Personajes de S. Meyer. Historia mía.

Disfruten el Cap. :D


3

"Subí por esas escaleras que había visto sólo una vez en mí vida, aquella escalera que ocultaba numerosas habitaciones y guardaban terribles secretos. Me dirigí hasta la última habitación a mano derecha, una habitación que me embelesaba de placer sólo por su recuerdo. Abrí la puerta lentamente y a cada centímetro que se abría despedía una luz completamente brillante; tan brillante que tuve que tapar mis ojos por el resplandor, dolía estar expuesto a tanta claridad.

En cuanto entré a la habitación no pude ver nada, sólo un asqueroso sofá viejo en medio del lugar. –Esto es ridículo- pensé. Caminé hacia el centro de la habitación, algo me decía que debía seguir, pero a medida que iba caminando surgían nuevos objetos a mí alrededor. Tomé un par de copas y un vino que se encontraba en un pequeño bar, continué mi camino y me planté frente a un espejo que apareció repentinamente, me aseguré que mis ropas estuviesen impecables; portaba un costoso traje negro como la misma oscuridad, todo en él me hacia lucir de una manera extraña pero sublime a mis ojos, y aunque traté de quitarme esa corbata blanca que desentonaba con mi atuendo no pude, así que decidí dejarla en su sitio pues algo me decía que se me haría tarde si continuaba perdiendo el tiempo.

Mis cabellos bronce por primera vez en mis 27 años de vida estaban en su lugar, cada mechón estaba bien peinado y me hacía lucir decente, era extraño ver mi reflejo en ese espejo, me hacía lucir un poco más joven de lo que por sí era, pintando además un brillo que desconocía en mis ojos verdes. Ese brillo de alegría pura y jovialidad que había perdido a temprana edad. Continué hacia el viejo sofá que impresionantemente se transformó en uno moderno y elegante, la habitación creció y era refinada con un par de ventanas muy interesantes con marcos dorados. En el sofá estaba ese precioso ángel con la mirada más triste que había visto, y sin embargo, llena de vida; estaba vestida con un perfecto vestido blanco, sonriendo hacia mi dirección y un brillo que iluminó más su rostro encantador en cuanto le devolví la sonrisa.

Bella. Mi Bella- pensé y continué caminando hacia su dirección, pero a medida que daba un paso la figura de mi ángel se separaba otros dos pasos de mí. –No. Vuelve. No te alejes- rogué pero Bella continuaba sonriendo y esperando a que me acercara. Decidí correr y arrojar las copas y el vino, pero Bella se alejó demasiado y sólo pude vislumbrar cuando se puso de pie de nuevo con una expresión triste, perdiendo el brillo que sólo por ese momento vi y dando la vuelta comenzó a caminar lentamente hacia la dirección contraria a mí."

- Señor Cullen. – dijo alguien a lo lejos - ¿Ya está despierto?

- Sí, señora Emily. Ya estoy despierto.

- Edward. – su voz se dulcificó y podía apostar a que una sonrisa iluminaba su rostro – En cuanto abras los ojos me iré de tú habitación.

- Ya no tengo 6 años – me quejé aún con los ojos cerrados – Soy un hombre adulto.

- Por las mañanas te portas como de 6. Así que a despertar joven Cullen.

Abrí mis ojos lentamente y el reflejo de la odiosa luz mañanera me impactó en los ojos, busqué de nuevo mi colcha y tapé mi rostro en protección contra esos odiosos rayos solares. Pero la señora Young tomó la colcha y tiro de ella por completo hasta dejarme expuesto. En cuanto pude me senté en la cama todavía semidormido y vi el rostro de mi ama de llaves y niñera desde que podía recordar, la señora Emily Young.

- El desayuno está listo Edward. Apresúrate o llegarás tarde al gimnasio.

- Sí.

Busqué mis cosas y me alisté, desayuné deprisa y corrí hacia el gimnasio en donde me encontraba con Emmett para nuestra rutina de los domingos por la mañana. En cuanto empezamos a entrenar Emmett conversaba sobre trivialidades que no me interesaban en absoluto, pero debía prestar atención a las cosas que decía, después de todo es mi amigo. En cuanto me tocaba hacer un poco de bíceps Emmett tocó un tema que sí bien podía valer la pena.

- No me has comentado nada sobre la noche del viernes. ¿Quién era la chica que te hizo ir al "paraíso"?

