Capítulo 31: otro punto de vista (la otra perspectiva)

-Tenemos que planificar algo para hacer Marceline, supongo que no te molestará que me encuentre con Simón para hablar sobre el desglaciarización que sufre el mundo…

-Verás mientras que… ¡no claro que no!- no podía creerme lo que estaba pensando, habían pasado por mi mente algunas imágenes que no quería creer… estaba desconfiando de Bonnie por lo cual decidí apostar por ella…

-Bueno, eso me agrada Marcy, tengo que marcharme pronto…

-Antes tardabas mucho más en arreglarte para salir…

-Estoy apurada, estos días están demasiado agitados para mí, no hay tiempo para nada…

-Ni pada nadie- me afirmé a mí misma…

La reunión había sido prevista en el laboratorio y como siempre llegaba tarde, -discúlpame, otro día complicado, si quieres hacer algo bien no cuentes ni siquiera con la estúpida reina del fuego, tuvimos "complicaciones" y quería consultarlas contigo…

-No sé nada de ciencia…

-Sí, lo sé, puede que hasta me des una mano en este asunto complicado, tienes conocimientos sobre el hielo que nosotros no…

-Ese es el rey helado Betty, no tengo conocimientos sobre el hielo, tampoco de la ciencia, y te conozco suficientemente bien como para que me tengas leyendo unos datos sobre el reciente calentamiento del mundo, ¿qué está pasando fuera?- me preguntó…

-Bueno Simón, tuvimos problemas, serios problemas y no puedo pensar en ellos, no tengo solución por los cuales remediarlos, había pensado que la única forma de resolver los problemas podía ser estando siempre dos pasos adelante, hoy no puedo más…

Él leyó el informé lo miraba con cierta paciencia que no lograba comprender… -estos datos si están jodidamente malos-… me dijo…

-¿lo comprendes ahora?- pregunté buscando cierta complicidad…

-si me llamaste para que yo te resuelva eso estas muy equivocada, no tengo la más remota idea de lo que pueden hacer, este no es mi mundo… ¿me llamaste para esto Betty?-…

-No Simón, realmente no… es que… quería estar contigo, solos, como tiempo atrás… hagamos el amor aquí, nadie entra aquí sin mi consentimiento, olvidémonos del resto, que el mundo se vaya a la mierda no importa, si tenemos un año o dos que se terminé todo y ya- nos comenzamos a besar y terminamos rompiendo varias cosas del laboratorio

-¿Bonnie?, creí que había quedado más que claro, esta situación no la tolero…

-Sabía que pasaría Marceline, y tú también lo veías venir, si Simón regresaba esto era inevitable…

-¿Encima de todo me lo confirmas en la cara?- preguntó…

-¡No sé cómo no entraste al laboratorio a matarnos!- le grité murmurando para que Simón no escuchará… -estás completamente loca Marceline, y no quiero que me reproches esto…

-¿ahora soy yo quien está mal?, ¡Maldita estas malditamente maldita!...

-¿Yo soy quien está maldita?, vamos la vampiro no soy yo…

-¡Vete a la mierda!...

-¡Vete tú!...

-¡Oup!, ¡Oup!, ¡Marceline!, por más que me gustaría presenciar el escándalo del año te informó que Simón está descansando- le comenté me empujó furiosa hecha una antorcha

-¡No me molestes no estoy para bromas!...

-¡Simón!- gritó despertándolo, fue gracioso verlo despertar tan abruptamente, no había podido descansar durante tanto tiempo cómodo y su propia criada lo despertaba así… -¿Cómo pudiste traicionarme Simón?, Yo creí en ti, pensé que realmente me apreciabas

-Marceline te quiero, y no veo como pude haberte traicionado, estas imaginando cosas…

-¡No imaginó!, ¡No quieras hacerme esa pseudo psicología barata!, no sé porque me maltratan de esta forma, igualmente quiero que sepas que no permitiré que nada ni nadie nos cause daño…

-Marceline, ese estado en el que te encuentras no te hace bien, relájate, tranquilízate y conversemos de una forma que nos podamos entender…

-¡Aggghhh!, ¡Encima pretendes que me calme!, ¡Esto es el colmo Simón!, ¡Es el colmo!, ¿cómo te sentirías si alguien tuviera sexo con tú esposa?...

