Capítulo 23: anomalías de la ironía

Pasaron cerca de doscientos años, llevándonos irremediablemente hasta el día de hoy… un día como el resto, diferente y aun así parecido

Estaba de compras por el extraño mundo, nuevamente el mundo era otro, había gente que habitaba en él, de múltiples formas, de diferentes colores, gente realmente diferentes entre sí, entre todo me decía, "¿de dónde vendrá toda esta gente?" me respondía que había sido arte de magia, porque durante un tiempo el mundo parecía una coladera, portales hacia cualquier lado se encontraban, objetos mágicos atravesaban los umbrales y la magia se hacía lo más parecido a la vida

Gente de dulce, gente semejante a la humana, vampiros, demonios, monstruos, de todo podía encontrarte… el mundo se volvía con el paso de los años a dar una sensación de "vida", trampas, calabozos peligrosos, más que nada, objetos mágicos

Recorrí las calles de los reinos emergentes, no habían sido creados de la noche a la mañana, aun así era bueno poder caminar entre calles similares a las que había pisado hace mil años atrás, el mundo completamente enloquecido había sido detenido y hecho un "stop" en la última derrota del Lich…

En mí hogar, continuaba tocando mi bajo… entre músicas melancólicas, lo que quedaban de recuerdos de lo humano estaban en mis casas… alguna vez podría ser cierto que esas cosas volvieran a funcionar, aunque eso no lo decidía yo…

Yendo de compras un día encontré una criatura… "se ve como si fuera humano" me decía, lo sujetaba, lo revisaba…

-¡Oye niño!, ¿Dónde está tu madre?, ¿tus padres?- le preguntaba…

-"guagaga"- era su respuesta, lo miraba

-No me mires así, no tengo instinto de madre… soy una vampiro, ¿no me ves?- le decía… le sonreía eso parecía gustarle, me eleve en la altura a comprobar si alguien había perdido a su cachorro de humano, no había nadie, si alguien lo había dejado ahí por alguna razón debía ser un muy mal padre… inclusive yo sentía pena por el pobre… como no podía ser de otra forma lo levanté con la intención de llevármelo… me escondí tras los pasos que se habían oído en el resto de los arbustos…

Era una pareja de perros… miraba al niño… y le comentaba "sí, posiblemente sea conveniente que ellos te encuentre", se me sonreía… inmediatamente fui hacia donde ellos deberían ir y dejé al bebe para que lo encontraran…

Entre otras cosas me sorprendía que Marshall no había regresado… fui a buscar a la bruja celestial… tenía ciertas consultas sobre él…

Al llegar no la encontré, la bruja no estaba, y pensaba en todas las ocasiones que Marshall había jurado muerte a esa mujer, quizá realmente había hecho lo que se había propuesto… sin embargo había quien la reemplazará, una sucesión del estilo monárquico

-¿Qué ocurrió con la bruja celestial?, con Fionna- pregunté por ese nombre porque en ocasiones se había identificado de esa forma…

-Fionna ha muerto, ella ahora descansa del pesar de este trono…

-¿Marshall ha asesinado a Fionna?- me miraba, no era lo mismo mirar a una gigante que a una persona de menor tamaño que una…

-Esa pregunta no puedo responderla, deberías hacérsela a él, si quieres buscarlo pregúntale… aunque dudo que quieras verle

-¿Por qué me respondes eso?, si sabes que no iré a verlo, Marshall me hizo muchas y con tú nivel de conocimiento lo sabes…

-Son cosas que cambian Marceline- aseguró adivinando mi nombre, -por más que Marshall haya destruido el cuerpo físico de mi mentora no puede con el cosmos… continuará girando este ella o no… este contrato hace que Marshall padezca por siempre-… me mostro el contrato, lo rompí

-¡No pueden exigir esas condiciones!- le recriminé, -¿acaso no leyó esto antes?- le pregunté sabiendo la obviedad al hacerlo… Marshall no lo leería por más que se lo pidieran

-No es asunto mío ni tuyo… sino vienes para nada interesante puedes irte por donde viniste Marcelina- me dijo "Marcelina", me molesto pero me pareció chocante su comentario

Bufé y blasfemé, hasta salir del lugar, el mismísimo tiempo se vino abajo, y desperté inconsciente en casa, podía haber sido un sueño…

