Los personajes del mundo de Naruto NO me pertenecen, agradescanselo a Kishimoto.
Pero la historia si me pertenece y por lo tanto espero les guste.
Perdonen la mala ortografía.
Antes de empezar. Debo aclarar que es la palabra Ryuu* o Ryu ya que la usaré para describir de vez en cuando a Deidara.
El ryuu es una criatura legendaria de atributos físicos similares a los de los dragones chinos y coreanos. Es una de las cuatro bestias divinas de la mitología japonesa y es con frecuencia el emblema de emperadores o héroes. Representan la sabiduría, su apariencia es muy diferente a los chinos o "Lungs": tiene cuerpo de serpiente, cabeza de cocodrilo, escamas de lagarto, cuernos de ciervo, ojos de gato, nariz de salamandra, garras de águila, zarpas de lagarto, melena de león y bigotes de bagre.
¡Listo! Una vez aclarado esto podemos continuar.
Ryuu.
La luna se encontraba en el punto más alto de ese inmenso cielo mientras era acompañada de miles estrellas a la lejanía. Su luz acariciaba las copas de los árboles y el sendero empedrado por el que caminaba el majestuoso dragón.
Su cuerpo alargado, bañado de hermosas escamas platinadas servían de guía a miles de luces que le seguían desde varios kilómetros atrás. Su porte grácil era natural en su semblante pero eso era de gran ayuda a las almas que se arremolinaban a su alrededor, como si de luciérnagas se tratase.
Deidara sonrió ante este hecho, él no era realmente paciente con estas situaciones. Prefería mil veces mantenerse en su territorio y crear galaxias con una simple explosión pero aquel día se le había asignado guiar a las almas al camino de la paz.
Era bastante interesante e intrigante que una de esas titilantes luces fuera una alma humana, y por esa razón era que de vez en cuando volteaba su bien formado cuello y daba una mirada a todas las luces que le seguían. La mayoría de veces procuraba hacer bien su trabajo, como su naturaleza artística le decía, y por lo tanto no quería perder ningún alma.
Una vez habiendo asegurado el número correcto de almas siguió con su camino. Esa noche era espléndida y gracias a la luz de la luna podía divisar el último tramo del camino.
"Ya casi" se susurró a si mismo y alargo un poco sus pasos. Inmediatamente las almas se agitaron, presintiendo que ya era el fin del viaje.
Un espectáculo era poco comparado con lo que las luces habían echo. Todas se habían posado en el lomo del Ryuu* iluminandolo de una manera hermosa, como si este poseyera un largo velo de novia.
Agradecimiento. Eso era lo que Deidara sentía de las luces que tintineaban con fuerza, robandole una gran sonrisa.
"Denada hn" dijo el dragón a todas las luces y así fue como los últimos metros culminaron...Y allí estaba, el enorme cerezo blanco bañado en santidad. El Ryuu sólo hizo un suave movimiento de cabeza en señal de respeto al árbol y como si las almas le leyeran la mente se despredieron de él y flotaron hacia el cerezo.
Cada alma fue siendo acomodada desde las raíces hasta la punta del cerezo, convirtiéndose en hermosas flores de centelleante blanco. Probablemente las almas estarían experimentando otra cosa a diferencia de lo que él veía pero a pesar de eso se podía sentir la gran felicidad y paz que emanaba de cada flor. Con eso fue más que suficiente para que el dragón se sintiera satisfecho por su trabajo. Con una inclinación en señal de despedida se fue retirando hasta encontrar de nuevo el sendero por el que había llegado.
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Ya estaba bastante lejos cuando escuchó un estruendoso sonido producido por la madera retorciendose. Al principio temió que algo horrendo le había pasado al gran árbol y por eso inmediatamente se giró para brindarle ayuda.
Pero lo que vió no sólo le causó miedo, si no terror...
Una pequeña alma se había separado del grupo y había entrado en el bosque que bordeaba el sendero...sin duda ese había sido un error de su parte por no haber verificado que todas las almas estuvieran dentro del árbol pero esa no era la causa de ese sentimiento que se había disparado en su ser.
