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Uraraka Ochaco estaba en un lugar desconocido. No tardó mucho en concluir que se había despertado en un hermoso bosque de árboles frondosos y rojos, con una neblina misteriosa que le dificultaba un poco el caminar con cuidado en el suelo boscoso. El sol apenas daba sus rayos hacia donde podía mirar, pero, aun así, se podía apreciar la belleza de este.
Ella tenía recuerdos borrosos de la razón por la que quedó desmayada. Solo podía recordar que fue por una noticia desagradable y simplemente pasó. Para su sorpresa, ella había despertado en este bosque misterioso. Cómo era de esperarse, tenía que reunir todo su autocontrol para evitar caer presa del pánico. Por lo que su primera acción fue intentar salir del bosque.
Lástima que sus nulas habilidades de supervivencia le estaban en contra. Desde pequeña siempre ha fallado en cualquier intento de aprender, a pesar de las súplicas de su padre para enseñarle las maravillas de la naturaleza.
— ¿Dónde estoy?, ¿Qué es este lugar?-Preguntó así misma Uraraka, mientras se recargaba en un árbol para descansar un poco de su caminata inesperada.
Poco a poco temía que su caminata fuera inútil, y que este bosque fuera a ser su laberinto de pesadilla. Dejándola con la única opción de tener alguna esperanza de que no fuera así.
— ¡Debo continuar!...
De repente, al caminar unos cuantos pasos entre el frío suelo boscoso, una risa de un niño se oyó muy cerca de su posición.
— ¿Qué?-Dijo Uraraka volteando a todos lados buscando el origen de ese ruido.
Inesperadamente, el dueño de esa risa había hecho otros ruidos que alertaban de su posición en diversos lados. Tales como, el sonido de una rama rompiéndose o las hojas siendo pisadas.
— ¡¿Quién es?! Si eres un niño, no te preocupes. No te haré daño-Dijo Uraraka, quien estaba preocupada de que hubiera un niño en la mitad de un bosque misterioso.
Incluso, ella tenía esperanzas de que si lograba comunicarse podría saber en dónde estaba. Aunque, para su sorpresa, él se comunicó primero.
— ¡Eres divertida! La forma de tu cabello es rara, ¿Toda tu familia lo tiene de esa forma?
Uraraka por su parte, no pudo determinar rápidamente el origen de ese sonido.
— Eh mm, lo heredé de mi mamá. Me comentó que incluso mi abuela tenía esa forma — dijo ella con sinceridad para que él poco a poco le tuviera confianza —.
— Tienes un uniforme raro, ¿Vas a una escuela? — preguntó el niño una vez más, sin ser visto todavía.
— Sí, pertenezco a una Academia en realidad. Es el uniforme obligatorio que tenemos que llevar los alumnos.
— Suena aburrido. Vestir lo mismo todos los días.
Sin previo aviso, un niño apareció boca abajo, agarrado firmemente con sus piernas en una rama de un árbol, desde una altura baja Dejándose ver desde muy cerca del rostro de la chica, casi dándole un infarto debido al susto repentino.
— ¿¡Qué!?-Exclamo Uraraka asustada.
— ¿Nunca viste a un niño? Somos pequeños y hacemos la vida imposible a los adultos. Ya sabes...
Ella, al verlo más cerca, le pareció todo menos normal. Tenía un cabello plateado que caía hacia abajo debido a la gravedad, una piel verdosa con un tono parecido a la de las hojas y estaba vestido con un traje parecido al del personaje de ficción, Robin Hood. Por último tenía una capa de color rojo de un material extraño. Mientras tanto, su edad parecía rondar lo años.
— Sí, lo sé, ja, ja, ja — dijo la chica con una risa nerviosa — A veces me quedo a cuidar a mis primos. Creo que tienen la misma edad que tú...
— Lo dudo-Dijo el niño tajantemente.
"¿Qué?" Dijo Uraraka confundida por la declaración del niño.
— Me llamo ᚨᚱᛒᛟᛚ, y ¿Cuál es el tuyo?-Dijo el niño misterioso ofreciendo su mano.
— Disculpa, no entendí tu nombre. ¿Me lo podrías repetir?-Dijo Uraraka más confundida.
— ᚨᚱᛒᛟᛚ, no tengo apellido. Pero me puedes inventar el que quieras.
—¿Qué significa ese nombre?-Preguntó ella con algo de curiosidad.
— Es un nombre común de dónde vengo, y me sorprende que no comprendas que es. Estamos hablando ahora con el mismo idioma-Dijo el niño también confundido, mientras trataba de caminar en una sola dirección tratando de mantener el equilibrio.
