedad en su cuerpo para aumentar el peso que tenía que soportar su cuerpo; brazos, tronco y piernas. Esto siempre le ayudaría a aumentar considerablemente la eficiencia de su entrenamiento.
Comenzó con una sesión de estiramientos que abarcaba todos los músculos del cuerpo. Luego, corrió en círculos alrededor del claro para calentar su cuerpo antes de continuar con una variedad de flexiones, que ayudarían a ejercitar su cuerpo de mejor forma.
Demoro 1 hora aproximadamente con esta rutina, antes de comenzar con su entrenamiento de energías.
Y como siempre lo hacía, practicaba control, ya sea de su poder demoniaco, como también el de su chakra.
Y quería practicar un viejo ejercicio que había hecho alguna vez en su mundo con Asuma. Siempre le gustaba experimentar con este poder demoniaco, para ver que más podría hacer con él y si era igual de parecido a su chakra.
Poniéndose de rodillas en la mitad del claro, movió su banda de su mano izquierda hacia arriba, para mostrar un sello Fūinjutsu. Hizo una señal con su otra mano con sus dos dedos unidos, el dedo medio y el índice. Los llevo a su muñeca donde estaba el sello y con pequeño pulso de chakra activo el Jutsu de su muñeca.
En una bocanada de humo apareció en el suelo una caja, que rápidamente él le quito la tapa para mostrar serie de cuchillos de una longitud de no más de 25 cm, ordenados con la punta hacia abajo. Saco uno y lo miro, tenían un estilo simple, era como una espada de doble filo, con un pequeño protector en la empuñadura.
Se paro y lo miro para que después de un momento, lo imbuyera con su poder demoniaco y posteriormente lo lanzara contra un árbol al fondo del claro.
Lo atravesó con eficacia, aunque no estaba utilizando el mismo método que utilizaba que cuando lo hacía con su chakra viento, donde se rozaba entre sí. Por el contrario, aquí lo imbuyo con su poder puro y le toco amentar considerablemente la carga de energía en el arma, para que tuviera tal efecto destructivo.
Y había estado practicando con diferentes frecuencias de su poder, tratando de mirar los diferentes efectos que tendría cuando lo lanzaba, imbuyendo su poder junto a un hechizo elemental. Y funcionaba casi igual de como cuando hacia este ejercicio con su poder demoniaco.
El fuego resultaba fatal para esto, consumía mucho poder crear una hoja que penetrara en el árbol, así que descarto. Los hechizos tierra en este caso no servían para eso.
Por el contrario, Agua, viento y rayo, era muy destructivo y atravesaba limpiamente todo lo que estuviera enfrente del ataque. Decidió solo entrenar con estos últimos tres, y variar la frecuencia de su poder para refinar aún más su control demoniaco.
Un buen ejercicio.
Después de lanzar unos cuantos cuchillos más hacia una serie de árboles, sintió un pico de energía demoniaca a sus espaldas que lo saco de sus pensamientos. Aunque bajo la guardia al sentir esa energía demoniaca familiar.
Su cerebro se quedó un blanco al ver a su criada Eula salir del sello, aunque de repente se sintió un poco incomodo, y sentía que se le aumentaban las pulsaciones de su corazón en señal de ¿emoción?
Y sabia porque aumentaba su ritmo cardiaco. Malditas hormonas…
"Hola Naruto, voy a interrumpir un poco tu entrenamiento para informarte de algo" comento con una sonrisa Eula mientras se para al frente de él. Estaba vestida con ropa de entrenamiento ajustada al cuerpo, que realzaba sus curvas.
Ella vestía un top negro sin mangas, que cubría su pecho y se ajustaba alrededor de su cintura, dejando así al descubierto su abdomen plano y atlético. En la parte inferior tenia puesta una pantaloneta negra corta, que llegaba hasta la mitad de sus bonitos muslos, resaltando sus piernas esbeltas y tonificadas. En sus pies llevaba unas zapatillas cómodas para entrenar.
