Disfruten del capítulo (: D)
Alianza y elección
Lucy se encontraba, por primera vez en su joven vida, disfrutando estar en su cama, más de lo usual, la calidez que emitía seguridad y confort a su persona sin hablar de su… ¿olor?
Lucy abre abruptamente sus ojos para después levantarse rápidamente con ambas manos y con una de sus manos levanta su flequillo para darse cuenta de que se encontraba no solo en la cama de su hermano mayor, sino que se había quedado dormida encima del pecho de Lincoln, ganando un sonrojo hasta que la niña pudo sentirlo ella misma en su rostro, pero a pesar de todo eso, Lucy logro calmarse al ver a Lincoln que continúa dormido en su lugar, respirando tranquilamente.
Por un momento, la pelinegra, pese encontrarse a muy en la madrugada y con la poca luz en la alcoba, reviso a sus alrededores, no solo para darse cuenta de que no había nadie en la pequeña habitación de Lincoln, obviamente, sino que no podía sentir a su bisabuela Harriet en la cercanía, por lo que Lucy se subió un poco más, justo a la altura de la cara del peliblanco solo quedándose la niña admirando el rostro de su hermano. Siendo ya algo de tiempo, sin que su bisabuela se enterase, donde Lucy observaba el letargo de su hermano, dándole a la niña una sensación de paz y tranquilidad con cada pequeña exhalación liberada por él. Sin poder evitar de ver la tranquilidad de Lincoln y recordar aquella vez cuando su hermano se propuso ante Leni, y esta lo beso innumerables veces, aceptándolo.
"Porque ella lo hace parecer tan… fácil.", pensaba Lucy un tanto sonrojada y con un toque de celos al no solo el recordarse de la confesión de Lincoln y Leni, sino también, de los 'sonidos' que ha escuchado al estar lo suficientemente cercas de la ventilación, topándose también con unos curiosos talismanes adheridos en las paredes de los conductos, pero al no sentir nada negativo proveniente de ellos, la niña cruzo esos talismanes y logro escuchar suspiros y gemidos por parte de Leni provocando que la pelinegra por la sorpresa alzase su cabeza rápidamente y se golpeó con el techo de la ventilación, causándole mucha vergüenza que ni se molestó Lucy en verificar si Lincoln o su hermana hayan escuchado dicho golpe.
Lucy sacude un poco su cabeza en un intento de desvanecer esos recuerdos para volver su vista de nuevo a Lincoln, pero esta vez sus ojos se posaron sobre los labios de este, deslizándose un pequeño pensamiento en su mente.
"Pero… me pregunto cómo… como…", se pasaba Lucy, un nudo inexistente de su garganta, "¿cómo se sentirá?", antes de que se le plantease esa última pregunta en su cabeza, la pelinegra, poco a poco, acercaba sus labios con los de Lincoln regresando el pequeño tinte rojizo en sus mejillas, cerro sus ojos Lucy y… lo beso. Al separarse de él, Lucy vio de nuevo la cara de Lincoln aun durmiendo, pareciendo que dicho acto no le hubiese afectado a la niña, o eso creyó…
—Uh… —En el momento de que el cerebro de la niña vuelve a conectarse, y de manera inmediata, Lucy se refugia sobre el pecho del peliblanco con un quejido de vergüenza y con el pequeño tinte de su rostro comenzaba ganar terreno, al darse cuenta la niña, pese el beso dado de manera muy casta en los labios de Lincoln. Ella no podía creer que había dado su primer beso.
La mente de la pelinegra se encontraba en una total tormenta, debatiéndose a sí misma si ese bese cuenta o no, hasta que una mano se posó sobre su cabellera, paralizándola en el momento, y no era necesario observar de quien se trataba al escuchar su voz.
—¿Otra pesadilla, Lucy? —Pregunta Lincoln arrestando un poco sus palabras, mostrando que aún se encontraba algo soñoliento, despertándose por los temblores y quejidos que estaba haciendo el cuerpo de su hermana menor.
—Nnm… —Negó Lucy moviendo un poco su cabeza, alegrándose internamente que Lincoln no se haya despertado justo en el momento en que ella lo beso.
Tomando esa negativa de Lucy como si quisiese parecer alguien valiente, a Lincoln solo le pareció algo gracioso dicho gesto e intento dormir nuevamente.
