Capitulo 5
El final del verano
¿qué ocurre cuando termina el verano?
¿qué pasa cuando debes volver a la realidad?
¿qué cuando el sueño termina?
La mañana llegó a Egham más pronto de lo que Makoto hubiera deseado. Después de desayunar emprendieron el viaje de regreso a casa de los Hansford. Lo primero que hicieron fue regresar a los pequeños rubios a su abuela.
En casa de los Hansford el día no les llegaba muy temprano y el lugar estaba en completo silencio.
Entraron por la cocina, A pesar de haber comido en la casa de verano, el rubio seguía teniendo hambre y se dirigió a atacar el refrigerador.
Eres un glotón- Se burló la muchacha a sus espaldas
Si. Un poco- Confirma el rubio enredando sus brazos en la estrecha cintura de Makoto y besándola sorpresivamente- De muchas cosas…
Andrew, tu familia- Regaña ella poniendo distancia.
Creo que necesitamos hablar con ellos- Dice el rubio- ¿quieres que les diga yo?
No. Déjame hablar con Rei primero, por favor- Pide la castaña.
Bien. Pero no tardes mucho ¿quieres?
No lo haré- Asegura la muchacha besando fugazmente los labios de Andrew.
Chicos, Buenos días- Saluda Risa Hansford entrando a la cocina- ¿cómo pasaron la noche?
Muy bien, Señora Hansford- Responde Makoto alejándose de Andrew- Su casa de descanso es hermosa.
Deberíamos organizarnos para el fin de semana e ir todos. Creo que en esta casa merecemos un poco de sol, incluso podría invitar a los Shields, Gea se queja de que Endymion y Darien tienen un color tan pálido que asustarían a un fantasma- propone la pelinegra.
Sería una excelente idea, mamá- Apoya el rubio.
Bueno. Yo iré a darme un baño. Vuelvo en seguida- Dice la castaña saliendo de la cocina.
Andrew y Risa se quedaron en silencio. La madura mujer analizaba el rostro de su hijo adoptivo, sabía que algún secreto le guardaba ya que éste se negaba a mirarla a los ojos ¿Quién mejor que una madre para saber esas cosas?
¿qué pasa mamá?- Se incomoda él.
¿qué pasó entre tú y esa chica?- Interroga la mujer de ojos amatista sin rodeos.
No seas curiosa, Risa- Se ríe el rubio mientras el sonrojo aparece en sus mejillas.
Andrew Hansford- Llama la mujer pelinegra.
La curiosidad mató al gato, madre. Ya te enterarás- Se ríe el rubio mientras besa la mejilla de la mujer oriental y sube las escaleras.
Andrew, Andrew….Eres tan transparente.
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La chica de cabello castaño daba vueltas con sumo nerviosísimos. Sabía que tenía que hablar con Rei sobre Andrew, sobre lo que había pasado y la verdad era algo que no quería hacer, no sabía cómo lo tomaría. Una voz a sus espaldas la hizo saltar como un gato al sacarla de su soliloquio.
Mako- chan. Me robé el helado de yogurt del refrigerador. ¿quieres un poco?- Invita Rei entrando a la habitación con un litro de helado en la mano- Mako…¿qué te ocurre ? si estoy desvelada pero no luzco tan mal como para que te asustes
No ocurre nada. Es solo que…-Makoto se topó con esas pupilas amatista y sintió esa rara sensación de culpa en el pecho. No podía seguirle mintiendo más- Rei, tengo algo que decirte.
¿Qué ocurre? ¿Es algo grave?- Se preocupa la pelinegra sentándose en la cama.
Pasó algo entre Andrew y yo y…
¿Te dijo algo?- Se molesta la muchacha japonesa- Si se atrevió a insultarte me las pagará, amiga. A Oka San no le gusta que sea violenta, pero bien puedo quebrarle el brazo a ese hermano mío tan tonto.
No. No…No es eso- Aclara Makoto- Es que. Vas a matarme pero…Entre Andrew y yo pasó algo más…
Rei arqueó la ceja y negó con la cabeza
¿cómo que algo más? No entiendo
Es que entre Andrew y yo…Pues…Dormimos juntos anoche .
La mandíbula de Rei prácticamente cae al suelo al escuchar las palabras de su amiga francesa.
¿Me estás diciendo que Andrew y tú tuvieron sexo?
Si. Hace días- Confirma Makoto- Y anoche y…esta mañana….y en el coche de camino a casa luego de dejar a los niños y también….
Mako- chan, sin detalles- Pide Rei frunciendo el ceño.
Sé que te decepcioné como amiga y…
¿decepcionarme?-Se extraña Rei.
De verdad. Cuándo me di cuenta eso ya era más fuerte que yo y…Eres mi amiga, Rei, lo siento.
¿por qué habría de molestarme que algo pasara entre Andrew y tú? – Se extraña la pelinegra.- Si puede llegar a revolver mi estómago pero nada más.
Es que Risa dijo que…
No sé lo que dijo Oka San, Mako. Pero tú eres mi amiga y eres una gran chica. Andrew no encontrará una mejor mujer que tu.-Asegura la pelinegra.
¿de verdad no te molesta que entre Andrew y yo exista una relación?- Parpadea extrañada la de ojos color jade.
¡Claro que no! Me da mucho gusto- insiste Rei- Tú no eres como esas chicas que buscaban mi amistad solo para acercarse a Andrew. Además, siempre sospeché que serían compatibles.
¿en serio? ¿no te opones?- Interroga Makoto sorprendida.
En verdad. Solo tengo un favor que pedirte- Argumenta con seriedad la pelinegra.