Justo a un lado, entre los troncos de los árboles se veía una cara espeluznante, sonriendole de manera sádica y lúgubre. Los ojos amarillentos llenos de odio hacia su persona junto con los enormes colmillos viperinos lo orillaron a volar a una increible velocidad tras el alma que se había separado.
"Ho, majestuoso dragón, en que te has metido?" Escuchó la helada voz de la serpiente haciendo eco en el bosque, volviendo las ramas y los troncos en muerte y desesperación. Podía escucharlos... cada árbol y planta gritando por auxilio que jamás llegaría por que la Serpiente de la longevidad había decidido matarlos en ese mismo momento.
Sólo en cuestión de segundos atravezó a toda velocidad la distancia entre la voz de ese maldito dios hasta el alma que se había perdido. La atrapó, cuidando que sus garras no la lastimaran y la coloco entre su pata y su pecho para protegerla de la voz de Orochimaru.
"Alejate de ella hn!" Gruño con fuerza el dragón, enseñando sus perlada dentadura y afilados caninos en señal de advertencia.
"No estoy interesado en esa alma" susurro la blanca serpiente que le había seguido en ese tramo "Quiero al Cuervo" sonrió, mostrando un par de colmillos llenos de veneno, retándolo.
El Cuervo... SU Cuervo.
"No..."
"Hasta pronto Deidara-kun"
"No!"
Un portal abierto fue más que suficiente para indicarle que Orochimaru había cruzado al mundo de los humanos y sin tiempo que perder envió al alma de regreso al cerezo blanco.
"Maldita sea" se dijo así mismo, abriendo otro portal y atravesándolo sin miramientos. No podía dejar que Orochimaru tocara a su más preciado tesoro...a Itachi.
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El sol ya comenzaba a salir cuando él llegó a su cuarto, se dispuso a despojarse de su uniforme Anbu e inmediatamente se fue a dar un baño para quitarse todo el sudor y suciedad que la misión había provocado. Esa noche había sido bastante larga pero al final la paga había válido la pena.
No tardó bastante en asegurarse de estar limpio pero aún así tardó unos minutos más en el baño para sentir el agua, relajarse y destensar los músculos. Para él ese día era diferente y debía disfrutarlo al igual que la gran noticia que le habían dado.
Muchos ninjas dirían que era lógico que un Uchiha entrara a Anbu por el simple echo de ser "perfecto" gracias al Sharingan. Pero para él era una enorme alegría enterarse de que su Ototou había sido aceptado sin ningún problema y como uno de los mejores en las pruebas de las fuerzas especiales.
Así que por eso debían celebrarlo. ¿Cómo no hacerlo con el amargado de su pequeño hermano? Sólo debía ser -ingenioso- y con esto en mente se ciñó una toalla a la cintura y fue directamente a cambiarse para ir a preparar el desayuno en la cocina.
Ya eran las nueve de la mañana cuando Sasuke bajó las escaleras, captando el delicioso aroma de uno de los ingredientes que más le encantaban. Itachi sabía que con eso tenía la completa atención de su hermano, así que sólo se dedicó a servir los últimos platos que hacían falta en la mesa. Y como por arte de magia Sasuke ya había entrado al comedor en sólo cuestión de segundos y se arrodilló cerca de la mesa con hambre reluciendo en su mirada.
-Buenos días Ototou- saludó Itachi mientras se arrodillaba con calma y dejaba todo en orden. Sasuke apartó la mirada de Itachi y observó los diferentes platillos echos con tomate.
-Buenos días aniki- le dirigió una mirada, preguntando en silencio la razón de todo aquello.
-Hoy me dieron una buena noticia- Itachi mostró una sincera sonrisa y a Sasuke le tomó un minuto suponer que se trataba del examen tan difícil que había echo para entrar a Anbu.
-Entré...- aún no se lo podía creer! Bueno, él sabía que no podían rechazar a un Uchiha tan habilidoso como él. Así que permitió que una sonrisa llena de orgullo llegara a su cara.