-Por lo visto hay algo que no cuadra, tengo esposa, Betty es mi esposa, hace mucho tiempo…

-¡Betty es mi esposa ahora!, ¡Bonnie es el nombre de Betty!...

-Ahora comprendo todo esto, y tú piensas que te traicionamos, ¿cierto?, piénsalo profundamente Marceline, nadie te traicionó, vos tuviste relaciones con una mujer que precisamente es mi esposa…

-¡Nada de eso Simón!, ¡debería haberte dejado congelado!, ¡maldita mi insistencia por ayudarte!... ¿crees que es correcto lastimarme así?, ¿crees que es justo para sufrir nuevamente?

-¡No te victimices conmigo Marceline!, Con tus amigos, con Betty, con el príncipe Gumball puedes victimizarte conmigo jamás…

-¿Crees que me estoy victimizando tan sólo para que te alejes de nuestras vidas?, ¿piensas eso?

-Es lo que me estás dando a entender, creí que te había educado como una mujer decente, por lo visto las influencias de tú "amiguito" fueron mucho mayores a las mías…

-¡Ahora la culpa de todo la tiene Marshall!...

-Exactamente, deberías evitarlo, te hizo mucho mal, y aún lo sigues perdonando… ¿qué hubiera tenido que hacer yo en mi prisión?, ¿abrazarme al Lich?, ¿el Lich me convenía más?, sí, quizá sí, con un demonio no se hacen tratos Marcelina, nunca de los jamases…

-¡Eres un maldito hijo de puta Simón!, ¡Te maldigo!- le grité… oí por lo bajo, -yo no, te bendigo… -¡Malditos seas Simón!, ¡Incluso me quieres hacer sentir mal cuando me estoy llendo!...

-Nunca-… me respondió abruptamente, -tan sólo vete, te dejare la última palabra si eso te hace feliz- y volví a insultarlo

-¿Cómo puede tratarla así?- Preguntó Marshall…

-Vino a mí habitación a insultarme por cosas que pasan por su cabeza y en la mayoría son por tú culpa Marshall, esta situación debió zacear tu sed de venganza, ¿no?, ¿crees que no puedo sentirlo?, ¿crees que no estoy imaginando lo que deseas hacer?...

-Tú mente está mezclando los mundos Simón, y no soy quien será afectado por esto, hasta que tú llegaste esto era relativamente pacifico, luego de tú aparición la dulce princesa y el príncipe Gumball comenzaron a discutir por el poder, Marceline se peleó con Bonnibel, y…

-¿Quieres asesinar a Finn y a Fionna?- preguntó salvajemente…

-Eso no se me cruzó nunca por la cabeza…

-No soy vidente Marshall, si te condenaron a una eternidad de sufrimiento viendo a la mujer que siempre quisiste en manos de un chico que crees que no la merece… hay algo perverso detrás… venderías hasta mi alma si pudieras con el único fin de conseguir el amor de esa chica, y ¿para qué?, simplemente para cansarte de ella y hacer lo que siempre dijiste que hiciste…

-¡No sabes nada!...

-Tú lo dijiste, la impunidad de hablar con alguien que no debía recordar te traiciona, tú peor error fue haber traicionado a la raza que te vio nacer, para volverte esto- me dijo y sujetó mi brazo… -la sangre humana no es tan espesa, el odio la hace tan densa Marshall Lee, tarde o temprano te descubrirán, no sé cómo lo hiciste, como puedes volver a la humanidad cada cierto tiempo, eres un ser repugnante como pocos…

-¡No lo soy!, ¡Soy un chico bueno!...