En la habitación de las mayores se encontraba Lori paseándose de un lado a otro en su habitación, ignorando la pesadez de sus párpados ante la falta de sueño que ha tenido por no poder evitar en pensar lo último que le dijo Leni antes de dormirse; asumiendo la menor que el silencio de Lori era un indicador que se fuese a dormir, encontrándose la rubia menor profundamente dormida en su propia cama y con su antifaz cubriéndole los ojos, encontrándose con dicho objeto ahora mal colocado, siendo Lori la culpable de eso. Ya que la hermana mayor inspecciono el cuerpo de Leni aprovechando el sueño pesado que la menor posee y revisar cualquier tipo de indicio que colabore lo dicho por Leni la noche anterior de haber intimado con Lincoln, consiguiendo nada de pruebas, salvo…
Se detuvo momentáneamente Lori. "¿Acaso…?", la rubia giro su cabeza lentamente y miro la zona sur de su hermana menor, pensando en los últimos 'lugares' que le falto Lori en revisar en el cuerpo de Leni, pero en el momento que llego dicha duda, de inmediato se esfumó.
—No… —Murmuro ligeramente Lori mientras agitaba un poco su cabeza en negación. —No es… posible. —Dijo Lori en voz baja, no creyendo que sus hermanos hayan siquiera llegado a 'primera base'.
…
—Ok, Ok… Solo hago esto para verificar —Se decía así misma Lori lentamente estando enfrente de la puerta de la habitación de Lincoln para después abrirla, esperando lo que sea, salvo… aquello.
Al momento de abrir la puerta, Lori pudo observar tanto a Lincoln como Lucy aún acostados y dormidos en la misma cama, estando la pelinegra abrazando el torso de su hermano mayor con la manta recorrida hecha hacia un lado.
Lori sonrió ante la linda vista ayudándole en calmar sus nervios para luego cerrar con cuidado y en silencio la puerta.
—Bueno… —Se recargó la espalda de Lori contra la puerta de Lincoln soltando un pequeño suspiro posando su mirada hacia el techo. —Solo queda esperar a que Leni despierte y me cuente todo… o al menos lo suficientemente entendible para no volver hacer aquello. —Murmura Lori al recordar en como paso la última semana con Leni intentando que ella olvidase o entendiese que no debía decirle a nadie sobre lo que estaba haciéndole a Lincoln en su cama, al menos le compenso a su conejito su falta de atención todos esos días con algo de efectivo extra para ese evento. Para al final todo ese tiempo en hablar con Leni fue en vano al enterarse Lori de lo que ha estado haciendo su hermana con Lincoln o en su caso insinuando lo que han hecho.
Sintiendo ya que su privación le sueño le está alcanzando, Lori se disponía en dormir en su cama arropándose con sus mantas.
"Pero…", cambia Lori su postura para dormir, "… Y si… ¿fue mi culpa que esto pasara?", recapitulo la rubia las veces que dejo de lado a sus dos hermanos menores en el pasado, provocando que Lori cerrase sus ojos y durmiese cargando con esos hechos en su conciencia y siendo eso, lo último en la mente de la chica.
"Se fue", se dijo a sí misma Lucy suspirando de alivio a la par se levantaba de la cama de Lincoln al notar que su hermana Lori regreso a su alcoba. Realmente sintió la niña que su corazón se hundía, en el momento que su bisabuela había regresado, Harriet de inmediato le dijo a su niña que alguien venía.
—Ahora… —Comienza hablarle Lucy a su mentora mientras se dirigía a su habitación que compartía con Lynn. —Me puedes decir, ¿en dónde has ido? —Pregunta la pelinegra a su bisabuela con gentilidad al no encontrarla en la mañana, creyendo que le estaba dándole más tiempo compartido con el albino, algo que no se quejaba la niña.
—Nada del otro mundo querida, solo revisaba unos… grimorios. —Respondió sin darse cuenta Harriet de una manera un tanto monótona, aún más de lo usual. Recordando las palabras que intercambiaron con aquellos… hermanos. "Al menos uno de ellos tiene algo de… decencia.", recordó la bisabuela con algo de calma dado por lo que paso en la noche y sorprendiéndose del tipo de conocimiento que poseen ellos dos.
—Bien… por cuarta vez. Ah… —Suspira César con exasperación al tener que repetir lo dicho. —… Y espero que sea la ÚLTIMA de que no se maten al soltarlos, ¿quedo claro? —Advirtió el guardián mayor mirando a las dos personas que se encontraban atadas por su sello de restricción junto a la fogata. Siendo Harriet y su hermano Alex que no dejaba de mirarse con un gran resentimiento entre sí.
