Capítulo 19: Un mundo diferente

Simón me notificó algunas cosas sobre Betty, cosas sobre ella, que a mí como pretendiente quería saber… sobre sus gustos y cosas que le interesaban, habían algunas que podían ayudarme…

-Muy bien rey helado, un gusto haberlo visto bien el día de hoy- le respondí, había estado frecuentándolo para averiguar más sobre su ex-novia

Me despidió con un abrazo extraño, debió tener ganas de abrazar a alguien o puede que yo le haya agradado en alguna parte de su ser, y me preguntaba si realmente Simón supiera para qué quería la información qué diría…

Me fui en búsqueda de aquél sueño anhelado, no sabía bien porque lo hacía… pero bueno, lo continuaba haciendo pese a haber pasado la tragedia humana hace mucho tiempo atrás y que Marcy me había perdonado

Continué recorriendo mundos que la bruja celestial me había advertido… uno, y otro, y otro, y otro… así hasta fustigarme a mí mismo

-¡No lo entiendes!, Hay algo que está mal… estamos buscando mal- me decía…

-Tenemos que pensar mejor, si la vieja bruja me dijo que aquí encontraría la respuesta, tengo que tener la respuesta al alcance de la mano- me encontraba buscando respuestas a preguntas que ya hacía mucho tiempo me hacía, y volví a hacerme

Hasta un día que llegué a un lugar… era como nuestro mundo, un lugar medieval, habían espadas y corazas, armaduras y guerreros fornidos… no sabían qué era yo… tampoco me moleste en responder, busqué por las ciudades, no había ciudades, tan sólo construcciones menores, el sol no era ardiente, más bien sereno, podía caminar sobre la superficie sin problemas de día o de noche

-Si Marceline viera esto posiblemente se sentiría en su hogar… tal vez podría perdonarme-… me convencía a mí mismo, veía a esa gente caminar, no eran humanos, eran cosas raras que no sabría explicar, aunque igual que los humanos pululaban por el mundo, se procreaban y así seguían con la cadena… era más o menos lo mismo que el reino de los humanos

Por alguna rareza de la vida, lo que pensaba que podría decir Marceline me afectaba, no porque así fuera sino porque yo me estaba sintiendo como en casa… esas sociedades me hacían pensar que pude haber nacido en una sociedad así, medieval

Recorrí muchos mundos, muchos universos y trataba de rastrear algún vestigio de humanidad, así de alguna manera subsanar mi error… no con los humanos muertos, aunque eso creí que haría feliz a Marceline

Paso el tiempo, mucho más de lo que había pensado que habría que pasar, ya que me encontré con un mundo a mi regreso muy distinto al que había visto, no recordaba que el mundo debía tener ríos de sangre, por decirlo de algún modo… "¿qué paso acá?" Me preguntaba sin un razonamiento lógico que me respondiera, así que pensé en Betty, Bonnibel podría responderme esa pregunta…

No vacile ni un poco, ya estaban todos muertos, tirados en la nada no servirían de nada, y nosotros necesitábamos alimentos, así que nos llevamos los cuerpos de los caídos… la raza de los demonios tenía que alimentarse también…

-¡Marceline!- grité entrando a su casa de la nocheosfera… -¡Debes ver esto!- le exclamé llevándola tomada de la mano hacia un mundo que había encontrado… -¿Lo ves?, es parecido a nuestro mundo- aseguré y ella me miraba

-Esto no es lo que quería cuando te decía que quería ver gente Marshall, esa gente- me comentó

-Debí entender mal… aunque podemos llevarnos algunos hacia nuestro mundo- le comenté, me miró furiosa por lo que había dicho, -si tomamos a algunos ni siquiera se darán cuenta, solo serán algunos- le dije, "espera Marceline" le decía, y me ignoraba

Ella regresó a casa dejándome sin saber del otro lado…

-¿Qué mierda paso acá?- pregunté… una legión de demonios salidos de la nocheosfera se llevaban en fila a los humanos, y pensé que mi padre estaba detrás de eso… fui a enfrentarme a mí padre…

