Capitulo 7 (Love you like a love song: atch?v=pJb16Bscm1o )
"Vamos, San, ya son las ocho" Le insisti, sacudiendo su hombro una y otra vez sin resultado "¿No sientes el aroma a tostadas? Te hice chocolate caliente, vamos" Segui moviéndola sin mas respuesta que sus gruñidos, el cabello negro enredado tapándole el rostro y las mantas caídas a un lado de su cama. Frunci el ceño y me deje caer a su lado, si había algo con lo que no podía era con su capricho en las mañanas. Parecia que cada una era peor a la anterior.
Habiamos comenzado la universidad hacia un par de semanas; ella se decidio por el derecho para heredar el puesto de su padre en su compañía de abogados ya que no dejaba de repetir que nada la hacia mas feliz que trabajar discutiendo con otros y insultándolos con palabras educadas hasta borrar la arrogancia de los otros abogados viejos que parecían creer tener el mundo en sus manos. Y lo venia haciendo bien en sus practicas, era realmente muy buena.
"Vas a hacerme llegar tarde" Susurre a su lado haciendo un ultimo intento por despertarla, sabia que mi carrera y felicidad le importaba mas que la suya propia asi que utilizar ese método no solia fallar. Se volteo lentamente clavándome la mirada con aquella expresión de cachorrito indefenso.
"¿Cinco minutos mas?" Pidio derritiéndome con su voz dulce a la que no me podía oponer.
"Cinco minutos" Repeti señalándola con el dedo como solia hacer mi madre y sacándole una sonrisa mientras me dirigía a la cocina. Habiamos comprado el apartamento con parte del dinero que la señora Lopez había ahorrado y para pagar mi parte, aunque ella no dejaba de insistir en que no me preocupara por eso, era encargándome de la limpieza, haciendo las compras, cocinando y siendo prácticamente la niñera de Santana en momentos como aquellos cuando no queria despertarse para ir a estudiar. Suspire desde mi asiento frente a la mesa de la cocina cuando la vi aparecerse con el cabello aun enmarañado y las pantuflas de conejito que le había regalado, caminando lentamente para sentarse sobre la mesada de la cocina con los ojos entrecerrados, soplando la taza de chocolate caliente antes de probarlo.
"Buenos días, San" La salude dejando mi café para buscar un peine y comenzar a arreglarla, ella se mantenía quieta soltando otro de sus quejidos cuando le tiraba demasiado y sorbiendo torpemente, soñolienta.
"Buenos días, Britt" Alcanzo a susurrar cuando acabo la bebida, sus labios llenos de chocolate que no tarde en quitarle con un beso que la hizo sonreir "¿Puedo faltar hoy y quedarme aquí contigo?" Pregunto con ternura ganándose una de las miradas asesinas que ella misma me había enseñado a usar, me correspondio con uno de los pucheros que yo le había enseñado.
"Ni lo pienses, ve a vestirte y te espero en el auto. Vamos con unos minutos de retraso" Le di unas palmaditas en su espalda para apurarla y finalmente obedecio, apurándose al elegir su ropa mientras yo me veía una ultima vez en el espejo. Vestia una falda blanca y camisa del mismo color con pendientes plateados, un saco oscuro combinando con los tacos y un moño pulcramente ordenado. Me sente en el auto a esperarla mientras observaba los mensajes del celular, la mayoría de Quinn, y llamadas perdidas de mi madre. Me permiti revivir mis pasados recuerdos mientras esperaba a mi novia.
Aquella vez, cuando sali del examen de admisión, no podía con mis nervios y agradeci que Santana estuviera esperando afuera con los brazos listos para abrazarme protectoramente y trasmitirme esa seguridad que necesitaba. Me pregunto como me fue y no quise decirle que no había podido responder ninguna de las preguntas asi que me limite a esconder mis lagrimas contra su hombro mientras intentaba falsear mi sonrisa, ella había confiado tanto en mi que incluso había comprado el apartamento antes de mis resultados. "Hay alguien que quiero presentarte esperando en casa" Me dijo una vez que nos separamos, bajando la mirada mientras nuestros meñiques se unian caminando juntas por las calles de Nueva York.