Me encontré con la Bonnie, estaba muy diferente pero sabía que era ella, al final luego de tanto tiempo la volvía a ver, me recordaba de nombre tenía buena memoria pese a todo, aunque no recordaba hechos en los cuales ella estaba metida… le pregunté por algunas cosas y no me respondía, entre otras el nombre Simón no parecía tenerlo registrado, o me evitaba o no le importaba o no recordaba de quien estaba hablando… no respondió al nombre "Betty", y no quería saber nada de los supuestos pasados que le contaba, me evitaba…

Pasaron los años, me encontré con Finn y Jake… les di algunos buenos sustos, y al final terminamos siendo amigos… "Finn el humano", por alguna razón como muchos estaba enamorado de la Bonnie, no podía decir nada sobre el asunto, si yo había pasado por algo similar…

Tuvimos aventuras juntos, por cierto muy divertidas, Finn solía hacerme reír más de la cuenta, tenía ese toque típicamente humano y más para mí, que durante la mayoría de mi edad no había tenido contacto con gente joven… con niños ni chicos ni adolescentes… Finn buscaba alguien a quien querer, creyendo que a mí me gustaba, y ese niño no comprendía que no era así… que a mí no me gustaba… por otra parte todo cambio cuando el Lich volvió a aparecer aunque eso va más adelante

Finn el humano, la dulce princesa, Jake el perro, BMO y yo un grupo de amigos algo extraños… muchos teníamos historias en común por más que no se supiera 100% nuestra vinculación, BMO había participado como el resto de la maquinaria de la robótica en y durante la guerra de los champiñones, como yo, como la dulce princesa y como Simón… teníamos un fuerte núcleo muy difícil de roer…

No solíamos hablar con Finn sobre el asunto, era demasiado joven, podía no entender algunas cosas y era mejor no dejarle esas imágenes que llevaba conmigo… seguramente BMO tenía un "análisis" similar al mío algo así como un "pensamiento" sobre el asunto

-Hola princesa- le dije acercándome… como siempre me mantenía alejada de ella, si antiguamente era antipática la dosis de azúcar que le habían dado en toda su vida la había agriado de tal manera, Finn era el más estúpido al estar enamorado de ella, aun preguntaba qué le había visto Marshall

-Hola- respondió sin mirarme… -¿qué has venido a hacer aquí Marcelina?

-Vaya, recuerdas mi nombre… o en parte…

-¿Por qué no lo haría?, basta de charla Marcelina, dime a lo que has venido, no sueles pasar por aquí a tomar un té- respondió…

-Cierto, cierto…

-¿Y?

-Lo siento- respondí, entre dudas, la miraba… -veras-… y continuaba dándome vueltas en el lugar como un trompo, mi cabeza funcionaba al 100%... y salió lo que salió

-¿Mercelina?, No tengo tiempo para esto, tengo reuniones importantes que atender con otros reinado de la tierra de Ooo…

-Estoy preocupada Bonnie, Finn sigue enamorada de ti, y no sé qué hacer con esto…

-Tranquila, es solo un niño, con el tiempo aprenderá que no puedes tener todo lo que quieres…

-Sí, supongo… aunque…

-¿Aunque?...

-Nada, no es nada… bagffff… siento hacerte perder el tiempo así… vete a tu reunión princesa…

Ella se dio media vuelta y se marchó…

-¿Que carajos pasa conmigo?- Me grité… -¿Por qué no puedo decirle que me gusta, que aún sigo enamorada de ella?, ¿es que?-… dije sin terminar de preguntarme

-¿Eres una estúpida?- preguntó, se acercó a mí

-¿Marshall?, ¿regresaste?-... se lo veía diferente aunque con la misma apariencia, en términos prácticos estaba igual que siempre

-Sí Marceline, eres una chica estúpida- aseguré, me le reía en la cara, -creó que has comenzado demasiado tarde a jugar la partida Marceline, si estás enamorada de ella, ¿por qué no se lo dices?, quizá el destino te sorprenda…

-No puedo, al estar cerca de ella me vuelvo una imbécil, ¿me viste actuando como una niña?...

-Lo vi, te estaba mirando, observando… aunque bueno, no puedo hacer ni decir nada… estoy aquí eso ya es suficiente respuesta…

-¿Cuánto tiempo ha pasado Marshall?, ¿Te has ido por mucho muchos años?