El se recompuso, y la miro a la cara con una sonrisa juguetona. "Hola" dijo. "He de suponer que tiene que ver, de qué eso que me tienes que informar, tiene que ver de como vienes vestida, ¿no?"
Eula hizo un puchero, y volteo la cara hacia un lado mientras cruzaba los brazos debajo de su pecho. Él había dado en el clavo. "Si, tiene que ver con eso también, aunque podría decir que ya no soy la jefa de los sirvientes del Clan Agares"
Naruto arqueó una ceja ante la afirmación. "Entonces, ¿cuál es tu trabajo en este momento?"
"Ser tu guardaespaldas y sirviente personal para todo lo que necesites" Respondió Eula un poco avergonzada. Ella lo miro de nuevo "Y como ahora ese es mi trabajo, entonces es mi deber estar a tu lado en todo momento y por eso estoy aquí".
Naruto proceso la información. Después de unos segundos, levantó una ceja y dijo: "Así que ahora estás cumpliendo con ese rol por completo. Entiendo.".
Eula asintió. "Si, delegue mi otro cargo a otro sirviente, y es mejor así, porque tu como el Heredero del clan Agares deberías tener a alguien siempre ahí que te proteja de cualquier cosa"
"Bueno… supongo que no se puede evitar" respondió Naruto con una suave sonrisa. "Anqué veo que estas preparada para servirme también" finalizo con una sonrisa más juguetona.
Eula se sonrojó. "Me vestí así porque quiero entrenar contigo y hacerme más fuerte."
Naruto no dejo de sonreír. "Si es así, esto hace las cosas más interesantes." El tomo una de los cuchillos con los que estaba entrenando y salto hacia atrás unos metros y se para enfrente de Eula en posición de combate. "Supongo que podríamos comenzar con un breve combate, quiero ver de qué es capaz mi nueva guardaespaldas a tiempo completo"
Eula no dijo nada y sonrió ante el desafío. Rápidamente convoco una espada con su magia. Era una espada de doble filo, con algunos buenos acabados, aunque era bastante básica. Ella aparte de que tenía buen potencial mágico, también tenía mucho talento con la esgrima.
Eula desapareció en estallido de velocidad, y Naruto la sintió e igualo su velocidad en un momento. Ambos chocaron con sus armas en el centro del claro, mientras generaba una onda de choque que se esparció hacia afuera creando una ráfaga de viento.
Entraron en un baile mortal. Ambos se movían con gran velocidad mientras trataban de infligir daño en el otro. Eula combatía con gran destreza, el por el contrario peleaba como siempre lo hacía, ajustándose a la situación y aprovechaba cada oportunidad que tuviera para entrar en su guardia y hacer daño.
Chispas volaban ante el choque de las armas. Eula en un intento de sorprenderlo mientras chocaban, convoco su poder demoniaco, he hizo que saliera un bloque de hielo en punta desde su punto siego.
Respondiendo ante la situación, añadió más poder a su ataque, la obligo a retroceder con fuerza bruta, y rodo hacia un lado esquivando el ataque que amenazaba con empalarlo. Pero en ese instante también, Eula volvió sobre él y ya estaba encima suyo, con su espada lista para acabarlo. Él no la dejo.
Bloqueo su espada con su cuchillo, y con su mano derecha la intento agarrar. Ella tampoco lo dejo, ella bloqueo con su mano izquierda y le garra el brazo a él. Con ese agarre ella rápidamente convoco su poder demoniaco y le congelo la el brazo entero. Eso lo tomo un poco por sorpresa, aun así, respondió con una patada que iba dirigida hacia el abdomen de Eula, ella no dejo que sucediera y retrocedió.
Naruto le sonrió a Eula, tenía su brazo congelado, él miro el daño. "Veo que no te contienes"
"No podría faltarte al respeto de tal manera" dijo Eula mientras se enderezaba. "Se que ya me superaste en poder y no podría contenerme contra alguien más fuerte que yo, incluso si eres tú a quien debo proteger".
