Capitulo 5: El pasado de Fye

Sakura sujetaba con fuerza a Fye, no quería que el sintiera más ese dolor; quería encontrar la forma de ayudarlo. Sin entender que sucedía, el joven se separó de ella para verle el rostro y notó que estaba lleno de lágrimas.

-Sakura… ¿que es lo que sucede?

-Yo…yo vi…la muerte de tus padres y de Yuui…

-¿Que?-con algo de sorpresa-

-Perdóname no fue mi intención…solo…

-No te preocupes…-secándole las lágrimas con su mano-

-Fye…ahora entiendo…entiendo esa tristeza tan profunda que veo en tus ojos…

-Mi pasado…es muy doloroso…-bajando la mirada-…he aprendido a vivir con él…-mirando nuevamente a Sakura-…pero si es posible que hayas visto mis recuerdos es porque posees algún poder…

-¿Yo?

–Una persona común no podría haber entrado así a mi mente.

-Perdóname…yo no quise hacerlo solo…sucedió…

-Tranquila…está bien.

-Pero… ¿como fue que te convertiste en…?

-¿Vampiro?

-Si.

-Bueno…ahora que ya conoces una parte de mi pasado…supongo que nada malo hay en que conozcas la otra…de todos modos es tu derecho por querer ayudarme…

-Si-asintiendo a la vez con la cabeza-

-Luego de que Yuui murió…yo no le encontraba sentido a mi vida…estaba solo en el mundo y aún seguía abrazado al cuerpo sin vida de mi hermano…el día ya había llegado y yo no me había movido de allí…de pronto la sombra de un hombre alto se acercó a mi y lo único que atine a hacer fue abrazar con más fuerza el cuerpo de mi hermano…

Flash Back

-Pequeño, ¿estas bien?-le dijo un hombre de largos cabellos negros-

-…

-Deberías dejarlo descansar en paz…-mirando compasivamente al niño muerto-

-Yuui…-susurró-

-Te prometo que le daremos el mejor entierro…-extendiendo su mano a Fye-

Sin saberlo estaba en el jardín del castillo del rey, y ese hombre de mirada serena que le hablaba tan amablemente era el mismísimo rey Ashura. El dolor del niño había llegado a su noble corazón.

-Todo estará bien…-ayudando a Fye a levantarse del suelo con mucho cuidado-

-Me…he quedado solo…en este mundo…

-No te preocupes…-tomando a Yuui entre sus brazos-…yo siempre estaré contigo…-sonriendo cálidamente-

Fin flash back

-El rey Ashura se convirtió en un padre para mí…-recordándolo con cariño-

-Te ayudó en el momento que más lo necesitaste.

-Así es…el rey me enseño a fortalecer mis poderes con la ayuda de la bruja que a él servía…una mujer llamada Yuuko…

-¿Yuuko?

-Si, era una bruja muy poderosa…gracias a ella pude desarrollar mucho mi magia, cosa que hasta ese entonces no había logrado…

-Ya veo-con interés-

-Así fue que después hice a Kerberos…cuando ya podía controlar mi magia y hacer uso de ella.

-Kerberos te ha acompañado siempre ¿verdad?

-Si, ha sido mi amigo incondicional…-ambos miraron al tigre gigantesco que dormía plácidamente- …el único que he tenido.

-De cierta forma el rey Ashura llegó para llenar ese vacío ¿cierto?

-Si, pero… parecía que el destino se habia ensañado conmigo…viví unos cuantos años en el castillo con el rey…pero una noche…

Flash back

Una noche Fye se encontraba en su habitación en el palacio, estaba leyendo un libro de hechizos mágicos sentado en su escritorio, Kerberos dormía plácidamente sobre la cama acurrucado como si fuera un gatito pequeño, la atención del rubio estaba totalmente centrada en el libro; el cual era grueso y tenía muchos símbolos mágicos. De pronto el joven mago pareció sentir una presencia, una sombra se había formado en la ventana, en esa sombra pudo distinguir el rostro de aquel hombre, al verlo se levantó de golpe; se había jurado a si mismo que le haría pagar al culpable de la muerte de toda su familia. Seishiro tenía la misma sonrisa que recordaba de aquella noche cuando aún era un niño, pero ahora era un joven de 18 años y estaba dispuesto a enfrentarse a él para hacerle pagar.