-Sigue viviendo tú sueño muchachito… yo iré a dormir…

-Estás loco…

-Este loco puede ver cosas que otros no, te delatas muy fácilmente, puedes negarlos a todos pero Finn se dará cuenta y te dará caza como el héroe que es

-No se atrevería es un simple humano-… le respondí

-¡Maldita seas bruja!, ¿qué me has hecho que tengo esta sangre tan espesa?...

-Nada, recuerda que eres un hibrido, ambas sangres recorren tú vena, si te aferras a tú humanidad no debería haber mayores inconvenientes el problema Marshall está cuando has acumulado muchos hechos macabros… tú cuerpo comenzó a delatarte… las mentiras y los engaños si te conviertes en un demonio de pura sangre no te servirán… por ejemplo tú padre era ese tipo de demonios, Abadeer es ese tipo de demonios, y claro los hay de menor rango…

-Quiero terminar con esto, no quiero ser un demonio, mis amigos no pueden verme convertido en un monstruo…

-En ese caso, ¿no sabría cómo negociar contigo?, ni siquiera el trono está para ser subastado…

-Marceline vendió el amuleto de la oscuridad de su padre…

-Ha regresado a sus manos, Hunson Abadeer no es estúpido muchachito… tienes graves problemas y no veo soluciones…

-Espera, no te adelantes aún, ayer hablamos sobre Simón, ¿qué tal de él?, ¿puedo?-… le comenté y en suspenso quedé mientras ella pronunciaba la siguiente frase

-Sí tu logras que Simón Petrikov firmé un contrato con nosotras te daremos hasta los mismísimos conocimientos del cosmos, harás y desharás a tú antojo, quedarás libre de las cadenas que Fionna creó y serás el dios que siempre quisiste ser… aunque nunca en tú vida podrías llegar a lograr algo así

-Te tomó la palabra bruja, iré y conseguiré que Simón Petrikov tomé mi lugar…

Regresé a casa, tenía mucho que pensar, si Simón Petrikov podía gobernar la corona del rey helado supuse que sería difícil entrarle por cualquier lado, menos por su cuerpo, si podía dominar su cuerpo la mente sería aniquilada lentamente…

Marceline y Simón se reunirían la próxima mañana, tenía que estar al corriente de todo…

-Simón no sé si quedó claro lo que paso el otro día, quiero hablarte bien, es que… no sé cómo lo tomaras, Bonnie y yo somos novias, parejas para ser sinceras incluso este es nuestro castillos, tenemos una relación… amorosa… fuerte… nos amamos- le aseguré mirándolo fijamente a los ojos

-Marceline si crees que podrás hacerme retroceder la mirada tan sólo porque me cuentas esto estás muy equivocada, lo tengo claro Marceline, ahora lo comprendo ayer entre tanto griterío no lo pude entender, sin embargo no voy a hacerme a un lado dejando de pelear por la mujer que amé toda mi vida, ni siquiera por ti… por más que me pidas que lo haga no lo haré, por más que llores tampoco, nadie puede pedirme que abandoné a Betty

-Pero Simón, ¿creí que querías lo mejor para mí?, ¿esto es lo mejor que puedes hacer?...

-Siempre quise lo mejor, te di lo mejor y me pagaste de esta forma, no entiendas mal, si me preguntarían si volvería a rescatarte lo habría hecho no tenías ninguna culpa de lo que había hecho tu padre ni la humanidad al hacer esa guerra…

-¡Pero Simón!... aléjate de aquí, vete, busca otro lugar, eres libre de hacerlo…

-Tú también lo eres, puedes hacer lo que quieras eres adulta y sabes bien como es este mundo- Me quedé en silencio

-Veo que no soy el único que se queda sin palabras delante del viejo…

-Más respeto es Simón…

-Como sea, alguien debería darle una lección- afirmó, enseguida no tarde en sujetarlo de su camisa… -¡No vuelvas a insinuar algo así!- le afirmé amenazándolo… no dijo nada se quedó callado y me marché

-¿Ocurre algo Simón?, no te noto del todo bien- preguntó Finn mirando la cara de Simón…

-Tengo demasiado calor, la temperatura me está cocinando vivo… necesito tomar algo…

-Hay agua por aquí, ven- le dije y lo acompañé…

-¿Agua dulce?- preguntó…

-Todo en este reino es dulce, desde el pasto hasta el agua…

-¿Cómo pueden vivir así?...