En el momento que César atrapo por primera vez a la pelinegra intento ser diplomático al hablar de manera tranquila con Harriet, sabía que tenerla inmovilizada no le daría la mujer la confianza para hablar, pero César decidió tomar precauciones al desconocer de lo que era capaz, aun así, las constantes burlas de Alex hacia ella dificulto que hablase coherentemente con Harriet, provocando que el guardián mayor también atase a su hermano, incluyendo en cubrir su boca para que no agrave más la situación y, en cambio, libero a la mujer mientras que César levantaba sus manos indicando que no tiene malas intenciones con ella, pero a pesar de eso, Harriet se lanzó de inmediato a por Alejandro aprovechando que se encontraba inmovilizado, y en su carrera ella materializó una daga de una hoja azabache, pero en el momento que el arma punzante hizo contacto con el guardián menor…
*Clank*
Y luego el resto se convirtió un tira y afloja por parte de César, si soltaba Harriet atacaría a Alejandro siendo bloqueado por su Haki de armadura y si soltaba a su hermano comenzaría en provocarla.
Pero al parecer las cosas se calmaron, o eso se creía el guardián mayor, ya que, cuando fueron soltados los dos, Alex se percató de algo que portaba Harriet, algo que sostenía en su brazo izquierdo en todo ese tiempo en sus intentos de 'acabar' con él. Sin embargo, antes de siquiera llegar a tomar dicho artículo desconocido, César se interpone entre los dos y el mismo se queda mirando Alejando.
—Alex, ya déjala. En serio necesito hablar con ella.
—Pero…
—¿Qué? —Pregunto César ya cansado de lidiar con él, pero miro que su hermano apuntaba hacia Harriet o más concretamente a su brazo izquierdo que sostenía un libro un tanto peculiar, provocando que el hermano mayor abriese ligeramente sus ojos al reconocerlo un poco, que en el momento que la mujer se dio cuenta en donde miraban, acuno el libro de forma protectora.
—Wow, wow, wow… tranquila… no vamos a quitártelo, ¿ok? —De inmediato y como pudo César quiso tranquilizar la situación halando a su hermano menor hacia el suelo sentándose los dos en el pasto. —Solamente nos pareció… familiar ese libro que tienes, y me sorprendió en verlo… ya sabes… aquí, solo era eso.
Eso último dicho, provoco que una ceja de Harriet se arqueara en un signo de desconfianza, ya que solo tenía en mente en usar este grimorio en particular en contra de ese par, pero encontrándolo totalmente maldito, ya que, a todo aquel quien intente abrirlo sería devorado, porque ni ella misma podía deshacerlo, siendo ese manuscrito el 'hogar' de una maldita abominación que, si intentaba echarle un pequeño vistazo, esa cosa intentaría devorar su rostro. Y Harriet ya había usado todo lo que disponía para abrirlo sin salir perjudicada como la última vez causándole una herida por arriba de su oído derecho que lo ocultaba con su cabello. Pero la pelinegra vio esto como una oportunidad para deshacerse de ellos de una buena vez.
—¿Están seguros de que lo conocen? Porque lo que tengo entendido, esto es un libro único. —Sorprendiendo a ambos hermanos de que al menos ya le dirigiese la palabra, aunque fuese en un tono algo bajo, pero lo suficiente para ser escuchada, más César al estar sorprendido, y Alex creyendo que la mujer era totalmente muda.
Harriet entrego el grimorio aquellos que se han autodenominado como guardianes de Lincoln, sonriendo para sus adentros sabiendo lo que les espera a ambos si lo que han estado diciendo era pura fanfarronería.
Al tenerlo en sus manos, César nota que la cubierta estaba envuelta en el más fino pelaje y no de los ya acostumbrados hechos en cuero o piel humana, también logrando escuchar leves quejidos de una especie de criatura proveniente del tomo siendo este contenido meramente por un grueso cinturón de cuero manteniendo el libro cerrado, con la curiosa peculiaridad que no había nada escrito en la portada, pero el verdadero indicio que vieron ambos guardianes y que confirmó los pensamientos de Alejandro, es al ver en las orillas del libro unas especies de dedos peludos que se movían de una manera un tanto… sincronizados. César no retiro de inmediato dicho cinturón, al contrario, se lo dispuso enfrente de Alex, sin siquiera cedérselo a sus manos. Y en el momento que el guardián menor vio que su hermano le dejaba a la vista el lomo del libro, entendió lo que tenía que hacer.
