Capítulo 17: Un Lich suelto, y un demonio atado

Estuvimos allí para ver al Lich en su mayor punto de desarrollo luego de la guerra de los champiñones, se alimentaba de los desperdicios nucleares, de gases tóxicos, de lo que al ser humano no le servía para subsistir, más bien, de todo aquello que al ser humano podría matarlo

Como el resto de nuestra expedición que quedamos en el lugar luego de la caída final del rey vampiro, del abandono de la cruzada por parte del rey demonio, y de la batalla campal, nos veíamos en frente a una cosa que no habíamos tenido la desgracia de ver… era un enemigo nuevo que planteaba incógnitas a todo nuestro "staff"… el Lich como el resto de los grandes adversarios enfrentados tenía dimensiones fuera de nuestras posibilidades, a diferencia de los otros este creaba muerte con el solo hecho de atravesar cerca de nosotros, muchos caían derretidos al entrar en su alcance, inmediatamente se ordenó la retirada…

Marcelina y Marshall eran los posibles objetivos de la encarnación de la muerte… los tenía enfrente, yo estaba detrás de una roca protegiéndome, estaba demasiado lejos de los vehículos que se alejaban, y aun así sentía el deseo de permanecer cerca de ese ser…

Simón quien se había encargado durante mucho tiempo en ser el encargado de vigilar a esa cosa, no pudo continuar con su detención, la tierra era otra, se había vuelto más extraña que nosotros, jugaba malas pasadas a todos y peor sería lo que vendría en los años subsiguientes

-¡Marcelina retírate de ahí!- les grité para que reaccionarán… me vieron, vieron al Lich enfrente

Ellos no fueron el objetivo, el Lich se dirigió hacia mí…

-¡Marceline!- Se oyó a la distancia, solté a Marshall y fui a rescatar a Bonnie, no debía estar en ese lugar, aun así estaba, Simón también, y me preguntaba si por alguna razón el tiempo nos había juntado a todos en ese lugar

-¿Por qué no nos atacas?- Preguntó Marshall al enfrentarse al Lich… una hedionda nube de putrefacción estalló y esparció como un escupitajo sobre lo que estaba cerca, Marshall salió ileso…

-¡La vida debe ser aniquilada!- Nos dijo, me detuve en pleno flote a mirar hacia él… "vida"… para él no era vida… yo no era nada… -siervos de la destrucción, únanse a mí… ¡aniquilemos la vida!...

Su comentario chocó conmigo, yo siempre había querido ser un "ser vivo", no quería dejar de considerarme como tal… ante la mirada del Lich yo era igual a él… Marshall igual a él… éramos como él… eso me perturbo…

-¡Eso no es cierto!, ¡Estoy viva!- Le grité… -Mí corazón aún late, siento, siento- le dije… le apunté con mi mano… -¡Tú estás mal!, ¡Vos sos quien no tiene vida!-…

Se sonrió… inmediatamente localizó a la Bonnie, y fue por ella, yo también salí a toda prisa, Marshall sujeto las dos armas y se las arrojó, eso me dio unos segundos de ventaja…

-¡Aquí podemos estar muertos Lich!, Hay una cosa que no queremos, eso eres tú- Le afirmó Marshall posando desafiante… el Lich al recibir los dos golpes se partió en mil pedazos, luego de unos segundos se hizo humo, y poco después se rearmó como si nada…

Se reía del intento, -¡Aférrense a la esperanza!, ¡es lo último que tienen a partir de hoy!