-No tenemos nada que ver, ese fue Marshall Lee, al parecer hizo algo más que importante por primera vez- me miraba mi padre con sus ojos enormes, parecía estar lleno de orgullo por aquél joven…

-Papi ya no salimos más, desde hace muchos años, deja de adularlo, no es necesario- le comentaba…

-Así que llegué hasta aquí, de ese modo- advertí a la bruja celestial…

-¿Y quieres que Marshall regresé?- preguntó haciéndose la desentendida

-Le vendiste esas cosas… como mínimo debiste advertirlo, no es porque seas una mala negociadora, pero como mínimo eso- ella se sonreía…

-Niña, siempre me caíste bien, por alguna razón siempre lo hiciste… verás las cosas no funcionan así, si lo quieres de regreso tendré que gastar mi valioso tiempo… a mí que este o no me da lo mismo…

-Ufff, en ese caso… no sabría que decir…

-Tienes un objeto de mucho valor Marceline, ¿el amor, el afecto por Marshall vale más que Hamboo?- preguntó… lo debí pensar un momento…

-¡Por supuesto que no!- le respondí de inmediato…

-Jejejeje, por eso me agradas niña-… tosió y luego añadió a su comentario, -por única vez te daré lo que pides, únicamente porque me agradas- afirmó y me entregó un diagrama mágico que contenía la clave mágica justamente para abrir el portal delante de Marshall, una persona podía usarla así que él mismo debía darse cuenta que con eso podría regresar…

Marshall como era de esperar se metería al portal, era una tentación demasiado grande para él… se apareció y sacó la mano desde dentro, no entró completamente…

-¡Ven!, ¡Mira esto Marceline!- me decía solicitando que le diera la mano y atravesará el portal… me llevó a ese lugar… estábamos en un lugar que él mismo me explicaba

-…

-¿Me dirás que estos no son humanos?, Al final tantos años buscándolos y aquí los tenemos enfrente… en buena hora me encontraste querida Marceline- me decía… los mirabas, y por cierto eran idénticos a los humanos, tenían el mismo aspecto las mismas formas, eran iguales…

-Estos no son humanos, se parecen pero no lo son…

-¿Qué tienen de defecto?- pregunté…

-Los humanos son los que mataste, no volverán Marshall, ¿hiciste todo esto nada más para buscar más humanos para mí?- pregunté con cierto grado de asombro…

-Pues… sí… te enojaste mucho conmigo Marceline, no puedo olvidarlo, es por eso que quería compensarte y lo único que se me ocurrió fue esto- se reía, -verás no tengo lo que hay que tener para pensar en otras cosas… hago lo primero que se me ocurre…

-Al menos lo haces bien… gracias Marshall por preocuparte, pero no era necesario, ya te he perdonado, no hace falta que hagas estas cosas por mí… somos amigos, nos reuniremos, saldremos, pasearemos, iremos a fiestas, tocaremos, todo lo que quieras pero no es necesario que malgastes tu tiempo en pensar las cosas que pudiste haber hecho mejor…

-Te tomaré la palabra Marceline… ufff… esto ha sido agotador… mucho

-¿Desde cuando estás buscando a esta gente?- Le pregunté con cierto tono delirante, me sobrepasaba pensar que lo había comenzado a planificar hace mucho, mucho tiempo

-Desde el día que me dijiste que nunca más me perdonarías, inmediatamente lo pensé, por eso había que eliminar a mí padre, esto no lo tomaría de ninguna forma como algo positivo

-Vamos Marshall, déjalos… no es necesario que alguna de estas personas sufra por estar lejos de su hogar… volvamos a nuestras casas de una vez- le dije sujetando su mano sin haberlo dejado de sujetar, volvimos y atravesamos el portal, me había gustado la sorpresa, no lo podía negar… era un grano de arena en medio del desierto al menos algo era algo…

Habían pasado muchos años desde mi alejamiento del mundo, me di cuenta porque Marceline me contó sobre su vida, vaivenes idas y vueltas, recitales fallidos y esas cosas que le atraían de la vida, por otro lado la contaminación decrecía se notaba en aquél lugar donde el Lich había hecho su parada… Betty me contaría más tarde lo que había pasado, aunque se la veía extraña