-No lo sé, tenía cosas en las que pensar, y… no podía quedarme sin el final de la novela…

-¿Qué paso Marshall?, ¿Qué hiciste?...

-¿Hablas por la bruja?, ni siquiera te molestes en preocupar, se murió, y no tengo más problemas…

-Eso no es verdad, otra bruja apareció, me mostró tú contrato, ¿qué fue tan importante como firmar algo así?- le pregunté preocupada…

-nada, nada que pueda importar Marceline… mientras tenga fuerzas continuaré luchando por mi vida… incluso si debó pelear contra el mismísimo Abadeer… sabes que ahora no temó, no le tengo miedo a nada…

-¿Estás loco?...

-Si tengo que morir moriré, ya escapé durante muchos años a la muerte… aunque es metáfora, no voy a luchar contra tu padre, no te preocupes

-La Bonnie sigue igual de bella…

-Cierto que la habías "conocido"…

-Nada del otro mundo Marceline, dejemos eso atrás… fue pasado, pisado hace más de trescientos años, no revuelvas tanto la mierda… puede salir olor

-"Jejeje", sí… puede que tengas razón…

-Ven- le dije acercando mi mano hacia ella… -vamos a la bruja celestial a ver qué está pasando

-¿quieres que te acompañe?

-Como viejos amigos- le agregué… fuimos a la frontera del dulce reino, ya que dentro de las fronteras estaba prohibida la magia oscura… estaba diagramando el conjuro sobre una piedra

-¡Así no es!, ¡Esa línea!... uopps… está de más- me quedé mirándola luego de que por culpa suya haya hecho una línea de más…

-¡Listo!- afirmé mirando mi obra de arte… ella la mirada…

-Eso está mal, ¿acaso no lo ves?, ¡esa línea está de más!- me recriminó

-Vamos, ¿qué tanto puede cambiar una línea que esta demás?- le pregunté abriendo el portal, el portal nos succionó y nos tiró dentro de la casa de la nueva bruja celestial

-Te lo dije: ¡tonto!...

-Estamos aquí, eso es lo importante…

Al llegar comenzamos a hablar con la nueva bruja… contaba cosas falsas, mentiras, no podía aceptar lo que me estaba diciendo, me volvía a nombrar a Fionna, que mi tortura llegaría con una tal Fionna… y exigí conocer a esta Fionna… estaba en mi derecho saber sobre esa Fionna…

La bruja no dio tantas vueltas, me mostró a una bebé… como creció, y me decía que esa era Fionna…

-¿Una humana?- pregunté con sorpresa… -¿una humana será quien me cause tanto dolor?- pregunté sonriente… -¿están bromeando?...

-Marshall, tú tiempo ha llegado, según la madre debes pagar, Fionna será tú castigo, sufrirás su indiferencia, y te sentirás como al resto de las mujeres a las que usurpaste y mataste… tú condena está escrita en las líneas de punto-… me puse a leer la línea de punto…

-¡Esto es ridículo!, sin embargo, no importa… al fin y al cabo puedo arreglármelas solo…

-Como digas- me respondió extrañamente sonriente la enana esa… -¿y tú Marcelina?, ¿qué piensas sobre esto?...

-No quiero opinar, ya que… Marshall no tiene un "escape"- afirmó ella…

-¿Tú también?- pregunté mirándola y con un asombro que no esperaba tener… -¿aceptas mi condena?

-Marshall, lo decidiste sólo hace mucho tiempo, no pude hacer nada por ti… lo siento…

-¡Oh!, vamos, que es un delirio, creí que la bruja y yo éramos amigos… esto es irrisorio…

-Marshall, la bruja se llama Fionna, no comprendes aún, sabía que pasaría esto, sabía que la volverías a asesinar, ella te preparó una gran trampa… y ahora te tiene en sus manos, ¿lo comprendes?, ¿lo logras comprender?