-¡Marceline!- gritó cuando la sujeté de la mano y la saqué del lugar, poco después ese lugar era punto de llegada del Lich, me miró, la Bonnie prácticamente no dejaba de patalear y gritar, posiblemente nunca había estado tan alto o en manos de un vampiro

Di la vuelta, sujetando fuerte a la Bonnie, ella luego de ese sacudón se agarró con la otra mano fuertemente a mí, Marshall se acercaba a todo vuelo hacia nuestra posición, e inmediatamente al reagruparnos decidimos huir de la zona de combate, el Lich nos arrojó material nuclear, continuaba contaminando al mundo con sus ataques… al llegar al suelo Marshall dijo

-Un gusto salvarte Betty… una vez más-… Me sorprendí…

-¿Ustedes se conocen?- pregunté a Marshall sin mirar a la Bonnie…

-Jajaja, sí claro, el mundo es pequeño… y bueno… ya sabes cómo es esto, uno está para salvar a las damiselas en apuros…

-¿Podrías?- preguntó la Bonnie mirando mi mano, nuestras manos…

-No te sientas celosa Marceline- me comentó…

-¿celosa?- pregunté asombrada luego de haber soltado la mano de Bonnibel, -¿por ti?-, "Jajajaja" me reía…

-Como digan chicos, debo irme, debo planificar la contraofensiva pronto o será demasiado tarde, los dejos con sus asuntos de pareja-… "mmm" –solos- agregó

-¡Oye no somos pareja!, ¿Quién te ha dicho eso?- preguntó Marshall… -vamos, no seas así, podemos hacer una fiesta o algo así, pasar un rato juntos…

-Creí que eran novios, no recuerdo bien… sí… si… Marceline lo había dicho-… se tocó la cabeza la Bonnie…

-¿Te encuentras bien?, no pareces estar del todo recuperada Bonnie…

-¿Qué relación tienen ustedes entonces?, Pues… no lo recuerdo… debo regresar al laboratorio lo antes posible… y terminar de… mi cuerpo- comentó…

-Somos hermanos, aunque con la pequeña Marceline hacemos algunas bromas que podrían no ser del agrado de los humanos… suele sentir unos celos que ni hablar… deberías conocerla, puede que se lleven bien- Comentó, lo miré, guardó silencio después de eso…

-No lo creó… ustedes son… lo que son… y ya, disculpen debo irme… la humanidad vuelve a estar en peligro, ahora no solo nosotros, más bien… todo… ¿ser vivo?- nos preguntaba…

-No te vayas Bonnie- le dije, -espera un momento no te ves bien, te acompañaré- me acerqué a ella…

-Prefiero que no, ya hubieron demasiados problemas por culpa de ustedes dos…

-Pero…

-No, Marcelina, no es no y nada más… hagan lo que deban hacer, hay un Lich suelto y debemos encerrarlo, me encargaré de todo… cuando me recuperé

-¿No quieres que te acompañé yo?- preguntó Marshall…

-Nadie- respondió con frialdad

-¿Cómo le vas a decir que somos hermanos?- Le pregunté al estúpido de Marshall…

-Era mejor eso que decirle que me diste semejante patada en el culo- Me respondió con una velocidad y elocuencia que él podía en ocasiones no tener

-¡Ella pensará que le mentí!- Me dijo…

-¡Tranquila Marceline!, ¿Crees que volvamos a verla alguna vez?... ¡Espera!, espera, espera, ¿por qué tanto te preocupa lo que piense?...

-No es por nada, no importa- Me respondió…

-¡Oyé! me abrazaste muy fuerte hace un rato… ¿qué pasa contigo?

-¡Tú también me abrasaste!, ¡Te orinaste en los pantalones!- Me reprochó…

-En ese caso tengo que confesarte algo… realmente me cagué del miedo… esa cosa se apareció delante de nosotros… ¿crees que no nos haya atacado porque somos muertos vivientes?

-Yo no estoy muerta… aún sigo con vida…

-Marceline, no puedes tener quinientos años y aún seguir con vida… los humanos no pasaban los ochenta años… piénsatelo…

-¡Eres un fastidio!

-Y tú una cabeza cerrada… ven vámonos a casa… quizá algo encontremos, algo interesante para hacer- le decía…

-Ufff- resopló con agotamiento… -¿Piensas que los humanos podrán luchar contra el Lich sin nuestra ayuda?...