"Me alagas, pero entiendo ahora porque mi padre te contrato para mi protección, eres fuete Eula tampoco seas mala contigo misma" Respondió Naruto con ceño fruncido.
Eula negó con la cabeza. Estaba siendo considero con ella. "Lo sé, pero por eso pedí esta posición, también quiero hacerme más fuerte, y al menos llegar a hacer mi trabajo como es debido"
"Si eso es así, entonces sería malo de mi parte contenerme contigo, no podrías progresar como es debido. Hagámonos más fuertes Eula" Respondió de vuelta. Con un pulso de poder demoniaco, hizo pedazos el hielo que restringía su brazo y se lanzó hacia Eula con la intención de derribarla.
-La adrenalina corría por su cuerpo como un torrente.
Eula salto hacia atrás y luego voló hacia el cielo con sus alas, evitando una patada en guillotina que la pudo haber lastimado con gravedad. El suelo fue el que pago el precio, agrietándose y dejando una gran fisura en la tierra de gran magnitud. Ciertamente Naruto no se estaba conteniendo tanto con ella.
Aunque también sabía que él tenía el autocontrol necesario para detenerse antes de lastimarla.
Respondiendo a su ataque, convoco un gran bloque de hielo, y lo lanzo hacia él, que había quedado en medio del cráter. Naruto le respondió de igual manera, y convoco un círculo mágico con su mano, y le disparo una gran Bola de fuego que choco contra su ataque. El efecto fue inmediato, el área se llenó de neblina.
Expandiendo sus sentidos con ayuda de su poder demoniaco, ella lo rastreo. Encima suyo. Levantando su espada bloque el cuchillo de Naruto, pero su ataque era fuerte. La mando a volar hacia el suelo a gran velocidad, y esta vez no podría para. Su espalda golpeo contra el suelo y definitivamente eso dolió.
Ella abrió los ojos y alcanzo a mirar el ataque entrante que se acercaba desde arriba, con un impulso extra ella puso sus manos al lado de su cabeza y hizo un giro hacia atrás mientras esquivaba el ataque. Mas escombros salían a volar, luego de que su oponente destruyera el suelo en el que estaba hace un momento.
Ciertamente, Naruto tenía una gran potencia en sus golpes, demasiado. Además, no había utilizado el poder del clan Agres, que es versado en la gravedad y el tiempo. A pesar de todo, se estaba conteniendo, al no utilizar el poder de su familia en el que ya era muy talentoso.
Aun así, ella no se iba a rendir. Llevando poder demoniaco a sus músculos del cuerpo, aumento la potencia y velocidad considerablemente de su ataque y se lanzó hacia él. También imbuyo con magia de hielo su arma para poder lograr un mayor daño.
Él le respondió de nuevo con eficacia, soportando cada golpe. Ella ya estaba sudando. Ella también sabia patear, rompiendo su guardia por un momento, aprovecho la oportunidad, le dio una pata en las costillas. Lo alcanzo escuchar gruñir, pero no se veía lastimado. Siguiendo con la intención de crear un combo, salto de nuevo hacia el tratando de agarrarlo de su camisa, pero no la dejo.
Naruto la agarro con su mano, mientras que con la otra sus armas chocaban en un forcejeo. De nuevo Eula aprovecho esto, y creo un pequeño circulo mágico al lado de su cara, donde apareció una pequeña daga de hielo, y se lanzó al instante hacia la mano que la tenía agarrada, y obtuvo lo que quería. El la soltó. Dándole la oportunidad de darle otra patada en el plexo solar.
Lo hizo retroceder otra vez, pero de nuevo no parecía muy afectado. Naruto la sorprendió apareciendo en un estallido de velocidad en frente suyo, ella intento golpearlo con su arma, pero lo bloqueo mientras golpeaba su muñeca, el dolor recorrió todo su brazo, y soltó su arma. De nuevo, agarro su brazo dolorido.
