Personajes de S. Meyer, historia mía... Contenido un poco explicito..

Disfruten el Cap (:


6

Intenté enfocarme en mi trabajo, cada día que transcurría desde la última vez que vi a Bella se hacía más exasperante que el anterior. Dos semanas era lo que había transcurrido, solo dos semanas que dejé en manos de Riley esa importante tarea en la que todavía no veía los resultados. Dejé lo que estaba haciendo, no tenía la concentración necesaria para terminar mi trabajo y eso no me gustaba en absoluto; Bella estaba apoderándose de todos mis pensamientos y eso era inaceptable. Sin embargo no pude continuar, me sentía rendido y busqué a la única persona que puede distraer mi paciencia, Emmett.

Salí de mi oficina, solo avisé a Tanya que iría por mi amigo un rato. Fui hasta el ascensor y marqué el piso. Al toparme con su secretaria, cuyo nombre no recuerdo, le di un pequeño asentimiento con la cabeza y entré sin anunciarme. Emmett estaba sentado encima de su escritorio jugando con una pequeña pelota, la tiraba al piso y la volvía a atrapar con las manos.

- ¿Te ganas la vida jugando con eso? – pregunté atrayendo su atención.

- No te acerques Cullen. Todavía no te perdono tu abandono en casa de tu madre.

- Ya pasaron dos semanas desde eso Emm ¿No serás tan rencoroso conmigo o sí?

- Incluso después de salvar tu trasero frente a Caius. Te fuiste y no llamaste. – se puso de pie y regresó a su asiento detrás del escritorio. – No supe nada más de ti hasta el lunes.

- ¿Qué querías que hiciera? – busqué asiento también y Emmett aún con actitud molesta no quería discutir. – Te compensaré. Dime ¿Te apetece ir a algún lado? ¿O prefieres algo más extravagante?

- Puedes comenzar con una disculpa. – Se inclinó hacia mí con expresión atenta, sonreí ante lo absurdo que era – Vamos Cullen. Me la debes.

Crucé mis piernas y aun manteniendo la sonrisa consideré la propuesta. Estaba seguro que debía existir otra cosa que él quisiese antes de yo mencionar aquellas palabras. Medité un rato más y Emmett perdía la paciencia, crucé mis brazos y dije en tono burlón.

- Puedo darte algo mejor. En vez de eso.

- Te escucho. – también se cruzó de brazo y miró expectante.

- Te invito a una noche completa en el Fantasy Club. – el club en dónde estaba Bella.

- ¿Pagarás todo? – asentí – Acepto. Pero quiero algo más. Y es que me sigues debiendo Cullen. Quiero que me presentes a Chica paraíso. – medité por un momento.

- Pides demasiado Emmett, pero está bien. Solo… - levanté la mano para detener el gritillo de alegría que estaba seguro que haría. – Recuerda que no puedes hacer nada con ella. Esa chica me pertenece.

- ¿Nada de nada? – preguntó como a un niño que fue reprendido.

- Dije nada, Emmett.

- Acepto. – tendió la mano el cual acepté inmediatamente. - Pero estaré exigente esa noche.

- No espero menos de ti.

Una vez realizado el trato me quedé un par de minutos más, ya me sentía mejor y Emmett comenzaba de nuevo a irritar mi paciencia con juegos de niños, y es que él no entendía que los juegos con pelotas no eran de mi agrado desde niño. Me devolví a mi despacho, ya mis pensamientos estaban en su lugar y Tanya continuó trayendo más papeles para corregir. Algunas cosas no estaban cuadrando como debían y debía castigar al responsable, un par de llamadas y el encargado de los cálculos estaba advertido de un posible despido. Seguí sumido en mi trabajo y no advertí cuando Tanya entró a mi oficina de nuevo.

- ¿Desea un poco de té, Sr. Cullen? - le miré atento, conocía esa actitud.

- ¿Qué otra cosa está dispuesta a ofrecerme señorita Tanya? - separé mi silla y crucé una pierna con evidente atención.