¿cuál?
No me des detalles de…"sus noches" o "sus mañanas" o "de camino a casa"
Una sincera carcajada salió de los labios de la castaña, Rei solo se encogió de hombros.
Prometido- Acepta entre risas la muchacha de ojos verdes respirando aliviada luego del susto de su vida.
Ambas chicas se abrazaron aliviadas. Rei respiró de saber que nada malo le ocurría a su compañera de departamento y Makoto al saber que su mayor miedo era infundado.
Pero ya no hablemos de mí. Es aburrido, Además le quitaste lo divertido impidiéndome hablarte de nuestras aventuras. Definitivamente "El Big Ben" es increíble- se le escapa a la castaña ganando un gesto de repugnancia en la de ojos amatista- . ¿cómo te fue con Jeditte?
No te lo diré- Ríe la pelinegra poniéndose de pie.
¡Anda, quiero detalles!- Pide Makoto
¡Claro que no!- Niega la pelinegra- Mejor date un baño, no querrás que Andrew te vea así, aunque…creo que te ha visto peor.
Rei dio media vuelta para empezar a bajar por la enredadera.
¿A dónde crees que vas, Hino?-Interroga Makoto viendo como Rei desaparecía por la ventana de su habitación
Tengo algo que resolver- Da por toda respuesta la pelinegra.
Makoto luego de ver fugarse a Rei por los jardines sonrió . ¿Qué pretendía esa amiga suya?.
Makoto se desvistió para enredarse en la toalla de baño, el consejo de su amiga no era tan malo, necesitaba una ducha para espantarse el sueño, no había dormido nada en toda la noche.
Escuchó los pasos de Andrew subiendo las escaleras y entrando a su habitación. Una idea pasó por su cabeza y pensó en sorprenderlo, así que salió descalza y de puntillas para que no la escuchara, solo envuelta en la toalla de baño.
Vio a Andrew parado de espaldas contra la ventana con el celular en el oído. Sabía que no era correcto escuchar detrás de las puertas, pero su curiosidad era mayor.
Claro que te extraño mucho, Reika. No…No es que no te quiera es que…he estado muy ocupado. No te preocupes, ya falta poco para regresar a clases.- Andrew hizo un leve silencio- ¿en serio? Te prometo ir en cuanto pueda. No, no podría dejarte sola. Yo también te quiero, Sabes lo que eres en mi vida…
La chica castaña da media vuelta sin que él se dé cuenta de que ella estuvo ahí.
Entra a la habitación y se tumba en la cama abrazándose a la almohada. Metiendo la cabeza en ella. El dolor de la mentira suele ser bastante amargo.
Risa Hansford entró sin tocar. Había escuchado al pasar por ahí un sollozo y no se equivocó, se encontró con una muchacha de cabello castaño recostada en la cama, intentando hundir su llanto en una almohada sin mucho éxito.
Mako, ¿qué ocurre?- Pregunta preocupada la pelinegra.
Señora Hansford- Se apena la castaña limpiando sus lágrimas- Nada, no ocurre nada. No se preocupe.
¿cómo nada? Estás llorando- Dice Risa.- Dime qué es lo que te pasa ¿quieres?
Es que…-Makoto se observó en aquellos ojos amatista y agachó la cabeza- Es que hablé con mi madre y me acaba de pedir que regrese inmediatamente a París, al parecer la abuela no está muy bien de salud…
Pero niña, no te preocupes- Tranquilizó la señora Hansford- No es el fin del mundo, tal vez no sea nada grave, no te preocupes.
Tiene razón- Finge la chica de ojos verdes- Tal vez estoy exagerando.
Todo estará bien, no te preocupes- Abraza la mujer de cabello negro a la joven que aun solloza un poco pero por motivos muy diferentes a los contados.
¿cree que pueda pedirme un taxi que me lleve a Londres?- Pide la castaña.
Claro que no. Te llevaremos nosotros mismos, linda- Explica la pelinegra.- Le diré a Andrew que nos lleve.
¡NO!- Se apresura a decir Makoto- Por favor, no lo moleste. Tal vez sea mejor decirle a Rei, seguro Darien o Jeditte. No quiero alejar a Andrew de sus ocupaciones.
La mujer de ojos amatista analizó a la muchacha, no le convencían sus palabras.
Está bien. Será como tu digas. Hablaré con Gea para pedirle el favor, ¿de acuerdo?
Gracias…
La señora Hansford salió de la habitación en silencio dejando a Makoto con sus pensamientos. Sacudió la cabeza para alejar las telaraña de su mente, lo mejor era empacar y hacerlo pronto.
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No supo a qué horas se quedó dormido, pero lo primero que vieron sus ojos fueron aquellas fotos de la infancia, esas de sus aventuras con Andrew y sobre todo con ella.
Se puso de pie y tomó una de esas viejas fotos. Una en la que salían los tres viejos amigos en la casa del árbol. Recordaba perfecto aquel día. Fue el día que estrenaron aquella vieja guardia. Darien había invitado a sus vecinos para jugar y Rei había hecho de las suyas robándole la espada y el sombrero de pirata a Andrew, en la foto aun podían verse los ojos rojos del rubio y en Rei esa sonrisa maliciosa que tanto adoraba.
Y finalmente te perdí…- Murmura él mientras acaricia la foto.
¿perdiste a quién?-Responde una voz a sus espaldas.
Rei apareció trepando como era su costumbre y apresurándose a tumbarse al lado de su vecino en la colchoneta.
Rei, ¿qué haces aquí?- Interroga el pelinegro.
