RinMakoto. El camino hacia Ares es jodido y bueno, Auska y Kurashiki pelearon con ovarios, pero ahora tocará un combate decisivo en esta guerra.
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Sin más, comencemos…
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Al ingresar al Santuario de Ares, los Caballeros fueron separados en varias cámaras en las que pelearían con los hijos de Eris, pero esto no sería nada fácil sabiendo que los vástagos de la diosa de la discordia recibieron la bendición de su madre/diosa por lo que eran casi tan fuertes como un dios.
En una de las cámaras, se encontraba Penfredo, la última de las Consejeras de Ares, luego de la caída de Enío y Dino, esta se encargaría de vengar a sus compañeras caídas, además de que complacería a su dios con la cabeza de la guerrera que le tocara.
- Una vez que me llegue alguien a combatir, lo asesinaré – en eso, un cosmos extraño invadió la cámara, pero esta había llegado a las sombras, esta vagaba por ahí mirando a la mujer.
Penfredo miró molesta a la persona que estaba por ahí y con solo sentir su cosmos se dio cuenta de quién era la que estaba ahí, esta solo sonrió de forma maligna.
- Vaya, vaya, la rival que quería para mí, podré matarte sin que nadie nos interrumpa – susurró y de las sombras, podía ver la forma de un león caminar por los alrededores – vamos, no seas tan cobarde, sal de inmediato para que te pueda asesinar.
- ¿Por qué tanta prisa? – susurró la persona que luego de pasar por una sombra, se reveló su verdadera forma que resultó ser Claudia – ¿ocurre algo Penfredo?
- Hm, el que hayas caído aquí quiere decir que el destino me está gritando que te asesine… y eso es lo que voy a hacer.
- ¿Crees que me da miedo eso? – la Consejera lanzó una onda cósmica hacia donde estaba Claudia quien saltó al centro de la cámara, la guerrera de Ares notó la bufanda que poseía la mexicana en su cuello – pfff jajajaja, ¿Qué pasa con eso Leo? ¿Acaso te da frio este sitio?
- No te burles de esto ya que no sabes su significado – la morena susurró tocando la bufanda rosada sabiendo que era un recuerdo que tenía de Ramón, por lo que no permitiría una burla de ese modo.
- Honestamente tengo ganas de destruirte, en la batalla que tuvimos no hace mucho, Dino perdió ante la estúpida de tu amiga, pero soy diferente ahora – la tipa sonrió – ¿y sabes por qué?
- ¿Por qué?
- ¡PORQUE SOY SUPERIOR A LOS ATENIENSES! – el cosmos de Penfredo se expandió hasta tal punto que Claudia se tuvo que agarrar con fuerza al suelo.
- No me lo creo, ¿Cómo es que su cosmos llegó a tal nivel si hace poco combatimos? Realmente es alguien diferente – justo Penfredo apareció delante de la morena y le dio una fuerte patada que la estrelló en una de las paredes del sitio, este golpe fue fuerte ya que casi la deja noqueada.
- ¿Qué pasa? ¿Acaso estás cansada? – Claudia se levantó del sitio y miró a Penfredo con la mirada molesta – gracias a mi señor Ares y a la señora Eris, soy más fuerte que antes, tengo el poder de dos dioses en mi cuerpo, ¡no podrás contra mí Leo!
- Diablos, era eso lo que pasó, Eris y Ares le dieron su sangre para que se volviera más fuerte, estoy en problemas, pero bueno, Ramón me encargó no rendirme, no le puedo fallar – Claudia tocó su bufanda – hagámoslo Penfredo.
- Tienes ovarios Leo, pero eso no cambiará nada – de nuevo la Consejera atacó a Claudia quien pudo ver un poco antes la forma de golpear de la mujer por lo que esquivó ese ataque, pero de nada sirvió ya que la rodilla de esta fue a su estómago mandándola a estrellarse de nuevo en varias paredes.
La batalla siguió igual, la mexicana estaba llevándose una tremenda paliza por parte de su enemiga quien estaba disfrutando viendo el sufrimiento de la peli negra, aunque el cosmos de Claudia se elevó cambiando su cabello negro a rubio.
- No hará ninguna diferencia que el cabello te cambie de color, no cambiará nada.
- Eso lo veremos – con su forma de Súper Guerrera se lanzó al ataque, Perfredo ya se había enfrentado a Claudia en ese estado, además de que sentía el aumento de cosmos en ella, pero eso no parecía preocuparla.
La batalla seguía siendo casi similar a antes, la Consejera no hacía tanto esfuerzo por ir a la par con la mexicana la cual sentía que no estaba nada bien la situación en la que se encontraba.
- Tendré que aumentar de nivel si quiero ganarle – la energía de la morena siguió en aumento hasta que su cabello se erizó haciendo que su aura fuera más electrizante y con rayos saliendo de ahí, Claudia estaba en Super Guerrera Fase 2.