- ¿Le apetece un masaje? – juguetona se acercó hasta mí incitando a que estuviese dispuesto a ella. Sonreí ante lo que se avecinaba.

Le incité a que tomara asiento en mi regazo, lo hizo sin mucha vacilación, Tanya estaba ansiosa, lo supe en cuanto mi mano viajó por entre su falda y continuó su camino hasta su centro; masajee ese lugar por un rato, Tanya se quejaba de placer y sus labios atacaron mi boca, seguí con su juego por un segundo mientras mis dedos se abrían paso lentamente por sus pliegues, ella se quejaba cada vez más, en cuanto se acomodó para facilitarme el trabajo, tomé sus caderas y le di vuelta de espalda hacia mí, con mis rodillas ayudé a que abriera sus piernas y mi mano volvió a viajar hasta su coño introduciendo dos dedos al mismo tiempo.

- Oooh… Dios – Se quejó Tanya arqueando su espalda y dándome acceso a su cuello.

- ¿Te gusta lo que sientes? – dije en su oído.

- Sí señor. – con la otra mano tomé su pecho y lo masajee, los movimientos de caderas de Tanya impactaban en mi miembro gentilmente.

- ¿Deseas mi polla en tu coño? – continué murmurando en su oído al tiempo que aumente el ritmo de mis dedos y busqué su clítoris. Apreté de él tan fuerte que Tanya se quejó fuertemente y comenzó a mover aun más sus caderas. - ¿Quieres que continué?

- Sí… Sí, por favor. – mordía su labio y sus ojos estaban apretados, supuse que estaría próxima a llegar.

Besé su cuello una vez más y saqué mis dedos de su centro. Tanya se quejó y mirándome fruncía el ceño. Tomé sus caderas y la puse de pie, colocándome de pie también y caminé hasta la puerta, la cual abrí y le indiqué la salida.

- Lo siento Tanya, estoy muy ocupado. Quizás en otro momento. – sonreí y con la mano le pedí que se retirara.

Tanya no dijo nada, se retiró inmediatamente acomodando su falda y caminado de una manera muy graciosa. Me volví a mi asiento y antes de continuar con mi labor, busqué un pañuelo y limpié mi mano de toda excitación de Tanya. Las horas comenzaron a pasar rápido en mi oficina y por primera vez durante todo ese tiempo no supe de mi secretaria. Después de un par de horas Tanya llamó a la línea de mi teléfono.

- Sr. Cullen, está aquí el Sr. Biers que desea hablar con usted.- mi sangre se congeló en ese momento y mi respiración se volvió pesada.

- Hágalo pasar.

Aparté lo que estaba haciendo y esperé paciente a que Riley entrara. El chico agradeció a Tanya y caminó hasta mi escritorio; portaba una chaqueta color negro, un jeans también negro y una carpeta amarilla en la mano. El chico rubio me saludó tendiendo la mano y la acepté, tomó asiento y continuó.

- Aquí señor Cullen, está mi trabajo sobre la chica. – tendió la carpeta y la tomé sin pensarlo.

Al abrirla me topé con una foto, era ella, sin duda era ese hermoso ángel. Dejé a un lado todas las fotografías que Riley había tomado, me encargaría de apreciar su belleza en foto luego. Solo una hoja tenía la información y eso me tomó por sorpresa.

Nombres y Apellido: Isabella Marie Swan.

Nacimiento: Forks, estado de Washington, 13 de septiembre.

Padres: Charlie Swan (Fallecido) y Renée Dwyer (actualmente casada con Phil Dwyer)

Trabajadora como dama de compañía en Fantasy Club desde hace año y medio, su compañera de espectáculo es Jessica Stanley (Jess es el seudónimo utilizado por la joven en sus espectáculos, no ha terminado la secundaria, tiene un hermano mayor el cual se desconoce el paradero y es fugada de su casa a la edad de 16 años por problemas familiares).