-¿Marceline?, Ohhh… lo siento, no importa, debo irme a casa…

-Pero Marshall- le dije de igual forma fue a casa… -lo siento, suele ser así, no puede con su genio…

-Marceline, ya lo sabes, Fionna es su condena, lo sabías desde hace mucho tiempo, que él no quisiera asumirlo es cosa suya, se enamorará de Fionna y buscará su amor, nunca será correspondido…

-¿qué clase de acto más miserable?, ¿qué son ustedes?, ¿alguna vez sintieron, son "humanas"?- pregunté sabiendo que no habría una respuesta…

-vende tú alma o lárgate de aquí- advirtió, -tú felicidad está a la vuelta de la esquina, no puede importarte un condenado…

-Me importa, es mi… amigo

-¿Amigo?, un amigo no hace lo que él hizo contigo, un amigo no te traiciona de esa forma… Marceline, Marshall no podría haber conquistado a Bonnibel sin los consejos de Simón, preguntó a Simón lo que debía hacer… Simón es quien conoce mejor que nadie a la tal "Betty"…

-Pero… ¿Simón?

-¿Está loco?, la locura vive en todos nosotros, mira la locura de Marshall que desencadeno desolación, no sólo basta para matar la locura, se necesitan armas y herramientas, aunque debo admitirlo, muchos de los habitantes de su mundo fueron traídos por él…

-¿Marshall?, ¿Por qué?...

-Culpa… nunca se quitó la culpa de sus hombros… puede que realmente hayas sido alguien especial para él, hasta puede que te haya llegado a amar cuando era poco más que los restos de un humano mal traído a demonio

-¿Eso crees?...

-Me simpatizas niña, como te dije hace mucho, mucho, mucho tiempo… tienes algo especial con nosotras… no lo entiendo, no encuentro una cuadración racional…

-¡oh!, vaya… y no podrían-… le pregunté sin poder terminar que ya me lo habían negado

-no… no hay nada por hacer… sé feliz, eso es lo que te queda, te falta lo más difícil Marceline, dar el primer paso hacia tu nueva vida, ¿quieres hacerlo?- preguntaba y creía comprender a lo que se refería –sí, lo haré, quiero hacerlo… aunque no puedo… siquiera…

Aparecí en mi mundo, Marshall no estaba…

-¡Oye!, Jake espera, ¿es la?, ¿Marceline?- preguntó…

-¡Oh santo dios!, ¡Oh my glob!, ¿qué ha pasado aquí?... ¡uaghh!…

-Al parecer el sol te ha chamuscado- "jejeje jejeje" se reía Jake…

-¡Hay chicos! , tuve un sueño de locos, el rey vampiro se volvía loco, y… ¡agg!, mi brazo-… tenía serias quemaduras en mi cuerpo, había estado expuesta al sol durante no sabría cuánto tiempo, por suerte Jake estaba allí para hacerme de sombrilla

-Vamos Marceline, vamos al dulce reino, la dulce princesa sabrá que hacer contigo…

-Esa nerd ni siquiera sabe que es un vampiro, ¡por favor!, no me hagas reír…

-Es mejor eso que estar agonizando- me miraba con su carita de tonto, "¿siiiiiiiiiiiiii?" afirmaba…

-De acuerdo Finn el humano, vamos a por ella, ¿qué más da?, ¿peor no me puede ir?- le respondí, Jake me llevaba así mal herida al castillo del dulce reino, Finn me acompañaba sobre el lomo de Jake, con su trasero Jake formaba una letra "C" invertida y nos tapaba de los agobiantes rayos del sol…

-¿Cómo han estado sus aventuras "héroes"?- les preguntaba… se veían cómplices, muy cómplices, tan amigos que no había compartido con nadie un vínculo así… me gustaba verlos sonreír

-Hemos tenido ciertos problemitas, con el Lich, la dulce princesa había muerto, aunque pudimos rescatarla, la típica historia del dulce reino…

-¿ella está bien?...

-Síp… ella se encuentra de maravilla… mantuvimos una relación breve pero intensa…

-Ya veo… pillín- le comenté golpeando su carita…

-¡Auch!, ¿por qué fue eso?...

-¡Oh lo siento!, en ocasiones no mido la fuerza- le comenté y nos reímos… al llegar el dulce reino parecía nunca haber sido tirado abajo por nadie, esplendoroso como siempre, empalagoso de la misma forma… llegamos y los habitantes veneraban al primer héroe de cuerpo presente en darle batalla y en vencer al mismísimo Lich… si hubiésemos tenido un héroe de trece años que hiciera eso en otros tiempos la cosa habría sido diferente

-¿Por qué te aplauden Finn el humano?

