Un nuevo comienzo

Por Luz de luna82

Capítulo 26

George dime lo que sepas por favor— se lo pidió lo más tranquila que pudo fallando totalmente en el intento.

—Candy en la constancia de muerte solo aparece que murió por causas naturales, no especifica exactamente que fue lo que sucedió, cuando eso pasa es porque la familia no quiere que se sepa de que fue exactamente de lo que murió, el expediente medico lo tiene su familia, no puedo averiguarlo, no puedo indagar como policía, para no levantar sospechas, ahora solo ellos saben exactamente que fue lo que sucedió, solo parece que era mas grave de lo que pensaban los médicos, por eso todo ocurrió muy rápido— dijo sabiendo que la dejaría aún más intranquila.

—Esta bien— dijo sin más, pero sabía que eso significaba que nada estaría bien.

—Candy tranquila, tus padres se ven serenos, solo es cuestión de irlo asimilando poco a poco, tratare de acercarme para saber cómo estan.

—Te agradezco que me mantengas informada por medio de Albert—y colgó sin más.

Albert se levantó muy temprano, dejándole un jugo en la mesa de noche, le dio un beso y se despidió de ella tratando de no despertarla, sin embargo ella despertó al momento, decidió comenzar con sus actividades, mientras trataba de alimentar en su habitación a Dillan, James y André fueron a despedirse antes de irse a la escuela, la ternura de esos niños era algo que extrañaría, si, tenia un plan en la cabeza, al ver que no podría obtener nada mas de George iría a su pueblo natal, sus padres la necesitaban, sobre todo su madre.

Entró a su habitación y encontró su pequeña maleta, esa de color blanca que traía cuando llego a Chicago, metió un par de pantalones de mezclilla, blusas, abrigo y un par de tenis extras, su neceser con todo lo indispensable, se dio un vistazo en el espejo, era un pequeño desastre sin maquillaje y con los ojos hinchados de tanto llorar, su mente le decía que no estaba haciendo bien, que George por algo había sugerido que no fuera, pero su corazón y mente le pedían tener un cierre, ir y despedirse de su hermano, tendría que viajar ese día por la noche para poder llegar de madrugada y poder estar en el funeral a medio día, tenía claramente lo que quería hacer, solo se ausentaría un par de días.

Se dirigió hacia la cocina buscando a Clara.

—Tengo que salir a hacer algunas compras, dejo a Dillan dormido, lo dejo a tu cuidado por favor, en una hora regreso.

—¿A dónde vas Sally? —pregunto curiosa la castaña de larga cabellera.

—Tengo que ir al centro comercial, regresare antes de que lleguen James y André de la escuela, tomo su bolso y salió de la mansión.

Lo que debía comprar tenía todo que ver con su viaje relámpago, una peluca y otros lentes de contacto, solo pudo encontrar unos color miel y una peluca castaña seria suficiente para pasar desapercibida, regreso justo a tiempo cuando James y Dillan entraban por la puerta.

Los estrecho en sus brazos, fue lo único que pudo hacer al verlos, los extrañaría como una loca, no quería separarse de ellos, pero era necesario, solo serian dos días, no dejaba de repetirlo a sí misma para convencerse de que asi seria.

—Sally aprietas fuerte, sabes—dijo el pequeño divertido al sentir el fuerte agarre de Candy, ella sin estar consciente les trasmitía lo mucho que ya los extrañaba.

—Lo siento André, pero quiero que sepas que te quiero mucho, eres el pequeño más inteligente, ocurrente y dulce que conozco—le tembló la voz un poco en ese momento.

El niño sin entender demasiado se arrojo de nuevo a sus brazos y le dio un beso en la frente —dice mi maestra que cuando somos buenos merecemos un beso en la frente y ¿sabes qué? Tu has sido muy buena conmigo, te quiero Sally— Le regreso el abrazo aun mas fuerte, regresando las lagrimas que estaban al borde de los ojos, no lloraría, sabrían que algo ocurría y lo menos que quería era preocuparlos.