- Vaya, vaya, tu cosmos ha subido de nivel, pero ya te lo he dicho – la mirada de la tipa era dura – eso no servirá de nada.
De nuevo los golpes se hicieron ver como ondas de sonido rompiéndose, no obstante, las cosas estaban del mismo modo para Claudia la cual estaba perdiendo la batalla contra su enemiga.
En un determinado momento, Penfredo le atinó un fuerte golpe que la mandó arriba de la cámara en la que estaba solo para caer fuertemente contra el suelo. Esto enojó a la peli negra quien se levantó muy molesta mirando a la Consejera.
- Parece que ni con ese aumento de poder que decías puedes hacerme daño, das pena Leo – río la mujer, Claudia bufó molesta.
- Eso lo veremos maldita, estoy cabreada por lo que ha pasado, parecía que pasaría una buena vida como la guardiana del quinto templo, Leo, pero todo cambió cuando ustedes llegaron a atacar, perdimos muchos compañeros, me reconcilié con mis viejas amigas solo para que ellas murieran en una batalla ajena y no solo eso, mi pareja… él por ayudarnos… - la ira se estaba apoderando de la mexicana – los voy a matar a todos.
- A ver, inténtalo gata – la pelea de nuevo se llevó a cabo.
Claudia estaba teniendo más fuerza gracias a las emociones que poseía en ese momento, el cosmos que emanaba le daba más poder hasta el punto en que le dio un golpe a Penfredo lo cual la hizo enfurecer.
El cabello de Claudia parecía cambiar bastante ya que por un momento se hacía largo, pero eso fue por unos momentos, además de que la Armadura de Leo parecía tintinear como si quisiera transformarse junto con la chica.
- Su cosmos estaba elevándose, posiblemente lo enojada que está le ayuda un poco, pero esta estúpida tiene que ver quien es la jefa aquí, ¡y soy yo! – esta le dio una fuerte patada a Claudia que se levantó rápidamente sin importarle el golpe que poseía ahí.
- ¡No me importa que me rompas los huesos del cuerpo! Me voy a levantar las veces que sean necesarias – la hermana de Joan siguió con lo suyo atacando con más intensidad a la Consejera – ¡Plasma Relámpago!
- Me estás molestando niña, pero eso no es nada – el ataque de Claudia manifestado en millones de rayos que iban hacia ella, pero esta corrió pasando por estos y poniéndose frente a frente con la morena.
- ¿Qué?
- Que ataque más lento – un fuerte golpe le fue dado a Claudia que salió volando hasta que cayó al suelo, esta ya tenía una herida en su cabeza la cual sangraba.
- D-Demonios, no puedo creer que mi Plasma Relámpago no le hiciera nada, es más, hasta se pasó sobre él – la morena golpeó el piso poniéndose de rodillas cargando su cosmos y todo lo estaba concentrando en su mano.
- ¿Y ahora que harás Leo? ¿Te pondrás a rezar a tu diosa?
- No… voy a darte con todo y verás cómo te gano – una fuerte energía cósmica estaba envolviendo en puño y salían rayos bastante fuertes y se les notaba que era un ataque muy poderoso.
- ¿Qué diablos le pasa? ¿Acaso ya tienes ganas de morir? Ese ataque no servirá nada al final.
- Entonces trata de contenerlo o al menos aguantarlo ya que es algo totalmente fuera de lugar – Claudia decía – esta técnica es la que está prohibida desde la mitología y no hace mucho la hicimos junto con Asuka de Libra y mi novio Ramón Maldonado quien dio su vida para que pudiéramos ingresar a este lugar, además, un antecesor mío logró hacerla, por lo que puedo hacerla también, estoy segura de eso.
- ¿Un ataque poderoso de uno de tus antecesores? Creo que estás delirando.
- Pues entonces tendré que mostrártelo – la sonrisa de Claudia daba a indicar que estaba hablando en serio – el poder de 3 Caballeros reunido en un solo punto, aquel que puede ser comparado con la fuerza del Big Bang que creó el Universo.
- ¿El poder de 3 Caballeros? ¿Acaso crees que puedes crear un ataque de tal magnitud? – el cosmos de Claudia seguía en aumento y una esfera llena de rayos estaba haciéndose más y más grande.
- Puedo hacerlo… ¡esto va por ti Ramón! ¡Muere maldita! ¡EXCLAMACIÓN DE ATHENA! – la gigantesca energía fue lanzada hacia Penfredo que recibió de lleno el ataque de parte de Claudia.
La cámara estaba temblando con fuerza debido a la presión del ataque lanzado por la mexicana el cual parecía que fue un éxito para vencer a su rival o al menos eso parecía ser.