-Si, Ototou-baka- Itachi suspiró resignado pero feliz, lo más seguro es que su hermano se pavonearía de sus logros y no se le bajaría hasta la próxima semana. Giró un poco para agarrar el pergamino con el sello de la Hokage y se lo extendió; dándole el honor de leerlo primero.
Sasuke lo tomó y lo abrió ansioso. Pronto degustó de cada palabra que venía escrita, leyendo las magníficas razones de por que lo aceptaban como a uno de los mejores ninjas, eso sólo provocó que su ego subiera y se sintiera satisfecho por sus logros.
-Por eso estamos festejando-
-Gracias aniki- Sasuke dejó el pergamino y después partió los palillos, estaba muy hambriento -Itadakimasu* - dijo y comenzó a comer tranquilamente para ser después imitado por el mayor.
-Que quieres hacer después del desayuno?-
-No lo sé, tal vez salga a despejarme y después preparar todo lo necesario para el ingreso-
Itachi quedó sin palabras. Que acaso no quería ir a festejar con sus amigos? ¿Salir a contarles las buenas nuevas? ¿Pasarla bien?
-No es eso, ellos están de misión -aclaró, adivinando un poco los pensamientos del otro -y tampoco le veo el caso de festejar algo que sin dudas pasaría -se regordeó.
Itachi rodó los ojos y siguió comiendo mientras negaba con la cabeza, preguntándose como era que lo aguantaban.
-Entonces vallamos a entrenar -dijo las palabras mágicas que sorprendieron en demasía a Sasuke.
-Estas seguro?- dijo atónito Sasuke. Y es que eso era difícil de creer. Desde qué habían muerto sus padres, el primogénito sólo había tenido tiempo para cuidarlo un poco y checar que todo estuviera bien para después irse a trabajar y tratar de mantener en pie aquella enorme mansión en la que vivían y pagar los estudios del menor.
-Prepárate - ni siquiera notó cuando Itachi había terminado su desayuno y llevaba los platos a la cocina dispuesto a lavarlos. -Yo los lavo en lo que te cambias -
Y con eso Sasuke, un joven de 18 años, salió disparado (sin que se le notase, obviamente) a su cuarto para cambiarse y salir a entrenar con su Aniki. Por qué sin importar que tan fríos fueran los dos. Esa era una oportunidad que probablemente sería muy difícil que volviera a ssuceder y más ahora con el ingreso de Sasuke a Anbu. Así que en verdad no se tardó mucho en cambiarse.
Una vez listos los dos se aseguraron de cerrar bien la mansión e inmediatamente saltaron el techo de una casa listos para dirigirse a la zona de entrenamiento, en el bosque de Konoha.
-Listo?- le retó el mayor en una clara competencia de velocidad.
-Más de lo que piensas- Sasuke asintió. ¿Cuantas sorpresas estaba dispuesto a darle Itachi?. Bueno, eso no importaba ahora, así que se preparó y al primer sonido salieron disparados.
Sasuke jamás había disfrutado una carrera de ese tipo y lo más seguro es que Itachi tampoco. A lo largo del camino los dos se toparon con diferentes obstáculos, algunos eran los más fáciles como los edificios pero otros eran impredecibles como animales o algunos ninjas que salían de la nada. Pero gracias a eso los dos tuvieron tiempo de evaluarse.
Sasuke era veloz y flexible mientras que Itachi era ágil y preciso en cada uno de sus movimientos y eso Sasuke lo analizó, con su velocidad tenía la carrera ganada. Asi que aceleró el paso y su salto mientras que alargaba su zancada, en poco tiempo dejó a Itachi atrás y se aseguró que al entrar en el bosque existiera una distancia de 5 metros entre él y su hermano, todo esto con tal de probarle que ya no era un niño y que se había perfeccionado tanto que llegaría a ser uno de los mejores ninjas de Konoha.
