Capítulo 11: Buenas sonrisas
Como era de esperarse tuve la lúgubre idea de pedir ayudar, la cuestión no era esa sino a quienes les pedía ayuda… a los humanos…
Busque por horas algún indicio de ellos, y buscaba en mis recuerdos las posiciones geográficas de las gentes que precisamente buscaba, los había tragado la tierra, los campamentos, las bases militares, los refugios, todo estaba ausente… horas con la mayor de las prisas requise hasta los suburbios más alejados de mi casa… nada
Al no encontrar a nadie desistí de pedir ayuda… el pobre de Marshall no soportaría congelado tanto tiempo era mi duda… intenté romper el hielo glacial que lo envolvía con mis propias manos, nada, absolutamente nada… luego intenté con el hacha, creí que se había roto, lo que se partió fue el hacha…
…
Finalmente al no tener la capacidad de abrir la coraza decidí prender un fuego… eso sí que derretiría el tempano…
Lo abandoné en ese lugar, igual tendría mucho tiempo hasta que se descongelara, por más que nada la estructura sólida que presentaba, y el aire frío ayudaba a resistir la fogata, y el ambiente invernal hacía que el hielo sea realmente hielo
…
Di vueltas por doquier, buscando alguien que pudiera socorrerme… hasta que al fin encontré una base militar, esa era la estructura más importante que haya visto jamás… incluso más impresionante que la casa de aquella bruja
-¿Qué demonios es eso?- Preguntó uno, mirando hacia mí, el otro le respondía, -¡No tengo la menor idea!- recordé que estaba flotando en el aire… me aleje ya que podía generar malas interpretaciones… y luego de una hora por decir algo me acerqué a pie
…
-¿Hola?- pregunté en la puerta que no parecía estar vigilada… miraba las torres que precisamente deberían estar con personal de vigilancia...
-…
Silencio, y más silencio hasta que por fin alguien se aproximó a mí… -Necesito ayuda, un amigo mío está muriendo, desangrado- le comenté…
-Lo siento, pero sólo atendemos a los nuestros- aseguró, -debería regresar a su bunker y aguardar órdenes…
-¡No tengo un bunker!- le respondí…
-Ya veo, ¿qué es usted?- preguntó por si las dudas
-¿Yo?- entre dudas haciéndome la desentendida le respondí… -Soy de lo que fue la India…
-Ya veo… sin duda, aunque no aparenta… ¿de qué parte?- pregunta sin respuesta…
-¿Qué importa?, mi amigo está muriendo, ¿pueden ayudarme?, ¿Cuánto tiempo me van a estar preguntando de qué parte soy?, ¡qué importa si ya no hay mundo!- le respondí…
-Bien, sí, supongo, ya sabe, órdenes son ordenes, por más absurdas que fueran debo acatarlas- Me respondió…
-¿Por más que tenga que abandonar a un hombre?...
-Por más que deba "matar" a un hombre- me respondió con cinismo… -vuelve a tú época, déjanos perecer en paz vampiro- respondió
-¿Qué?- comenté con completa sorpresa…
-Hemos visto como nos llevan a los nuestros, sin lugar a dudas debes estar muy pelotuda para adentrarte a este lugar, ¿qué tanta sed de sangre puedes tener para hacer tal locura?- Me preguntó…
-De acuerdo, soy vampiro, no tiene nada de malo, o ¿sí?- Dije… porque dije eso, una emboscada, y salí del lugar despedida a los disparos…
-…
-¡Miserables humanos!- les dije… y les hice un gesto que no debí haber hecho, prácticamente les decía que estaban sentenciados con un gesto en mi garganta… y luego le apuntaba a ellos
…
Pasaron las horas y se adentraba la noche, el sol había descendido y Marshall aún continuaba en ese bloque masivo de hielo, para empeorar la cosa comenzó a nevar con una intensidad importante… el fuego se había apagado hacía mucho tiempo cuando regrese a verlo, y lo resguarde en unas ruinas de la ciudad…
Regresé para cobrar mi venganza, de uno en uno tenía cuentas pendientes con ellos… entre todos podían herirme de gravedad pero al momento del descanso, era quién tenía las de ganar…