Ella bloque el ataque del cuchillo de la otra mano de Naruto que iba hacia su cuerpo, esquivo acercándose a él encerró el brazo de que la amenazaba con su cuerpo y su brazo libre. Apretó fuerte, y trato desarmarlo también. No quería soltar el arma. No quería hacer esto, y al parecer esto si lo tomo por sorpresa, le dio un cabezazo con toda su fuerza, y el efecto fue inmediato. Aturdió a Naruto.
Naruto soltó su arma, y estaba aturdido, no espero que ella de verdad le diera un cabezazo. Sintió la sangre en su nariz, le había roto la nariz. Lo hizo retroceder, y soltó el brazo que le tenía restringido a Eula. No debió hacer eso.
En una muestra de habilidad y experiencia Eula, tomo esta oportunidad para dejar a Naruto fuera de combate.
Eula ahora con su brazo derecho ahora libre, rápidamente llevó su mano a la nuca de Naruto. Saltó sobre él y enganchó su pierna derecha en su cintura, mientras que con la otra pierna la llevo hacia la nuca de donde lo tenía agarrado. Con un rápido movimiento, lo hizo perder el equilibrio y lo tumbó al suelo. Aprovechando la oportunidad, le aplicó una llave de brazo con maestría.
Naruto sintió dolor en su brazo, pero también estaba cubierto por una suavidad inigualable. Las piernas de Eula eran basten suaves, y su mano en el extremo estaba en medio de su pecho. ¡Joder, no debería de estar pensando en eso en estos momentos!
Eula sabía que él podría soltarse si no aplicaba suficiente presión, reforzando su cuerpo con energía demoniaca, y apretando sus dientes hizo toda la presión posible en el brazo de Naruto para que se rindiera.
Naruto se rindió.
Con su mano libre le dio palmaditas en la pierna varias veces en señal de rendición.
Eula lo acepto y lo soltó.
Ambos se sentaron en medio de su campo de batalla
Naruto se sentó dónde estaba mientras estiraba su brazo dolorido. El rio divertido. "Puede ser letal de cerca, no me esperaba ese cabezazo" menciono, mientras se llevaba su mano sana hacia su nariz, el sangrado ya había parado.
Eula se sonrojo ante el cumplido, pero también se sintió culpable ante el daño que le hizo. Rápidamente se arrodillo al lado de él mientras convocaba un pañuelo blanco. Y tomo la cara de Naruto, obligándolo a mirarla, ella procedió a limpiar la sangre de su rostro.
"Lo siento" al final solo dijo eso.
"No te preocupes, para eso hacemos esto, para mejorar, además me gusta ese estilo tuyo para pelear" él la consoló con una sonrisa mientras ella le seguía limpiando la cara. Le hablaba como si fuera una niña, que descarado.
Terminó de limpiarle la cara y se quedó a su lado en silencio por un momento, pensando en lo sucedido. Luego levantó la vista hacia él y le preguntó con preocupación: "¿Estás bien?".
Naruto asintió con la cabeza y se puso en pie, probando su brazo para comprobar que había recuperado la movilidad. "Estoy bien, gracias por preocuparte. Ahora, ¿qué te parece si seguimos entrenando?", propuso con una sonrisa animada.
Eula asintió, levantándose también y sacudiéndose un poco la ropa. "Por supuesto. Aunque creo que esta vez deberíamos ir un poco más despacio", bromeó, recordando el incidente anterior.
Naruto negó con la cabeza. "No, deberíamos parar aquí con eso, mejor hagamos algunos ejercicios con el poder demoniaco. Siento que debo mejorar más en ese aspecto, y también tu podrías mejorar de igual manera".
Eula asintió con aceptación ante esas palabras. Ella no se iba a quejar, en lo que ella respectaba ella estaba haciendo lo que ella quería. Ella estaba cerca de Naruto tal como lo quería, y de aquí a que completara su plan, era un proceso lento.
Aunque también era un proceso muy gratificante para ella, pero que tenía que hacerlo con inteligencia para llegar a ese preciado momento.