-¿Qué te ha pasado princesa?- le pregunté mirándola, estaba más bella y radiante que antes…

-¡Opps!- hizo al verme… -Pero, ¿nadie te ha enseñado que no se puede entrar a la habitación de una dama?- me preguntó…

-Soy un vampiro no tengo reglas- respondí…

-¡Sal de aquí de una vez!- exclamó, me salí atravesando la pared… por lo visto no quería que la vieran desvestida y eso la enfado…

-Bien, ahora sí… ¿qué quieres?- preguntó ya arreglada…

-¿Te has arreglado para mí?- pregunté con cierta ironía…

-¿Me has estado espiando?- preguntó sin dar vueltas…

-No princesa, recién llegó- le informé…

-Deja lo de princesa, ha pasado mucho tiempo de ello- aseguró y me miraba… -¿me has estado espiando?- me volvió a preguntar…

-Tranquila princesa, no es necesario que te vea desnuda- le informé, -con mis ojos demoniacos puedo verte sin necesidad de ocultarme- le ratifiqué dos veces…

-Eso no me convence Marshall, si es así debe sentirse feo- balbuceó… -en definitiva, ¿qué has hecho de tú vida?...

-Ya sabes, lo de siempre, dirigir las hordas de la muerte, conquistar tierras, guerras, victorias más que otra cosa… aventuras por doquier… la guitarra, en definitiva… mis cosas de siempre…

-Tú vida es o ha de ser muy entretenida- me miraba… -¿qué tienes en mente ahora que la humanidad ha sido erradicada?- me preguntó…

-¡opa!- dije y me asombre, me estaba enterando algo realmente importante… -¿qué paso qué?- fue lo que se me ocurrió en primer lugar…

-¿El rey vampiro no se enteró?-… se sonreía… era una sonrisa quebrada y forzada

-Así es, fallamos al intentar acabar con el Lich hace tiempo, ahora no hay humanos a los que chupar la sangre, ¿qué harán?- Me había enterado muy tarde de eso… sin saberlo muchos de los nuestros habían sucumbido ante el hambre y el canibalismo llevaba a cosas que no habían sido pensadas antes…

-¡Oh mí dios!- exclamé…

-¿mi dios?- preguntó por curiosidad… -¿qué sabes de dios?- me preguntó y me detuve a pensar…

-No recuerdo nada… hay cosas que olvide con el pasar de los tiempo mi lady… lo lamento…

-Sabes una cosa, extraño puede parecerte, ahora me alegró que estés aquí… estuve sola demasiado tiempo, mucho tiempo… como verás, pude arreglar algunas cosas en mí cuerpo, ahora está mucho más parecido al que tenía hace bastante tiempo cuando me conocían por el nombre de Betty…

-Lo vi Bonnie, me sorprendió mucho tú imagen, no es por ofender, antes también te veías linda-… le comenté…

-Ufff, mis amigos todos murieron, el Lich estaba desatado, y no pudimos hacer nada, ni siquiera nosotros- me afirmó…

-Sí… lo sé, lo vi- comenté

-¿Lo has visto?- preguntó sorprendida…

-Hace un tiempo dio la casualidad que llegué al lugar donde el Lich había causado el hecho… y pude verlo… a los muertos…

-Ahora deben estar todos hechos huesos- comentó la sofisticada Bonnie, se volvía un tanto más clara al hablar, le había afectado en su habla

-Tranquila Bonnie, sus restos están bien- aseguré, si supiera lo que había hecho me mandaría al mismísimo infierno… -otra cosa, quería regalarte algo… sé muy bien que soñabas con ser princesa- le afirmé… -por desgracia para ti no te ha tocado esa suerte… aunque podría ser que sí… ahora podrías convertirte en una