Intente infiltrarme con la invisibilidad, pase la primer puerta, atravesé los reflectores, e ingresé al complejo, sonó una alarma, no lo esperaba, no sabía que existían cosas así… me rastrearon e inmediatamente un grupo de soldados se acercó, me corrí de su camino, y pasaron sin más…
-El registro de calor notifico un cambio drástico en la habitación, sin embargo no hay nadie… repito, no hay nadie, el maldito aparato nuevamente se estropeó- comentó por radio…
-Mantente alerta, la otra vez paso algo similar, y el equipo funcionaba a la perfección, esos malditos vampirejos y su entrometida en nuestras ciudades ya nos mostraron los resultados, manden equipo con gafas térmicas… esa es la forma más efectiva de encontrar a esos lacayos del demonio…
-Entendido, puesto en marcha- se marcharon, y no me había gustado para nada oír aquello, así que me apresure… fui a toda velocidad, era necesario encontrar algo que produjera calor, algo que parara la hemorragia, y medicamentos de diversos tipos por la enfermedad que podía atraer mi mordedura…
Golpeé a un guarda que estaba descansando en el panel de vigilancia, observaba algunas cosas que me llamaban la atención, era blanco y negro aunque podía distinguirse un laboratorio, se veían muchas personas ir y venir, el vigilante estaba inconsciente… y observaba aquellas fuentes ininterrumpidas de calor, "era magia" me decía, y luego "no es ciencia"… repasando en mis recuerdos de la infancia podía recordar haber visto cosas parecidas, también en mis viajes por la tierra, aunque para ese entonces todo eso estaba roto
Salí vestida con el uniforme, invisible por las dudas, y "caminé" hasta entrar en el complejo centrar de la "ciudad"… encontré un soplete… lo llevé conmigo, hasta que me descubrieron…
-¡Alto ahí!- Me decía el sujeto que había visto antes patrullar, me apuntaba con su rifle de asalto, miré mí alrededor, muchos más de ellos apostados por la parte superior de la estructura
-¡Oigan!, no tenemos por qué hacer esto- les dije, sonriente…
-¿Qué resulta tan gracioso?- preguntó… la mayoría parecía temblar de pánico, era una tropa bastante desmoralizada…
-Discúlpenme, solo necesito el soplete, medicamentos, y me retiro- les dije, levantando las manos sobre mis hombros como ellos decían… -no pueden matar a un muerto- les comenté
-Y te sigues creyendo más lista que nosotros… menuda zorra- comentó el guarda con el que había hablado hacia unas horas atrás en la puerta que me acusaba de "vampira"
-El vocabulario, no quieren hacer esto, créanme se los aseguro-…
-La presa se volvió depredador- Oí decir a una voz suave, muy diferente a la del resto de los papa fritas que portaban las armas… -Dime, ¿qué te trajo hasta aquí?, ¿los vampiros descubrieron el fuego y vinieron por sopletes para carbonizarnos?- Me preguntó…
-Dejen ya de estás ridiculeces, si hubiese querido matarlos lo había hecho al momento cuando me vieron esos dos imbéciles- Le comenté…
-Error en la aseveración amiga, te olvidas un factor clave… la hora del día- me respondió… -El sol sigue siendo nuestro mayor aliado contra ustedes, y aún que fueses muy fuerte él no tendría ningún problema en quitarte esa sonrisa del rostro…
-Bien, sí, supongo que tienes razón, podrías decirle a tú jefe que no vine a luchar, no es mi intención, vengo por ayuda- Comenté…
-No hay jefes vampiro, no hay gobiernos, desde que nos asesinaron a nuestros líderes comenzamos a desistir en la idea de gobiernos… caímos en épocas oscuras por culpa de ustedes, y volveremos a ser lo que fuimos…
-¿Encerrados en estas cajas de hierro?, No lo creó- Le comenté…
-Tú no has vivido lo que nosotros sí, te hubiera gustado padecer lo que nosotros, quizá ahí sentirías el mismo pánico que sufrimos, claro, para ti eso es un gusto más…
-Tú no me conoces, ¿de qué te las traes?