- Vaya, así que esta era la técnica prohibida de los Caballeros de Athena ¿no? La famosa Exclamación de Athena, pero vaya que no fue mucho.
- ¿Qué? – la defensora de la Armadura de Leo miró como su enemiga estaba rompiendo el ataque con esfuerzo, a pesar de que las manos de Penfredo estaban sangrando un poco, estaba destrozando la técnica prohibida la cual destrozó la barrera de Ares – no me lo creo.
- Este ataque es inútil Leo… ¡ríndete ante el poder de una guerrera poderosa como lo soy yo! – finalmente la Exclamación de Athena fue destruida lanzando a Claudia por los aires y siendo herida en el transcurso.
- Partió la Exclamación de Athena a la mitad, no puedo creer que tuviera ese poder, aunque sus manos sangran, pudo hacerlo – los pensamientos de Claudia eran duros dándose la idea de que no podría vencer a la última de las Consejeras de Ares.
No.
Por supuesto que no.
¡No tiene que hacerlo!
- ¡No voy a rendirme todavía! – el grito de la chica hizo que expulsara más cosmos que poseía en su interior, su energía se elevó a un punto en el que su cabello finalmente comenzó a hacerse más largo hasta que llegó a un nuevo nivel de guerrera.
- ¿Qué diablos es eso?
- Parece que he alcanzado una transformación todavía más fuerte, esta es como la de Carlos, la Fase 3 – sonrió la mexicana – vaya que siento bastante poder fluyendo dentro de mí.
- Ya dije que ninguna de tus estúpidas transformaciones me hará daño.
- Eso lo veremos, puede ser que mi Exclamación de Athena haya sido muy débil a comparación con la que hicimos con Asuka y Ramón, pero esta vez te lanzaré mi más fuerte técnica – con su nueva fase de Súper Guerrera de nuevo cargó energía, pero esta vez creando dos esferas de energía en sus manos las cuales se empezaron a hacer más grandes a medida que la energía de Claudia le era dada a ambas.
- Leo, hablas mucho para alguien que tiene sus minutos contados – Penfredo se quedó sin palabras cuando la energía de la latina se hacía más y más grande a medida que las esferas de cosmos ganaban más poder.
- Diablos, mi cosmos se está drenando a este ataque, pero daré todo en esto, tengo que vencerla a como dé lugar – Claudia tenía razón, al ser su primera vez con la Fase 3 de Súper Guerrera, la energía que se requería para mantener ese estado era mucha, ni que decir de que al darle poder a su ataque la estaba dejando casi sin nada.
- ¡No lo permitiré! – detrás de Claudia, se mostró la imagen de dos estrellas las cuales parecían girar entre ellas muy cerca.
- La más grande de las estrellas de la constelación de Leo, aquella que posee un sistema binario, eso es lo que vas a recibir, la explosión de una supernova doble en tu cara – con todo el sitio siendo electrificado por el cosmos de la mexicana, esta parecía lista.
- No importa que me lances, ¡destrozaré ese poder!
- ¡EXPLOSIÓN BINARIA DE REGULUS! – el enorme ataque fue manifestado en dos grandes esferas de color blanco y azul las cuales volaron alrededor de Penfredo para finalmente irla presionando a un punto en el que ambas reventaron como cartuchos de dinamita.
- ¡Maldición! – la Consejera parecía salir volando con el ataque doble de Claudia, esta lucía feliz mirando que al parecer el resultado de su ataque dio en el clavo con lo que quería hacer.
- Lo logré… lo logré Ramón, he vencido a mi rival – susurró la morena pensando en su amado quien debería estar orgullosa de ella, una rival poderosa como Penfredo no era fácil de vencer por la sangre divina que poseía – soy alguien fuerte ahora que puede con todo.
- ¿Eso es todo? – esa voz destruyó la paz de la morena la cual, al ver, solo contempló el horror, Penfredo, con heridas y todo, estaba deteniendo las esferas de energía.
- No… puede ser.
- Ya te lo he dicho, no podrás conmigo, Leo.
- ¡Y quien dice que he terminado! Tengo más que… - en ese momento, todo parecía cambiar ya que Claudia sintió como de su cabeza caía algo de sangre, cosa que no entendió – ¿Q-Que es esto? ¿Cuándo me hirió?
- ¿No te diste cuenta? Tanto poder que has usado, ha dejado tu cuerpo débil y ya llegó a su límite, algo que ustedes los humanos no pueden superar.
- E-Eso no es cierto, aunque puedo… - más partes del cuerpo de la Fábregas mayor comenzaron a abrirse y sangrar bastante, algo que la hizo perder energía, tanto así que pasó de Fase 3 a Súper Guerrera ordinaria.
