Capítulo 4: La Noche más Oscura.

Fluttershy estaba en la cocina de su casa bebiendo otra taza de té. Ya era la tercera que se preparaba desde que las demás se fueron. De vez en cuando se acercaba a las escaleras para tratar de escuchar si había algún ruido arriba, pero todo parecía indicar que Rarity dormía profundamente.

El resto de la casa estaba a oscuras y los animales descansaban. El único que permanecía a su lado era Angel, su conejo. Estaba molesto y le exigía a Fluttershy ir a dormir, pero ella quería permanecer despierta por si sucedía algo.

No entendía muy bien qué pasó en la boutique, pero le intrigaba toda la situación. Y además de eso, le daba miedo pensar si a Rarity le pasaba algo. O si se comportaba según dijo Sweetie Belle...


Recordó cuando se fue con las niñas a la fiesta luego de que Twilight asegurara que todo estaba bien. Hacía frío y les había dicho que las llevaría con los demás a pasar un buen rato, pero las niñas no contestaron muy animadamente. Fluttershy pensaba en aquella vez donde tuvo que cuidarlas a las tres, y aunque le dieron unos cuantos dolores de cabeza, prefería eso antes que verlas tan tristes.

Caminaban lentamente al ritmo de Sweetie Belle que parecía estar asimilando lo que pasaba. Sus amigas le insistían para que se desahogue pero ella habló poco. Fluttershy había intentado darle palabras reconfortantes pero no sirvió mucho. No se sorprendía, ella nunca sabía bien cómo reaccionar cuando alguien estaba sobrepasado por alguna situación desagradable. Y eso la ponía en una situación incómoda donde quería ayudar, pero no sabía cómo.

Le costaba tener esa iniciativa y siempre le preocupaba no tener las palabras justas. Esas palabras que otro pony esperaría para sentirse mejor. Y casi nunca le salían. En aquel momento intentó contener a Sweetie Belle todo lo posible, pero se daba cuenta que la niña seguía muy asustada.

Llegaron a la fiesta y pasaron discretamente a una mesa solitaria. Las tres niñas siguieron hablando en voz baja ante el silencio de Fluttershy. Estaba pensando qué decir cuando Rainbow Dash llegó volando y le preguntó dónde estaban las demás.

Fluttershy se alejó un poco de la mesa y le hizo una seña. Cuando Rainbow se aproximó le dijo que algo raro había pasado en la boutique de Rarity. Rainbow Dash se vio preocupada, y decidió ir a ver si podía ayudar en algo.

Mientras la veía irse, Fluttershy se dirigió a las niñas y les pidió a Applebloom y Scootaloo que busquen algo para que Sweetie Belle pueda beber. Las dos se fueron y cuando Fluttershy estuvo con ella le dio un abrazo y la calmó con su suave voz. Sweetie Belle estaba algo nerviosa todavía, y la miró directamente a los ojos cuando le dijo "gracias". Y entonces la pegaso le preguntó si quería hablar sobre lo que pasó con Rarity.

Sweetie Belle primero suspiró, pero de pronto sí pareció estar intentando recordar algo. Le contó que aquella tarde Rarity había estado muy hiperactiva, moviendo muebles de manera frenética por toda la boutique. En un momento le había pedido que reordenara su propia habitación, y Sweetie Belle sin comprender qué pasaba movió unas pocas cosas. Luego de eso pasó el día leyendo unos cuadernos mientras Rarity dormía. Hasta que a medida que se acercaba la hora de la fiesta, Rarity se levantó.

Y entonces Sweetie Belle le aclaró a Fluttershy que su hermana no parecía ella misma. La vio pasar por el pasillo lentamente, mirando hacia todos lados con los ojos muy abiertos como si buscara algo perdido. Sweetie Belle dejó lo que estaba haciendo y salió a buscarla, pero Rarity había llegado hasta las escaleras y se había sentado allí.

Estaba llorando. Sweetie Belle sintió algo en el estómago al ver a su hermana así. Se acercó preguntándole qué pasaba.