Vine a ver si ya dejaste de jugar a las escondidas- Responde ella mirándolo con aquellos ojos amatista- Al menos yo ya me cansé.
¿A las escondidas? No te entiendo- Se confunde él.
Si. A las escondidas- Insiste Rei abriendo aun más sus ojos amatista- Te vi ir a buscarme al restaurante Heaven anoche. Tenías algo que decirme ¿no?
¿Me viste?- se sorprende Darien al escuchar aquellas palabras
Claro. Te vi cómo entraste a buscarme al restaurante,. Te vi desesperado, te vi preocupado.- Cuenta Rei con malicia.- ¿por qué estabas así?
¿Me viste ir a buscarte como un loco y no me dijiste nada?- Arquea una ceja el pelinegro.
Lo merecías- ríe triunfalmente la muchacha de ojos amatista.
¿sabías a que iba a buscarte? – Se extraña Darien.
Lo supuse- Acepta la muchacha sacando de entre sus ropas la gastada libreta del pelinegro y sentándose en su regazo.
Un momento- Niega él- ¿desde cuándo lo sabías, Rei Hansford?
Un par de días- Responde ella con todo el cinismo del mundo.
El chico gruñe y rueda sobre la colchoneta colocándose sobre la muchacha.
Rei Hansford. Sabes desde hace días lo que hay en esa libreta y me dejaste sufrir en silencio- Reprocha él.
Lo merecías, por cobarde- Se burla ella llevando su mano a la mejilla de él. Mirándolo con lujuria.
Pero Jeditte y tu…
¿me crees tan tonta como para caer en las garras de ese patán?- Reniega ella.- me conoces muy mal, Darien Shields.
¿entonces qué pasó anoche?- Interroga dudoso el chico.
Jeditte y yo tuvimos una noche muy divertida- Cuenta la muchacha entre carcajadas.
¿cómo que muy divertida?- Arquea una ceja el joven de ojos azules.
¿celoso?
No tanto…-Miente él- Aunque te juro que si vuelvo a verlo tendrán que buscarlo con red en el Tamesis.
No lo envidies tanto- Murmura ella con esa mirada maliciosa que tan bien le conocía él.
¿qué hiciste anoche, Rei Hansford?-Interroga el pelinegro temiendo por su rubio visitante.
Rei soltó una leve risa que no pasó desapercibida para Darien.
Créeme, fue una noche que él Jamás olvidará.- Asegura la muchacha.
Flashback
El Restaurante Heaven Estaba lleno esa noche. Rei no sabía cómo, pero Jeditte había conseguido una mesa bastante bien ubicada en aquel caro lugar, aun así se aburría como ostra.
Y también tenemos una casa en la Toscana. Claro, con todos los lujos del mundo. Para los Flint solo lo mejor- Explica el rubio
Que interesante…-Responde tras bostezar la muchacha pero sin dejar de voltear hacia todos lados.
¿qué buscas?- Interroga el chico.
A un mesero…muero de sed- Dice Rei sin dejar de mirar hacia todos los lugares.
Jeditte ubicó a un mesero y le solicitó algo de beber para la chica de ojos amatista que no dejaba de mirar la puerta Finalmente luego de tomar una copa se disculpó para ir al tocador. En ese instante el celular del rubio de ojos de hielo sonó.
¿Qué quieres Smith?- Contesta de mala gana el rubio- Si. Claro que estoy en el Heave con Rei, como acordamos. Te dije que hoy era la noche y hoy será. Esa chica no se resistirá más a los encantos de Jeditte Flint.- Luego un silencio- Ve despidiéndote de tu Ferrari Smith. Ganaré la apuesta, esa chica será mía y también me vengaré de Shields, se ve que muere por ella- el rubio hizo una pausa para escuchar lo que su interlocutor le decía- Claro que salgo ganando yo. La chica es bellísima. Adiós Smith, mandaré fotos
El rubio colgó el celular para reír de buena gana. Todo estaba saliendo a pedir de boca. Rei había insinuado que estaba de acuerdo con la idea de ir a un lugar más íntimo al terminar la velada, tal vez más por hacer rabiar al pelinegro que por el solo hecho de que él le gustase a ella, pero daba igual. Una apuesta es una apuesta.
Jeditte- Lo llamó Rei a sus espaldas, él saltó ligeramente de la sorpresa.
Rei, linda. ¿qué ocurre?- Pregunta con caballerosidad el rubio.
Nada. Solo quería decirte que ya estoy lista- Explica Rei mientras toma asiento.
La pelinegra se dio cuenta de que un auto conocido se estacionaba en las afueras del restaurante y un pelinegro bastante bien conocido por ella se acercaba al restaurante.
Jedite…¿nos vamos?- Pide ella usando una voz seductora que no había utilizado en toda la noche.
Pero aun no pedimos de cenar- Se extraña el rubio.
Ella acarició bajo el mantel con su pie desnudo la pierna del rubio frente a ella.
Es que es otra cosa lo que se me antoja ahora- Explica ella, los ojos de él se iluminaron y un gesto macabro se pintó en su boca.
Claro. Vámonos entonces- Acepta él poniéndose de pie.
Te veré afuera- Dice la chica alejándose de la mesa y dejando a solas al rubio.
Esto fue más fácil de lo que imaginé- Disfruta el rubio que dejó pagadas las bebidas y salió por la puerta lateral del restaurante.
