Era hoy. Era el gran día. ¡No puedo creer que sea el día de mi boda!

Me quedé a dormir en La Madriguera, ya que aquí se celebraría la boda, yo me preparía aquí mientras que James y los chicos en casa de tío Harry. Roxanne y Lily se habían quedado conmigo, tía Ginny vendría a desayunar y se quedaría a ayudar, mientras que tío Harry vigilaría a los chicos, a pesar de que la mayoría sean mayores de edad no eran confiables si estaban solos.

Se abrió la puerta y entraron Rox, Lily, tía Ginny y abuela Molly.

-¿Cómo esta la novia? -Preguntó Rox con una sonrisa.

-Nerviosa -Contesté sentándome en la cama.

-No puedo creer que ya te casas -Dijo abuela Molly soltando ya las primeras lágrimas.

Me levánte a abrazarla, yo también tenía lágrimas en los ojos, y apostaba que las demás también, estabamos sensibles.

-Vamos a desayunar, así luego nos preparamos -Dijo tía Ginny.

La boda se celebraría en la tarde, casi noche, pero ya eran las diez de la mañana y yo tenía que prepararme completamente, además tenían que venir las chicas, y también tenían vestirse, peinarse y maquillarse. Bajamos y me encontré con el abuelo Arthur, tía Angelina y tío George.

-Buenos días -Me senté y la abuela me sirvió el desayuno, pero apenas lo pude comer.

-Tienes que comer -Me insistieron todas las mujeres presentes.

-Tengo el estomago cerrado, no me entra un bocado mas -Todas intentaban obligarme a comer.

-Bueno, lamento interrumpir -Dijo tío George levántandose- pero me llevo a la novia -Me guiño un ojo y me levanté para seguirlo.

-Gracias tío -Dije una vez en el patio- por eso eres mi favorito.

-¡Lo sabía! Dicelo a tu tío Charlie.

Tío George y tío Charlie siempre discutían sobre quien era mi tío favorito, y siempre terminaba igual, ellos preguntandome a mi, yo les daba un beso en la mejilla y les decía que los quería por igual, pero siempre volvían a discutir.

-Voy a tener que hablar con James -Dijo en un tono siniestro.

-¡Ya hablaste! ¡Y si tía Ginny no los paraba lo mataban! -Grité.

-Cierto, voy a tener que alejar a tu tía -Lo golpee en el hombro y el rió.

Estuvimos hablando otro rato, y volvimos a entrar. Después llegaron tía Hermione con Rose, tío Ron iría con tío Harry, tía Audrey y tío Percy con Molly, Lucy y Logan, Nick vendría luego del trabajo, solo faltaba papá, que vendría en un rato.

Vinieron a colocar la carpa donde haríamos la boda, los hombres irían a ayudar con eso mientras a mi me metían en el baño. Estuve alrededor de treinta minutos en el baño, cuando salí me puse una bata, entre a la habitación que era de mi padre mientras vivían en La Madriguera, ya que era la mas grande, allí estaban todas las mujeres excepto abuela Molly.

Me senté y mientras yo me pintaba las uñas de las manos, Lucy me pintaba las de los pies,era un color claro, pero quedaba muy lindo. Cuando terminamos con mis uñas tía Audrey empezó a maquillarme, todo con colores tierra y marrones, me delinearon y me pusieron mascara de pestañas, pusieron un brillo en mis labios y un poco de rubor, nada muy exagerado.

Siguieron con mi cabello, un hermoso recogido en la parte baja del lado derecho, y para adornarlo un sujetador con hojas, no era muy prolijo, era mas relajado, era perfecto.

Tardamos un buen rato en hacer el peinado, ya que no era fácil, pero lo logramos, ahora solo faltaba el vestido. Cuando me levanté a ponerme el vestido sentí nauseas, me agarré fuertemente del brazo de tía Ginny para no desmayarme.

-¿Estas bien? -Preguntaron todas a la vez.

-Si, seguramente fue porque estuve mucho tiempo sentada -Asintieron poco conformes.

Todas salieron de la habitación y fueron a ponerse sus vestidos, mientras yo me ponía el mio. Tarde lo mio en hacerlo, necesitaba mi tiempo. Me miré al espejo y sonreí, era perfecto, note como mis ojos se llenaban de lágrimas, me puse los zapatos, estaba lista.

-Permiso -Miré a papá ya con la tunica puesta.

Cuando entró lo abracé, sentía mis lágrimas correr, menos mal que hme habían puesto un hechizo para que el maquillaje no se corra.

-Te vas a casar -Asentí mientras me secaba las lágrimas- sabes que si te arrepientes, yo cubro el escape -Reí, no iba a cambiar.

-Sabes que no voy a escapar -Asintió apresumbrado.

-Hay que bajar -Sentía como los nervios me aflojaban las piernas- Estas preciosa.

Volví a abrazarlo, estaba sentimental.

-Vamos -Le dije tomandoló del brazo, abrió la puerta y salimos de la habitación.