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Ya cuando divisaron el claro el menor de los Uchiha se dió por victorioso. Pero sólo fue cuestión de segundos que Itachi pisara la misma rama del árbol de la que el saltaba y dar un majestuoso salto para aterrizar en el terreno, robándole el primer lugar sin mucha dificultad.
-A veces no es bueno ignorar a tu contrincante Sasuke - dijo el sabiondo de su hermano, irritandole.
-Ya había ganado, hiciste trampa al impulsarte con esa rama- Sasuke lo había notado, el característico sonido de una rama retorcerse cuando Itachi había decidido acortar la distancia que el menor había puesto con su velocidad.
Itachi sólo hizo una mueca, dándole la razón pero como Anbu el tomar la ventaja de algo tan insignificante como eso podría significar la vida o la muerte. -Sólo no te confíes- Sasuke asintió y lo dejó por la paz.
-Comenzaremos con Taijutsu- dijo el mayor en lo que dejaba una pequeña mochila cerca de un árbol, Sasuke le imitó.
-Listo- dijo Sasuke en lo que tomaba distancia de su hermano.
-Bien- Itachi divisó el rostro de su Ototou y vió refulgir el Sharingan en sus ojos. Se obligó mantener la calma e inmediatamente atacó a Sasuke con movimientos sencillos que cualquier otro ninja usaría.
Y así dió comienzo al entrenamiento, en golpes un poco rígidos por que ninguno había practicado con el otro y por eso mismo no querían excederse con el contrario. Golpes en puntos específicos siendo contrarrestados y patadas bien medidas pero esquivadas llovieron de parte de los dos.
Itachi estaba sorprendido, su hermano era muy bueno en el Taijutsu a pesar de haber escuchado de su boca que no le agradaba tanto. Los movimientos eran veloces como si se tratara de una venenosa serpiente lista para la lucha, mostrando sus colmillos y atacando con velocidad para inyectar su veneno. Pero lo malo de esto es que sus ataques eran predecibles, igual que cualquier reptil, era claro donde atacaría y por eso no ponía mucho esfuerzo en esquivarlos. Y del mismo modo, como si Itachi fuera un pájaro rapaz, aprovechó uno de los ataques de Sasuke para agarrarlo firmemente de la muñeca, girarse y aventarlo contra un árbol con fuerza, de manera que lo abollara.
Sasuke ahogó un gemido de dolor al golpear el tronco. Esa no se la había esperado, incluso había pensado en desaparecer y atacar a su hermano por detrás pero aquel movimiento apenas lo había visto...
-Ahora con las shuriken -anunció Itachi, dando por cerrada la primera práctica. No quería que los dos se sobrepasaran ya que Sasuke debía ingresar a las fuerzas especiales fresco en vez de adolorido y cansado. Con un suspiro Sasuke asintió mientras que se levantaba y buscaba sus propias armas. Su aniki había ganado sin problemas pero esta vez no perdería.
Y como por arte de magia, cumplió con su palabra. Los dos Uchiha se enfrentaron con todo tipo de armas a parte de las Shuriken. Itachi era muy bueno en eso pero Sasuke increíblemente lo hacia mejor. De tanta arma disparada al contrincante los dos empezaron a crear un pequeño montículo el cual poco a poco se acrecentaba. Itachi ya había planeado una forma de vencer a su Ototou pero Sasuke se adelantó, disparando unas shuriken muy cerca de su cara, la cual una pasó cerca de su ojo que seguramente le habría dejado ciego si el menor hubiera querido. Eso fue más que suficiente para que su Sasuke ganara el segundo round e Itachi sintiera orgullo por su hermano.
-Te parece si ahora practicamos el Katon?- más palabras mágicas para los oídos de del menor. El Katon no era el elemento que más ocupaba pero dentro del clan debía ser uno de los más perfeccionados ¿Y que mejor si le demostraba ese talento a Itachi?
-No te la dejaré fácil- anunció e inmediatamente hizo los sellos. Itachi por otro lado igualó los mismos sellos de Sasuke y ambos crearon sus respectivos katones para dispararlos inmediatamente al contrincante.