"¿Otro idioma?"
Cada cosa que estaba diciendo el niño la estaba llenando de una curiosidad latente.
— Uraraka Ochaco. También es un gusto en conocerte, ᚨᚱ...-Dijo Uraraka tratando de pronunciar el extraño nombre
— ᚨᚱᛒᛟᛚ, y por lo que veo. Ya te están llamando.
Dijo el niño viendo que se había aparecido un círculo luminoso con extraños símbolos, se apareció debajo de los pies de la chica.
— ¿¡Qué demonios!?-Dijo ella asustada al ver que había luz debajo de sus pies.
De repente, el chico se dejó caer y con agilidad cayó en el suelo boscoso. Para luego ver con más detenimiento el cómo la nueva chica estaba siendo absorbida para abajo.
— ¡Ayúdame! ᚨᚱ... O lo que sea. ¡Me está arrastrando!-Dijo Uraraka con pánico, tratando de escapar del lugar donde estaba.
— Algo me dice que nos veremos pronto señorita Uraraka. Si quiere, podría enseñarle a pronunciar mi nombre...
— ¡Ayúdame!
Rápidamente, estaba bajando y solo le quedaba aferrase a la poca vegetación que le podía servir de apoyo.
— ¡Nos vemos!-Dijo ᚨᚱᛒᛟᛚ, mientras se despedía con sus manos de una manera muy inocente.
Después de eso, todo se convirtió en oscuridad.
Lo que no se esperaba Uraraka fue que sin previo aviso sintió un dolor enorme en su mejilla izquierda. Cosa que la hizo despertarse justo en el salón donde cayó desmayada.
— ¡Idiota!, ¿¡Cómo te atreves a desmayarte ahora!? Midoriya-san apareció con esa extraña armadura y ahora está con el director. Además, nos mencionó que está casado, ¡Casado!. Necesitas estar despierta.
Su amiga, Jirou-san, le había dado una tremenda bofetada en su cachete izquierda. Cosa que resultó efectiva y le había restaurado todos sus sentidos.
— Yo...
Ahora mismo estaba confundida y con sentimientos extraños debido a ese sueño suyo. Como si lo que había pasado en ese extraño bosque lo hubiera vivido en carne propia, hasta llegó a sentir los remanentes de su pánico al ser arrastrada por el suelo por ese extraño círculo. Curiosamente parecido al que Izuku invoco cuando los amenazó al creer que eran versiones falsas de ellos.
"Esto no pudo haber sido real. Tal vez fue un producto de mi imaginación, tal vez fue mi mente jugándome una broma... ¿Verdad?" Pensó Uraraka preocupada.
Solo la sensación de quedar destrozada por qué el chico que le gusta está casado con la chica excéntrica, Mei Hatsume, le está ayudando a disipar cualquier cuestión que tenga ahora.
— ¡Vamos Ochaco-san! — dijo Kyoka levantando abruptamente a la chica, jalando su brazo con brusquedad — Tenemos que ir con Midoriya-san. Necesitamos saber quién más estuvo con él en ese mundo que habló. Los demás que estaban aquí ya se fueron y ¡Nosotros nos retrasamos!
Por ahora el aula estaba vacía y los demás se habían ido a acompañar a sus recién cambiados compañeros. Era vital para kyoka cómo Uraraka que no se perdieran de los detalles, entre todo el caos provocado por sus compañeros en la academia.
(...)
La excéntrica inventora por fin había finalizado su espectáculo hacia las masas de la academia. Llevándose en el proceso muchos aplausos de la audiencia, así como donaciones a su persona para apoyarla. Aunque, dichas donaciones palidecen a comparación de su bóveda personal de monedas de oro ubicada en su bolsita de cuero de dragón, que quedó colgada en su cintura. Por lo que el dinero que tiene, solamente le serviría para alimentar a su hambriento ego que la ha caracterizado.
—No puedo creer que al fin sucedió, al fin callé la boca de todos esos idiotas que me dijeron que nunca podría hacerlo—Dijo Mei estirándose un poco debido a la incómoda posición en que estaba en el aire. Justamente en el jardín, mientras que los presentes se estaban yendo—.
El hecho de ver a sus rivales en su clase verla con envidia fue un goce. La satisfacción de ver sus caras era algo que nadie podría robarle. Ni siquiera su pasado.
—Aunque me hubiera gustado estar más tiempo, pero mi esposo ya me dijo que ya era suficiente. Ni modo, tendré otras ocasiones para presumir al mundo—Dijo ella con los hombros alzados, restándole importancia.
Por lo tanto, solo le quedaba cumplir otros objetivos. Después de tanto tiempo, al fin pudo dejarse llevar y cumplir con lo que siempre ha querido. Incluso, ella todavía estaba emocionada.
—Por ahora, tachare esto de mi lista—Dijo Mei sacando un pergamino que se puede enrollar desde su otra bolsa, cuyo espacio es indeterminado.
De repente, su momento de gloria fue interrumpido por una vibración que sentía en su muñeca. Era el equivalente a un teléfono dentro del lugar donde estaban, que consistía en un cristal legendario y poco común, tallado en una forma plana y hexagonal que estaba amarrado en una correa de piel de lobo. Las llamadas, increíblemente tienen el alcance de cualquier parte donde se encuentren en el mundo, solamente sin los inconvenientes de la mala recepción.
Al tocar el cristal y ver quién era, inmediatamente su buen humor se había esfumado con el viento.
—¡Mei! Mi querida rival, veo que ya has hecho un espectáculo y te has vuelto viral en Herotube—Dijo la voz de una chica a través de la llamada, mientras tenía un tono burlón— Ví el video con la ilusión que fueras a presentar tus mejores inventos, pero me quedé desilusionada. ¿¡Eso es todo lo que tiene que ofrecer la gran "Tecnomaga" Mei Hatsume!?
—Shield, veo que la envidia te está consumiendo. Me sorprende que no hayas salido de I-Island, para ver tu rencorosa cara en acción—Dijo Mei entre dientes, con una vena notable en su cien debido a su notable furia al escucharla— Beber tanto hidromiel de mala calidad debió haberte afectado tu talento, por lo que tienes que recurrir a mostrar tu rabia por el ¡MIO!.
—Lo dice la chica que sobrecarga a Mineta-san de trabajo al hacer tu deficiente aleación de acero élfico y metal divino . Cada falla tuya es debido a que no sabes elegir los materiales para tus inventos.
—¡Mira quién lo dice! Hablo de Melissa Shield, quien no deja de beber al lado de los enanos y vender inventos a lo loco a los Reinos Demoníacos.
—¡Tú vendiste el monstruo mecánico de roca a los Dragones que NOSOTRAS hicimos! Metiste en problemas a Mina-san con ellos para conseguir sus escamas. Eres de lo peor.
Inesperadamente, Mei había demostrado que tenía la mecha corta cuando se trataba de esa rubia presumida.
—¡Si no te calmas de tu actitud arrogante, iré a I-Island a patearte el trasero con mi Mecha! Necesitábamos el oro para otras cosas importantes y lo sabes.
—Uy...—Dijo Melissa fingiendo dramatismo—Tengo miedo, esa máquina defectuosa irá a destruir mi traje de batalla de última generación de tecnología mágica... Ja,ja,ja ¡Te esperaré con tu mecha que se cae a pedazos por sí solo!
—El traje que se queda sin reservas de Maná al minuto, ¡¿esa baratija?!
Sin previo aviso, una mano tocó el hombro de Mei. Obligandola a voltear para ver quién era. Afortunadamente no activo sus armas por instinto, viendo que no era nada menos que Kendo Itsuka, otra de las personas quienes fueron transportados al otro mundo.
—¡Ya dejen de pelear! Es un momento de celebración, ustedes dos deberían estar felices—Dijo Itsuka, mientras se le veía contenta por estar de nuevo en la Academia.
Curiosamente, ella es considerada la voz de la razón cuando esté duo se mete en varios líos.
—Itsuka tiene razón Mei, demostremos quien es la mejor en otra ocasión—Dijo Melissa Shield a través de la gema—.
—Si, luego retomaremos nuestra conversación—Dijo Mei, quien comenzó a tranquilizarse al igual que su contraparte.
—Por ahora, hay que reunirnos con los demás. Izu-kun nos comentó a través de nuestras gemas que está con el director. Probablemente nos hemos dispersado por diversas partes. Afortunadamente una gran parte están cerca y en la academia.
—¿Te encontraste con algunos?
—Me encontré con Mineta-san y está detrás mío
Dijo Itsuka señalando al enano con armadura saludando a las chicas con una actitud positiva, quien se acercaba con otra chica desconocida y con otros miembros de la clase B con armaduras o trajes con características especiales.
—Itsuka-san, es bueno que todos nos estemos reuniendo tan rápido—Dijo Mineta con su conocida actitud enana alegre.
Los otros compañeros que compartieron el mismo destino al ser transportados fueron: La belleza silenciosa Yui Kodai, la carismática Setsuna Tokage, la pacifista Ibara Shiozaki, por último estaba Neito Monoma, quien se veía ligeramente cambiado desde que lo vieron por última vez en estos lares.
La primera está vestida con un traje que se asemeja a la imagen de una bruja del índole del ámbito fantástico popular. Teniendo como característica principal su sombrero puntiagudo de color negro, una capa pequeña que le cubre los hombros y una parte de su espalda, y un cinturón que le permite a la vez traer varias bolsas dónde guarda sus artefactos mágicos personales. Mismo que se extiende hacia su muslo. En la mano, poseía un libro que siempre se le veía levitar todo el tiempo.
La segunda, era Setsuna Tokage, cuya apariencia se resumía en una armadura que cubrirá gran parte de su cuerpo con escamas, curtidas de algún tipo de criatura desconocida de forma reptil. A diferencia de sus compañeros, ella tenía pocas posesiones en las manos que su banco personal, ubicado también en una bolsa colgada en su cintura.
La tercera era Ibara Shiozaki, quien estaba vestida en algo que recordaba a una gitana o de un traje típico en las culturas de los países de Europa Oriental. Tenía varios detalles en los bordados, dando patrones hermosos en la tela. Sus poderes mágicos, para quienes no la conocen siguen siendo un misterio.
La cuarta miembro presente, Itsuka Kendo. Entre la mayoría de invocados, ella era la única que quiso mantener un estilo fiel a su traje que tenía cuando estudiaba para ser héroe. Aunque con diferencias notables, tales como las placas de acero divino añadidas al traje que rodeaban su cintura. Sus guantes de piel de Ogro, son un plus para sus habilidades.
Por último, Neito monoma. El estaba vestido con ropas parecidas a lo que llevaría un miembro de la realeza en un día ceremonial. Con hombreras doradas y un traje a la medida. Lo más curioso del caso es que no trae un arma blanca consigo.
—¡Mei-san! Está niña desconocida que rechazó a Mineta-san hace 10 años al parecer se interesó en nosotros—dijo Setsuna rodeando su brazo en el cuello Teshigawara, quien no podía ocultar su emoción al estar en presencia de personajes de una trama narrativa Isekai real.
—Esa chica no ha dejado de hacer preguntas desde que nos la topamos a lado de Mineta—Dijo Neito con una sonrisa divertida.
—Reaccionó mejor que nuestros compañeros de salón—Dijo Yui de una manera sería.
Las palabras de Yui, provocaron que Ibara hiciera brotar una flor marchita desde el suelo. Cuyos pétalos de deshacían poco a poco.
Esto dejó al grupo con un silencio algo incómodo. Dejando en evidencia de que probablemente se esperarán una reacción negativa al llegar. Teshigawara por su parte no pudo evitar pensar que las cosas para ellos no serían tan fáciles.
—Aun puedo recordar sus gritos de terror al vernos—Dijo Ibara un poco afligida al recordar el pánico que provocaron al haber regresado.
No fue hasta que pudieron explicarse que dejaron de amenazar con atacarles. Aunque, no todos reaccionaron de la mejor manera.
—Ibara-san, ¿¡Por qué debería importar lo que esos debiluchos piensen de nosotros!? Simplemente hay qué vivir la vida que siempre hemos querido estar—Dijo Neito con una actitud despreocupada.
Entonces Mei retomó su papel en la conversación.
—Tiene razón Neito, Ibara. Yo simplemente aparecí en mi salón de clases y provoqué un caos. No me importó y salí para hacer mi espectáculo. Es fácil si no piensas que fueron algo para nosotros. No importa lo que piensen Después de todo no son nuestros seres queridos, ¿O si?
A lo que Itsuka respondió.
—Eran nuestros amigos. No es tan sencillo—Dijo Itsuka recordando que alguna vez fue presidenta y una miembro de la clase B— Fueron ellos con quiénes convivimos antes de ser arrastrados hacia el otro mundo.
—¿¡Y qué!? Tu misma nos comentaste que probablemente no todos estarán contentos con nuestra presencia. Debemos superarlo y seguir.
—Desafortunadamente, el tiene razón Itsuka-san—Dijo Mineta complementando a Neito.
Mientras tanto, Ibara solo permanecía en silencio. Procesando todo lo ocurrido.
Sin previo aviso, Yui avanzó hacia en dirección del edificio administrativo de la Academia.
—Los únicos amigos que considero son ustedes. Ellos son gente que conocimos hace 10 años—Dijo Yui tajantemente y dando por terminada abruptamente la conversación de ese tema.
Mientras tanto, en varios lugares de la misma ciudad la confusión reinaba por el regreso de los invocados
Continuará….
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Cualquier duda, me lo hacen saber y con gusto respondere.