Con sus dos dedos, índice y medio, Alejandro acaricio suavemente el lomo del libro como si fuese un cachorro recién nacido, provocando que los quejidos de la criatura se conviertan en una especie de un calmado ronroneo.
…
—Realmente no entiendo como esos 'guardianes' hayan podido abrirlo. ¡Y lo hicieron parecer demasiado fácil! —Se dijo así misma Harriet en la habitación de Lucy, esperando a la niña en que regrese de su ducha, aun sin creer lo que había visto con anterioridad, pero ahí estaba ella con ese mismo grimorio que el par de hermanos lo abrieron enfrente de la mujer, aun así, las dudas de la bisabuela simplemente se incrementaron no solo por haberle desbloqueado el libro, sino también que al parecer los dos conocen el tipo de contenido que hay en el grimorio al ver que el mayor de los guardianes tapo rápidamente la boca del bruto de su hermano menor, pese Harriet no puede encontrar coherencia con lo escrito y así saber el porqué se sorprendieron.
—Ahh… —Suspira la mujer pelinegra con fastidio al no olvidar la propuesta dada por César. —¡No! No debo dejar que unos cualquiera me diga lo que tengo que hacer. Yo misma descifraré este libro sin ayuda de ellos y de nadie. —Con esa última queja, se retira Harriet de la habitación de Lucy e irse directamente hacia el ático y obtener algo de tranquilidad poder descifrar el grimorio.
Regresando de su ducha, Lincoln se dispone a cambiarse a su nueva muda de ropa, y en el proceso, le pareció extraño que sus hermanos, o más bien Alex, no haya salido o hablaron con él; en el caso de César, para nada desde que había despertado.
—¡Rayos!
O eso creía. Al sobresaltarse, el peliblanco escucha el arrebato de Alejandro que, al verlo, este se encontraba jugando con la consola Ds en sentado en su escritorio. Notando Lincoln, siendo él que sobre-pensaba las cosas sobre el guardián menor, y aun así, seguía estando como siempre y empujo esas preocupaciones hasta el fondo de su mente.
—Linc.
El susodicho voltea hacia su puerta que en el momento es abierto por su hermana Lana pidiéndole ayuda con algunas de sus cosas. Y desde ahí cada hermana le pidieron ayuda al albino por lo suyo, y este les hacía caso, después de todo, al haber hecho esto con anterioridad ya se encontraba el chico acostumbrado con cualquier tipo de actividad que ellas estén haciendo en el momento, también ayudándole a él por la semana pasada al estar esperando que se calmase la situación de sus hermanas mayores.
Lucy se encontraba en su habitación compartida por Lynn. Encontrándose la pelinegra acostada bocabajo en su cama, recién terminando de escribir su primer poema que había dejado inconcluso el día anterior de la convención.
—En la noche oscura y silenciosa,
la luna llena brilla radiante,
una atmósfera tétrica y misteriosa,
que envuelve mi alma amante.
Una discreta sonrisa se desliza en los pálidos labios de la pequeña al recordar como Lincoln no se burló de ella al descubrir sus gustos por La Princesa Pony, y a cambio él se quedó con ella contándole el resto de la historia.
—Entre sombras y nieblas de la noche,
surge el hechizo de la luna llena,
amor prohibido, un deleite de amor,
en un mundo de magia y tristeza.
Un pinchazo de melancolía quiso rebasar esa pequeña felicidad de la niña al rememorar cuando presencio la confesión de Lincoln hacia Leni, pero para sobrellevar eso, su bisabuela le indico que no era necesario que alguien como el peliblanco tuviese más de una novia, pero tenía que ser paciente y perseverante si quiere tener esa misma relación como aquellos dos.
—Un sentimiento de anhelo y deseo,
arde profundamente en el fuego de mi corazón,
mientras contemplo la luna sobre mí,
y sueño con un amor apasionado.
Otro recuerdo llega a Lucy. Siendo las primeras horas de la mañana de Navidad y presenciar en como Leni sin preocupación alguna, besa a Lincoln estando en el sofá, machando al niño de chocolate en los labios, pero lo que le hizo que su rostro ardiese para la pelinegra fue al sentir el 'Jr.' de Lincoln después que recibiese el beso de la rubia, preguntándose, si ella en un futuro le daría a albino el mismo efecto como lo hace su hermana.
—La noche está viva con susurros y suspiros,
mientras me rindo a su encantador disfraz,
perdida en un mundo de magia y misterio,
donde el amor y el anhelo se fusionan en perfecta armonía.