- Sólo una chica de ese lugar. – dejé mis pesas en cuanto terminé y miré el rostro pensativo de mi amigo.

- ¿Folla así de bien?

- Sólo bailó. Nada del otro mundo Emmett.

- Quiero saber quién es. Quizá pase por ella después.

- No. – mi voz salió como el ácido y Emm abrió tanto los ojos que pensé saldrían de su órbita en ese momento.- Primero la tendré yo Emmett. Es mía, yo la vi primero y me pertenece. Después y si quiero, podré prestártela.

- Estas enfermo Edward. Pero es justo. Después de todo yo también conseguí un par de chicas que no te diré quienes son hasta que me reveles a la chica paraíso primero.

Sonreí ante ese apodo tan infantil. Chica paraíso describía en parte lo que era y eso me llevó a mi sueño, no recordaba con exactitud que pasó en él, pero si recordaba a Bella alejándose de mí. Quería desechar ese recuerdo pero no podía, me molestaba a tal punto que sentía la cólera atravesar todo mi cuerpo.

- ¿Te pasa algo Ed? – inquirió Emmett, odiaba que me conociera tanto.

- Sólo recordé un estúpido sueño.

- ¿Qué tan estúpido puede ser?

- Lo suficiente para molestarme.

- Todo te molesta Edward. Pero alzas mi curiosidad. Cuéntame- suplicó como un perrito y sonreí ante la idea.

- Sólo estaba persiguiendo algo, pero cada paso que daba se alejaba más y eso me molesta. No tener lo que quiero me molesta.

- Puede ser que sí se alejaba de ti es que de por sí no te pertenece. Es algo que no es tuyo y por eso no puedes tenerlo.

Sus palabras cayeron como agua fría a mis sentidos. ¿Podría ser eso verdad? ¿Bella no me pertenecería? -No, eso es imposible. Estás equivocado Emmett.

- No puede ser verdad. Lo que quiero siempre lo obtengo Emm, me conoces lo suficiente para saber que no me rindo hasta obtener lo que quiera.

- Debe ser importante para que estés tan decidido. Pero me alegro. Espero que sea el nuevo proyecto que planearemos con los alemanes. – Emmett continuó con su trabajo sin prestar mayor atención – Por cierto ¿quieres que te acompañe a la cena que dará tu madre hoy?

- ¡MIERDA! – chillé – La maldita cena. Lo había olvidado por completo.

- Bien, me debes una por recordarte.

- No. Además no iré a ninguna cena. Me declararé ocupado para no tener que ver la cara de ese molesto tipo.

- Caius por más que lo odies es el esposo de tu madre. Y tendrás que ir.

- No puedes obligarme a eso.

- No lo haré. Es tu familia.

Dejamos el tema y cada quien continuó en su trabajo, a mi pesar Emmett tiene razón. Caius no es nadie para interferir en mi vida. Iré a esa jodida cena y le demostraré que no soy el crio que podía joder cuando quería. Había huido de él por mucho tiempo y su ausencia en Europa por los últimos 4 años me había beneficiado lo suficiente. Pero ahora sabrá quién es el nuevo y mejorado Edward Cullen.


Hey!

Lamento de verdad, sé que dije que recompensaría el Cap pero estas cosas son necesarias para avanzar un poco más en la historia de nuestros personajes. Y también me disculpo por no subir a tiempo, pues he estado complicada de exámenes esta semana que pasó.

Muchísimas gracias por los Reviews, me encantan leerlos y aprovecho para comentarle a esa personita (Luce) que intentó dejarme 15 mil veces un Reviews pues sí me llegaron algunos xD y me encanta que se tomen la molestia de leerme y dejar un comentario, también va mis gracias a las personas que siguen, por ahora, la historia y aquellas que me leen y son silenciosas me gustaría que dejasen un comentario y digan que opinan sobre los acontecimientos... No tienen idea de lo feliz que me hacen y me ayudan a inspirarme más xDD

Aprovecho también para decirle a Yeicy que procuro actualizar los viernes, excepto éste que se me pasó de las manos. Después que esté más calmada con mis estudios iré actualizando más seguido. Awwm... de verdad Edward les parece tan pedante? Quiero leer sus comentarios y su opinión sobre éste Cap.

Nos vemos pronto... bye bye :D