-Según los textos, esta no sería la primera vez que se enfrentan a su lado oscuro… como nosotros con los demonios de tu padre…

-¡Snifff!, sin duda- agregó…

Nos separamos como estaba previsto… ella se terminaría por refugiar en la casa de su padre el señor Abadeer, mientras que yo continuaría vagando por la tierra buscando algo qué hacer…

-Marceline es una terca, no atiende a cuestiones lógicas- Le decía a Betty… -verás, por más que le digas una y otra vez que algo es de cierta forma, ella te retrucará una y otra vez para convencerte que es así…

-Si tú lo dices, ¿la conoces desde hace mucho tiempo?, tengo entendido que los vampiros no tienen hermanos…

-Sí, prácticamente desde que nacimos… en verdad somos hermanos de cuando éramos niños… deberías conocerla, es una chica que puede caerte simpática… vos que nunca tuviste una relación amigable con alguien, podría ser una buena amiga para vos…

-No buscó amigas Marshall Lee, agradezco la sugerencia como verás ahora misma no buscó ningún tipo de relación con nadie…

-¿Tienes novio?- pregunté curioseando…

-¿Novio?- ella me miró, -¿Por qué me preguntas esas cosas?...

-Debes estar aburrida de estar tanto tiempo aquí sola, podríamos llamar a Marceline, buscar algo qué hacer… es muy deprimente tú laboratorio…

-¿Qué tiene de malo?, No sé cómo me encontraste, espero que no se lo digas a nadie, este lugar es mío, mí lugar en el mundo… no quiero que se enteré ni Marceline ni nadie, ¿lo entiendes?

-Sí… lo comprendo, aunque sigo insistiendo que es un lugar muy solitario para alguien tan linda como tú… no quiero parecer un tipo… "desesperado"…

-Mira Marshall, te soporto tan sólo por una única cosa, ambos sabemos que eres quién depreda, nada más… si me diesen la posibilidad de poder sacarte de este lugar lo haría, por otro lado eres un monstruo… nunca saldría contigo, eres un vampiro… ¿lo comprendes?-... Me dijo mostrando toda su seriedad…

-¡Auchh!- fue lo primero que me salió decir… -eso dolió Betty… eso realmente fue horroroso…

-Es lo que pienso, es lo que pienso de que me estés insinuando estas cosas… eres un monstruo y yo soy chicle, nada saldría de algo así… es perturbador…

-Supongo que tienes algo de razón… en ese caso si me ves así, me voy a otro lado… a alguien más encontraré para pasarla bien… además mi reino no se arreglará solo…

-¿Reino?, nunca mencionaste que tenías un reino, ¿eres un rey?- me preguntó con una extraña muestra de interés…

-Matando al rey vampiro soy el heredero de la nocheosfera, soy quien regué a mi antojo y a todo gusto los destinos de la nocheosfera y sus habitantes…

-En mi tiempo aún permanecían enclaves coloniales, reinados, aunque estaban debilitados…

-Sí, como imaginaras Betty, no es lo mismo… en mi situación yo impongo las reglas, soy quién decide el destino de los habitantes, y soy quien marca los impuestos…

-Eso te debe dar mucho… ¿cómo decirlo?, tiempo- comentó la Betty…

-¿Qué estás pensando Betty?, ¿por qué no quieres ser llamada Betty?- le pregunté, su cara mostraba una clara idea nueva… algo que le mostraba un sueño de ella, posiblemente de niña

-Por Simón- me respondió… -no quiero que se enteré de mi existencia, no puedo ni quiero verlo, me fue suficiente con los relatos de Marcelina… y no quiero tener nada que ver con él…

-Sí, bueno…

-¿Puedo contar con tú silencio?- me preguntó…

-Bonnibel cuenta conmigo…

-No más Bonnibel, de ahora en más llámame… princesa del chicle, eso está mejor… así ni Marcelina ni Simón podrán saber quién soy…

-Va a ser medio confuso Marceline sabe quién sos, te vio, en cuanto a Simón… no creó que le importes… nunca te mencionó, ni siquiera sabe qué él es Simón, parece no querer enterarse, cada vez que lo llamé por ese nombre evade las preguntas…

-Da igual, no me vuelvas a hablar de él, mucho menos de lo que haya hecho después de ponerse la corona…