Rarity no respondió la pregunta. Simplemente se dio vuelta y la miró a los ojos. Seguía derramando lágrimas, hasta que le dijo que alguien iba a entrar en la casa. Sweetie Belle empezaba a asustarse y no comprendía de qué hablaba su hermana.

Pero entonces Rarity se levantó, usó su magia para empujar a Sweetie Belle hasta su habitación y le cerró la puerta. Sweetie Belle corrió hacia la puerta y trató de abrirla, pero estaba cerrada. Pudo escuchar a Rarity bajando por las escaleras y chocándose contra algo, luego silencios muy largos hasta algún que otro ruidito apenas audible. Pero sonaba como si Rarity estuviese cerrando y trabando puertas y ventanas.

La pequeña unicornio sabía que no dominaba su magia completamente, pero de todos modos intentó escapar. Miró por la ventana y debido a la altura descartó salir de ahí, por lo que decidió intentar destrabar la puerta.

Usó su magia para intentar quitar el cerrojo. Mientras empleaba toda su fuerza y concentración, la luz se apagó repentinamente. El susto hizo que deje de intentar forzar la puerta, y pensó que había sido ella.

Pero al mirar a través de la cerradura sólo vio oscuridad del otro lado. Algo le decía que Rarity había provocado un apagón dentro de la casa.

Nuevamente se puso a usar magia contra la puerta. Tras unos pocos minutos, escuchó que algo se destrababa y pudo salir. Todo estaba en penumbras, pero entonces pudo oír una voz que provenía del otro cuarto.

Se acercó y comprobó que la puerta de la habitación de Rarity estaba cerrada. No intentó abrirla, sólo pudo escuchar a su hermana caminando y hablando sola allí dentro. Sweetie Belle empezó a asustarse más y bajó por las escaleras con lágrimas en los ojos. Se acercó a la puerta de salida y trató de abrirla, pero estaba trabada.

Con lo que le había costado manipular la cerradura de su propia habitación, y en el estado de miedo cada vez más profundo que experimentaba, le fue imposible salir. Se acurrucó cerca, esperando que algo pasara y la rescaten o lo que sea. No podía pensar en otra cosa, ni siquiera en romper las ventanas o comprobar la cocina. Sus patas ya no respondían, estaba paralizada.

Y transcurrieron unos cuantos minutos, hasta que escuchó voces y golpecitos del otro lado. Se llenó de adrenalina y pidió que la sacaran de allí, y así fue como corrió lo más rápido que pudo hasta que se chocó contra Fluttershy.


Fluttershy escuchó la historia y dejaron de hablar cuando las otras niñas volvieron. Las tres se pusieron a hablar en voz baja nuevamente. Ella las observaba y luego miraba a su alrededor, viendo como nadie más parecía notar que estaban ahí.

Y de pronto llegaron Twilight y Rainbow Dash. La unicornio traía un plan elaborado y le dijo a Fluttershy que Rarity y Applejack estaban en su casa.

Levantó vuelo y fue hasta su hogar. Se encontró a Applejack y Rarity con Opal en la puerta, conversando. Cuando la vieron llegar cortaron el tema y Rarity corrió a abrazarla. Opal saltó al suelo a tiempo e hizo un gesto de irritación.

Fluttershy le correspondió el abrazo a su amiga y estuvieron así un momento. La escuchó sollozar y entonces decidió hacerla pasar. Applejack estaba a un lado de la puerta con una notable expresión de preocupación en el rostro.

Las tres ingresaron con Opal que se acomodó en una silla, y pasaron hasta la cocina. Fluttershy les invitó algo de comer, pero Applejack declinó el ofrecimiento. Rarity aceptó una pequeña ensalada y la terminó en cuestión de pocos minutos.