Por ahora todo iba de acuerdo al plan.
Y ella lo sintió, su mirada sobre ella. Le gustaba eso. Él se sentía de todos modos atraído físicamente por ella en algún punto y eso era fantástico.
Ella sonrió con una sensación de triunfo mezclada con una pizca de travesura, sintiéndose halagada por la atención que le prestaba. Sabía que no era algo maligno, pero de alguna manera le gustaba saber que podía tener ese efecto en él.
El le hablo mientras ella escuchaba atenta, ella estaba feliz por dentro.
"Este ejercicio me ha permitido mejorar mi control del poder demoníaco en general. Además, estoy trabajando en afinar una técnica específica que me permita lanzar objetos con más precisión y potencia. Si te interesa, podrías aprender esta técnica y agregarla a tu conjunto de habilidades", concluyó Naruto mientras miraba a Eula con una sonrisa en su rostro.
Naruto por otra parte, quería abrirse hacia ella, y no veía nada de malo. Así que, sin entrar en detalles de su chakra, le explico lo que estaba tratando de hacer con los cuchillos y el poder demoniaco. Esto también podría ayudarla a mejorar si era lo que quería.
Ambos habían caminado de nuevo hacia el centro del claro donde estaban los cuchillos que Naruto había estado entrenando.
Eula se llevó una mano al mentón mientras procesaba la información que le había dado Naruto sobre su entrenamiento, autodidacta?
Eula además de ver una cosa tan peculiar, se sorprendió que Naruto pudiera lanzar cuchillos como si lo hubiera hecho toda la vida. ¿Qué tipo de ejercicios a estado haciendo a escondidas para lograr algo así?
Además de que era la primera vez que escuchaba de un uso así para el poder demoniaco, imbuir un arma en poder y lanzarla para lograr un mayor daño de perforación. Esto literalmente podría atravesar a cualquier enemigo que estuviera en el camino de tal ataque.
Muy letal, pensó.
Ella hizo algo lógico, probo por ella misma a ver cuál era su efecto. "Um… déjame ver qué puedo hacer" ella tomo un cuchillo he hizo lo mismo que Naruto estaba intentado, lo lanzo con su poder demoniaco imbuido, aunque ella no tenía- mucha experiencia logro que la punta encajara contra el árbol y HA sorpresa, llego hasta la mitad del tronco.
"Nada mal, aunque debería enseñarte como se lanzar un cuchillo" dijo Naruto, mirando el efecto que había logrado.
Eula levanto una ceja y miro a Naruto a la cara "Aunque me gustaría saber primero a mí, ¿dónde aprendiste tal cosa? Se que has tenido algún que otro maestro sobre magia, pero nadie te ha enseñado algo así, explica" termino, mientras inclinaba la cabeza y lo miraba de forma sospechosa.
Naruto no se inmuto ante su pregunta, solo le sonrió con travesura. "Si supieras la cantidad de información que existe en la biblioteca sobre muchas cosas, entonces entenderías que saque de allí la información para aprender eso. Eso y un poco de practica".
Con eso dicho, en forma de prueba, lanzo otro cuchillo con habilidad, atravesando así limpiamente el árbol y dos más que estaban detrás de este, para terminar ensartado en el cuarto.
Eula quedó impresionada por la habilidad de Naruto al lanzar el arma. "Bueno, parece que la biblioteca es un lugar muy interesante, debería visitarla más a menudo", comentó con una sonrisa.
Al final, ella lo dejo pasar…
Y no estaba mal, una técnica de combate que podría ser muy letal, y en el proceso también la ayudaría a mejorar su control demoniaco aún más.
"Entonces no me opondré, estaré a tu disposición, maestro" bromeo con una ligera sonrisa.
Naruto rio ante el comentario y decidido seguirle el juego. Y se paró enfrente de ella y puso sus manos sobre sus hombros "Está bien, mi noble estudiante, necesito que pongas sumo cuidado a todo lo que te voy a enseñar porque será de gran ayuda en tu crecimiento".