-¡Calma Bonnibel!, Si no te puedo hablar de antes que usará la corona- le comenté…

-However- me respondió, guardé un momento silenció… -princesa del chicle, no lo olvides…

"Jajajajaja" me reí mucho de ella, -¿Y te vas a proclamar sola como una reina?- le pregunté… me continuaba riendo, -¿Reina de qué?... "Jajajaja

-Necesitaré un poco de ayuda, nada más… hay humanos a los que realmente les agradó- me comentó con muy poco entusiasmo…

-Sí no tienes amigos que te secunden, te sacaron del ejercito por creerte participé del atentado de mi padre contra la humanidad, ¡vamos!, no me hagas reír así-…

-¡Eso fue tú culpa!, ¡Esa fue tú culpa!, Tendrías que hacer algo por mí… ¡Para resarcirme de esas cosas que me hiciste!...

-¡Te salvé la vida!, ¿Qué más puedo deberte?...

-Ya vete, me has ofendido demasiado el día de hoy…

-Tranquila su majestad, o va a lucir peor- le respondí…

-¿Qué?- me preguntó…

-Marceline y yo podemos ser feos ante la mirada humana, porque somos vampiros, tú también eres fea, ¿qué dirían tus pares si te vieran así?... ¿te das cuenta que tú discriminación hacia nosotros podría ser de ellos hacia ti?…

-Lo tengo presente, no hay nada que puedas decirme que no sepa Marshall… a diferencia de ti yo tengo mucho estudio, soy inteligente… y podré recuperarme de este horroroso error que me paso… ya puedes irte vasallo…

-Me voy, no porque tú me lo digas, más bien porque tengo muchas cosas que hacer…

-Sí, sí, claro- "prrrrffff" hizo… me sorprendió Betty, tenía algo encantador pese a todo, me atraía por decirlo así… y tenía intenciones que fuera mi futura mujer… aunque no sabría qué pensaría Marceline de todo eso… ya lo podía imaginar

"¿qué?, estás loco, ¿cómo ella?, perdiste la cabeza, ¡ella no es un vampiro!" y bla bla bla bla bla… lo de siempre con Marceline…

Tenía un lugar al que ir… sabía que si había sobrevivido a la batalla no era por mí solamente, había alguien que me daba una mano invisible… la bruja celestial…

-¿Cómo es posible eso?- Le pregunté con cierta disconformidad ante mi pregunta previamente realizada… -¿Me estás diciendo que no me apoyaste?

-¿Por qué lo haría Marshall?, Tienes muchas deudas aún, me vales más muerto que vivo…

-Y… ¿cómo?... ¿cómo me recuperé mágicamente de la enfermedad?- le pregunté, se rió…

Luego de minutos de carcajadas que no hacían más que ponerme en vergüenza aseguró, -Tú sangre Marshall, puedes estar muerto en términos prácticos, aunque la sangre que llevas es mitad humana, recuérdalo siempre Marshall, te curaste porque eres parte humano…

-¡Es insólita tú respuesta!... ¡es mentira!, ¡Me salvaste!, ¿Para qué?

-¿Para qué vinieras hacia mí?, ¿con qué propósitos?- me preguntó, lo pensé un momento…

-Bien, entonces mucho más méritos para mí, ¿para mí?- me pregunté confundido… -¿Qué diablos?- exclamé con bronca, -¿Me salve porque soy humano?- le pregunté con furia… -¡Carajos!...

-No te sientas enfadado contigo mismo, al fin de cuentas eso es lo que eres, un nacido humano que mutó hacia algo más, hacia el rey vampiro… ¡felicitaciones Marshall!, ahora tienes todo lo que querías- Afirmó la vieja bruja

-Es mentira- respondí sabiendo que no tenía a Marceline… -lo sabes muy bien, y sabes que no sé lo que quisiera- ella se sonreía… por lo visto verme le causaba rizas… para ella no debía ser más que una burla de la cual reírse y burlarse y eso me molestada

-Es verdad, tienes razón, ¿aunque quieres el amor de Marceline y no la amas?, déjala que viva Marshall, no como tú… a ella déjala no merece la pena regalarle sufrimiento, más sufrimientos

-Dime… una… cosa… hay una chica, no es linda, no es vampiro… ¿sabes a quién me refiero?...