Así que deja que la luna llena brille su luz,
y guíe mi corazón a través de la noche,
porque en su resplandor encuentro mi camino,
hacia un amor verdadero que nunca se desviará.
Y con un corto suspiro de satisfacción, Lucy no despejaba sus ojos de aquel diario, admirando su primer poema. La niña mientras que a la par movía sus piernas de arriba y abajo de la felicidad ante su creación.
—Whoa… ¿tú hiciste eso?
—¡AHHH!
Se asusta Lucy con un grito que a la vez se escandaliza a su hermana Lynn, que regresaba de practicar sus tiros con Lincoln y por la reacción de su hermana pelinegra, siendo la única testigo en escuchar el manuscrito sin poder evitar reírse levemente del curioso arrebato de la pálida niña.
—Ok… Bien… —Comienza Lori exhalando lentamente juntando las palmas de sus manos enfrente suya para después pasar a señalar a su hermana Leni estando las dos compartiendo la misma cama mirándose frente a frente en su habitación compartida con la puerta asegurada por parte de la hermana mayor. —Leni, te puedes explicar sobre… —Intento Lori evitar que su sonrojo invadiese en su cara al recordar las palabras de su hermana de la noche anterior. —Que Lincoln fuese como un bebé. Lo decías por las veces que… nosotras estuvimos con él antes, ¿verdad?
—Oh… Eso. —Inesperadamente, Leni entendió lo que trataba de decir su hermana. —Es como dije. Linky se ve tan adorable cuando comienza a chupar de mis pechos, el muy tontito cree que tengo algo de leche en ellos o algo así.
Eso realmente sorprendió a Lori al saber que Leni continuase haciendo 'eso' con Lincoln, creyendo que ya había superado esa faceta suya, pero lo que no esperaría la hermana mayor fuese lo siguiente.
—Y mi parte favorita con él, es cuando Linky me da esos 'mimos especiales', ayudándome también a salpicar.
Esas últimas palabras hicieron que la mente de Lori quedase completamente en blanco tras escucharla, solo con su mirada fijada en su hermana menor, como si de ella le hubiese crecido una segunda cabeza.
—¿Sa-¿Salpicar? —Pregunta Lori dudando si pensó mal y malinterpreto las palabras que oyó. Buscándose algún tipo de consuelo.
—¡Sí! —Responde alegremente Leni, siendo al fin ella que explicase algo nuevo a alguien y no al revés. —Es cuando unas cosas pegajosas salen de tu lugar especial y se siente realmente genial, ¿sabes?
—Con Lincoln… —Inconscientemente y sin saberlo, musita Lori el nombre del peliblanco, sin saber que lo logra escuchar Leni.
—Sí, Lincoln. Él me ayuda casi todas las noches con ello y ha sido muy bueno con eso hasta el punto de besarlo por haber hecho un buen trabajo. —Hablo Leni recordando las veces que besaba a Lincoln en los labios o si se encontraba muy exhausta después de correrse, ella solo le besaba en la frente de su hermanito para después desearle buenas noches y dormirse junto con él.
—¿Des-Desde cuando están haciendo eso? —Pregunta Lori de una manera un tanto 'mecánica' mientras a la par sus manos que se encontraban apretándose sobre sí mismas y temblando, ignorando también el escozor de sus ojos, amenazando de un inevitable llanto, aun así, decidió seguir indagando la hermana mayor. Esta vez Lori no quería volver hacer una escena, aunque eso le doliese.
Al escuchar eso, Leni baja un poco su mirada al no agradarle recordar precisamente eso, pese a que fue el día más feliz para ella donde todo comenzó con su Linky, aun así…
—Fue después que Pop´s se fuera… —Responde la hermana menor con tintes de tristeza al recordar a su abuelo, haciendo que Lori regresase a la realidad por dicho tema delicado, extrañándole a la mayor y preguntándose por el '¿por qué?, y él ¿cómo?' Leni había superado tan rápido eso.
—Y cuando no podía dormir, te pregunte si podía dormir contigo, y tú me dijiste que no… —El ánimo de Leni dio un giro de 180 grados al recordar eventuales eventos por lo siguiente. —Pero antes de regresar a mi cama, me volviste a decir si podía pedírselo a Lincoln y de ahí ha sido tan… mágico Lori.
…
Ya habían pasado algo de tiempo, y ambas hermanas se encontraban en sus respectivas camas, pero solo Lori era la que se mantenía despierta, eso, y la irritación en sus ojos por el llanto constante y silencioso lo haya contribuido.