Rei por su parte se escabulló entre las mesas y tiró de un mesero que iba caminando, dijo unas palabras en su oído y le entregó un par de billetes, el mesero sonrió y ella se escondió detrás de una pared escuchando la conversación entre el mesero y el joven que se asomaba insistente buscando algo o a "alguien"
¿Puedo ayudarlo, Señor?- Pregunta el mesero.
Busco a unas personas- Explica desesperado el pelinegro de ojos azules- Es un rubio con cara de pedante que viene con una muchacha, hermosa, de ojos amatista, cabello negro. Como de ésta estatura y con una sonrisa que…
Ahh, si- Dice el joven mesero- Me tocó atenderlos. Se fueron hace bastante tiempo.
¿escuchaste a dónde iban?- Interroga desesperado el pelinegro mientras jala del chaleco al chico.
Solo que a un lugar más privado, señor- Aclara el mesero con dificultad.
¿hace cuánto se fueron?- Insiste con desesperación el de ojos azules.
No sé. Tal vez quince o veinte minutos- Explica.
¡maldición!- Bufa Darien soltando al muchacho y llevándose las manos a la cabeza.
¿le importaba mucho la chica, señor?- Pregunta acongojado el chico.
Más que mi vida…
El chico inglés dio media vuelta. La tristeza se apoderó de su rostro. Rei lo vio alejarse, quiso seguirlo en ese instante, sincerarse, pero eran otros sus planes en ese momento…
Salió a Hurtadillas por la puerta trasera luego de que Darien se alejara cabizbajo en su automóvil. Ella hizo lo propio y subió al auto de Jeditte besándolo en la mejilla, él quiso profundizar su beso pero fue detenido por Rei que le dijo que se diera prisa, que le urgía estar a solas con él.
El rubio sonrió maliciosamente y pisó el acelerador. Le pareció Muy extraño que Rei quisiera ir a un motel de paso y no al Ritz donde él tenía reservaciones pero sabía que Rei tenía un lado salvaje y no la cuestionó.
Aquel lugar sobre la carretera era un lugar al que no querría entrar nadie en su sano juicio. Olía mal y estaba terriblemente sucio, el rubio sugirió ir a otro lugar, pero Rei le dijo que era el lugar perfecto.
Cuando por fin estuvieron a solas el rubio se apresuró a sujetarla por la cintura y besarla empujándola contra la pared, la pelinegra respondió a su beso con la misma intensidad, dirigiéndolo hacia la cama, tumbándolo con fiereza, él resbalaba sus manos por las curvas de la pelinegra, buscando el cierre de su vestido, hasta que lo encontró.
Calma- Lo detuvo ella alejando las manos del rubio de su destino.
¿Qué ocurre?- Preguntó de mala gana el muchacho de los ojos de hielo.
No hay prisa- Murmura ella en el oído de Jeditte.
Tal vez para ti no, linda- Dice él- Para mí que llevo todo el verano esperando, claro que la hay.
Jeditte forcejeó con ella hasta cambiar de posición y quedar sobre ella, besándola con desesperación, metiendo las manos bajo su vestido.
Jeditte, espera- Insistió ella sentándose en la cama, apartándolo un poco- Iré a cambiarme. Ponte cómodo.
No es necesario- La sujetó él mientras ella ponía distancia y corría al baño.
Debo insistir, créeme. Valdrá la pena
Rei entró con su bolso al baño dejando a un no muy contento Jeditte, pero le tomó la palabra y se deshizo de sus ropas. Era verdad lo que decía, llevaba bastante tiempo esperando que Rei cayera en sus redes, había tardado más de lo que había tardado en caer cualquier chica que hubiera pretendido, pero algo le decía que valdría la pena.
Salió ataviada en un neglillé negro y con un látigo en la mano, provocando que el rubio se quedara boquiabierto mirándola embelesado, ella caminó hacia la cama, tumbándolo con fiereza, sentándose a horcajadas sobre él y besándolo casi con rabia mordiendo su labio inferior hasta hacerlo sangrar. Él intentó participar en el juego colocando sus manos sobre las caderas de ella pero dicha acción le correspondió un latigazo.
Ah, ah. No tan rápido, querido- Exigió ella sacando unas esposas de un costado de su traje y encadenando al rubio.
Mmhmm. Sí que eres salvaje- Se saboreó él.
No tienes idea de cuanto…-Aseguró la muchacha en el oído del rubio mientras encendía una vela y dejaba que una gota de cera cayera sobre el pecho del rubio.
Ahh- Gritó Jeditte al sentir el contacto del a cera caliente con su pecho.
Jugaremos un juego- Dice ella con un brillo peculiar en sus ojos.
Suena interesante…
Cierto o falso…¿llegaste a Egham para molestar a mi hermano y a Darien?- Interroga Rei
Falso…Yo los aprecio bastante- Dice el rubio
Ah, ah…Falso- Deniega la pelinegra vaciando la cera acumulada en la vela en el abdomen de Jeditte.
Ahh. ¡Demonios!-grita él
Falso, llegaste para molestarlos ¿no?- Insiste la muchacha haciendo señal de volver a vaciar la cera en el pecho de Jeditte.
Si, si, Es verdad. Es verdad- Se rinde él.
Chico listo- elogia Rei mientras da unos golpecitos en la cabeza del rubio- Segunda pregunta. Tu no me buscaste solo porque te parezco linda. Tenías otras intenciones ¿verdad?
¡No!- Grita él en su defensa.
¿en verdad?- Arquea una ceja Rei mientras juega malosamente con la vela
Te digo que no. De verdad me gustas- Afirma el rubio mientras Rei se pone de pie y toma el látigo.
No dudo que te guste, pero otros motivos más turbios te llevaron a mi ¿me equivoco?