-¡Que haces aquí maldito!

Pero no obtuvo respuesta alguna, solamente una mirada maliciosa, luego el hombre giró su rostro hacia la derecha; de alguna manera supo que tenía intenciones de dirigirse a la habitación del rey.

-¿Que sucede?-preguntó Kerberos que se había despertado por la exclamación de Fye-

-Es ese sujeto…-sacando su espada guardada mágicamente-…no creo que tenga buenas intenciones…

-Eso tenlo por seguro.

-¡Vamos!

Ambos salieron corriendo de la habitación y se dirigieron rápidamente a la habitación del rey, recorriendo para ello los largos pasillos decorados finamente.

-¡Ashura!-exclamó mientras golpeaba la puerta de la habitación del rey, pero no hubo respuesta-

-Déjamela a mi, yo la abro-dijo Kerberos preparándose para envestir la puerta-

El guardián tumbó de un golpe la puerta y rápidamente ambos entraron a la habitación y la recorrieron completa con la mirada; pero no pudieron ver a nadie.

-Fye…-se escuchó una voz muy débil-

Ambos miraron hacia arriba y allí pudieron ver al rey Ashura en manos de Seishiro; lo sujetaba fuertemente del cuello y de la cintura, sus largos cabellos negros flotaban en el aire.

-Que bueno volver a verte Fye…has crecido mucho…

-¡¿Que demonios quieres?!

-Algo…que tu podrás darme…-apretando más el cuello del rey-

-¡Déjalo ir!

-Temo que no podré hacerlo…el es un estorbo… ¡en mi camino!-iluminando su ojo derecho-

Fye empinó su espada hacia Seishiro tratando de atacarlo, pero el hombre se escudaba perfectamente tras el rey; no podía atacarlo sin antes herir a Ashura.

-Si intentas atacarme…tu querido rey pagará las consecuencias.

-¡Demonios!-apoyando la punta de su espada en el suelo-

-Fye…-dijo forzosamente el rey con el poco aire permitido por Seishiro-…vete de aquí…

-Ashura… ¡no puedo dejarte en manos de este maldito!, una vez perdí a mi madre de esta forma ¡y no permitiré que vuelva a suceder!

-Muy bien…

Seishiro salió por la ventana rota por la cual había entrado, hacia la parte trasera de los jardines del palacio, al ver esto, Fye subió sobre la espalda de Kerberos y ambos salieron por la ventana detrás del vampiro. Flotando en el aire el joven y su guardián miraron con odio a aquel asesino que parecía haberse ensañado con el rubio sin razón alguna.

-Obtendré lo que quiero…al precio que sea.

Fin flash Back

-¡Cielos, ese hombre parecía haberse ensañado contigo!-dijo Sakura abriendo sus ojos como dos platos-

-Y así era…el quería algo de mi…pero hasta el día de hoy no tengo idea a que se refiere…

Flash back

-Si tienes algún problema conmigo…arreglémoslo los dos, ¡el rey no tiene nada que ver!

-Pues verás…si tengo un asunto contigo…pero tu querido rey…me servirá para cumplir…mi deseo.

-¡¿De que deseo hablas?!-apuntándole a la cabeza con la espada-

-Eso…te lo explicaré…cuando llegue el momento.