-Aléjate de ella, no te corresponderá nunca Marshall… siente mucho odio contra ti… es más, si pudiera o tuviera la oportunidad no estaríamos hablando ahora mismo…

-¿Me parece a mí o tengo demasiada gente que me odia?-… le veía el rostro sonriente… me volví a poner de pie… había estado alabando a la bruja celestial durante largo rato y estaba agotado de estar de rodillas… -Volveré a casa, seguramente tendré que realizar más trabajo… va a ser tortuoso…

-Sí, lo será… eso es lo que querías, ¿o no?, estar ocupado… ahora lo estarás, por cierto… las runas me pertenecían y no cumpliste tú parte del trato… ¿cómo pretendes que te ayudará si hiciste eso?...

-Era la única opción…

-Siempre queda al menos una… piensa en lo que te digo y puedes ayudar mucho… no a tú vida… sino… sino-… dijo tartamudeando… pregunté qué pasaba… su mano cayó furiosamente sobre el piso de aquella estructura, comencé a flotar parecía verse mal, y salí del lugar… si la bruja moría posiblemente el mundo que ella había creado moría también, el sol se volvió del color del arcoíris de la tierra, variaba una y otra vez… se tornaba extraño viajar por el lugar, no había noción de dimensión, nada… el sol podía dar mil vueltas a la tierra en un segundo y en otros estar estacionado como la luna de la tierra… al llegar al portal me despedí esperando volver a ver a la vieja bruja que pese a todo siempre me había intentado ayudar

Extrañamente no lo había vuelto a ver a Marshall, se había fugado del planeta, y en la nocheosfera no aparecía pese a su deber con el pueblo… me tuve que hacer cargo de sus deberes mientras regresará, la primera acción como reina fue que lo encontrarán y lo llevaran de regreso al trono…

-Lady Marceline, no hubo caso… el señor Marshall Lee no aparece por ningún lado… nadie lo ha visto ni siquiera los restos inmortales de los humanos…

-¿Nada?- Les veía a mis vasallos las caras… -veamos, conociendo a Marshall, si no está en una fiesta y no anda acosando a las mujeres, ¿Dónde puede estar?- Me pregunté, con gestos de la mano les ordené que se retirarán

Agarré mi bajo, ya tenía una idea de dónde estaría, no había otra posibilidad que no estuviera vendiendo los restos del reino por peticiones ridículas… rápidamente regresé al portal de la bruja celestial, "estará en ese lugar sin dudas"

-Estas equivocada niña, Marshall se ha ido hace muchos tiempo, como te imaginas, vino con pretensiones como siempre, nada más que eso…

-¿Ahora que pidió?... ¿Qué ofreció?-... Le dije…

-Como siempre, busca amor, el niño demonio no sabe bien cómo hacer para sentir lo que tú puedes… debes saber una cosa, nunca te amo- me dijo… no me mostré sorprendida

-¿Eso sólo me vas a decir?- ella se veía intrigada por mi respuesta…

-Si lo sabías Marceline, ¿por qué continuabas con él?... ¿por qué hacías caso a las idioteces que él decía?, ¿Por qué te acostabas junto a él?- La última pregunta sí que me dejó fuera de lugar… y no podía responder al resto de las preguntas porque estaba tartamudeando…

-Yo lo sé Marceline- aseguró Marshall apareciéndose con un portal… le encantaba viajar de lugar a otro de esa forma… -Porque yo llegué pese a todo a tú corazón- y se reía la bruja, se ve que también le gustaba abochornar a sus invitados

-¡Ahhhhg!, no seas cursi- le dije… evité la mirada a él, la aparté a un costado… luego de un momento volví a hacer foco… -Sí, pues claro Marshall, no puedo mentirte, estaba enamorada de ti, sin importar que no sintieras lo mismo, eso no me importaba, la mentira también me gustaba, qué sé yo…

