Capítulo 28: 30 días y un romance (el último suspiro del rey helado)
Justo en el momento de dar el paso decisivo para ingresar al portal una imagen se nos acercaba… era él, podía reconocerlo, Simón Petrikov cargando la corona del rey helado sobre su cintura, en una mano sostenía la coraza gélida de la reina del fuego completamente apagada y en la otra a Fionna y a Finn… parecía mucho sobrepeso para un solo hombre…
Salió del portal dejando en el suelo a cada uno de ellos, corrimos a socorrerlos, por lo que se demostró que el combate había sido intenso, la reina flama era quien estaba más gravosamente herida, necesitaba un incendio y pronto para recuperarse… por otra parte Finn y Fionna habían estado expuestos a temperaturas inhumanas por un tiempo prolongado, tenían que recuperarse del resfrió y otras enfermedades asociadas… Jake fue quien salió más integró de aquél lugar… evité encontrarme con Simón, no quería que me viera así como me encontraba…
-Así que eres el famoso Simón Petrikov- se acercó Gumball a darle la mano a estrechársela muy fuerte… -me han contado muchas historias sobre usted, quizá si tenemos un tiempo podríamos charlar sobre ellas-… aparté a Gumball…
-¿Simón?- me acerqué…
-¿Marceline?, ha pasado mucho tiempo, ¿cuántos años hace que no nos veíamos?- preguntó y corrí a abrazarlo con la fuerza de mil años de soledad, -ya niña, pareciera que no nos hemos visto por más de quince años con tu abrazo…
-Han pasado más de mil años Simón- comentó… me revisó y miró mi cuello, tocó mis heridas de vampiro…
-Comprendo Marcy, no habré hecho las cosas lo suficientemente bien- rompí en lágrimas y continué abrazándolo por un tiempo más hasta que pude comprender que él era quien podría sentirse mal… me limpié las lágrimas presentándoles al resto de nuestro amigos
-Hay mucha gente nueva, has hecho muchos amigos Marcy, me alegró por ti-… pasaron las horas y fuimos a nuestra casa al dulce palacio, todos vivíamos allí luego de que nuestro mundo habría sido fragmentado, se hacía muy difícil ir y venir de la nocheosfera, todo era un caos…
Día 1: sentimientos heroicos…Me encontraba en medio de la plaza, leyendo a los niños de dulce que me habían presentado, era extraño mirarlos, pero los niños seguían siendo lo mismo en aquella época que en el momento de leerles…
-Este es un cuento de aventura- les decía, quizá no entendían lo que les estaba diciendo sin embargo no era importante que escucharan las historia sino que escucharan mi voz, Finn y Fionna pasaron agarrados de las manos cerca de allí, -Oigan, ¿por qué no se unen a nosotros?- les pregunté, entre dudas Fionna le decía a Finn que podía ser…
-tenemos cosas que hacer Simón, no te molestes- me dijo Finn…
-el cuento por lo visto es para niños- afirmó Fionna…
-Vamos que es de aventuras- les dije, se sonrieron y luego de platicar en secreto se acercaron y se sentaron a escuchar…
Día 2: fantaseando en un mundo ajeno al míoMe encontraba caminando en las calles del dulce reino, hecho íntegramente de dulce cabe afirmar, no podía hacer otra cosa que maravillarme de la sociedad, parecía como la nuestra, incluso después de la guerra, las calles en ruinas al igual que el castillo, todo con un manto solemne de silencio y una sensación de abandono… lo más probable era que esa situación había sido creada por el Lich, ya que la gente de este lugar no podría ser jamás participe de situaciones violentas, o eso pensaba
-¡Hola niño!, ¿cómo estás?- pregunté a uno de sus habitantes extraños
-¡Hola Simón!, ¡Eres un héroe!, ¡Nuestro héroe!- me decía, probablemente no sabía siquiera que significado tenía la palabra "héroe" pero me hacía sentir reconfortado que un niño de tan corta edad se refiriera así sobre mí…
-¡Ogg!, ¡Simón!, ¿nuevamente te perdiste?- me preguntaba Marceline ya que el primer día me debió buscar por todo el dulce reino…
-No querida, tan sólo estaba conversando con los niños malvaviscos, son un tanto especiales- aseguré…
-Sí, vaya que lo son, deberías verlos cuando se prender fuego- me aseguró riéndose… me reía junto a ella…
Día 3: Viejos amores, nuevos problemasMe habían presentado a la regente del lugar, se decía llamar dulce princesa, la idea de pensar en una mujer que pudiera regir las vidas de tantos habitantes me llamaba la atención, solicité una audiencia con ella, no quería hacerlo, sin embargo ante la insistencia aceptó salir de paseo por el parque central del palacio… siempre y cuando su escolta estuviera allí, "nada personal" me decía pero esos eran sus deseos…
-Verá, me resulta familiar, no puedo explicarlo- le comenté mirando su rostro… evitaba mirarme fijamente…
-No, que va, nos hemos visto seguramente un par de veces, nada más que eso Simón-… al decir "Simón" se activaron viejos recuerdos…
-¿Por qué me evita en cualquier caso?...
