VI. VIRGO

SIDE A

When you call my name
Feels like a little prayer
And down on my knees
I wanna take you there
In the midnight hour
I can feel your power
Just like a prayer
You know I'll take there.

Like a prayer, Madonna.


"¿Qué es el sufrimiento y la felicidad?", se había preguntado incontables veces a las orillas del Ganges mientras llevaba a cabo el ritual tradicional de la ducha ceremonial en las aguas sagradas.

Esa pregunta había sido la constante de su vida desde que había llegado al pequeño monasterio a la edad de cinco años… "¿Qué es el sufrimiento y la felicidad?", y tarde, después, con los años, con el aprendizaje, entendió que no era sino un estado mental que obedecía a la esencia mundana e inherente del ser humano.

Una vez Akbar, su maestro, el anterior Arconte de Virgo, le dijo que "todas las actividades, todo lo que contenía el Samsara nunca tenía límite, por lo cual ellos elegían limitar sus actividades", ellos como descendientes de la casa de Virgo, eran los principales representantes de la impartición del veredicto justo, de la mediación entre hombres y divinidades, ellos eran algo así como una ley suprema que mediaba perfectamente, al menos así había sido desde tiempos inmemoriales.

Shaka Desai, "el señor de la tierra", porque eso significaba su apellido, el que tuvo alguna vez, había nacido acunado por Alpha Virginis o Spica, de acuerdo al viejo astrólogo de la respetada casta de los Kaniyar, astrólogos de renombre, ese niño estaba predestinado para algo más allá de la vida común y corriente, así fue que llegó primero al monasterio budista, para seguir la senda de la Iluminación… y luego a la orden sagrada de los guerreros de Atenea…

Llegar a la Iluminación, al Nirvana… comprender cuál era el sufrimiento humano y poder remediarlo… pero se enfrentaba también al vicio de la raza humana por hacerse daño, por dominar unos sobre otros… le viera por dónde le viera, todo se convertía en un paradigma, no importaba cuanto se esforzara por ser una divinidad que trajera luz…

Sentado en el sitial en forma de flor de loto, dentro del templo de la Virgen, había dedicado sus días a alejar la perplejidad de sí mismo… hasta que empezó a tener dudas… dudas mundanas…

Lo mundano le llamaba poderosamente la atención…

A su mente vino un nombre: Aioria Deligiannis. El Arconte de Leo, el hombre que había nacido bajo el amparo de los guerreros protectores del fuego de Prometeo… elemental de fuego… y es que Shaka, justo el que se acercaba a la divinidad entre todo lo terrenal, había roto un día su voto de celibato y lo había pagado caro, pues se dio cuenta de que una vez que conoció el placer sexual, el deseo, ya no había vuelta de hoja, ya no había marcha atrás.

Sólo rememorar los ojos verdes, la piel morena… la tensión de los músculos, el sudor salino en su piel… sus manos que viajaban por el cuerpo laxo…

El nudo en el estómago se anticipaba al placer culpable y a la excitación que sentía al pensar en ello…

Porque sí, se sentía excitado… y se supone que esa clase de sensaciones mundanas, no tendría por qué conocerlas.

Entre sus piernas empezaba a sentir la molestia, el hormigueo que nacía en aquella parte y que parecía lanzar descargas electrizantes por todo el cuerpo, levantando cada huérfano vello en su cuerpo, cada poro… la imagen se le vino encima, completa, pornográfica, la suya, la de él mismo con las piernas abiertas, con los muslos abrazándose a las caderas de ese griego, de eso hombre, pidiendo para sí, lo que él estaba bien dispuesto a dar…

Era un fracaso… ¿O tal vez no?

"¿Cómo podría saber qué es lo que tengo que abandonar si antes no lo conozco?", se preguntó en silencio, con los ojos cerrados, sintiendo el castigo de su cuerpo materializado en una erección, firme, precisa.

"Para aprender, es necesario desaprender y luego volver a la senda de la enseñanza", quiso justificarse.

Tenía que ser un pecador más allá de cualquier límite, de sus tres prohibiciones, ya había rotos dos: pobreza, celibato e inofensividad… las dos últimas… "¿Acaso no Siddharta dejó una vida mundana que lo llevó a la iluminación?", su propio cuerpo lo estaba traicionando de una manera… humillante.

Murmuraba un canto en Pali, una lengua muy antigua, alababa en esa breve música la bondad, la sabiduría, la compasión y la moralidad, trataba de olvidarse de lo que le estaba ocurriendo entre las piernas y de lo que el simple pensamiento, al evocar a ese amante, le provocaba. El sexo y el placer rápido que termina tan pronto… tan veloz…

"¿Qué es más importante? ¿Satisfacer mil deseos o… dominar uno de ellos?" inquirió poniendo más sal a la herida.

En ese instante, cuando la última estrofa de aquel canto en Pali se escapaba de sus labios sintió el cosmos de uno de sus compañeros, el de Milo, el Arconte de Escorpión…

¿Qué hacía ahí a esas horas? No lo sabía… ¿Qué quería? Eso tampoco lo sabía… o tal vez sí… pero iba a pretender que no… ¿Satisfacer su curiosidad, la de ese otro griego, y la propia? ¿Pretender que no sabía a lo que venía? ¿Ser inofensivo?

—¿Qué buscas en este recinto? —inquirió el Arconte de Virgo.

—Palabras bruscas hacia este pobre peregrino —ironizó el melio—, tal vez sólo un remanso de paz.

—¿Qué te hace pensar que encontrarás lo perdido, aquí?

—¿Qué te hace pensar que busco para encontrar…? —le contestó jugando con las palabras… acercándose con acritud…

Y Shaka Desai, no se lo impidió…


SIDE B

Sometimes I feel I'm gonna break down and cry (so lonely)
nowhere to go nothing to do with my time
I get lonely so lonely living on my own
Sometimes I feel I'm always walking too fast
and everything is coming down on me down on me
I go crazy oh so crazy living on my own.

Living on my own, Queen.