-No lo sé, tan sólo… estemmm, no lo sé- respondió Finn

-Lo que él quiere decir es que en este reino todo es dulce, afuera del reino el mundo es completamente distinto…

-Tengo demasiado calor Finn, llévame a la enfermería- enseguida nos pusimos a ayudar a Simón a llegar a la enfermería, teníamos por suerte agua potable para él…

-Chicos, este sujeto tiene claros síntomas de sofocación, pudo haber sido causada por calor extremo…

-No hace mucho calor para sofocarse…

-Nosotros no, para él sí, recuerden que estuvo en la corona del rey helado por muchos años, y esto pudo afectar su sistema de regulación térmica…

-Creo que la PB y Marcy deberían enterarse de esto… tendría que ir a hablar con ella doctor

-No Finn, les explicaré y se lo dirán, no puedo alejarme ya que el cuadro puede empeorar… el rey helado tenía la temperatura muy por debajo de la humana, por lo cual el ambiente cálido que tenemos si uno está acostumbrado a esa temperatura es abrumador, por lo cual habría que meter a Simón a un congelador y solucionado… estaba desidratado, no puede beber nuestra agua por lo tanto tiene que conseguir agua de montaña, recomendaría por no exagerar los picos del reino de hielo…

-¿Me está jodiendo?- Preguntó Fionna… -Si es así dígalo…

-¡Espera un segundo!- exclamé asombrado, -¿esto es enserio?- pregunté completamente sorprendido…

-Quisiera mentirles chicos, la situación es la siguiente, le diagnostico que se vaya a vivir al reino de hielo allí encontrará lo que necesité… díganselo a la dulce princesa…

Caminamos como si nada pensando en lo que nos había indicado el doctor, llegamos al palacio y nos encontramos con la dulce princesa…

-¡Princesa!- grité como siempre que entraba trayendo noticias importantes…

-¿Finn?, ¿Qué ocurre?, ¿Por qué entras gritando así?, todo el palacio se entera que llegas…

-Princesa, el rey helado está sufriendo un proceso de calentamiento- afirmé ella me miró sorprendida…

-¿el rey helado?, ¿volvió?- preguntó más sorprendida de lo que me había imaginado…

-No, Simón está sofocado- aseguró Finn, -tiene un proceso por el cual su temperatura corporal está por debajo de la media y en nuestro mundo se cocina…

-¡Pero no Finn!, ¿qué tonterías estás diciendo?, la temperatura del cuerpo de Simón es la misma que la tuya lo sé porque estuvimos juntos, ¿qué disparates dices?- se me quedaron mirando…

-¡Válgame la osa!- exclamó…

-Dulce princesa ahora comprendo porque los gritos- me notificó Fionna, -los gritos de discusiones me refiero- agregó…

-Oigan chicos no quería que se enteraran así, tengo que… ¡bhaaa!, ¿qué importa?, mejor, así cualquier cosa contamos con su apoyo, estábamos diciendo que la temperatura corporal de Simón es la correcta no es frío al tacto si alguno de los dos lo tocó o le dio la mano lo habrá notado…

-No, no…

-En ese caso no importa, ¿qué más dijo el enfermero?- pregunté por intriga…

-Si no le gusto la información que le trajimos, mejor será que no nos pregunté más…

-¿Fionna?, Sigo siendo tú soberana, dime que más dijo…

-Prácticamente planeaba hacer un cúbito de hielo de Simón…

-PB, el enfermero quería meterlo en un congelador- le informé

-¡Y ustedes lo dejaron solo!- Le grité como pocas veces, -¡Vayan allá y tráiganlo!, ¡No quiero que tarden ni un segundo de más!- me habían enfadado… me arreglé un poco para salir y fui a buscarlo con mi carruaje, -¡estos chicos!