-Suelo evitar a mucha gente, tendremos pocas ocasiones de vernos así, sabe, no puedo evitar decirle gracias por haber dado la vida por nuestro reino- al decir "reino" nuevamente parte de mis recuerdos se volvía presentes…
-¿Betty?- pregunté por curiosidad… -¿eres Betty?, ¿qué te ha ocurrido?
-Sabía que esto no era correcto, Simón… sí, soy Betty, creí que no me reconocerías…
-Nunca podría desconocerte- le comenté, me miró, -lo has hecho Simón-… respondió
Sujeté su mano, y pregunté el porqué de su cambio… no me respondió tan sólo suspiró y se marchó hacia su palacio, seguía igual de hermosa que siempre… o… más
Día 4: nuevos problemas en el paraísoBetty me había consultado sobre la factibilidad de un proyecto, los grandes bloques de hielo que el rey helado y la corona habían generado se estaban derritiendo a destiempo, y quería averiguar lo que pasaba por mi cabeza mientras ella me comentaba eso…
-Es un proyecto arriesgado, según lo que me contaron Finn y Fionna el mundo sufrió muchos daños, no sabría cuantos, ni sabría que responder…
-Tan sólo mira esta imagen, la idea es pegar estas dos placas con el fin que la gravedad pueda conservarla durante unos cuantos años- me comentó…
-¿Betty, has venido para eso?- le pregunté mirándola… sabía que no podía evitar el deseo inconsciente de volverme a ver…
-Lo siento Simón, no sé bien qué estoy pensando, no puedo creer que se me pasen estos pensamientos por la cabeza, quería, pedirte perdón por haberte abandonado-… ella parecía sincera mientras lo decía aunque no tenía remordimientos por lo que había hecho…
…
-No te preocupes, no podría estar molesto contigo, eres mi mujer… no podría estar enojado jamás…
-Simón-… me dijo abrazándome y nos besamos como tiempo atrás…
Día 5: enfrentamientos irracionalesPor la tarde extrañamente Marceline vino a verme a mi cuarto de descanso, ella decía algunas irracionalidades que no podía entender, por un lado me acusaba de "traición", por otro yo podía verla a ella y decirle algo similar, terminamos discutiendo por algunas cosas que me parecían un tanto graves
-¿Simón cómo pudiste tener sexo con mi mujer?- me preguntó, la miraba, me extrañaba que me acusara de algo así
-Betty es mi mujer hace muchos más años de lo que podrías imaginar, incluso cuando naciste ella y yo éramos pareja-… le comenté
-¡Pero Simón!, no voy a permitir que arruiné nadie lo que tengo con Bonnie…
-¿Bonnie?, ese era el nombre código con el que te referías a… ¿tú novia?- pregunté intentando conjugar la situación…
-¡Betty es Bonnie!- exclamó molesta conmigo…
-¿ustedes son?-... le terminé por responder, y furiosa se marchó…
Día 6: la angustia de unos pocosLuego de reunirme con Marceline en privado terminé por comprender la situación, por lo visto había estado mucho tiempo fuera, y en casa los ratones se divertían a mis espaldas, Merceline sabiendo o sin saber tenía una relación non-santa con mi amada Betty, mis dos amores entraban en un conflicto enorme… y no podía ni quería siquiera pensar en lo que hacían o decían a mis espaldas…