—¿Y para mi no hay nada? — pregunto James envidiando un poco el amor que le demostraba a André en ese momento, se levanto y le alboroto el cabello como muestra de cariño, sabiendo que no le agradaba demasiado "ya soy grande Sally" siempre decía James ante esa muestra de afecto.

—Ven mi niño grande, también te quiero— y aunque era mas alto que ella lo abrazo con la misma fuerza que a André—Te quiero cariño, eres excepcional y muy inteligente— le susurro al oído.

—Y no olvides que guapo también— dijo viéndola a los ojos lagrimosos —Espero con ansias mi pastel del martes, al fin tendré 16 y podré obtener mi licencia de manejo, quiero que me enseñes tu a manejar Sally, mi papá definitivamente se rindió la ultima vez que quise tumbar un árbol, yo creo que tú tienes más paciencia conmigo, ¿Qué te parece? ¿Aceptas ser mi maestra?

Ella se sonrió, tenía razón Albert no tenia mucha paciencia con esas cosas—Claro que si cariño, empezaremos pronto tus clases, solo déjame contarle a tu papá primero.

Cuando llego la comida siguieron hablando de como serian las clases y el lugar donde lo intentarían, Candy agradecía que los niños no se hubiesen enterado de lo que había sucedido el día anterior, no quería mentirles al dar la explicación.

Eran las 7 de la tarde cuando Albert le aviso que llegaría más tarde, tendría una cena de negocios, estaba preparando sus días de vacaciones por ello estaba trabajando tiempo extra, sabia que Candy necesitaba distraerse y esos días le ayudarían bastante a todos.

Candy compro su boleto de avión por internet para las 12 de la noche, con la diferencia de horarios llegaría a las 3 de la mañana de Atlanta, no quería analizarlo demasiado, era una locura, pero no tendría paz si no se despedía de él y veía a su madre, analizaba la posibilidad de hablar con ella para que viera que no todo estaba perdido con ella y tuviera el conocimiento de que estaba viva y que no había perdido a sus dos hijos, solo a Jimmy, ella seguía viva para ella y que tal vez no podrían verse durante mucho tiempo, pero quería ser egoísta por una vez y estrecharla de nuevo en sus brazos.

El problema sería que Albert no la dejaría ir, al igual que George, sabia que estaba en contra de sus deseos, pero no descansaría hasta poder verlo con sus propios ojos, con la cabeza hecha un lio por la decisión de ir en contra de lo que le habían sugerido, decidió terminar sus tareas con los chicos y acostarlos, eran las 10 de la noche cuando salió de darse una ducha y vio un mensaje de Albert diciéndole que la reunión se estaba prolongando que tal vez tardaría media hora más, media hora con la cual no contaba, necesitaba salir de casa en ese momento para estar a tiempo en el aeropuerto, decidió dejarle una carta, solo serian dos días, consideraba que se las podrían arreglar sin ella por ese corto tiempo, no le daría detalles a Albert de la dirección de la casa de sus padres, ni donde estaría, se llevaría con ella su teléfono, pero no quería que se preocupara por ella, cuando llegara a Aldora se comunicaría con él.

Dejo la pluma en el escritorio quedando satisfecha con lo que había escrito, habían pasado 15 minutos y ella estaba lista, pidió un taxi que ya la esperaba en la esquina a la vuelta de la mansión, pero antes entro a la habitación del rubio dejando la carta encima de su cama, llevándose con ella el aroma de la fragancia que estaba en el ambiente. Cerro la puerta y como ladrón en la oscuridad salió de la mansión, sin que nadie se percatara, sin que nadie se enterara, excepto por un par de ojos que la veían a la distancia por una ventana.

