Capítulo 3: Alguien llamado Seishiro
Sakura y Kerberos se encontraban recorriendo el bosque que estaba frente a la cueva en busca de algunos frutos con los cuales poder saciar el hambre que ambos sentían.
-¡Esos se ven muy ricos!-dijo la joven señalando unas manzanas coloradas colgadas en lo alto de la copa de un árbol-…pero…están muy alto.
-Por eso no hay problema-dijo muy seguro el guardián-
En ese momento, el gran tigre sacó de su espalda un par de enormes alas blancas con plumas que parecían de seda; Sakura se quedó observando con la boca abierta.
-¿Tienes…alas?
-Así es…esta es la forma en la que Fye y yo nos transportamos…si fuésemos a pie sería mucho más lento.
-¡Fantástico!-dijo maravillada con las enormes alas blancas-
-Sube.
-¿Que?-abriendo como platos sus ojos color esmeralda-
-Sube y te llevaré hasta las manzanas.
-Esta bien… ¿pero es seguro?
-¡Vamos que no dejaré que te caigas!
-Si tienes razón…está bien.
La joven subió con cuidado a la espalda del guardián y este se elevó hasta la punta de la copa del árbol en donde ella pudo tomar todas las frutas que quiso. Luego de que terminó la recolección miró hacia el horizonte, era un mundo muy hermoso, a lo lejos se podía ver una enorme catarata de aguas cristalinas.
-Este mundo… ¿es el de ustedes?
-No… nosotros provenimos de un mundo llamado Celes.*
-¿Y como es que pueden viajar por diferentes mundos?
-Pues eso se debe a la magia que posee Fye…
-¿El es mago?
-Si…a decir verdad esa magia es lo que lo mantiene vivo…
-¿Como?
Kerberos descendió en el piso nuevamente y Sakura se bajó de su espalda sujetando en sus ropas las manzanas que había recolectado.
-A decir verdad…Fye no siempre fue así…
-¿Así como?
-Pues un vampiro. El era un humano como tu…bueno similar ya que el posee magia…pero…no tenía necesidad de huir de la luz del sol…
-Entonces… ¿se convirtió en lo que es ahora?
-Si…pero no por voluntad propia…
-¿Que quieres decir?
-Será mejor que él te lo cuente…pero…aunque no lo creas…a pesar de ser un vampiro…jamás ha matado a nadie para alimentarse…
-¿Pero no se supone que los vampiros no pueden comer comida normal?... ¿como es que sobrevive?
-Gracias a la magia…como dije antes…la magia es lo que lo mantiene vivo…
-Pero…
-Será mejor que regresemos…-mirando hacia el cielo-…está comenzando a anochecer y no sabemos que clases de criaturas pueda haber aquí.
-Si…
Al llegar a la cueva Fye los esperaba sentado sobre una roca que había allí, la noche ya había caído; al verlos llegar pareció aliviarse pero se esforzó en disimularlo.
-¡Ya hemos vuelto y recogimos muchas manzanas!
-Bien.
-¡Muero de hambre!
Luego de decir esto Kerberos se abalanzó sobre las manzanas que Sakura había colocado sobre una manta en el piso, la joven tomó una de ellas y cuando estaba a punto de morderla se detuvo y miró a Fye; este la observaba en silencio sentado sobre la roca. Miró la manzana y luego de sonreír la dejó nuevamente sobre la manta y se sentó en la roca al lado del joven.
-¿No vas a comer?-dijo él sin mirarla-
-No…no es justo.
-¿Que?-esta respuesta atrajo su atención por lo que giró su cabeza para mirar a la joven-
-No me parece justo comer…cuando tú no puedes hacerlo…
-¿Que dices?
-Si tú no comes, yo tampoco…si tú tienes hambre…yo te acompañaré en ello…
-¿Que dices niña?...eso no tiene sentido.
-Tal vez…pero yo no puedo comer sabiendo que hay otros que tienen hambre…
-Ah…es ridículo…
Fye se puso de pie y salió al exterior sin decir nada, Sakura lo observó irse con cierto asombro, luego se sentó frente a Kerberos que seguía comiendo como si nada.
-¿Dije algo malo?
-No es eso…él no está acostumbrado a que alguien lo trate con tanta amabilidad…las cosas no han sido fáciles para él…
-Ya veo… ¿hace mucho que conoces a Fye?
-Prácticamente desde que era un niño…
-Es decir de toda la vida.
-Si…así se podría decir.
La luna estaba llena y se veía muy grande, el cielo estaba cubierto de estrellas; Fye las miraba sumido en sus pensamientos, ¿qué era lo que le sucedía?, aquella chica le inspiraba algo que jamás había sentido… ¿Qué era esa sensación extraña?...hacía mucho tiempo que alguien no lo trataba con tanta ternura. De repente se escuchó un ruido entre los arbustos y salió rápidamente de sus pensamientos para ponerse alerta. Sus ojos celestes se tornaron de un color amarillo mientras observaba sus alrededores.
-Cuanto tiempo…Fye…
Una figura apareció en la oscuridad frente a sus ojos, pero no podía ver de quién se trataba.
-¿Quien es?
-¿Me vas a decir que ya no me recuerdas?... ¿has dormido por tanto tiempo?
La figura salió a la leve luz lunar dejando ver su rostro, era un hombre de cabello negro; vestía una especie de sotana negra que le llegaba hasta los pies y tenía un largo colgante con símbolos; su ojo derecho tenía un extraño color amarillo.