No- Insiste él
La verdad, Jeditte. Solo la verdad- Exige la muchacha dando un latigazo muy cerca del rubio.
Bien, bien- Acepta él al punto del llanto- Es verdad. Aposté con unos compañeros que te convencería de llevarte a la cama.
Y de paso molestar a mi hermano y a Darien ¿verdad?-Interrogó ella.
No, Claro que no- Miente él, Rei lo mira amenazante- Bueno, bueno…está bien. Hansford siempre presumía que su hermana no se liaría con alguien como yo y era evidente que Shields moría por ti, quise vengarme.
Y eso nos lleva a mi última pregunta- Menciona Rei sacando de entre sus cosas aquella libreta que encontró en la habitación de Jeditte días atrás- Le robaste esto a Darien ¿verdad?
No, no. ¡eso es mío!- Aseguró el rubio.
Rei por toda respuesta dio un segundo latigazo que pegó en el abdomen y pierna de Jeditte, sangrándolo un poco.
¡La verdad, Jeditte!-Exige ella.
Es verdad. La libreta no tiene el nombre de él por ninguna parte ¿o sí?- reclama él-Yo lo escribí, es lo que siento por ti, Rei.
¡Mientes!-Grita la muchacha dando un tercer latigazo al rubio abriendo aun más las primeras heridas- Conozco esa libreta, Jeditte, la vi antes en la habitación de Darien, la he visto miles de veces.
¡Él me la robó!-miente deliberadamente el rubio.
Un nuevo latigazo hirió la blanca piel del rubio haciéndolo gritar realmente de dolor.
Bien, Bien. Sí, me la robé. El muy idiota no iba a mostrártela jamás, ¡es un cobarde!- Se defiende el rubio.
Ese era asunto de Darien y mío. ¿no lo crees?-Reclama la muchacha acercando el látigo al rostro del rubio- Pero bueno, agradezco tu honestidad y por ser un chico tan bueno, te ganaste un premio.
¿Me soltarás?-Se relaja el joven de ojos de hielo.
No. La verdad no soy la buena de la familia- Confiesa Rei besando fugazmente los labios amoratados del rubio, saboreando las gotas de sangre de la herida- Mhhm, me encanta el sabor de la sangre
Rei se puso el vestido sobre el Neglillé y sacó su labial rojo escribiendo unas palabras en el pecho y frente del rubio.
¿qué pretendes, Rei?-Interroga el rubio
Solo advertir a las ingenuas.- Responde con cinismo la muchacha tomando sus cosas y las del rubio- Por cierto, ha sido una noche larga, te dejaré descansar.
¿a dónde crees, que vas, perra?-grita molesto el rubio- Suéltame en éste instante.
Jeditte, ¡qué lenguaje!- Se ríe ella sacando las llaves del coche del rubio- No es el lenguaje adecuado de un estudiante de Oxford, te dejaré solo para que lo medites. Ah, y me llevaré tu auto. Una chica no puede andar sola por las calles a éstas horas.
¡No te atrevas!-Grita el rubio encolerizado.
Ah, y ni se te ocurra volver a Egham. Yo soy una chica civilizada, pero dudo que "papi" o mi hermano, incluso Darien te reciban de buena gana luego de ésta noche- Se ríe ella- No creo que tengan problema en llevarte tu auto a la escuela en otoño
Rei, espera-Pide él.
La muchacha buscó entre las ropas que llevaba en brazos y sacó los calcetines y la corbata del rubio, metiendo en la boca de él el calcetín y amarrándolo con la corbata, no dudó en sacar su celular y tomarle una foto y claro, reír de buena gana.
Adiós, Jeditte.
Rei tomó el letrero de "no molestar" colocándolo en la puerta y haciendo una mueca burlona al rubio de despedida, ya no se escuchaban sus gritos, ¡pero claro que estaba furioso!.
Fin de Flashback.
Darien miraba atonito a la muchacha que le relataba sus vivencias de la noche anterior, sabía que ella era de armas tomar, pero a pesar de ello, Rei siempre se las averiguaba para sorprenderlo.
No puedo creer que hicieras eso- Consigue articular él entre tanta sorpresa.
Lo merecía- Dice con cinismo la muchacha haciendo uso de su experiencia en batallas con Andrew y con él y rodando sobre él, sentándose en su regazo- Por lento y tonto
Fue la noche más larga de mi vida, Rei-Se queja el muchacho de ojos azules- Fuiste muy cruel.
Y tu debiste decirme lo que sentías- Reclama ella arqueando la ceja.
Él sonríe y la abraza haciéndola caer sobre su pecho, dejando sus rostros a escasos milímetros de distancia.
Te lo digo ahora- Ofrece él acercándola para poner la pequeña oreja de la muchacha japonesa en sus labios- Te amo….Te amo…Te….amo
Le repite varias veces al oído. Ella se separa de él clavando sus ojos amatista en los color zafiro de Darien y ambos acortan la distancia que separa sus labios y finalmente luego de esperar tanto tiempo, sus bocas se funden en un beso, un beso tierno al principio, pero luego en un beso apasionado, hambriento, con la necesidad de toda una vida.
El recorrió las curvas de su cintura, sus caderas, sus glúteos, los había soñado tantas veces, ella dejó escapar un gemido de placer mientras ambos seguían entregados a aquel beso hasta que ella se separó un poco para mirarlo a los ojos y sonreír acariciando el rostro de él.
- ¿qué pasa?- Pregunta el muchacho extrañado.
- Mmhmm. No, creo no va a funcionar- murmura ella soltándose de él y haciendo por levantarse.