-¡Maldita seas enfermero!, De ahora en más quedas relegado de tus funciones, no puedes ejercer la medicina mientras así yo no lo diga, ¿entiendes?- le expliqué al ver a Simón siendo tratado con mecanismos que no eran realmente necesarios y causaban daños a su salud…

-¡Señora!-…

-No, nada, no más, silencio- le dije callando su voz, -Simón, ¿cómo te sientes?, ¿qué síntomas percibes?, háblame-… guardé un momento de silencio, -soy tú Betty…

-Dolor en la garganta además de frío- frío causado por el enfermero, -fiebre, no me siento del tono animado…

-¡Ah!, bien… debes adaptarte a este clima, puede ser normal lo que te ocurra, nuestra clima era más frío… inclusive…

-¿Crees que no debe ser nada importante?- me preguntó…

-No, tranquilo, es cuestión de tiempo para que te recuperes… debe ser un resfriado y nada más... sólo debes cuidarte un poco, no tomar frío… supongo…

-Te amo Betty, no podría vivir sin ti…

-Lo sé Simón, y cuanto lo siento… no volverá a ocurrir algo semejante a lo que te paso a ti…

-¿No habrás mandado a la picota al enfermero?- preguntó burlón…

-No, relájate, no he mandado a nadie a la picota desde hace muchos años- le comenté sonriente, él me sonrió a mí… nos quedamos charlando un poco, tenía que sacarme las ideas que tenía en la mente y descansar un momento, no podía estar pensando tanto en la reina del fuego y en las cosas que ella planteaba tampoco pensar en cada segundo de mi vida que fuese la única capaz de hacer algo… ese era Simón, quien me hacía sentir así, a la par suya

Lo debí dejar en la enfermería, por cuestiones de recomendación médica, -Marcy, ya sé que nos estas observando…

-Vaya, comprendo, ¿te estoy incomodando?...

-Te estas poniendo en un papel ridículo, no vuelvas a hacer eso- le advertí y me miraba…

-¿Qué se supone que haga "majestad"?, no puedo quedarme a ver como él te manipula con sus halagos y su forma de ser, ¿eres mía o eres suya?, ¿qué me dices?...

-¡No me hables de esta forma Marceline!, ¡no lo merezco!- ella se marchó molesta, no me quería seguir escuchando…

-Todo esto es por tú culpa Simón, con Bonnie teníamos una vida organizada, sin inconvenientes hasta que apareciste tú… ¡Oggggh!... ¡qué diablos!...

-No digas cosas de las que te puedes arrepentir Marceline, nuestra relación se remonta mucho antes que tú nacieras, y eso es lo que parece no quedarte claro… si fuiste cualquier cosa para ella, no tengo la culpa de querer recuperar lo que alguna vez fue mío… como harías tú…

-Simón, siempre pensando lo peor, también haría lo mismo sí, sin embargo pensaría en la felicidad de alguien más, y esperado vivir algo así durante todos estos años, y ahora no puedo porque quieres lo mismo que yo…

-¿El amor de Betty?