-Oigan, ¿pasa algo qué no quieran que me enteré?- pregunté a los niños, se miraron sorprendidos, tenían caras largas y o raras…
-No Simón, sinceramente no sabría qué decirte- respondió Finn… Fionna participaba mejor del engaño, si fuera por mí habría de afirmar que me ocultaban más de lo que mi mente podía llegar a pensar…
-¿hace mucho calor aquí?, ¿qué temperatura hace?- les pregunté, se miraron con Jake…
-No tenemos calor, estamos en la temperatura ideal del reino de Ooo- me respondió Jake…
-Entonces debo ser yo, quien tiene el problema- les aseguré sonriente… ellos también hicieron la sonrisa aunque con tonalidad de forzada…
Día 7: un mal pesar-Betty, siento un dolor en mi garganta, debo estarme enfermando por el frío de la semana pasada, siento fiebre, ayer con chicos me dijeron que el clima era ideal, mientras ellos se sentían a gusto yo estaba con mucho calor…
-Simón, es normal, nosotros teníamos otro clima, adaptarte a este es cuestión de tiempo…
-Te amo Betty…
-Yo a ti Simón- me respondió… -por las dudas debes recostarte, descansar, haz lo que haríamos en una situación típica de fiebre…
-Siempre cuidándome como a los niños…
-No siempre, disfrútalo…
Al pasar las horas me quedé en la enfermería…
-Simón, no voy a permitir que me arrebates a Betty- me informó Marceline, extrañamente separados por la misma mujer, -Me ha costado mucho para que ella pudiera reconocerse como es… para que llegarás tú y eso cambie- me advirtió…
-Marceline, no comprendes que en nuestra relación sales sobrando, deberías dejarnos ser felices, no es normal que dos mujeres quieran tener una relación…
-¿Tú también con eso?- me exclamó con asombro…
-Tanto ella como yo teníamos una vida organizada antes de la corona del rey helado, mucho antes de que el Lich destruyera nuestro mundo, apártate, creó que podrías aprender mucho de esto
-¡No lo haré Simón!, ¡Si es necesario yo también lucharé por su amor!...
-Te estas poniendo en una situación embarazante- le comenté, me observaba con respeto y a la vez con un incipiente despreció… -Marceline, eres una muchacha muy linda, podrías fácilmente encontrar a quien pueda hacerte feliz en otro lugar… por más que hayas desconocido que Betty era tú Bonnie, lo supiste, ¿qué harás?...
-¡A mí no me manipularas Simón!, ¡eso no más!, con ella puedes jugar a tus jueguitos, conmigo no vas a poder, si tengo que sacarle las vendas de los ojos, lo haré, sin ningún tipo de problemas, ten presente, ¡que eres el pasado!- aseguró dañando donde más podía doler…
-Más respeto Marceline, no te eduqué así…
-¡No me educaste Simón!, ¡Eso fue hace mil años!-... se marchó muy molesta, sinceramente no esperaba que se lo tomará tan así, tan efusiva, las experiencias en su vida la habían cambiado un poco…
Día 8: los viejos amigos-¿cómo has estado Simón?, tanto tiempo sin verte…
-En ciertas situaciones anómalas que no valdría la pena redundar…
-¿por Marcy y Betty?, sabía que podía ser un inconveniente…
-Y por eso jugaste al cupido, ¿te divertiste todo ese tiempo?...