-Son todos iguales, vienen pidiéndonos ayuda, y al menor descuido, nos matan, nos llevan… ¿a eso has venido?, ¿quién te ha mandado?- Me preguntó…
-Soy libre, no tengo un dueño…
-Ya veo, por lo visto no quieres cooperar, ¡chicos!, ya saben lo que hacer- les dijo…
Inmediatamente al ella salir de la instalación comenzaron a abrir fuego, "mierda que corrí"… era mi pensamiento…
Me dieron algunas balas nada de lo que no pudiera recuperarme con un poco de tranquilidad y descanso… flotando me aleje, usando mi intuición buscaba a esa chica que me había hablado, sin dudas era la cabeza de la organización del lugar… y si me hacía con ella, el resto de la tropa no haría nada en mi contra…
Un helicóptero, no había visto un helicóptero en más de cien años… lanzó sus misiles hacia mí, evité el conflicto ya que no quería dañar a nadie, al fin de cuentas, también era en parte humana… y me habían enseñado a no lastimar a la gente… aunque sinceramente pensé en defenderme
Me detuve oculta detrás de una pared de concreto… miraba de reojo a los soldados pasar de largo, no se dividieron "extrañamente", saqué una manzana y comencé a ingerirla, luego un par de frutas más… era la provisión de emergencia, pero la situación lo ameritaba, estaba herida… perdía sangre…
-Marshall, te fallé… una vez más- dije en voz alta…
-Así que aquí te escondes- comentó la vocecita chillona, levanté mi mirada, la tenía adelante… no estaba sola… -¿Marshall es quién te envió?- preguntó, -¿es tú líder?- nuevamente con la interrogante…
-¡No!- con ahínco me aferré a hacer recapacitar a esa persona, -es algo así como, mi novio, mi amigo…
-No puedo creer lo que me dices, ¿los vampiros tienen familiares, amigos, sienten afecto?- me decía… no podía mostrarme más en esa diferencia de posición, de altura, de dignidad… me erguí
-No puedo creer que tengas el corazón tan hecho de piedra, ¡ni siquiera a un animal tratamos como nos tratan a nosotros!- Le miré y la increpé…. Escuché un "chuk chuck", ella dijo, -No, depongan sus armas…
Caminé a la par de ella, claro, siempre vigilada y escoltada, había un verdadero ejército humano en aquél lugar… armas y herramientas que no había podido volver a ver en acción durante mucho tiempo…
-Dime, ¿quién demonios eres?- Me preguntó un joven…
-Mi nombre es Marceline- le dije… no agregué más nada al relato, posiblemente me estuvieran interrogando
-¿Marceline?- preguntó, no entendía la respuesta…
-¿Qué tiene de raro?...
-Marcelina- aseguró alguien más, revisaban los datos…
-No está, no aparece… parece no existir ninguna Marceline Abadeer- comentó otro… les había dado luego del nombre el apellido…
-¿Cuántos años tienes?- preguntó la primer voz…
-¿Qué importa?- les respondí, ellos me miraban…
-Nosotros hacemos las preguntas… ¿qué edad tienes?
-No lo sé, ¡ya basta!-... aguardé en silencio… -cien años, ¡ya!- le debí responder… la cosa estaba trunca…
-¿cien años?- preguntó la líder… -si eres de antes de la guerra, ¿por qué no apareces en ningún registro?...
-¿Qué sé yo?, ¡Maldita seas!, ¡busca a mí padre!-…
…
Pasaron unos minutos, "Hunson Abadeer"
-¡Simón Petrikov!- Exclamó con sorpresa quien estaba con la computadora en la mano…
-Ummm, interesante, ¿qué relación tienes con Simón Petrikov?- preguntó mostrando un interés mayor por Simón que por el nombre de mi padre…
-No lo sé, era una niñita en esa época, mi padre y Simón eran amigos…
-Abadeer desapareció… eso estamos seguros, aunque Simón es un problema- Afirmó…
-¿Qué puede estar haciendo? si ni siquiera recuerda quién es- Le respondí…
-¿Verdad?- preguntó la chica a uno que tenía un instrumental que no había visto antes…
-¡Esto no funciona!- respondió… -no sé qué pasa…
-Ok, mmm, bien te creó… ¿tienes un amigo-novio en problemas?, no viniste aquí para alimentarte de nosotros, ni a llevar a cabo ningún magnicidio… parece una historia poco convincente- aseguró…
-Pero me crees- le dije
-Sí, puedo llegar a arrepentirme de esto, pero, digamos que te creó…