-¡Sí!, ¡No me hagas repetirlo como si no lo creyeras!... eres su pasado, soy su presente… déjanos en paz, queremos vivir nuestro amor… creo tenerlo merecido…

-Marceline, Marceline, no puedes venir a suplicarme esto, una vez más te lo digo… no puedes pretender que me vaya a ningún lado, tampoco que abandoné mi único amor, no tienes ningún derecho a pedirme eso, y no vuelvas a victimizarte, no quiero verte llorando por cosas que ocurrieron hace tanto tiempo, debes superarlo

-¡A mí no me manipularas Simón!, ¡eso no más!, con ella puedes jugar a tus jueguitos, conmigo no vas a poder, si tengo que sacarle las vendas de los ojos, lo haré, sin ningún tipo de problemas, ten presente, ¡que eres el pasado!- le grité observando un cambio abrupto en su rostro

-Más respeto Marceline, no te eduqué así-… aseguró convencido de ser quien me había educado

-¡No me educaste Simón!, ¡Eso fue hace mil años!-... me marché furiosa, había pensado que con los días se le acomodarían un poco las ideas, por lo visto ambos no daríamos un paso al costado con respecto a Bonnie, sin dudas una situación que empeoraba con cada minuto que pasaba

Había pasado un día más, Simón Petrikov me tenía cautivado, no podía evitar pensar en él, por más que dijera lo que dijera tenía que encontrar la manera de acercarme a él… por lo que no casualmente pase por donde él debía estar…

-¿Qué tal Simón Petrikov?, ¿Cómo te encuentras luego de estos días?...

-En ciertas situaciones anómalas que no valdría la pena entrar en redundancias…

-Bien… supongo, siempre y cuando "anómalo" signifique "para bien"

-Puede ser… desde un punto de vista "extraño"-… me reí… -no es necesario la riza Marshall…

-¿Todo esto se debe al problemita con Simón y Betty?-…

-Jejejeje chico demonio, me sorprendes que intentes este jueguito conmigo, ¿lo sabes o no?, lo sabes todo…

-No todo Simón…

-Por Marceline- afirmó, -desde que jugaste a ser dios, a ser un cupido que se divertía con la situación emocional de un pobre viejo, quizá eso sea lo que sienta con respecto a ti…

-Vamos, recuerda que ese viejo te tenía encarcelado… lo justo era lo justo…

-Era quien salía lastimado, posiblemente nunca lo habías pensado con tú… limitada… conciencia

-¿Cómo podía saberlo Simón?, Tan sólo quería conquistar a la Bonnie y salió todo mal, se enfadó conmigo por cosas que ni siquiera comprendo, ¿no ves que no quiere dirigirme la palabra?

-No te equivoques si Betty no quiere hablarte tiene toda la razón, has matado muchos de nuestros "amigos"- me comentó, -eres patético

-Si te sientes inseguro por quien se quedará con Betty te puedo asegurar algo viejo loco, está completamente desmoralizada, y creo que llevas las de ganar, posiblemente lo que haya ocurrido entre ella y Marceline fue una cuestión pasajera…

-No me interesa lo que puedas decirme demonio, si quieres oír nuestras conversaciones privadas hazlo no me importa, si te gusta meterte en nuestras camas hazlo, puedes hacerlo todo Marshall, esconderte donde quieras, ser tan perverso como pocos pero recuerda algo, lo estás pagando con creces y no puedes seguir viviendo así

-¿Qué no te interesa?, estas escuchando todo lo que te digo, Marceline no es rival contra ti Simón, Bonnie estos días se alejó mucho de ella, ni siquiera conviven juntas desde ayer…

-Sabes chico malo, eres realmente un monstruo… al parecer la sub-raza de los vampiros tiene un comportamiento enfermizo que no creí posible ver-… advirtió

-Me estas insultando Simón, a mí y a Marceline, ¿qué te ocurre?, dímelo y puedo ayudarte-… me acerqué a él, él se alejó de mi

-Guarda tus comentarios niños… no tienes la más remota idea de lo que siento, ¿tienes aún tú corazón humano o lo subastaste a la mejor "bruja"?

-¿Qué puede importarte?, tengo muchos más años de los que podrías imaginar, a mí no puedes tratarme como a una niñita que debe ser corregida, mucho menos creerte que tienes cierto parentesco conmigo y… ¿qué te crees mí padre?... él está muerto por hablarme de esta forma

-Y te sientes orgulloso, bien por ti…

-¿Qué debía hacer?, ¿Me peleé con Marceline por su culpa?