Eula solo rio ante la respuesta. Se suponía que ella era la mayor de los dos y era la que debería de estar ayudándolo, no al revés.
Pero no se quejó, porque ella era feliz con estos momentos.
-Castillo Belphegor-
El ambiente en el castillo Belphegor estaba pesado, y Roygun lo percibía claramente.
Desde que los delegados de las familias de los Maou se marcharon hace dos días, el ambiente se había impregnado de una incertidumbre palpable, como si la tensión hubiera quedado suspendida en el aire, esperando a que algo suceda.
Roygun sabía que algo había pasado en la reunión con el heredero del clan Agares, y sus padres estaban preocupados por ello. Sin embargo, cuando les preguntó directamente a sus padres, solo le dieron una respuesta ambigua y le pidieron que se enfocara en su crecimiento y en desarrollar su poder, que sería necesario en el futuro.
Eso solo dejó más incógnitas rondando en la cabeza de Roygun. ¿Qué información tan delicada se había discutido en la reunión? Y más importante aún, ¿por qué el joven heredero del clan Agares, Naruto, había sido enviado para tratar el asunto? Parecía tener una gran influencia, dado que lo habían enviado a él a una edad tan temprana para un demonio a tener una reunión así de delicada.
Aunque recordó la conversación en el pasillo en la que su madre invitó a Naruto a visitarlos más a menudo.
¿Porque haría ese tipo de invitación al heredero del clan Agares?
Eso era muy extraño.
Pensó, paranoicamente que se estaba arreglando algo que la involucraba a ella. ¿Tal vez un contrato matrimonial?
Pero no podía ser, si pensaba de nuevo en esa respuesta que le habían dado sus padres.
Era algo que posiblemente involucraba a todo el inframundo.
Le faltaba información.
Roygun mordisqueaba su dedo pulgar con fuerza, su otra mano sosteniendo su codo mientras se apoyaba en su pecho. Estaba sumida en sus pensamientos mientras caminaba por los pasillos del castillo.
Aunque también recordó que su madre le había dicho que Naruto había aceptado su invitación a tomar Té en una futura ocasión. Ella podría aprovechar esa oportunidad y tratar de sacarle algo de información de eso tan importante que tenía nerviosos a sus padres.
Después de un momento llego a las puertas de la gran biblioteca que tiene el castillo.
Ella suspiro mientras miraba las puertas. "Supongo que no puedo hacer nada por ahora, tendré que seguir con mis cosas como lo he venido planeando". Murmuro para sí misma.
Se adentro y camino por los pasillos de la gran biblioteca, buscando información respecto a los poderes de su clan y cualquier otro hechizo útil que pudiera añadir a su arsenal de habilidades.
Camino hasta llegar a un pasillo donde estaba todo lo relacionado con poder demoniaco y todo tipo de hechizos, en esta zona también se guardaban todos los libros relacionados con los poderes de su clan.
Busco y después de unos momentos encontró el libro que buscaba. Algo para perfeccionar el uso de la habilidad icónica hereditaria del clan Belphegor.
Después fue y se sentó en una mesa para poder leer el libro con más detenimiento.
Reflexiono sobre la habilidad de su clan: el Crack. Era una técnica heredada de su clan, capaz de crear una fisura en el espacio-tiempo que podía neutralizar técnicas enemigas e incluso causar daño directo al enemigo.
Había pasado años entrenando su habilidad, perfeccionando su control y potencia. Pero ahora, mientras hojeaba libros antiguos en busca de nuevos conocimientos, se preguntaba: ¿cuál era el verdadero alcance de su habilidad? ¿Qué más podía hacer con ella?
Tenía que adquirir mucho poder, para lograr su meta de poder decidir sobre su propia vida.
Nacer como heredera de un clan del inframundo tenía sus ventajas.