Mientras tanto intentaron cambiar de tema hablando de los animales de Fluttershy. Eso sirvió para que la pegaso aproveche y les cuente cosas de Angel y otras mascotas, así como de que estaba encantada de tener a Opal en su casa también. Applejack siguió el juego hablando de Winona y Rarity pareció alegrarse por un momento de hablar acerca de otras cosas. Un tema tan simple como ese, y sin embargo a Fluttershy le pareció que estaba siendo más reconfortante para Rarity que cualquier otra cosa que le hayan dicho. La expresión de tristeza y abatimiento había desaparecido casi por completo. Sólo su mirada seguía reflejando angustia.

Fue entonces que Rarity quiso irse a descansar. Las dos subieron hasta la habitación, Fluttershy le preparó su cama y Rarity se acostó. El pequeño cuarto estaba a oscuras, apenas iluminado por la luz de la luna. Antes de salir, Fluttershy escuchó a Rarity decirle "gracias". Se detuvo un momento, y entonces bajó hasta donde estaba Applejack.

Estuvieron en silencio intercambiando miradas y observando alrededor, hasta que llegaron las demás.

Lo siguiente fue bastante breve. Cuando se fueron, Fluttershy se quedó levantada por si escuchaba algo. En un momento subió y vio a Rarity durmiendo, por lo que bajó a la cocina un poco más tranquila y empezó a prepararse tazas de té compulsivamente, para mantenerse ocupada con algo.

El único que seguía despierto haciéndole compañía era Angel. Pero podía ver que estaba molesto porque quería dormir en la cama, y estaba ocupada. Fluttershy le tenía bastante paciencia.

Luego fue hasta un pequeño sillón que tenía en la sala. Se sentó allí y Angel se hizo un lugar a su lado, acomodándose para dormir. Pero Fluttershy iba a seguir despierta, aunque empezara a notar cada vez más un cansancio más pesado.


Pasó una hora hasta que Angel se durmió. La pegaso aprovechó para levantarse cuidadosamente e ir a la cocina a comer algo. Era entrada la madrugada y estaba sintiendo ganas de irse a dormir, pero no quería. Necesitaba estar despierta por si Rarity necesitaba algo.

Y mientras terminaba su bocadillo, pensó que podía subir y ver cómo estaba. Así que salió de la cocina y empezó a subir con cuidado por las escaleras, ya que algunos escalones crujían, lo que sería un problema dado el absoluto silencio de la noche.

Fue ascendiendo hasta el descanso y empezó a caminar sigilosamente hacia la habitación. Pensaba que afortunadamente su casa no tenía muchos recovecos y era fácil acceder a cualquier lado.

Se adentró en el pasillo que estaba oscuro. A la escalera y parte del descanso llegaba la luz de la salita, pero lo demás se encontraba fuera de su alcance. Entonces empezó a caminar con cautela para no chocarse nada y asustar a su amiga.

Mientras se acercaba a la puerta sus ojos se acostumbraban a la falta de luz, por lo que ya podía distinguir algunas siluetas y objetos. Así llegó a la puerta, que había quedado entreabierta. La empujó con la pata, abriéndola lentamente y miró hacia la cama.

Primero pensó que había visto mal. Parpadeó varias veces rápidamente como si hubiese sido una ilusión provocada por el cansancio. Pero volvió a fijar la vista y vio que efectivamente Rarity estaba acostada boca arriba, con los ojos abiertos, mirando hacia el techo. Aunque en realidad parecía ver hacia la nada misma.

Fluttershy sintió un frío recorriéndole todo el cuerpo. Miró hacia arriba buscando algo, pero no parecía haber nadie más allí.

-¿Rarity?-Susurró intentando llamar su atención.

-Shhhh.-Respondió Rarity. Fue un sonido largo que se apagó lentamente mientras Rarity no quitaba la vista del techo.

Fluttershy se asustó y empezó a pensar en qué hacer. Iba a salir a buscar a Twilight, pero no podía dejar sola a Rarity. Hizo un movimiento como si fuera a salir, pero se quedó en el mismo lugar.