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El sol inmediatamente entró en contacto contra su piel y el aire le recorrió por completo, llenándole de adrenalina e instandolo en apresurar su caída, inmediatamente se lanzó en picada, directamente contra el cuerpo de la serpiente para impedir que esta llegara a su objetivo. Un estruendoso golpe, como el de un rayo resonó en el cielo, muchos levantaron la mirada en busca de aquello que produjera ese sonido. Pero nadie vio nada, no siquiera los Uchiha que entrenaban.
-que fue eso? -detuvo Sasuke sus sellos mientras esquivaba la bola de fuego que Itachi ya había lanzado. Pero el mayor no tuvo tiempo de responderle a su Ototou cuando la tierra se simbró, tan fuerté que provocó que ambos calleran al suelo mientras un fuerte rugido estremecía el bosque.
-Sasuke!- Por un segundo, Sasuke creyó que Itachi sólo le llamaba pero fue tarde cuando vió el enorme Katon dirigirse directamente hacia él. Con un ágil salto trató de esquivarla pero se equivocó en sus cálculos, esa gran bola de fuego era 5 veces más grande de lo que un experimentado Uchiha podia crear; no podría esquivarla...
Allí es cuando Itachi demostró cuanto le importaba Sasuke, en cuanto amaba a su hermano sin importar si Fugaku lo había despreciado. Por qué todo valía la pena, sin importar los sacrificios, si Sasuke seguía con él. Inmediatamente se impulsó en un salto, alcanzando a su Ototou y empujandolo para que salieran los dos del abrazador fuego.
-Estas bien?- preguntó el mayor una vez estando a salvo sobre una de las ramas de los árboles que habian sobrevivido a ese ataque, pero aún pendiente de su alrededor por si algo nuevo salía. -Si...-
-Debemos averiguar que es...- avisó Itachi. Eso era obvio y Sasuke lo sabía. Los dos ya eran parte de Anbu y su deber era investigar que demonios estaba sucediendo. Por qué un Katon de esa magnitud, si fuera dirigido a Konoha, seguramente causaría enormes estragos.
Inmediatamente los dos corrieron en la dirección en que había aparecido el enorme Katon, gran parte del bosque comenzaba a incendiarse gracias al fuego de dicha técnica, pero ninguno se detuvo y al no tener como elemento el agua no podían hacer mucho. Los árboles cada vez hiban empeorando conforme avanzaban, algunos estaban calcinados hasta las raíces y otros ardían en llamas, sin duda todo se agravaba hasta que llegaron allí...
Parecía que un meteorito había caído en esa zona, borrando esa parte del bosque y dejando sólo la tierra, la cual ahora tenía forma cóncava y sin rastros de vida. Pero el fuerte rugido hizo que miraran en el centro de aquel "cráter".
Lo que vieron fue irreal, como si lo hubieran sacado de un cuento o de alguna leyenda, por que eso era prácticamente imposible. Un gigantesco dragón de escamas plateadas peleaba ferozmente contra una enorme serpiente blanca como la nieve. Tanto el Ryuu como la serpiente enseñaban sus fauces en señal de matar si la situación se los permitía y ambos se movían en una danza mortal. Esto hiba en serio y era peligroso, para Itachi era el momento y el lugar equivocados.
Un rugido fuerte y lleno de odio emanó de la garganta del dragón antes de lanzarse al ataque con sus filosas garras. La serpiente se preparó para dicho ataque, lista para esquivar las garras del Ryuu pero lo que no tomó en cuenta es que su contrincante estiraría su cuello y le clavaría los filosos colmillos. Ahora un chillido anormal producido por el vipero llegó a los oídos expectantes de los Uchiha.
Eso realmente había dolido, pero no era el final de la pelea -por que los dos eran dioses- y con ese pensamiento la serpiente atacó con venenosas mordidas todo aquello que estuviera a su alcanze del dragón el cual, a causa del dolor, no tuvo de otra que soltarle y mantener distancia.