- ¿qué?- casi grita él con un mar de emociones, sintiendo que el alma se le iba a los talones.
Rei sonrió malévolamente. Él supo que ella no habla en serio y gruñó tirando de la cintura de ella haciéndola caer sobre su torso, Rei lo observaba divertida.
- Es broma- disfrutaba la muchacha
- Muy graciosa, Rei- regaña el chico mientras se besan de nueva cuenta- Rei...
- mmhhmm ¿qué?- responde la chica
- ¿algún día me dejarás ver ese neglillé?- Interroga el chico al oído de la muchacha.
- Te dejaré ver algo mejor- Asegura ella- Lo que había debajo del neglillé.
Rei se incorporó un poco deshaciéndose de la blusa de su pijama, dejando al descubierto sus pechos color marfil.
Las pupilas de el muchacho a su merced se dilataron con el escenario, jamás vio nada más erótico, nada más perfecto y nada más seductor que tener a la mujer de sus sueños sentada sobre él.
Darien recorrió con sus manos aquellas cumbres tan anheladas, primero con temor, temor a la reacción de ella y después con necesidad al escuchar los gemidos de placer a cada caricia, acunándolos, estrujándolos, pellizcando los pezones erectos y arrancándole a ella cada vez gemidos ensordecedores.
Ella no podía quedarse atrás y cuando fue dueña de sus movimientos clavó su boca en la de él, mordiendo sus labios, deslizando sus pequeñas manos bajo el pantalón de él, llegando a su sexo.
Él se separó un instante de ella al sentir las manos cálidas de Rei hurgando bajo su pantalón, clavó sus pupilas azules en las violeta de ella y de un solo movimiento consiguió quedar sobre la joven, deshaciéndose de su pantalón, de sus boxers y de las finas panties de aquella chica.
Hizo una pequeña pausa para contemplar la completa desnudez de Rei, su respiración agitada y sobre todo ese deseo que se reflejaba en su mirada.
Darien llevó su rostro a la entrepierna húmeda de ella, separó sus rodillas y se perdió en su sexo salado, hirviente. Recorrió con su lengua la húmeda intimidad de Rei, sintiendo como se retorcía entre gemidos a cada milímetro recorrido de su lengua, definitivamente ella lo deseaba tanto como él la había anhelado a ella.
Hizo una pausa para contemplar a aquella mujer perdida entre sus sensaciones, quiso guardar ese instante para siempre, pero no pudo aguardar más y tomó su glande palpitante clavándolo en aquella intimidad ardiente.
Fue como si ella lo hubiera estado esperando desde siempre, cediéndole el paso a cada milímetro conquistado por su virilidad, disfrutando a cada segundo aquel ambiguo placer, aquel ambiguo dolor.
Ambos amantes bailaron aquel baile cadencial, disfrutaron aquella entrega a cada beso, a cada abrazo; Se mordieron, se besaron, se devoraron hasta que sus cuerpos no pudieron más, hasta que alcanzaron la deliciosa cúspide de placer….
Gea Shields disfrutaba su taza de café desde la cocina, una sonrisa pícara se dibujaba en su rostro cuan Endymion Shields apareció y rompió el silencio.
- ¿qué te tiene tan contenta, Gea?-La interroga el hombre de cabellera platinada.
- Creo que tu hijo dejará la melancolía de lado por un tiempo- Explicó la mujer dejando con más dudas que respuestas al pobre hombre
- No te entiendo. ¿qué pasa?
- Pasa, querido-Llama ella- Que al final de cuentas no fue tan mala idea dejar unas cajas de condones en la casa del árbol.
- estás diciendo que nuestro hijo...
- Si. Definitivamente la rapidez para aceptar sus sentimientos la heredó de ti, amor. Afortunadamente Rei lo quiere lo suficiente para pasar eso por alto.
- Gea, ¿estás diciendo que Rei y nuestro hijo? ¡En la casa del árbol!- Se sorprende el serio hombre.- ¿pero qué le pasa a ese muchacho?
- Endymion, Endymion. No seas tan pasado de moda. Anda, vamos a darles un poco más de espacio a estos chicos, llévame a hacer las compras- Exige la guapa mujer tirando del brazo de su esposo.
- Pero, Gea. ¿acaso no vas a decirles nada?- Bufa el conservador marido.
- No. Bueno, tal vez luego le dé a Rei unos trucos, pero eso será después. Eso de que te interrumpan no es divertido ¿recuerdas aquella vez que tus padres nos descubrieron haciéndolo en la playa?- Se ríe la mujer de cabello turquesa.
- Bueno...es que eran otros tiempos- Se sonríe él.
- Si, lo sé. Nadie nos puso una caja de condones cerca, ¿verdad?- bromea la señora Shields
- Aun cuando Darien no fue un hijo planeado, no me arrepiento, querida. Volvería a hacerlo todo igual- Cuenta el hombre de la cabellera platinada.
- Yo igual, Endymion. No me he arrepentido un solo instante y creo que estos muchachos tampoco lo harán- Recarga ella su cabeza en el pecho de él.
- Estoy seguro ello.
Algo admirable del matrimonio Shields era justo eso: Seguían amándose, seguían adorándose igual que hace más de veinte años, siendo buenos amigos y excelentes confidentes, para Endymion Shields no había mejor deseo para su hijos que el hecho de encontrar a una mujer tan maravillosa con su esposa y si su intuición no lo traicionaba, Rei era precisamente "esa mujer".