En la penumbra pudo notar que Rarity se movía y la miraba a ella. No sabía como procesar la sensación que le provocaba, pero estaba empezando a sentir algo helado en el corazón.

-¿No lo has oído?-Preguntó Rarity, casi en un susurro, pero lo suficientemente alto como para que Fluttershy la escuche.

No hubo respuesta. La pegaso estaba inmóvil sin siquiera saber si responder esa pregunta. Entonces decidió buscar la llave de la luz y hacer algo, lo que sea. Fluttershy empezó a entrar en la habitación y a tantear la pared.

-¿No lo has visto?-Escuchó a sus espaldas.

Decidió no responderle y tratar de iluminar la habitación. Encontró la llave y la oprimió, y la oscuridad desapareció.

Entonces volteó a ver a Rarity, que seguía acostada mirándola con una expresión extraña en el rostro. Parecía como si Rarity efectivamente hubiese visto a alguien ahí, y no entendiera que Fluttershy no.

-Rarity, ¿qué pasa?-

-Él dijo que estaba aquí... lo escuché.-

-¿Quién?-

-Él...-Contestó Rarity con un hilo de voz.

Entonces Rarity pareció volver en sí. Fijó la vista en Fluttershy y al ver la cara de su amiga que era una mezcla de terror y preocupación, empezó a llorar. Fluttershy la incorporó un poco y la abrazó con fuerza. Rarity no dijo nada, simplemente dejó salir todo. Estuvieron así unos cuantos minutos, en silencio.

Finalmente, al separarse, Fluttershy se sintió más tranquila. Ahora podía ver a Rarity y reconocerla, pero no se hacía una idea de cómo se sentía su amiga.

-¿Quieres comer o beber algo?-Preguntó Fluttershy.

Rarity primero no contestó, estaba mirando hacia el suelo y de vez en cuando sacudía la cabeza. Hasta que hizo un gesto afirmativo y bajó de la cama.

Las dos fueron hasta la cocina, pasando por la sala donde los animales seguían durmiendo, y una vez allí Fluttershy preparó un pequeño desayuno. Aún era de noche, pero ya podía distinguir que el cielo estaba un poco más claro.

Comieron y no hablaron de lo que había pasado. Fluttershy decidió preguntarle si había estado trabajando en algún vestido nuevo últimamente y si le parecía buena idea ir al spa en los próximos días. Rarity contestó que había estado trabajando en algo, pero necesitaba darle más tiempo. Sobre lo segundo, respondió que le encantaría que vayan.

Pasaron las siguientes horas hablando de cosas por el estilo. Fluttershy le habló de un libro que estuvo leyendo últimamente y Rarity se mostraba interesada. Mientras hablaba, la pegaso estaba pensando en ir con Rarity hasta la casa de Twilight en cuanto salga la luz del sol.


No pasó mucho hasta que efectivamente llegó el amanecer. Los animales empezaban a levantarse y Fluttershy no había dormido nada. Tenía unas notables ojeras y se le cerraban los párpados. Rarity también tenía una marca expresión de cansancio y abatimiento, con unas tremendas ojeras.

Fluttershy entonces le propuso ir a visitar a Twilight. Le siguió un bostezo, a lo que Rarity le dijo que mejor descansara un poco. Se mostró agradecida por la hospitalidad, y decidió que volvería a la boutique con Opal. Fluttershy intentó oponerse pero Rarity insistió y ganó.

La unicornio se retiró luego de darle otro abrazo a Fluttershy. Se fue caminando lentamente con Opal en el lomo, y luciendo muy abatida. Su amiga la observó irse desde el umbral de su casa y regresó al interior. Pensó en acostarse un ratito y avisar luego a Twilight, pero rápidamente espantó esos pensamientos y optó por ir mejor a Sweet Apple Acres para ver cómo estaba Sweetie Belle y hablar con Applejack.

Fue así que preparó rápidamente la comida para los animales, la desparramó por la sala y salió lo más enérgicamente que pudo hacia la granja de la familia Apple.