Capitulo 2 (Valerie: watch?v=VjOF3S0Fg2s)

Seguia viendo a Santana dormir en la cama de al lado a la mia, su pecho subiendo y bajando al ritmo de su respiración, mientras rememoraba cada paso que nos llevo hasta allí. Se había quedado en casa por los problemas de su familia y, de sus parpados cerrados fuertemente apretados, escapo una pequeña lagrima que removio mi corazón "¿Con que estas soñando, San?" Le susurre y me acerque para besar esa lagrima antes de que fluyera por su cuello, su cuerpo entero temblo y por miedo a despertarla volvi a mi cama y segui recordando en silencio.

Despues de conocerla en la sala del coro, nos veíamos con frecuencia en los pasillos y nos saludábamos antes de entrar a clase, a veces incluso íbamos a la cafetería juntas y charlábamos pero nunca mencionábamos el beso. Esa hora de biología era el mejor de los somníferos y la voz de la profesora era la nana mas eficaz, ya estaba cerrando los ojos cuando note una molestia. Intente moverme pero no podía, me revolví en mi asiento pero algo me impedia incorporarme. Suspire, estaba sentada sobre goma de mascar, una muy grande. Santana estaba sentada a mi lado y aparentemente se había percatado de mi situación:

"Vamos al baño, Britt" Ofrecio amablemente pero me negué, la gente me creería aun mas tonta y se burlarían de mi si levantaba mi mano para decirle a la profesora que me había sentado sobre chicle y que no podía moverme.

"Profesora" Llamo la morocha interrumpiendo la aburrida clase y despertando a los tantos que ya habian comenzado su siesta: "Mi asiento tenia chicle, voy a ir al baño con Brittany para quitármelo" Sin esperar respuesta, agarro su campera y se la coloco ágilmente alrededor de su cadera para que la clase no notara la mentira, luego tomo mi campera haciendo lo mismo conmigo rápidamente antes de que pareciera sospechoso. Al levantarnos todos notaron el chicle en uno de los bancos pero no estaban seguros de a cual de las dos pertenecia asi que creyeron en la historia de Santana y no hicieron ningún comentario al respecto; a todos les daba terror esta chica nueva, se rumoreaba que había dejado inconcientes a cuatro chicos a las afueras del instituto y que si llegabas a hacerla enojar se desataría su alter-ego capaz de cualquier cosa sin medir consecuencias. Sus palabras, además, solian ser como cuchilladas filosas, asi era con todos excepto conmigo y no llegaba a entender por que ¿Por qué todos la veian de aquella forma si era una chica tan adorable? Si, su carácter podía ser complicado a veces pero por dentro se percibia claramente la bondad de su corazón.

"Quedaste en ridículo por mi culpa" Exclame apenada mientras caminábamos por los pasillos, el chicle pegado entre mis piernas me hacia cosquillas pero se sentia realmente incomodo.

"Tonta, era una excusa para salir de esa clase, mi cerebro iba a podrirse si quedaba un segundo mas allí escuchando los graznidos de esa mujer" Rodo los ojos, supe de inmediato que volvia a esconder sus buenas acciones como de costumbre ¿Por qué no le gustaba mostrarse buena ante otros? No podía entenderla pero no podía evitar sentirme atraída; la mayoría de personas no puede hacer una buena acción sin contarle a todos al respecto y a veces, incluso, la hacen con el único propósito de mostrar lo bien que han hecho ante los demás y asi quedar como buenas personas. Santana llamaba mi atención, esa clase de bondad era la mas pura y honesta que había tenido el agrado de experimentar de alguien.

"Estuve observando tus notas" Dijo regresándome a la realidad, estábamos ambas en el baño de chicas y ella estaba enjabonando un trapo con agua tibia para luego agacharse frente a mi y comenzar a quitar el pegote. Mis mejillas se enrojecieron pero ella parecía no notarlo, su mirada seria mientras hablaba sobre mi rendimiento en clase, yo solo podía concentrarme en sus delicadas manos ayudando a limpiar mis piernas: "Saque la cuenta, B, y si no te sacas suficiente en las próximas dos pruebas de cada materia vas a repetir el año. Deberias tomártelo enserio, ya sabes, si repites no podras graduarte".

"Quiero quedarme en este instituto por siempre, contigo" Murmure en voz baja, seguía avergonzada y agradecia que mi ropa ya estuviera casi completamente limpia.

"Eso no esta nada bien" Dijo poniéndose de pie para dejar el trapo y luego tomando mis mejillas con sus manos húmedas, su rostro levemente ladeado atravesando mis ojos con los suyos: "Es una pena porque yo quiero graduarme, pero quiero hacerlo contigo".

Apoyo su frente sobre la mia, podía sentir su aliento de nuevo y mi corazón comenzaba a latir desenfrenadamente. Me gustaba Santana, me gustaba mucho y hubiera hecho cualquier cosa por poder graduarme con ella. Ser tan lista como ella, no hacerla meter en problemas ni avergonzarla por mi forma de ser ¿Cómo podría querer estar con una tonta como yo? Se merecia algo mejor y yo podía mejorar, queria hacerlo.

"Quiero cambiar, ayudame a ser mas inteligente" Le pedi reteniendo las lagrimas de mis ojos, no queria mostrarme débil, estaba cansada de que esa chica tuviera siempre que ir salvándome por los pasillos. Culpandose por mi y luchando con los que se burlaban a mis espaldas porque, aunque intentaba aparentar que no estaba enterada, sabia que esos chicos con los que ella se habian metido eran los mismos que se habian burlado de mi aquella misma tarde. Sabia que era mi culpa y no podía soportarlo.

"Voy a ayudarte a que pases las pruebas que te quedan pero no vas a cambiar, no quiero que cambies, eres perfecta tal y como eres. Te amo de esta forma" Confeso sonrojándose por primera vez, esta vez fue mi turno de dar el paso necesario para que nuestros labios se encontraran, no podía seguir reprimiéndome. Rodee su cuello con mis brazos y ella mis caderas, el timbre hizo que nos separaramos rápidamente antes de que cualquier otra chica nos encontrara allí. No hubiéramos imaginado que era demasiado tarde, que había una que había estado escuchando y viéndolo todo desde atrás de uno de los baños, que había fotografiado el beso con su celular y que no esperaba para mostrarlo a sus amigas.