-Ahora tengo un corazón Marceline, ahora puedo amar… puedo ser amado de verdad… aunque te he perdido, ¿no es cierto?- me preguntó… volví a apartar la mirada, y después de unos segundos volví a hacer foco…

-Lo siento Marshall…

-No lo sientas Marceline, porque lo sentí yo mismo cuando nos abrazamos frente al Lich, no sentí aquél amor que me dabas, no lo sentí, aun así, sentí amor contrariamente… ¿amigos?- me preguntó abriendo sus brazos hacia mí… nos abrazamos fuertemente…

-No seas un tonto nuevamente Marshall, tú gente te está esperando, no puedo hacerme cargo de tú deber…

Se reía con su riza característica, -eso no importa, si es el caos, no necesitan un gobernante… hay cosas más importantes que debo hacer, viajar, conocer mundo…

-Te acompañaría, pero tengo otros asuntos que atender… estoy saliendo con alguien…

-No me dirás que es el estúpido de Ash- me dijo hipócritamente… le había pegado…

-Sí, sí, sí, es Ash-… "Ojjj"… gruñí al saber que él había acertado, -¿puedes dejarme de molestar Marshall?...

-Ahora que somos amigos, mi deber por el resto de nuestras vidas será molestarte- se reía y a gracia pura "jajajaja", en cierto punto me alegraba, y pronto me comencé a reír junto a él

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En el mundo terrícola miraba la salida del sol, comenzando a sentir ese calor que nos devastaba lentamente, me sentí cocinar, hasta que alguien se me aceró, no sé cuánto tiempo paso de aquél día que visite al señor Abadeer… esa imagen se interpuso entre el sol y yo…

-¿Qué haces aquí?- Me preguntó…

-Intentando recordar cómo era ver una salida del sol, hace muchos años no la veo, y me la has arruinado- le comenté mirando su silueta

-Eres un vampiro, no puedes ver la salida del sol, ni siquiera la puesta- aseguró…

-¿Y tú qué sabes?... hago lo que quiero…

-Te veo decaído, pareces no recordarme- aseguró…

-No te recuerdo, ¿nos conocemos?- le pregunté…

-Emm, no… posiblemente no me recuerdes, nos conocimos en una situación extraña-… me informó…

-No, no te tengo, no te recuerdo… si pudieras decirme algo más- le comenté ella me dio un abrigo para ocultarme del sol… parecía ser chiche de color rosa

Luego de revisar mucho tiempo en mis recuerdos podía observar imágenes de esa sustancia por el mundo, estaba desperdigado por muchos lados aunque hacía tiempo no se veía

-¿Qué eres?- pregunté… -acaso tú… eres… ¿de chicle?- me observaba

-Algo así, es larga la historia, y no tengo intenciones de perder mi tiempo relatándola- me decía… caminó a mí lado

-¿Estás planeando luchar contra el rey vampiro?- me preguntó interesado…

-Sí, es mi padre… tengo la intención de hacerme con la corona, ¿tú sabes quién puede estar interesado en darme apoyo?- le pregunté… me miró

-Quizá, quizá hayas encontrado un aliado- afirmó…

-¿Quién?- pregunté…

-El rey del chicle- respondió… -O dulce rey si lo prefieres- afirmó…

-¿Usted?- cambie mi apreciación inmediatamente… -¿De dónde salieron?...

-Básicamente somos los restos humanos, gente que no se resignó a morir como el resto, y al ver a nuestra gente cruelmente asesinados, buscamos aliados para hacerle frente al rey vampiro… aunque no sabía que eras su hijo…

-Créame, soy el primero con deseos de matar a esa lacra…

-¿Qué me puedes decir de él?...

-Antes que nada dice ser inmortal, aunque no lo es… se lo puede matar… se lo puede envenenar, es como el resto de los vampiros, el sol lo puede matar… nada fuera de lo normal… quiero suplicar su ayuda… el legado de mi padre debe llegar a su fin…