Una cosa eran las mordidas y otra era el veneno. Orochimaru sonrió para sí mismo sin contemplar la nueva determinación que había adquirido Deidara.
"Está bien, Orochimaru" pensó el dragón "De todas formas te mataré"
La serpiente esta vez fue la que atacó primero y lanzó veloces mordidas hacia el ryuu con la finalidad de envenenarlo hasta la muerte y salir victorioso. Deidara, por su parte, intentó esquivar los ataques pero estos eran demasiado rápidos y tenían una increíble cantidad de veneno que comenzaban a paralizarlo. Aún así, él ya tenía planificado su plan y ÉL saldría victorioso.
Por unos segundos, el dragón se quedó inmóvil y Orochimaru dió por echo que el veneno había paralizado a Deidara. Sin pensarlo dos veces le atacó con una mordida al costado de su cuello, clavando una enorme y ponsoñosa cantidad del más puro veneno que asesinaría al ryuu. Grave error. Deidara inmediatamente se preparó para lo que venía. Reunió todas las fuerzas que le quedaban y mordió el cuello de la serpiente, sobre la vértebra que unía la cabeza con el cuerpo e hizo una enorme presión, rompiendo aquella vértebra, permitiéndole separar el cuerpo de la cabeza.
Orochimaru había perdido pero no por eso dejó de inyectar lo último de su veneno. Si él moría entonces se llevaría a Deidara consigo, por que aquel cuervo que le había apetecido a su mirada no sería de él y si no era de él tampoco de aquel dragón...
Pronto el veneno dañó el sistema de Deidara y este con pocas fuerzas logró quitarse la cabeza de Orochimaru...Esa maldita serpiente era repulsiva. Pero ese no era el problema que ahorita agobiaba su mente, él sentía la presencia de su cuervo y ya suponía que le había visto. No quedaba de otra... ya no podría mantenerse alejado como había pensado en un principio desde que había salvado a Itachi. Incluso había pensado en dejarlo así! Que Itachi siguiera en la ignorancia de que un dios le había salvado su vida y que Deidara siguiera en el mundo de los dioses, cuidando de su amada tierra: Iwagakure y de su amado cuervo. El cansancio y el veneno le pasaron factura y unas inmensas ganas de dormir le llenaron por completo...
Itachi, por razones que ni el mismo supo, entró al enorme cráter y se deslizó entre la tierra hasta llegar al dragón, sin embargo, cuando estuvo cerca como para tocarle una de sus patas las escamas brillaron de un brillante plateado y se desprendieron como si se tratasen de pétalos de sakura llevadas por el viento; dejando ver a una persona de hermoso semblante, de precioso cabello dorado, vestido con una yukata de color platinado y con unos hermosos ojos azules. Ojos que por alguna razón le parecieron increíblemente familiares... pero no tuvo tiempo de buscar en su memoria cuando su portador se desmayó, el cual seguramente habría golpeado contra el suelo pero Itachi pudo evitarlo a tiempo.
¿En qué se había metido?.
Bueno, con eso doy terminado el primer capítulo. Se que me he tardado una eternidad en postearlo pero quiero serles sincera. La verdad es que no planeaba continuarlo después de tanto tiempo pero esta historia ha vivido mucho en mi mente y ¡No podía sacarla de mi cabeza! Así que decidí escribirla, pero mi actitud egoista de nuevo me atacó. Pensé en escribirla, acabarla y listo. No planeaba subirla a Fanfiction ni nada, pero no seria justo. El quedarme con mi historia seria como que en vano y pues... A mi se me hace muy padre que los fans lean y comenten en una historia, como que eso hace que "valga la pena" escribir este tipo de fics.
Asi que les pido una sincera disculpa por mi egoísmo y de antemano les pido paciencia por que esta historia la voy a estar escribiendo en mis tiempos "libres" y cuando no esté dibujando. Aún así les agradezco mucho el tiempo que se toman para leer este fic y espero si les parezca interesante. Si no...pues ya ni modo.
Se merece algún review?
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