- Lo dice la historia de Ícaro y la Torre de Babel, aquellos humanos que están en la búsqueda de lo imposible… ¡al final fracasan! – la Consejera devolvió el ataque de Claudia la cual al estar muy debilitada no pudo hacer nada siendo impactada de lleno causando una poderosa explosión la cual sacudió no solo la cámara, sino el Santuario entero.
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- ¿Dónde estoy? – Claudia se encontraba caminando sobre un prado verde el cual poseía algunas columnas griegas rotas, pero, aun así, el sitio era muy bonito. Caminó un rato más, estaba muy confundida de donde estaba, pero unos minutos después llegó y miró dos figuras las cuales miraban el cielo azul, al acercarse más notó que eran dos personas muy queridas para ella – no me lo creo… ¿Ramón? ¿Esperanza?
- Jeje, la misma que ves Claudia – la española exclamó saludando, esta poseía la Armadura de Capricornio – veo que la tuviste difícil, amiga.
- Claudia, batallaste duro, pero no demostraste todo tu poder.
- ¿De qué hablan? ¡Yo di todo lo que tenía! Envidio lo que hicieron – susurró la latina limpiándose las lágrimas de sus ojos – ustedes batallaron hasta el final y yo… aunque di lo mejor, no pude hacer nada.
- No digas eso – Ramón besó las manos de su pareja – tienes un poder gigantesco dentro de ti, mi hermana bendijo con su sangre las armaduras y por eso, aunque tu cuerpo esté adolorido, tu cosmos tiene que seguir adelante, solo así podrás despertar un poder que supera todo límites, tú puedes hacerlo Claudia, no por algo la mujer de la que me enamoré es así de fuerte.
- Ramón, Esperanza – esta miró a los dos quienes sonrieron, más atrás de ellos parecía que podía ver a su padre y sus amigas Mahou Shoujos dándole ánimos de seguir adelante.
- Vamos Claudia.
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De regreso a la cámara, esta lucía casi destruida luego de la explosión, Penfredo solo miraba todo, una vez que las cosas se calmaron.
- Su poder fue tan grande que dañó una de las secciones del Santuario de mi señor Ares y al final, solo quedó su armadura – esta miró la vestimenta de Leo en su forma Object con la silueta del león, formada.
Esta comenzó a irse dejando la armadura, parecía que la batalla terminó teniendo como ganadora a Penfredo, pero no se esperó ver la figura de Claudia frente a ella, solo llevando su traje de Mahou Shoujo con ella.
- ¿Q-Que significa esto? Su cosmos había desaparecido, se supone que estás muerta – la morena solo sonrió.
- No me puedo morir todavía, no hasta que te venza – esta fue caminando hacia su armadura la cual al tocarla cambió, yendo esta a envolver su cuerpo, pero con una versión mejorada ya que esta poseía varios cambios.
La protección de las piernas se había hecho más grande, lo mismo pasó con las hombreras, de la protección de los brazos salían pequeñas protuberancias similares a unas garras y de su espalda salían una especie de cola con muchos detalles dorados, esto haciendo referencia a los leones chinos, además de la careta que se hizo más grande asimilando la melena de los leones.
- ¿Qué diablos es eso?
- El poder que poseía y que no podía explotar, gracias a la sangre de la diosa Athena y mi cosmos he podido despertar la Armadura Divina de Leo.
- ¿Armadura Divina de Leo? ¡Patrañas! ¡Te venceré de una vez! – Penfredo se lanzó de nuevo al ataque, pero un solo puñetazo de Claudia la tumbó fuertemente en el suelo – ¿Q-Que mierda?
- Ahora poseo el poder de los dioses por lo que no podrás ganarme esta vez, pero no me queda mucho tiempo por lo que acabaré contigo – el cosmos de la mexicana se cargó en su puño derecho.
- ¡Eso no me hará nada! – Penfredo se levantó sin saber lo que le esperaba ya que, en un segundo, sintió algo en su pecho y se trató del puño de Claudia que se insertó en su corazón – ¿Q-Que?
- ¡Plasma Relámpago! – los millones de rayos inundaron el cuerpo de la Consejera destruyendo su cuerpo de una forma muy horrible para la tipa quien gritaba del dolor.
- ¡¿Cómo perdí contra alguien como tú?! – fue lo último que dijo la mujer antes de desaparecer quedando en el lugar solo un montón de sangre con restos de carne, esto por fin dio la derrota de la última de las tres Consejeras.
- Lo logré… al menos lo pudo hacer – la armadura volvió a su estado normal y se desprendió del cuerpo de su portadora – Carlos… aun no me puedo ir, tengo que ayudarte una última vez antes de que me vaya a descansar.
Claudia solo cerró sus ojos y su cuerpo lentamente desapareció hasta que solo quedó la Armadura de Leo en ese lugar, dando a entender que dio su vida para derrotar a una poderosa enemiga.
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Continuará…