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Luego del desayuno y a pesar de la insistencia de todos los Hansford porque Makoto no se marchara, finalmente Rei y Darien terminaron llevando a la muchacha francesa al aeropuerto.
Risa le suplicó a Makoto que se quedara un poco más para que pudiera despedirse de Andrew que había ido a llevarle a sus jóvenes amigos lo que olvidaron en el auto, pero no hubo poder humano que convenciera a la chica, así que terminaron llevándola al aeropuerto
Luego de comprar el boleto y documentar las maletas, Rei miraba apenada a su amiga castaña mientras Darien mantenía una prudente distancia para dejarlas despedirse.
No te pongas así, Rei. Nos veremos en tres semanas.
Pero es que teníamos tantos planes, Mako-Chan.- Se queja la de ojos amatista.
Tal vez otro día será. Además, en tres semanas nos veremos de nuevo en París para hacer de las nuestras- Intenta sonreír la de ojos de Jade- y este tiempo a solas me servirá de mucho.
Tienes razón, aunque te extrañaré demasiado- Abraza la pelinegra a la castaña- Gracias por venir.
Te veré pronto- Promete la castaña quitando de su rostro unas lágrimas que se habían fugado ya de sus ojos
Makoto dio media vuelta y desapareció en la sala de abordar. Subió al avión y se exilió en su asiento pidiendo al cielo que nadie la molestara, no estaba de humor para nada.
Cubrió sus ojos con unas gafas obscuras y acomodó su cabeza en la almohada. Pensaba dormir durante todo el trayecto a París.
Sintió como una persona se sentaba a su lado pero no se Inmutó. Prefería no tener que charlar con nadie durante el trayecto y la mejor forma era fingir que dormía.
El pasajero a su lado la empujó un poco y ella lo pasó por alto, tal vez si la veía dormida desistiría de su propósito, pero no fue así. La persona sentada a su izquierda continuaba tocándola en el brazo, pero al ver que la chica no se movía sintió unos labios en su cuello y fue esto lo que la hizo saltar llena de furia quitándose los lentes de sol de un solo movimiento.
¿qué demonios le pasa?- Explota Makoto furiosa.
Se quedó un instante en silencio al percatarse de quién era la persona que estaba sentada a su lado.
Andrew….-Murmura la francesa.
Hola, Makoto- Saluda Andrew con una sonrisa encantadora- ¿pensabas ir a algún lado sin despedirte de mí?
¿qué demonios haces aquí?-Bufa la castaña.
Vine por ti, ¿no es obvio?- Responde el rubio.
No necesito que vengas por mi
Tienes tendencia a escapar, ¿verdad?-Ríe Andrew mientras ella enchueca la boca en señal de puchero.
Iba a responderle otra cosa, pero la azafata apareció indicando que se pusieran los cinturones por que el avión iba a despegar.
Él vio como el rostro de Makoto se turbaba conforme despegaban, al rubio le pareció bastante tierna la forma en la que la molestia de ella desaparecía para convertirse en temor.
Andrew tomó la mano de Makoto que ella no rechazó, al menos hasta que el avión hubo elevado el vuelo y el vuelo se estabilizara. Luego, la misma Makoto de siempre volvió a aflorar.
Suéltame, Idiota- renegó ella liberando su mano de la fuerte de Andrew- Ve a tomarle la mano a tu adorada "Reika"
Andrew no pudo evitar soltar una risita cuando escuchó la forma casi dragonezca en que Makoto nombró a esa chica.
Así que todo es por Reika- Dedujo el rubio.
Eres un cínico, Andrew. Y claro que no es por ella. A mi tu no me importas, solo fuiste sexo- Asegura ella volteando hacia la ventana.
No te creo- Asegura él acercando su rostro a la muchacha.
No me importa que no me creas- responde Makoto- Señora
Llamó Makoto a la mujer de la fila de un costado.
¿cambiaría de lugar conmigo?
Claro…-Respondió extrañada la mujer aceptando el cambio de lugares.
No importa, no te dejaré escapar de nuevo, Makoto- Asegura el rubio desde su asiento.
No estoy escapando. Solo no me interesa tener cerca a un ser tan despreciable como tú, Andrew Hansford- Regresa la muchacha.- Así que no hablaré contigo.
Makoto ignoró monumentalmente al rubio y volteó hacia el lado opuesto donde estaba Andrew.
¿puede creerlo, Señora?- Le dice el rubio a la mujer que acababa de intercambiar lugares con la castaña- Esta chica llega a mi casa, me seduce, me enamora y así como así se larga, sin decir adiós. ¡Sin decir nada!
Y él- Le dijo Makoto a la misma señora- Es un patán que se dedicó a decirme obscenidades desde que llegué a su casa.
Y ella fingió que no hablaba inglés- Agrega el chico en su defensa.
¿qué idiota pensaría eso?- Se sorprende la señora- El inglés es uno de los idiomas más hablados del mundo.
Makoto sonrió maliciosa al ver que la mujer le dio la razón involuntariamente.
El punto es-Retomó Andrew- Que ésta chica. Me sedujo, apareció semidesnuda en mi habitación. Me enamoró con su forma de ser, con sus ojos, ¡con toda ella!. Y ahora así como así, ¡se larga!
No le importa mucho- Gruñó Makoto- Porque le he de decir, señora, que éste muchacho así como lo ve, con sus ojos azules y esa sonrisa. ¡es un mentiroso! Si. Un mentiroso. ¡tuvo el cinismo de endulza mi oído mientras le decía a OTRA! Que la extraña, que muere por verla que…
¿De quién rayos hablas, Makoto?- Cuestiona intrigado el rubio.