-No tiene la culpa que hayas sido un cobarde, te fuiste por donde era más sencillo, hiciste lo más fácil de hacer… los humanos no podían luchar y lo sabes… eres un monstruo como lo es el Lich…

-¿Me comparas con el Lich?...

-La diferencia está en qué el Lich no puede hacer más daños… y vos oculto tras la mascarita de niño bueno aún tienes un potencial mayor que el Lich…

-¿Crees en el alma Simón?-…

-¿Por qué me preguntas eso Marshall?...

-Hice algunas cosas de las que me arrepiento y posiblemente no terminé donde terminan los chicos "bien", quería saber si crees en el alma…

-No tienes alma Marshall, las pruebas son claras, si alguien te compro tú alma no tiene la menor idea de lo que se llevó…

-La bruja celestial llamada Fionna fue quien compro todo… no tiene nada que ver con la Fionna que vemos a diario, la que conoces… una que murió hace unos años…

-Sí, te engaño, no valdría la pena comprar nada que vendas… si hizo algo, no sé qué fue…

-¿Realmente?...

-Tu no vales nada, ni vivo ni muerto, quizá lo que le cautivará fue tú sufrimiento más que nada, haz generado muchos odios…

-¡Oh mi cielo!, ¡Tienes razón Simón!, ¡No puedo cambiar eso!, ¡No hay nada por hacer!- me marché sin oír, -¡Oh my fucking glob!, ¿qué demonios puedo hacer?...

-¡Brujas!- les grité, -este tipo es imposible… no hay forma de hablar con él y que entre en razón, quizá con un poco de magia, o algo así para disminuir su…

-Marshall, él tiene algo que ni tú ni la magia de muchos magos pueden controlar… es una persona inteligente y tiene barreras mentales que lo vuelven inmunes a nuestros intentos de hacer que él haga lo que queremos, por más que seas el rey vampiro no podrás quebrar su voluntad…

-Su voluntad, ¿fue eso lo que lo salvo del Lich y del rey helado?- les pregunté mirándolas de una en una, -¿qué tiene que no puedo siquiera leer sus pensamientos?...

-Sus pensamientos son demasiado complicados incluso para alguien que se dediqué a leer las mentes a manipular las mentes… ¿todavía no logras comprenderlo verdad?, él está por fuera del alcance de tú magia… incluso me atrevería a decir que de la nuestra también…

-¿pero?, ¿cómo puedo hacer que?...

-Deja de soñar Marshall, no habrá solución fácil a tú asunto, mientras la humanidad no te perdoné no serás libre, y tú, te condenas cada día más… ¿puedes sentirlo?, ese fuego de odio contra todo, es el hambre de los demonios que sientes…

-sí pudiera lograr corromper su conciencia como lo hizo el rey helado…

-¿Quién te dijo que lo logró?, ¿no escuchaste los relatos de Finn y Fionna?, estabas allí mirándolos, no estabas escuchando… mientras ellos cuatro corrían peligro el peligro a Simón no le afectaba, la reina del fuego no pudo siquiera combatir…

-No había aire, ella no podía luchar…

-No logró siquiera poder moverse en el mundo del rey helado, no había aire porque no había nada, tampoco los demás deberían poder respirar, y no murieron asfixiados, tan sólo ella no podía sobrevivir, Simón la salvó de una muere horrible al igual que a los otros tres…

-¿Cómo es posible que la reina del fuego no pudiera luchar?

-Uno no puede combatir desmoralizado Marshall, en la primera cuesta arriba terminas haciéndote pedazos contra el suelo, eso les paso a ella y a Jake, Finn y Fionna siendo humanos, "humanos"- advirtió mirándome fijamente, -tienen cierto comportamiento que les hace volver a luchar una y otra vez pese a la debilidad, puedes sentirte orgulloso porque lo tienes también, necesitaron un poco de ayuda, pero aun así cuenta

-¿Me crees idiota?, no puedo justificar el resultado de la batalla por una simple cuestión de emociones…

-Sigue demonio, ¿qué justifica la derrota del fuego sobre el hielo?