Albert casi llego a media noche, con el éxito de un nuevo negocio en puerta, lo que había quedado arruinado por los Morgan se estaba concretando con otros nuevos prospectos, estaba contento de poder seguir con sus planes de expansión y poder tomarse esos días de vacaciones, había planeado un viaje al caribe para el cumpleaños de James, regresarían el miércoles y saldrían el sábado por la noche, lo había planeado todo, que su hijo cumpliera 16 años lo festejarían a lo grande en familia.

Fue a ver a sus hijos, los tres dormían plácidamente en su habitación, entro al final a la de Candy, quería darle la noticia, sabía que la animaría después de lo que estaba pasando con su familia, pero no la encontró, busco en el baño, bajo a la cocina, su despacho, el invernadero y el salón del piano, desconcertado no pudo encontrarla.

—Se fue Albert, le dijo Stear sentado en el sillón de la sala con una copa de brandy.

—¿Dónde está? ¿Lo sabes? De dijo mientras se pasaba los dedos por el cabello, desgraciadamente intuía a donde se había ido.

—Pensó que dormía cuando fue a dejarme el monitor de Dillan, me levanté y la vi tomar un taxi por la ventana de mi habitación, ¿Qué sucede Albert? sospecho que sabes que es lo que es lo que pasa ¿Han discutido?

—¿Por qué no me llamaste cuando la viste salir? Dijo levantándose tratando de marcarle a la rubia, enviando al contestador al momento, estaba apagado su teléfono.

—Te llame, pero no contestaste.

Revisó su teléfono, tenia tres llamadas perdidas de casa, desgraciadamente no había escuchado el celular, ahora no sabia donde exactamente encontrar a Candy.

—Cuéntame que ocurre Albert, ¿Por qué Sally se fue como ladrón en la noche?

—Espera por favor, necesito hacer una llamada, después de dos timbrazos una adormilada voz contesto —George, ella se ha ido, estoy seguro que viajo para allá.

—Eso no es bueno Albert, tuve que salir de la ciudad, me comisionaron a un pueblo cercano por tres días.

Se paso los dedos por el cabello de enésima vez, —dame los datos de sus padres, viajare esta misma noche.

—No Albert, es mejor que te mantengas al margen de todo esto, yo hare los arreglos para asegurarme de que este bien, te mantendré informado— colgó.

—Albert— le pidió Stear con preocupación en la voz.

—Su hermano murió y seguramente fue a su funeral— soltó cayendo sentado en el sillón cansado por el estrés de todo el día.

—¿Hay más verdad? ¿era por lo que lloraba ayer? Albert ¿Qué ocultan? Es muy extraño que no nos lo hayas contado y, sobre todo, que tu no la acompañaras al funeral.

—Es complicado Stear, solo te digo que entiendo su ausencia, tengo que irme, debo dormir y pensar que hacer.

—Sigo participando en carreras— le soltó al ver que se alejaba por el pasillo con todos sus problemas en la espalda.

El se paro como si le hubiesen cargado un costal de ladrillos a toda la carga que ya tenía encima.

Trato de tranquilizarse un poco, agarro aire —¿Por qué?, Lo sospechaba Stear, pero la pregunta el millón es ¿Por qué? ¿ya olvidaste lo que sucedió con Anthony? Lo mucho que sufrimos cuando murió a causa de eso mismo, Stear no permitiré que sigas haciéndolo, no quiero perderte al igual que a él— Le dijo perdiendo la compostura sin remedio golpeando con el puño uno de los respaldo de los sillones.

—Lo siento Albert, me gusta hacerlo, tengo meses haciéndolo sin que tú te des cuenta y míranos, no ha pasado nada, tengo mucho cuidado y quiero que estes enterado por mí, Sally tenía razón al decirme que lo hiciera y ahora que se fue, me da mucha pena no haberlo hecho cuando ella estaba aquí, lo siento Albert, tendrás que aprender a vivir con mi decisión, hermano, si algo tiene que pasarme, sucederá me suba en una motocicleta o no, asi que deja de preocuparte por mi y por favor trae de regreso a Sally.