-Es que soy "hello", genial- me afirmaba tocándose el pecho con su pulgar derecho…

-No entiendo, ¿realmente han acabado ustedes dos con el Lich?- pregunté, nos miramos, me miraron y respondieron, -Sip…

-¡Ay mamita!, ¿en qué mundo vives?...

-Bueno Jake, llevó aquí mucho tiempo, y sé que es el Lich, lo vi en varias ocasiones, no es por enfadarlos pero dudo que pudieran contra él…

-¿Qué dices Marcy?-, -simplemente no creó que hayan derrotado al Lich, volverá nuevamente cuando ustedes estén viejos, eso suele hacer… busca el momento para retornar…

-Hoy es hoy Marcy- respondió Jake, -mañana ya veremos- afirmamos todos cantando…

-Bienvenida Marcelina, no sé bien qué quieren que haga sobre tú estado, nunca antes habíamos atendido a un vampiro- comentó la PB…

-Sí, es lo que les dije a los chicos, aunque no lo creas-…

-Quemaduras a causa de la luz del sol, ¿me preguntó por qué sufres esas quemaduras?- hablaba sola…

-A mí con tú ciencia no PB… no quiero que me hagas ningún tipo de experimento- le aseguré poniéndome de pie…

-Pero Marcelina, así son los procesos científicos- alegaba…

-Nada de eso, ¡me siento bien!, ya me recuperé…

-Vamos, siéntate mujer- y me empujaba con cierta paciencia…

-No vine aquí para esto… agggg, ¡cómo te odio Bonnibel!- le reproché a gritos, -¿es qué tu tampoco me recuerdas?, ¿Nadie me recuerda?, ¿qué tanto mal hice para merecer este olvido?

-Ya Marceline no hagas esto- respondió…

-¿Bonnibel?, ¿sabes que eres Betty?- le pregunté sorprendiéndome…

-Ya no lo digas más, soy la dulce princesa, aquello quedó atrás…

-¿Y por qué no lo dijiste?, ¿por qué me ocultaste tu conocimiento?

-No es nada personal Marceline, nada contra ti realmente, es solo que no quiero ser reconocida por Simón… quiero estar en paz…

-¿recuerdas a Marshall?, ¿sabes quién es Marshall Lee?- pregunté, asintió con la cabeza…

-Lo recuerdo, me ayudó a forjar mi imperio, a crear este reino… el dulce reino en el que ahora estoy a cargo…

-¡No lo puedo creer Bonnibel!, ¿todo este tiempo sabías que yo?... y no… ¿hiciste nada?...

Asintió con la cabeza… -Marceline, sé muy bien de lo que me estás hablando, Marshall me lo contó todo…

-¿Qué cosa?, ¡Que cosa!- exclamé…

-No puedes seguir con estas ideas retorcidas, no debes continuar así, ¿no fue suficiente el tiempo que tuviste para dejar las cosas así?... piénsalo… iré por azúcar…

-No te vas- le respondí, se detuvo… -¿cómo es posible que no me hayas dicho nada?, ¿sufrí por ti?, ¿no tienes sentimientos?

-Cremé que los tengo, ¿aun así de qué me sirven?- respondió…

-Igualmente me estabas "ignorando", ¿no querías verme?... ¿qué pasa contigo?-…

-No me gustan los vampiros- respondió cruelmente…

-¡Al diablo con esa mierda!- le grité tirando todo lo que estaba sobre la mesa y la camilla, -¡Estuviste con Marshall no me digas que es cosa de vampiros!- le grité…

-¿Marshall?...

-¡No te hagas la estúpida que sé muy bien que no lo eres!, ¡Marshall y vos fueron amantes!- le grité…

-¡Santo cielo!, ¿qué disparates estás diciendo?-… parecía sincera, o era una buena mentirosa

-¿no salieron?- pregunté…

-Nunca saldría con un vampiro- aseguré… me acerqué sin darle tiempo a reaccionar a besarla, para sentir lo que se podía sentir… ¿qué sentiría en ese momento?... ella se zafó y me empujó

-…

-¡Vete de aquí!- me gritó invitándome a marchar…

-Bagggfff… ¡eres una mentirosa Bonnibel!- le grité al irme…

-¡Y tú una pervertida!- fue la respuesta…