Afortunadamente, nació con reservas de poder demoníaco decentes, lo que le permitió competir por el liderazgo del clan. Sabía que, si no hubiera sido así, podría haber sido relegada a un segundo plano y reemplazada por un miembro más fuerte de la familia.
Además del poder demoníaco, ser heredera conllevaba beneficios básicos, como tener siempre comida en la mesa, acceso a una buena educación y, si el clan era rico, a su fortuna.
Pero también tenía sus responsabilidades y cosas por cumplir.
Como heredera se espera que ella se comprometa matrimonialmente con un demonio de la nobleza que sea fuerte, y puedan tener hijos. Y si era posible muchos hijos, ya que los demonios siempre han tenido una crisis de natalidad y más con las pérdidas que habían tenido en la gran guerra.
Se esperaba que, si se comprometía con un demonio de otro clan, ambas partes se beneficiaran del matrimonio. Si no era así, se esperaba que se casara con un miembro masculino de su propio clan.
Tal era el camino de la aristocracia.
Ella no quería eso. Nunca.
Su raza también era peculiar respecto a una cosa que valoraba mucho y era el poder.
El poder les fascinaba como ninguna otra cosa.
Y ahí es donde encontró su salida para salir de ese destino premeditado como heredera.
Ella quería gobernar su clan en un futuro, le agradaba la idea. Pero compartir eso con un tipo con la que habían obligado a casarse era nefasto. Bueno eso si era el caso de que el fuera de otro clan de bajo rango y ni fuera tan fuerte.
También estaba el caso de que ella se convirtiera la esposa y fuera llevada a gobernar el clan de su pareja.
En lo personal a ella le gustaba mucho su clan, y eso sabiendo que no pertenecía a los 72 pilares. Era solo un clan extra, pero tenía su orgullo e independientemente de todo ella quería a sus padres, y no quería ser alejada de ellos.
Así que su salida era el poder, si ella demostraba ser más fuerte que cualquier otro demonio ella tendría la posibilidad de decidir sobre ella misma, y no solo ser obligada por las leyes a casarse con cualquier tipo de otro clan.
Esa era su meta.
Por eso estudio y entreno como ningún otro heredero lo haría. Todo con el fin de decidir sobre ella misma.
Aun así, si no llegaba a hacerlo posible. Si era obligada a casarse, se preparó en mente y cuerpo para cualquier tipo de hombre.
Siempre tenía que tener en mente el peor de los casos y prepararse para ello.
Aunque si, en el fondo ella deseaba tener a alguien para ella. Ella cuando era más pequeña, había leído cuentos de hadas que escribían los humanos, de un príncipe que haria lo imposible por su princesa. Alguien realmente bueno para ella.
Pero sabía que en el inframundo las cosas eran muy diferentes a eso, y que su futuro esposo no sería necesariamente alguien que la amara o que fuera bueno para ella.
Había casos de buenos demonios, pero eran pocos, la mayoría tendían a tener egos muy grandes, eran egoístas, envidiosos. También estaban obsesionados y más interesado con el linaje y el status, valoraban más el poder que las buenas intenciones o algo así como la bondad.
No se querría ni imaginar a ella siendo puesta en matrimonio con algún heredero de alguna casa con mayor estatus que la suya. A las cosas que sería sometida.
Un escalofrió paso por su columna ante tal pensamiento.
Así que ella se concentró en su meta de adquirir mucho poder y zafarse de ese destino y talvez en un futuro encontrar a alguien que la quisiera de verdad sin ninguna especie de sesgo.
"Creo que esto sirve". Concluyo mientras leía el libro y encontró algo útil respecto a la habilidad de su clan.
Se levanto con determinación de su asiento y ajusto su ropa con confianza, tomo el libro y se lo llevo decidida a continuar con su entrenamiento y estudios para alcanzar su objetivo.
Y ya, que les parecio?
Jajajaja espero no hacerlos esperar mucho para el proximo capitulo, fuera de chiste me pongo las pilas y sigo escribiendo para sacar el proximo capitulo lo mas pronto posible.
Hasta la proxima.