-¿Puedo hacer unas preguntas?- le dije… -Emm- entre dudas se encontraba la mujer
…
Caminamos, me había mostrado un poco de confianza al caminar sin que una tropa nos persiguiera…
-¿Quién eres?- pregunté… -llámame Bonnibel- aseguró
-…
-¿Bonnie?- pregunté, -¿Qué es este lugar?, Simón nunca me habló sobre lugares como este…
-Sí, llámame como quieras, aunque prefiero en verdad mi nombre… simplemente este lugar es una instalación científica, y como imaginaras si tienes la capacidad de hacer sinapsis, soy una científica… como la gran mayoría de la gente que habitamos este lugar…
-¿Ehh?, ¿Qué es este lugar?- volví a insistir…
-Somos una ONG, simplemente eso, nos gobernamos y nos organizamos para sobrevivir la crisis que el mundo causo-… Me sonreí por la burla expresión de alegría absurdamente falsa
-¿Sí?, vamos, no seas ridícula, ¿el mundo causo una crisis?, fueron los humanos-… le dije…
-Eras una niña, no tienes idea de lo que estás hablando, es mejor guardar silencio que decir barbaridades…
-¡Me subestimas Bonnibel!, ¿Qué edad tienes acaso sobreviviste la guerra?- Pregunté… se sonreía…
-Una dama no dice su edad-… y se volvía a decir…
-¿Me acusas de algo?- Le pregunté, y ella se sonreía una vez más…
-Mira, no te acuso de nada, tan solo estas mezclándolo todo, "una dama no dice su edad" aunque cada uno si lo quiere, tú hazlo… "eres un árbol duro de roer"- afirmó
-¡Tú eres un maldito árbol insoportable!- Le dije…
-No para frases dichos si no los entiendes… la ignorancia es una desgracia de la cual es difícil de salir- me dijo, recordé algunas palabras que se cruzaron por mi mente…
-La ciencia no te da la respuestas a todo, ¡mira tú humanidad!- le dije recriminándole…
Se reía, ahora parecía hacerlo con cierto nerviosismo… -en virtud de los derechos humanos, y de nuestro compromiso con el resto de la humanidad te ayudaremos- me respondió… -sólo porque somos una ONG, y porque te creemos, porque te creo- me dijo… y camino de regreso a donde estaban el resto de los soldado…
-¡Bha!, poca cosa- le respondí sin que me escuchará, me acerque flotando, me miraban, me recordaba mi estadía en los refugios hace bastante tiempo atrás… -¿qué me miran?- les pregunté enfrentándolos por primera vez en mucho, mucho tiempo
-Nada señora- aseguró uno de los muchos…
Me acerqué, -¿qué tengo de raro?, ¿es mi ropa?- pregunté… se mordía el labio inferior…
-Es sólo que es rara-… afirmó, me miré, -está flotando- me respondió…
-¿Y qué tiene de extraño?- pregunté, al ver su cara me retiré exhalando con furia…
-¿Bonnibel estás segura de lo que estamos por hacer?- preguntaron por el intercomunicador…
-Sí, pongo toda mi carrera en ello, sin lugar a dudas esa chica está diciendo la verdad, tenemos incluso testimonios que relatan que se apega a los cánones de los humanos, no hirió a nadie- una pausa corta, -de gravedad, no mató a nadie incluso cuando respondimos con fuego…
-Bien Bonnibel, pero recuerda que de estar equivocada pediré exclusivamente tener tú estúpida cabeza en mi escritorio como parte de la decoración de la negligencia…
"Uppps" le salió desde dentro a la Bonnie, -Sí, está bien, supongo, espero no equivocarme- le respondió…
-¿Quién era ese?- pregunté entrando y sorprendidola…
-Era mi jefe, como verás si me estás mintiendo terminaré en la pica, y eso que aquí se "respetan" los derechos humanos-… se rió "jijiji"… -¿no lo entiendes?- me preguntó asombrada de mi extraña seriedad, -ni siquiera sabes lo que son los derechos humanos… Simón seguramente no te lo ha explicado, es muy de él…
-¿Conociste a Simón?- pregunté…
-Mucho más de lo que quisiera, un gusto- me dijo dándome la mano… -mi nombre es Betty o puedes llamarme así-…
-¿Betty?- pregunté buscando en mis recuerdos…
-¿Qué pasa?...
-Nunca me nombro a nadie llamada "Betty"…
-Sí, puede ser, y yo que pensaba que estaba muriéndose por ahí… ni siquiera me menciona, no importa eso es pasado… ven vamos a preparar el equipo para salir a la superficie- aseguró quitándose sus gafas y limpiándolas con su guardapolvo…