En ese momento Seishiro soltó al rey dejándolo caer, parecía que había decidido liberarlo sin hacerle daño; pero la maldad de ese hombre era demasiada. Kerberos comenzó a descender para sostener al rey, mientras Fye se mantenía en el aire con su magia. Pero de pronto, el joven mago vio al vampiro desvanecerse frente a sus ojos y segundos después éste estaba atravesando el pecho de Ashura con su espada negra; antes de que el rey llegara al lomo del guardián. Kerberos tomo delicadamente al rey y lo colocó en el suelo.

-Señor Ashura, ¿se encuentra bien?

-Me temo…que no Kerberos…-mirando con dolor la herida en su pecho-

Al ver esto Fye se enfureció y atacó a Seishiro formando una inmensa bola de fuego con toda su ira, pero el ataque pareció ser bloqueado por una especie de escudo. Como los ataques mágicos parecían no surtir efecto, arremetió contra él utilizando con su espada las enseñanzas del mismísimo Ashura, pero Seishiro se movía muy rápido; parecía que desapareciera en el aire y a veces se le complicaba ver en donde estaba. En un momento lo perdió de vista y fue allí cuando en una confusión de un segundo, el hombre logró sujetar a Fye por la espalda, dejándolo totalmente inmovilizado.

-Es ahora cuando estoy cada vez más cerca de conseguir lo que quiero.

Luego de decir esto, sujetó al joven de sus cabellos y sacando sus colmillos lo mordió en el cuello, mientras él trataba de huir en vano. Pronto Fye sintió un intenso dolor como si su cuerpo estuviera cambiando. Al ver esto Kerberos intento ayudar a su amigo pero fue rechazado por el escudo. El guardián observaba impotente el cambio en su amigo; sus ojos se habían tornado amarillos, y sus pupilas se habían afinado como las de un felino; mientras que su piel se volvía pálida y en su boca crecían dos colmillos. Luego de que la transformación terminó, Seishiro soltó a Fye dejándolo caer al suelo y desapareció mientras que en el aire se escuchó su voz.

-¡El camino ha comenzado!

Luego de que Fye cayó al piso, aún algo confundido por la transformación y la estrepitosa caída, se arrastró hacia donde se encontraba Ashura aún agonizante.

-Ashura…-dijo tocando el pecho ensangrentado del rey con su mano temblorosa-

-Fye ¿estas bien?-preguntó Kerberos descendiendo a su lado-

-Ashura…-una lágrima corrió por su rostro pálido-

-Lo siento…yo pretendí llenar…ese vacío pero…he fracasado…-tomando la mano del joven-

-No…has sido como un padre para mí…y te lo agradezco de todo corazón…

-¿Que te ha hecho?-mirando el rostro pálido del joven-

-No es nada…lo arreglaré…ya lo verás.

-Estoy seguro que podrás arreglarlo…pe-ero creo que…no podré verlo…aún así confío en tu valor querido Fye…

-Ashura no…

-Es hora de que descanse…-sonriendo levemente-

-¡No digas eso!

-Fye debes dejarlo marcharse…-dijo Kerberos con las orejas caídas por la pena-

-¡No! ¡No otra vez!

-Fye…estoy seguro de que todo estará bien…debes tener fe de que así será…-acariciando el rostro del joven mientras le secaba las lágrimas-…todo se solucionara…

Luego de decir esto, el rey cerró los ojos y Fye vio como la trágica historia de su vida se repetía; apoyó su cabeza sobre el estómago del rey fallecido y allí lloró en silencio mientras apretaba entre sus manos las ropas ensangrentadas de Ashura.

Fin flash back

-Fye…-dijo Sakura mientras sus ojos se volvían a llenar de lágrimas-...es demasiado para una sola persona…

-Tal vez si…-el dolor podía verse reflejado en los ojos del joven-

Sin decir más y venciendo su vergüenza, Sakura abrazó al joven tiernamente; un abrazo puede llegar a calmar un poco un dolor que se hace tan inmenso. Allí se quedaron los dos abrazados en un profundo silencio, en el cual solo se hacían presentes los cantares de los grillos en el exterior.