-¡Uhoooo!, no quieras pasarme las responsabilidades de algo que no tengo…
-Recuerdo lo que decía el rey helado y recuerdo lo que hablabas con nosotros, te recuerdo Marshall, a ti, a Marceline, a todos, incluso a los niños… aunque Betty se escondió muy bien detrás de nombres falsos… me engaño muy profundamente
…
-Eso deberías hablarlo con ella, con ellas… más en privado Simón, yo sé bien que piensas acerca de ambas los estuve observando por curiosidad, y creeme, tienes la de ganar… Betty está confundida, demasiado confundida y tú aparición la hizo confundir aún más… si ella ni quería que estuvieras con nosotros… podrás imaginarte…
-Sabes chico malo, eres realmente un monstruo… al parecer la sub-raza de los vampiros tiene un comportamiento enfermizo que no creí posible ver…
-Me estas insultando Simón- me respondió…
-Guarda tus comentarios niños…
-Tengo muchos más años que vos, a mí no me podes hablar así… muchos de los que hicieron eso están muertos
-Tienes un comportamiento demencial, desde siempre, y lo peor que hiciste no sabría si remitir, destruir mis protecciones contra el Lich o haber vendido tú alma al mejor postor
-¡Tú no crees en el alma!- me exclamó…
-Visto los resultados, y a las pruebas me remito, no tienes alma Marshall-… se quedó mudo al oírme… no sabía si yo me había vuelto peor que él o que de pronto sentía un remoto respeto por mí…
Día 9: Días durosLa sensación de fiebre me estaba haciendo estragos, tenía dolor en los ganglios y supusimos con mi amada que sería algo más que un simple resfriado o una fiebre por alguna enfermedad sin sentido… y debimos comenzar a realizar unos análisis mucho más exhaustivos…
-No parece ser querido nada "importante"- subrayo, como si no fuese a reconocer que su carácter terminaba por delatarla… -quizá hayamos dejado pasar unos días, pero sabiendo que aquí tenemos todo el instrumento sea lo que sea lo neutralizaremos mi amor…
-Betty, te amo princesa- le decía me respondía con una sonrisa…
-Yo a ti Simón… nunca cambies- afirmó con ciertas ansias de nostalgia
24/11/2013 12:23:10 – 24/11/2013 13:46:19 Día 10: recuento de la historia-Hace muchos años cuando la humanidad aún volaba en aviones, y los ejércitos hacían temblar la tierra en dictaduras y tiranías, alguien se levantó con una corona, quería enfrentarse a la locura que el hombre había creado, entre tanto, otros seres quisieron hacer lo mismo aunque usando diferentes métodos… algunos fueron por codiciosas posesiones en lugares alejados del mundo, u objetos míticos de hacia miles de años de historias pasadas, de religiones ya extintas, cualquier cosa con la finalidad de sobrevivir a la guerra que se había desatado…
-¿Tú fuiste uno de esos?- me preguntó un niño que oí mi relato
-Sí, fui hacia un lugar sencillo de llegar, en términos físicos, aunque otros fueron por posesiones más oscuras…
-¿es el relato de Abadeer?, ¿el padre de Marceline?...
-Sí niño, exactamente, es el caso de él quien quiso un objeto mucho más poderoso e igualmente peligroso que mi corona, no dudo que intento hacer algo positivo para la humanidad en un primer momento, me enfrente a la locura y paradójicamente la locura me consumió y terminé por ser el más loco de los locos…
-Eso no es cierto Simón, el rey helado es quien estaba realmente loco- me decía una criatura de poco más de dos años de vida…
-Tuviste mucha suerte muchachito, has nacido en una época que puedes soñar un futuro, en cambio otros muchos como…
-¿Marceline?- preguntó otro chiquillo…
-Ejemplo, muy bien, como Marceline, como Betty, o como yo… todos con situaciones críticas a las que sobrevivir…
-Pero dicen que Abadeer aún sigue con vida…
-Probablemente, aunque si así lo hace ahora debe tenerle mucho más miedo al afán de la vida por continuar con su existencia, nunca bajamos los brazos y tampoco lo hará-… miraba las sonrisas de esas criaturas y no podía comprender cómo era posible que tuvieran las mismas caras de la otra época, era extraño verlos así, pero se me hacían más humanos que los viejos rostros de corrupción que mostraba la humanidad
-Eres un héroe Simón- comentó alguien en el fondo… -eso no debes olvidarlo, quizá pudiste haber traído al Lich y todo eso, pero en definitiva estabas siempre para enfrentarte con él
-Créeme que no lo traje yo, alguien más lo trajo Marshall y no puedo decirte quien, por alguna razón que escapa a mi imaginación- se sonreía
-¿sabes quién?