Isabella Marie Swan Posee registros en el estado de New York por robo en tiendas y centros médicos. Se desconoce cualquier tipo de dato sobre su estancia en los estados de California, Arizona, Colorado, Minnesota y Michigan. Reside en una pequeña casa en Brooklyn acompañada por una niña con la que pocas veces se ve y quien se desconoce su identidad.

Después de leer miré fijamente las fotos, en su mayoría eran posteriores de trabajo, antes de él con ropas deportivas y otras con diminutas prendas. Acompañada por clientes o simplemente sola. Toda imagen en la cual estaba abrazada por algún tipo hacia hervir mi sangre pero sólo una imagen logró romper con mi compostura: era ella sentada en el suelo llorando desconsoladamente, abrazando sus rodillas, entregándose a las lagrimas, acaricié su rostro en aquella imagen, era lo único que podía permitirme en ese momento, pero en la siguiente reconocí a ese tal Paul abrazando su diminuto cuerpo y otorgando esa protección la cual envidié por un instante. Tiré las fotos y enseñé a Riley la que me interesaba en ese momento.

- ¿Quién es éste sujeto? – señale a Paul en la foto.

- Yo… Sólo sé que su nombre es Paul Clearwater. – vaciló ante mi insistencia – Es lo único que sé Sr. Cullen. – me puse de pie histérico y coloqué mis manos encima del escritorio, debía tenerlas apoyadas en cualquier cosa que no fuese Riley.

- ¿Es lo único que sabes? – mi voz salió bastante irritada y es que mi histeria estaba consumiéndome – No sabes nada. ¿Qué clase de trabajo mediocre es éste? – arrastré las fotografías y tiré la imagen que tenía en mano – Te dije claramente Riley que quería saber TODO sobre esta mujer. ¿Entiendes el concepto de TODO? – realicé mayor énfasis en mis palabras – Quiero saber ¿Quién es ese sujeto, qué es para Bella, por qué está llorando, qué le aqueja, también quiero saber la dirección exacta de su hogar, qué hacía antes, dónde están sus padres, su tipo de sangre, quién es esa mocosa con la que está? Acaso Riley ¿Debo enseñarte hacer eficientemente tu trabajo?

- No señor. – el chico se veía bastante afligido y debería sentirse de ese modo pues era un mediocre. – de verdad lo lamento.

- Lamentándolo no solucionarás nada. Perdí mi tiempo contigo, y eso es algo que vas a pagar muy caro. – continué, tomando asiento – me encargaré personalmente que no puedas realizar trabajo en toda Nueva York. Y tanto tú como yo sabemos lo importante que es para ti permanecer en este estado. – el chico palideció, ya que malos trabajos amenazaban con su vida en algunos estados y en mi territorio podía estar seguro bajo mi protección.

- ¡No Sr. Cullen por favor! – pude notar el sudor que comenzaba a descender y hecho todo nervios comenzó a mover las manos al hablar – le prometo que le entregaré un informe muchísimo más detallado, Sr. Cullen. Perdóneme. Por favor. – continuó tragando en seco.

- Si te otorgo una segunda oportunidad Riley no quiero que me decepciones. Estoy sumamente interesado en esta chica y cada detalle es importante. – tomé una pausa y miré al chico rubio que pintaba un color pálido, tal parece que se desmayaría en cualquier momento. Respiré profundamente y continué – retírate Riley, y vuelve cuando en verdad tengas un informe detallado.

Riley iba a partir pero primero decidió tomar las fotos el cual negué.

- Yo me quedaré con esto. Ahora retírate.

Después de quedar solo en mi oficina el tiempo laboral había concluido y ansiaba por estar lejos de mi edificio, me despedí de Emmett sin dar mayor detalle. Sam, quien era mi chofer (cuando no estaba bajo las órdenes de mi madre y cuando simplemente se me apetecía) esperaba por mí. Condujo, hasta lo que el trafico de las calles atestadas de carros dejaban, a mi departamento, no esperé el protocolo de que me abriera la puerta y decidir su destino ya que le dejé el resto de la tarde libre hasta que deseara su servicio, Sam trabajaba como mi chofer y guardaespaldas las 24 horas siempre y cuando lo deseara, pero en esta ocasión no.