¡De Reika!- Escupe furiosa la castaña- ¡te escuché ésta mañana mientras hablabas con ella!
Ahh. Así que todo es por celos- Deduce con una risa maliciosa el rubio.
¡púdrete, Andrew Hansford!- Insulta la chica observando hacia la ventana.
Definitivamente celosa también luces hermosa- Asegura el rubio con coquetería.
¡Cínico!- Lo regaña la mujer entre ambos chicos.
¿se da cuenta, Señora? ¡es un sinvergüenza!- Se queja Makoto con coraje.
Y tu una orgullosa- Regaña Andrew entre carcajadas- Mako-Chan. Reika es solo una amiga.
No sonaba como una amiga- Reclama ella.
Andrew suspiró resignado, tendría que decir algo más convincente para recuperar a la castaña.
Bien…Reika no es solo una amiga- Confiesa el joven Hansford.
¡Lo sabía!
Reika y yo fuimos pareja hasta hace unos meses…-Murmura el rubio.
¡Y seguro aun te extraña!- se encela la muchacha francesa- ¡Tanto que prometiste ir a visitarla en cuanto pudieras!
¡No es lo que tú estás pensando!-Insiste el rubio.
¿ahh no? ¿entonces por qué ibas a visitarla? Dijiste que la extrañabas mucho y…
¡A mi ex novia le gustan las mujeres!-Grita el rubio desesperado de no hacer entender a la muchacha.
Se hizo un silencio sepulcral en el avión y luego un par de risitas maliciosas. El carmín se apoderó del rostro de Andrew mientras Makoto se veía sorprendida. La mujer sentada entre ellos se levantó sintiéndose incomoda entre esos dos chicos que se observaban de una forma peculiar.
Fue el motivo por el que terminamos. Reika fue a casa y sus padres no tomaron de muy buen agrado la noticia. Somos amigos, Mako. Nada más- Asegura el rubio.
¿en verdad?- Se enternece la de ojos jade.
Si. En verdad. Eres tú la que me interesa. Desde el primer momento en que te vi lo supe- Explica Andrew- No pensaba dejarte escapar…
¿es real?-Interroga ella conmovida
Tan real que estoy aquí ¿no lo crees?- Explica Andrew sentándose a su lado en el asiento y acariciando su mejilla- Por nadie más habría invertido mis ahorros en un viaje solo de ida a París.
¿en verdad?- Se sorprende Makoto.
En verdad, Mako- chan- Confirma el rubio- Sé que tu eres la mujer indicada para mí y no voy a dejarte ir.
Andrew…
El rubio abrazó a la chica junto a él y ambos se besaron, primero con temor y luego con entrega. Tal vez era demasiado pronto, tal vez se estaban jugando el todo por el todo, pero ambos sabían que tal vez no tenían idea de a dónde iban sus pasos pero estaban seguros que era por el mismo camino
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En la sala de espera del aeropuerto Heathrow Una muchacha pelinegra observaba con melancolía como el avión de su amiga se alejaba poco a poco de su hogar.
Fueron unos brazos protectores los que la hicieron salir de sus pensamientos.
¿en qué piensas?-Le susurra él al oído- ¿tan pronto ya extrañas a Makoto?
Si la extraño, pero era en otra cosa en la que pensaba- Responde la muchacha casi en un susurro.
Él la hace girarse para encontrarse de frente con esos ojos amatista que tanto adoraba.
¿y se puede saber en qué?- Interroga el muchacho con voz grave.
En que en unas semanas yo también deberé tomar uno de esos aviones y no volveré a verte hasta navidad- Le explica la muchacha con algo de melancolía en la voz.
Darien sonrió y elevó un poco su barbilla haciendo que su mirada violeta se encontrara con la suya.
Nos llamaremos y estaremos en contacto por internet, Linda- Tranquiliza él- Al menos en lo que termina el semestre y me gradúo.
¿en lo que te gradúas?- Repite extrañada la pelinegra.
Sí, Me faltan solo unos meses para graduarme y siempre quise hacer un posgrado en París-Explica el muchacho.
Las pupilas de Rei se iluminaron, primero algo de incredulidad en ellas y luego la duda.
¿en verdad?- pregunta emocionada.
Si, en verdad. No escaparás tan fácil de mi, Rei Hansford- Amenaza él aprisionando la pequeña cintura de su vecina y atrayéndola hacia él.
¿quién te dijo que pretendía escapar?-Murmura ella con voz seductora colgando sus brazos en el cuello de él, invitándolo al beso que ambos necesitaban para respirar. Si, eso era justo lo que necesitaban…
Verano, verano…El verano trae encuentros, desencuentros y claro: Amores nuevos, amores de siempre.
Quién diría que aquel verano, justo aquel verano y en aquella pequeña ciudad se desencadenarían tantas historias, tantas pasiones, tanto amor…
FIN
Gracias a todos los que han leído esta pequeña historia que no tenía mayor aspiración que hacerles pasar un buen momento. Este fic como les conté fue un fic de "relax" mientras escribía "La otra mujer" y el aun en proceso "Vidas pasadas" pero con el que me divertí muchísimo, espero que ustedes también.
Quiero agradecer a Irais, a Lady Eboli, a Keiko, a Cherry que no falla, a mi matona que anda medio perdida, a Sir Charles que viene viene su cumpleaños :) a Eli, a Odeth y a todos aquellos lectores silenciosos, espero que les guste este pequeño trabajo y ahora si...nos vemos pronto con el siguiente capítulo de "Vidas pasadas" ¿les gustó? :D
¡Saludos!
La Maga