-No, por eso no puedo decirte- cambio su sonrisa a una más serena…
-Tú misticismo no me gusta Simón, tienes la misma prepotencia que tu amada Betty…
-Es un halago viniendo de tu parte rey de los vampiros, ¿cómo se encuentra el reino inmortal?
-He comenzado a odiarte…
-A mí no me importa, puedes haber cambiado las mentes de Marceline e incluso de Betty, aquí en esta persona encontraras una muralla inaccesible a tus solicitudes de perdón, por mí no tienes perdón Marshall Lee, busca en otro lugar…
-¿Quién te dijo que te pedía perdón?- me preguntó ya alejados hace mucho rato de los niños…
-Tenes un letrero enorme en la cabeza que lo implora, mostrarte amigable con todos debe ser agotador para una esencia tan oscura, pase muchos años cerca de un ser similar a tus condiciones, no creí que Marceline podía caer en una zona como la que la llevaste…
-¿Esta discusión es por el lesbianismo de tu Marceline?- me preguntó parecía burlarse de mi…
-No lleves esto a un puerto tan sencillo de encontrar, quieres mostrarme algo que consideras agradable con el fin de que me olvide lo que hiciste antes de eso, ¿verdad?, bueno Marshall, cualquier cosa quedó opacada de las buenas que hayas hecho en tus incontables años cuando en tu historia aparece: "entregador de la raza humana a la legión de los vampiros"- advertí me miraba con un odio que ni hablar, no podía llegar a entender cómo era posible que el resto de quienes eran sus amigos podían considerarlo así
-¡Bha!, insolencias de una mente vieja, nada más, Simón, estás loco-…
-¿Acusarme de locura luego de lo que viví?, otro golpe bajo Marshall…
-Eres ridículo…
-Y tú, inhumano
Día 11: malos sentimientos, malas sensacionesMe desperté como noches atrás con peores síntomas, ya no eran cuestión de supersticiones tenía una enfermedad que se había incubado por mucho tiempo, o había surgido muy pronto… Betty decía que cualquier cosa que sea lo podía solucionar con su dichosa ciencia, según ella estábamos a años luz de lo que había sido la humanidad, y yo como siempre no podía creerle, su mirada me parecía no mostrar mucha confianza en lo que decía… tenía por otro lado ganas de vomitar una sensación muy clara y fea que llevaba conmigo, me sentía descompuesto, y debilitado… y comencé a creer que aquellas palabras que había dicho el rey helado podían cumplirse… no hace quince días que estaba en un mundo ajeno al mío, y ya me sentía afectado
-¿Simón?, antes que nada Simón, no puedo permanecer peleada contigo, no quiero esto para nosotros, teníamos una relación muy saludable, me ayudaste mucho…
-Marceline, significaste mucho para mí, del mismo modo que yo fui importante para vos, sos importante para mí, eso no lo pongas en duda jamás, aunque estamos distanciados por cuestiones más bien de índole privada…
-¡No podemos pelearnos Simón!, no quiero pelearme contigo, eres la persona más importante en mi vida- me recriminó…
-¿Y quieres que abandoné a la mujer de mis sueños por eso?- pregunté me miró con la cara triste…
-¿es demasiado pedirte Simón?- y yo no sabía bien que decirle…
-Marceline, no te eduqué durante más de diez años para que fueras así como eres… te eduqué de la misma forma que me educaron a mí, una manera correcta y…
-¿Eso te importa más que nuestra relación?- preguntó, -¿te importa más que haya decidido convivir con una mujer que esa mujer fuese Betty?... ¿te importa más eso?, ¿no te importaría que fuese Betty?