-Ya te lo he dicho mil veces Marshall, no me gustas ni me gustarás jamás-…

-No es eso, no te apures princesa, mira… tengo lo que necesitas para ser princesa… puede ser una ridiculez o no según como lo tomes… quiero darte tú reino- la miraba un tanto interesada… -eres de chicle y pensaba que podía ser elegante y rico a la vez, ¿por qué tú puedes alimentarte de dulce?- le pregunté, asintió con la cabeza… -¡Ok!, en ese caso-… conjuré el portal que tenía preparado… uno en uno a la vez… estaba hecho todo un invocador de portales para ese entonces… -¡Esta es tú gente!- le dije… me miró sorprendida… parecía que la idea no le gustaba demasiado…

-¿Qué rayos son esas cosas?- miraba y apuntaba de uno en uno a los seres que le había traído para que sean sus secuaces…

-Esos son gente malvavisco, los de allá gente rosquillas, esos gente de chocolate, pastelitos… entre otras cosas… querías ser la "dulce princesa", necesitas gente dulce- le comenté…

-¿Qué puede salir de esas cosas?- preguntó señalando dos completamente diferentes…

-¿Qué se yo?, cualquier cosa, eso no importa… que vivan sus vidas y luego vemos- le respondí… -aunque después de esto me preguntaría que saldría de nosotros dos- me tocaba la cara con las dos manos flotando posicionado frente a ella… ella me miraba como si realmente había dicho algo ofensivo…

-¡Oye!, más respeto… mmm- decía… lo pensaba…

-Como verás no son gente brillante así que no debes preocuparte mucho, aparte son seres extraños bastante potentes, a diferencia de nosotros no tienen sangre, son "mágicos"- le aseguré… me miró… sabía que pensaba que la magia no existía, sin embargo se puso de manera interesante a mirarlos…

-Sí, puede ser… me interesa la idea…

-Ahora serás la reina de estos seres, de esta…

-¿dulce gente?- me respondió de una forma que me daba la sensación de complicidad… -podemos intentarlo, ¿por qué no?... hasta puede que el "dulce reino" sea posible…

-Exacto majestad… ¿y su primer siervo acaso no merece una recompensa por haber traído a sus nuevo lacayos?- ella me miró…

-Marshall, ¿Acaso los trajiste en contra de su voluntad?- Y yo no podía responder con la verdad… estaba atado de manos…

-Bueno, digamos que entraron por su cuenta en razones… están acá eso es lo que importa-…

-¿entraron?- preguntó queriendo saber más… -¡no!, no me digas más, seguramente de saberlo no me parecería correcto…

-Sí digamos que los traje y punto, vinieron por cuenta propia hacia el portal, se cayeron dentro, nada grave… por suerte estaba todo planificado- aseveré y me miraba con cara de sorprendida

-¿Marshall?, ¿Qué hiciste Marshall?...

-¡No los golpeé!- afirmé con contundencia… -a la mayoría- agregué por lo bajo murmurando para que no oyera…

-¿Los amenazaste?- volvió a indagar…

-Una amenaza o dos tan sólo para intimidarlos, esta gente no quería venir, no me hacían caso y debí traerlos a la fuerza, ¿te gusta que te diga eso?... Agggg… vaya, nada te viene bien- ella se sonreía…

-Estás loco Marshall… bien loco

-¿No merezco algo?, ¿Salir?, ¿una cita?, ¿sexo?- pregunté me miró de reojo ya que me estaba dando la espalda…

-¿Algo?- preguntó tocándose los labios… -¿Qué tal un beso?- preguntó y se respondió ella sola, me besó… luego se marchó y me fui del lugar… esa gente debía ser disciplinada y adiestrada en una cultura que no sabían que podía existir, tomaría mucho tiempo en la cual la dulce princesa comenzaba a trabajar… me marché a casa a poner orden en la gran casa…

Me planté frente a los demás vampiros sobrevivientes de la crisis que se había forjado luego de la desaparición de la raza humana, optamos por adoptar un mecanismo por el cual no quedarían descendientes vampiros luego de succionar la sangre, la competencia no podía existir entre nosotros… el mecanismo no funcionó en ninguno de los casos… más y más de los nuestros pasaban "a mejor vida"