-La condición, la situación extrema… ella no podía…

-¿Combustionar?, di lo que quieras, no lo comprendes ahora- me comentó y desapareció con toda la mansión, caí al dulce reino, comencé a flotar…

-¡Oh Simón!, esto empeoró un poco… puede no ser algo así como un resfrió y ser algo más "complejo"- le mencioné… inmediatamente sabía que la cosa iba en serio

-Así que tengo algo complicado, con razón tengo esta sensación de agotamiento…

-Lo resolveremos Simón, tendremos que realizar una cuantas pruebas más complicadas querido, podremos solucionarlo, debemos solucionarlo…

-¿Y sí no?- me preguntó, y no podía escuchar eso…

-Lo resolveremos, lo resolveremos, no te preocupes, tenemos más ciencia que en la época del auge humano…

-Tanto que no sabe cómo tratar el enfermero un simple resfriado, si los has educado, has fallado un poco Betty-…

-Lo sé, lo sé, he debido omitir muchas cosas, entre tanto tengo que continuar con la "situación", ¿me comprendes?

-Siempre-… le di un beso y me marché

Por la tarde…

-¡Hola PB!- se acervaba la reina flama…

-Hola reina flama, hemos tenido muchos problemas con lo que tú gente debía hacer…

-Dilo si te atreves

-¡Se fueron a la mierda princesa flama!

-No soy princesa y al hacerme saber esto me estás menospreciando como siempre, ¿qué tipo de relación podemos tener en nuestros reinos si me maltratas de esta forma?...

-Puede que tengas razón, sin embargo no fuimos nosotros los que desglaciamos al mundo entero, ¿qué estabas pensando?

-Hice lo que me dijiste… descongelé el océano, asume tú error princesa… puedes echarme la culpa de todo, incluso de que tu reino este en ruinas, eso no querrá decir que soy la culpable…

-Hicimos algo malo, realmente malo… con la fundición de toda la masa helada se vuelve inestable la situación climática…

-En definitiva no estamos peor que antes, estamos en la misma situación… verá princesa…

-Reina, de ahora más soy la reina del dulce reino…

-Como quieras, reina del dulce reino- me mostré respetuosa con su decisión aunque en el fondo no cambiaba nada la situación, hicimos lo que nos había pedido y no le agradaba, nada podía agradarle, con sus pensamientos e ideas nos metía en el mismo pozo a todos, no podía aguantar que continuará maltratándome, siempre lo hacía… nunca se mostró con respeto hacia mi reinado y me molestaba aunque parecía no entenderlo

-Pienso que pudimos precipitarnos un poco princesa flama, puede que nos hayamos equivocado un poco al realizar esta acción…

-Lo sé dulce princesa, mis investigadores también realizaron sus propias conclusiones, debimos haber calculado el calentamiento producto del apagón que sufriría la corona del rey helado, fuimos como poco un tanto ingenuas…

-Lo siento, discúlpame tengo unos problemas personales que no puedo superar y me ponen un poco más loquilla de lo que suelo ser… y me desquito con quien sea… incluso mandé al carajos al pobre de Gumball…

-quizá quieras hablar con alguien, no sé si puedo ser la indicada, aunque tampoco hayamos congeniado mucho, nunca es tarde para hablar sobre nosotras…

Me quedé en lugar de hablar sobre la situación calamitosa del mundo a conversar con alguien que no esperaba sobre Simón y Marcy, ella se mostró amigable pese a no haber sido nunca amigable con ella, dejamos la tontería de los títulos de nobleza al fin de cuentas ella realmente tenía el derecho de nacimiento y en cambio yo sólo me lo había adjudicado…