"¿Quién es?" Pregunte confundida mientras la otra buscaba la llave del apartamento que acababa de comprar luego de haber estacionado el auto que mis padres me habian regalado por acabar el instituto con las mejores notas, sorprendiendo a todos.
"Mi abuela" Respondio señalándome la mujer que nos esperaba en la sala, observando la decoración del lugar y atravesándonos con la mirada fría y casi hostil mientras tomabamos asiento a su alrededor. Me sentí un poco atemorizada al principio pero de inmediato tuve claro que, si era como Santana, solo tenia esa fachada como defensa mientras que en el interior seria la misma que liberaba las mariposas encerradas en las habitaciones y se metia en problemas para ayudar a los que la necesitaban.
"Un gusto conocerla, señora" Sonrei tímidamente ofreciendo mi mano que la mujer no acepto, se volteo hacia su nieta con los labios apretados demostrando su disgusto.
"¿Puedes darle una maldita oportunidad, anciana? Ya hablamos" Dejo escapar haciendo a la mujer enfurecer aun mas "Es Britanny, mi novia, y no quiero que la mires asi" Abri los ojos sorprendida, era la primera vez que la oia llamarme de esa forma y mi corazón no podía evitar latir desenfrenadamente mientras intentaba calmarlo para evitar una discusión entre ambas.
"¿Le gustan los gatos, señora?" Pregunte rápidamente antes de poder pensar en un mejor tema de conversación porque ambas ya estaban poniéndose de pie y temia que acabaran agarrándose de los pelos o algo asi, me dio gracia la forma en que ambas se voltearon simultáneamente con la misma expresión confundida ante mis palabras.
"¿Estas burlándote de mi, niña?" Pregunto alzando una ceja, todo en ella me hacia recordar a Santana y me apresure rápidamente en negar con la cabeza y correr en busca de Lord Tubbington que todavía se encontraba mareado luego del viaje y que no había querido salir de nuestra habitación desde que lo habíamos traido, unos días atrás.
"Este es mi gato, puede acariciarlo si quiere pero no le de mucha confianza porque es demasiado listo y se aprovechara de usted rápidamente. No le recomiendo darle su contraseña de redes sociales ni mencionar insectos porque les teme" Me apresure a advertirle y, aunque al principio se negó a acercársele, le saque una sonrisa a la señora haciéndola tomar al gato apoyándolo en su regazo y acariciar su lomo suavemente.
"Es un gato muy bonito pero ¿No crees que esta un poco…?" Tuve que interrumpirla para aclararle en susurros que le bajaba la autoestima cuando hacían referencia a su peso y ella solo sonrio de nuevo soltando un suspiro antes de iniciar otra comoda conversación conmigo y otras mas hasta que se hizo la noche y no tuvo mas opción que despedirse y volver a Lima siendo acompañada por Santana hasta la puerta mientras yo quedaba jugando con Lord Tubbington desde donde oi accidentalmente su conversación: "Nunca aprobaré tu sexualidad, chiquilla, pero debo admitir que no pudiste elegir una persona mas encantadora que Britanny. Es un angel ¿Te importa si vuelvo a visitarlas en unos meses?" Pregunto a lo que su nieta asintió, sorprendida "Partele el corazón y te romperé la cara, Lopez" Agrego antes de salir finalmente dejando a mi novia en shock.
"Al fin llegas" Gruñi mirando mi reloj mientras Santana tomaba asiento a mi lado en el auto, íbamos con seis minutos de retraso pero estaríamos bien si conducia rápido porque no había mucho trafico esa mañana "Quinn dice que se pasara mañana para salir de compras y tu abuela nos pregunta si puede pasar las fiestas con nosotras, llamala luego" Le conte deseando que no estuviera aun lo suficientemente dormida como para olvidar lo que le decía y recibiendo uno de sus besos en la mejilla que me hacían cosquillas mientras conducia.
"La llamare cuando llegue, parece estar ansiosa por verte de nuevo. Dice que te extraña mas que a mi y eso que yo soy su nieta. No se como haces para ganar el corazón de todos, Britt, pero tienes el mio. Por siempre"