-Lo estás mezclando todo Marceline, sea o no sea Betty, me preocupó por ti…
-En ese caso realmente no te importo Simón, si te resulta incómodo eso realmente no soy quien está equivocada…
-¡Marceline detente!- se detuvo a la orden, -mírate has logrado ser una gran mujer sin mi ayuda, estoy muy viejo para cambiar mi forma de ver el mundo, no quiero verte así- le comenté y ella se soltó de mi abrazo y me recriminó
-¡Nunca Simón me vuelvas a decir algo así!... creí que te importaba… que me necesitabas, pero veo que aquellas palabras que me dijo el rey helado, en realidad fueron tuyas- y me quedé con la sensación de congelamiento que fue producto de la sorpresa de la afirmación de ella, puede que haya tenido un poco de razón al decírmelo… no estaba muy viejo como para ser un árbol duro de roer, quizá debía ponerme la idea en la mente que las cosas habían cambiado con el tiempo
Día 12: la peor de las noticiasBetty me había citado el día de hoy con urgencia, creí que podía ser algo relacionado con mi salud, me sorprendió lo que me había afirmado, me decía que tenía una enfermedad de índole terminal, en mi época se la había denominado como "cáncer", posiblemente se desencadeno por la extrema exposición a la radiación que estaba sufriendo, "aquél mundo no era el mío" me decía…
-Tengo cáncer ramificado hasta los huesos, eso no suena alentador- le comenté…
-Simón, no es broma… esto es muy grave, y no quiero que te suceda nada malo…
-No llores mi dulce princesa, no hay necesidad de llorar, hemos pasado muchos lindos momentos que puedes recordar…
-¡No sigas con tus bromas Simón!, esto es jodidamente grave- me advirtió… -aunque no tenemos el instrumental necesario para el tratamiento podemos intentar algo, magia- me dijo… me causó risa que justamente ella quisiera resolverlo con magia…
-¿realmente te importo para intentar algo así Betty?- le pregunté y me abrazó…
-No bromees con esto Simón- me lloraba en lo hombro como si no pudiese sentirlo, qué clase de ser debería ser justamente para no ser capaz de darme cuenta que estaba llorando
Día 13: arrepentimientos vacíosProbablemente para el día de hoy ya muchos se habrán enterado de mi estado de salud, y muchos intentarán arrepentirse sin consuelo por lo dicho, no pienso tolerar esas mentiras, mucho menos decirles que quedan perdonados no porque sea yo quien deba perdonarlos más bien por la relación tortuosa que teníamos muchos de nosotros
Terminé mi día de la misma forma que lo empecé discutiendo con la gente "querida"… muchos de ellos querían y pensaban hacer ciertas cosas por mí que no eran importantes, si estaba decidido algo era que quería terminar mis días de la mejor forma, y esto no le gustaba mucho a Marceline no podía comprenderme, no quería desprenderse de mí y aún pese a nuestros conflictos de esas últimas dos semanas veía a verme
Día 14: mucho más que creencias-Vamos Simón, no puedes quedarte encerrado, no es vida, tenemos mucho tiempo por lo que pasar, incluso puedo volverte vampiro…
-No me interesa Marshall, no me agradas ni confió en ti…
-Marceline sufre por tú culpa, ¿eso no es suficiente para ti?, ¿no quieres evitarle este sufrimiento?
-Discúlpame, pero tú influencia sobre Marceline y el resto es bastante horripilante, a mí no podrás corromperme…
-¿corromperte?- me preguntó sorprendido por lo visto no esperaba que dijese esa palabra
-Has metido tus manos muy profundamente en cada uno de ellos, eres algo así como un ángel de la oscuridad enviado a aniquilar lo poco que quedaba…
-¡Muy bien!, sí yo soy tú problema, ¿cómo puedes continuar hablándome?
-Me eres indiferente que es peor…
-Betty le hizo algo así a Marceline, y viste como terminaron…
-¿Insinúas algo acaso?, mejor lárgate Marshall…
-Viejo chiflado…
-Demonio…
/ J+
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Enchiridion trajo al Lich, no fuimos nosotros, la humanidad creó el Enchiridion, el Lich te llevó a traerlo, es igual a vos-… tirado mantenido con su brazo izquierdo un tanto arrodillado por decir así, se quedaba agonizando… el efecto de la corona del rey helado disminuía…
-…
-No somos enemigos Simón, tan sólo nos beneficiamos del uno al otro durante este milenio, ¿quieres acabar realmente con esta alianza?- preguntó…
Me quedé en silencio sujetando la espada sobre mis hombros…