—He sido maldita estúpida. —Murmullo Lori culpándose al darse cuenta de que fue ella que sus hermanos al final terminasen juntos e hiciesen quien sabe cuántas cosas entre ellos por las noches. Primero ignora a su hermana, quien no se encontraba para nada estable al saber que alguien de la familia había fallecido y prácticamente la bota de la habitación, cosa que el hueco de la boca del estómago de la rubia mayor aumentase por la culpa al no ser su apoyo emocional como debía ser una hermana mayor. Luego esta Lincoln, quien de seguro fue que lastimo más, no solo lo había estado ignorándolo, sino que también, Lori ha estado culpándolo por todo lo malo que le sucedía, aún más si estaba algo relacionado con aquella chica Carol Pingrey.
"Y todo esto… ¿para qué? ...", se mueve Lori de su cama hasta quedar bocabajo, cercas de la orilla de su cama y dejando caer su brazo fuera de la misma, "Si tan solo no-", los pensamientos de la hermana mayor son interrumpidos al sentir algo frío con su brazo que salía de su cama, sobresaliendo entre sus colchones. Tomo el objeto desconocido y se iluminó con su teléfono para saber de qué trataba, terminando de sorprenderse la chica creyendo que se había deshecho todo rastro de 'él'. Siendo este el collar de fantasía que había comprado Lori para el cumpleaños de Roberto, siendo este un corazón partido a la mitad con la inicial del chico grabado en él dándole a su ex la otra mitad con la inicial de ella.
Sintiendo que se trataba de una estúpida broma al encontrar dicho collar justo ahora y ver que esté supuesto corazón está roto, tal como el corazón de ella. Apretando la pieza de joyería con suma fuerza por la ira y la frustración, Lori se levanta de su cama caminando hasta llegar a la ventana de su habitación que da hacia el patio trasero dándole la chica un último vistazo recordando lo último antes de encontrárselo.
—Si tan solo no te hubiese conocido. —Murmuro Lori para después arrojarlo con furia impulsando aún más el lanzamiento del collar causando que vaya más allá de la cerca de su casa.
Al perderlo de vista, la chica solo cierra la ventana, dejándose caer al piso de su habitación lentamente, arrodillándose y apoyando sus antebrazos sobre el marco de la ventana, sobre ellos poso la frente de su cabeza mirando el suelo permitiendo que una silenciosa lágrima se derrame sobre su rostro.
—Ja, ja, ja —Se reía Lana por como jugaba Charles con las burbujas de la bañera junto con Lincoln, los tres dentro de la tina del baño aseándose después de que el can y una de las gemelas estuvieron jugando al barro un buen tiempo, para terminar, arrastraron al peliblanco a su juego finalizando con los tres completamente sucios.
Pero lo que realmente llama la atención es lo que está sucediendo en el interior del paisaje mental del Lincoln.
—Creo que ya has tomado tu decisión si decidiste regresar aquí. —Comenta César estando este sentado enfrente de la hoguera, viendo que Harriet veía con cautela a su alrededor en busca de una posible emboscada por parte de Alejandro.
—Y estate tranquila, mi hermano no está aquí si eso te preocupa. —Interviene el guardián mayor en un tono de gracia, divirtiéndose lo precavida que es la mujer, y se alegra César que Alejandro haya salido para limpiar como pueda el desastre que dejaron los niños y el perro, su camino hasta el baño para así no soportar de innecesarias disputas, o en el mejor de los casos se había ido a jugar los videojuegos de Lincoln.
—Ejem… —Tosió un la pelinegra para recomponerse. —Bien… aceptaré ese 'trato' tuyo. —Dijo sin estar muy convencida Harriet —Me ayudarán en descifrar el grimorio que ustedes dos abrieron y-y yo... —Antes de que la mujer terminase sus últimas palabras entre sus dientes, es interrumpida por el propio César en un tono de felicitación.
—Y tú me ayudarás con tu magia, y descuida no será nada de otro mundo.
Y Listo.
Al parecer Lori dio el paso dejar atrás por completo a Bobby, pero, ¿tendrá la voluntad de tomar la propuesta de Leni?
¿Y para que necesitara César la ayuda de Harriet para todo esto?
Hagan sus apuestas.
Por cierto, que se me olvidaba. Si buscan más historias de "The Loud House". Vayan y visiten a "Lev373" y también "V-Hazz", ambos de propio Wattpad.
Yo, por lo tanto, me despido.
Panda fuera.