Candy lo supo y nunca se lo dijo —No estoy de acuerdo con tu decisión Stear, que lo sepas— Le dijo muy molesto. —Te lo pido como tu hermano, deja eso por favor, te lo suplico— se rindió en un tono de derrota.

—Albert, entiéndeme por favor, solo quería que lo supieras, pero no me pidas que deje algo que me apasiona, ahora mejor dime ¿Qué es eso complicado con Sally? Comparte tus problemas conmigo, cuéntamelo.

—Stear, ahora no es momento, prométeme que no competirás por ahora, necesito concentrarme en Sally en este momento, ayúdame con eso por favor, después podremos hablar.

Stear asintió y Albert sin querer profundizar mas en el hobbie de su hermano, marco por su celular esperando que le contestara después de repicar 6 veces ella contesto.

—Si diga.

—Señorita O'Brien, son Albert Ardlay, el padre de André y novio de Candy, dijo mientras entraba a su habitación.

—Señor Ardlay ¿pasa algo? — dijo saltando de la cama acomodándose la bata de dormir.

—Candy se ha ido y sospecho que fue al funeral de Jimmy, necesito saber donde localizarla, no quiero que ese sola en este momento tan difícil.

—Creo que no debería señor Ardlay, su situación es complicada y si ella misma no se lo ha dicho es porque no quiere que se involucre.

—Patty por favor…— dijo sabiéndose derrotado, se volvería loco si no daba con ella.

—Ella es inteligente y estará bien— dijo tratando de que desistiera.

—Nunca me lo perdonare si le ocurre algo Patty, dijo con un tono apagado.

—Pero…

—Por favor…— pidió de nuevo y ella le dijo todo lo que necesitaba saber, él estaba desesperado.

—Tenga cuidado señor Ardlay.

De pronto su ánimo regreso, satisfecho saco una pequeña maleta que usaba para viajes relámpagos, cuando termino de empacar vio como caía al suelo un sobre con la caligrafía de ella, Candy le había dejado una carta.

"Mi querido Albert, sé que debes estar preocupado por mi en este momento, pero no temas, estaré bien, ¿sabes? necesito hacer esto.

Creo que podrás entenderme al haber pasado por esta misma situación, debo tener un cierre para poder seguir con mi vida a tu lado, perdóname si voy en contra de tus deseos, pero en este momento debo despedirme de él, quiero que sepas que planeo regresar en dos días, creo prudente no involucrarte, a veces entre menos sepamos es mejor, y en este caso es mejor que no sepas nada de mi vida pasada que pueda involucrarlos (a ustedes mi ahora familia) en algún problema por lo que ya sabemos con esa criminal.

Seré cuidadosa, disculpa por haberme ido sin despedirme, pero solo serán dos días, además me rompe el corazón verte a los ojos y no poder irme para hacer lo que necesito en este momento, no te preocupes estaré presente para el cumpleaños de James, jamás me lo perdería.

Te amo tanto Albert no lo dudes, solo será por un breve momento, nos veremos a mi regreso, te dejo muchos besos para que me recuerdes."

Se sentó derrotado en la orilla de la cama, ella se había despedido, ahora estaba en un dilema, ¿seria prudente ir o no?

Se quito la ropa del trabajo que llevaba encima, tenía la información necesaria para dar con ella, sin embargo, aparentemente ella consideraba que los pondría en peligro ¿Qué debería hacer?

Se metió a la ducha dejando que el agua recorriera su cuerpo y aclarara las ideas, no dejaba de preguntarse ¿Qué debería de hacer?

Y tomo una decisión…

Continuara…

Hola chicas, tenemos tema delicado, asi que nos seguimos leyendo, mañana actualizacion de nuevo, que descansen y disfrutenlo... un besote!