-Seishiro…-dijo Fye con cierto desagrado-
-El mismo…ha pasado mucho tiempo…pero sigues estando igual…
-Tu también…
-Al parecer si existe entonces ese cristal de la vida del que habló la bruja…si tu estas aquí eso lo comprueba.
-¡¿Que es lo que quieres?!
-Naturalmente…quiero ese cristal…
Súbitamente el hombre se desvaneció en el aire y apareció de la misma forma frente a Fye tomándolo por el cuello con fuerza, impidiendo cualquier posible acción evasiva por parte del rubio.
-Tu sabes quién lo tiene…así que me lo darás… ¿es esa chica verdad?
-…
-Era cierta la visión de aquella bruja de que una jovencita despertaría al maldito que yacía en la tumba de oro ¿eh?
-Te…te equivocas…no hay ninguna jovencita…
-¿No?-negando con un movimiento de cabeza-…no sabes mentir…tu corazón sigue siendo igual de transparente…
-¡Suéltame!-exclamó forcejeando con el hombre-
-Parece…que no valoras lo que he hecho por ti…te he convertido en algo mejor.
-¡Yo nunca pedí esto!-liberándose al fin de las garras de Seishiro-
-¡Realmente eres un ingrato!-desenfundando una espada negra que traía oculta en la sotana-
-¡Tu eres un maldito!-sacando una espada blanca de su mano izquierda, al parecer estaba guardada dentro de su ser con alguna especie de magia-
-Sabes que no deberías usar tu magia…solo te debilitará más…-declaró con una sonrisa maléfica-
-¡Eso no es asunto tuyo!
Dichas estas palabras comenzó un duro enfrentamiento en el que el sonido de las espadas invadía el silencio nocturno. Ambos sabían pelear a la perfección, pero lo más notorio era que un cierto resentimiento parecía a impulsar a Fye a atacar a ese hombre con más fuerza.
-¡Fye!
Se escuchó un grito que provenía desde atrás, ambos detuvieron el enfrentamiento para mirar de quien se trataba, era Sakura; había escuchado el choque de las espadas y como se había preocupado decidió salir a mirar que sucedía.
-¡Vete de aquí!
-Pero Fye…
-Ahh…con que esa es la jovencita.
-¡No ella no…!
Repentinamente el hombre se acercó a Sakura sin que ella atinara a hacer nada, cuando se quiso dar cuenta la estaba sujetando por atrás con mucha fuerza.
-¿Esta es la chica verdad Fye?
El miedo invadió a Sakura, no sabía quién era ese hombre, por alguna razón peleaba con Fye y además la sujetaba con tanta fuerza que apenas le permitía respirar. Cuando sintió el aliento de Seishiro cerca de su cuello comenzó a temblar, no sabía que era capaz de hacer aquel desconocido que parecía ser bastante hostil y despiadado.
-¡Déjala en paz!, ¡ella no tiene nada que ver contigo!
-Te equivocas…-mirando el colgante de Sakura-…ahí está ese cristal que tanto he buscado…eso quiere decir que esta es la chica que…
Antes de que terminara su frase, Fye se abalanzó hacia él en un intento de liberar a la joven de sus crueles garras, puesto que en nombre de sus deseos Seishiro era capaz de cualquier cosa.
-¡Quieto ahí!-acercó sus colmillos al cuello de la joven y al ver esto Fye se detuvo casi bruscamente-…si haces algo solo aceleraras su destino.
-¡Su destino no es cumplir tus deseos egoístas!
-¿Y acaso los tuyos si?
-¡Cállate!-exclamó cada vez más enfurecido-
-Tranquilízate "hermano" no le haré daño…solo la asesinaré.
-¡¿Que?!-exclamó Sakura muy asustada, su cuerpo temblaba fuertemente-
-¡No lo permitiré!-aseguro el rubio con una mirada filosa-
-¡Ja!...-lanzando una risa irónica y a la vez malvada-… ¿no recuerdas que eres mi obra? Pues claro…yo te hice…así que yo puedo detenerte cuando se me de la gana.
-Eso no es cierto…
-¿Quieres probar?...
En ese momento, una luz se encendió en el centro de su ojo derecho y haciendo un gesto con la mano pareció inmovilizar a Fye, quien intentaba en vano escapar de su hechizo.
-¡¿Que es esto?!
-Incrédulo…ya te dije que eres mi creación…y por eso también puedo destruirte…
-Fye…-murmuró Sakura al borde del llanto-
-Ahora…serás testigo…del gran poder que puedo conseguir…
Dicho esto acercó sus colmillos al cuello de Sakura, mientras esta trataba de huir en vano; parecía que ya estaba decidido, que ella iba a morir en ese mismo instante, a manos de ese desconocido…y sin saber el por que.
Notas de la autora: Al parecer las cosas se complican para Sakura y Fye ¿quien es Seishiro? lo descubrirán pronto, o quizás no tanto(?)
Muchas gracias por leer mi fic, espero que los mantenga entretenidos hasta el final x33
Por último solo una pequeña aclaración: Vale aclarar que en Tsubasa Chronicles el mundo de Celes fue destruido por la maldición que pesaba sobre Fye D. Flourite, pero así como es posible que existan diferentes mundos que se llamen Japón, también puede ser posible que exista más de un mundo que se llame Celes; sería entonces otro mundo de Celes
