Va pensiero

Personaje: Aldebarán de Tauro.
Canción: "Va pensiero", dentro de "Nabucco", de Verdi

Colosal figura, guardián del segundo templo, la del toro dorado.

Hombre de gran fortaleza física, muro de músculos y huesos para cualquier horda que osara atravesar su hogar.

Perfil aguileño, embrutecido, de tez morena y músculos tensados, de mirada oscura y penetrante sombreada por aquellas cejas que optaron por seguir el camino en el entrecejo y aliarse para darle un aspecto aún más feroz.
Mandíbula cuadrada, pómulos altos y ensanchados. El labio inferior más grueso que el superior, que sin embargo enmarcaban una sonrisa afable.

Y es que tras ese aspecto terrible, de hombre acostumbrado a las peleas incesantes, se ocultaba un alma completamente opuesta a lo que aparentaba.

Quizás pudiera pasar por bruto e ignorante, pero ahí estaba, de brazos cruzados, con la mirada fruncida mirando al horizonte, con su sempiterna sonrisa afable dibujada. Carente de la larga cabellera que antiguamente poseía, los mechones castaños revueltos sobre su cabeza se mecían suavemente en el atardecer que caía inexpugnablemente.

Entre sus dedos sujeta firmemente una flor.

Con la mirada aún perdida en algún pensamiento profundo, descruzó los brazos y se llevó la flor a la nariz, percibiendo su aroma dulce y delicado. Cerró los ojos para sentir con más profundidad la fragancia y perderse en aquellos recuerdos.

En aquella pradera…

Junto a sus amigos y compañeros de armas, Mü y Aioria.

Ambos contemplaron con dulzura el rubor que se formó en la tez morena de Aldebarán, mientras una hermosa niña le tendía alegremente aquella flor violeta.

Para él. Sólo para él.

Porque la niña estaba agradecida al guardián de su constelación.

Y porque él, en el fondo, agradecía que esa niña se acercara sin miedo y le brindara un poco de amor en tiempos de guerra.

Si su destino era morir aquella noche que iba apareciendo en el horizonte, que fuera por salvar la vida de las futuras generaciones.

Y así iban sus pensamientos.


Notas:

Retomo aquí donde lo dejé este fic, con dos nuevas entregas. Entre el nuevo trabajo que acabo rendida y los casi dos meses que estuve fuera de mi casa, me han retrasado de lo lindo. A partir de ahora, trabajo duro de nuevo. Tengo mucho que actualizar y traigo historias frescas.

¡Gracias por vuestra paciencia, en serio! Si alguien quiere matarme, lo comprendo.

Y una breve aclaración sobre este fic: las historias son independientes unas de otras. No siguen un patrón y pueden abordar cualquier tiempo o circunstancia. Unas están situadas en la saga del Santuario, otras en pre Hades...y por cierto, que Aldebarán aparece con cabello largo y engominado (bueno, todos con los peinados que gastan, laca no les falta XD) pero aparentemente luego lo lleva corto. Así que el recuerdo (que se ve en la saga de Hades) va con pelo largo, pero en la situación preguerra, lo lleva corto.
Meh, tonterías de peinados sin más.

¡Espero que os gusten estas dos nuevas entregas!