Llegué hasta mi departamento ubicado en el último piso del edificio River, en cuanto las puertas del ascensor cerraron dejando el acceso exclusivo a mi departamento, me dirigí hacia la cocina, dejé en el pequeño comedor mis cosas y busqué un poco de agua. Observé una nota de la Sra. Young y la leí.

"Edward, dejé lasaña en la alacena, debes calentarla por un minuto no más. En tu habitación se encuentra el traje que habías encargado. Y solo por sí preguntas, tu madre llamó una vez pero no dejó recado. Ten una linda noche hijo."

Comprobé la alacena y efectivamente todo estaba en su lugar, sin embargo no me sentía de humor para comer. No tomé importancia de la llamada de mi madre, después de correrme de su casa hace dos semanas y no llamarme, no me importaba en absoluto su preocupación. Estar sólo en el departamento era algo que aborrecía de vez en cuando, el silencio atormentador invadía mi sentido y aquel mismo silencio me recordaba mi estado, todo eso era una molestia para mí. Decidí tomar una ducha, necesitaba relajarme, me dirigí al cuarto de baño y me dispuse a relajar todo músculo existente en mi cuerpo, pero todo lo que hacía desde que llegaba era mecánico, casi no pensaba y las pocas actividades me distraían de cualquier absurdo pensamiento sobre éste lugar.

La señora Young también había preparado mis pijamas, sonreí por el recuerdo de niño que me invadió en aquel instante y tomé las ropas. Después de un rato un poco más calmado regresé a la cocina y me dediqué a revisar aquellas fotos junto a la mediocre información.

- Isabella – susurré – Un precioso nombre para un hermoso ángel. – revisé las fotos una y otra vez, observando todas - ¿Por qué haces algo como eso? ¿Por qué lloras? ¿Qué es lo que escondes? – repetí la imagen en la que ella lloraba y después Paul le abrazaba muy consolador – Nadie te tocará de nuevo Isabella, eres mía y me encargaré de que ningún hombre vuelva a tocarte. Solo yo tendré ese placer.

Dejé la fotografía a un lado, miré a mi alrededor y esa sensación odiosa comenzó a invadirme. Siempre se apoderaba de mí ser cuando menos lo necesitaba. Me puse de pie y me dirigí a mi habitación, por esta noche no me iba a quedar encerrado en éste infierno. Tome un jeans, una camisa negra y mi chaqueta, mi rumbo estaba fijo y sabía perfectamente lo que necesitaba esta noche. Necesitaba a Isabella Marie Swan.


Hey!

Bueno un nuevo Cap más... Cosas nuevas comienzan a aparecer y estará un poco interesante. Agradezco muchisisisimo a todas las personas que se toman el tiempo de leerme, seguir la historia y dejar un comentario, cada día lo aprecio mucho más y siempre ansiosa en saber sus opiniones, me encantan. Bienvenidas a las nuevas seguidoras y también gracias por ese aliento para continuar y no creo que "las deje colgada" con la historia como me comentaron, al contrario todo lo que ustedes hacen o dicen me ayudan a inspirarme mucho más (:

Teky, siempre oportuna gracias gracias y lejana Cullen wow! me encantó esa observación que le hiciste al personaje, sin palabras xD Yani muchos besos y gracias ^^ ... Luce y Leona Pattz a mi me encanta que les encante y me reí mucho con sus comentarios GRACIAS! ahora solo queda preguntar: ¿Qué les pareció esta cap? ¿Qué creen que pasará? ¿Es lo que esperaban? Espero sus comentarios...

Sin más me despido y hasta muy pronto... bye bye (: