Alice pov.
¿Por qué no me dijiste que no eras un Stripper?—le susurre a Edward molesta.
Porque no me diste la oportunidad—me contesto Edward un poco molesto—tal vez sea porque me echaste de tu apartamento antes de decirte todo.
¿Y qué quería que hiciera?—fruncí el seño—eras y eres un extraño para mí.
Eso puede cambiar querida—me guiño un ojo sonriendo ampliamente.
Durante toda la cena mis padres nos dejaban de hablar junto a los Masen.
Querida—me llamo Elisa—lamento que te hayan dejado en el alta.
¡Maldición! Yo que ya empezaba a olvidar ese tema, solo hacen que mi corazón doliera a un mas, solo estaban agrandando la herida.
No se preocupe—sonreí tristemente—pretendo que todo quede atrás.
Mi madre me explico que los Masen acaban de mudarse desde Inglaterra hace una semanas, por eso la cara de Edward no se mi hacia nada familiar, ya que en Forks todo conocen a todos.
Alice ¿puedes servir el postre?—me pidió mi madre.
Claro madre—me levante de mi asiento para dirigirme a la cocina.
Yo la ayudo—escuche hablar a Edward.
Y en unos segundos ambos nos encontrábamos solos en la cocina, eso era muy mala señal, saque los Brownies del horno justo a tiempo.
¿te sientes mejor?—me pregunto Edward acercándose a mí ayudándome con los Brownies.
Si, gracias—lo mire a los ojos y esa fue mi mayor equivocación pues quede hipnotizada.
Es bueno saber que estés bien—Edward bajo la mirada tímidamente—me preocupaste mucho.
Qué lindo—dijo mi conciencia.
¿Y tú de que parte de los dos estas?—le reclame, ya estoy quedando loca en pelearme conmigo misma.
No debiste preocuparte, estoy perfectamente bien—le sonreí dulcemente.
Alice yo…—Edward tomo mis manos acercándose más a mí para besarme pero antes que sucediera tome un Brownie y lo metí a su boca.
Delicioso ¿verdad?—sonreí ampliamente aguantando las ganas de reírme.
Realmente delicioso-rio Edward, tomo un Brawnie metiéndolo a mi boca haciendo que las migas ensuciaran mi rostro—déjame limpiarte.
Y sin decir más me beso, el beso era extremadamente delicioso con ese rico sabor a chocolate pero sabia a un mejor, el beso al comienzo era tierno y lento pero después se volvió intenso tuvimos que separarnos por falta de aire. No pude evitar sonreí ampliamente al igual que el.
¿Pero que es esa sensación que hacía que mi corazón se acelerara?
Es amor tontita—escuche nuevamente la voz de mi conciencia.
¿Amor? ¿Me enamore de un hombre que apenas conozco? Esto no puede ser cierto.
Volvimos con los demás a un que de seguro la mayoría de las miradas estaban puestas en mi por mi expresión de tener una herida provocándome mucho dolor.
